La apachería en el siglo XVIII (1)

1701

* El 13 de febrero, el teniente Pedro de Peralta escribe al sacerdote jesuita Eusebio Francisco Kino The Hostile Land - Frank McCarthysobre las incursiones apaches al este de la parte superior del río San Pedro, cerca de las montañas Chiricahua ([Chiricahua Mountains, Cochise County, Arizona]. A comienzos de siglo, los apaches habían consolidado su presencia en prácticamente la totalidad de Arizona y Nuevo México, así como en la parte occidental de Texas, pero la presión de otras tribus indias, especialmente los comanches [que les disputaban los grandes rebaños de bisontes en las praderas], empujó a los apaches hacia la frontera española, pues sus enemigos les cerraron el paso hasta los comerciantes franceses de la zona del Mississippi y el noreste de Texas, impidiendo que pudieran adquirir las armas de fuego que los propios comanches consiguieron, y que los españoles negaban a los apaches; estos fueron forzados por los comanches a replegarse hacia el suroeste de Texas y el sur de Nuevo México, manteniendo su presencia en Arizona. Ante la precariedad de esa nueva situación, los apaches comenzaron a hostigar los establecimientos españoles en busca de ganado, enconándose la situación al ver éstos no una forma de lucha por la subsistencia, sino solamente robos, asaltos y depredaciones. Así, los militares y misioneros españoles, cansados de la supuesta o real belicosidad apache, solicitaron el empleo de medidas radicales, con frecuentes episodios de violencia [castigos corporales, esclavitud y deportaciones], que enfurecieron a los apaches muy celosos de su libertad).

* Este año, indios pimas de la misión de San Xavier del Bac (Pima County, Arizona) salen de campaña con los soldados de la Compañía Volante de Sonora, al mando del alférez Juan Bautista Escalante, para enfrentarse a apaches, jocomes y janos.

1702

* Este año, el cabildo de Santa Fe (Santa Fe County, New Mexico) felicitó a Pedro Indian on Horseback - Jicarilla Apache - Frank VigilRodríguez Cubero, gobernador de Nuevo México, por la pacificación de los apaches del Acho, apaches jicarillas, apaches de Trementina, apaches de los llanos, y apaches faraones. (Estas denominaciones parecen haber sustituido al uso generalizado del de los apaches vaqueros e implica una familiaridad cada vez mayor de los escritores españoles con la dificultad de la identidad apache.

Los apaches de Trementina es un término usado para denominar, según algunos historiadores, a una rama de los apaches lipanes en Texas).

1703

El 28 de enero, el teniente de la Pimería, Juan de No Chance to Rest - Don Oelze Casaos, escribe una carta al jesuita Eusebio Kino señalando a los apaches como los auténticos enemigos y solicitando la ayuda de los pimas para luchar contra ellos: Dios nos conceda que podamos lograr y coger a estos malévolos apaches y les demos un porrazo bueno, y para ello solicitaré convocar alguna gente del Poniente, y así V. R. solicite la del Norte para que todos juntos hagan algo bueno“.

1704

* En marzo, el gobernador de Nuevo México, Diego de Vargas, guía una expedición de 50 soldados contra los apaches, que sale de Santa Fe ([Santa Fe  County, New Mexico]. Fueron recibidos en Bernalillo [Sandoval County, New Mexico] por un destacamento de indios aliados. Los exploradores de Vargas informaron que los apaches faraones habían sido vistos cerca de Taxique. El gobernador aceleró para interceptar al enemigo al este de las montañas Apache - Jicarilla - Frank Vigil Manzanos [Manzano Mountains, Torrance County, New Mexico]. Sin embargo, la campaña terminó ahí porque el 1 de abril, Vargas enfermó, regresando a Bernalillo donde murió pocos días después, el 8 de abril.

Antes de morir, nombró a su teniente Juan Páez Hurtado gobernador interino de Nuevo México, estando en el cargo hasta el 10 de marzo de 1705. No está claro si la muerte de Diego de Vargas fue provocada por las heridas causadas por apaches faraones. Según un indio tewa del pueblo de Santa Clara [Gran County, New Mexico], los españoles se enfrentaron a navajos, apaches jicarillas, apaches del Acho, apaches de Trementina, apaches Limita, apaches del Gila y apaches faraones.

El nombre de apaches Limita [Limitas o Lemitas] es de origen incierto aunque parece que eran una rama de los apaches lipanes).

* En julio, sólo unos meses después de la muerte de Diego de Vargas, el gobernador interino de Nuevo México, Juan Páez Hurtado envía una fuerza de 44 soldados y 110 indios auxiliares a las montañas Sandía (Sandia Mountains, Bernalillo y Sandoval Counties, New Mexico) para terminar la campaña  comenzada por Vargas contra los apaches.

1705

Este año, Francisco Cuervo y Valdés, el nuevo gobernador de Nuevo México desde el5. Apache - Roy Andersen (2) 10 de marzo de 1705 hasta agosto de 1707, logrará la reconciliación de los indios Pueblo, excepto la de los hopis (los más occidentales del noreste de la actual Arizona) y organizará campañas contra los apaches y navajos.

1706

En julio, el sargento mayor Juan de Ulíbarri (o Juan Uríbarri), comandante del distrito de Pecos Pueblo (San Miguel County, New Mexico), sale de Taos (Taos County, New México) al frente de 20 soldados, 12 milicianos y 100 indios aliados, en busca de franceses e indios hostiles, y también para traer de vuelta a Nuevo México a los indios Pueblo Picurís que habían huido en 1696. (Después de cruzar [y denominar] numerosas cimas, valles y ríos, Ulíbarri encontró las primeras rancherías apaches a 65 km al noreste de Taos, mencionando a los apaches Conejeros, apaches del Achos y apaches Ríos Colorados. Los españoles habían visto a algunos de estos apaches comerciando en Taos, diciendo que estaban contentos de que les visitaran en su territorio, no suponiendo ninguna molestia para ellos. También dijeron que había otras tribus apaches al este, como los Penxayes, Flechas de Palo, Lemitas y Trementinas que, quizás no fuesen tan amistosas porque eran “ladrones“, habiendo sufrido ellos también sus depredaciones. Ulíbarri agradeció la información obsequiándoles con regalos.

Después se dirigió al norte, penetrando en lo que hoy es Colorado [valle de San Luis, CucharaApache Warrior on Horse-Jicarilla - Frank Vigil Pass y río San Juan Bautista, hoy Huerfano River] hasta el Arkansas [que él llamó con su nombre indio, Napestle] y descendiendo por él se topó, dos días más tarde, con pequeños grupos de apaches de La Xicarilla, Flechas de Palo y Carlana, que habían bajado de la Sierra Blanca [no confundir con la Sierra Blanca de New Mexico] entre los ríos Arkansas y Canadian. Estos apaches jicarillas, guiados por Ucase, se mostraron muy amistosos con los españoles, diciéndoles que estaban muy contentos de que los “hombres blancos” fueran a sus tierras. Dijeron a Ulíbarri que, a su regreso, les encontrarían reunidos en sus rancherías, dirigidas por su jefe Ysdalnisdael, al que los españoles llamarían posteriormente El Cojo, prometiéndole que si iban a visitarlos, les obsequiarían con lo mejor que tuvieran. Los apaches jicarillas afirmaron que no eran ladrones y que se ocupaban en sembrar y cosechar sus cultivos de maíz, frijoles y calabazas. Ulíbarri viendo el buen carácter de estos apaches jicarillas les dejó algunos caballos agotados para que los llevaran a sus rancherías con intención de recogerlos a su vuelta. Antes de irse repartió regalos entre ellos. 

Continuaron avanzando, encontrando una plantación junto a un río perteneciente a los apaches Penxayes, quienes se acercaron a los españoles con temor pero cuando Ulíbarri los convenció de que iban en paz y ordenó que nadie dañara los cultivos, dieron la bienvenida a los españoles. Los apaches Penxayes dijeron que se estaban reuniendo para defenderse de un posible ataque de una coalición de utes y comanches.

En este lugar, cerca de la actual Pueblo [Pueblo County, Colorado] el grupo se dirigió al este. Los Apache Lodges - Frank Sauerwein siguientes días viajaron a través de las secas llanuras del este de Colorado perdiéndose entre la vasta extensión de pastizales. Fue por casualidad que los exploradores encontraron la primera de las rancherías de apaches Cuartelejos, en un lugar llamado por ellos Tachichichi. Después de una corta estancia, el jefe de los exploradores regresó a donde estaba el grupo, acompañado por el jefe apache y varios guerreros, siendo recibido con agrado por Ulíbarri. Los otros exploradores se quedaron en la ranchería participando en una fiesta.

Por él se enteró que hacía cuatro días habían matado a un hombre blanco y a su mujer, asumiendo que eran franceses. Los apaches le habían quitado su mosquete, un poco de pólvora, una cazuela y un gorro rojo perteneciente al hombre, diciendo que lo enseñarían todo cuando fueran a la ranchería principal.  Al día siguiente, la expedición salió para Tachichichi, donde los apaches salieron a su encuentro con gran alegría, ofreciéndoles carne de búfalo y maíz. Allí parlamentaron con una delegación de apaches y con tres indios Pueblo Picurís de la ranchería principal situada en El Cuartelejo. Los indios Pueblo aseguraron que, tanto ellos como los apaches, estaban muy contentos de la presencia de los españoles y que serían bien recibidos en El Cuartelejo. Los apaches proclamaron su enemistad con los pawnees y con los jumanos, a los que Ulíbarri no les llevó la contraria para no hablar de la misión que consistía en llevar a Nuevo México a los indios Pueblo Picurís que habían huido en 1696. Al mencionar la amenaza de pawnees y jumanos, Ulíbarri insinuó que lo mejor para los apaches era tener buenas relaciones con los españoles.

Al día siguiente, los españoles se dirigieron al asentamiento principal, en El Cuartelejo. Hay dudas de la ubicación exacta de El Cuartelejo, habiendo dos ubicaciones posibles: Otero o Kiowa County, en el este de Colorado; o la más aceptada, el Scott County, en el oeste de Kansas. Fueron recibidos por muchos jefes apaches, dándoles la bienvenida, desarmados y con gran alegría, ofreciéndoles carne de búfalo, maíz, ciruelas y tamales [nombre de varios platos indios preparados con masa de maíz rellena de carnes, vegetales, frutas, salsas y otros ingredientes, envuelta en hojas de mazorca de maíz]. Después los jefes llevaron a los españoles a una colina donde habían erigido una gran cruz. Tras una breve ceremonia, los españoles llevaron la cruz al asentamiento donde fueron recibidos por muchos de los indios Pueblo Picurís. Después de la toma de posesión oficial de la “nueva provincia de San Luis [Colorado y oeste de Kansas] y el gran asentamiento de Santo Domingo del Quartelejo” [El Cuartelejo, oeste de Kansas] como parte de la gobernación de Nuevo México, Ulíbarri distribuyó regalos para demostrar las buenas intenciones de los españoles. Entonces explicó que su propósito era llevar de vuelta a Nuevo México a los indios Pueblo advirtiendo a los apaches de que cualquier resistencia daría lugar a un gran castigo. Los apaches accedieron e incluso dijeron que irían a buscar a los indios Pueblo dispersos por el resto de rancherías.

Ulíbarri se enteró de que los pawnees comerciaban con los blancos [franceses] vendiéndoles cautivos apaches en el río Nasatha [río Mississippi]. Los apaches sugirieron a los españoles que se les unieran en un ataque conjunto contra sus enemigos pawnees como muestra de buena fe. Ulíbarri ofreció todo tipo de excusas para evitar la campaña propuesta pero prometió que él, u otros españoles, volverían para ayudarles en el futuro.

Los apaches enseñaron el moderno mosquete que habían cogido al francés siendo inspeccionado con gran interés. Cuando un francés que iba con los españoles dijo que reconocía el arma y que pertenecía a unos parientes, los apaches desconfiaron. Inmediatamente cambiaron su historia, informando a los españoles que el portador del arma era un conocido jefe pawnee.

Es evidente que los apaches no distinguían bien entre un español y un francés, especialmente si éste iba con los españoles. Probablemente estaban confundidos por las declaraciones del francés y las interpretaban en el sentido de que los hombres de Ulíbarri argumentaban que la víctima era española. Por lo tanto, alteraron su historia para evitar la venganza española por la muerte de uno de los suyos.

Ulíbarri envió a tres grupos para recoger a los indios Pueblo Picurís. Una de las rancherías estaba a 193 km de distancia lo que indica que los apaches Cuartelejo controlaban una vasta extensión de las llanuras. Después de la celebración de una ceremonia para conmemorar la ocasión, Naranjo y Juan Tupatú, enviados por Ulíbarri, exigieron la entrega de todos los indios Pueblo, a lo que el jefe Ysdelpain, jefe de esas rancherías lejanas, accedió. Cuando los tres grupos volvieron con los indios Pueblo, Ulíbarri dijo a su gente que habían rescatado a 62 indios Picurís de la esclavitud y la barbarie de los apaches”.

Juan de Ulíbarri dio a un joven llamado Yndatiyuhe [presuntamente apache lipán] séptimo hermano de otros seis jefes, un bastón de mando que simbolizaba su autoridad como gran capitán de toda la Apachería: “Y auiendo dispuesto cargasen algunas talegas de maíz que traian y a las mugeres y niños nos despedimos y salimos a la buelta de nuestro biaxe dho [dicho] dia Viernes treze auiendoles antes dado el baston de Cappn Capitán de toda la Apacheria a el qe por tal le tenían todos, que es un Yndio moso de buen cuerpo y rostro llamado en su lengua Yndatiyuhe, hermano de otros seis Cappnes llamados los dos mas principales el uno, Yyastipaye, y el otro Dauilchildildice“. [Los nombres de los jefes apaches Ysdelpain, Yyastipaye, e Yndatiyuhe tienen una similitud fonética parecida, a nombres de grupos apaches como Chipayne, Chipaine, Chilpayne, Ipaynde, Lipan-nde, relacionados con los apaches lipanes].

En el viaje el regreso, la expedición se detuvo en la ranchería de Ysdalnisdael, llamado por los españoles El Cojo, para recoger los caballos que les habían dejado para que los cuidasen, celebrando los apaches el regreso de los españoles a quienes informaron que, durante su ausencia, una coalición de utes y comanches habían atacado dos rancherías, una de apaches Carlanas y Sierra Blanca tribu; y otra de apaches de Penxayes.

Los apaches carlanas eran una división de los apaches llaneros, también conocidos como Sierra Blanca que vivían en el sureste de Colorado.

El nombre de apaches Penxayes su usó por primera vez en 1706, estando estrechamente asociados a los apaches carlanas.

Los españoles continuaron su camino hasta llegar a Picurís [Picuris Pueblo, Taos County, New Mexico] donde los nativos hicieron una gran fiesta para celebrar el regreso de sus parientes. Finalmente llegaron a Santa Fe [Santa Fe, County, New Mexico].

La expedición de Ulíbarri fue importante por varias razones. En primer lugar, la cantidad de nombres tribales apaches indica la dificultad de identificar a los apaches. En su diario, Ulíbarri mencionó no menos de nueve “tribus. Algunas, como la de los Achos y Conejeros eran nombres familiares para los españoles. Otros, como los Penxayes, Lemitas y Flechas de Palo, eran nuevos nombres que aparecieron por primera vez en el diario de Ulíbarri. Muchos de los nombres, que podrían haber tenido algún significado para Ulíbarri y sus contemporáneos ahora son confusos. De hecho, casi todos ellos desaparecieron y fueron sustituidos por la denominación de jicarillas, lipanes o mescaleros. Por desgracia, a menudo no hay relación directa entre la nomenclatura antigua y la actual.

En segundo lugar, la expedición mostró que la mayoría de los apaches que vivían al noreste de Santa Fe [Santa Fe County, New Mexico] eran amistosos con los españoles. Estas afirmaciones llevó a dos conclusiones posibles: que los apaches estaban realmente involucrados en incursiones contra asentamientos españoles pero querían desviar las sospechas españolas hacia otros indios y así, librarse; o que realmente eran inocentes pero sabían por experiencia que los españoles siempre buscaban una excusa para atacar y capturar esclavos. Por lo tanto, los apaches querían que se supiera su inocencia y si se producía algún ataque, que se supiese que era cometido por otros indios. En cualquier caso, los apaches estaban muy contentos con la presencia española debido a la protección que ésta ofrecía contra sus enemigos. Al ayudar a los españoles, los apaches esperaban obtener su ayuda contra la alianza de utes y comanches; y/o la alianza de franceses y pawnees que empezaban a amenazar su predomino en las llanuras.

En tercer lugar, la campaña revela que, al menos en 1706, los apaches ocuparon una gran área, controlando las llanuras del norte al este de Colorado; el oeste de Kansas; así como las llanuras de Texas, más al sur. Las tribus apaches encontradas por Ulíbarri se dedicaban también a la agricultura, cultivando una gran variedad de cultivos.

Por último, Ulíbarri señaló que los apaches de El Cuartelejo parecían tener una disposición favorable hacia el cristianismo. Durante su visita, vio numerosas cruces, medallones y rosarios. Cuando preguntó por ellos, los apaches respondieron que cuando entraban en combate y se cansaban, esos adornos les recordaban al “gran capitán de los españoles que está en el cielo“, dándoles fuerzas de nuevo. En las ceremonias religiosas celebradas en las dependencias que ocupaban los españoles en El Cuartelejo, los apaches actuaron con reverencia e incluso imitando los actos de los españoles. El gobernador de Nuevo México quedó favorablemente impresionado por el informe de Ulíbarri, manteniendo grandes esperanzas de extender la influencia española en la región.

La promesa de Ulíbarri de volver para ayudar a los apaches Cuartelejos contra sus enemigos o no era sincera, o se retrasó por otros problemas surgidos en Nuevo México. Los utes y comanches, aunque no abiertamente hostiles hacia los españoles, fueron vistos como una amenaza potencial por el aumento de sus ataques contra los apaches con quienes los españoles estaban tratando de forjar una paz duradera. Otra amenaza más directa fue con los navajos. Los apaches faraones [sean jicarillas o mescaleros] también aumentarían sus incursiones los años siguientes al regreso de Ulíbarri. Los apaches faraones, que vivían en las montañas Sandía [Sandia Mountains, Bernalillo y Sandoval Counties, New Mexico] eran más problemáticos. Los nativos de Pecos, que estaban en general en términos amistosos con los apaches faraones de las montañas Sandía, se referían a ellos comoindios ladrones“).

1707

En septiembre, el capitán Juan Páez Hurtado dirige una expedición de 36 hombres Unknowncontra un grupo de 150 apaches faraones (jicarillas o mescaleros) que habían atacado el pueblo de Pecos (San Miguel County, New Mexico), matando a tres e hiriendo a dos apaches.

1710

Este año, se produce la rebelión de los sumas en El Paso del Norte (Ciudad Juárez, Chihuahua), abandonando la misión de Santa María Sneaking Out - Allan HouserMagdalena y refugiándose entre los apaches de las montañas de los Órganos (Organ Mountains, Doña Ana County, New Mexico).

1712

Este año, asume el cargo de gobernador de Nuevo México, Juan Ignacio Flores Mogollón, quien ordena paralizar todo comercio con indios no cristianos. (Flores creía que comerciar con utes, comanches y apaches les animaba a cometer depredaciones, incluidos los apaches jicarillas y Cuartelejos. Constató que los nativos hostiles utilizaban el pretexto del comercio para entrar en la periferia de las zonas pobladas, para robar cuando se iban, instando a mantenerlos lejos de los asentamientos lo más lejos posible. Esta política fue un fracaso, sobre todo entre los apaches faraones que, en muchos casos, ya residían lo suficientemente cerca como para organizar incursiones contra los españoles).

1713

Este año, mientas escoltan a unos viajeros que iban de Santa Fe (Santa Fe County, New Kenneth RileyMexico) a El Paso del Norte (Ciudad Juárez, Chihuahua) una patrulla de soldados españoles es atacada por una banda apache. (Juan Ignacio Flores Mogollón, gobernador de Nuevo México temía un levantamiento general que podría aislar Santa Fe pero los soldados le aseguraron que los asaltantes eran un pequeño grupo de apaches faraones que operaban desde las montañas Sandía [Sandia Mountains, Bernalillo y Sandoval Counties, New Mexico]).

1714

* En el verano, el gobernador de Nuevo México, Juan Ignacio Flores Mogollón, envía un destacamento formado por 36 soldados, 11 civiles de Albuquerque (Bernalillo County, New Mexico) y 321 indios Pueblo aliados para atacar a los apaches faraones en las montañas Sandía (Sandia Mountains, Bernalillo y Sandoval Counties, New Mexico) lo que les obliga a pedir la paz, tanto en Pecos (San Miguel County, New Mexico) como en Isleta ([Pueblo of Isleta, Bernalillo County, New Mexico]. Sin embargo la paz duró poco. A los pocos meses, los apaches faraones, al amparo de la tregua, entraron en Isleta y cometieron depredaciones).

* Este año, siendo virrey de la Nueva España, Fernando de Alencastre Noroña y Silva, duque de Linares, vinieron desde Louisiana los franceses Louis Juchereau de Saint-Denis y Médard Jallot, con el encargo de su gobernador de comprar caballos, bueyes y demás ganado en las misiones españolas de Texas. (Yendo con tres franceses y 26 indios texas, encontraron en las orillas del río San Marcos [Hays County, Texas] a más de 200 apaches, enemigos de los texas, entablándose combate. En la lucha, los franceses y los texas resultaron vencedores, dirigiéndose hacia el presidio de San Juan Bautista del Río Grande del Norte [Guerrero, Coahuila] a donde llegó en julio de 1714. Allí fue arrestado, pasando casi dos años explicando su presencia ante varios oficiales españoles, acabando incluso ante el mismo virrey. Finalmente logró convencer a los españoles de que podría serles útil, trabajando para ellos entre los texas).

1715 

* Este año, fray Ramírez recibe a un jefe apache que había viajado a La Junta de los Ríos (llamado así por la unión del Río Grande y el río Conchos, después llamado Presidio del Norte y hoy Ojinaga, Chihuahua) desde su ranchería, cinco días al norte, con el fin de solicitar un sacerdote para su pueblo. (Su territorio fue descrito como los “llanos” y este hombre, fue descrito como el “capitán general” de los apaches, quien aceptó el bautismo de Antonio de la Cruz, gobernador de San Antonio de Julimes [Julimes, Chihuahua], recibiendo el nombre en el bautismo de Apache Antonio: “Capitán General de los Apaches que benia con su gente a ayudar a los del Norte contra Jizinllos [?] y sauiendo entraba Padre vino solo a Bezar… la mucha // atención que ponian a quanto yo habalaba asistio a todo lo rreferido el Gouern.or. Apache y sin averle ablado a el en particular otro dia de mañana entro a visitarme y me pidió por Dios nuestro Señor el agua del Santo Baptismo… fue su Padrino el Gouernador de Julimes se le puso por nombre D.n. Antonio de la Cruz…

… D.n. Antonio Apache para yr a ver su gente que tenia en vn paraje distante del norte ocho Leguas asegurando [de su motivo] que en Buffalo Dancer - Allan Houseryendo yo, o otros Padres // a viuir alla que el y toda su gente que eran muchos se cendrian a viuir, a dichos Norte Junto al ultimo Pueblo rio avajo y que el y los suyos defenderian a los Padres de Jiximbles y otros qualquiera enemigos que los del norte eran Mugeres palabras formales de dicho apache, quede gozoso de tan buenas muestras de resien Baptisado y le di Vn Cauallo, que tenia de mi vso vnos calsones blancos y vna Toalla“.

Fray Ramirez mencionó a los apaches mescaleros, como los enemigos que habían matado a una cautiva española, y que vivían al oeste de La Junta, siendo corroborado por el Apache Antonio: “La entrada que hize con dos Yndios solos a la Junta de Zumas, Chinarras, Jotames y Cholomes porque la hize por Dios y por caridad de sacar los guesos de la Española cautiba que mataron (avnque no fue posible hallarlos con yr a la Mexcalera donde la mataron y dexaron tirada con andar dos dias en su busca.

Esta noticia que Nro D.n. Antonio Apache al boluerse a su tierra hizo Ynstancia a llebarme alla, y a su otro Padrino el Gouernador de Julimes, Diciendo íbamos seguros que en cinco dias llegariamos a Tierra que esta en vnos llanos, muy Grandes donde ay Vbas gordas y arboles de fruta de los españoles y vn Rio donde ay muchas Conchas y perlas como dos que trahia y tiene oy Nuestra Señora del Rosario en l mission de su finesa no entiendo son de buen porte Dize mas dicho Apache que en menos de vn dia llegariamos desde su Cassa a vn Rio Colorado que luze mucho con el sol y que todos los años bienen los Españoles con // los Yndios Jananas y lleban mucha tierra de aquella…“.

El Apache Antonio decía que vivía en un río que los españoles habían visitado cuando era el hogar de jumanos. Este río, rico en frutas, conchas y perlas, casi seguro, era el río Concho [Texas]: “… el Yndio Apache que Baptizo avia distante de dha Junta cinco dias de Camino… embiaba los religiosos… que en su ranchería estaua la efermedad de las Viruelas…“.

Sin embargo, el Apache Antonio no tuvo intención de volver a llevar un sacerdote de regreso a su tierra porque la viruela se propagó por su ranchería. Antes, en 1714, el sargento mayor Juan Antonio de Trasviña Retis informó que 70 familias apaches habían sufrido de un brote de sarampión).

* En verano, el gobernador de Nuevo México, Juan Ignacio Flores Mogollón realiza una reunión con el fin de identificar a los culpables de las recientes incursiones, presuntamente cometidas por apaches faraones. (Flores  invitó a la reunión a Gerónimo Ylo, vicegobernador de Taos [Taos County, New Mexico]; y a Lorenzo, vicegobernador de Picurís [Picuris Pueblo, Taos County, New Mexico] porque ambos pueblos habían sido víctimas de ataques de apaches faraones durante años.

Gerónimo Ylo, identificó a los asaltantes como apaches Chipaynes o Lemitas, los dos conocidos por los españoles como apaches faraones. Señaló que a menudo se mezclaban con apaches pacíficos de las llanuras en las ferias comerciales y después cometían sus depredaciones al partir. También dijo que los españoles prohibieron a los indios Pecos y queres unirse a las campañas españolas debido a su estrecha relación con los apaches faraones. Sugirió que los apaches jicarillas, que habían sido víctimas de los apaches faraones [¿Los faraones eran jicarillas? ¿Eran mescaleros?], y se habían ofrecido para ayudar a los españoles, irían en su lugar. Por último, Gerónimo Ylo dijo que la campaña estaba programada para llegar a las rancherías de los apaches faraones a mediado de agosto, cuando estarían en plena cosecha de sus cultivos.

Lorenzo, por su parte, identificó a los asaltantes como apaches Trementinas o Lemitas. Informó Jicarilla Apache 2 (Frank Paul Vigil)que hace diez días salieron de Picurís hacia su primera ranchería, compuesta por 30 chabolas de madera totalmente embadurnadas de arcilla“. Basándose en la información obtenida, el gobernador Flores ordenó a Juan Páez Hurtado que reuniese un grupo armado en Picurís para atacar a los apaches faraones pero debido a diversos retrasos, la expedición no salió hasta el 30 de agosto, casi un mes más tarde de lo que sugirieron los líderes indios Pueblo. En el camino se unieron a la expedición, 30 apaches jicarillas y un apache Cuartelejo pero resultó ser un fracaso total. Descubrieron numerosas huellas de caballos apaches pero no vieron a ninguno. Una vez que dejaron atrás las llanuras y en vez de aceptar que no habían encontrado a los apaches faraones por el retraso en salir de un mes, los españoles culparon a los indios Pecos, pensando que éstos habían informado a los apaches faraones cuando fueron a Pecos a comerciar.

La expedición de Hurtado estableció que los apaches Lemitas, Trementinas y Chipaynes eran los mismos o, al menos, estaban estrechamente unidos. Se incluyeron en el conglomerado que los españoles llamaron apaches faraones, siendo hostiles hacia los apaches jicarillas, que vivían al noreste de Santa Fe [Santa Fe County, New Mexico]. También es de destacar que los apaches jicarillas, a través de Gerónimo Ylo, se ofrecieron a ayudar en la campaña. Sin embargo, parece que Gerónimo Ylo exageró cuando afirmó que todos los apaches jicarillas, que son muchos, estarían dispuestos a unirse a la expedición. Sólo aparecieron 30 y, ciertamente, esos no son muchos). 

1716

* Ese año, los restos de la tribu apache jicarilla, habitantes de zonas de Colorado, Jicarilla Spring - Allen Tupper TrueOklahoma y Nuevo México y que han sido diezmados por los comanches, que han venido del norte en una nueva oleada, son obligados por éstos a refugiarse en las montañas del noreste de Nuevo México bajo protección española, comerciando con los indios Pueblo y dedicándose a la horticultura. (Los apaches jicarillas se convirtieron en aliados de los españoles, luchando frecuentemente contra otras tribus apaches, aunque a veces también les daban cobijo. 

La llegada de los comanches provocó enfrentamientos con los españoles quienes, este año, dirigidos por Cristóbal de la Serna, atacaron un campamento de utes y comanches coaligados, a 160 km al noroeste de Santa Fe [Santa Fe County, New Mexico]).

* El 26 de agosto, Félix Martínez de Torrelaguna, siendo gobernador de Nuevo México, camino de una campaña contra los apaches declara: Son muy crueles [los apaches] con aquellos que tienen la oportunidad de caer en sus manos. Van completamente desnudos, y hacen su incursiones en caballos de gran rapidez. Una piel les sirve como silla. Comienzan sus ataques a gran distancia, con fuertes gritos, con el fin de aterrorizar al enemigo. No tienen mucho coraje, y dependen más de la estratagema que del valor. En caso de derrota se someten a los términos más vergonzosos pero respetan los tratados sólo hasta que les convienen. Su Majestad ha ordenado que se les conceda la paz si la solicitan pero esta generosidad piensan que procede de la cobardía. Sus armas son los arcos y las flechas comunes del país. El objetivo principal de sus incursiones es el saqueo, especialmente los caballos, que utilizan no sólo como carga sino como comida, cuya carne la consideran una de las mayores delicias“.

1717

El 8 de abril, al sur del río Colorado (Texas), 70 apaches a caballo atacan la expedición Renegades - Frank McCarthydel capitán español Domingo Ramón y del francés Louis Juchereau de Saint Denis, quienes junto a varios sacerdotes, buscaban ubicaciones para instalar misiones en el interior de Texas. (Después de perder 23 mulas y una mujer mulata española, el grupo encontró refugio en una ranchería Papaya, 16 km al sur.

Los apaches atacaban constantemente las rutas comerciales entre el este de Texas y el Río Grande. St. Denis, comentó lo ocurrido una vez que llegó a San Juan Bautista. La mayoría de los indios de Texas podían ser pacificados, aprendiendo su lengua y familiarizándose con ellos. Los apaches, sin embargo, eran un caso diferente. Sería más difícil reducirlos.

Mientras St. Denis ayudaba a los españoles a volver a ocupar el este de Texas, el sacerdote Antonio de San Buenaventura y Olivares trabajó para obtener permiso para establecer una misión en el río San Antonio. Debido a que el sitio propuesto bordeaba territorio apache, Olivares solicitó 10 soldados para la misión. Las autoridades estuvieron de acuerdo con las recomendaciones del sacerdote por lo que nombraron a Martín de Alarcón, gobernador de Texas, como responsable de establecer dicha misión, la futura San Antonio).

1718

Este año, los apaches lipanes aparecen por primera vez en los registros oficiales al Camp of the Lipans - Theodore Gentilzatacar el presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) fundado el 5 de mayo por Martín de Alarcón, gobernador de la provincia de Texas, en el lado oeste del río San Antonio.

(Alarcón había reunido tropas y suministros en San Juan Bautista del Río Grande del Norte [Guerrero, Coahuila] saliendo de allí en abril, con 72 personas, siete recuas de mulas de carga, y grandes rebaños de vacas, cabras y caballos. Unas semanas más tarde, el grupo llegó a su destino y fundó una misión, un presidio y una villa. La misión del presidio se llamaría misión de San Antonio de Valero, conocida en el futuro con el nombre de El Álamo. Pronto San Antonio se convertiría en el punto crucial de las relaciones hispano-apaches en Texas.

Alarcón tenía instrucciones de tener cuidado con los apaches y organizar a los indios locales en una alianza defensiva contra ellos. Aunque consciente de la hostilidad de ciertos apaches, como los faraones, los españoles también eran conscientes de que otros apaches podían ser tratados pacíficamente, como los apaches jicarillas y Cuartelejos de Nuevo México.

Al principio, los españoles esperaban convertir a los apaches de Texas en aliados pero fracasaron, quizás porque ya eran aliados de los texas, enemigos de los apaches, o porque éstos pudieron confundir a los españoles con los franceses, que estaban armando a sus enemigos del este. En cualquier caso, los apaches de Texas nunca desarrollaron las mismas relaciones de amistad con los españoles que sus parientes más septentrionales lograron en Nuevo México).

1719

* Este año, es nombrado nuevo gobernador de Coahila y Texas, José de Azlor y Virto de The Apaches Attacking an Emigrant Train - UnknownVera quien, al ir a San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) se da cuenta del daño que causan las incursiones apaches. (Antes de su llegada, los apaches habían atacado las caravanas de suministros que iban de Coahuila a San Antonio. De hecho, una de ellas había sido atacada sólo dos días antes de llegar a San Antonio. Los apaches indicaban su intención hostil atando telas rojas en las flechas clavadas en el suelo, cerca de San Antonio. Con esta información, el gobernador ordenó la construcción de un nuevo presidio, con una guarnición de 54 hombres. También envió varios destacamentos de soldados para patrullar los alrededores del presidio y la misión en un esfuerzo por capturar a algunos apaches y convencerlos de que los españoles querían la paz).

* En agosto, ante el aumento y gravedad de los ataques comanches en Nuevo México, el gobernador Antonio Valverde y Cosío ordena realizar un consejo para discutir el asunto. (Al finalizar, tomaron la decisión de poner en marcha una campaña inmediata contra los utes y comanches.

Antes de partir, Valverde recibió un despacho del nuevo virrey Baltasar de Zúñiga, ordenándole emplear toda su atención y eficiencia en agradar a los apaches. Zúñiga esperaba que los apaches jicarillas fueran una barrera para los planes de los franceses en la zona. El virrey fue animado en este dictamen por un misionero destinado en Taos [Taos County, New Mexico]. Fray Juan de la Cruz escribió al virrey que los apaches jicarillas, o al menos una parte de ellos, habían acudido a donde él para solicitar el bautismo. Después de analizar sus solicitudes, el fraile llegó a la conclusión de que sinceramente deseaban la conversión.

Un mes más tarde, el 15 de septiembre la expedición se puso en marcha, bajo el mando del gobernador Valverde,Jicarilla - Judy Burgarella dejando Santa Fe [Santa Fe County, New Mexico] con 60 soldados y marchando hacia Taos, donde añadió a 45 colonos y a 465 indios aliados. De allí salió el 20 de septiembre marchando hacia el este. Dos días más tarde, se encontró con apaches jicarillas que dieron la bienvenida a los españoles, quienes se quejaron amargamente de las agresiones sufridas por utes y comanches. Cuando Valverde les informó del objetivo de la expedición, los apaches jicarillas se mostraron muy complacidos.

Durante los días siguientes, numerosos grupos de apaches se acercaron a los españoles cuando pasaban por sus rancherías. Carlana, un jefe apache de la Sierra Blanca llegó para informar que, él y la mitad de su tribu, había llegado para pedir la ayuda de los apaches jicarillas contra los utes y comanches. El resto de su tribu había ido al territorio del jefe apache Flaco para su seguridad. No se sabe mucho de Carlana salvo que vivía lejos para estar a salvo de las incursiones de los comanches. Ofreció sus guerreros como guías de los españoles.

Los españoles siguieron viajando a través de las rancherías del jefe apache Ysdalnisdael, llamado también El Cojo, que Ulíbarri había encontrado en 1706. El Cojo estaba ausente por haber ido al territorio de los navajos para buscar su ayuda contra los invasores utes y comanches. Dos hijos del jefe informaron a Valverde que un año antes, los comanches y sus aliados utes habían matado a 60 apaches jicarillas, capturado a 64 mujeres y niños, y robado los suministros de maíz. 

Valverde pasó una semana viajando por territorios de los apaches jicarillas, escuchando sus Jicarilla Apache - Frank Vigilquejas. En seguida, unos 100 guerreros se unieron a su grupo, entre ellos el jefe Carlana. Durante casi un mes, el grupo siguió avanzando, encontrando campamentos comanches abandonados y los restos de rancherías apaches saqueadas, pero nunca alcanzó a ver al enemigo. Con el invierno acercándose, Valverde celebró un consejo de oficiales. Él, como gobernador, estaba dispuesto a llegar a El Cuartelejo, aproximadamente a cuatro o cinco días de distancia, pero dejó la decisión a sus hombres. Para evitar la pérdida de los caballos ante las próximas nevadas, decidieron regresar. Valverde aceptó la decisión pero indicó que tenían que ir a cazar búfalos para reponer sus provisiones antes de regresar a Nuevo México.

En la noche que se celebró el consejo, 10 apaches de El Cuartelejo llegaron al campamento español para informar al gobernador que su gente venía a visitarlo. Valverde decidió retrasar su salida y esperar la llegada de los apaches Cuartelejos. Una semana más tarde, más de 1.000 apaches Cuartelejos, Palomas y Calchufines llegaron con 200 tiendas. Entre los recién llegados había un jefe apache Paloma con una reciente herida de bala en el abdomen quien dijo que “en su tierra… en las zonas fronterizas más remotas de los apaches, él y su pueblo fueron emboscados por franceses y pawnees, mientras sembraban maíz“. Los pawnees, enemigos de los apaches llaneros y Palomas, y ahora aliados de los franceses, se habían apoderado de su territorio obligándoles a refugiarse más al sur. 

Continuó diciendo que los franceses habían erigido dos grandes pueblos, tan grandes como Taos, desde donde armaban y entrenaban a los pawnees y a los jumanos, quienes cada vez se internaban más en los territorios apaches.  Habiendo obtenido toda esa información, Valverde distribuyó regalos y regresó a Santa Fe.

El virrey Baltasar de Zúñiga y Guzmán indicaría después que los apaches Calchufines eran los mismos que los apaches Paloma, expulsados de sus tierras por indios del este, kansas, pawnees, cadodachos y texas. Del mismo modo, el virrey informó que los utes expulsaron a los apaches Cuartelejo de sus rancherías del oeste de Kansas y del este de Colorado. Siete años más tarde, apaches Paloma y Calchufine llevarían cautivos a Nuevo México, capturados a los comanches verificando así que los apaches continuaron luchando con los comanches en las llanuras entre 1706 y 1726).

1720

El 16 de junio, el gobernador de Nuevo México, Antonio Valverde y Cosío, envía a Pedro de Villasur a explorar la presencia de franceses en las llanuras del noreste, con 45 soldados, que eran más de un tercio de todas las fuerzas de Nuevo México; el fraile Juan Minués; el comerciante Jean L’Archevêque (uno de los asesinos del francés René Robert Cavelier de La Salle, nacionalizado español y con amplia experiencia en la zona); 60 indios Pueblo, entre ellos el hopi zambo José Naranjo, guía que ha estado al menos tres veces en la zona del río Platte (Nebraska); Francisco Sistaca, indio pawnee que fuera esclavo de los españoles. (El pequeño ejército estaba bien aprovisionado con espadas cortas, cuchillos, sombreros, maíz y tabaco para los apaches que se unieran a la expedición. L’Archevêque contribuyó con 10 caballos y seis mulas de carga. Salieron de Santa Fe [Santa Fe County, New Mexico], viajando a través de La Jicarilla donde añadió como guías a algunos apaches Carlanas y distribuyendo los regalos que traía. Se desconoce si acompañaron a la expedición más lejos de El Cuartelejo.

Viajaron por el sureste de Colorado y el noroeste de Kansas; acamparon en El Cuartelejo [Scott County, Kansas], donde se le unieron unos 50 apaches de las llanuras. Aunque los españoles marchaban en busca de franceses, los apaches probablemente participaron con la esperanza de poder luchar contra los pawnees. Durante un mes, viajaron más de 480 km a través de las llanuras sin encontrar ningún francés. Cuando el 5 de agosto llegaron al sur del río Platte, Villasur convocó un consejo para evaluar la situación. El consejo esperaba buscar la ayuda de los pawnees con el fin de determinar la ubicación de algún asentamiento francés.

El 7 de agosto, Villasur envió un grupo alrededor de 32 km río arriba, encontrando un gran poblado pawnee, cerca de la actual Schuyler [Colfax County, Nebraska]. Los pawnees estaban haciendo una danza de guerra. Avisado Villasur, llegó el 14 de agosto, acampando en la orilla sur del río Platte, justo enfrente del poblado pawnee. Un grupo de 25 guerreros llegó a la orilla norte del río y, según el esclavo pawnee Francisco Sistaca, con intenciones pacíficas, pidiendo que Villasur enviara a Sistaca a su aldea. Los pawnees llevaban atuendos franceses, confirmando a Villasur la intrusión francesa en las llanuras. Con la esperanza de mantener la paz y poder seguir parlamentando, Villasur envió a Sistaca con algunos cuchillos y paquetes de tabaco para complacer a los jefes. Una vez Sistaca llegó al poblado, los pawnees se negaron a devolverlo. Jean de l’Archevêque envió una carta en francés a los pawnees solicitando la devolución de Sistaca y ayuda para encontrar los establecimientos franceses, no recibiendo respuesta.

Más tarde, algunos pawnees sorprendieron en el río a algunos indios que iban con los españoles mientras se bañaban, cogiendo a uno de ellos. Pero Villasur, con poca experiencia en campañas militares, ignoró este hecho, anunciando que “nunca había conocido ningún temor” y que continuaría su misión. Durante la noche, algunos indios Pueblo le advirtieron que habían oído ruido de gente que estaba cruzando el río. Villasur ordenó vigilar los caballos pero no tomó ninguna otra precaución contra un posible ataque pawnee. Al amanecer del 14 de agosto, cuando los españoles, los indios Pueblo y los apaches de las llanuras estaban preparando los suministros y reuniendo los caballos, los pawnees y otoes atacaron, tal vez ayudados por algunos franceses. El campamento español recibió una lluvia de flechas y disparos [los pawnees habían adquirido mosquetes franceses alrededor de 1710], cogiendo al destacamento de Villasur por sorpresa.

Mientras la mayoría de los caballos de la expedición huyeron en estampida, Felipe Tamáriz y un puñado de soldados lograron hacerse con el control de unos cuantos caballos y guardar tres para sus compañeros heridos, uno de los cuales tenía nueve heridas. Uno de los supervivientes españoles comentaría que los atacantes eran tan numerosos que no pudieron resistir, viéndose obligados a huir, dejando a sus compañeros heridos y gran parte de los suministros atrás.

Al menos 46 miembros de la expedición murieron en el ataque, 35 de ellos españoles. Entre los muertos estaban Villasur, el hopi José Naranjo, L’Archevêque, el fraile Juan Mínguez, un teniente, un cabo y el intendente. A todos les arrancaron las cabelleras. Doce españoles más los indios Pueblo y los apaches supervivientes, pudieron llegar a El Cuartelejo, donde los apaches trataron sus heridas. Allí les proporcionaron suministros para que pudieran llegar a Santa Fe, cosa que hicieron siete españoles y 45 indios Pueblo, el 6 de septiembre.

Al atacar el destacamento de Villasur, los pawnees no sólo estaban actuando como peones de una potencia europea. Eran aliados de los franceses, y es posible de hecho, que algunos franceses participaran en la batalla. Sin embargo, el objetivo de los pawnees era ser una potencia regional, derrotando a los apaches de las llanuras que durante tanto tiempo había incursionado por territorio pawnee. De hecho, los franceses no reclamaron su participación en el ataque, dejando todo el protagonismo a los pawnees. Los pawnees afirmaron su control sobre su territorio, rechazando a uno de sus principales rivales, los apaches de las llanuras, asegurando su comercio de esclavos y siendo intermediarios entre los franceses y las tribus indias del oeste. Al derrotar a los españoles, fortalecieron su alianza con los franceses, que esperaban extender su red comercial por el oeste, a pesar de las objeciones de España. La victoria de los pawnees alteró no sólo la dinámica de poder de las Llanuras Centrales sino la naturaleza de la alianza española con los apaches.

A partir de entonces, los apaches abandonaron las llanuras centrales buscando la protección y The Warrior-Jicarilla Apache - Frank Vigildefensa en Nuevo México. Así, apaches jicarillas, cuartelejos, y Palomas quedaron debilitados sin el apoyo militar español y de los indios Pueblo de los que se habían beneficiado en años anteriores. Por otra parte, los utes y comanches aumentaron su control de la región, socavando la capacidad de los apaches para prosperar en el comercio de esclavos. Los comanches y utes atacarían asentamientos apaches con mayor frecuencia en el futuro, y los españoles, raramente, eran capaces de proporcionarles ayuda. Los comanches y los utes tenían gran cantidad de caballos que utilizaban para atacar a los apaches y expandir su territorio hacia el sur, hasta los ríos Arkansas y Canadian, desplazando a los apaches de los llanos que allí vivían. Pronto, comanches y utes controlarían el territorio del sur, hasta el río Rojo a expensas de otras  comunidades apaches en Texas, como los apaches lipanes, que se vieron obligados a emigrar al sur para buscar la protección de los españoles).

 1721

* Este año, los apaches casi destruyen Monclova ([Coahuila]. Los apaches solían saquear preferentemente las haciendas del Marquesado de Aguayo por tener ganado caballar, pero también se llevaban o masacraban ovejas e incluso muchas veces a los pastores, como sucedió a menudo en las haciendas de los Sánchez Navarro, en el sector de Cuatrociénegas [municipio de Cuatrociénegas de Carranza, Coahuila]. Al mismo tiempo, en la parte suroeste del Bolsón de Mapimí [región perteneciente a los estados mexicanos de Durango, Coahuila y Chihuahua], los apaches se dedicaban también a saquear las haciendas, como fue el caso de la Hacienda de Jacalco, y de los ranchos La Esperanza y la Muerte en la misma zona.

Los apaches más temidos eran los mescaleros y los lipanes. Los españoles intentaron aprovecharse de las rivalidades entre estasMescalero Apaches Running off Stage Horses - Marjorie Reed dos tribus durante un tiempo, haciendo una alianza con los mescaleros contra los lipanes).

* En mayo, José de Azlor y Virto de Vera, marqués de San Miguel de Aguayo, gobernador de Coahuila y Texas, informa de un ataque apache cerca del presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas).

1722

* Este año, Nicolás Flores recibe el mando del presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) quien consigue que, durante más de un año, no se pierda ningún caballo. (Los frailes emplearon ese tiempo en intentar cristianizar, sin éxito, a los apaches).

* Este año, asume el cargo de gobernador de la provincia de Texas, Fernando Pérez de Almazán solicitando permiso para hacer la guerra a los apaches si no hacían la paz que habían prometido. (Llegaron noticias a los españoles de que los apaches conseguían armas comerciando con los franceses en Nachitoches [Louisiana]).

* A principios de abril, un grupo incursor apache roba caballos de un rancho en Coahuila. (Inmediatamente, el capitán Juan Flores de San Pedro y 10 hombres les persiguieron, trayendo los caballos junto a las cabezas de cuatro de los apaches, con sus lanzas y escudos).

* El 2 de mayo, el misionero Luis Javier Velarde escribe una carta al padre visitador de los jesuitas José María Genovese diciendo: … en los ocho años que tenía de misionar entre los pimas, éstos habían muerto o apresado más de 130 apaches, mientras que los soldados apenas más de 15“. (El padre Eusebio Francisco Kino no dudó en fomentar las campañas de los indios pimas contra los apaches, al percatarse del éxito de esas acciones y de la ineficacia defensiva de los soldados de los presidios. Fue precisamente la necesidad de protegerse por su propia cuenta, lo que llevó a los jesuitas a crear en cada pueblo de misión, un cuerpo de oficiales militares indígenas, constituido por un capitán de la guerra, un alférez, un sargento y uno o dos cabos, y se ocupaba de patrullar todas las mañanas los alrededores de los pueblos así como de alertar a la población en los casos de peligro y dirigir las salidas requeridas en contra de los apaches. También debían dedicarse a escoltar a los arrieros y comerciantes que transitaban por las zonas más expuestas a los ataques de los apaches).

1723

* Este año, Domingo Cabello informa que dos hombres de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) se reúnen con una banda de apaches, en un lugar llamado Puerto de los Elotes (probablemente cerca de la actual Helotes, Bexar County, Texas), a 32 km del presidio. (Mientras buscaban unos caballos extraviados, los hombres vieron a los indios acercarse, pero no se vieron en peligro. Sin embargo, los indios los atacaron y mataron a uno, escapando el otro a caballo. El capitán Juan Flores de San Pedro envió un destacamento al lugar del ataque, encontrando el cuerpo del español sin cuero cabelludo y lleno de varias flechas: “Puesta en practica la determinacion de los Lipanes, y Apaches despacharon sus exploradores, los qe el Año de 1723; se introdugeron en estas cercanias por la parte de el Noroeste por un parage qe llaman el Puerto de los Olotes á 8: Leg.s distante de este Preo en el que se hallavan dos Vezinos de él, que se havian transferido en busca de Vnos Cavallos que les faltavan, y aunque// Vieron la partida de Yndios, sin embargo de no ser conosidos, se acercaron á ellos creyendo fuesen de la Vmanidad de los que Existian en estos Territorios; pero en breve experimentaron la Ynumanidad de los Forasteros, los que atacandolos Mataron al vno, lo que Visto por el otro Libró su Vida en la Ligeresa de su Cavallo, y llegando á este Preo dio parte de esta Nobedad á Dn Nicolas Flores y Valdes que hera el Capn que le Mandava… el qe Ymmediatamente hiso Salir á vn Alferes, y 15; Ombres los que aunque se tranfirieron á dho Parage, no hallaron álos Enemigos, y sola del Cadaber quitada la Cabellera y traspadado á Chusasos, aviendose llebado el Cavallo, y demas aperos de el Defunto al que Retiraron para darle Sepultura“).

* La noche del 17 de agosto, una banda de apaches lipanes roba 80 animales, entre vacas y caballos, de un corral adyacente al presidio de San Antonio de Béjar ([San Antonio, Bexar County, Texas]. El capitán Nicolás Flores, con 30 soldados y 30 coahuiltecos de la misión, encontró el rastro y 31 días después, viajando 540 km, avanzó por las llanuras entre los ríos Brazos y Colorado [Texas]. Flores más tarde escribió asombrado al ver “una tierra, la más grande que había visto en mi vida y una llanura llena de pastos y millones de búfalos“. El 24 de septiembre, encontraron un campamento de apaches lipanes de unos 200 guerreros cerca de Brownwood [Brown County, Texas], comenzando una batalla de seis horas, matando a 34 guerreros, incluido a su jefe, capturando a 20 mujeres y niños; y recuperando unos 120 caballos, yeguas y mulas, monturas, bridas, cuchillos y lanzas.

Cuatro relatos de testigos oculares de soldados afirmaron que Flores había atacado una ranchería apache inocente y matado y capturado personas mientras intentaban escapar y fray José González acusó a Flores de esclavizar a los cautivos.

Tardaron 19 días en regresar a San Antonio por el camino del río San Gabriel [Texas] donde, una de las cautivas de unos 40 años, que entendía el castellano fue interrogada por Flores, diciendo que el campamento que había atacado era uno de las cinco grandes rancherías apaches lipanes bajo el mando del Capitán Grande y que su pueblo asaltaba a los españoles en San Antonio para conseguir caballos y cautivos y comerciar con “otros españoles” en el norte y con otras tribus nativas. Los españoles creyeron que los “otros españoles” eran franceses, haciendo incursiones a través de las llanuras del norte pero, en realidad, eran españoles de Nuevo México. El hecho de que vivieran cerca de los españoles plantando cultivos sugiere que eran apaches jicarillas o faraones de Nuevo México. La mujer declaró que los jefes apaches querían ser amigos de los españoles y Flores la envió como embajadora con la promesa de liberar a sus cautivos si los jefes venían a hacer la paz.

El 7 de octubre le dieron un caballo para llevar una invitación al Capitán Grande, que vivía muy al norte. Regresó el 29 de octubre de 1723 con un jefe apache, su esposa y otras tres personas que se quedaron en San Antonio durante tres días. Ese jefe dijo a Flores que cuando la mujer llegó a su campamento con la oferta de paz, dio aviso a los otros jefes. Éstos se reunieron y decidieron que fuera a comprobar si la mujer había dicho la verdad. Si el jefe consideraba que era cierto, volvería para informar a los demás y viajar todos a San Antonio para firmar la paz. La delegación salió el 1 de noviembre de 1723, con la promesa de que cinco jefes considerarían los acuerdos de paz.

Poco después de que los apaches se fueran, llegaron rumores a San Antonio de que los apaches estaban reuniendo una gran cantidad de guerreros para atacar a los españoles. Cuando recibieron la oferta de paz, decidieron esperar a que los cautivos fueran liberados antes de atacar. Parecía que todo no era más que una artimaña para conseguir la liberación de los cautivos).

* El 8 de noviembre, un grupo de apaches de las llanuras llega a Santa Fe (Santa Fe County, New Mexico) para pedir la construcción de un presidio en La Jicarilla para su protección contra utes y comanches. (El gobernador, Juan Domingo de Bustamante rechazó la petición argumentando que el esfuerzo era enorme e innecesario. Pensó que la lealtad de los apaches era falsa y que el establecimiento de un nuevo presidio al noreste desviaría soldados de Santa Fe, haciéndola aún más vulnerable a las incursiones comanches. Creyó que los apaches de las llanuras querían a los españoles para que los defendiesen de los comanches. Además, La Jicarilla sería difícil de defender, ya que la región estaba siempre acosada por los comanches. Como solución, propuso que los apaches se asentasen cerca del pueblo de Taos [Taos County, New Mexico], donde había ricos valles y abundante agua como en La Jicarilla. En 1726, muchos apaches jicarillas se vieron obligados a establecerse en Taos y Pecos [San Miguel County, New Mexico], dejando La Jicarilla en manos de los comanches.

Sin perder tiempo, Bustamante organizó una fuerza de 50 soldados y una semana más tarde partió para La Jicarilla. Visitó las rancherías de tres prominentes jefes apaches. Primero fue a la del jefe Carlana, con quien se reunió junto a seis jefes y 50 guerreros. Después el gobernador siguió a la ranchería del jefe Churlique y finalmente la de El Cojo. La expedición fracasó en su intento de localizar a utes y comanches.

Después de regresar a Santa Fe, Bustamante informó al virrey del resultado de la expedición, recomendando la construcción de un presidio de 50 soldados en La Jicarilla, al igual que sugirió el antiguo gobernador de Nuevo México, Antonio de Valverde. Esa fortificación daría protección a los apaches jicarillas y a los misioneros que se establecerían entre ellos. El virrey no tuvo en cuenta dicha recomendación).

* A finales de diciembre, llega a San Antonio de Béjar (Bexar, Bexar County, Texas) un grupo de 30 apaches para dejar como rehenes a cuatro adultos a cambio de que los españoles liberasen a los niños que estaban cautivos para que pudiesen reunirse con sus parientes. (Mientras los apaches estaban dentro de la misión de San Antonio de Valero [más tarde conocida como El Álamo, Bexar County, Texas], fray José González y el capitán Nicolás Flores discutieron. El sacerdote quería devolver a los cautivos apaches mientras el capitán exigía un compromiso de paz de los apaches, antes de entregar a los prisioneros. La discusión asustó a los apaches que huyeron de la misión. Mientras se iban dijeron a Flores que, por la primavera, cuatro de sus jefes vendrían pero que el quinto jefe no quería ser amigo de los españoles. Sin embargo, nunca vinieron y los españoles siguieron discutiendo qué hacer con los cautivos. Al final, la postura del sacerdote triunfó, y cuando Flores fue sustituido, las mujeres y niños apaches lipanes fueron liberados en 1725).

1724

* A principios de año, los comanches atacan a los apaches jicarillas. (En una batalla que dura nueve días en El Gran Native American Indian Jicarilla Apache - Marguerite EichelbergCerro de El Fierro [en algún lugar del noroeste de Texas, posiblemente cerca del río Wichita] mataron a casi todos los hombres, y capturaron a la mitad de las mujeres y niños [se salvaron 69 hombres, dos mujeres y tres niños]. En poco tiempo desaparecieron los asentamientos apaches en la parte alta del río Arkansas. Esta batalla fue el comienzo de la decadencia de los apaches en las llanuras. Esto produjo que los apaches más próximos a San Antonio de Béjar [Bexar, Bexar County, Texas] disminuyeran sus incursiones contra los asentamientos españoles por la derrota de los apaches del norte, jicarillas y Cuartelejos. Los apaches al norte de Nuevo México buscaron la ayuda, tanto de los españoles como de otros apaches de Texas.

El gobernador de Nuevo México, Juan Domingo de Bustamante, envió a Juan Páez Hurtado con 100 hombres para castigar a los comanches, logrando liberar a 64 apaches jicarillas y devolverles a sus hogares).

* Este año el general de brigada español Pedro de Rivera y Villalón es enviado a inspeccionar las defensas en la frontera de la Nueva España quien afirma: No hay otros enemigos más que los apaches … si bien creo no padeceré equivocación, pues las inhumanidades, asechanzas y perfidias de aquella bárbara nación, acreditadas con infinitos lastimosos sucesos, contristan el ánimo, agitan el enojo y hacen el nombre apache, aborrecible“.

* Este año, los franceses establecen un puesto comercial en el poblado principal de los kansas, en la boca del río del mismo nombre, que es remontado por Étienne de Veniard, sieur de Bourgmont y ahora comandante francés del Missouri, para conseguir una alianza con los comanches contra los españoles. (La mayoría de los investigadores suponen que los indios padouca, con los que comercia en un lugar cercano a la antigua Quivira [Kansas] del 18 al 22 de octubre son, en realidad, apaches).  

* En julio, el gobernador de Coahuila, Blas de la Garza Falcón, toma declaración en el presidio de San Juan Bautista del Río Grande (Guerrero, Coahuila) a un indio de nombre Jerónimo, cautivo de los apaches en el río Conchos (Chihuahua).

1726

* Este año, se produce una rebelión de una parte de los indios sumas (otros están en las misiones de Nuestra Señora de Guadalupe de los Sumas, en El Paso del Norte [Ciudad Juárez, Chihuahua], Carrizal [noreste de Chihuahua] y el antiguo poblado español de San Lorenzo [junto a El Paso]) apoyados por varias bandas de apaches y cholomes.

* En septiembre, una coalición de apaches Palomas, Cuartelejos y Sierra Blanca, con apoyo de los franceses, van a El Cuartelejo (oeste de Kansas) y La Jicarilla en busca de comanches para forzarlos a salir de esas regiones, sin éxito.

1727

* Este año, unos indios informan a los españoles de la presencia de comerciantes franceses en El Cuartelejo (oeste de Kansas), que quedará abandonado pocos años después, cuando los comanches, utes y pawnees expulsen a los apaches hacia el sur.

* En abril, Juan de Acuña y Bejarano, virrey de la Nueva España, archiva The Warrior-Jicarilla Apache - Frank Vigildefinitivamente el plan de construir un presidio en La Jicarilla para defender a los apaches jicarillas y de las llanuras de sus enemigos comanches, pawnees y utes. (Los apaches jicarillas tenían una posibilidad de mantener sus territorios, realizar una alianza con los franceses. En diciembre de 1718, JeanBaptiste Bénard de la Harpe había salido de La Nouvelle-Orléans [New Orleans, Louisiana] para ir hasta el río Rojo [Red River, Texas] para establecer un puesto comercial cerca de la actual Texarkana [Bowie County, Texas]. Después de establecer contactos con las misiones españolas del este de Texas, Bénard de la Harpe recibió la noticia de que España y Francia estaban de nuevo en guerra por lo que decidió extender la influencia francesa en el oeste y explorar el río Rojo.

El lugarteniente de la Harpe, Sieur Du Rivage, se encontró con una coalición de caddos y tonkawas que informaron a los franceses que acababan de regresar de una batalla con los Cancy”, quienes tenían un gran poblado a orillas del río Rojo, a 290 km. También les dijeron que los españoles estaban cultivando las tierras de los “Cancy”.

Los “Cancy” eran apaches, lo más probable lipanes. Mientras que estos apaches tenían contacto y comerciaban con los españoles, no hay indicios de un puesto avanzado español situado en dicho lugar. Los franceses se enteraron de que losCancy” luchaban con arcos y flechas porque los españoles nunca proporcionaban armas de fuego a los indios aliados. Poseían, sin embargo, espadas, trajes, sombreros y otras telas. Más importante, sin embargo, era el hecho de que losCancy” tenían caballos y controlaban su distribución. Otras tribus sólo podían obtenerlos a través de los apaches.

La Harpe conoció que una numerosa tribu, conocida como los padoucas residían lejos, al norte y noroeste del río Arkansas. Los españoles estaban aliados con algunos de ellos, aunque no todos. Los padoucas eran atacados con frecuencia por los pawnees, siendo también enemigos de los caddos, con quienes Bénard de la Harpe estaba reunido.

Siempre ha habido dudas sobre la identidad de los padoucas. Muchos estudiosos insisten en que eran comanches, mientras que otros afirman que eran apaches. Hay pocas dudas de que los padoucas que conoció Bénard de La Harpe eran apaches Cuartelejos. La zona en que vivían era la misma que describió Ulíbarri en 1706, viviendo en aldeas dispersas, algunas de ellas con estructuras parecidas a la de los indios Pueblo, algunos de los cuales [los Picurís] vivieron durante algún tiempo con los apaches. Su cultura era casi exactamente idéntica a la de los apaches y practicaban la agricultura. El enfrentamiento de los padoucas con los pawnees estaba bien documentado por fuentes españolas, aunque no eran muy conocidos por ellos. 

Bénard de la Harpe registró que los indios con los que se reunía, raramente viajaban a la cabecera del río Arkansas, por donde los Cancy” iban a guerrear con los padoucas. Este dato de una probable guerra entre apaches [“Cancy” y padoucas ?] parece poner en duda la identidad de los padoucas como apaches. Dado que la guerra entre apaches y comanches estaba en marcha, podría indicar que los padoucas eran comanches. Pero también es posible que la guerra entre losCancy” [lipanes ?] y los padoucas [Cuartelejos ?] fuera una derivación del enfrentamiento entre los jicarillas [aliados de los Cuartelejos] y los faraones [parientes cercanos de los lipanes].

Bénard de la Harpe vio el poderío de los padoucas, dándose cuenta que quien controlase el comercio con ellos dominaría las llanuras centrales. Poco después ocurrió la derrota del español Villasur en 1720 a manos de los pawnees y sus aliados franceses. Éstos temían perder el comercio en las llanuras centrales promoviendo la paz entre sus aliados indios y los padoucas. Para ello se sirvieron de Étienne de Veniard quien se reunió con los padoucas. Éstos, unos 80, salieron de su campamento a caballo para encontrarse con los franceses para volver juntos. El número de caballos indica que los padoucas tenían más que otras tribus indias que vivían más al este. La identidad de los padoucas que Veniard encontró siempre ha sido muy debatida. Los padoucas eran lo que los franceses más tarde llamaron comanches pero la mayoría de los expertos creen que los padoucas eran apaches.

Veniard tuvo un buen recibimiento. Fue llevado junto con su hijo y otros dos franceses a la tienda del jefe padouca para una gran fiesta, sentándose sobre una piel de búfalo. Al día siguiente, expuso los productos comerciales que llevaba y los dividió en lotes. La lista a ojos de los padoucas era enorme: fusiles, sables, picas, pólvora, balas, telas de color rojo, telas de color azul, espejos, cuchillos de varios tipos, camisas, tijeras, peines, piedras de pedernal, punzones, abalorios, perlas de diferentes tamaños, alambre de latón para hacer collares, y anillos. Los padoucas nunca habían visto tal multitud de productos. Veniard se reunió con 200 jefes apaches y les arengó sobre la necesidad de mantener la paz entre todas las tribus y les pidió que los franceses pudiesen pasar por sus tierras en ruta hacia los asentamientos españoles en Nuevo México. Luego hizo señas para que los jefes tomasen lo que deseasen de las mercancías.

Veniard estimó que la aldea tenía 140 viviendas, con unos 800 hombres, más de 1.500 mujeres y alrededor de 2.000 niños. El desequilibrio entre hombres y mujeres da idea de lo peligrosa que era la vida de los guerreros apaches. Las viviendas eran grandes, con una capacidad de unas 30 personas cada una. El jefe apache dijo que tenía 12 aldeas bajo su mando con un número de personas [unas 16.000] cuatro veces más numeroso que el poblado en el que estaban, pudiendo reunir unos 2.000 guerreros. Los apaches vivían en una amplia zona que se extendía por más de 835 km, manteniendo aldeas permanentes desde donde salían a cazar en grupos de 50 a 100 familias. Cuando un grupo llegaba otro partía y así la aldea estaba ocupada en todo momento. Al parecer, viajaban hasta cinco o seis días desde su aldea para cazar. Los apaches, dijo Veniard, sembraban un poco de maíz y calabazas. El tabaco y los caballos se obtenían del comercio con los españoles en Nuevo México por los que ofrecían pieles curtidas de búfalo y otras pieles. No está claro si los españoles se aventuraban en las llanuras para visitar las aldeas padoucas, o si los padoucas viajaban a los asentamientos españoles. Esto último parece más probable, aunque los españoles pudieron haber ido de vez en cuando para encontrarse con los padoucas que vivían relativamente cerca de sus asentamientos. Veniard dijo que los padoucas que vivían más lejos de los asentamientos españoles seguían utilizando cuchillos de pedernal para despellejar búfalos y para la tala de árboles, un indicador de que no realizaban muchos intercambios comerciales.

Algunos de los poblados padoucas estaban cerca de los españoles quienes les visitaban cada primavera para comerciar trayendo caballos, punzones, cuchillos y hachas pero según los padoucas, de inferior calidad a los traídos por los franceses. Sin duda, estaban muy interesados en tener una relación comercial con los franceses.

Los apaches, casi de inmediato, usaron su nueva alianza con los franceses contra los comanches. Ellos y algunos comerciantes franceses sorprendieron un campamento de caza comanche, logrando una pequeña victoria pero en el futuro, los comanches fueron implacables en sus ataques a las rancherías apaches.

A juicio de Veniard, la expedición fue un éxito pero en realidad consiguió poco: aproximadamente en una década los padoucas [¿apaches?] que encontró en Kansas se habían ido, empujados al sur por una tribu agresiva que llegaba de las Montañas Rocosas y barría todo a su paso, los comanches. 

Los comerciantes franceses que hacían viajes para ir al territorio de los padoucas rápidamente se dieron cuenta de que éstos estaban siendo eclipsados por los comanches por lo que comenzaron a hacer propuestas de paz con ellos. 

En abril de 1727, el gobernador de Nuevo México, Juan Domingo de Bustamante escribióTerritorios apaches en el mapa de Nuevo México de Francisco Álvarez Barreiro en 1727 - New Mexico History Museum al virrey para informarle que los apaches jicarillas en Taos [Taos County, New Mexico] habían informado que los franceses estaban ayudando a los apaches Cuartelejos contra los comanches. Cuando los apaches trajeron prisioneros comanches a Santa Fe [Santa Fe County, New Mexico], fueron interrogados informando que había hombres blancos entre los apaches que los habían capturado, convenciendo a los españoles que eran franceses.

A partir de ahora, los apaches del norte de Santa Fe estarán a la defensiva, tratando desesperadamente de salvar una sociedad que se desmoronaba, dependiendo cada vez más de los españoles para defenderse. Los apaches que vivían al este y al sur de Santa Fe estaban más protegidos de los ataques comanches que los apaches del norte, pero al final también se vieron obligados a buscar la protección y la ayuda de los españoles).

1728

Este año, un grupo de apaches roba toda la manada de caballos de la misión de San Juan Bautista del Río Grande del Norte ([Guerrero, Coahuila]. Probablemente eran apaches faraones que vivían al sur del Río Grande, que aún no habían sufrido la presión de las incursiones comanches, estando demasiado al sur para ayudar a los apaches del norte).

1729

Este año, siguiendo las recomendaciones del “Diario y derrotero de lo caminado, visto yReglamento para todos los presidios observado en la visita que hizo a los presidios de la Nueva España Septentrional el brigadier Pedro de Rivera y Villalón”, se edita el “Reglamento para todos los Presidios”. (El viaje dura tres años y medio por el norte de la Nueva España para inspeccionar la línea fronteriza y los presidios. En base al “Reglamento” se ordena a Juan Bautista de Anza, comandante del Real Presidio de Fronteras de los Apaches [Fronteras, Sonora] que se dedique a pacificar a los seris, a tratar con cortesía a los indios de la Pimería Alta [hoy zonas de Sonora y Arizona] y a formar un destacamento junto con soldados de los presidios de Janos  [Chihuahua] y de El Paso del Norte [Ciudad Juárez, Chihuahua] contra los apaches que hostigan la frontera).

1730

A finales de año, unos 500 apaches lipanes atacan San Antonio de Béjar ([San Antonio, Bexar Lipan Apache - Hal StoryCounty, Texas]. El comandante del presidio, el capitán Juan Antonio Pérez de Almazán sale a su encuentro con 25 hombres, desarrollándose un duro combate que dura dos horas, logando llevarse los apaches lipanes 60 cabezas de ganado, a costa de caer muchos de ellos. Murieron dos soldados  y 13 resultaron heridos. Para castigar a los apaches, se pone a cargo del gobernador de Texas, Juan Antonio Bustillo y Ceballos, 157 hombres y 60 indios auxiliares para buscarlos en sus rancherías. Hallaron un campamento de 400 tiendas con unas 700 personas. Tras una pelea de 5 horas mataron a 200 de ellos, huyendo los demás, y quitándoles más de 700 cabezas de ganado sin más pérdidas que siete heridos, de los que falleció uno).

1731

* El 9 de enero, dos sacerdotes, acompañados de varias familias españolas y cuatro soldados, son atacados por 50 apaches mientras iban desde San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) al Río Grande. (Mataron a una mujer y un niño fue capturado).

* El 9 de marzo, 56 colonos canarios (a quien el rey ha concedido el título hereditario de hidalgos a perpetuidad) al mando del lanzaroteño Juan Leal Goraz llegan al presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas), donde el capitán Juan Antonio Pérez de Almazán les ofrece tierras al oeste del mismo, pero temiendo a los apaches se establecen entre el presidio y la misión, fundando la villa de San Fernando de Béjar ([Bexar County, Texas]. Una vez instalados, Pérez de Almazán dirige una nueva campaña contra los apaches lipanes, pero 500 de ellos emboscan, el 18 de septiembre, a 20 soldados del presidio aunque, extrañamente, se marchan sin acabar con ellos y el capitán pide ayuda al gobernador, que intervendrá el año siguiente).

* Este mismo año, Gervasio Cruzat y Góngora asume el cargo de gobernador de Nuevo México hasta 1736 y funda Jicarilla Apache Landscape Scene with Teepees - Steven Vincentiuna misión entre los apaches jicarillas.

* El 15 de abril, una banda de 80 guerreros apaches ataca a un pelotón de soldados que llevaban una manada de caballos cerca de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas).

* En septiembre, un grupo de apaches roba 60 caballos en San Juan Bautista del Río Grande del Norte ([Guerrero, Coahuila]. El capitán del presidio, que luego sería gobernador, Pérez de Almazán, envió a cinco soldados tras ellos mientras organizaba un grupo más numeroso. A 4’8 km de distancia del presidio, el grupo de avanzada se encontró con 40 guerreros apaches que les atacaron. El grupo de Almazán llegó a tiempo de rescatar a los sitiados pero los españoles, que eran 25 hombres, se encontró a su vez rodeado por 500 apaches a caballo.

Durante dos horas, los españoles se defendieron, teniendo dos muertos y 13 heridos. Los españoles se arremolinaron en torno a un árbol para establecer una posición defensiva. Cuando se veían perdidos por la superioridad de los apaches, éstos interrumpieron el ataque y se fueron.

Sin embargo, la retirada apache entraba dentro de sus tácticas de guerra. Para ellos sus vidas eran valiosas. Asaltar el perímetro defensivo para matar a los españoles les hubiera costado más de lo que hubieran podido lograr. Ya tenían su botín y perder más tiempo podría hacer que llegaran más refuerzos del presidio y perder los caballos capturados. Además, los apaches raramente luchaban para exterminar a su enemigo, ya que su principal objetivo era el saqueo. Si no había enemigos o éstos eran poco productivos, no podrían conseguir más botín.

Una investigación posterior reveló que en ese enfrentamiento habían participado tres tribus distintas, apaches [?], pelones [una rama de apaches lipanes que vivían en ese momento en la zona entre San Juan Bautista y San Antonio de Béjar] y jumanos. Éstos últimos habían desafiado a los apaches para conseguir el control de las llanuras pero se dividieron a causa de las incursiones apaches. Unos fueron al norte aliándose con los caddos para seguir hostigando a los apaches. Los jumanos que fueron expulsados al sur, no consiguieron la ayuda de los españoles ni de otras tribus. Ante el peligro de extinción, pactaron la paz con los apaches. Esta nueva relación con sus antiguos enemigos hizo que los españoles tuvieran dificultades para identificarlos, confundiéndolos a veces con los apaches.

El hecho de que estas tribus estuvieran peleando unidas refleja una parte importante de laapache-vs-caddo-igor-efimenko-2 estrategia apache, que rara vez luchaban para exterminar a sus enemigos, sino que luchaban para someterlos. Una vez que una tribu enemiga había sido suficientemente debilitada, los apaches a menudo les admitían como aliados para, finalmente, absorberlos en su cultura. Esta adaptación es una de las principales razones por la que los apaches sobrevivieron tanto tiempo, a pesar de tener enemigos tan poderosos, como los españoles, comanches, caddos y, en el futuro, mexicanos y norteamericanos).

1732

En octubre, Juan Antonio Bustillo y Ceballos, gobernador de Texas, parte de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) con 157 españoles, 60 indios aliados, 140 animales de carga, y un rebaño de 900 caballos y mulas. (Esperaban reforzarse con un grupo de indios texas pero, tras una semana esperándolos, no llegó ninguno por lo que finalmente partieron. En el destacamento iba el experto capitán de milicias Manuel Rodríguez, del presidio de San Juan Bautista del Río Grande del Norte [Guerrero, Coahuila]. El avance fue cauteloso con el fin de que los apaches no se enteraran de su presencia. Después de seis semanas de viaje, la expedición sólo había recorrido 338 km desde San Antonio hasta las proximidades del río San Sabá [San Saba River, Texas]. Allí, los guías de Bustillo informaron de la presencia de un gran número de apaches en sus rancherías. El gobernador encabezó un contingente de 100 hombres para atacar cuatro diferentes rancherías, con 400 tiendas repartidas por una extensión de 2’4 km, calculando unos 700 guerreros.

El 9 de diciembre, se entabló un combate durante cinco horas, en el que se llegó al cuerpo a cuerpo. Los apaches The Littlest Apache - Don Crowleyresistieron hasta que un jefe prominente cayó muerto provocando la incertidumbre en sus filas. El jefe tenía un bastón de mando de plata lo que indica que, en algún momento, había firmado la paz con los españoles, muy probablemente, de Nuevo México. Poco después, los apaches se retiraron. Los apaches recuperaron los cuerpos de sus muertos y heridos por lo que fue difícil determinar con precisión las bajas que tuvieron pero Bustillo estimó que murieron unos 200 apaches. Sólo 30 mujeres y niños fueron capturados pero se recuperaron 700 caballos y 100 mulas cargadas de pieles y otros bienes. Los historiadores creen que la batalla ocurrió en el río San Sabá, en las inmediaciones del lugar donde se establecería más tarde la misión de San Sabá [San Saba, San Saba County, Texas]).

A pesar de su victoria, Bustillo temía un contraataque apache por lo que decidió retirarse al campamento principal. Como sospechaba, los apaches acosaron retirada de los españoles, siguiéndoles durante todo el camino de regreso a San Antonio y robándoles caballos cuando podían. A su llegada a San Antonio de Béjar, Bustillo fue informado que durante su ausencia, una banda apache había asaltado los asentamientos de la zona.

Bustillo informó que en la batalla habían participado cuatro tribus: apaches [?], Ypandis, Ysandis y Chentis [los tres últimos identificados como apaches lipanes]. Bustillo recibió muchas peticiones solicitando utilizar a los cautivos como medio de asegurar la paz con los apaches. Los ciudadanos y misioneros instaron al gobernador a enviar a una o dos mujeres cautivas como emisarios. Bustillo aceptó). 

1733

* El 4 de enero, Juan Bustillo y Zevallos, gobernador de la provincia de Texas, libera a Mother's Nature - Lorenzo Cassados mujeres apaches que habían sido capturadas en la batalla del último 9 de diciembre, para que lleven cartas invitando a líderes apaches a negociar la paz. (El sacerdote Gabriel de Vergara escribió al virrey solicitando que se construyan misiones para los apaches. Habló con los cautivos atrapados por Bustillo, creyendo en la posibilidad de que los apaches pudieran convertirse.  Era mucha gente y su sumisión proporcionaría una gran cantidad de territorio bajo control español.

A principios de febrero, una de las mujeres regresó con tres guerreros y un mensaje de que el Capitán Grande se estaba preparando para venir a San Antonio de Béjar [San Antonio, Bexar County, Texas] con otros jefes apaches y su gente para tratar la paz. También informaron que había 37 bandas de apaches a lo largo de la ruta a Nuevo México. Estuvieron agasajándoles durante tres días, quizás para que entendieran los deseos españoles de paz. Cuando los apaches iban a partir, prometieron que cuatro jefes vendrían con mucha gente antes de que pasasen dos lunas pero nunca llegaron. Sin embargo, grupos pequeños iban llegando a San Antonio a comerciar).

* El 27 de marzo, tres guerreros y una mujer apaches llegan al presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) para comerciar. (Al finalizar fueron escoltados fuera como era la costumbre. Dos soldados acompañaron a los apaches a una colina situada a unos 7’2 km del asentamiento. Allí, dos docenas de apaches se acercaron al grupo percibiendo los soldados sus intenciones pero ya era demasiado tarde. Los dos cayeron de sus caballos y sus cuerpos fueron rodeados por los apaches. Cuando los españoles recuperaron los cuerpos, éstos estaban mutilados).     

Este incidente, contado desde el punto de vista de los españoles y que parece ser un claro acto de violencia no provocada, fue una clara indicación de que las promesas de paz de los apaches no podían ser creídas. Desde el punto de vista de los apaches, no habían acordado oficialmente la paz con los españoles ya que sus jefes no habían llegado a firmar el acuerdo. Por lo tanto, para ellos, no estaban en paz).

Generalmente, los apaches no mataban a un posible enemigo que iba a su campamento pero una vez fuera, todo podía pasar. En este caso, los apaches se sentían seguros mientras comerciaban pero cuando estuvieron fuera, su comportamiento pudo cambiar. También pudieron haberse puesto de acuerdo con la partida apache que estaba cerca del asentamiento o que los dos soldados interpretaran erróneamente las intenciones del grupo de apaches o incluso que exhibieran sus armas o las dispararan provocando la respuesta inmediata y violenta de los mismos. Por desgracia, los apaches no podían dar su versión. En todos los incidentes, siempre se conocían las versiones de los “hombres blancos”. Para los españoles, los españoles mataron a los dos soldados a sangre fría.

Ya sea que fuera una muerte intencionada de los dos soldados españoles o un malentendido entre ellos, lo cierto es que este incidente dio lugar a varios años más de enfrentamientos y desconfianzas. También causó un aluvión de cartas al virrey solicitando refuerzos. Incluso fray Vergara denunció la amenaza apache solicitando refuerzos. En respuesta a las cartas, José Urrutia fue nombrado capitán del presidio de San Antonio en el mes de julio, quien solicitó inmediatamente refuerzos.  La guarnición de 43 soldados era insuficiente. Se trajeron 15 soldados de La Bahía [Presidio de Nuestra Señora de Loreto de la Bahía, actual Goliad, Goliad County, Texas] y 10 de Los Adaes [San Miguel de Linares de Los Adaes, hoy Natchitoches Parish, Louisiana]. Con esos soldados adicionales, junto con los indios aliados, Urrutia pensó que podría conseguir la sumisión de los apaches).

1734

* A principios de año, es nombrado gobernador de Texas, el capitán de infanteríaHans Kresse Manuel de Sandoval, quien refuerza el presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) con 25 hombres para hacer frente a las incursiones apaches.

* Este año, el jefe apache lipán Cabellos Colorados acude con su gente a San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) a comerciar con productos del búfalo. (Cuando se fueron, vieron por los alrededores a dos ciudadanos que buscaban unas reses perdidas, a quienes ataron y se los llevaron. Una compañía de soldados persiguió a los apaches pero no pudieron alcanzarlos. Finalmente los apaches mataron a los cautivos españoles. Cabellos Colorados suspendió sus visitas a San Antonio poco después del incidente para evitar el castigo de los españoles. En lugar de ello, se dirigió hacia el sur para hostigar los asentamientos a lo largo del Río Grande). 

* Este año, fray José Manuel de Eguía y Leronbe, a cargo del pueblo indio de Nambé (al norte de Santa Fe, New Mexico), denuncia la práctica de esclavizar a los apaches para redimirlos por el hecho de ser infieles.

* Este año, siete jefes apaches lipanes establen sus rancherías cerca de las misiones del Río Grande.

1735

* Este año, la capital de Texas sigue siendo San Miguel de Linares de Los Adaes (hoy en Natchitoches Parish, Louisiana), pero el gobernador Sandoval se traslada a vivir definitivamente a San Antonio (Bexar County, Texas) que ya es la población más grande del territorio aunque está sufriendo los ataques apaches.

* En julio, Augustin de Voldosola, gobernador y capitán general de las Provincias de SonoraApache Camp at Boulder Lake, New Mexico - Walter Shirlaw y Sinaloa describe el territorio apache: La nación apache está tan ampliamente extendida que desde Chicahuy [Chiricahua Mountains, Cochise County, Arizona] distantes unas 20 ó 30 leguas [96 ó 144 km] del presidio de Fronteras [Sonora], se extiende más allá de Nuevo México, lo que equivale a cerca de 300 leguas [1.254 km…“]. 

* En diciembre, una banda de 70 apaches ataca la misión de Dulce Nombre de Jesús de Peyotes (Villa Unión, Coahuila), a 38’6 km de San Juan Bautista (Guerrero, Coahuila).

1736

* Este año, se descubre plata en Bolas de Plata, cerca de la actual frontera de Arizona con Sonora. (La mina estuvo abierta poco tiempo debido a las incursiones apaches y por la ausencia de más plata a medida que se fue excavando).

* Este año, una banda apache ataca la caravana de animales de carga que llevan mercancías desde San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) a la zona del Río Grande pero son rechazados por los 10 hombres de la escolta. (Seguidamente asaltaron la misión de San Francisco de la Espada [en el actual San Antonio, Bexar County, Texas] llevándose 40 caballos. Un destacamento de soldados salió tras ellos encontrando un caballo agotado que los apaches habían dejado atrás, resultando ser una montura comprada tiempo atrás por el jefe apache lipán Cabellos Colorados al alférez Juan Galván).

1737

* Este año, tras dos ataques apaches se abandona el fuerte de Santa Cruz de El Cíbolo (Karnes County, Texas) y los soldados se acuartelan en San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas).

* Este año, una banda apache lipán incursiona en el presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) llevándose 58 caballos. (Pocos días después, la esposa de Cabellos Colorados con otras tres mujeres y un hombre fueron al presidio a cambiar carne de búfalo por tabaco. El capitán Urrutia los recibió cordialmente, les dio regalos, pero les advirtió que los españoles sólo serían amistosos si los apaches paraban sus incursiones. Los apaches partieron pacíficamente pero dos meses más tarde, el 2 de diciembre, se llevaron 300 caballos provocando una estampida en la noche. Ante tanto asalto, los españoles trasladaron la manada de caballos más cerca del presidio para protegerlos mejor y poder dar una respuesta más rápida a los asaltos apaches).

* El 11 de diciembre, 28 soldados españoles al mando del capitán José de Urrutia, Chief of the Lipan Indians (Franz Keller-Leuzinger)comandante del presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) capturan al jefe apache lipán Cabellos Colorados y a otros 14 apaches acampados cerca de la actual Floresville ([Wilson County, Texas]. Una vez capturados, Urrutia reconoció a la esposa de Cabellos Colorados como la mujer que había dirigido un grupo comercial en San Antonio. Poco se sabe de Cabellos Colorados pero aparece en los registros españoles en varias ocasiones cuando atacó diferentes asentamientos. Ocupó un lugar destacado en una incursión a San Antonio [Bexar County, Texas] en 1731; y en 1734 su banda capturó a dos ciudadanos. Robó los caballos de la misión de San Francisco de la Espada y mató a indios de las misiones de San Juan Capistrano y Nuestra Señora de la Purísima Concepción de Acuña [las tres misiones en Bexar County, Texas]. Después de numerosas incursiones durante 1736 y 1737, fue capturado y encarcelado en San Antonio de Béjar.  

Cabellos Colorados convenció al gobernador de Texas, Prudencio de Orobio y Basterra, de que liberara a una de las mujeres cautivas para que informara al principal jefe de los apaches sobre su encarcelamiento y que devolviera los caballos robados de la última incursión posibilitando así su liberación y la del resto de los apaches. Basterra accedió).

1738

* El 21 de enero, la mujer liberada regresa a San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) con 16 caballos para entregarlos a cambio de la liberación del jefe apache lipán Cabellos Colorados y del resto de prisioneros, transmitiendo la promesa del Capitán Grande de que traería pronto el resto de los caballos. (El gobernador se negó a liberarlos hasta que no llegaran todos los caballos robados.

En un momento dado, los apaches lipanes trajeron un gran número de caballos a la vista del presidio para tentar a los españoles a recuperarlos. Urrutia cauto, envió varios exploradores que regresaron informando que había unos 1.000 apaches lipanes bien armados en las cercanías, preparados para emboscar a los soldados si éstos salían a recuperar la manada. Urrutia no picó el cebo y los apaches lipanes, tras acampar durante cinco días y al ver que los españoles no salían, se fueron.

Durante el tiempo que Cabellos Colorados estuvo cautivo, los apaches lipanes no cometieron depredaciones cerca de San Antonio, por lo que los españoles interpretaron esa tregua como prueba de culpabilidad del jefe.

Ya sea que Cabellos Colorados fuera responsable de los ataques a San Antonio o los apaches lipanes establecieran una tregua con la esperanza de conseguir su liberación, el caso es que la paz terminó en octubre cuando los apaches lipanes reanudaron sus incursiones. Al enterarse de las nuevas hostilidades, el virrey ordena trasladar a Cabellos Colorados y al resto de cautivos a la Ciudad de México, donde desaparecen de los registros españoles).

* A finales de año, el gobernador del Nuevo Reino de León, José Antonio Fernández de Jáuregui y Urrutia, iba a la ciudad de Monterrey, cuando al cruzar el río de Sabinas (Coahuila) se le extravía una mula que llevaba una valiosa carga. (El gobernador ofreció una recompensa a quien la hallase. De la Punta de Lampazos [Lampazos de Naranjo, Nuevo León] salió un grupo de personas a buscar la mula y su codiciada carga. Rastrearon el río y la hallaron pero, al regresar, fueron atacados por los apaches quienes se llevaron al ciudadano de la Punta de Lampazos, Simón de León, junto con las joyas que llevaba, propiedad del gobernador. Nuevos hombres procedentes de Candela [Coahuila] y del presidio de Santa Rosa de Sacramento, capturaron a un apache que llevaba la capa y la cabellera del infortunado ciudadano, reconocida por ser de color bermejo).

1739

* El 18 de febrero, por orden del virrey y arzobispo de México, Juan Antonio Vizarrón y Eguiarreta, salen del presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) hacia la ciudad de México, los apaches lipanes detenidos en dicho presidio. (Eran siete hombres, seis mujeres y una niña de dos años, María Guadalupe, hija de Cabellos Colorados. Viajaron a pie, en collera, durante 102 días, vigilados por una escolta mixta de soldados y civiles. Dos murieron en el camino; y seis meses después, siete más en prisión o trabajando. Se desconoce si los demás sobrevivieron. Las últimas noticias conocidas indican que los oficiales de la prisión enviaron a dos hombres a un hospital, mientras que dos mujeres, aunque enfermas, estaban sirviendo en la casa de un prominente ciudadano español. La pequeña María Guadalupe se quedó sin su madre y los esfuerzos posteriores para reunirlos fracasaron cuando el tutor designado se fugó con la esposa de Cabellos Colorados).

* En noviembre, la compañía de la guarnición de San Antonio de Béjar (Bexar County, Texas) reclama que, a un cabo y a un soldado se les prevean de caballos y víveres, por haber quedado sin ellos a causa de un encuentro que tuvieron con los apaches.

* A finales de año, José de Urrutia, comandante del presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) y, probablemente, el mayor experto en indios de Coahuila y Texas, dirige una nueva campaña contra los apaches lipanes hasta el río San Sabá (San Saba River, Texas) en la que cuenta con la ayuda de Manuel Rodríguez, teniente en el presidio de San Juan Bautista ([Guerrero, Coahuila]. Capturó un gran número de apaches lipanes y afirmó haber descubierto el paso a través de las montañas hacia el noroeste que utilizan los apaches lipanes para llegar a San Antonio. A pesar del aparente éxito de su campaña, las incursiones de apaches lipanes no disminuyeron. Urrutia  solicitó un incremento de 10 soldados para la guarnición y sugirió que un presidio construido en la parte superior del río Guadalupe [Texas] evitaría las incursiones de los apaches lipanes.

El resultado de la campaña de Urrutia para detener los ataques de los apaches lipanes hizo que los misioneros se quejaran de que la campaña no había sido más que una incursión para conseguir esclavos).  

1740

* Este año, los apaches matan el 9 de mayo a Juan Bautista de Anza (padre), comandante del presidio de Fronteras (Sonora) en una emboscada cerca de Santa María Soamca (hoy Santa Cruz, Sonora).

* Este año, el rector de las misiones de la Compañía de Jesús en Sonora, el padre Miguel Xavier Almanza, refiriéndose a los apaches dijo: … son sanguinarios por naturaleza…“.

* Este año, muere José de Urrutia siendo sustituido como comandante del presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) por su hijo, Toribio de Urrutia, quien inmediatamente inicia los preparativos para otra campaña contra los apaches lipanes. (Sin embargo, varios antiguos funcionarios de Texas se unieron a los misioneros de San Antonio oponiéndose a su plan, argumentando que otra campaña enojaría a los apaches lipanes y causaría más ataques de represalia).  

1741

En noviembre, el jefe apache lipán Cuero de Coyote llega a San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) para pedir permiso a Toribio de Urrutia (que había sucedido a su padre como comandante del presidio) para establecerse cerca del río Guadalupe, a más de 80 km de San Antonio y para pedir ayuda contra los texas que les atacaban con armas de fuego. (A pesar de ello, Toribio de Urrutia emprendió una campaña punitiva contra los apaches en 1742).

1742

El 29 de agosto, una banda apache destruye el pueblo de Namiquipa (Chihuahua).

1743

* En marzo, el sacerdote Benito Fernández de Santa Ana, presidente de las misiones deLipan Apache - Frederich Richard Petri San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) insta al virrey a tomar medidas inmediatas para convertir a los apaches lipanes. (Santa Ana creía que un presidio y una misión construidos en la región del río San Sabá, en el corazón del territorio de los apaches lipanes, liberaría a San Antonio de las depredaciones. Pasó mucho tiempo dialogando con los apaches lipanes que visitaban la misión de Nuestra Señora de la Purísima Concepción de Acuña [Bexar County, Texas] así como con los cautivos apaches lipanes en San Antonio. De ellos tuvo conocimiento de la creciente presión que los comanches hacían contra ellos, quienes comenzaban a trasladarse al sur del río Arkansas, su frontera hasta 1740, haciendo su primera aparición documentada en Texas, persiguiendo a sus tradicionales enemigos los apaches lipanes. Los españoles los llamaron norteños [expresión que seguramente incluía a wichitas y pawnees] y llamarán Comanchería a sus nuevos territorios [norte de Texas, este de Nuevo México y oeste de Oklahoma]. Como resultado, los apaches lipanes acudían a las misiones para establecerse y, a veces, permitir a los sacerdotes bautizar a sus niños).

* Este año, el gobernador de Coahuila, Juan García de Pruneda, dirige una expedición de 200 hombres contra los apaches lipanes. (Aunque no se sabe donde tuvo lugar este enfrentamiento, terminó en una completa derrota de Pruneda. Los apaches lipanes emboscaron a los españoles, hiriendo gravemente al gobernador, matando a más de la mitad de sus hombres y capturando casi todos sus caballos y equipamientos).

* El 31 de diciembre, el jesuita José Toral refleja las dificultades de los misioneros en un informe redactado en la misión de Huépac (Sonora), principalmente, la soledad, las enfermedades, los ataques de los hechiceros, las acusaciones que les dirigían los españoles y el peligro de los apaches, que destruían pueblos y misiones: El peligro continuo y manifiesto de la vida, por dos razones: la una, por muchos ferozes enemigos apaches que circundan las missiones de esta provincia de Sonora […] y también españoles que cometiendo excesos en los pueblos y pervirtiendo, con sus malas costumbres y escándalos, a los indios; porque el Padre saca la cara al remedio, al punto, la venganza que tienen es desacreditarlo, levantándole gravísimas chimeras“.

1745

Este año, Toribio de Urrutia, comandante del presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) recibe la autorización para hacer una campaña contra los apaches lipanes. El sacerdote Benito Fernández de Santa Ana acompañó a la expedición, junto con 50 españoles e indios aliados. A 386 km de San Antonio, al norte del río Colorado, Urrutia encontró varias  rancherías dispersas de apaches lipanes y natagés. Muchos apaches estaban ausentes de las rancherías en ese momento, lo que permitió a Urrutia capturar un número significativo de apaches y llevarlos a San Antonio. Fray Santa Ana, partidario de cristianizar a los apaches, acusó a Urrutia de querer capturarlos para venderlos como esclavos y solicitó al virrey la entrega de los cautivos.

La respuesta apache fue inmediata. Cuatro mujeres llegaron a San Antonio para anunciar que, ya que los españoles no querían la paz, la guerra estaba declarada. Durante las próximas semanas, los apaches hostigaron los asentamientos cercanos, excepto la misión de Concepción, que estaba a cargo de fray Santa Ana que siempre había tratado a los apaches amistosamente.

El 30 de junio, 350 apaches lipanes y natagés [mujeres, niños y ancianos incluidos] fueron de noche al presidio de San Antonio con intención de quemarlo. Un niño descubrió a los apaches, dio la alarma despertando a los ciudadanos para la defensa. Consiguieron quemar varios edificios pero la llegada de indios aliados de los españoles de las misiones de San Antonio de Valero [el futuro El Álamo] y de Concepción, hizo que los apaches sean rechazados hacia el río Medina, al sur del presidio.

Aunque parezca extraño, fuera de la batalla surgió una oportunidad para la paz. Durante la confusión, un apache que estaba en la misión de Concepción huyó con su gente, informando al jefe apache lipán de que los cautivos estaban siendo bien tratados y que los españoles deseaban verdaderamente la paz. Una de las cautivas era la hija del jefe. Al escuchar la noticia, el jefe apache lipán ordenó a sus seguidores el cese de las hostilidades. El jefe de los apaches natagés se opuso pero finalmente cedió. Después de dos meses de paz, una mujer apache con una cruz y un niño llegaron a San Antonio con regalos para Urrutia, anunciando que los apaches querían la paz).

1746

* El 16 de febrero, una banda apache incendia de nuevo (ya lo hicieron en 1698) la Iglesia de Cocóspera (municipio de Imuris, Sonora) y el 22 del mismo mes, saquean e incendian la hacienda en Tehuachi (municipio de Arizpe, Sonora) de Agustín de Voldosola, gobernador y capitán general de las Provincias de Sonora y Sinaloa.

* El padre Sedelmayr escribe sobre los apaches que residen al este del río Gila (New Mexico y Arizona) y en el río San Pedro (Arizona) y sobre los que incursionan por Sonora.

* Este año, más de 400 guerreros apaches están acampados a 120’7 km del presidio de San Francisco de los Conchos ([San Francisco de Conchos, Chihuahua]. El capitán José de Berroterán, un hombre de la frontera con 35 años de experiencia, había conseguido su amistad, les había hecho regalos pagados de su bolsillo. Había conseguido que fueran aliados activos de los españoles.  

A pesar de la simpatía de ciertos apaches, otros continuaron asaltando y saqueando los asentamientos fronterizos.

Berroterán reconoció quemiles de apachesdesde el norte de la zona de Big Bend [Big Bend National Park, Texas] tenían fácil acceso a los asentamientos de Coahuila y Nueva Vizcaya. La falta adecuada de fortificaciones en el Río Grande, entre El Paso del Norte [Ciudad Juárez, Chihuahua] y San Juan Bautista del Río Grande del Norte [Guerrero, Coahuila] dejó a los apaches libre acceso a gran parte del  territorio en el norte de México).

1747

* Este año, soldados españoles salen de El Paso del Norte (Ciudad Juárez, Chihuahua) buscando apaches por la zona de Zuñi y el río Gila con unos 700 soldados.

* Este año, el sacerdote Jacobo Sedelmayr se lamenta de las dificultades que tenía en su labor apostólica diciendo: … falta la escolta que siempre nos niega el señor Governador [sic], y que cada día se nos hace más necesaria por lo mucho que adelantan los Apaches“.

1748

* A partir de este año, diversos grupos de apaches son expulsados de las praderas porBuffalo Hunter - Allan Houser los comanches, comenzando a emigrar hacia el sur, ([ese movimiento algunos lo sitúan a principios del siglo XVIII]. Pero al hacerlo, se vieron desalojados de las zonas de caza del bisonte, encontrando en el ganado español un sustituto estratégico para su sustento. Los apaches comenzaron a irrumpir en la región, en gran medida por la llegada del ganado y los cultivos hacia a norte y por el vacío que dejaban tanto los indios conchos como tarahumaras. Originarios de las planicies, los apaches se dedicaban sobre todo a la caza y a la recolección. Su práctica agrícola era escasa, aunque al parecer el contacto con los españoles de Nuevo México había propiciado una creciente dedicación agrícola. Por ese contacto conocieron el caballo, un animal que muy pronto se convirtió en elemento de vital importancia en su vida. El caballo potenció su capacidad de movimiento, siendo expertos en su manejo. Compuesto por diversas tribus dirigidas por otros tantos jefes, encontró en las explotaciones españolas una de sus fuentes principales de subsistencia. ¿Para qué buscar búfalos [bisontes] si los españoles criaban vacas y caballos? De esa convivencia surgió un conflicto que no culminaría sino hasta finales del siglo XIX).

* En febrero,  se funda en la orilla sur del río San Gabriel, la misión de San Francisco Xavier de Horcasitas ([Milam County, Texas]. A los pocos meses, 60 apaches cayeron sobre la misión, saquearon los edificios y provocaron una estampida de la manada de caballos. Los habitantes lograron ahuyentar a los apaches, quienes gritaron que volverían pronto con más efectivos para destruir la misión. Efectivamente volvieron poco después llevándose los caballos de la misión. En total, ese año los apaches asaltaron cuatro veces la misión, llevándose caballos cada una de las veces  y matando a tres soldados y a cuatro indios de la misión).

* El 2 de marzo, Fermín de Vidaurri, capitán del presidio de Santiago de Mapimí (Mapimí, Durango) edita su “Memoria y relación jurada” sobre la expedición que hizo por orden del virrey a las márgenes del Río Grande para localizar ubicaciones para futuros presidios que protejan de las incursiones apaches. (Vidaurri que levaba 60 indios auxiliares, encontró una ranchería de 250 apaches al este del Big Bend [Big Bend National Park, Texas]. Su jefe de 80 años, se llamaba Ligero. En un cordial encuentro, los españoles le dieron harina, carne y tabaco; y Ligero proporcionó dos apaches para guiar a los españoles a La Junta de los Ríos [unión de los ríos Conchos y Río Grande], donde el jefe dijo que, a menudo, negociaban allí. Vidaurri se enteró por Ligero de que sus apaches estaban en guerra con los apaches natagés.

Cuando el grupo de Vidaurri se acercaba a La Junta de los Ríos, se encontró con otra ranchería cuyo anciano jefe era Pascual. Él y su familia habían sido bautizados, poseyendo un bastón de mando indicativo de su autoridad. Estaba en paz con José Barroterán, capitán del presidio de San Francisco de Conchos [municipio de San Francisco de Conchos, Chihuahua] y dijo controlar cinco rancherías de 30 familias).

* Este año, José Barroterán, capitán del presidio de San Francisco de Conchos (municipio de San Francisco de Conchos, Chihuahua) hace un informe en el que señala la existencia de nuevos pobladores en el Bolsón de Mapimí (región situada entre los estados mexicanos de Chihuahua, Coahuila y Durango): unos 400 apaches. (Desde entonces la Nueva Vizcaya estaría en situación casi permanente de inseguridad. El peligro de que las partidas apaches pudieran contar con la colaboración de grupos fugitivos de tarahumaras rebeldes era grande, pues estos conocían muy bien el terreno que ahora comenzaban a frecuentar aquellos).

* Este año, ante la ferocidad y magnitud de las depredaciones apaches, el rey de España, An Apache Raid - Frank LeslieFernando VI aprueba una declaración formal de guerra contra ellos.

* Este año, el padre Mariano Francisco de los Dolores y Viana, una vez que le llega la autorización del virrey, funda en la orilla meridional del río San Xavier (hoy San Gabriel, Texas) la misión de San Francisco Xavier de Horcasitas (Milam County, Texas), a donde llega el 13 de marzo, el alférez Juan Galván con 30 soldados prestados por los presidios de Los Adaes (hoy en Natchitoches Parish, Louisiana) y La Bahía (hoy Goliad, Goliad County, Texas) que resultarán insuficientes contra los apaches lipanes, como él mismo informará, de vuelta a San Antonio en junio de 1749, proponiendo crear un presidio con 50 soldados.

* Este año, el cosmógrafo real José Antonio de Villaseñor y Sánchez escribe sobre las Montañas Chiricahua y los apaches que viven allí mientras otra banda apache se rebela en el territorio de lo que hoy es el municipio de Coneto de Comonfort (Durango), liderados por Rafael.

1749

* Este año, los jefes apaches Pedro y Bautista acuden al presidio de Fronteras warm-dress-in-warm-weather-i-r-miles(Sonora) en son de paz pero son apresados y enviados al interior de México. (Los guerreros de estos jefes atacaron el presidio de Fronteras afirmando ante los soldados que si no devolvían a sus jefes “no iban a dejar un español vivo” en Sonora).

* El 2 de febrero, Toribio de Urrutia, comandante del presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) sale con 200 hombres, en su mayoría indios aliados, para San Sabá (San Saba, Menard County, Texas) en una expedición punitiva contra los apaches. (A principios de año, los españoles decidieron cambiar de táctica. El sacerdote Benito Fernández de Santa Ana había sostenido que las campañas sangrientas contra los apaches aumentaban la ferocidad de sus ataques. En lugar de ello, las campañas deberían concentrarse en coger cautivos, no para la venta como esclavos como que se había hecho con anterioridad, sino para retenerles como rehenes, tratándoles bien para convencerles de que los españoles querían la paz.

Urrutia encontró una pequeña ranchería apache de la que se llevaron tres ancianas y cinco niños. A su regreso, se enteró de que los apaches habían robado ganado de la misión de Concepción [Bexar county, Texas]. Reunió 300 hombres para perseguir a los asaltantes. En marzo, encontraron en el río Guadalupe, a 96’5 km de San Antonio, una ranchería de 400 apaches, probablemente perteneciente al jefe apache lipán Cuero de Coyote. La mayoría estaban ausentes cazando búfalos por lo que los españoles rápidamente entraron en el campamento y capturaron 30 hombres, 90 mujeres y 47 niños. Los cautivos fueron llevados a San Antonio, donde los hombres fueron encarcelados mientras las mujeres y los niños fueron distribuidos entre los ciudadanos y los misioneros con órdenes de tratarlos bien pero vigilándoles para que no escapasen. Esta política parecía ir destinada a atraer a los apaches a la mesa de negociaciones. Después de conseguir cautivos, Urrutia envió mensajeros para notificar a los jefes una oferta para intercambiar todos los prisioneros con la promesa de vivir en paz y aceptar erigir misiones.

En abril, dos mujeres y un hombre capturados en la incursión del río Guadalupe fueron puestos en libertad para llevar un mensaje a su jefe de que si firmaba la paz, los españoles liberarían a todos los cautivos apaches presos en San Antonio.

A principios de agosto los tres apaches regresaron con un subjefe apache lipán, informando a Toribio de Urrutia que cuatro jefes apaches lipanes, uno de ellos el Capitán Grande, estaban acampados en el río Guadalupe, con 200 personas, esperando el permiso para ir a firmar el acuerdo y establecer relaciones pacíficas para poder recuperar a sus cautivos.

Siete días más tarde, el 15 de agosto, los apaches lipanes notificaron al presidio su llegada con Apache Indians on Horses - Tim Sollidayseñales de humo según lo acordado. Al día siguiente, Urrutia y los misioneros reunieron a los soldados, colonos e indios que vivían  en las misiones para reunirse con los recién llegados.

Los apaches lipanes entraron al día siguiente y pasaron los siguientes dos días de fiesta y asistiendo a misa. Después de las ceremonias religiosas, los españoles comenzaron a liberar a los cautivos. En la mañana del 19 de agosto, los apaches lipanes se reunieron a un lado de la plaza, mientras los colonos se reunieron al otro. En el centro de la plaza, se excavó un gran agujero, lleno con un hacha, un caballo, una lanza y seis flechas. Los jefes apaches y Urrutia bailaron alrededor del agujero tres veces, inspirando así a los apaches lipanes y a los colonos a unirse en una amistosa danza a sus líderes. Documentos posteriores informaron que las mujeres y niños que estaban sirviendo en los hogares de colonos y misioneros no fueron liberados hasta el 28 de noviembre.

Después de 30 años de guerra casi constante, los apaches lipanes y los españoles firmaron una paz que duró más de 15 años. Los comanches, que estaban empezando a adueñarse de las llanuras de Texas, fueron un factor importante para convencer a los apaches de buscarse aliados.

Gracias a las buenas gestiones del fraile Benito Fernández de Santa Ana, cuatro jefes apaches lipanes firmaron el 18 de agosto, el tratado en San Antonio, pero debían ser influyentes ya que convencieron a la mayoría de apaches lipanes de aceptar el acuerdo, asentándose en tierras cercanas al presidio de la Bahía [Goliad, Goliad County, Texas] para comerciar y realizar intercambios. La paz marcó el comienzo de una nueva fase de relaciones pacíficas entre los apaches lipanes y los españoles).  

1750

* De 1750 en adelante, según Domingo Cabello, gobernador de Texas, los apaches lipanes son un tercio del total de apaches que viven entre el Río Grande y el río Nueces, mientras que los dos tercios restantes residen más en Coahuila donde se alían con los julimeños, en las proximidades de la antigua misión del Dulce Nombre de Jesús de los Peyotes (Villa Unión, Coahuila).

* A partir de este año, los españoles construyen una cadena de presidios de Tucson (Pima County, Arizona) a Coahuila, para protegerse de los ataques apaches y comanches mientras se extiende una epidemia de viruela entre los apaches lipanes acampados a lo largo del río Guadalupe, al parecer por contagio con los recién liberados que estaban cautivos en San Antonio y se trasladan a vivir junto al río Nueces (Texas).

* En febrero, el padre Benito Fernández de Santa Ana presenta un plan para fundar misiones entre los apaches lipanes que viven junto al río Pedernales (afluente del Colorado, aguas arriba de Austin, Texas) y propone el traslado aquí del presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) pero su propuesta no será aceptada y poco después enferma y regresa al colegio de Querétaro, siendo substituido como presidente de sus misiones texanas por el fraile Mariano de los Dolores y Viana.

* A finales, algunos apaches lipanes enviados por el jefe Coquín, llegan al presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) para advertir al capitán Toribio de Urrutia que sus parientes, los apaches natagés, están cansados de tanto tiempo de paz; que el jefe Rico, a quien todos los natagés respetan, iría en pie de guerra contra los españoles en unos pocos días.

1751

* Este año, los apaches inician sus incursiones de forma constante por la red de asentamientos y rutas que los españoles recorren por el norte de Nueva Vizcaya. (Gileños, natagés, y otros grupos apaches cometieron robos de ganado en las haciendas cercanas a Ciudad Chihuahua entre 1751 y 1753. Estos ataques fueron tan importantes, que el obispado de Durango [Durango] vio reducido a la mitad el producto de los diezmos).

* A mediados de año, los sonorenses envían expediciones contra los apaches a las Montañas Chiricahua (Cochise County, Arizona).

* Este mismo año, una banda de apaches lipanes, dirigidos por Bigotes, que no admiteLipan Apache Girl with Melon - Frederich Richard Petri la paz acordada con los españoles, cruza el río Grande y se establece en Coahuila, viviendo a lo largo del río Escondido y río San Rodrigo.

* Este año, los indios pima altos u O’odham y los pápagos del Gila asolan el 20 de noviembre, el valle de Caborca (Sonora), matando al día siguiente al padre Tomás Tello, responsable de la misión, cuya iglesia destruyen por tercera vez; y al padre alemán Enrique Ruhen, responsable de Sonoita (Sonoyta, Pima County, Arizona) el 21 ó 22 de noviembre; y entre éstas y las misiones de Oquitoa, Sáric y Tubutama (Sonora) a más de 200 colonos españoles; asolando también la misión y el pueblo de Tubac ([Santa Cruz County, Arizona]. La rebelión debilita las defensas fronterizas contra los apaches).

1752

 En septiembre, el gobernador de Nuevo México, Tomás Vélez Cachupin informa que los apaches faraones que vivían al este de Albuquerque (Bernalillo County, New Mexico)  se habían negado a unirse a los apaches del río Gila para atacar la zona de El Paso del Norte ([Ciudad Juárez, Chihuahua]. Los apaches faraones habían rechazado un ataque, informando rápidamente del incidente al gobernador. A pesar de su aparente amistad, Vélez desaconsejó cualquier alianza entre los apaches Carlanas, jicarillas y faraones, tal vez por temor a que una combinación de ellos podría volverse contra los españoles).

1753

* Este año, siguiendo órdenes del virrey, el teniente Juan Galván explora la zona de los ríos Pedernales, Llano y San Sabá (Texas) para ubicar una misión entre los apaches lipanes, a la vez que para evitar infiltraciones francesas. (El gobernador Jacinto de Barrios estaba en contra porque opinaba que a los apaches sólo les interesaba la protección frente a sus enemigos los comanches.

La expedición se encontró con un grupo grande de apaches lipanes que, cuando se enteraron del propósito de la presencia de los españoles, les dieron la bienvenida con grandes expresiones de alegría

Los apaches lipanes informaron a Galván del color ocre rojo y, supuestamente, rico en minerales del Cerro de Almagre [hoy Riley Mountains, Llano County, Texas] y a su regreso a San Antonio de Béjar [Bexar, Bexar County, Texas] informó  del lugar. Bernardo de Miranda, vicegobernador de Texas, acudió allí pero no encontró minerales de valor, aunque dio origen a una leyenda que perviviría más de un siglo. Fue informado por los apaches lipanes de ricos yacimientos de plata, describiéndola como una montaña de plata pura, a tan sólo seis días de camino del río Llano, en territorio comanche).  

* Este año, bandas apaches dirigidas por Pascual y Ligero, incursionan por variasFrank McCarthy comunidades del norte de Nueva Vizcaya, los actuales Chihuahua, Durango y New Mexico que entonces incluía el oeste de Texas y parte de  Arizona y Colorado. (En Chihuahua, los apaches atacaron la Hacienda del Carrizal [municipio de Ahumada] donde mataron a ocho personas; asaltaron dos veces el presidio de Los Pilares, ubicado temporalmente en la Hacienda de Agua Nueva [municipio de Chihuahua]; incursionaron por el sur hasta las inmediaciones de Ciudad Chihuahua; asaltaron la Hacienda de Casas Grandes [municipio de Casas Grandes] y los ranchos del Valle de San Buenaventura [municipio de Buenaventura], a 80 y 145 km respectivamente de Janos [Chihuahua]. En el ataque a Casas Grandes participaron unos 300 apaches cuando una compañía de soldados de Janos los interceptó y mató a siete apaches escapando los demás).

* En febrero, apaches natagés acuden al presidio de San Juan Bautista del Río Grande (Guerrero, Coahuila) para solicitar poblar el paraje llamado San Rodrigo, cercano a la nueva población de San Fernando de Austria (Zaragoza, Coahuila), con 900 personas. (En marzo de 1755, las autoridades de la villa de Santiago de la Monclova [Monclova, Coahuila] harán copia del expediente del auto levantado con motivo de dicha solicitud).

* El 5 de julio, un grupo de apaches lipanes mata a fray Francisco Javier de Silva y a ocho españoles que le acompañaba, en un lugar llamado San Ambrosio (?), cerca del Río Grande. (Cuando llegaron los españoles encontraron los cuerpos de dos indios; uno, reconocido como un julime, con un rosario al cuello, y otro era un joven apache natagé).

1754

* En junio, Pedro de Rábago y Terán, gobernador de Coahuila, escribe al virrey sobre los tratados de paz que se han firmado con los apaches. (Como resultado, más de 900 apaches estaban acampados en el Río Grande, en las inmediaciones de la nueva villa de San Fernando de Austria [Zaragoza, Coahuila]. La mayor parte de los apaches eran natagés, que habían frecuentado en el pasado San Juan Bautista [Guerrero, Coahuila], para comerciar o cometer depredaciones. Otros apaches llamados Cíbolas y Tucubantes también estaban presentes. Todos ellos estaban dirigidos por tres jefes interesados en establecerse en una misión.

Juan Antonio Bustillo y Ceballos, el nuevo gobernador interino de Coahuila y el fraile Alonso Giraldo de Terreros encabezaron una expedición para encontrar una ubicación adecuada para la misión. Eligieron un lugar llamado San Lorenzo, ubicado donde estuviera San Ildefonso de la Paz [cerca de Zaragoza, Coahuila] a 86’9 km al oeste de San Juan Bautista; y a 9’6 km de San Fernando de Austria.

En septiembre, el virrey Juan Francisco de Güemes y Horcasitas dispuso que: “… a instancia de los indios apaches, denominados nathajees, cíbolos y tucubanttes, que se encontraban congregados á las inmediaciones del Presidio de Rio Grande, se les formase Mision á dichos indios en el paraje llamado S. Rodrigo“. Se llamaría misión de San Lorenzo y sería la primera misión para los apaches lipanes.

En noviembre, la orden del virrey llegó al gobernador interino de Coahuila, Juan Antonio de Bustillo Apache Water Carrier - Alexander Harmery Ceballos y en vista de eso, se trasladó allí para cumplir el mandato. Celebró un consejo con los jefes apaches lipanes, que entonces sumaban unos 2.000, explicándoles la vida que debían llevar en la misión y una vez que estuvieron de acuerdo, se estableció oficialmente la misión de San Lorenzo, en diciembre de 1754.

El gobernador mandó traer dos familias de otras misiones, bueyes, aperos y herramientas para comenzar los trabajos de labranza, para que enseñasen a los recién llegados a fabricar casas y abrir acequias.

El fraile Alonso Giraldo de Terreros se hizo cargo de la misión. Para el 5 de enero de 1755 ya se habían construido algunas casas y hecho una cierta cantidad de adobes para la iglesia y el convento. A principios de marzo, el jefe apache lipán Bigotes llegó con su ranchería de 52 personas. A finales de mes, ya había 83).

* Este mismo año, una banda apache mata al sacerdote de Fronteras (Sonora) durante una incursión, mientras los españoles realizan una campaña por la zona entre Zuñi (McKinley County, New Mexico) y el río Gila, llevando unos 100 exploradores zuñi atacando la ranchería del jefe apache Chafalote.

1755

El 4 de octubre, los apaches lipanes que estaban instalados en las cercanías de la Lipanes - Lino Sánchez y Tapiamisión de San Lorenzo (cerca de Zaragoza, Coahuila), la queman y la destruyen. (El fraile Alonso Giraldo de Terreros, que estaba a cargo de la misión, se había ido a trabajar en un proyecto de mayor envergadura en una misión en la zona de San Sabá [Texas]. Varios meses después de su partida, los apaches lipanes dieron muestras de inadaptación. A pesar de los esfuerzos de los misioneros, saquearon e incendiaron los edificios, abandonando definitivamente la misión.

La destrucción de San Lorenzo convenció a la mayoría de españoles de la inconstancia de los apaches y su falta de voluntad para establecerse en torno a las misiones. Los misioneros pensaron que el fallo ocurrió porque los apaches lipanes estaban lejos de su territorio por lo que decidieron erigir una misión en el corazón de la Apachería).

1756

* El 25 de mayo, el capitán del presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) Toribio de Urrutia escribe una carta al virrey, Agustín de Ahumada y Villalón, marqués de las Amarillas, en la que dice: … sobre los problemas de la reducción de los apaches y la conveniencia de congregarlos para ganarle tierra a la nación comanche, que se va internando…“.

* Este año, Pedro Rábago y Terán dirige una expedición por la misma ruta que hizo Juan Galván en 1753. (Esta expedición se encontró con dos grupos de apaches que se comprometieron a ir a la misión cuando fuera fundada. A su regreso a San Antonio de Béjar [San Antonio, Bexar County, Texas], Rábago tuvo el apoyo de los colonos para erigir una misión para los apaches. El capitán Urrutia dio su apoyo estimando que unos 4.000 apaches podían ser convertidos.

Con la información obtenida, una junta en la Ciudad de México analizó la situación, proponiendo ubicar un presidio en el río San Sabá, con una guarnición de 100 soldados, y establecer tres misiones. Fray Alonso Giraldo de Terreros fue designado para supervisar el proyecto. El coronel Diego Ortiz Parrilla fue nombrado comandante de las fuerzas del presidio en San Sabá.

En septiembre, el coronel Ortiz Parrilla y Fray Terreros estaban en la Ciudad de México organizando la expedición. Viajando hacia San Antonio de Béjar se encontraron con un grupo de apaches en Coahuila, repartiendo regalos entre ellos. Los apaches, al ver la gran cantidad de suministros que llevaban para la misión, se comprometieron a ir sin falta. Los españoles y su séquito llegarían a San Antonio en diciembre. Durante tres meses, el grupo permaneció en San Antonio preparándose para ir al presidio y a la misión. Nada más llegar, enviaron mensajeros para ponerse en contacto con los apaches del área del río San Sabá).

* El 22 de octubre, el franciscano Antonio de Aguilar, estando en la villa de San Fernando de Austria (Zaragoza, Coahuila), escribe una carta al Comisario General de la Orden, fray Joseph de Oliva en la que indica sus esfuerzos para convertir a los apaches a los que tenía que ir a buscar a sus propias rancherías. (Los apaches se quedaron prendados de su trato y conducta, recibiéndolo con demostraciones de aprecio. A los niños y adultos que bautizaba en la iglesia, les leía el evangelio, propagándose entre los apaches, que aquél acto era de mágicos poderes, que curaba todas sus enfermedades y aliviaba todas sus penas.

María Sánchez Navarro, criada con los apaches, hablaba su lengua haciendo de intérprete entre ellos y fray Antonio de Aguilar. Ella traducía los sermones que luego leía a los apaches, tanto en sus rancherías como en San Fernando de Austria, adonde acudían a cambiar pieles de búfalos por maíz y otros objetos.

Hasta las más lejanas rancherías llegaba la fama del padre Aguilar, y desde ellas acudía a San Fernando de Austria para que bautizara a sus hijos. Incluso los apaches no cristianos acudían para que fuera a curar a sus enfermos.

Ante agravios cometidos por los españoles, los apaches se sublevaron yendo a San Fernando de Austria para, según su comandante, Vicente Rodríguez matar a todos los vecinos. Fray Antonio de Aguilar hizo que todos se refugiaran en la iglesia y cuando llegaron los apaches y encontraron las casas vacías, fueron a la iglesia con intención de quemarla pero fray Antonio logró contenerlos, ordenándoles que se fueran con la promesa de que nunca volvieran en son de guerra allí.

Al propagarse una epidemia de viruela, fray Antonio visitó las rancherías apaches para confesarlos, bautizarlos, y atenderlos. Hasta hoy han sobrevivido algunos libros de bautismos de San Fernando de Austria conteniendo 187 actas de apaches que recibieron el bautismo, pocas para los muchos apaches bautizados por fray Antonio.

Mucha pena le causó la muerte del apache Francisco del Norte, quien hacía de intérprete y guía por el territorio, y al que estimaban por su buen carácter, experiencia y conocimiento los apaches de la región).

* En noviembre, los españoles envían una expedición de 190 hombres de Sonora, incluyendo 140 indios ópatas, y 86 soldados de Chihuahua contra los apaches por la zona del río Gila y de las Montañas Mogollón ([Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico]. Matan a 30 apaches varones y 37 mujeres y niños, y dos varones son hechos cautivos). 

1757

* En enero, dos jefes apaches lipanes con 500 personas llegan a la misión de San Antonio de Valero (el actual El Álamo, Bexar County, Texas) avisados por el coronel Ortiz y Fray Terreros, que estaban pasando el invierno en San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) de que acudieran para formar parte de la misión que iban a construir en las márgenes del río San Sabá. (Los dos jefes apaches lipanes se disculparon por la ausencia de otras tribus apaches: los natagés, mescaleros, Pelones, Come Nopales [?] y Come Caballos [?]. Expresaron su voluntad de congregarse en la nueva misión. Durante los próximos tres meses, bandas de 200 a 300 apaches visitaron San Antonio, recibiendo regalos. Fray Terreros declaró que los apaches tenían ganas de agradar a los españoles y eran pacíficos. Por el contrario, el coronel Ortiz Parrilla señaló que los apaches parecían más interesados en recibir regalos que en convertirse. En una carta al virrey, el coronel declaró que los apaches eran tan traicioneros como siempre y temía por el resultado de la empresa).

* El 30 de enero, cerca de San Buenaventura (municipio de Buenaventura, Chihuahua), los apaches emboscan el tren de suministros del presidio de la ciudad de Chihuahua. (Los soldados de escolta expulsaron a los apaches hacia las montañas cercanas a la vez que otra partida de apaches invadió el Valle de San Buenaventura robando dos vacas y varios caballos. Una compañía de 32 soldados de Janos [Chihuahua] los siguió hasta la Hacienda del Corral de Piedra [municipio de Chihuahua] donde se enfrentaron perdiendo la vida un soldado). 

* El 24 de marzo, 15 soldados salen del presidio de Janos (Chihuahua) en busca de un partida de guerra que han robado varios bueyes de la Casa de Janos (municipio de Janos, Chihuahua), 48 km al suroeste del presidio. (Tras una persecución de unos 72 km, los españoles alcanzaron a los apaches que rápidamente huyeron a las montañas, dejando los animales atrás).

* El 17 de abril, el franciscano Alonso Giraldo de Terreros funda la misión de Santa Cruz de San Sabá (junto al río San Sabá, 5 km al este de la actual Menard y 6 km al este del presidio, Texas) en el segundo intento de convertir a los apaches lipanes. ([Financiado por el rico minero de Pachuca, Pedro Romero de Terreros, primo del fraile Alonso Giraldo de Terreros, quien entregó 150.000 pesos para mantener a 20 misioneros durante los tres primeros años]. Habían pasado el invierno en San Antonio de Béjar [Bexar, Bexar County, Texas] y cuando vino el buen tiempo, el coronel Ortiz Parrilla decidió iniciar la marcha hacia el río San Sabá. Después de explorar posibles lugares para la misión, incluso hasta las fuentes del río, el coronel hizo una reunión para discutir la situación. Dado que no habían encontrado apaches lipanes, propuso abandonar el proyecto. Los misioneros, sin embargo, estaban decididos a quedarse, confiando en que los apaches llegarían.   

A pesar de sus reservas, el coronel Ortiz accedió. Empezó a construir las instalaciones militares a unos 4’8 km aguas arriba de la orilla norte, mientras los misioneros iniciaban la estructura de la primera de las misiones planificadas, en la orilla sur del río, esperando que la distancia del presidio impediría a los soldados tener una influencia negativa en los apaches lipanes.

El fraile Giraldo moriría al año siguiente en un ataque de una coalición de 2.000 indios norteños [enemigos de los apaches lipanes] armados con mosquetes franceses y montados en caballos españoles, destruyendo la misión).

* El 30 de abril del mismo año, una anciana apache llega al presidio de Janos (Chihuahua) con una cruz negra de madera (muy común entre los apaches) pidiendo la paz para su pueblo. (Los españoles le dan trigo, tabaco y otros regalos para llevar a su jefe con una invitación para ubicarse en Janos).

* El 6 de mayo, tres hombres apaches, llevando cada uno una cruz negra de madera, llegan a Janos (Chihuahua) siendo recibidos con regalos y aleccionados para que no se dediquen a robar. (Los apaches se fueron el mismo día). 

*  En mayo, grupos de apaches lipanes y natagés empiezan a llegar a la misión de San Sabá ([San Saba, Menard County, Texas]. Para junio, ya sumaban 3.000 personas. Por desgracia para los frailes, sólo una pequeña parte de ellos decidió entrar en la misión. El jefe apache lipán Tacú [también llamado Chico], con 32 tiendas y cerca de 300 personas, parecía interesado en la vida de la misión pero otro jefe apache natagé, Casablanca, con 300 tiendas dejó claro que sus apaches iban a la caza del búfalo y después en campaña contra sus enemigos del norte. El hermano de Casablanca había muerto en una incursión comanche a su campamento en el río Colorado [Texas]. Casablanca pidió a Tacú que no abandonara a su pariente en ese momento de gran necesidad. Poco después, la totalidad de los apaches lipanes partieron, dejando atrás sólo a un par de ellos enfermos al cuidado de los decepcionados y descontentos misioneros.

Cuando los apaches regresaron de la caza y de la incursión, cargados como estaban de carne de búfalo, de nuevo se resistieron a entrar en la misión. Durante el otoño, pequeños grupos de apaches lipanes y natagés se paraban a visitar la misión pero no permanecían más que unos pocos días antes de dirigirse hacia el sur. Temían sin duda un ataque de represalia de los comanches y querían poner tierra de por medio.

También si llegaban los comanches y se producía una derrota española, sería el momento de poner en valor una alianza hispano-apache que les venciera, estando entonces más dispuestos a establecerse en las misiones españolas. Hasta entonces no querían establecer su residencia en un lugar tan expuesto. Los españoles, por supuesto, eran plenamente conscientes de los motivos de los apaches).

* El 16 de junio, cinco apaches, incluyendo la esposa del jefe de una ranchería, entra en Apache Maiden - Rick McCollumJanos ([Chihuahua]. El presidio tenía ahora un intérprete y los apaches pudieron ser interrogados diciendo que tan pronto como regresasen de cazar vendrán todos a Janos, lo que hicieron en un constante goteo). 

* El 24 de junio, durante la noche y sin razón conocida, todos los apaches que habían ido el 16 de junio a Janos (Chihuahua) se fueron. (Aunque el comandante de Janos lo llamó “levantamiento“, no envió tropas para perseguirlos porque los apaches no habían cometido ningún acto violento).  

* En agosto, una patrulla de soldados de Janos (Chihuahua) sorprende a un grupo de apaches en la Hacienda de Casas Grandes (municipio de Nuevo Casas Grandes, Chihuahua) quitándoles dos caballos.

* En septiembre, los apaches volvieron a la Hacienda de Casas Grandes (municipio de Nuevo Casas Grandes, Chihuahua) robando varias yeguas. (Un destacamento de 20 soldados siguieron a los apaches hasta la Sierra de Enmedio [municipio de Janos, Chihuahua] sin poder alcanzarlos).

* El 15 de septiembre, varios apaches incursionan por Janos (Chihuahua) llevándose una manada de novillos. (A los cinco días, los soldados lograron recuperar los animales y llevarlos de vuelta al presidio, mientras que los apaches se refugiaron en la Sierra Madre, cerca de Carretas [municipio de Janos, Chihuahua]).

* El 10 de octubre llegan cuatro mujeres apaches al presidio de Janos (Chihuahua) diciendo que el jefe de su ranchería quería hacer un trueque con algunos cautivos españoles que tenía. (Santiago Ruiz de Ael, el oficial al mando, respondió que le daría a cambio vacas, caballos, ropa, o lo que quisiera. También ordenó salir a una patrulla para inspeccionar la Sierra de Enmedio [municipio de Janos, Chihuahua] pero volvió sin tener éxito).

* El 21 de octubre, una joven española, capturada por los apaches 10 años antes en laApache Repose - Elaine Crook Hacienda del Carmen (hoy Flores Magón, municipio de Buenaventura, Chihuahua) se presenta en Janos ([Chihuahua]. Dos horas más tarde una mujer apache llega para buscarla informando que gente de su ranchería pronto traería a cuatro cautivos a cambio. Ruiz de Ael no la creyó pero le dio regalos para su jefe. Tres días más tarde la mujer apache regresó a su campamento sin la joven).

* El 25 de octubre, un grupo de apaches asaltan la hacienda de Casas Grandes (Chihuahua]. Soldados españoles los siguieron hacia el sureste, hasta el Valle de San Buenaventura [Buenaventura, Chihuahua] donde los guerreros viraron al oeste y desaparecieron en la Sierra Madre; regresando los soldados con las manos vacías. Los apaches estaban de regreso en la hacienda seis días después. Fueron perseguidos por 20 soldados hasta “El Ojo del Suma[?], un campamento apache hacia el este, donde el sendero desaparecía en dirección al río Gila).

* A finales de año, una mortal epidemia se extiende por los campamentos de apaches lipanes, dificultando aún más su acercamiento a la misión de San Sabá (San Saba, Menard County, Texas) rechazando el contacto directo con los españoles.

1758

* Ese año, el historiador jesuíta, Miguel Venegas, escribe: Estos apaches hacen tratados pero sólo para divertirse rompiéndolos cuando les conviene“.

* El 2 de enero, cinco mujeres apaches, tres con lactantes, se presentan en JanosCousins - Lorenzo Cassa (Chihuahua) recibiendo regalos yéndose el mismo día. (Dos semanas después, vuelven cuatro mujeres, incluyendo la esposa de un jefe con un bebé en brazos. Estas pequeñas visitas a Janos se desarrollaron varias veces a lo largo de los meses siguientes).

* En marzo, una coalición de 2.000 guerreros norteños formados por cadodachos, comanches, hasinais, orcoquizas, taovayas, tonkawas, tuacanas, texas, vidai y wichitas, muchos de ellos armados con mosquetes franceses, roban los caballos del presidio de San Sabá (San Saba, Menard County, Texas) y atacan el tren de suministros de San Antonio de Béjar ([San Antonio, Bexar County, Texas]. Dijeron estar buscando apaches. Mataron al franciscano Alonso Giraldo de Terreros y a otras siete personas, quemaron la misión y, a continuación, se dirigieron al presidio. El coronel Ortiz Parrilla impotente para defender la misión, se mantuvo resguardado dentro de los muros del presidio. Los norteños finalmente se retiraron al norte a celebrar su victoria y dividir su botín.

La destrucción de la misión de San Sabá provocó una ola de histeria a lo largo de la frontera de Texas. En San Antonio, Toribio de Urrutia, comandante del presidio, temía que ese podría ser el próximo objetivo de los norteños por lo que suplicó refuerzos al virrey de todos los asentamientos principales de Texas y Coahuila. En San Sabá, el coronel Ortiz Parrilla recomendó que se abandonara el proyecto o, al menos, se trasladara a un lugar más favorable. Pero, también propuso realizar una campaña contra los norteños para vengarse.  

Las autoridades en la Ciudad de México se negaron a trasladar el presidio pero apoyaron la sugerencia del coronel Ortiz de organizar una campaña punitiva. Mientras éste esperaba una decisión en San Sabá, los apaches lipanes continuaron sufriendo ataques de los comanches. La banda del jefe apache lipán Tacú [también llamado Chico] que había instalado su ranchería junto al rio Florido [río Concho, Texas], fue atacada y casi aniquilada mientras cazaba búfalos. En total murieron más de 50 apaches lipanes, siendo capturados 19 de ellos.

Una de las mujeres apaches cautivas consiguió huir a caballo de una ranchería comanche, llegando al presidio de San Sabá informando de lo ocurrido. El jefe Tacú se encontró completamente rodeado por los comanches, consiguiendo huir abandonando sus armas y caballos).

* En marzo, el gobernador de Coahuila, Ángel Martos y Navarrete, informa que unos 2.500 apaches se han instalado, cerca del Río Grande, solicitando la paz. (Los seguidores del jefe apache Pastellán instalaron sus rancherías en el río Escondido [Coahuila]. Ángel Martos dijo: “… su carta del día veinte del mes en curso [Marzo] indica que un cacique Apache llamado Pastellán ha aparecido… con un pasaporte del teniente Vicente Rodríguez… prometiendo que ni él ni su gente nos hará ningún daño… su pueblo acampado en la región conocida como El Escondido… Toribio de Guevara, comandante del presidio del Sacramento, informa que un cacique apache llamado Pastellán trajo con él una petición similar de paz, con garantías de que nadie hará ningún daño… las orillas de los ríos en el distrito bajo mi mando están ahora ocupadas por la tribu de indios conocidos como apaches… En todas partes fomentan el desorden y peleas continuas, pero ellos afirman que los agresores son otros y no ellos“).

* El 8 de marzo, ocho mujeres apaches, con cuatro niños, se presentan en Janos Desert Garden - David Nordahl(Chihuahua) recibiendo pinole o pinol (bebida de harina de maíz tostado y molido).   

* El 19 de marzo, Domingo de Ramos, un ataque apache provoca el despoblamiento del pueblo ópata de Tamichopa, cerca de Bacerac (Sonora).

* El 28 de marzo, cinco muchachas apaches se presentan en Janos (Chihuahua) para solicitar provisiones.

* El 10 de abril, cinco mujeres apaches llegan a Janos (Chihuahua) informando que su jefe quería hablar con el comandante. (El teniente del presidio, con 10 hombres y un intérprete, se reunió con 22 guerreros apaches, cuatro de los cuales actuaron como portavoces. El hecho de que los apaches lucieran seis chaquetas militares de cuero, cinco espadas cortas y lanzas, produjo una profunda impresión en los españoles. Después de una conferencia de cuatro horas, las dos partes se dieron la mano y los apaches prometieron que iban a vivir en paz. Los españoles cimentaron el acuerdo con regalos de tabaco y comprometiéndose a proporcionar a los apaches tierra, bueyes y suministros para que pudieran empezar a cultivar. Cuando los soldados regresaron al día siguiente, los apaches, unas 150 personas, ya se habían marchado).

* El 2 de mayo, dos mujeres apaches llegan al presidio de Janos (Chihuahua) para pedir varias cosas: un sombrero, un cuchillo, maíz y tabaco. (Una semana después, llegan más mujeres pidiendo semillas de maíz afirmando que su jefe quería empezar a plantar. El 28 de mayo, llegan otras dos mujeres apaches a las que dan maíz y tabaco).

* A mediados de mayo, soldados de Janos (Chihuahua) se unen a una compañía de la Apache Warrior - Kenneth Rileyciudad de Chihuahua cerca de Galeana, junto al río Santa María, para buscar unos animales robados por los apaches en la ciudad de Chihuahua. (Cuando los soldados de Janos regresaban a casa el 2 de junio sin ningún éxito, un grupo de apaches les enviaron señales de humo desde la cumbre de un monte cercano. Cuando se acercaron, los apaches les dijeron que querían parlamentar. Éstos dijeron que querían entrar en negociaciones de paz y que estaban cazando ciervos por esa zona y que no tenían nada que ver con el asalto a la ciudad de Chihuahua).

* El 11 de junio, llegan a Janos (Chihuahua) más mujeres apaches pidiendo maíz, tabaco y un cuchillo. (Dos días más tarde, la esposa de un jefe apache fue a Janos a por más semillas de maíz, seguida de otras más con peticiones similares en los próximos días).

* En julio, las tropas españolas atacan a los apaches en la zona del río Gila y de las Montañas Mogollón (Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico), matando a varios adultos y capturando niños y rehenes.

* El 12 de agosto, una patrulla de soldados españoles descubre, en un vado sobre el río San Antonio, cerca de Casas Grandes (Chihuahua), el rastro fresco de cinco apaches. (Retomando la persecución, los soldados los alcanzaron y lograron matar a uno, mientras que los otros escaparon). 

* En octubre, el coronel Diego Ortiz Parrilla llega a San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) e invita al jefe apache Tacú y a varios de los suyos a San Antonio, donde los frailes intentan convencerles de que abandonen sus costumbres nómadas. (En noviembre, los indios yojuanes [relacionados con los jumanos y con los tonkawas] atacaron a los apaches lipanes cerca de San Sabá [San Saba, Menard County, Texas]. Parrilla informó que el jefe Tacú [Chico] erraba vagando en busca de venganza).

* El 6 de noviembre, Santiago Ruiz de Ael, comandante del presidio de Janos (Chihuahua) conduce una expedición de castigo contra los apaches al norte de Álamo Hueco ([Alamo Hueco Mountains, Hidalgo County, New Mexico]. Aquí los españoles vieron una gran ranchería y atacaron inmediatamente. En un combate de unas tres horas, tres apaches murieron y varios más resultaron heridos. Los españoles continuaron su reconocimiento por la Sierra del Hacha [Big Hatchet Mountains, Hidalgo County, New Mexico]. Durante todo el camino los apaches enviaron señales de humo para advertir de la presencia española, que finalmente obligó a Ruiz de Ael a dar la vuelta y regresar a Janos después de una campaña de dos semanas habiendo recorrido unos 800 km). 

* En diciembre, una banda comanche armada con mosquetes franceses sorprende a un grupo de 34 apaches lipanes que estaban acampados cerca del presidio de San Sabá (San Saba, Menard County, Texas) escapando sólo 13 con vida. (Con la pérdida de su gente prácticamente bajo los muros del presidio, no es de extrañar que los apaches lipanes fueran reacios a asentarse cerca. Un jefe informó al coronel Ortiz Parrilla que estaba preparando una expedición contra los norteños y que habían optado por no estar fijos en un lugar para evitar ataques por sorpresa. Después la campaña, en el supuesto de que fuera exitosa, los apaches lipanes estarían dispuestos a congregarse en las misiones).

1759

* El 4 de enero, una mujer apache llega a Janos (Chihuahua) con la cruz tradicional Lady Apache - Tom Darronegra de madera. Había sido enviada por su jefe para pedir maíz y tabaco y para solicitar la paz. (Su gente pedía permiso para acampar en La Boca, junto al río Casas Grandes [Chihuahua] para poder cosechar mescal. Para apoyar este acuerdo, llegan dos días más tarde dos apaches con un rebaño de ovejas perdidas de vuelta a Janos. Tres meses más tarde, un hombre apache y dos mujeres llegaron para pedir permiso para ubicarse cerca del presidio). 

* En junio, el coronel Ortiz Parrilla, comandante del presidio de San Sabá (San Saba, Menard County, Texas) viaja a San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) para organizar su campaña contra los norteños. (Para agosto, la expedición compuesta por 139 soldados de los presidios, 241 milicianos, 120 indios aliados y dos sacerdotes, partieron de San Antonio. 134 apaches lipanes se unieron a la expedición. El comandante español era dudoso de la lealtad de los apaches lipanes pero se vio obligado a llevarlos.

La expedición sorprendió un campamento tonkawa, matando a 55 indios y capturando otros 149. Dentro del campamento había objetos cogidos en su ataque a San Sabá en marzo del año anterior, confirmando su autoría. Ortiz se dirigió hacia el norte al recibir información de los prisioneros de la ubicación de un campamento wichita.

En las orillas del río Rojo [Red River, fronterizo entre Texas y Oklahoma], cerca de la actual Spanish Fort [Montague County, Texas], encontraron un poblado bien fortificado, rodeado de una empalizada y un foso. Los wichitas lanzaron un ataque coordinado contra los españoles, rechazando varios contraataques de éstos y obligando finalmente a los españoles a retirarse, abandonando dos cañones. Refugiado tras unos árboles, Ortiz hizo balance de la situación y decidió ordenar una retirada completa. Los wichitas acosaron a los españoles durante todo el camino de regreso a San Sabá. La expedición tuvo 99 bajas entre soldados, milicianos, indios aliados y apaches lipanes.

El papel de los apaches lipanes en la campaña es bastante dudoso. Muchos historiadores afirman que los apaches lipanes desertaron a la primera señal de problemas e insinúan que gran parte de la culpa por el fracaso de la campaña era suya. Incluso Ortiz dio opiniones variadas sobre los aliados apaches lipanes. Declaró que, en un momento dado, algunos apaches lipanes retrocedieron “con ímpetu” cogiendo no sólo sus caballos sino también los de los españoles.

Sin embargo más tarde, el comandante español admitió que los apaches lipanes habían sido aliados valiosos. A pesar de que no ser tan fiables como los soldados entrenados, se comportaron bien durante toda la campaña, incluso durante los momentos críticos. Admitió que haberlos enviado a proteger los flancos había sido un error porque los apaches no luchan al estilo europeo. En su lugar, se separaron para luchar a su manera. Esta dispersión pudo haber sido malinterpretado por la milicia como una deserción en masa de los apaches lipanes, tomando la propia milicia la decisión de retirarse.

Todavía los apaches lipanes ejercían como exploradores cuando Ortiz celebró su consejo para decidir si retirarse o no, y al menos un historiador, opina que los apaches lipanes salvaron al destacamento del coronel de la aniquilación, actuando en la retaguardia. Además, Ortiz debió considerar la contribución de los apaches lipanes positivamente, porque ellos le entregaron 97 cautivos tonkawas, que los españoles usarían posteriormente para comerciar con ellos.

Además, Ortiz no culpó a los apaches lipanes por negarse a instalarse en las misiones de San Sabá. Culpó, al menos en parte, al fracaso de los españoles para demostrarles que podían protegerles. Hasta que eso no ocurriera, Ortiz tenía poca fe en que los apaches lipanes se ubicaran en lugares fijos, aunque insistió en que los españoles debían mantener su alianza con ellos, de lo contrario buscarían otras alianzas contra los españoles.

Las familias de los apaches lipanes participantes en la expedición se habían quedado entre los apaches natagés, mescaleros y faraones más hacia el suroeste y por lo tanto, relativamente a salvo de las incursiones comanches. Aunque celebraron la campaña como una victoria, eran conscientes de que de ninguna manera era decisiva. Los norteños no se habían debilitado. Sólo era cuestión de tiempo que aparecieran de nuevo. Al darse cuenta del aislamiento de San Sabá, los apaches lipanes solicitaron una misión más al sur). 

* En junio, cumpliendo una orden del virrey para proteger la zona de los apaches, el capitán Alonso Rubín de Celis traslada a las tropas establecidas en Julimes a La Junta de los Ríos, en el lado sur del río Grande y cerca de la confluencia con el Conchos (entre las misiones de San Francisco de la Junta y Nuestra Señora de Guadalupe, que distan 2’4 km entre sí) con el nombre de presidio de Nuestra Señora de Belén, aunque será conocido como presidio del Norte o de Belén ([hoy Ojinaga, Chihuahua]. Alonso iba acompañado de 15 soldados y dos misioneros. Allí dos jefes apaches visitaron con su gente las misiones. Llevaban mosquetes, pistolas y espadas; y vestían chaquetas de cuero. Al llegar, descargaron sus armas, desmontaron sin decir palabra, y fueron a intercambiar mulas y pieles por caballos. Los apaches intentaron conseguir pólvora y balas de mosquete pero el comandante español había prohibido a sus soldados y a los indios cristianos su venta bajo pena de muerte.

Cuatro días más tarde, otro grupo de apaches llegó armado sólo con arcos y flechas, trayendo carne de búfalo y frutos secos para comerciar con productos de la misión. Esta diferencia en el armamento refleja una marcada división creciente entre varios grupos apaches. En ese momento, los apaches faraones, comúnmente llamados mescaleros, [hay historiadores que clasifican a los faraones como jicarillas] estaban bien armados. Ellos negociaban con los españoles en un lugar y los atacaban en otros. En consecuencia, fueron causa de mucha preocupación para los españoles. Por el contrario, los apaches lipanes estaban armados con arcos y flechas, tenía pocas armas de fuego, y llegaban pacíficamente a comerciar los pocos productos que podían conseguir en el territorio donde tenían un acceso seguro. Estos apaches lipanes eran, probablemente, los mismos que habían solicitado las misiones a los españoles).

* Este mismo año, los apaches atacan a los españoles, para vengar las muertes producidas por éstos, cerca de las Montañas Mogollón (Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico) y el río Gila en los años 1756 y 1758.

* En agosto, Lorenzo Cancio, gobernador interino de Coahuila, emite un auto en la villa de Santiago de la Monclova (Coahuila) para que a los vecinos de dicha provincia se les exima del pago del 2% de las alcabalas (impuesto que gravaba el volumen de las ventas) por los servicios prestados en la última campaña contra los apaches.

1760

* Este año, el coronel Diego Ortiz Parrilla, comandante del presidio de San Luis de las Presidio San Saba in the 1760sAmarillas o presidio de San Sabá (San Saba, Menard County, Texas) afirma: Para dar a conocer los fundamenttos de estte juicio que tengo formado debo asenttar como innegable que todo el bastto territorio que hai desde el rio de San Antonio hastta el de Sansaba; y aun mucho mas adelante es Pattria de los Apaches y assi esta circunstancia“.

* Este año, Juan Bautista de Anza (hijo), hasta ahora teniente en el presidio de Fronteras (Sonora) a las órdenes de su cuñado Gabriel de Vildósola, es nombrado por el gobernador Juan Antonio de Mendoza, comandante del presidio de Tubac (Santa Cruz County, Arizona) con rango de capitán, aunque sólo tiene 24 años, enfrentándose a los apaches en Arivaca (20 km al oeste de Tubac) matando a nueve de ellos.

* Este año se producen muchos contactos entre los apaches y los españoles resultando que bandas relativamente pequeñas de apaches realizan propuestas de paz mientras otras incursionan; y que grandes expediciones de tropas españolas buscan derrotar a los apaches y obtener cautivos, usando tanto soldados como indios auxiliares. (Una de estas expediciones al mando de Manuel de la Torre y compuesta por 100 soldados y 130 indios auxiliares, mata a dos hijos del jefe apache Chafalote y captura tres guerreros y 60 caballos). 

1761

* El 8 de enero, el obispo de Durango (Durango), Pedro Tamarón y Romeral notifica por carta al secretario de Indias, Julián de Arriaga, la deplorable situación de inseguridad, así como las enormes pérdidas en vidas, haciendas y comercio, provocadas por los apaches. (Tan graves eran los ataques y robos de los apaches, que solicitaba la creación de dos presidios más y el envío de 3.000 ó 4.000 hombres. También pedía una expedición con fuerzas de Nueva Vizcaya, Sonora y Sinaloa, apoyada por hombres proporcionados por los hacendados, para enfrentarse a los apaches. Esta última solicitud no era extraña. Desde la década anterior, las autoridades habían ordenado a los propietarios que prepararan a sus peones para el combate contra los apaches, so pena de multarlos con 200 pesos. De la misma manera, los habitantes de los pueblos españoles debían organizar milicias para ese efecto. Como se verá, estas medidas, que buscaban involucrar a los pobladores en la guerra contra los “indios bárbaros”, como se les llamaba, serían una constante en las décadas siguientes. Tamarón sabía lo que decía. Desde 1759 había iniciado una larga visita por su obispado, que le llevó a recorrer más de 11.000 km. De esa visita, Tamarón obtuvo la información con la que elaboró su obra titulada “Demostración del vastísimo obispado de la Nueva Vizcaya”, que es una de las mejores fuentes para conocer el estado de la provincia en esos años. Tamarón relataba los abandonos de haciendas y ranchos, la reducción de los hatos, la muerte de vecinos y arrieros, la inseguridad de los caminos y la notable incapacidad de las fuerzas de los presidios para enfrentar la amenaza de los apaches. Por esa razón solicitaba a las autoridades un aumento notable en el número de efectivos, cosa que por lo demás había ocurrido desde 1727. Tamarón describía la difícil situación creada por la débil defensa española en el presidio de Guajoquilla [municipio de Ciudad Jiménez, Chihuahua] así como los ataques apaches en el camino entre San Francisco de Conchos [municipio de San Francisco de Conchos, Chihuahua] y Ciudad Chihuahua. Otra zona atacada por los apaches era la cercana a Cusihuiriachic [municipio de Cusihuiriachi, Chihuahua], donde la hacienda de La Laguna había sido “desamparada” por su propietario. Igual ocurría en la hacienda de El Carmen [municipio de Buenaventura, Chihuahua], donde vivían 26 familias de sirvientes; en 1763 estaba a punto de abandonarse a causa de que los apaches entran y salen cuando quieren, se llevan lo que encuentran, matando a la gente. San Buenaventura sólo resistía a los apaches por los 15 soldados que vivían allí, pertenecientes al presidio de Guajoquilla. El presidio de Janos [Chihuahua] se hallaba en plena zona de guerra y Tamarón decía que “toda aquella tierra está inundada de indios enemigos, se han despoblado haciendas y porque éstos los arruinaron, a cada paso se encuentran señales de muertes que hicieron“.

También eran muchos los estragos en las cercanías de la ciudad de Chihuahua. Al comentar las dificultades para llevar leña para las fundiciones de metal [costaba cuatro reales la carga], el obispo señalaba que los leñadores se arriesgaban mucho, dada la abundancia de enemigos y el largo trayecto que tenían que recorrer para obtener la leña. La lejanía de los bosques era una de las secuelas de la explotación minera de Santa Eulalia. Tamarón concluía: “Y arruinada que sea la villa de Chihuahua, toda la Vizcaya corre gran riesgo, el Nuevo México no hallará recursos, pues allí es el único que tienen y carecerán de todo, o la gente de razón tendrá que abandonarlo“).

* El 12 de julio, el nuevo comandante del presidio de San Sabá (San Saba, Menard Apache Trail - Marco Antonio GoveaCounty, Texas) Felipe de Rábago y Terán escribe: De algunos de los expresados ojos de agua, me avian dado Noticia los Yndios Apaches y Lipanes, dissiendome les quadrava Mucho para poblazon, y estos mismos…. Y el 18 de agosto:El Veynte y quarto del pasado [julio] llegaron a este Presidio los prinzipales Capitanes de la Nacion Apache y Lipan y me pidieron les diese soldados para salba guardia mientras yban a hazer su carneada a la cibola…“.

Felipe de Rábago y Terán mejoró las condiciones del presidio, asegurándose de que los hombres estaban adecuadamente vestidos, alimentados y armados. Luego reemplazó la empalizada de madera del presidio por uno muro de piedra rodeado por un foso.

Tal vez debido a las mejoras que hizo Felipe de Rábago en el presidio, los apaches lipanes comenzaron a visitar el presidio con frecuencia. El nuevo comandante iba a visitarlos con regalos y escoltas armados para protegerlos de los comanches, mientras cazaban búfalos. En octubre, Cabezón, uno de los más influyentes de los jefes apaches lipanes dijo a Felipe de Rábago que él y sus 3.000 seguidores estaban dispuestos a ubicarse en las misiones. Inmediatamente informó de esto al padre Diego Jiménez, presidente de las misiones del Río Grande, quien llegó a San Sabá en noviembre reuniéndose con el comandante y con Cabezón, quien dijo que había dos jefes con 10 rancherías que estaban interesados en instalarse en las misiones. Poco tiempo después, estos jefes llegaron con Cabezón acordando reconocer a éste como su portavoz. Pidieron que una nueva misión sea establecida en la parte superior del río Nueces, un área oficialmente fuera de la jurisdicción de Felipe de Rábago. Éste al final, desesperado por lograr avances, accedió viéndose obligado a hacer concesiones.

En primer lugar, los apaches lipanes solicitaron más soldados que antes para ser escoltados en una gran cacería de búfalos. Los españoles pensaron que una caza exitosa ayudaría al éxito de la misión suministrando una gran cantidad de carne proporcionada por los apaches lipanes ahorrando las reservas propias.

En segundo lugar, Cabezón reclamó que la hija de un líder apache natagé, cautiva en Nuevo León,  regresara con su pueblo. A cambio, el jefe prometía usar su influencia para contener las incursiones de los apaches mescaleros en Coahuila. Y en caso de que continuaran sus incursiones, el jefe natagé prometía recuperar los caballos y llevárselos a Felipe de Rábago para devolvérselos a sus propietarios. 

El comandante del presidio se negó a una tercera demanda de los apaches lipanes, realizar una campaña conjunta contra los comanches).

* En diciembre, la banda del jefe apache lipán Cabezón regresa a San Sabá (San Saba, San Saba County, Texas) después de cazar búfalos, expresando su intención de instalarse en las misiones. (El comandante Felipe de Rábago escribió una apresurada nota al fraile Diego Jiménez instándolo a reunirse con los apaches en la parte superior del río Nueces [Texas]).

1762

* Este año, Felipe de Rábago y Terán, comandante de San Lipan Apache Encampment - George NelsonLuis de las Amarillas o San Sabá (San Saba, Menard County, Texas), parte hacia los lugares donde pensaban erigir las misiones para los apaches lipanes. (Eligió un lugar en el cañón del río Nueces, a medio camino entre su presidio y el de San Juan Bautista [hoy Guerrero, Coahuila] donde fundó, el 23 de enero, la misión y pueblo de San Lorenzo de la Santa Cruz [cerca de Camp Wood, Real County, Texas] dejando aquí a 20 soldados con el fraile Joaquín de Baños. Una pequeña cabaña con una campana sirvió de iglesia. Más de 300 indios cristianos y apaches lipanes se congregaron en respuesta a la campana y asistieron a la ceremonia de fundación. Después, Felipe de Rábago nombró a Cabezón, capitán de guerra del recién creado pueblo de Santa Cruz.

Luego accedió a las peticiones de los jefes apaches lipanes Turnio y Panocha y fundó, el 6 de febrero, una segunda misión, Nuestra Señora de la Candelaria del Cañón, 19 km río abajo [en la orilla oeste del brazo este del Nueces, en el lugar de la actual Montell, Kinney County, Texas] donde dejó a otros 10 soldados con el fraile Diego Jiménez y algunos indios cristianos para ayudar a construir acequias.

En las nuevas misiones, los españoles se familiarizaron con ocho líderes apaches lipanes, Cabezón, Turnio, Panocha, Teja, Boruca, Bordado, El Lumen y El CojoEventualmente, 12 bandas se asociaron con esas misiones. Sin embargo, hubo muchos pequeños grupos de apaches lipanes que permanecieron hostiles a los españoles y siguieron cometiendo depredaciones. Hay que recordar que los jefes apaches no tenían autoridad absoluta sobre su gente. Por lo tanto, mientras Cabezón deseara permanecer pacíficamente en la misión, sólo la gente de su banda que estuviera de acuerdo con él seguiría su ejemplo. El resto se iría. Esto era inaceptable para los españoles. No podían tratar con los apaches lipanes que no reconocían la autoridad de un líder. Por eso, cuando un antiguo miembro de la banda de Cabezón o de otra banda cometía depredaciones, los españoles pensaban que había habido una traición  y, a veces castigaban a los inocentes. Esto llevaba a los apaches lipanes a desconfiar de lo que parecían acciones fortuitas de los españoles).

* El 21 de febrero, Juan Bamunt (?) realiza un informe sobre la venta de armas por los franceses a comanches y apaches manifestando que:… los indios compran armas de fuego a los franceses y les pagan con mulas y caballos que roban a los españoles…“.  

* En primavera, los apaches roban caballos de la Hacienda de Encinillas (municipio de Chihuahua, Chihuahua) estando implicados algunos apaches que habían pedido la paz en Janos ([Chihuahua]. El comandante de Janos investigó el robo con los jefes apaches, entre ellos Natanijú, un hombre estrechamente asociado al presidio de Janos durante 28 años más o menos, y el jefe Coleto de Fierro, recordándoles sus promesas de mantener la paz y entregar a los culpables. Todos los animales que poseían los apaches que vivían cerca de Janos debían ser inspeccionados para ver si tenían algúna marca de la Hacienda de Encinillas. Los culpables debían ser colgados del “árbol más cercano”). 

* Este año, Tomás Vélez Cachupín, nombrado de nuevo gobernador de Nuevo México (ya había ejercido el cargo en una etapa anterior) ordena la liberación de seis mujeres comanches como gesto de buena voluntad, lo que facilita un acuerdo verbal con los comanches que regresan a Taos (Taos County, New Mexico) y ordena la completa reconstrucción del pueblo de Sandía (Sandia, Sandoval County, New Mexico) con el fin de usarlo como baluarte frente a los ataques de navajos, apaches y comanches.

* Los pimas sobaípuris, habitantes del valle del San Pedro (sureste de Arizona) y que no tienen misioneros, son reubicados en las misiones del valle de Santa Cruz para protegerse de los apaches y el capitán riojano de ascendencia sefardí, Francisco Elías González de Zayas, comandante del presidio de Terrenate (Santa Cruz, Sonora), escolta y reubica a 250 pimas sobaípuris en San Agustín de Tucsón (Tucson, Pima County, Arizona) y algunos menos en Soamca y Sonoita, pero el resultado no es el esperado ya que los apaches se adueñan del valle del San Pedro.

1763

* Entre 1749 y 1763, según cálculos de las autoridades, los apaches mataron a más de An Apache - Frederic Remington800 personas y destruyeron aproximadamente haciendas y bienes por un valor de cuatro millones de pesos. (Muchas haciendas ganaderas y misiones fueron abandonadas y las minas de plata cerradas o disminuidas en su producción porque los caminos no eran seguros para el transporte de mercancías y minerales).

* En marzo, Vicente Rodríguez, comandante de la villa de San Fernando de Austria (Zaragoza, Coahuila), en nombre de los 30 vecinos de dicha villa, presenta ante el gobernador de la provincia de Coahuila, queja de los males que les causan los apaches, por los continuos robos de sus caballos.

* El 27 de julio, grupos de apaches causan nuevas muertes cerca de Buenavista (en Nogales, Sonora) abandonando los españoles el valle de San Luis para trasladarse a Tubac (Santa Cruz County, Arizona), Terrenate (Cochise County, Sonora) y otros lugares protegidos por las tropas de Juan Bautista de Anza.

* El 29 de agosto, los apaches atacan el pueblo de Las Cruces (municipio de Namiquipa, Chihuahua).

* Este mismo año, una banda de apaches lipanes entran en la villa de San Fernando de Austria (hoy Zaragoza, Coahuila), donde matan a siete personas y roban 40 caballos.

1764

* Este año, el fraile Diego Jiménez era optimista sobre el éxito de las misiones de San Luis de las Amarillas o San Sabá (San Saba, Menard County, Texas); de San Lorenzo de la Santa Cruz [cerca de Camp Wood, Real County, Texas]; y de Nuestra Señora de la Candelaria del Cañón ([en la orilla oeste del brazo este del Nueces, en el lugar de la actual Montell, Kinney County, Texas]. Fray Jiménez informó que estas misiones tenían cada una tenía más de 400 apaches lipanes aunque comentó que muchos eran belicosos y traicioneros, y no fueron bien adoctrinados. Esto fue debido a que el virrey no había proporcionado una guarnición para proteger las misiones. A pesar de la falta de fondos, se construyeron edificios de adobe como una iglesia, con sacristía y habitaciones para los sacerdotes, al igual que un almacén de maíz. Esto último impresionó a los apaches lipanes. Le dijeron a fray Jiménez que si venían enemigos, podrían esconderse en los edificios. Luego pidieron al sacerdote que construyeran casas similares para que puedan vivir en ellas.

Además, los apaches lipanes que habían recibido la instrucción cristiana, llevaron a sus hijos para ser bautizados y llevaban a los misioneros a visitar y bautizar a los enfermos y ancianos. En 22 meses, fray Jiménez informó de 63 bautismos. Los apaches lipanes nunca dejaban las misiones sin antes pedir permiso y, a menudo, dejaban sus mujeres, niños y ancianos allí cuando iban a realizar una incursión contra sus enemigos comanches. Esto sería fatal para las misiones.

A finales de año, los sacerdotes de la misión de San Lorenzo bautizaron 40 niños y 27 adultos. Los que estaban en la misión de la Candelaria bautizaron a dos adultos y a cinco niños. La mayoría de los bautizados, sin embargo, murieron. Ya en 1762, los comanches habían comenzado a asaltar las inmediaciones de San Sabá. En 1764, lanzaron un fuerte ataque contra el presidio quedando   prácticamente sitiado por los incursores comanches).

* El  27 de octubre, los apaches destruyen la misión de San Rafael de Matachí (Chihuahua) y otra vez atacan Las Cruces (municipio de Namiquipa, Chihuahua).

* Una epidemia de viruela diezma a los apaches lipanes en Texas, a la vez que el padre Juan Bautista Nentvig escribe: “Rudo ensayo: una descripción de Sonora y Arizona en 1764”, mencionando la extensión del territorio apache y las incursiones conocidas en Sonora durante este periodo. (Según Nentvig, para los ópatas no había mejor botín de guerra que las cabelleras de los enemigos apaches muertos en combate, porque con ellas llevaban el testimonio más valioso de que habían pisado exitosamente el territorio de dichos enemigos.

Describió también el regreso de los pimas tras un enfrentamiento con los apaches: “llegan a sus Casas el Capitán y Soldados, y antes de entrar colgadas sus armas delante de la puerta […] del pillaje sea ropa, ajuar de casa, o camisa, no se aprovechan, los que sean soldados, sino lo reparten entre los viejos que ya no salen contra el enemigo, y viejas. Porque tienen creído que usando ellos de tales cosas los han de matar los Apaches. Pero ya empiezan a no ser tan escrupulosos en esta su vana creencia, pues se valen de las armas que les quitan“).

1765

* Este año, grupos de apaches atacan puestos españoles en la Nueva Vizcaya, Coahuila, Nuevo León y Nuevo Santander. (La causa fue atribuida a la muerte de tres apaches por ganaderos del marqués de San Miguel de Aguayo. Sin embargo, muchos españoles pensaron que los apaches estaban dispuestos a luchar y estaban buscando un pretexto para ir a la guerra.

Por otro lado, los apaches raramente habían permanecido pacíficos en la región de El Paso del Norte [Ciudad Juárez, Chihuahua]. Los apaches mescaleros que vivían en la Sierra de los Órganos [Organ Mountains, Doña Ana County, New Mexico] negociaban la paz con los españoles para después infringirla de vuelta a casa. En enero, dos líderes apaches llegaron a El Paso llevando una Santa Cruzcomo símbolo de paz, manifestando que querían la paz para sí mismos y para otros cuatro jefes. Los españoles les recibieron bien pero se negaron a negociar nada a menos que los jefes vinieran en persona.

Durante los meses siguientes, pequeños grupos de apaches llegaron a El Paso pidiendo la paz. Los españoles se negaron, insistiendo en que los jefes debían venir en persona a negociar. Pedro José de la Fuente, capitán del  presidio sugirió que los apaches trajeran varios niños de tres a siete años como rehenes para garantizar el buen comportamiento de los adultos, serían bien recibidos y les darían tierras para cultivar. Los apaches se negaron.

De la Fuente finalmente realizó una campaña contra los apaches. Ayudados por indios auxiliares, los españoles atacaron una pequeña ranchería de 10 chozas en la Sierra del Sacramento [Sacramento Mountains, Otero County, New Mexico] matando a seis mientras huían y capturando a 17).

* Este año, los españoles intentan establecer un Real de Minas en la ranchería pima de Cananea (Sonora) sin conseguirlo por la presencia de bandas apaches, mientras parten varias expediciones contra ellos desde el presidio de Tubac (Santa Cruz County, Arizona).

1766

* En febrero y marzo, el capitán de Tubac, Juan Bautista de Anza lleva a cabo una Chased by the Devil - Howard Terpningcampaña contra los apaches, atrapando a 40 de ellos que son distribuidos por sorteo entre los captores mientras los que han conseguido huir se dispersan por el territorio. (La ausencia de Anza en esta campaña es aprovechada por otra banda apache llevándose 300 vacas de la misión de San Xavier del Bac [Pima County, Arizona]).

* El 18 de marzo, Nicolás de Lafora parte de Ciudad de México, designado por el marqués de Cruillas, virrey de la Nueva España para acompañar al marqués de Rubí y a José de Urrutia en una inspección por el norte del territorio del virreinato. (El viaje duró más de dos años recorriendo desde el desierto de Altar [extremo noroccidental de Sonora] hasta las fértiles llanuras de Nacogdoches [Nacogdoches County, en el este de Texas] pasando por zonas que hoy son de Arizona, New Mexico, Texas, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León.

Lafora estimó que viajaron 2.936 leguas [unos 12.302 km] durante 23 meses anotando lasNicolás de Lafora coordenadas geográficas; la información etnográfica; las inspecciones de los presidios que visitaron además de las incidencias diarias [La información está recogida en: Relación del viaje que, de orden del virrey marqués de Cruillas, hizo el capitán de Ingenieros D. Nicolás de Lafora en compañía del Mariscal de Campo marqués de Rubí, comisionado por S. M. a la revista de los presidios internos situados en las fronteras de la parte de la América Septentrional perteneciente al Rey“].

Al final del viaje, llegaron a la conclusión de que los apaches eran el azote de las zonas fronterizas por lo que delimitaron una nueva Línea de Defensa; confirmada más tarde en el Nuevo Reglamento de Presidios, emitido el 10 de septiembre de 1772.

La seguridad de las provincias del norte era la gran obsesión de Lafora siendo losApache Warriors - Allan Houser apaches los principales causantes de los asaltos a pueblos y haciendas.  Fueron señalados como vagos que rechazaban obtener los beneficios que daba la tierra [caza y cultivos] prefiriendo aprovecharse del esfuerzo de los españoles. Los apaches, después de dos siglos de conquista, fueron descritos como imposibles de reducir por medio de las misiones; de manera que la única solución ante ellos era proteger las zonas de incursión más frecuentes que utilizaban y hacerles la guerra en sus propias rancherías. Aunque no era fácil; los apaches, a pesar de compartir rasgos culturales, estaban divididos en infinidad de bandas, con diferentes jefes; ocupando territorios diversos: gileños, garlanes, chilpaines, jicarrillas, faraones, mescaleros, natagés, lipanes, etc., variaban poco en su idioma y nada en sus armas, la lanza, el arco y flecha. Eran nómadas y vivían fundamentalmente de la caza de ciervos y venados, pero también de sus ataques a las haciendas de colonos, convirtiéndolo en un modo de subsistencia, nada justificable para Lafora: “… son sumamente holgazanes, poco o nada siembran, y así se ven precisados a robar para comer, y siéndoles indiferente un pedazo de mula, de caballo o de venado, prefieren ir en busca de lo primero, quitando las caballadas a los españoles, porque con menos fatiga que cazando se aseguran el alimento como mayor abundancia; por esto siempre han sido, son y serán perjudiciales a sus vecinos, ya estén de guerra, ya de paz“.

El ataque en los caminos era otro de los temores de los españoles y criollos de la zona, y de hecho la propia expedición en la que viajaba Lafora fue atacada. Los apaches normalmente aprovechaban las montañas para ocultarse, asediar y escapar, contra lo cual muy poco o nada podía hacerse, más aún cuando adoptaron el caballo y las armas de fuego, obteniendo los primeros del asalto a las haciendas y las segundas del comercio que realizaban con otros europeos.

Lafora transmitió el miedo que tenía la gente a vivir en la frontera norte, en donde era necesario resguardarse en los presidios, tener las haciendas en lugares protegidos y viajar con muchas precauciones. A pesar de las ventajas naturales que había para la explotación económica, vencía el temor a establecerse: “… nadie codicia el vivir en este país por el mucho riesgo…“, [los pobladores se veían en la necesidad de abandonar sitios aparentemente consolidados]. De allí que en el texto de Lafora sean comunes frases como “… se trabaja muy poco por miedo de los apaches que le tienen casi despoblado…“. Son frecuentes los señalamientos de la crueldad del indígena al hacer la guerra, lo que seguramente contribuía a aumentar la sensación de miedo, por la manera “… que tratan a los vencidos, torturándoles y, finalmente, ejecutando cuantas crueldades son imaginables…“. Esta visión por supuesto justificaba la represión igualmente cruel. Muchas veces los tratados de paz resultaban más efectivos y de hecho lograban mantener la misma por períodos largos y en territorios extensos, pero Lafora no se confiaba de ello, como en Coahuila que aunque: “… está actualmente en una aparente paz con los indios apaches, lipanes y natagés, … no me parece superfluo el dar una idea de los parajes que más frecuentan en estas inmediaciones para hacer algunos robos en ella, y en la de Nueva Vizcaya, por si algún día se determinase hacerles la guerra, que sería el mejor o único medio para que medrasen los vecinos… cuya ruina es inevitable de otro modo“).  

* En primavera, tropas españolas de Sonora atacan a los apaches por el oeste de laApache Brave (Monte Flagg) Sierra Madre hasta la zona del valle de San Simón (San Simon Valley [Cochise y Graham Counties, Arizona; e Hidalgo County New Mexico]. Los apaches de esa zona son llamados “chafalotes” o “chafarotes”, por su líder Chafalote. Los chafalotes ocupan la sierra de Mimbres [Sierra y Grant Counties, New Mexico]; el Corral de Pícora en las montañas del Gila [Gila Wilderness, Grant y Catron Counties, New Mexico]; las montañas de La Florida [Florida Mountains, Luna County, New Mexico], Sierra del Hacha [Big Hatchet Mountains, Hidalgo County, New Mexico]; sierra del Tabaco [en los límites entre Sonora y Chihuahua]; región de El Alamillo [Alamillo, Socorro County, New Mexico]; Sierra La Boca; montes del Capulín; Sierra de La Escondida; el Corral de Piedra y el Corral de Quinteros [estos cinco últimos en Chihuahua]. Ante este ataque de las tropas españolas, Chafalote se refugia en las montañas Mimbres [Sierra y Grant Counties, New Mexico] cerca de Santa Rita del Cobre y del río Mimbres, yéndose hacia el sur en invierno, al territorio cercano del Presidio de Janos [Chihuahua]. Otros jefes eran Asquelite, Brazo Quebrado y Natanijú).

* El 28 de abril, apaches, posiblemente chafalotes, estimados en más de 100 guerreros, atacan un tren de suministros. (El resultado fue nefasto para los españoles. Francisco José Leyzaola, comandante de Janos [Chihuahua] en varias conversaciones con apaches chafalotes y a cambio de regalos, con el tiempo recuperó nueve cautivos).

* En octubre, los comanches asaltan la misión de San Lorenzo de la Santa Cruz ([cerca de Camp Wood, Real County, Texas]. En ese momento, el jefe apache lipán Turnio y su banda habían abandonado la cercana misión de Nuestra Señora de la Candelaria del Cañón [en la orilla oeste del brazo este del Nueces, en el lugar de la actual Montell, Kinney County, Texas]. Un año después, los apaches lipanes abandonarían la región).

1767

* Este año, el jesuita Ignacio Pfefferkorn escribe sobre los apaches, mencionando la Apache Braves - Paul Burlinagricultura, el territorio y las incursiones para robar caballos, burros y mulas.

* Este año, el marqués de Rubí recibe la orden de inspeccionar los presidios de Nueva España. (En julio, cruzó el Río Grande para visitar los presidios de Texas, entre otros llegó al de San Luis de las Amarillas o San Sabá [San Saba, Menard County, Texas]. Rubí lo describió como “el peor de todo el reino“, declarando que si los comanches supieran cómo estaba lo podrían destruir fácilmente poniendo en peligro el propio San Antonio de Béjar [San Antonio, Bexar County, Texas].

Por el curso alto del río Nueces, visitó la misión de San Lorenzo de la Santa Cruz [cerca de Camp Wood, Real County, Texas] donde había dos misioneros, 30 soldados; y la abandonada misión de Nuestra Señora de la Candelaria del Cañón [en la orilla oeste del brazo este del Nueces, en el lugar de la actual Montell, Kinney County, Texas]. Recomendó abandonarlas porque creyó que los apaches lipanes no buscaban convertirse.

Rubí, ya en la Ciudad de México, redactaría sus recomendaciones, sugiriendo que los comanches y otras tribus del norte solamente atacaban a los españoles por su conexión con los apaches lipanes. Recomendaría propiciar su amistad con los comanches y sus aliados norteños para exterminar a los apaches lipanes o, al menos, debilitarlos. Recomendaría también abandonar el presidio de San Sabá y parte de su guarnición utilizada para fortalecer el presidio de San Antonio.

Las recomendaciones de Rubí fueron enviadas a España donde se transformaría en el Reglamento de 1772. Incluso antes de convertirse en oficial, muchos funcionarios españoles asumieron las sugerencias de Rubí y comenzaron sus propias campañas empeñados en aplastar a los apaches. Por lo tanto, la inspección de Rubí marcaría el inicio de la última fase de las relaciones hispano-apaches, una campaña implacable contra los apaches).

* A mediados de año, toma posesión como gobernador de Texas, el teniente coronel Hugo O’Conor reforzando el presidio de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) para hacer frente a las incursiones de los apaches.

1768

* Este año se inicia la construcción del edificio actual de la misión de San José de Aguayo, cerca de San Antonio de Béjar (San Antonio, Bexar County, Texas) dotándola de muros para protegerla de los apaches.

* Este mismo año, Chafalote, o un hijo suyo, acuerda la paz en Alburquerque ([Albuquerque, Bernalillo County, New Mexico]. Seguidamente, gileños, chafalotes, Sierra Blanca, mescaleros y natagés [éstos últimos pertenecientes a una de las tres bandas que los españoles denominaban llaneros o “cuelcajen”, porque ellos se llamaban a sí mismos “cuelcajen-né”] viven cerca de la localidad de Belén [Belen, Valencia County, New Mexico]).  

* El 2 de octubre, se produce un ataque apache a la misión de San Xavier del Bac ([Pima County, Arizona]. Juan de Pineda, gobernador español de Sonora, informa al virrey, Marqués de Croix de dicho ataque habiendo tenido conocimiento de él por parte de José Antonio de Huandurraga, alférez en Tubac [Santa Cruz County, Arizona], Su capitán, Juan Bautista de Anza, estaba ausente tratando de sofocar una rebelión de seris y pimas en Cerro Prieto [entre los presidios de San Carlos de Buenavista y San Miguel de Horcasitas, Sonora], en el sur: “Acabo de recibir la noticia del presidio de Tubac de un ataque apache a la ganadería de la misión San Xavier. El ataque se produjo a las 08:00 ó 09:00 de la mañana del 2 de octubre. Los dos soldados apostados en la misión, junto con los guerreros y el gobernante nativo [pimas] del pueblo de San Xavier, los persiguieron y recapturaron parte del ganado. Con la esperanza de recuperar al menos las yeguas de la caballada, se enfrentaron a los apaches que huían corriendo todo el camino hasta el paso de La Cebadilla [ahora llamado Redington Pass, Pima County, Arizona]. Otra banda de apaches, sin el conocimiento de nuestras fuerzas, se había unido a los fugitivos y esperó para realizar una emboscada en el paso. Nuestro lado se defendió con gran valor y los dos soldados, junto con el gobernador nativo de San Xavier, dieron sus vidas en la batalla. Cuando la noticia de la incursión llegó finalmente a Tubac el alférez y 25 soldados fueron en busca del enemigo“. [En realidad los dos soldados no habían muerto sino que habían sido capturados por los apaches como informaría fray Francisco Garcés, misionero de San Xavier del Bac al gobernador de Sonora, Juan de Pineda, el 21 de febrero de 1769]).

1769

* Este año, una banda apache ataca la misión de Los Santos Ángeles de Guevavi (Santa Apache Brave - Gretchen JonesCruz County, Arizona) matando a todos los soldados que la protegían menos a dos.

* El 21 de febrero, fray Francisco Garcés, misionero de Xan Xavier del Bac (Pima County, Arizona) informa al gobernador de Sonora, Juan de Pineda de otro ataque apache: Alrededor de las 08:30 horas de la mañana de ayer los apaches atacaron la aldea de San Xavier y al mismo tiempo comenzaron a coger los caballos y el ganado que se acababa de dejar fuera del corral. Los pocos que estaban aquí comenzaron a defender la aldea. En el intercambio de flechas un pima fue herido en el brazo. Los apaches, eran unos 30, la mayoría montados en buenos caballos. Unos pocos pimas se parapetaron dentro y detrás de las chozas nativas más cercanas a la iglesia para tomar ventaja de la seguridad de estos puntos para divisar a cualquier persona que pudiera estar en la iglesia y en el convento adjunto donde estaba la escolta de dos soldados. Los apaches lanzaban sus flechas contra las puertas de la iglesia y las casas para desalentar la salida de estos edificios estratégicos.

El ataque había terminado en cuestión de minutos, el tiempo que tardaron en hacerse con el ganado, que era lo más importante que teníamos. Quedaron sólo tres yuntas de bueyes, un poco más de 30 cabezas de ganado, 20 yeguas y algunos potros. Fuimos capaces de salvar a nuestros caballos de silla, que estaban en los pastos. Di órdenes de que fueran traídos y sólo uno o dos habían desaparecido. También insistí en que los persiguiéramos de inmediato, pero debido al número de apaches y a la superioridad de su caballos no pudimos hacer nada.

Se informó a los habitantes de San Xavier que estaban en las montañas, donde la mayoría estaban reuniendo ágave para hacer mescal. También se informó al presidio de Tubac. El alférez me asegura que se está preparando un destacamento para una campaña de represalia y me insta a llamar a todos a participar. Por supuesto, todo esto se hará, pero simplemente no tienen la fuerza necesaria para controlar eficazmente a los apaches.

Había antiguamente dos pueblos pima entre Tucson y los asentamientos del río Gila, pero en agosto pasado fueron abandonados debido a la presión de los apaches. Los apaches gileños ahora incursionarán por ahí hacia la parte baja del valle de Altar [Pima County, Arizona]. ¡Hay que hacer algo! Si los rebeldes pimas de Cerro Prieto por su parte llegaran a influir en sus primos papagos, tendríamos problemas aún mayores.

El año pasado escribí una carta que por descuido de alguien nunca pasó de Guevavi [Los Santos Ángeles de Guevavi, Santas Cruz County, Arizona]. En ella explicaba cómo están las cosas aquí en San Xavier y Tucson. Durante la mayor parte del año, mi escolta de dos soldados, los pimas a cargo de la ganadería, el gobernante indígena de la aldea y yo estamos prácticamente solos en el pueblo. El resto de la gente está trabajando bien en sus campos a lo largo del río o en la recogida del ágave en las montañas. Durante las temporadas de ágave, Tucson está completamente abandonado. Este fue el motivo de la incursión de ayer. Esos 30 apaches llegaron justo a través de Tucson. Están tan confiados que han abandonado el elemento sorpresa, porque cuando salían de San Xavier, hicieron tres círculos en la arena señalando que dentro de tres lunas volverían. Entonces ellos gritaron que vivían al este de San Xavier y que se habían llevado cautivos, el año pasado, a los dos soldados de la misión y que estaban planeando atacar San Xavier por la noche.

Ahora usted sabe, señor, algo de la gravedad de la situación. Tenemos grandes esperanzas de que con la llegada inminente del visitador general de las Indias, José de Gálvez, a esta provincia de Sonora, su consejo pueda proporcionar un remedio definitivo a este problema“.

* De junio a diciembre, el comandante militar Lope de Cuéllar sale del presidio de Janos Apache Pursuit -Kenneth Riley(Chihuahua) al frente de 700 hombres, indios auxiliares incluidos, en campaña contra los apaches del río Gila, destruyendo dos rancherías y partes de otras de los chafalotes, matando a 60 apaches, capturando a 15 y liberando a dos españoles, pero sufren una derrota en El Corral de San Agustín, en la Sierra de los Mimbres (parte sur de las Devil’s Mountains, New Mexico. 

Mientras tanto, aprovechando la ausencia de los hombres de Lope de Cuéllar, los apaches cruzan el Río Grande y atacan Nombre de Dios [hoy suburbio de Ciudad Chihuahua]; y el 22 de octubre, Santa Ana y San Jerónimo [ambos en la actual Aldama, Chihuahua] donde matan a 49 personas y capturan a 10, quedando San Jerónimo despoblado; y en noviembre alcanzan Mapimí, los suburbios de Durango y San Juan del Río [los tres en Durango].

Muchos apaches al este del Paso del Norte [hoy Ciudad Juárez, Chihuahua] estaban cruzando el Río Grande para entrar en Nueva Vizcaya, y más hacia el oeste otros apaches habían inducido a indios tarahumaras a unirse a ellos continuando las depredaciones). 

1770

* Este año, una banda apache destruye la misión de San Xavier del Bac (Pima County, Arizona).

Presidios fronterizos 1770-1780

* El 9 de octubre, el comandante Bernardo de Gálvez sale de Chihuahua y, con una compañía de 200 hombres, realiza una campaña contra los apaches en una expedición que le lleva hasta el norte del río Pecos (en el tramo de New Mexico), donde el 3 de noviembre ataca una ranchería en la que mata a 28 apaches y captura a 36, recuperando 204 animales y más de 2.000 pesos en pieles de bisontes y venados. En su diario escribió: … dispuso el comandante que ensillaran los mejores caballos repartiendo todos los suyos a los que carecían de ellos; se pasó aquella alegre y larga noche en prevenir los sucesos del siguiente día, y una hora antes de que llegase nos pusimos en marcha siguiendo a nuestro comandante y habiendo llegado antes de que amaneciese cerca de las tiendas se hizo alto hasta que al romper el alba dio el comandante el Santiago, a cuyo grito temiendo cada soldado de por si ser el último no hubo quien pudiese ser el primero, porque todos a un tiempo entraron con tanta furia que no dieron lugar a los enemigos de asustarse teniéndolo apenas para sufrir la muerte, los que no la tuvieron para temerla; esto sucedió a los más pues aquellos que teniendo sus habitaciones tan inmediatas al rio no hicieron otra cosa que salir de ellas, y de arrojarse a la corriente para ir nadando a la opuesta orilla. Se atropellaron en los riegos para salvar las vidas, pero temiendo el comandante pudiesen escaparse se tiró al rio fiado en su caballo, y a su imitación hicieron lo mismo ocho hombres con los que logró matar aquellos que habían cogido tierra y atajar a los que porfiaban en el agua donde con el fuego de una y otra parte perecieron miserablemente entre los dos elementos, y últimamente mediante la gran misericordia de Dios fue completo este día en que sólo uno de los míos salió levemente herido, y se contaron veinte y ocho apaches muertos; sin incluir los que se sumergieron en el rio, se aprisionaron treinta y seis, entre hombres y mujeres, y solo escaparon tres de los primeros que habían madrugado a recoger su caballada y no estaban en la ranchería cuando se entró en ella en la que se juntaron 204 bestias que se repartieron entre sí los indios auxiliares con muchas piezas de Zibulo [búfalo]; y gamuzas cuyo pillaje podía ascender a mas de dos mil pesos con lo que contentos unos y otros dieron todos rendidas gracias al cielo“.

(Gálvez escribió “Noticia y reflexiones sobre la guerra que se tiene con los indios apaches en lasNoticia y reflexiones sobre la guerra que se tiene con los apaches en la provincia de Nueva España - Bernardo de Gálvez provincias de Nueva España”, donde dice: “… Los apaches tienen una especie de creencia que puede llamarse religión; conocen que hay una primera causa que llaman Capitán Grande [El apache conoce la existencia de un Ser Supremo Criador, bajo el nombre de ‘Yastasita-né’], y aseguran que para después de la vida hay un lugar destinado a la recompensa del bueno; y otro al castigo del malo. Pero limitan su bienaventuranza o su infierno al placer o disgusto que debe causarles el oír cantar en la tierra sus alabanzas o vituperios. Por esta razón suponen los citados lugares en los espacios del aire y con esta idea es obligación de los que sobreviven hacer canciones, que como rezos cantan en único sufragio de sus difuntos.

A esta gloria solo es acreedor el hombre guapo [De nada hacía vanidad el apache sino de ser valiente, llegando su entusiasmo a tal punto en esta parte que se tenía a menos el hombre de quien no se sabía alguna hazaña. Después de haber ejecutado una acción de señalado valor, agregaba a su nombre el de Jasquie, que quiere decir bizarro, anteponiéndolo al porque era conocido, como Jasquie-taputlan, Jasquie-degá, etc.], y la mujer fiel; estas son las dos primeras virtudes que conocen, excluyendo de toda felicidad a los que carecen de ellas, condenando a externo desconsuelo la cobardía y adulterio…

Aunque los indios no tuvieran por su vida frugal y activa fortificado el espíritu, bastaría esta creencia para hacerlos terribles en el combate. Y si todas las naciones se sobrepujan cuando a campaña las lleva el entusiasmo de religión, es fácil concebir cuál será este mismo entusiasmo en los apaches, entre quienes es un acto de religión la guerra…

… Los apaches son vigilantes y desconfiados tanto, que por temor de que los españoles u otra Watchful Eyes - Sherry Blanchard Stuartnación enemiga de ellos les acometa, mueven casi todos los días su campo de un sitio a otro viviendo en continua peregrinación para no dar tiempo a ser expiados, o reconocidos; sufren la sed y la hambre mucho tiempo llegando a verificarlo en cinco, o seis días, sin que la falta de alimento cause una decadencia notable en sus fuerzas…

… Nuestra religión que pide otras justas atenciones en la muerte, no permite en los últimos instantes aquellas apariencias de generosidad con que mueren ellos; pues los apaches ríen y cantan en los últimos momentos para adquirir su mentida gloria…

… Los apaches hacen la guerra por odio, o por utilidad, el odio [como se dijo] nace de la poca fe que se les ha guardado, y de las tiranías que han sufrido como pudiera hacerse patente con ejemplares, que es vergonzoso traer a la memoria…

… Para esto en primer lugar llevaría a campaña más indios auxiliares que soldados en atención a que a pie son tan ligeros y diestros como los apaches que usan la flecha con tanta certeza como ellos y que son igualmente astutos en el modo de explorar y sorprender…

… También es digna de atención la variación que se nota entre los enemigos que aunque todos sean apaches y bravos se distinguen según las provincias que ocupan.

Los gileños son los más fuertes guerreros entre todos y los más crueles. [Esta tribu fue una de las mas guerreras y sangrientas, hostilizando indistintamente en la provincia de Sonora y Nueva Vizcaya, cuyos territorios aun los más interiores, conocía del mismo modo que sus naturales] y en la del Nuevo México siempre mantuvo unión con los mimbreños sus vecinos, partiendo con ellos sus frutos y riesgos.

Los mescaleros les son los más inmediatos, y los natagés y lipanes son los más humanos, y que tal cual vez han dado pruebas de generosidad con sus cautivos. [Los mescaleros fueron acérrimos enemigos de los comanches, y habitaban por lo general las sierras próximas al río de Pecos]. De esta nación fueron Quitachin y Piticagán [después Matías y José] aquellos dos indios tan agradecidos al buen trato del comandante que a los 15 días de cautivos fueron su mejor escolta, volviendo las armas contra sus propios parientes defendiéndolo de seis a quienes quitaron el robo de caballos que se llevaban, acción que admirara Chihuahua mientras se acuerde de ella, y de cuanto hicieron en campaña, ya como espías, ya como soldados a favor de la provincia; véase hasta en el corazón más bárbaro cuanto puede el reconocimiento). 

* El 29 de noviembre, los apaches liderados por Canastrín y Malaoreja capturan 1.000 animales de una reata de mulas en La Jabonera ([municipio de Valle de Zaragoza, Chihuahua]. El mismo día asaltan Carretas, San Andrés y La Laguna de Castillo [Chihuahua], matando a siete hombres y quemando vivas a 23 personas refugiadas en la capilla de San Antonio, además de llevarse a otros 700 animales).

* En diciembre, una banda apache destruye completamente una caravana de suministros procedente de Nuevo México, llevándose también una manada de caballos del presidio de Janos (Chihuahua).

1771

* En enero, en el valle de San Bartolomé (hoy municipio de Allende, Chihuahua), BernardoBringing in the Horse Herd - Roy Andersen de Gálvez escribe al marqués de Croix: … En el camino tuve la fortuna de encontrarme con los enemigos bárbaros que se llevaban una crecida caballada de los vecinos de este valle, y aunque no traía más escolta que tres criados míos, cuatro indios norteños y dos de los apaches que cautivé en esta campaña, quise a costa de mi peligro dar otra prueba a esta provincia de lo que me intereso en servirla, y dando sobre ellos aunque con tan poca fuerza logré restaurar dicha caballada, traerla, y entregarla a sus primeros dueños, los que pretendieron pagarme el rescate como es costumbre; pero porque fuese completo el sacrificio no he querido admitir cosa alguna, y sí de mi bolsa gratifiqué a mi gente por el beneficio ajeno…

… pues siendo los apaches que la llevaban más que nosotros; y tener ensillados dos de los mejores caballos, parece que era de temer habiendo llegado el caso de estar más inmediato a sus compañeros, nuestros enemigos, que a nosotros, se hubiesen hecho de su banda, pero al contrario fueron los primeros que les hicieron oposición en defensa mía, gritando que ahora vería yo si también saben ellos ser agradecidos, y como los vería muertos antes que abandonarme. Así lo hicieron hasta que huyendo los enemigos se subieron a la sierra, los que dejé de seguir por ser, ya casi de noche, y ser nosotros tan pocos: Siguiese a esto al verme precisado a parar por estar cansados los caballos en una casa despoblada que estaba en el camino a vista de los enemigos, y por el peligro que corrían la dos caballadas de que aquella noche nos la volviesen a quitar los indios, dispuse que todos mis criados fuesen a cuidar la mía, para que pastase, y la que quité, se arrimó a las paredes de dicha casa, quedándome yo sólo con los dos apaches, donde alternándonos en las centinelas velaron ellos cuando yo dormía…“.

* Este año, los pimas de la misión de Guevavi son trasladados a la de TumacácoriApache Raid on Tumacacori - www.nps.gov (ambas en Santa Cruz County, Arizona) para protegerlos mejor de los apaches.

* Hasta este año, desde 1748 los apaches habían matado a 4.000 personas y los daños ocasionados ascendían a 12 millones de pesos.

* En febrero, el capitán Rafael Martínez Pacheco, comandante del presidio de San Agustín de Ahumada (sus restos están al norte de la actual Wallisville, Chambers County, Texas) parte con la mayoría de la guarnición para sumarse a las tropas del barón de Ripperdá, gobernador de Texas, que luchan contra los apaches.

* En marzo, los apaches atacan la Hacienda de Encinillas (alrededores de la ciudad de Chihuahua, Chihuahua) y San Tailwind - David NordahlBartolomé (en el distrito del Parral, Chihuahua) de donde se llevan gran cantidad de animales.

* El 21 de abril, el comandante Bernardo de Gálvez, al mando de una segunda expedición formada por 110 hombres, lucha junto al río Pecos (Texas) contra 250 apaches, matando a 58; mientras las compañías de los presidios de San Buenaventura (municipio de Buenaventura, Chihuahua) y Janos (Chihuahua), con la ayuda de indios ópatas de Sonora, combaten durante seis días a los apaches en la sierra de La Boca (sur de Chihuahua).

* En junio, debido al desinterés de los apaches, que sólo buscan protección frente a los comanches, se abandonan las misiones del cañón del Nueces (Uvalde County, Texas), San Lorenzo (Real County, Texas) y Candelaria (Milam County, Texas) y sus sacerdotes son trasladados a misiones de Sonora. (Las tropas se reparten entre los presidios de San Antonio [Bexar County,Texas] y Coahuila]).

* En julio, a las 12:00, un grupo de apaches ataca el presidio de Santa Rosa de Sacramento (hoy Ciudad Melchor Múzquiz, Coahuila) matando a un soldado, hiriendo a tres y llevándose 600 caballos. (El gobernador de Coahuila, Jacobo de Ugarte y Loyola les persigue con 54 soldados durante 290 km pero al agotar sus caballos, tienen que regresar. Al llegar solicita al virrey más mosquetes y municiones).

* En julio, una banda apache ataca el presidio de Santa Rosa (Múzquiz, Coahuila) lo que hace que los colonos huyan aterrorizados de sus hogares.

* El 16 de agosto, Bernardo de Gálvez escribe al marqués de Croix: … La noche del día 6 llegó a mi casa un indio que habiendo sido cautivo por los apaches en cuyo poder estuvo algún tiempo logro escaparse de ellos, y me trajo la noticia de que habiendo sabido las naciones lipande [lipanes], natagés, […] el buen trato que han hallado en mí los indios que tengo en mi poder, compañeros míos han resuelto dejar las hostilidades que acostumbraban, y que habiendo pretendido hiciese lo mismo la demás Apachería y no habiéndolo logrado fue causa de que se disgustasen, y tuviesen un choque. Cuyas resultas fueron en favor de los citados lipandes pues estos les quitaron las armas de fuego y ropa que tenían los otros…“.

* En septiembre y octubre, el comandante Bernardo de Gálvez sigue luchando contra los apaches. (En un asalto apache a la villa de San Felipe [hoy barrio de la ciudad de Chihuahua] donde mueren 10 españoles, Gálvez es herido por cinco de ellos, dejándolo por muerto, con una flecha en el brazo y dos heridas de lanza en el pecho. Es remplazado por Hugo O’Conor como comandante de la frontera de Chihuahua, quien diría: “… se continuaba la guerra llevando siempre los apaches casi todo el triunfo, perdiendo el rey muchos caudales…“. [Los apaches no asaltaron únicamente grandes haciendas, lo más preocupante era que también cortaban los caminos y las vías de comunicación, paralizando el comercio y provocando enormes pérdidas económicas. Ese año atacaron un atajo de 21 mulas provocando la pérdida de 30.000 pesos en mercancías. También atacaron otro convoy que se dirigía a Nuevo México matando a 7 personas y robando 1.000 caballos. En poco menos de un año, desde el 20 de enero al 20 de diciembre, los apaches habían matado a 140 personas y robado más de 7.000 caballos]).  

* En octubre, Juan Bautista de Anza, comandante del presidio de Tubac (Santa Cruz County, Arizona) lucha contra los apaches en el río Gila (Arizona y New Mexico). 

* Al finalizar el año, el comandante de El Paso del Norte (hoy Ciudad Juárez, Chihuahua) acuerda la paz con los apaches, lo que sólo servirá para que asalten en otros lugares y vendan lo robado en este presidio.

1772

* Este año, una banda de unos 200 apaches ataca el presidio de Janos (Chihuaha), siendoJean Giraud al final rechazados por los 25 soldados de la guarnición, continuando los enfrentamientos en julio y agosto.

* En la primavera, tres mujeres comanches llegan para quedarse en las misiones de San Antonio (Bexar County, Texas) y en mayo esas mujeres llevan, bajo bandera blanca, a siete hombres comanches dentro de la misión donde roban 400 mulas y caballos. (Una banda apache que estaba incursionando les atacó en el exterior de San Antonio, matando a los hombres y capturando a las mujeres que fueron vendidas a los españoles, siendo bautizadas y enviadas a Coahuila).

* El 6 de mayo, el gobernador de Coahuila toma declaración en Santiago de laMescalero Sacred Dance-Apache Devil Dance - Stephen Mopope Monclova (Monclova, Coahuila) a un joven llamado Marcelino, quien relata que había estado cautivo, desde su niñez, en una ranchería de los apaches mescaleros: Estando en mi juzgado, hice sacar de la cárcel pública a un hombre preso […] para efecto de tomarle su declaración […]. Le recibí declaración dijo […] que es hijo de Damasio Frayle y Bonifacia su mujer, de cuyo apellido no se acuerda, y que vivían en la Laguna de Parras [hoy Laguna de Mayrán, municipio de San Pedro de las Colonias, Coahuila] y que cuando lo cautivaron los indios era muy pequeño, que aún no sabía rezar, que estaba guardando vacas, y que según le ha dicho [ya siendo grande] el capitán Perucho de nación mescalero, él fue quien le cautivó y crió; y preguntado si en el tiempo que estuvo con el mencionado capitán salió éste a algunos robos o si se efectuaron algunas muertes, responde que no y que sólo se ha hallado en algunas con el capitán Alonsillo, hermano de dicho Perucho, a quien lo vendió por cuatro caballos […] que oyó decir […] que habían muerto en varias ocasiones quince soldados, nueve paisanos y dos mujeres, y cautivado otra del lado de su marido, a quien dieron muerte, y fue llevada a poder del capitán Alonsillo, quien dice la tomó por su mujer y tiene actualmente dos hijos con ella; y que los citados soldados mataron catorce indios en las refriegas que en distintas ocasiones tuvieron unos con otros; fue el capitán Alonsillo su segundo amo, hace ocho lunas o meses que lo vendió por cuatro caballos al capitán Boca Tuerta y que éste casó al que declara con una hija suya de pequeña edad […] que la gente de este capitán roba de cuando en cuando caballos para ir a correr cíbolas [búfalos], de cuya carne se mantienen y que habiendo salido el declarante con otros a robar caballada al presidio de Río Grande [municipio de Guerrero, Coahuila] y cogido unos caballos que llevó a su ranchería, lo siguieron los soldados del citado presidio, acompañados del capitán Bigotes, lo aprehendió y puso en manos de los mencionados soldados para que lo trajeran preso […]”.

* El 2 de junio, el sargento José Vicente Ortega sigue las huellas de una banda apache hasta una ranchería en la Laguna de Castro, a 125 km de Chihuahua, en el Bolsón de Mapimí, donde mata a 10 de las 32 personas que había.

* En julio, el jefe apache lipán José Miguel, que vivía en la misión de San Antonio de Valero (Bexar County, Texas) organiza un ataque mientras los comanches celebran conversaciones de paz con los españoles en San Antonio, matando a tres delegados comanches, y capturando a tres mujeres y una niña. (Los apaches lipanes también mataron a Quirotaches, jefe taovaya [wichita] llevándose su estandarte. Más tarde, el jefe José Miguel y otro apache lipán entraron en el presidio de San Antonio, siendo capturados. En la cárcel, José Miguel intenta hablar con un jefe kichai [caddo] para que se alíen con los apaches lipanes, prometiendo muchos caballos al jefe Sauto de los texas.

José Miguel, también fue conocido como José Grande, padre del jefe José Chiquito y abuelo de jefe Cuelgas de Castro.

José Miguel, nació en 1735, en un poblado apache lipán cerca de la misión de Santa Cruz de San Sabá, sobre el río San Saba, cerca de la actual Menard [Menard County, Texas]; y murió en 1795 en San Sabá [San Saba County, Texas]).

* El 10 de septiembre, el rey Carlos III promulga un reglamento militar para los presidios del Norte de la NuevaDust of the Trail - Roy AndersenEspaña que adopta buena parte de las recomendaciones del marqués de Rubí y de su ingeniero militar Nicolás de Lafora, entre otras, reorganizar o construir 15 presidios a la altura del paralelo 30º Norte (desde el Presidio de Santa Gertrudis de Altar [Altar, Sonora] hasta el Presidio de Nuestra Señora de Loreto de la Bahía [Goliad, Goliad County, Texas]); incrementar la ofensiva contra los apaches, ubicarlos cerca de los presidios, encarcelarlos  o enviarlos al interior de México como esclavos; y que todos los españoles de Texas oriental (que ahora ya no es frontera) se trasladen a San Antonio, nombrada oficialmente capital (la vieja capital de Los Adaes, hoy Natchitoches Parish, Louisiana, es abandonada y su presidio, ya vacío, es incendiado por los indios).

* En diciembre, unos jefes apaches piden la paz en los presidios de Janos y de San Buenaventura (hoy Galeana, Chihuahua) aunque el comandante O’Conor supone que sólo es para recolectar mescal sin ser atacados.

* El 25 de diciembre, soldados españoles atacan una ranchería apache en las inmediaciones del actual Big Bend National Park (Texas), junto al Río Grande, donde matan a tres personas, llevándose cautiva a una niña de cinco años.

1773

* En enero, el virrey de la Nueva España, Antonio María de Bucareli y Ursúa, envía a España un informe detallado y conciso sobre el estado de la frontera norte. (Entre otras cosas dice: “En Nueva Vizcaya, en una operación de indios apaches del Bolsón de Mapimí [zona de los actuales estados de Durango, Chihuahua y Coahuila] han participado tres indios concheños, hombres ancianos, amigos y prácticos del país. Otros 10 indios auxiliares de las misiones de Coahuila acompañan a los soldados que se han sumado a la operación… El gobernador de Comaquibuto se presentó el 5 de octubre último en nombre de todos los gobernadores de la nación papaga al capitán de Santa Gertrudis del Mar [Sonora] entregándole una tarja [palo o tabla donde se marca con muescas cantidades de alguna cosa] cuyas señales o rayitas significaban haber muerto 10 hombres y 21 mujeres apaches, que son sus irreconciliables enemigos, y cautivándoles seis niñas. El capitán agasajó al gobernador con un pequeño regalo, y habiéndolo recibido se retiró a su país prometiendo en nombre de su nación continuar la guerra a los apaches… Los apaches han hecho varios robos, y dado muerte a algunos indios amigos, pero la vigilancia de éstos y de los vecindarios les hacen desgraciadas sus ideas, como se verificó en el pueblo de Zuñi [Zuñi Pueblo, McKinley County, New Mexico]. A éste se arrojaron en número de 50, mataron tres hombres y tres mujeres, pero los zuñis dieron muerte a 22 apaches y los demás huyeron malheridos. Esta nación [los apaches] ha ofrecido igualmente la paz, pero como no saben guardar la fe que prometen, fácilmente quebrantan sus palabras, disculpándose con que los daños los ejecutan otros de diferentes rancherías“).

* El 21 de enero, el coronel Hugo O’Conor, comandante inspector de presidios, llega a la villa de San Fernando (hoy Zaragoza, Coahuila) donde encuentra dos jefes apaches lipanes, Bigotes y Juan Tuertos pidiendo la paz. (Pronto, los apaches lipanes se reunieron en la confluencia del Río Grande con el Pecos, en varias rancherías con más de 1.000 guerreros. Una semana más tarde, los jefes apaches lipanes Casaca Colorada, Panocha y Zapato Bordado llegaron a esos campamentos).

* En marzo, el coronel Hugo O’Conor, comandante inspector de presidios, traslada la mitad de la guarnición del presidio de Santiago de la Monclova (hoy Monclova, Coahuila) 250 km más al norte, donde se unen el río San Rodrigo y el Río Grande (donde hoy está El Moral, Piedras Negras, Coahuila) y funda el Presidio de Monclova Viejo (inexplicablemente lo llamó así cuando existía el anterior erigido 96 años antes) con el fin de expulsar a los apaches hacia el oeste, objetivo que logrará el año 1776.

* El 16 de marzo, el barón de Ripperdá, gobernador de Texas, solicita instrucciones al coronel Hugo O’Conor, para saber qué hacer con José Miguel, un apache lipán que había huido con su esposa y familia, de la misión de San Antonio de Valero ([El Álamo, Bexar County, Texas]. Parece ser el autor de que las bandas lipanes del norte estén alteradas, impidiendo que se ratifique un tratado de paz).

* En abril, O’Conor ataca y luego acepta la petición de paz de los apaches lipanes (que quieren tener las manos libres contra sus enemigos los apaches mescaleros) y los admite en los presidios de San Juan Bautista (hoy Guerrero); Monclova y Santa Rosa (hoy Melchor Múzquiz), los tres en Coahuila. 

* En mayo, apaches mescaleros atacan San José (una pequeña aldea primitiva en la margen derecha del Río Grande, 12 km al norte de Guerrero, Coahuila) y al día siguiente el teniente Alejo de la Garza Falcón sale en su persecución desde San Fernando de Austria (hoy Zaragoza, Coahuila) que está 48 km al noreste con 50 hombres, a los que se les unen tropas de San Juan Bautista (hoy Guerrero, Coahuila) y los derrota el 6 de junio al norte del Río Grande, cerca de la boca del Pecos (Texas) recuperando tres cautivos y 200 caballos y mulas.

* Durante el verano, los apaches sitian el presidio de Janos (Chihuahua).

* En otoño, O’Conor ataca a los apaches mescaleros y natagés.

* El 24 y 25 de noviembre, el coronel Hugo O’Conor, comandante inspector de presidios, ataca una ranchería apache, al pie de la montaña de Mogano (perteneciente a las Delaware Mountains, Texas), entre el Río Grande y el Arroyo de la Babia (Coahuila), matando a 40 apaches, para luego dirigirse hacia el oeste. (Mientras tanto, un ataque español en las montañas Sacramento [Sacramento Mountains, New Mexico, al noreste de El Paso, El Paso County, Texas], resultó con 40 apaches muertos y ocho personas capturadas. Las rancherías apaches atacadas eran las de Concha, Alonso, Siquilandé y Cetocendé, pertenecientes a apaches gileños, natagés y lipanes).

* Este año, las autoridades de Nueva Vizcaya descubren que la banda de los Calaxtrines, que incursiona desde la accidentada sierra del Rosario (Durango) tiene de 1.000 a 1.700 personas, la mayoría indios tarahumaras pero dirigidos por dos apaches llamados Calaxtrin, padre e hijo.

* El 8 de diciembre, el virrey de la Nueva España, Antonio María de Bucareli y Ursúa, Carta de Bucarelienvía una carta al barón de Ripperdá, gobernador de la provincia de Texas, ordenándole devolver a los apaches lipanes unos caballos que les pertenecían.

* El 9 de diciembre, Roque de Medina, ayudante del inspector de presidios, Hugo O’Conor, realiza varios informes analizando la situación de la provincia de Coahuila. (Indica que unos 300 apaches lipanes y comanches se habían enfrentado en el río San Diego [cerca de la confluencia con el Río Bravo]. Menciona la petición del gobernador de la provincia de Texas de llevar suministros y municiones a Monclova [Coahuila, entonces capital de Texas] para ayudar a las bandas de apaches lipanes lideradas por Malla, Panocha y Rivera, las cuales tenían gran temor a los comanches). 

1774

* El 10 de enero, el coronel Hugo O’Conor, inspecciona el presidio de Janos (Chihuahua) y envía a su comandante Juan Bautista Perú a la sierra del Hacha (Big Hatchet Mountains, Hidalgo County, New Mexico) para atacar a los apaches.

* El 27 de enero, una banda apache ataca Janos (Chihuahua) llevándose la mitad de los caballos del presidio.

* En primavera, los apaches atacan varios lugares en los alrededores de la ciudad de ChihuahuaApache Morning - Tom Beecham (Chihuahua) matando a un total de siete personas, capturando a dos, y robando una reata de mulas.

* El 27 de septiembre, los apaches invaden la jurisdicción de Janos (Chihuahua) y durante 9 horas, dos grupos sumando 70 guerreros combaten con la 3ª Compañía Volante de Janos, antes de darse a la fuga. (Los soldados les persiguen y dos días más tarde, cerca de la sierra de la Escondida [municipio de Coyame, Chihuahua], son emboscados por 100 apaches matando a su comandante Manuel Esteban Alegre y Bojorques y a cuatro soldados, hiriendo a 10 más; mientras los apaches pierden cuatro guerreros).

* Pequeños grupos de apaches del río Gila hacen tres incursiones en la jurisdicción de La Laguna (Laguna, Cibola County, New Mexico) y Alburquerque (Albuquerque, Bernalillo County, New Mexico).

* La autoridades españolas llegan en Texas a un nuevo acuerdo verbal con los apaches lipanes.

* En diciembre, Hugo O’Conor envía un contingente de más de 250 soldados de Janos, Carrizal y San Buenaventura (los tres en Chihuahua) para atacar a los apaches. (Encuentran a los apaches en la Sierra del Hacha [Big Hatchet Mountains, Hidalgo County, New Mexico] donde matan a siete guerreros y 13 son hechos prisioneros. Poco después, un grupo de apaches gileños van a El Paso del Norte [hoy Ciudad Juárez, Chihuahua] para pedir la paz, prometiendo traer a su gente de la sierra de los Órganos [Organ Mountains, Doña Ana County, New Mexico]. Las conversaciones no tuvieron éxito y los apaches pronto reanudaron sus incursiones).

1775

* Este año, una banda apache ataca el pueblo indio de Sandía (Sandia Village, Sandoval County, New Mexico) causando 30 muertos.

* Este año, Juan Antonio Arrieta, teniente gobernador de El Paso del Norte (hoy Ciudad Night Traveler - Mark RohrigJuárez, Chihuahua) describe sus experiencias con los apaches:Casi a diario, los emisarios aparecían solicitando la paz pero los jefes no llegaban para formalizar sus peticiones. Los emisarios daban varias explicaciones: que realmente no tenían jefes ya que los comanches los habían matado a todos; que los jefes estaban de camino a El Paso del Norte pero aún no habían llegado; que los jefes tenían miedo de ir a El Paso del Norte porque los españoles les harían prisioneros. Cuando se les preguntaba sobre los robos, decían que eran otros los que lo habían hecho. José, el jefe de una banda gileña, afirmó que su gente era muy pobre y no tenían caballos ni cautivos [Arrieta sabía que no era cierto]; que eran otros gileños los que tenían jefes y cautivos“).

* En primavera, Hugo O’Conor intensifica las patrullas por los alrededores de Janos y San Buenaventura (los dos en Chihuahua), después de haber sido sitiado este último presidio por 400 apaches.

* Durante el verano, las fuerzas españolas estando de campaña al este del Río Grande y en las montañas Sacramento (Sacramento Mountains, Otero, Lincoln y Chaves Counties, New Mexico) matan a 40 apaches y capturan a otros siete. (Entonces Hugo O’Conor movió sus tropas hacia el oeste por las montañas Mimbres, Mogollón y Gila [New Mexico] intentando atrapar a los apaches en una pinza matando a cuatro apaches, apresando a 18 y recuperando 516 animales).

* En julio, apaches del río Gila roban una manada de caballos de La Laguna (Laguna, Cibola County, New Mexico).The Recruiter - Kenneth Riley

* El 20 de agosto, Hugo O’Conor funda el presidio de San Agustín del Tucsón (Tucson, Pima County, Arizona) al que traslada la guarnición del presidio de San Ignacio de Tubac (Tubac, Santa Cruz County, Arizona) por estar mejor situado para atacar a los apaches y proteger la misión de San Xavier del Bac, a 16 km de Tucson.

* El 23 de septiembre, Hugo O’Conor sale del presidio de San Buenaventura (municipio de Buenaventura, Chihuahua) con 340 soldados y oficiales ([43 dragones españoles, 45 dragones mexicanos, más 67 soldados presidiales de San Buenaventura, Janos y El Carrizal y 185 hombres de dos de las cuatro compañías volantes de Nueva Vizcaya]. Desplegó las milicias de Sonora por las sierras a lo largo del río Gila junto a las tropas de Nuevo México en el norte, esperando derrotar a los apaches en un movimiento de pinzas gigante. En un primer momento capturaron a 20 apaches y 90 caballos. Después del 1 de octubre a primeros de noviembre, Unknownrecorrieron el territorio del este del Río Grande y de las montañas Mimbres [Mimbres Mountains, Sierra County, New Mexico], Mogollón [Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico] y Gila [Gila Wilderness, Grant y Catron Counties, New Mexico]. En una serie de 15 enfrentamientos, sus fuerzas mataron a 132 personas, capturaron a 104; recuperaron unos 2.000 caballos y mulas y se apoderaron de un copioso botín, expulsando a los apaches chihennes o mimbreños hacia el oeste de las montañas Mogollón [Grant y Catron Counties, New Mexico] y hacia el río Gila).

* Este mismo año, es abandonada definitivamente la misión de Los Santos Ángeles de Guevavi (Santa Cruz County, Arizona) tras sufrir numerosos ataques de los apaches.