La apachería en el siglo XIX (4)

1876

* El 31 de enero, Williamson D. Crothers, agente de los apaches mescaleros en Fortmescalero-apache-clyde-lewis Stanton (Lincoln County, New Mexico) solicita 12 rifles Winchester para protegerles de los robos que sufren a manos de hombres blancos, siendo incapaz el ejército de perseguir a los ladrones. (Aunque en septiembre del año anterior estuvo en contra de establecer una policía de apaches mescaleros, en enero Crothers cambió de opinión. Creía que la manera más rápida y menos costosa de detener las incursiones era formar una fuerza policial, estando él y sus empleados presentes para evitar que los apaches mescaleros respondiesen de forma violenta. 

A principios de febrero, robaron más caballos a los apaches mescaleros. Sospecharon de un grupo de unos 30 a 40 hombres blancos que vivían en La Boquilla [Lincoln County, New Mexico]. La Boquilla era un “fortín perfecto, con lagunas y otros medios de defensa, pasos ocultos para huir y escondites secretos”. Los habitantes habían alardeado de tener más de 200 caballos ocultos a 116 km de La Boquilla, y desafiaban a quién quisiera que los encontrara. Tras el informe del robo, un destacamento formado por un sargento y ocho soldados, pertenecientes a la compañía “H” del 9º de Caballería [Buffalo Soldiers], se dirigió a La Boquilla, acompañados por dos apaches mescaleros y varios ciudadanos. En La Boquilla encontraron sólo a cuatro hombres, recuperando ocho caballos).

* En febrero, las raciones son claramente insuficientes en la Reserva Chiricahua. (El entering-the-apache-stronghold-howard-terpninggobierno disminuyó la cantidad de carne vacuna de 403.243 kg a 294.835 kg, aumentando el problema la presencia de apaches de otras reservas. Jeffords recomendó a los apaches que fuesen de caza para paliar el problema. Además el regreso de partidas cargadas de botín creaba descontento entre los apaches que intentaban vivir pacíficamente. Surgieron peleas entre los mismos apaches, algunos de los cuales discutían el liderazgo de Taza. Tres de ellos murieron, uno era un nieto de Cochise. Taza, Naiche y la mayoría de los chokonen volvieron a Apache Pass. Skinya, un viejo y experimentado guerrero, y doce familias [unas 60 personas] se trasladaron a las Dragoon Mountains [Cochise County, Arizona]).

* A principios de marzo, los apaches roban varios caballos de la Hacienda de Sanapache-raiders-stanley-borack Lorenzo ([Chihuahua]. El coronel mexicano Joaquín Terrazas les persigue logrando darles alcance y atacarles el 19 de marzo, recuperando parte de los caballos y capturando a un muchacho).

* En marzo, el apache chokonen Skinya incursiona por Sonora.

* El 6 de abril, un guerrero llamado Pionsenay, hermanastro de Skinya, va a laattack-on-the-butterfield-way-station-david-nordahl cercana estación de diligencias en las Dragoon Mountains (Cochise County, Arizona) a comprar whisky al encargado Nicholas M. Rogers. (Jeffords les había advertido en varias ocasiones que dejasen de hacerlo. Al día siguiente volvió con otro apache llamado Nazarzy, consiguiendo más whisky y emborrachándose. De vuelta a su campamento, Pionsenay se peleó con su hermano. Cuando dos hermanas trataron de contenerlo, las mató. Entonces, con unos pocos guerreros, Pionsenay volvió a la estación de diligencias y mató a Rogers y a su cocinero Orizoba Spence, y saqueó el edificio. Al día siguiente, con otros tres apaches, fue a un pequeño asentamiento cerca del río San Pedro [Cochise County, Arizona], matando a un ranchero llamado Gideon Lewis, hiriendo a otro hombre, y llevándose cuatro caballos. Una compañía de Caballería de Camp Bowie y cuatro exploradores indios, al mando del subteniente Austin Henely, junto con Jeffords, les persiguió y les asediaron pero no pudieron desalojarlos de la Sierra de San José [municipio de Naco, Sonora]. Al tener noticias de este asunto, el general Kautz ordenó que los soldados se concentraran cerca del abandonado Camp Crittenden [Santa Cruz County, Arizona], en el Sonoita Creek para operar desde allí contra los apaches, y el propio general planeó acudir él mismo. Pero antes de que pudiera hacerlo, el problema terminó. Estando en Tucson, Clum se enteró de que los chiricahuas que habían matado a Rogers y a Spence habían regresado el 16 de abril a la reserva, y estaban recibiendo raciones. Clum indignado telegrafió al Comisionado de Asuntos Indios, diciendo que Jeffords no hacía nada por detenerlos. Clum estaba en un error; era Skinya, el hermanastro de Pionsenay, el que había regresado a la reserva, no siendo culpable de esas muertes. Jeffords le dejó a él y a sus seguidores quedarse, estando bajo la supervisión del pacífico Taza, el hijo de Cochise. Jeffords ubicó a los partidarios de Skinya cerca de la ranchería de Taza en el Bonita Canyonen, el lado oriental de las montañas. Si estuviesen fuera, estarían incursionando, al faltarles alimentos. Sin embargo, Clum consideraba la política de Jeffords como debilidad, siendo éste la verdadera víctima del levantamiento de Pionsenay, motivando que el Congreso decidiera cerrar la Reserva Chiricahua y reubicar a los apaches en San Carlos).  

* El 15 de abril, el periódico “Arizona Citizen” y el gobernador de Arizona, Anson Pacelylos-diablos-frank-mccarthy Killen Safford, critican duramente a los apaches chiricahuas y a Tom Jeffords. (“… el tipo de guerra necesaria contra los apaches chiricahuas, debe ser constante, implacable, sin esperanza, indiscriminada, matando a hombres, mujeres y niños… hasta que cada valle, cresta y peñasco envíe al cielo las agradecidas cenizas de los chiricahuas pudriéndose“. Los apaches chiricahuas habían dejado de incursionar en Arizona después de que se establecieron en su reserva, y los colonos blancos, cada vez más confiados con la pacífica situación, comenzaron a ocupar tierras alrededor de la reserva. Sin embargo, había muchas sospechas indicando que los chiricahuas hacían incursiones en Sonora. Jeffords lo negó, afirmando saber en todo momento dónde estaban sus apaches, pero aplicaba mucha disciplina. Contaba a sus apaches sólo trimestralmente, y las estimaciones de la población de la reserva por otros observadores discrepaban ampliamente de sus cifras. Apaches de otras reservas llegaban con frecuencia a la Reserva Chiricahua, y Jeffords los alimentaba igualmente, aunque sin control. Calculaba alimentos en lugar de pesarlos, no daba tickets de racionamiento, y no registraba la cantidad que les daba. Los apaches conservaban sus armas, ya que Jeffords creía que sería imposible desarmarles. Les permitía cazar en la reserva, y no hizo ningún intento de aplicar la política de la Oficina de Asuntos Indios de guiarlos hacia el camino del hombre blanco. Como el terreno era malo para la agricultura y no tenían ganado, estos apaches hicieron pocos progresos hacia el autoabastecimiento. Jeffords se llevaba bien con los chiricahuas, quienes confiaban en él. Según William Ohnesorgen, encargado de la estación en el San Pedro River de la “Butterfield Stagecoach”, y que detestaba al agente, Jeffords era “sucio en su manera de vivir, viviendo entre esas malditas cosas [los apaches]”, hecho que tal vez explicaba su influencia. Cuando el Inspector de Asuntos Indios, Edward C. Kemble, visitó la reserva en el otoño de 1875, creía que Jeffords gustaba a los chiricahuas debido a su flexible administración. Vio al agente presuntuoso, convencido de que solo él podía encargarse de los chiricahuas. Kemble pensaba que otra persona con coraje y determinación podría hacerlo tan bien como Jeffords; y con un buen método podría mejorar enormemente su rendimiento. En su informe, a finales de 1875, recomendó que se cerrara la Reserva Chiricahua y que los apaches fueran trasladados a San Carlos. El 19 de abril, Safford, gobernador de Arizona, pidió al gobierno federal que cesase a Jeffords, cerrase la Reserva Chiricahua y reubicase a los apaches chiricahuas en San Carlos (Gila, Graham y Pinal  Counties, Arizona).  

* El 3 de mayo, John Clum recibe la orden de ir a la Reserva Chiricahua (Cochise County,goodbyes-david-nordahl Arizona), despedir a Jeffords y llevar la banda a San Carlos (Gila, Graham y Pinal  Counties, Arizona), basándose en la “política de concentración” de la Oficina India en Washington, para ahorrar costes y corregir el hecho de que, al estar cerca de la frontera mexicana, incursionaban fácilmente en ese país. (Clum esperó a que el general August V. Kautz desplegara sus tropas ante la posible huida de parte de los chiricahuas. El capitán George M. Brayton, del 8º de Infantería, con las compañías “A”, “D” y “E”, del 6º de Caballería, y la compañía “B” de exploradores apaches al mando del jefe de exploradores Al Sieber, fueron a Sulphur Springs, al oeste de Apache Pass [Cochise County, Arizona].

El comandante Charles E. Compton, del 6º de Caballería, con las compañías “C”, “G”, “I” y “M”,joe-grandee del 6º de Caballería, con otra compañía de exploradores apaches fue al San Simon Valley [Cochise y Graham Counties, Arizona]).

* En mayo, el Inspector Indio Edward C. Kemble visita la reserva de Ojo Caliente (Socorro County, New Mexico) y descubre la extensión de los sobornos y la corrupción.

* En mayo, el coronel norteamericano William Shafter cruza la frontera con México persiguiendo a una banda de apaches lipanes, capturando a 19 de ellos, llevándose su ganado y destruyendo su poblado. (Los apaches lipanes habían incursionado por Texas matando a 12 texanos. Shafter salió de Fort Duncan [Maverick County, Texas] pasando a Coahuila persiguiéndolos con cinco compañías de caballería). 

* El 4 de junio, Skinya y Pionsenay tratan de convencer a Taza y Naiche taza-son-of-cochise-chiricahua-apache-david-martine(hijos de Cochise) para que se unan a ellos en su negativa a ser reubicados en la Reserva de San Carlos ([Gila, Graham y Pinal Counties, Arizona]. Preocupado por la presencia de soldados en Apache Pass, Skinya entró en el campamento de Taza con Pionsenay y una docena de sus seguidores, entre ellos algunos nednais. Skinya pidió a Taza que se uniese a él para unir a todos los chiricahuas en una huida hacia México. Taza, fiel a la promesa hecha a su padre de mantener la paz, se negó. Borrachos de tiswin, hubo un intercambio de disparos. El joven Naiche, de sólo 20 años, alzó su rifle y apuntó a su suegro Skinya, disparándole en la cabeza, matándole. Taza mató a Kushkla, e hirió a Pionsenay en la articulación del hombro, creyendo que lo había herido mortalmente porque lo vio desaparecer entre las rocas, perdiendo gran cantidad de sangre. Los partidarios de Taza mataron a Tiscli, Piarhel, y a Nazarzee, e hirieron a Broaches y a otros dos hombres. En el tiroteo fallecieron dos hombres de Taza, incluido su cuñado Sheta [hijo de Chiva], y otros dos resultaron heridos. Entonces los partidarios de Skinya se dispersaron. Temiendo que volviesen con más seguidores, incluidos los nednais que simpatizaban con Skinya y Pionsenay, Taza envió a Teese a pedir ayuda a Jeffords.

El agente explicó la situación al capitán McLellan, quien envió al teniente Henely con 30 soldados al campamento de Taza. Tom Jeffords y su empleado Fred Hughes fueron también, y cuando estaban llegando a la mañana del 5 de junio, se encontraron con Nolgee, quien iba con un grupo de nednais con la aparente intención de ir contra el grupo de Taza. Los soldados de Henely dispararon una salva de advertencia por encima de sus cabezas, dispersándolos. Después llevaron a Taza y a su gente a la Agencia de la Reserva Chiricahua en Apache Pass. 

Gerónimo estaba con los nednais, manteniéndose a cierta distancia de los conflictos de los chokonen. Tenía una ranchería en la base occidental de las Chiricahua Mountains para incursionar tanto en México como en New Mexico. Jeffords se reunió con él y con Nolgee. Ambos líderes estuvieron de acuerdo en ir con Taza para reunirse con Clum y con el general Kautz.

La mañana del lunes 5 de junio, Clum y su policía apache [54 apaches aravaipas y White Mountain], y los soldados [al mando del general August V. Kautz], llegaron a la Agencia de la Reserva Chiricahua [Cochise County, Arizona] para trasladar a los chiricahuas a San Carlos. En ese momento sólo había unos 200 chiricahuas en la reserva.

El día 6, tuvo lugar una reunión en la que Taza accedió a ir, al igual que otros tres jefes [probablemente ChihuahuaCathlay, también llamado Colle, Kutle o Chullah; y Nahilzay], cuyas bandas sumaban unas 150 personas. Querían vivir en el viejo Camp Goodwin [Graham County, Arizona], cerca de la sub-Agencia, y Clum les aseguró que sí. Según Kautz, que estaba presente, los apaches se mostraron reacios a ser obligados a trabajar, diciendo que no sabían nada de agricultura.

Al día siguiente, 7 de junio, los apaches nednais Juh y Nolgee, y el bedonkohe Gerónimo fuerongeronimo-bo-newell a hablar con Clum para discutir el traslado a la Reserva de San Carlos. Gerónimo, hizo de portavoz [probablemente porque era el único que había estado presente en las reuniones con el general Howard en 1872; y en parte porque Juh solía tartamudear cuando se alteraba]. Cuando Howard hizo el tratado con Cochise, estos tres chiricahuas habían optado por vivir en la Reserva Chiricahua, diciendo Jeffords que habían recibido raciones desde entonces pero, sin duda, se habían beneficiado de la cercanía de la reserva con México para pasar parte del tiempo allí. Accedieron a ir a San Carlos pero dijeron que su gente estaba dispersa lejos de la Agencia, necesitando unos 20 días para traerlos. Clum pensó que eran muchos días por lo que les dio pases sólo por cuatro días. 

El 8 de junio, Pionsenay [de quien Jeffords había informado que había muerto]waiting-at-the-rendezvous-lorenzo-cassa envió a Es-Tash a Fort Bowie, para decir que acampaba a 16 km de Apache Pass y que le permitiesen ir “para morir de sus heridas”. Clum desarmó a Es-Tash, quitándole su Winchester y su revólver, y envió inmediatamente a 20 de sus policías apaches para detenerle a Pionsenay  y a sus seguidores. Al regresar con él [posteriormente se escaparía], con un viejo, y con 38 mujeres y  niños ese mismo día, los policías dijeron que habían pasado por el lugar donde habían acampado Juh, Gerónimo y Nolgee, con unos 400 hombres, mujeres y niños. Habían estado muy cerca de la Agencia, pero se habían ido rápidamente la noche anterior en dirección a Sonora, matando a sus perros para no ser delatados por los ladridos, y dejando atrás muchas pertenencias que podrían retardar su marcha. Ese mismo, Tom Jeffords es cesado como agente de la Reserva Chiricahua.

Era obvio que Juh y los otros líderes habían pedido 20 días, no para traer a su gente, sino para ponerlos fuera del alcance del ejército. Clum inmediatamente pidió a Kautz que ordenara a las tropas que los persiguieran. Kautz ordenó al capitán George M. Brayton, del 8º de Infantería, explorar la parte occidental de las Chiricahua Mountains hacia el sur, hacia la frontera mexicana, de donde vino una banda apache, teniendo un pequeño enfrentamiento. Al  comandante Charles E. Compton, del 6º de Caballería, le asignó la parte oriental del San Simon Valley, con orden de seguir hacia el sur, hallando huellas de unos 25 ó 30 caballos y mulas en dirección sureste. Las siguió hasta la frontera viendo que pasaban a Chihuahua. Estando sin agua para soldados y animales, Compton se volvió. Los apaches tuvieron suerte. Si en vez de Compton, hubiesen estado Brayton y Al Sieber [mucho más expertos] los apaches no hubiesen podido pasar sin tener un enfrentamiento con un resultado muy incierto. Kautz más tarde reprendió a Compton por no haber seguido a los chiricahuas por el interior de México

Mientras tanto, el 12 de junio, una caravana de carros del ejército,The End of Chiricahua cargada con 300 chokonen y 22 bedonkohes [1/3 de los chiricahuas de la reserva], salió de Apache Pass hacia San Carlos. Sólo 42 hombres iban en los carros, el resto eran mujeres y niños. Entre los líderes iban Taza, Naiche y Chihuahua, que tenía su propia banda chokonen separada de la de Taza. Jeffords acompañó a Clum y a sus 54 policías apaches, escoltados por tres compañías de caballería al mando del coronel James Oakes. Veinte hombres y sus familias de los seguidores de Taza se habían dispersado por México, o se habían dirigido a New Mexico. Los apaches que se habían ido de Ojo Caliente a la Reserva Chiricahua, unos 200 chihennes y bedonkohes, ya habían regresado.

Con ellos, y custodiado, también iba Pionsenay. El cirujano de Fort Bowie había curado su herida. Clum le llevaba para ser entregado a las autoridades civiles de Tucson, donde había llegado la noticia de su detención. Allí, Charles H. Shibell, sheriff del Pima County, tenía una orden de detención por las muertes de Rogers y Spence. Yendo hacia el este con su ayudante, Ad Linn, Shibell se reunió con Clum y su comitiva hacia el mediodía del 13 de junio. Presentó su orden, y Clum le entregó a Pionsenay. Shibell y Linn le pusieron los grilletes y le colocaron en la parte trasera del carro, dirigiéndose a Tucson. Nueve horas más tarde, no muy lejos de Tres Alamos [Cochise County, Arizona], en el San Pedro Valley, miraron hacia atrás y vieron que había escapado. Mientras tanto, Clum había dejado a su policía apache y a los chiricahuas en Point of Mountain, para ir hacia el oeste, hasta Tucson. Al llegar a Tres Alamos se enteró de la fuga de Pionsenay, y se apresuró a enviar a su policía apache en su busca, resultando ésta infructuosa. Lo que Clum no sabía es que Pionsenay había estado muy cerca de él. Cuando se escapó, se dirigió a la comitiva de apaches de Clum, persuadió a dos hombres, cuatro mujeres y un muchacho a irse a México con él.

El 1 de julio, “The Arizona Sentinel” de Yuma [Yuma County, Arizona] reflejó unaThe Arizona Sentinel noticia del “Arizona Citizen” de Tucson en la que informaba de la huida del apache chokonen Pionsenay: “Lo siguiente es lo que ‘Citizen’ dice sobre el asesino infernal, Pionsenay, que escapó de algunos funcionarios civiles. La huida de Pionsenay parece haberse establecido en una permanente y humillante desgracia. La noticia fue recibida por el agente Clum que puso de inmediato a algunos de sus exploradores [un sargento y 10 hombres] tras el rastro y después de seguirle durante algún tiempo, descubrieron que a Pionsenay se le habían unido otros seis indios, dos hombres, dos mujeres y dos niños, quienes escaparon a las montañas […] Si Pionsenay es capturado o muere de sus heridas, no sería tan malo. Pero si, probablemente se recupera, o si no es capturado, posiblemente tendremos noticias frecuentes de él en el futuro. Esta huida puede causar la muerte de más víctimas inocentes“.

El 13 de junio, el general August V. Kautz asumió el control de la Reserva Chiricahua y trató de acabar con los apaches hostiles que quedaban en la zona. En los próximos meses, según la prensa de Arizona, principalmente el “Arizona Citizen”, aumentaron los asaltos apaches, lo que hizo que el gobernador Safford y ese periódico se volvieran cada vez más críticos con la falta de resultados de Kautz.

La comitiva de chiricahuas llegó a San Carlos el domingo 18 de junio, instalándose junto al río Gila, a 3’2 km al sur del abandonado Fort Goodwin. Clum no preveía ningún problema con ellos siempre y cuando hubiera suficientes raciones. Sin embargo, los indios de San Carlos eran aún más dignos de elogio. El jueves anterior habían recibido sus primeras raciones en cuatro semanas, pero no habían cometido depredaciones durante todo ese tiempo. Merecían mejor trato del que generalmente recibían por su buena conducta y paciencia, declaró Clum.

El resultado del traslado a San Carlos fue la separación de los chiricahuas en facciones. dagote-goyaale-good-morning-geronimo-lorenzo-cassaGerónimo, Juh y Nolgee habían escapado para alcanzar la seguridad en México. Los cañones y cavernas de la Sierra Madre constituían el único lugar donde Juh se sentía seguro. Pero a menos que recibieran raciones de alguien, tenían que incursionar para subsistir. Apenas un mes después de que los chokonen se hubieran instalado en San Carlos, Juh envió a Gerónimo a explorar la Reserva de Ojo Caliente [Socorro County, New Mexico] como un posible refugio. Llegó con 40 personas el 21 de julio, viendo al agente sobrepasado por su cargo y prácticamente impotente para hacer algo más que dar raciones a los apaches de la reserva o a cualquier otro que llegase. Gerónimo también tenía parientes en Ojo Caliente, y el lugar le atraía. Podía asentar su familia y sus bedonkohes allí, recibir raciones y usar la reserva como base para más incursiones. Otros apaches, como Gordo, que habían huido de la Reserva Chiricahua en lugar de ir a San Carlos hicieron lo mismo. Volvió a México, e informó a Juh, pero no le convenció. 

La mayoría de los 322 chiricahuas que fueron a San Carlos con John Philip Clum eran mujeres, niños y ancianos habiendo sólo 42 guerreros en el grupo. Los más belicosos estaban en Sonora y no tardaron en hacerse sentir al norte de la frontera donde en dos meses mataron a 20 blancos y robaron más de 100 caballos.

El traslado forzoso de los chiricahuas de su reserva fue un error por parte del Departamento degeronimo-harvie-brown Asuntos Indios en base a los acontecimientos posteriores. A los chiricahuas no les gustaba la región de San Carlos y además aquella reserva estaba ya superpoblada por otras tribus apaches, algunas de las cuales eran enemigas entre sí. Asimismo los chiricahuas se daban perfecta cuenta de que su reserva, que abarcaba el centro de su antiguo territorio, les había sido arrancada debido a los hechos delictivos de una minoría a pesar de que la mayor parte de la tribu había realizado un gran esfuerzo por mantener la paz. El resentimiento que sentían iba a constituir un caldo de cultivo ideal para los apaches recalcitrantes como Gerónimo que se negaban a aceptar ser internados en una reserva.  

Después del traslado de los chiricahuas, la pregunta de cuántos eran siguió sin respuesta. En Apache Pass, Jeffords dijo a Kautz que había estado alimentando a unos 759 apaches semanales. Clum pensaba que había trasladado a la gran mayoría de la tribu. Kautz creyó que sólo unos 60 chiricahuas habían huido a México, llegando a la conclusión de que los apaches de las reservas probablemente nunca había superado los 400, excluyendo a los que pertenecían debidamente a otras reservas. Kautz retiró de la Reserva Chiricahua las dos compañías de exploradores indios enviadas para el traslado de los chiricahuas. Una volvió a Camp Verde, la otra a Camp Apache. Su retirada fue hecha contra el consejo del gobernador Safford, que había instado a Kautz a dejar al menos una. 

* También el 1 de julio, Frederick C. Godfroy, asume el cargo de agente de los apaches mescaleros en la Agencia de Fort Stanton (Lincoln County, New Mexico), sustituyendo a Williamson D. Crothers. (Los apaches mescaleros Antonio, Caballero, Cochito, Francisco, José de la Paz, José Dios, Juan del Navajo, Quintana, y Román manifestaron que estaban contentos con Crothers.

Godfroy contrató a J. A. Lucero, vecino de Las Cruces, para que fuese a donde estaban los apaches mescaleros, cerca de la frontera entre los Estados Unidos y México, para animarlos a venir a la reserva. Prometió a Lucero 1’50 $ por cada guerrero que trajera, y 1 $ por cada mujer. Lucero hizo bien su trabajo, pues en agosto traería de vuelta a 147 apaches mescaleros.

Mientras Godfroy estuvo en el cargo, dos facciones lucharon por el control económico y político de esa zona teniendo lugar la llamada “Guerra del Condado de Lincoln” en la que participó Billy el Niño. A los pocos días de llegar a la Agencia, se familiarizó con los hábitos y costumbres de los apaches mescaleros, visitando casi todos los días sus campamentos. Godfroy informó que eran “los más valientes y belicosos de la tribus indias en el suroeste, pero al mismo tiempo parecían ser a la vez dóciles y propensos a la benevolencia“. También parecían ser “trabajadores muy dispuestos y con un gran deseo de agradar“. Desde el primer momento, Godfroy vió que los apaches mescaleros necesitaban más ropa ya que carecían de lo más necesario, escribió a principios de julio, pidiendo dinero para camisas. El 21 de agosto insistió de nuevo, diciendo que los apaches mescaleros estaban casi desnudos. Sus alojamientos estaban hechos de ramas de pino, y durante las lluvias de otoño lo pasarían bastante mal.

Sin esperar respuesta, compró mantas. A mediados de septiembre, explicaría que debido a la extrema urgencia de la situación, había autorizado a los apaches mescaleros a que cambiasen sus caballos por telas y mantas. Las compras no autorizadas de Godfroy, hizo que Edward Parmelee Smith, Comisionado de Asuntos Indios, le escribiera el 25 de noviembre, reprendiéndole y ordenándole detener las compras no autorizadas. Godfroy explicó que cuando llegó a la Agencia, los apaches mescaleros recibían la mitad de las raciones por lo que una gran banda había abandonado la reserva. Él sentía que tenía que alimentarlos porque si no, sería responsable de un levantamiento.

Hasta el 1 de agosto de ese año, Godfroy sacrificaba reses para los apaches mescaleros en el patio de la Agencia, cerca del lugar donde se repartían las raciones. Pero tras las lluvias de finales de verano, ese lugar se cubrió de una capa de barro y suciedad por lo que construyó un matadero. El carnicero de la Agencia disparaba a cada animal con un rifle Winchester, calibre 44, y la carne se repartía fuera de allí. Godfroy creía que los apaches mescaleros ancianos y enfermos no recibirían sus raciones en condiciones.

El 18 de agosto, Godfroy informó que las manadas de reses, a menudo comían y pisoteaban las pequeñas parcelas de maíz de los apaches mescaleros, desanimándolos. Algunos preguntaban: “¿Por qué debemos trabajar para otras personas? Queremos ese maíz para nuestros caballos. ¿Por qué otros se aprovechan de nuestro trabajo?. Pocas veces pudieron evitar estos destrozos, ya que normalmente estaban acampados a cierta distancia de sus campos para que sus propios animales estuviesen lejos de los cultivos. Sólo una vez Godfroy fue capaz de obtener una compensación por los daños sufridos. Recibió una queja de un agricultor que vivía en los límites externos de la reserva diciendo que los caballos de los apaches mescaleros habían dañado sus cultivos. Salió a comprobarlo y encontró al ganado del granjero dándose un festín en la huerta de un apache mescalero).

* En julio, el general August V. Kautz ordena el despliegue de patrullas a lo largo del territorio apache con escasos resultados. (La reserva de San Carlos tenía 96’5 km de ancho y 193 km de largo, donde el jefe de exploradores Al Sieber [que hablaba apache y español] se dedicaba a mantener la paz y la buena conducta entre los apaches, con el recién contratado Tom Horn y el cuerpo de exploradores y policías apaches.

Al Sieber y Tom Horn fueron a ver a un apache, antes hostil, llamado Chu-ga-de-slon-a [que significa “Ciempiés“] que fabricaba tiswin [whisky apache]. Sieber comenzó a hablarle en español pero Chu-ga-de-slon-a le contestaba en apache diciéndole que siempre estaba mirándolo todo como una mujer entrometida. Sieber dijo: “Sí, siempre estoy viendo a hombres como usted, que hacen la bebida del diablo“. Chu-ga-de-slon-a contestó: “Te voy a matar, Jon-a-chay” [que en apache significa “entrometido”]. Mientras lo decía, hizo ademán de coger su arma por lo que Sieber saltó hacia él, agarrándole por el pelo y sacando su cuchillo, le dio un golpe con él que casi le abre la cabeza. El apache había estado elaborando el tiswin en una gran olla de barro. Sieber le echó al suelo, lo miró un momento y luego lo levantó para meterlo a la olla, donde murió. Sieber dijo a unas mujeres apaches que estaban ayudando a hacer el tiswin que cogieran sus caballos y fueran a White River, donde estaban los demás apaches y les dijeran que era mejor que no hicieran más tiswin; que al primer hombre que viera hacerlo lo metería en el calabozo.

Dos días después, Sieber y Horn fueron con unos policías apaches a la zona donde pedro-jefe-apache-coyotero-white-mountainse juntan los White y Black Rivers, acampando allí. Los policías apaches se quedaron allí mientras Sieber y Horn fueron a ver a Pedro, jefe apache coyotero White Mountain, que hablaba español perfectamente. Pedro siempre había sido amigo de Sieber y éste le dijo lo que quería hacer con respecto al tiswin. Pedro dijo que no quería que su gente hiciese o bebiese tiswin, y que ayudaría a Sieber en todo momento. También dijo que todos los apaches no eran malos y alguno de ellos tan bueno como cualquier hombre que el Gran Espíritu había puesto en la tierra pero que él tenía 600 guerreros y algunos eran malos apaches y que no podía hacer nada con ellos. Pedro dijo: “Usted ve que son parte del diablo; o llegan a viejos o morirán alguna vez“. Pedro dijo a sus mujeres que les dieran de comer, dándoles carne de venado asado.  

Pedro preguntó a Sieber de dónde había sacado a Horn, y si era un mestizo mexicano. Sieber contestó que Horn era un norteamericano puro. Pedro dijo: “Bueno, le he oído hablar mexicano [español con acento de México] a mis hombres y niños y por eso pensé que era mestizo“. Sieber dijo: “Está aprendiendo apache muy rápido“. Entonces Pedro dijo a Horn en apache que se quedara algunos días con él para ir a cazar con sus hombres. Horn le dijo que le gustaría pero que  tenía que ir con Sieber. Éste estaba a cierta distancia hablando con algunas ancianas cuando Pedro se acercó y le preguntó si le dejaba quedarse por algún tiempo y que si quisiera, también Sieber podía quedarse. Sieber dijo que no era conveniente para él quedarse.

Un destacamento de 20 soldados al mando del teniente Wheeler, del 5º de Caballería, llegó a la unión de los dos ríos viniendo unos apaches a informar de ello a Pedro. Wheeler había venido por las noticias llegadas a San Carlos de que Sieber y Horn estaban retenidos por los apaches. Con Wheeler iba el guía Mickey Free, el protagonista involuntario del famoso “Incidente Bascom” en enero de 1861. Hablaba perfectamente apache y español. Tenía el pelo largo y un pequeño bigote de color rojo y un ojo azul. Era tuerto porque cuando tenía 12 años, un ciervo herido le hirió en el otro ojo. Ahora tenía 21 ó 22 años. Era considerado un valioso explorador y guía. Nunca tuvo ninguna precaución por su vida, yendo con Wheeler y su pequeño destacamento a donde vivían Pedro y sus 600 guerreros. Ahora vivía en la zona de la reserva de los apaches White Mountain, con una gran familia apache, siendo “rico en caballos, ganado vacuno, mujeres y perros“, como él decía.

Sieber y Horn fueron a donde estaba Wheeler, enviando éste un pelotón de soldados a San Carlos para informar que todo estaba bien. Tan pronto como Wheeler montó su campamento, y Sieber y Horn aparecieron sanos y salvos, Mickey Free fue a la ranchería de Pedro porque allí tenía una amiga, no regresando hasta la media noche.

Tom Horn estaba en su tienda descasando cuando oyó a Wheeler y a Sieber hablar con Mickey Free en español, y luego hablar entre sí en inglés. Horn sabía que cuando Wheeler y Sieber hablaban en inglés lo hacían para que Mickey Free no se enterara. De repente, una voz dijo a Horn en apache: “¿Eres tú Talking Boy?“. Horn se asustó porque aunque estaba despierto no había oído ningún movimiento. Era Mickey Free que estaba en la cabecera de su cama. Contestó que sí, que era “Talking Boy” [como le llamaban los apaches]. Mickey Free le dijo que Wheeler y Sieber querían hablar con él. Se levantó, cogió su revólver y fue a donde ellos. Le preguntaron si le gustaría quedarse con el jefe Pedro un tiempo. Sieber dijo: “Tom, ¿te gusta este tipo de vida?“. Horn contestó que sí. Sieber le dijo: “Entonces mañana cogerás tus tres caballos e irás a vivir con el jefe Pedro. Es un buen hombre y le gustas. Vas a aprender la lengua apache muy pronto; en seis meses lo hablarás como un apache. Has nacido para este tipo de vida y tienes la edad justa para empezar. Eres un excelente tirador, un buen cazador y después de unos años viviendo así te convertirás en un valioso hombre para las guerras apaches que continuarán durante muchos años. Por la mañana, te llevaré hasta el campamento de Pedro y te dejaré allí. Él envió a Micky Free aquí para pedir que te quedes, porque le gustas, y quiere tener un representante del gobierno en su campamento”. Horn dijo que probaría y a la mañana siguiente, Sieber, Horn, Wheeler y Micky Free fueron al campamento de Pedro, donde Horn dejó sus otros dos caballos sueltos con los de la banda, al cuidado de los jóvenes apaches.

Mientras Sieber, Wheeler y Mickey Free se alejaban cruzando el río, el viejo Pedro llegó y dijo: “Bueno hijo mío, ahora eres un apache“. Llamó a uno de sus hijos [tenía unos 40], llamado Ramón, quien dijo que sería un hermano para él, y que le llamara “Chi-kis-in” [hermano]. Pedro dijo: “mi campamento es tu campamento, mi casa es tu casa hasta que hagas una para ti. Hay muchas chicas aquí, y hay algunas que esperan poder lanzarte un palo” [costumbre de las chicas apaches de tirar un palo para saber si un chico le gusta]).

* El 22 de julio, Frederick C. Godfroy, agente de los apaches mescaleros en Fortmescalero-apache-alexander-harmer Stanton (Lincoln County, New Mexico) recibe una comunicación de que las autoridades de Puerto de Luna, a 200 km al norte de la reserva, habían arrestado a un ladrón de caballos y le habían requisado una manada de caballos, algunos presumiblemente pertenecientes a los apaches mescaleros. (Al tener conocimiento de ello, Godfroy agregó que los ladrones de caballos de La Boquilla [a unos 72 km de Fort Stanton] se estaban congregando ahora en Puerto de Luna, “su antiguo centro de operaciones para sus saqueos”.

Morris J. Bernstein, secretario de la Agencia, y siete apaches mescaleros cabalgaron hasta Puerto de Luna para recuperar los caballos. Godfroy le había pedido al coronel George A. Purington, comandante de Fort Stanton, una escolta pero su petición fue rechazada. Cuando Bernstein llegó, adquirió un alojamiento para los apaches mescaleros en un rancho, a unos 4’8 km de distancia. Rápidamente se percató de que habían reclamado todos los caballos confiscados, con excepción de dos mulas que habían sido enviadas a Las Vegas, a unos 136 km. Como conocía a algunos ciudadanos en Puerto de Luna, Bernstein consiguió convocar una reunión pública. Se decidió que todos los animales robados debían ser llevados allí para su inspección. El sheriff dio permiso a Bernstein y a otros 10 hombres para que fueran con los apaches mescaleros para traer todos los caballos que pudieran encontrar. Al día siguiente, llegaron caballos de todos los lados, y los apaches mescaleros reclamaron 10 cabezas.

Sin embargo, sólo recibieron siete porque no podían probar la propiedad de los otros tres. Entre los ciudadanos que ayudaron a Bernstein estaban Lorenzo Labadie, que había sido agente de los apaches mescaleros en 1861; Pablo Analla, y M. Chaves. Bernstein, al enterarse de que otro caballo de los apaches mescaleros estaba en posesión de un hombre blanco en Fort Sumner, tomó otro camino de regreso a la reserva. Tuvo suerte porque más tarde supo que una banda de ladrones de caballos estaban esperando en el camino principal para emboscarlo a él y a su grupo.

Godfroy concibió un plan para prevenir más robos por y a los apaches mescaleros. Marcó toda su manada,  unos 597 caballos y 122 mulas, con la marca del Departamento. También elaboró una lista de los animales y a quién pertenecía. Así esperaba poder recuperar los caballos robados a los apaches mescaleros, y devolver los robadas por ellos.

Hubo más problemas cuando los apaches mescaleros bebieron tiswin. En la tarde del 1 de agosto, surgió una pelea y dos apaches del Gila, que vivían con los apaches mescaleros, mataron a uno de ellos e hirieron a otros dos. Entonces robaron varios caballos y huyeron. Al día siguiente, seis apaches mescaleros solicitaron pases para ir a la Agencia de Ojo Caliente [Socorro County, New Mexico] a donde los apaches del Gila supuestamente habían ido. Godfroy se negó pero cinco apaches mescaleros fueron todos modos. Godfroy notificó al agente John M. Shaw que estaba a la espera de los apaches mescaleros pero presumiblemente no sabía nada del asunto.

* En agosto, un grupo de apaches hostiles que habían salido de la Reserva de San Carlos (Gila, Graham y Pinal  Counties, Arizona), mata a Thomas Hammond, un prospector minero, en algún lugar del Tonto Creek. (El capitán Charles Porter, del 8º de Infantería, con Al Sieber y sus exploradores Tonto apaches, los atacó el 15 de agosto, resultando herido un soldado pero matando a siete hostiles y capturando algunos más. Sieber fue enviado a encontrar y conseguir la rendición de los que habían huido.

Salió de Camp Verde [Yavapai County, Arizona] el 15 de septiembre con la compañía “B” y exploradores Tonto apaches, atacando a los hostiles en algún lugar al este de Camp Verde, matando a cinco y capturando a 13, regresando con los prisioneros el 22 de septiembre. Porter y Sieber partieron de nuevo el 30 de septiembre buscando a los últimos responsables de la muerte de Hammond, matando a ocho guerreros y capturando a dos mujeres en la cabecera del Tonto Creek).

* El 8 de septiembre, un destacamento de soldados norteamericanos al mando del warriors-return-david-nordahlsubteniente Henry Haviland Wright, guiados por exploradores navajos, atacan el campamento del jefe apache chihenne o mimbreño Victorio, en Ojo Caliente (Socorro County, New Mexico) destruyendo 27 rancherías.

* El 18 de septiembre, el ” The National Republican” de Washington, D. C., informa de la visita The National Republicande una delegación apache a la capital federal. (La delegación estaba encabezada por el agente de la Reserva de San Carlos, John P. Clum, acompañado del intérprete Merejildo Grijalva, el explorador Archie McIntosh, y el Dr. Seward B. Chapin. El “The National Republican” informó que losdelegacion-apache apaches eran 16 hombres, cuatro mujeres y un muchacho, aunque en las fotografías realizadas por Charles Milton Bell, aparecen 13 hombres, cuatro mujeres y dos muchachos: Capitán Chiquito y su esposa; Cassadora y su esposa; Cullah; Cushshashado; Diablo y su hijo; Eskayelah; Eskiminzin y su esposa; Eskinalay y su esposa; Hautushnehay; Napasgingush; Passalah; Saygully; Skellegunney; y otro muchacho. Taza, el hijo de Cochise, ya había fallecido en Washington, D.C. cuando se realizaron las fotografías.

Salieron de San Carlos el 29 de julio, viajando en carros hasta alcanzar el ferrocarril en El Moro [Colorado]; visitando Pueblo y Denver [Colorado]; Kansas City y St. Louis [Missouri].

En St. Louis estuvieron una semana haciendo varias representaciones de un show llamado “Wilddelegacion-apache Apache”, para costear los gastos del viaje: “un consejo de guerra”, “una danza guerrera”, “la policía apache actuando”, “una mujer de luto por la muerte de su marido”, y “apaches en sus viviendas”. Pero la más llamativa fue un par de escenas de batalla en las que los 16 apaches combatían contra tres blancos, interpretados convincentemente por Clum, el Dr. Seward B. Chapin y Merejildo Grijalva. Diseñadas para parecer emocionantes, las escenas mostraban combates mano a mano, salvajes enfrentamientos, bailes frenéticos, y muchos disparos. El primer combate terminó con una victoria apache, tras el cual cortaron las cabelleras a sus víctimas caídas [un grave error que el director de escena del teatro de St. Louis obligó al grupo a realizar]. En el segundo combate, separado por varios actos intermedios, los blancos ganaron, pero sólo después de representarse varias atroces torturas apaches.

A pesar de las expectativas optimistas de Clum, la aventura teatral de los apaches fracasódelegacion-apache después de sólo tres actuaciones en St. Louis. Clum pensó que el público estaba asustado por el realismo de las escenas de guerra. Sin embargo, había otro motivo para el fracaso del espectáculo. El país seguía en shock por la masacre del general George Custer y su destacamento del 7º de Caballería en Little Big Horn, apenas tres meses antes a manos de los sioux. Frente a esa catástrofe nacional, los indios salvajes [incluso aquellos cuya hostilidad era puramente teatral] merecían poca admiración.

Continuaron viaje y pasaron por Cincinnati [Ohio], llegando el 15 de septiembre atumba-de-taza Washington, D. C.  Poco después de llegar, Taza enfermó de neumonía, y a pesar de los cuidados médicos, falleció el 26 de septiembre. Dos días después fue enterrado con los máximos honores en el “Congressional Cemetery”, contando con la presencia del general Oliver Otis Howard. Nada más terminar el funeral, Clum llevó a la delegación apache a Philadelphia [Pennsylvania] donde visitaron la “Centennial Exposition”.

A mediados de octubre, Clum puso en el tren, camino de Arizona, a la delegación apache al cuidado de Merejildo Grijalva [El Dr. Seward B. Chapin se quedó en Washington, y Clum fue a Delaware {Delaware County, Ohio} para casarse con Mary D. Ware].

Cuando a finales de diciembre, Clum regresó con su esposa a la Reserva de San Carlos no recibió a Naiche, que había ido a preguntar qué había pasado con su hermano. Naiche permaneció tres días en la puerta de la Agencia, rehusando Clum verle, lo que hizo sospechar a Naiche de que su hermano había sido envenenado. Cuando finalmente Clum le explicó lo que había pasado, no le creyó).

* El 30 de octubre, la Reserva Chiricahua (Cochise County, Arizona) se devuelve al dominio público, por Orden Ejecutiva del gobierno de los Estados Unidos.

* En noviembre, Gerónimo decide separarse de Juh y regresar a los Estados Unidos, no a Ojo Caliente (Socorro County, New Mexico), sino con un pequeño grupo de bedonkohes y chihennes que habían estado viviendo en las Animas Mountains (Hidalgo County, New Mexico) y en las Florida Mountains (Luna County, New Mexico), en el suroeste de New Mexico. (Durante el verano, las partidas de guerra de estos chiricahuas habían llevado a cabo algunas pequeñas depredaciones en los ranchos del norte y en Chihuahua. Tanto grupos de civiles como la caballería estadounidense les persiguieron, entablándose algunos enfrentamientos. Pero siguieron escondidos en esas montañas. Gerónimo y su familia, y unos pocos seguidores se instalaron con ellos.

En diciembre, Gerónimo dirigió un pequeño grupo de bedonkohes en una incursión a través del high-canyon-walls-ron-stewartsur de Arizona hacia el Valle de Sonoita. ¿Eran los mismos que los que, el 1 de diciembre, un gran grupo de apaches, al parecer unos 200, robó 21 caballos del rancho de Thomas y Samuel Hughes, cerca del viejo Camp Crittenden [Santa Cruz County, Arizona]?. Además de las depredaciones realizadas anteriormente por Pionsenay, que aún vivía en México ya recuperado de su herida de bala, los apaches habían vuelto a agitar el sur de Arizona. Informado el general Kautz, envió al subteniente John Anthony Rucker, del 6º de Caballería, tras ellos, saliendo de Fort Bowie el 11 de diciembre, con 10 hombres de las compañías “H” y “L”; y 34 hombres de la compañía “C”, exploradores apaches White Mountain, y el guía Jack Dunn. El destacamento halló el rastro cerca de Camp Crittenden, siguiéndolo durante 320 km hacia el este. Gerónimo, con sus seguidores bedonkohes,chiricahua-homestead-kenneth-riley chihennes y algunos chokonen, estableció un campamento de invierno de 16 wickiups en el extremo norte de las Animas Mountains, una sierra cercana al límite territorial en el lado de New Mexico. Estaba compuesto por 35 hombres con sus familias.

Al amanecer del 9 de enero de 1877, los hombres volvían a sus wickiups tras un baile durante toda la noche, cuando una cadena de disparos les sorprendió. Corrieron hacia las rocas más cercanas, contestando al fuego de sus atacantes. Después de dos horas intercambiando disparos, los apaches abandonaron apresuradamente 46 caballos y sus posesiones huyendo, y dejando los cadáveres de 10 hombres [por varios indicios varios fueron heridos], y luchando contra una obstinada acción de retaguardia. Un niño de unos 5 años y medio fue capturado vivo cerca del campamento, siendo identificado como un sobrino de Gerónimo. Lo que sorprendió a los apaches, casi tanto como el ataque, fueron los atacantes. Los exploradores apaches white-mountain-on-watch-joe-beelereran más numerosos que los soldados de caballería. Reconocidos como apaches White Mountain, por primera vez los chiricahuas había sido atacados por una fuerza compuesta de apaches y soldados.

Es probable que hubiera un campamento más grande de apaches hostiles en algún lugar de las cercanías. No hay pruebas de que Juh o Gerónimo estuviesen en el campamento atacado aunque, obviamente, esa ranchería era de su gente y, tanto el uno como el otro, o los dos juntos, no estarían muy lejos.

Después de este revés, enojado y deseando vengarse, Gerónimo llevó a su gente a la Reserva de Ojo Caliente. Victorio le dio una cálida bienvenida a él y a su gente, compartiendo su comida con ellos. No todos los chihennes de Ojo Caliente pensaron que era una buena idea. El pacífico Loco y el viejo Nana advirtieron a Victorio que la presencia de Gerónimo, con el botín de sus incursiones, inevitablemente causaría problemas. Victorio respondió: “Esta gente no nos está molestando“. Gerónimo no tardaría mucho tiempo en contradecir a Victorio, planificando una expedición para vengar su derrota por los soldados y sus exploradores apaches White Mountain. Persuadió a Gordo para que se uniera a él con unos 40 ó 50 bedonkohes, chihennes, y chokonen para una incursión por el sur de Arizona. Desviándose a México, donde reclutaron más chiricahuas de Juh y Pionsenay, entraron en Arizona a primeros de febrero de 1877. Marchando por los Sonoita y Santa Cruz Valleys, al sur de Tucson, en dos días mataron a nueve hombres y capturaron cerca de 100 cabezas antes de volver rápidamente volviendo a México).

* El 23 de diciembre, Frederick C. Godfroy, agente de los apaches mescaleros en la Agencia de Fort Stanton (Lincoln County, New Mexico), conferencia con tres jefes de la reserva, Francisco, Nautzili y Pinole. (Godfroy fue con 12 caballos para reemplazar a los que fueron robados de la Agencia, el anterior mes de junio. También les dijo que eran considerados “malos indios“, ya que en ocasiones anteriores, habían sido los primeros en abandonar la reserva. Para el asombro de todos, dio seis caballos a José Alvino Carrillo [apache mescalero, intérprete de Godfroy]; cuatro a John H. Riley; y dos a Juan Trujillo [estos dos últimos, hombres blancos de la zona].

Por esas fechas, la banda de Plata, de unos 500 apaches mescaleros, vivía con los comanches en las cabeceras de los ríos Brazos y Colorado [Texas] desde que habían huido de la Reserva Mescalero, en septiembre de 1873. En diciembre, Plata pidió al comandante de Fort Sill [Comanche County, Oklahoma] proteger su regreso a la Reserva Mescalero. Telegrafió para pedir instrucciones, respondiendo el general Philip Sheridan que no le diera raciones y que le atacara).

* A finales de diciembre, Martin Sweeney, agente en San Carlos durante la ausencia temporal de John Clum, solicita al comandante militar que ordene perseguir a tres guerreros y a tres mujeres Tonto apaches que habían escapado de la reserva, dirigiéndose a Four Peaks ([Maricopa County, Arizona]. El 10 de enero,  el major Brayton, Sieber, un médico, nueve soldados, 21 exploradores Tonto apaches y Mickey Free como intérprete, salieron de Camp Verde, cruzaron el río y se dirigieron al sur. El destacamento pasó la primera noche en Fossil Creek, y a la mañana siguiente, Brayton envió a un grupo de nueve exploradores indios a inspeccionar el territorio entre el sendero regular y el río Verde, con instrucciones de reunirse con encontrarse con Brayton en el Pine Creek a la noche pero sólo uno llegó al campamento. Dijo que los exploradores habían asaltado una ranchería pero los hostiles se habían refugiado en una cueva, donde los exploradores los mantenían a raya, a pesar de la lluvia y la nieve que había empezado a caer. Brayton ordenó al resto de los exploradores ir con Sieber y dos soldados a la cueva. Al llegar Sieber se percató de que los Tonto apaches estaban dirigidos por el viejo EskeltsetleDurante un breve alto el fuego, Sieber pidió que se rindiese y ser llevado a San Carlos pero Eskeltsetle decidió seguir luchando.

La cueva era difícil de tomar. La pendiente bajaba hacia abajo desde la entrada. Los Tonto apaches habían construido una muralla de piedra a lo largo de ella, con huecos para disparar. Había un hueco donde se apretaban las mujeres y niños. Tenían un revólver y cuatro rifles, uno de ellos un Springfield de un explorador herido del destacamento del capitán Charles Porter el 15 de agosto pasado.  

A lo largo de la segunda noche, los exploradores tenían acorralados a sus hermanos hostiles pero sin hacerles daño. A la mañana siguiente, la nieve era de 22 cm de profundidad. El tiroteo contra la cueva era tan intenso que Brayton envió a un empacador a Camp Verde a por más munición. Finalmente, a las 15:00 horas del 14 de enero, un disparó mató a Eskeltsetle y a otros tres guerreros, lo que hizo que los otros ocho Tonto apaches se rindiesen. “The Weekly Arizona Miner” publicó: “Los días en que los indios abandonan su reserva, cometen depredaciones, y reinan en todo el país, han pasado y se han ido; y siempre que otro grupo huya de la reserva, el major Brayton, y Al Sieber y sus exploradores saldrán a por ellos“).

Pero la campaña continuó. Con las cajas de municiones, llegaron órdenes del general August V. Kautz de perseguir a los hostiles que acababan de robar en el rancho Hill, en Spring Valley [Yavapai County, Arizona], al sur de la cueva donde había tenido lugar el anterior enfrentamiento).

1877

* El 10 de enero, el destacamento del major Brayton, Al Sieber, un médico, nueve soldados, 21 exploradores Tonto apaches y Mickey Free como intérprete, siguiendo órdenes del general August V. Kautz de perseguir a los hostiles que habían robado en el rancho Hill, en Spring Valley (Yavapai County, Arizona), cruza el East Fork, enviando a unos exploradores por el lado derecho, con órdenes de volverde nuevo al anochecer. (Encontraron una ranchería recientemente abandonada, alcanzando a los que huían y matando a un guerrero. Luego regresaron al campamento. Más tarde se dirigieron al rancho Hill donde los Tonto apaches habían matado el ganado robado pero su rastro estaba oculto por la nevada, siendo imposible saber en qué dirección se habían ido. Brayton y Sieber eligieron la ruta más probable avanzando, con exploradores por la derecha y la izquierda para intentar encontrar huellas. Finalmente encontraron un rastro, siguiendo la pista hasta que a la mañana del día 21 de enero, les atacaron en el Tonto Creek, matando a siete, capturando a tres y recuperando cuatro caballos y mulas robadas de otro rancho la noche anterior. Tres de los animales estaban heridos con flechas, y uno casi muerto para comérselos.

Brayton se dirigió a Camp McDowell para recoger alimentos para ellos y para sus monturas, permaneciendo allí tres días y partiendo el día 28 de enero. Dos días después, a unos 9’5 km al sur del North Peak [Gila County, Arizona], en la vertiente occidental de las Mazatzals Mountains, atacó a la banda de Tonto apaches que sus exploradores habían matado a uno. Esta vez, mataron a seis y capturaron a nueve. Llegaron a Camp Verde el 4 de febrero, informando que habían matado a 18 apaches y capturado a 20, después de explorar 580 km).

* En enero, Frederick C. Godfroy, agente de los apaches mescaleros en la Agencia de Fort Stanton (Lincoln County, New Mexico), dicta la norma para darles raciones. (Entregaba al cabeza de cada familia un vale que se renovaba de vez en cuando en el que llevaba su nombre, su rango, y el número de personas de su familia, entregándolo en la ventilla de la Agencia y donde venía la fecha de emisión y el número de raciones que había que darle. Si el vale no se había presentado en una fecha anterior, Godfroy preguntaba por qué. Utilizando ese sistema, Godfroy daba carne, harina, maíz, azúcar, café, tabaco, sal, fríjoles, jabón y levadura en polvo.

El 25 de enero, Godfroy pide permiso para traer a la banda de apaches mescaleros de Plata. El 1 de febrero, Godfroy escribió al Comisionado de Asuntos Indios, Edward Parmelee Smith, diciéndole que el ejército planeaba apoderarse de la manada de caballos de Plata cuando viniese a la reserva, pidiéndo que la Oficina de Asuntos Indios interceda y cambie la orden. También solicitó que un pequeño grupo de civiles vaya para escoltar a los apaches mescaleros hasta la reserva, en lugar de las tropas. Plata aún no había llegado.

Godfroy recibió permiso para comprar 1.360 kg de café, enviando a Bernstein a Santa Fe para hacer la compra. Godfroy no fue porque había una epidemia de viruela en Tularosa y La Luz [las dos en Otero County, New Mexico], y dos apaches mescaleros habían muerto. El mismo Godfroy estaba en cama por la viruela. Además, se rumoreaba que Plata estaba llegando).  

* El 6 de febrero, el gobernador de Arizona, Anson Pacely Killen Safford, pide en laportrait-of-a-posse-don-stivers Novena Legislatura Territorial, organizar una fuerza de milicias para combatir a los renegados apaches. (Se aprobó un proyecto de ley que autorizaba a Safford a reunir una compañía de voluntarios, compuesta por 30 hombres blancos y 30 apaches pacíficos. Asignaron una aportación de 10.000 $. Safford pidió a John P. Clum, agente de San Carlos, que le enviara 60 exploradores apaches. Clum aceptó, a condición de que Clay Beauford, su jefe de exploradores, fuera nombrado capitán. Dudaba de que los apaches pudieran servir con eficacia bajo las órdenes de un desconocido. Safford escribió a Beauford ofreciéndole el mando, y telegrafió al Secretario de Guerra, James Cameron, para solicitar las armas.

El 20 de febrero, dos semanas después de la aprobación del proyecto de ley de la milicia, Clum llegó a Tucson con 60 apaches y al día siguiente los transfirió a la autoridad territorial. Safford rápidamente nombró a Beauford capitán de la compañía “A” de los Voluntarios de Arizona, y le ordenó que partiera a buscar apaches hostiles. Podría cruzar la frontera con México si fuese necesario; debía cooperar con cualquier agente indio en cuya reserva hubiera hostiles; y se le ordenó cooperar con los militares. El 23 de febrero, con su compañía reducida a 45 apaches, Beauford partió hacia la parte oriental del Territorio permaneciendo fuera hasta el verano. La creación de esa milicia fue un ataque directo al general August V. Kautz. Safford y John Wasson, el editor del “Citizen” de Tucson, presionaron a las autoridades federales para que Kautz fuese cesado como comandante militar de Arizona con el argumento de que nunca demostró suficiente energía para proteger el sur de Arizona de los apaches renegados. Se había negado a actuar en el traslado de los chiricahuas hasta que se le ordenó hacerlo, y en cuanto terminó, retiró sus fuerzas dejando sólos a los ciudadanos para defenderse por sí mismos.

Kautz contestó que el gobernador era un hombre débil en manos de unos pocos contratistas indios y hombres sin principios de Tucson. Consideraba tontos a Safford y a Wasson, y atribuyó su enojo hacia él a su decepción de que la capital territorial, después de una década,pronto sería trasladada de Tucson a Prescott. El proyecto de ley de la milicia era un engaño y un fraude a los contribuyentes del Territorio. Kautz minimizó el problema de los apaches  en el sur de Arizona, afirmando públicamente que la mayoría de los informes de depredaciones eran falsos. Negó que la negligencia del ejército fuera responsable de las hostilidades, manteniendo que surgieron de la mala administración y de la corrupción por parte de los funcionarios indios. Como había informes ocasionales de que apaches renegados salían de San Carlos, llegó a la conclusión de que los funcionarios constituían la principal fuente de problemas. Para la represión de esos renegados, el ejército no era necesario, ya que Clum había excluido a los soldados de su reserva. Kautz no comprendía que la verdadera fuente de dificultades estaba fuera del Territorio, en la Agencia de Warm Springs en New Mexico y en Sonora. El 12 de febrero, Kautz había escrito al Ayudante General en Washington acusando al agente de “incapacidad… ineficiencia… [y] acreditada criminalidad“; de dejar hambrientos a los apaches de su reserva haciéndolos huir; y de una gestión tan débil que no sabía cuando se ausentaban.

En una carta en “The Citizen” de Tucson del 17 de marzo, Clum censuró a Kautz por su ineficacia en el momento del traslado de los chiricahuas y después por inactividad, sosteniendo que el ejército era prácticamente inútil en Arizona. De hecho, si tres guías civiles pudieran tener una compañía de exploradores apaches de San Carlos y autoridad para actuar donde fuera necesario, no harían falta tropas. También negó que los indios de la reserva estuvieran hambrientos.

A principios de marzo, Clum se enteró de la muerte de una mujer cerca de Camp Apache, y envió a Merejildo Grijalva con un contingente de la policía apache para detener a los autores. Un indio fue disparado por la policía, con lo que el capitán F. D. Ogilby afirmó que Clum estaba haciendo la guerra a apaches pacíficos. Se refería a la banda apache White Mountain de Pedro, que  aportaba la mayoría de los exploradores militares. La gente de Pedro era pacífica y autosuficiente, declaró el oficial, y sospechó que Clum había enviado a la policía para asustarlos para que se trasladaran a San Carlos. Utilizando la supuesta alarma de la gente de Pedro como pretexto, Kautz ordenó, a finales de marzo, al capitán William S. Worth que llevara a sus exploradores indios a Camp Apache. Habían estado operando cerca del límite de New Mexico de acuerdo con Beauford y los Voluntarios de Arizona en una rara muestra de cooperación entre civiles y militares.

Cuando el subteniente Robert Hanna, estacionado en la frontera, llegó a San Carlos a principios de abril para reclutar una nueva compañía de exploradores indios, Clum se negó rotundamente a permitir su alistamiento, telegrafiando a Kautz el día 10, indicando que el general debía hacer la “adecuada solicitud” y presentar una declaración “que demuestre la necesidad de dichos exploradores“. Kautz se negó a hacerlo. En su lugar, escribió una enojada carta al Ayudante General recomendando que el agente “sea instruido por su superior de que no puede cuestionar mi autoridad“.

Mientras tanto, Clum hizo una fuerte acusación. Después de que Merejildo Grijalva y la policía apache volvieran de las White Mountains, Clum rápidamente presentó cargos contra el capitán Worth. Acusó a Worth de comprar una mujer apache a sus familiares por una gran cantidad de comida, herramientas, municiones y whisky. Debido a esta inmoralidad, así como porque había proporcionado armas, cartuchos y licor a los apaches, Clum exigió que Worth fuera juzgado en un consejo de guerra. Al final se constituyó un tribunal de investigación que exoneraró a Worth de todos los cargos, aunque reconocieron que había proporcionado licor a los apaches. El general Kautz, sin embargo, criticó al tribunal por no demostrar que las acusaciones de Clum habían sido hechas con malicia y por no haber desarrollado evidencias que mostraran las prácticas delictivas de Clum en San Carlos.

Entre esta guerra de acusaciones y recriminaciones, cerca de finales de enero, el ayudante de Kautz, el comandante James Martin, había telegrafiado al Dr. Walter Whitney, el agente interino en la Reserva de Ojo Caliente [Warm Springs] en New Mexico, pidiendo información sobre posibles renegados que estuvieran allí. Whitney respondió un mes más tarde que unos 250 chiricahuas habían llegado a Ojo Caliente [Socorro County, New Mexico] después del traslado pero que todos, excepto 100, se habían ido. Se suponía que estas bandas itinerantes de chiricahuas, junto con grupos no incluidos en las reservas y pequeños contingentes de las Agencias de Mescalero y San Carlos, eran responsables de las continuas depredaciones en el Sureste de Arizona.

En febrero, el teniente Rucker había perseguido a una banda casi hasta lacontraband-kenneth-riley Reserva de Ojo Caliente [Warm Springs]. Un mes más tarde, el teniente Austin Henely siguió a un grupo de ellos hasta la propia Agencia. El 17 de marzo, Henely telegrafió a Kautz desde Fort Craig [Socorro County, New Mexico], en el Río Grande, que había visto a Gerónimo y al chihenne Ponce, en la reserva el día anterior. Venían con 100 caballos, presuntamente de una incursión por México, viendo a Gerónimo “indignado” cuando James Davis, el agente de Ojo Caliente, no le dejó recoger las raciones que no había recibido durante su ausencia de la reserva. Tuvo que esperar a los siguientes días que daban raciones. Kautz reenvió inmediatamente el telegrama de Henely al gobernador Safford, que informó a la Oficina de Asuntos Indios al día siguiente, informando de sus sospechas de que el agente de Ojo Caliente [Warm Springs] era un incompetente. Safford recomendó que los apaches fueran concentrados en San Carlos, o que se pusiera a cargo de ellos a otro agente. El 19 de marzo, Safford contactó con Edward Parmelee Smith, Comisionado de Asuntos Indios: “Por favor, ordene al agente Clum por medio del telégrafo que lleve a los renegados chiricahuas a San Carlos. El agente de Ojo Caliente debe ser trasladado de inmediato“).

* El 3 de marzo, el capitán Samuel Marmaduke Whitside establece un campamento provisional en las Huachuca huachuca-mountains-david-nordahlMountains, con dos compañías del 6º de Caballería, dándole el nombre de Camp Huachuca ([Cochise County, Arizona]. El lugar elegido tenía agua dulce corriente, gran cantidad de árboles, excelente observación en tres direcciones y terreno elevado para protegerse ante cualquier incursión apache. En 1882 pasó a llamarse Fort Huachuca). 

* El 20 de marzo, Edward Parmelee Smith, el Comisionado de Asuntos Igeronimo-john-walkerndios, envía un telegrama  a John Clum ordenándole reubicar a los apaches chiricahuas de Ojo Caliente (Socorro County, New Mexico) en San Carlos. (Smith telegrafió a Clum ordenándole ir con su policía apache y arrestar a los chiricahuas [Gerónimo entre ellos] en la Agencia de Ojo Caliente. El telegrama decía: “Recuperar los caballos robados que tuviesen, devolverlos a sus legítimos dueños, llevar a los renegados a San Carlos y mantenerlos recluidos por robo y asesinato“. El mensaje de Smith a Clum fue enviado de Tucson a San Carlos por correo ordinario, y el agente lo recibió nueve días después. Mientras el telegrama estaba de camino, Clum oyó hablar del cable del teniente Henely a Kautz, y lo transmitió a la Oficina de Asuntos Indios. Así, la orden de Smith no fue una sorpresa cuando llegó el 29 de marzo.

Clum entró en acción. Contactó dos veces con Kautz. La primera envió la orden de la Oficina de Asuntos Indios, y la segunda para pedir ayuda militar: “Deseo ardientemente su cooperación en la captura de los indios renegados y en la incautación del ganado robado que voy a emprender“. Al mismo tiempo, Clum también telegrafió al general Edward Hatch, comandante del Distrito Militar de New Mexico, transmitiendo el contenido de sus órdenes y nuevamente pidiendo cooperación.

En particular, quería que Hatch custodiara los límites de la Reserva de Ojo Caliente [Warm Springs] para evitar la fuga de los renegados y concentrar suficientes tropas alrededor de la reserva “para permitirnos dictar condiciones a los apaches y oponer cualquier resistencia que puedan ofrecer“. Dijo a Hatch que saldría al día siguiente con una compañía de la policía apache, y se uniría al grupo de Beauford en Silver City [Grant County, New Mexico]. Clum fue a Tucson donde esperó las respuestas de Kautz y Hatch. La respuesta de Kautz fue cortante. Fechado en Prescott [Yavapai County, Arizona] el 31 de marzo, le dijo que “la Agencia de Ojo Caliente pertenecía al Departamento Militar de Missouri, y que las tropas de ese comando ya estaban cerca de la reserva, por lo que debía contactar con su comandante, el general John Pope; o con el general Hatch para solicitar las tropas que pueda necesitar usted“. El telegrama enfureció a Clum. 

El 4 de abril, el Comisionado Smith informó a Clum que tenía 3.000 $ naiche-en-san-carlospara el traslado de los chiricahuas. “Espero una cooperación sincera de las tropas de New Mexico, los militares de Arizona son inútiles“, dijo. Dos días después, todavía en Tucson, Clum recibió noticias más alentadoras. Hatch había ordenado que ocho compañías de Caballería y una de Infantería se concentraran cerca de la Agencia de Ojo Caliente, el 20 de abril. “Esta es la cooperación militar que tanto tiempo he deseado“, telegrafió Clum a Smith.  Clum llegó a Silver City el 14 de abril. Allí reunió a los 55 policías de San Carlos que habían llegado con Martin Sweeney, el ayudante de Clum. También habían llegado Beauford y su compañía apache [Eskiminzin y Naiche entre ellos] para ayudar en el traslado. La fuerza total era de 103 hombres. Clum fue con ellos a Fort Bayard [Grant County, New Mexico].

Esperaba llegar el día 19 de abril a la Agencia de Ojo Caliente, a pocos kilómetros al norte de la vieja agencia de Cañada Alamosa, cerca del Río Grande. Sabía que Gerónimo y su banda, con todo su botín, seguían allí, y estaba decidido a atraparlos. El 15 de abril, estando en Fort Bayard, los exploradores apaches informaron a Clum que sólo 600 chiricahuas, incluidos los renegados, estaban en la Reserva de Ojo Caliente. La tentación era irresistible. Dos días más tarde, Smith indicó a Clum que procediera con el traslado sólo si, después de examinar la situación y consultar con el ejército, tenía fuerzas suficientes para hacerlo. De no ser así, debería limitarse a detener a los chiricahuas. Pero en caso de que Clum dejara a los apaches en Ojo Caliente, debía desarmarlos.

Con Clay Beauford, su jefe de policía; Martin Sweeney, su ayudante; Apache Policey la policía apache, Clum llegó a las inmediaciones de la agencia de Ojo Caliente al mediodía del 20 de abril. Las tropas de Hatch debían haber estado en posición pero no había señales de ellos. Después de decir a Beauford que acampase con el resto de la policía apache a 16 km de la reserva, Clum cabalgó hasta la Agencia con 22 de ellos. Cuando llegó, el agente interino Dr. Walter Whitney no estaba, ni nadie al mando para recibirlo, salvo unos pocos empleados. Había un mensaje de James F. Wade, comandante militar de la reserva, que decía que no podía llegar hasta el día 22. Era una mala noticia. Si Clum esperaba a las tropas, los chiricahuas enseguida se enterarían de la presencia de su policía apache, y huirían de la reserva. Si actuaba antes de que llegaran los militares sin detenerlos, se le culparía por no esperar a los refuerzos para garantizar el éxito. De las dos alternativas, la primera era impensable, la segunda peligrosa. Creía en su policía apache y decidió actuar. Clum creía que los chiricahuas, al verlos, pensarían que su pequeño grupo era toda su fuerza. Así, tenía la ventaja de la sorpresa de su lado.

El edificio principal se dirigía hacia el este hacia una gran plaza.geronimo-w-langdon-kihn A 50 metros al sur estaba el edificio del economato, mientras que al este de él, a lo largo del borde sur de la zona abierta, estaban las viviendas de los empleados de la Agencia. Los lados norte y este se inclinaban hacia profundos barrancos, difíciles de cruzar. Si pudiera llevar a los chiricahuas a la plaza y sellar los lados sur y oeste, podría evitar su fuga y detenerlos. Tenía suficientes policías para cubrir el área. El problema era ocultarlos hasta que los chiricahuas estuvieran donde él los quería. Envió a uno de sus policías en busca de Clay Beaufort para que trajese a los demás durante la noche, llegando a las 04:00 horas de la mañana del 21 de abril, escondiéndolos en el economato. Cada uno llevaba un rifle y 30 cartuchos. Clum les dijo que cuando se abrieran las puertas del edificio, estuvieran listos para disparar, desplegándose a la derecha, a lo largo del borde sur de la plaza.

Al amanecer, Clum envió a los jefes apaches un mensaje a sus campamentos, distante unos 5 km, para que vinieran a hablar. Acudieron sin sospechar nada pues vinieron con sus mujeres y niños, en total unos 50. Gerónimo diría: “Los mensajeros no nos dijeron qué querían y como parecían amistosos, pensamos que querían celebrar un consejo y nos presentamos para hablar“. Con 80 policías escondidos, Clum se apostó en las escaleras del edificio principal de la Agencia, de cara a la plaza, con Beaufort y seis policías apaches. Los otros 16 estaban en fila a lo largo del borde de la plaza; ocho al norte del lado del barranco y otros ocho junto al edificio del economato.

Los apaches estaban armados formando un grupo compacto con Gerónimo, Ponce, Gordo y otros jefes frente a Clum, quien dijo que había recorrido una larga distancia en una importante misión [Gerónimo había conocido a Clum en Apache Pass durante el último traslado de los chiricahuas]. Si escuchaban y cooperaban, no les harían daño. Planteó sus acusaciones a todos pero mirando a Gerónimo. Les acusó de haber matado y robado ganado, violando el tratado de paz entre el general Howard y Cochise y de no haber ido a la Reserva de San Carlos con Taza por lo que venía a llevárselos.

Gerónimo contestó en tono provocador: “No vamos a ir contigo a San Carlos y, si no estás muy atento, no regresaréis ni tú ni tu policía, y vuestros cuerpos se quedarán aquí como alimento de los coyotes“. 

Esa respuesta era demasiado peligrosa para permitirla, por lo que Clum decidió actuar. A su señal, un policía apache abrió las puertas del economato, saliendo el resto corriendo con los fusiles preparados desplegándose por el lado sur de la plaza, pillando a los apaches entre dos fuegos. Algunos hicieron ademán de huir por lo que Beaufort encaró su arma cuando desde el grupo de apaches salió una mujer, arrojándose hacia el cuello del jefe de la policía. Cuando se la quitó de encima ya estaban todos los policías rodeando a todos los apaches evitando cualquier intento de fuga. 

Clum había observado el dedo de  Gerónimo acercándose lentamente al geronimo-y-john-clum-richard-hookpercutor de su fusil pero se detuvo para no provocar un tiroteo mientras Beaufort le apuntaba con su arma. Clum dio un paso al frente y lo desarmó [nunca olvidaría su expresión de odio cuando le quitó el fusil]. Beaufort desarmó a los otros jefes y los demás depusieron las armas.

Clum dijo a Gerónimo, PonceChihuahua, Gordo Chiquito, y otros tres jefes que se acercasen al porche para hablar mientras el resto de la banda, hombres, mujeres y niños, se dispersó en grupos por la plaza. Cuando los jefes apaches se sentaron en círculo, Clum les informó que estaban presos y que serían llevados a San Carlos, ordenando que fuesen llevados al cuerpo de guardia. Gerónimo se levantó de un salto seguido de los otros sRifle de Gerónimoeis jefes y la mayoría de los guerreros que estaban cerca. La mano de Gerónimo se movió lentamente hacia el cuchillo que llevaba al cinto dudando si rendirse o sacar el cuchillo y morir luchando. En ese momento, un policía apache se acercó y le quitó el cuchillo, apuntando los demás sus fusiles contra los cabecillas. Gerónimo cedió y dijo: “Está bien“. Esa fue la única vez que Gerónimo fue capturado y, encima, mediante engaño. Cuando era prisionero de guerra dijo: “Nunca me habéis cogido cuando disparaba“.

Clum llevó a Chihuahua, Gerónimo, Gordo Chiquito, Ponce y a otros cuatro apaches a lageronimo-harley-brown herrería donde les encadenaron los pies para llevarles después al corral, donde les dieron mantas y comida, tumbándose en lechos de paja siendo estrechamente vigilados. Luego convocó a todos los chiricahuas para un recuento general. Llegaron 432; permaneciendo al menos 50 en sus campamentos, y tal vez, 40 más estaban lejos de la reserva. Decidió que con esa cantidad de chiricahuas era factible hacer el traslado incluso sin ayuda de las tropas. Luego Beaufort, con 20 policías apaches, llevó al resto de la banda a su campamento para que recogiesen sus pertenencias estando de vuelta antes de que anocheciera con el ganado y los caballos robados. Clum les dijo que haría un recuento diario mientras estuviesen allí, lo que les alarmó. Aquella misma noche, después de beber tiswin, huyeron más de 200 de la reserva.

A la mañana siguiente, Victorio, Loco y Nana se presentaron en la Agencia para saber que estaba ocurriendo. Clum les ordenó que trajesen a su gente para hacer un recuento ya que iban a ser trasladados, por orden del gobierno norteamericano, a la Reserva de San Carlos. En ese momento llegó el comandante Wade con tres compañías de Caballería. La banda de Victorio sumaba 343 miembros. Tuvieron que dejar sus cultivos a medio madurar produciéndoles gran malestar.

El segundo día solamente había 174 apaches. Cuatro jefes estaban bastante cerca de la Agencia pero todos los demás se habían dispersado. Pensando que no regresarían voluntariamente, Clum pidió a Wade que los perseguiera y los tratara como hostiles, diciéndole que su policía apache estaría disponible en caso necesario. Clum hizo otras 13 detenciones esa mañana, diciendo a los apaches presentes en el recuento que permanecieran a 1’6 km de la Agencia. Pidió a Wade que considerara como hostiles a todos los apaches que fuesen encontrados fuera de ese límite.

Luego empezaron a hacer el recuento de la banda de Gerónimo, cuando un jovenapache-brave-david-ewart guerrero llamado Nulah se sentó en el suelo en señal de protesta a menos que Clum quitase las cadenas a Gerónimo.  El agente ordenó a dos policías apaches que lo llevasen al corral bajo vigilancia cuando los empujó y volvió a sentarse. La gente de Gerónimo y la de Victorio contemplaban la escena y muchos se morían de risa mientras los oficiales del ejército estaban sentados en el porche observando la escena. De estudiante, Clum había practicado el pugilismo y la lucha; empujó a Nulah al suelo, esquivó una cuchillada y le puso fuera de combate de un culatazo con su rifle. Luego siguieron contando; con los siete jefes encadenados sumaban 110 personas.  Al día siguiente, un telegrama de Tucson informó a Clum que Ponce y Nolgee estaban incursionando en el sur de Arizona cuando Ponce estaba encadenado en el corral [el rancho Hughes, cerca de Camp Crittenden {Santa Cruz County, Arizona}, había sufrido la pérdida de nueve reses y la muerte de dos vaqueros mexicanos]. Clum envió el 23 de abril a Beaufort con 75 policías apaches a capturar a quienes fuesen los autores de esos asaltos [Clum se enteró de que Pionsenay había salido de Ojo Caliente con nueve hombres unas tres semanas antes, y Nolgee con otro grupo una semana antes.

Al día siguiente de la partida de Beauford, la mayoría de los que habían huido la noche del 21 de abril habían regresado a la Agencia [unos 400 apaches] gracias a los esfuerzos de la Caballería de Wade. Para su sorpresa, los jefes aceptaron ir sin protestar demasiado. Incluso del chihenne Victorio, más tarde uno de los más famosos apaches hostiles, aceptaron cuando Clum y su policía les explicaron que iban a ser trasladados a San Carlos. El comandante Wade decidió que la reserva debía cerrarse lo que sería de gran alegría para los colonos de los alrededores, pensó Clum. 

De Ojo Caliente, Clum cabalgó al norte, hasta Fort Craig [Socorro County, New Mexico] con Wade y con el agente interino, el Dr. Walter Whitney, para preparar el traslado. Estaba preocupado porque los prisioneros, estando encadenados por los tobillos, no podrían caminar ni montar a caballo. Desde Fort Craig telegrafió al Comisionado Smith el 27 de abril sobre el asunto. Smith le respondió que podía entregarlos al ejército para que se encargara del traslado pero Clum prefirió mantener el control de la situación. Pidió a Wade que le suministrara carros para transportar a los prisioneros y una compañía de Caballería para escoltarlos hasta San Carlos. Los oficiales del ejército parecían dispuestos a cooperar con él en todos los sentidos. 

El 28 de abril, el “Arizona Citizen” de Tucson dio la noticia de la detención de Gerónimo. Agent Clum Reports ProgressLos preparativos del traslado terminaron el 1 de mayo, cuando telegrafió a la Oficina de Asuntos Indios para preguntar sobre el destino de sus prisioneros. ¿Serían juzgados inmediatamente? Smith respondió que los apaches debían ser custodiados por Clum o por el ejército, hasta que pudieran ser entregados a las autoridades civiles de Arizona porque allí habían cometido la mayoría de los delitos.

Cuando estaban a punto de partir, el mismo día 1 de mayo, Clum encontró a un apache gravemente enfermo sentado en una escalera frente a la casa de uno de los empleados. Tenía viruela. Ante la posibilidad de una epidemia que pudiera matar a decenas de apaches o al menos retrasar el traslado durante meses, buscó la forma de aislar al hombre y al mismo tiempo trasladarlo. Afortunadamente, uno de los policías apaches había pasado la enfermedad, y accedió a atender al enfermo, yendo los dos en el mismo carro, emprendiendo el viaje con escolta militar utilizando carros para los apaches encadenados y para otros posibles enfermos. Pero la epidemia no era tan fácil de contener. Surgieron más casos de viruela estando el carro ambulancia abarrotado. El que había enfermado en Ojo Caliente se curó pero en el camino, ocho apaches murieron de viruela, y varios más después de llegar a San Carlos.

El grupo de Martin Sweeney, ayudante de Clum, que incluía a 453 apaches, salió primero de Ojo Caliente, viajando a pie por un camino para carros hasta Silver City, seguidos por 40 soldados de Caballería al mando del  teniente William Hugo, uno de los oficiales de Wade.

El grupo de Clum llevaba a 16 prisioneros con grilletes en los pies, montados en carros y custodiados por 25 policías apaches. Clum no relajaba la guardia porque recordaba la fuga de Pionsenay el año anterior, estando decidido a evitar al igual. El 6 de mayo, llegó a Silver City, donde se reunió con el grupo de Sweeney. Once días después llegaron a San Carlos. Para el Inspector de Asunto Indios, William Vandever, que estaba en la Agencia cuando llegaron, los apaches de Ojo Caliente parecían “totalmente satisfechos” con su nuevo hogar.

Según Clum el viaje fue tranquilo, incluso agradable. Gerónimo se había convertido en un prisionero bastante dócil y no dio el menor problema durante todo el trayecto. La mayoría había ido a pie salvo algunos pocos que disponían de caballos donde cargaron sus pertenencias. Durante el viaje nacieron cuatro niños ordenando Clum preparar un carro para que viajasen con sus madres.

El 17 de mayo telegrafió a John Wasson, editor del “Citizen” de Tucson para informar que los chiricahuas de Ojo Caliente estaban en San Carlos. Además, nueve apaches de Pionsenay se habían rendido recientemente en la Agencia, por lo que al líder renegado sólo le quedaba un hombre.La compañía de Beauford y nuestra policía apache han hecho del sur de Arizona y New Mexico un lugar demasiado incómodo para los renegados apaches“, dijo Clum con alegría.

Clum deseaba ahorcar a los cabecillas por lo que escribió al sheriff de Tucson: “Tengo pruebasapache-prisoner-bob-boze-bell personales contra alguno de estos prisioneros y estaré encantado de testimoniar en su contra. Gracias a mi policía apache y a las informaciones por ella recogidas confraternizando con los renegados, disponemos ahora de pruebas más que suficientes para condenar a cada uno de los siete cabecillas por varios cargos de homicidio. Tales prueban deben usarse mientras los detalles están todavía frescos en la mente de los testigos“.

Medio siglo más tarde escribiría Clum: “… la inmensa cantidad de dinero, tribulaciones, sufrimientos y derramamientos de sangre que se hubiera evitado si el arresto de Gerónimo hubiese ido seguido rápidamente de un proceso, condena y ejecución“.

Gerónimo dijo en su vejez hablando de su encarcelamiento: “… hubiera podido significargeronimo-toon-de-zwart fácilmente para mí la pena de muerte“. Esa experiencia dejó en él una profunda influencia pues nunca dejó que le detuvieran de nuevo.

Clum puso a los siete cabecillas y a otros 12 apaches prisioneros bajo custodia en el cuerpo de guardia de la Agencia de San Carlos. El resto de la banda pudo fijar sus tiendas en el lugar que quisieran de la reserva teniendo que ir a la Agencia una vez por semana para el recuento y para recibir alimentos y ropas. Pero los apaches seguían muriendo de viruela por lo que las demás tribus huyeron despavoridas a la zona montañosa de la reserva. Martin Sweeney, ayudante de Clum, tuvo que dejar que abandonaran la reserva y buscaran refugio en las montañas, donde el aislamiento y un clima más saludable hiciera que la epidemia fuera menos probable. Muchos apaches White Mountain se quedaron allí, en sus territorios originales, incluso después de que la viruela desapareciera. La banda de Pedro, que todavía vivía cerca de Camp Apache bajo protección militar, disfrutaba de total libertad en la reserva).

* En 27 de mayo, el gobernador de Arizona al frente de tropas norteamericanas cruza la frontera, entrando en Sonora persiguiendo a un grupo de apaches.

* En junio, Juan Largo, uno de los apaches jicarillas que vivían con los apaches mescaleros en la Reserva Mescalero (Otero County, New Mexico), solicita un pase para visitar a sus familiares en Cimarrón (Colfax County, New Mexico) y llevarlos a la Reserva Mescalero. (Largo aparentemente se fue al norte en cuanto el tiempo mejoró, y él y Miguel, otro apache jicarilla que vivía con los apaches mescaleros, trajeron a 14 de sus familiares para enseñarles cómo vivían. Caballero, el nuevo jefe apache mescalero, estuvo de acuerdo).

* El 9 de junio, John Philip Clum, enfurecido por la  presencia del ejército en la reservaApache Police con la orden de inspeccionar y administrar a los apaches, envía un telegrama al Comisario de Asuntos Indios: Si su ministerio aumenta suficientemente mi sueldo y me equipa otras dos compañías de policía, con mucho gusto me encargaré de todos los apaches de Arizona y las tropas podrán irse“. (Un amigo suyo, comerciante de Tucson le dijo: “¿Qué pretendes? ¿Arruinarme el negocio? Si haces que se esfumen los contratos con el ejército, no habrá nada por lo que merezca la pena quedarse aquí.  La mayoría de nuestros ingresos provienen de las provisiones que vendemos al ejército para los soldados y las mulas“.

El gobierno rechazó su propuesta por lo que, enojado dimitió. Fue substituido por Henry Lyman Hart, quien llegó a San Carlos el 27 de agosto. Ordenó quitar las cadenas a Gerónimo al no recibir petición alguna del sheriff de Tucson. Al verse libre, se fue con los chokonen. Muerto Taza, inmediatamente se unió a Naiche. Respetuoso con él, aconsejó al nuevo jefe. Los dos permanecieron cerca durante el resto de sus vidas.

A principios del verano, hubo retrasos en la entrega de harina y carne vacuna a los apaches, y encima de más baja calidad. Tuvieron que completar la dieta con maíz. El arroz y el azúcar llegaron a finales de agosto en malas condiciones. Los apaches tuvieron que salir de la reserva para cazar [Hart pidió que la Oficina de Asuntos Indios no enviase más arroz ya que los apaches no sabían cómo cocinarlo por lo que generalmente lo vendían o lo tiraban]).

* El 19 de julio, un grupo de texanos cabalgan a través de los campamentos de los apaches mescaleros situados junto a Fort Stanton (Lincoln County, New Mexico) con el pretexto de buscar unos caballos robados, con el visto bueno de Frederick C. Godfroy, agente de la reserva. (Se fueron sin encontrar ningún caballo. Sin embargo, durante la noche del 20 de julio, asaltaron el campamento más débil de los apaches mescaleros, les dispararon y se llevaron 13 caballos. Nadie les persiguió.

Las incursiones aumentaron. A última hora de la tarde del 11 de agosto, un grupo de 25 a 30 hombres blancos fueron a la reserva y se llevaron 21 animales, entre ellos dos mulas de la Agencia. Godfroy no tenía armas para dar a sus empleados. Pensando que las autoridades civiles no podían arrestar a los incursores, contrató a James McDaniels por 5 $ al día para localizarlos, y envió a Morris J. Bernstein [un empleado] para pedir ayuda militar en Fort Stanton. McDaniels estuvo fuera nueve días porque le pagaron 45 $ por su trabajo. Un destacamento de 15 soldados, al mando del teniente Thomas C. Davenport, trató de rastrear a los ladrones pero no tuvieron éxito. Las fuertes lluvias habían borrado el rastro.

El 30 de agosto, desaparecieron dos mulas de la Agencia. Godfroy envió a su intérprete, el apache mescalero José Alvino Carrillo; a su cochero, José Carrillo; y a un explorador indio tras sus huellas. En septiembre encontrarían las dos mulas en un cañón, a 11 km al sur de Tularosa [Otero County, New Mexico]. Los sospechosos del robo, Serafín Aragón y George Kendricks, fueron detenidos. Godfroy propuso reclutar a 50 apaches mescaleros y armarlos para formar una policía india pero su petición no fue atendida.

La convulsa situación creada por la “Guerra del Condado de Lincoln” afectó a los apaches mescaleros. Cuando comenzaron las primeras depredaciones durante el verano de ese año, pequeños grupos de apaches mescaleros salían fuera de los límites de la reserva. Pequeñas bandas habían estado incursionando desde que el hombre blanco ocupó sus tierras en New Mexico pero como la mayoría de sus asaltos los cometían en Texas y en el Viejo México, los habitantes de New Mexico no se inquietaron. Sin embargo, el 23 de junio de ese año, el “Mesilla Valley Independent” dio la alarma. “Los apaches mescaleros iban y venían a su antojo“, declaró el periódico, y “Godfroy poco podría hacer para prevenir que cualquiera de los cientos de ociosos salvajes dejen la reserva“.

En julio, el general de Brigada E. O. C. Ord, del Departamento de Texas, sugirió el abandono de la Reserva Mescalero. Los apaches mescaleros estaban incursionando por los alrededores de Fort Davis [Jeff Davis County, Texas] y Fort Stockton [Pecos County, Texas], y cooperando con “indios mexicanos” [apaches mescaleros del norte de México] que vivían al sur del Río Grande y que podían ir, rápidamente, al sur, este u oeste en sus incursiones. Si se suprimiera la reserva, se reducirían los gastos del ejército, se abrirían las tierras al pastoreo y aumentaría la seguridad de los colonos.

A finales de octubre, el “Mesilla Valley Independent” cambió de opinión sobre los apaches mescaleros. Dijo que “alrededor de 900 de estas amistosas personas se sientan todos los días a la mesa del Tío Sam, y cada una agradece la suntuosa comida. Los apaches mescaleros son ciertamente los indios más gordos que se encuentran en New Mexico. Un apache es como una mula del gobierno. Uno puede saber fácilmente el trato que recibe al medir la profundidad de la grasa en sus costillas. Godfroy está haciendo un buen trabajo manteniendo a los apaches mescaleros en la reserva“).

* El 15 de agosto, el general August Valentine Kautz, comandante del Departamento de Arizona, critica duramente la política de concentración de apaches chiricahuas en San Carlos afirmando que no es más que un medio para beneficiarse económicamente a su costa.

* El 28 de agosto, un grupo de apaches encabezado por Pionsenay llega a the-meeting-place-jim-carsonSan Carlos (Gila, Graham y Pinal Counties, Arizona), acampando en las montañas y animando a otros apaches, al parecer, a marcharse de la reserva. (Habían matado a un jinete que llevaba el correo cerca de Camp Bowie. Fueron a San Carlos haciendo ofertas de paz a Ezra Hoag, el subagente de la reserva, pero luego se fueron con cinco caballos. Un destacamento militar siguió su rastro pero fue incapaz de capturarlos o recuperar los caballos. Mientras tanto, otros 15 apaches, encabezados por el nednai Nolgee, también entraron en la reserva. El 30 de agosto, Nolgee envió un mensaje a William Vandever, Inspector de Asuntos Indios, y a Henry Lyman Hart, agente de San Carlos, diciendo que deseaba estar en paz, pero tenía miedo del castigo. Informado de que sería arrestado si se rendía en la Agencia, Nolgee y dos hombres llegaron a Camp Thomas [Graham County, Arizona] al día siguiente, rindiéndose al teniente Gilbert Overton, quien los puso a cargo de Hoag. Nolgee pidió permiso para regresar a las colinas y traer al resto de sus hombres, pero Vandever y Hart se negaron. Ordenaron a Hoag que lo tuviera vigilado,apache-scouts-richard-hook enviando a uno de los hombres de Nolgee con una escolta policial para traer a los demás. La tarde del 1 de septiembre, antes de que regresara el grupo, Pionsenay apareció, uniéndose Nolgee a él, robando seis caballos de una ranchería cercana de apaches White Mountain, y huyendo con 22 de sus mujeres y niños. Hart se enteró de la fuga a la mañana siguiente, e inmediatamente envió un contingente de policía de la Agencia tras ellos. El subagente Hoag también envió un grupo que rastreó a los huidos hacia el oeste, a Ash Creek. Allí, después de un corto enfrentamiento, recuperaron los caballos, gran parte de la comida, y 18 mujeres y niños. Sin embargo, hubo un levantamiento aún más grave.

La noche del 2 de septiembre, Loco, Victorio, Nana y otros apaches chihennesloco-con-tres-ninos-en-la-reserva-de-san-carlos [mimbreños o Warm Springs] huyeron de la Reserva de San Carlos. En total eran 310 apaches de los 343 que habían venido en mayo de Ojo Caliente [Socorro County, New Mexico], incluyendo 56 guerreros. Robaron 20 caballos a los Western Apaches a los que cargaron de harina y otras raciones que habían guardado hace semanas. Probablemente la huida se precipitó por la emoción que la salida de Pionsenay y Nolgee había causado la noche anterior. Los Western Apaches notificaron al agente de la reserva el robo de sus caballos. El teniente Lemuel A. Abbott culpó directamente a Pionsenay. Telegrafió el cuartel general del Departamento que los jefes chihennes habían huido porque Pionsenay les había dicho que lo hicieran. La explicación era simple. La vida de los chihennes había sido miserable desde su llegada a San Carlos a principios del verano. Aunque Loco y Victorio dijeron a Vandever que estaban contentos con el cuidado y la comida que habían recibido, se quejaron de la constante hostilidad de los apaches White Mountain y de una parte de los chiricahuas. El clima también era diferente. El agua era mala, dijeron los jefes, haciendo enfermar a sus hijos. San Carlos para los chihennes era llano y extraño, acostumbrados a terrenos montañosos, teniendo que compartir la reserva con otros apaches, principalmente los Western Apaches. En definitiva, los esfuerzos para la integración de los chihennes en los asuntos y en el gobierno de la reserva fracasaron. Pequeños grupos de jóvenes guerreros dejaron la reserva durante varias semanas para intentar vivir de la caza pero regresaron cuando fueron capturados por patrullas del ejército o por propia voluntad cuando tenían hambre. En vista del descontento, era sorprendente que toda la banda no se hubiese ido. Más de 100 de los apaches de Ojo Caliente se quedaron en San Carlos, incluyendo 25 hombres. El resto de chiricahuas no siguió a los huidos. En su lugar, aseguraron al agente Hart que no tenían intención de irse, y prometieron notificarle si los renegados llegaban a la reserva para causar problemas. Gerónimo, libre de los grilletes con los que Clum lo había encadenado, fue aún más lejos, y se comprometió a decirle a Hart si oía a los apaches decir que planeban huir. Hart, cuyo conocimiento de la identificación de los apaches era escaso, nombró a GerónimoCapitán de los chiricahuas que Clum había llevado de Ojo Caliente“, en el curso de una reunión que tuvo lugar, el 23 de septiembre, con Naiche y otros jefes chokonen. En esa reunión Gerónimo prometió a Hart permanecer en la reserva. En realidad era “capitán de lo que quedaba de los apaches chiricahuas de la reserva” [la mayoría chokonen y bedonkohes]. Hart aceptó las inspecciones militares y dio a la policía apache instrucciones de matar a todos los hostiles.

A la mañana del 3 de septiembre, al día siguiente de la huida, Hart envió unaeskinilay fuerza combinada de policías apaches White Mountain y chiricahuas tras los renegados. También avisó al capitán Tullius C. Tupper, del 6º de Caballería, en Camp Thomas [Graham County, Arizona], quien envió una compañía de exploradores apaches guiada por Eskinilay y Eskiminzin. Los acorralaron en las Natanes Mountains [Graham County, Arizona] pero Victorio fue capaz de poner a su gente temporalmente a salvo. Tupper se incorporó a la persecución con un destacamento más grande que él mismo guió tras los chiricahuas pero antes de alcanzarlos, la banda de Victorio, que necesitaba caballos, atacó los ranchos del alto Gila, matando a ocho colonos, hiriendo a dos y capturando más de 100 animales. En Clifton [Greenlee County, Arizona] asaltaron la mina de cobre de Henry Lesinsky y robaron 30 mulas, teniendo que cerrar temporalmente. Yendo hacia el este, se dirigieron a Burro Springs, al noroeste de Silver City [Grant County, New Mexico], donde mataron a ocho hombres más, además de capturar unos carros de carga y matar a los concuctores.

El 10 de septiembre, los exploradores apaches de Eskinilay y Eskiminzin les alcanzaron en la base de las Mogollon Mountains [Grant y Catron Counties, New Mexico]. El enfrentamiento duró todo el día, matando la policía apache a un hombre y a 11 mujeres y niños, y capturando a varios prisioneros y caballos. La policía apache regresó a San Carlos el 17 de septiembre. Eskinilay se quejó de que la policía y los exploradores estaban siempre un día por delante de los soldados. El día del enfrentamiento, la mayoría de los exploradores habían regresado con los oficiales y el tren de carga, por lo que la policía apache había carecido de apoyo. Habían derrotado a los chiricahuas, pero eran muy pocos para capturarlos por lo que pudieron escapar.

Otros enfrentamientos tuvieron lugar en las siguientes semanas con patrullas del 9º de Caballería, sufriendo los apaches la mayor parte de las víctimas. Casi sin alimentos, ropa y armas, y después de perder más de un tercio de su gente, Victorio llevó al resto, a las desoladas montañas del sur de Fort Wingate [McKinley County, New Mexico].

El 29 de septiembre, se entregaron en Fort Wingate unos 190 chihennes dirigidos por Loco y poco después otros 50, con Nana y Victorio. Desde que se fueron de San Carlos, habían perdido 56 personas. No querían ir a Ojo Caliente ni regresar a San Carlos aunque el gobierno norteamericano consideraba San Carlos [Arizona], Mescalero y Ojo Caliente [New Mexico] y Fort Sill [Oklahoma] lugares del Territorio Indio donde podían ser ubicados. Un mes más tarde, siguiendo órdenes de los generales Edward Hatch, comandante del Distrito de New Mexico, y John Pope, comandante del Departamento de Missouri, un destacamento militar llevó a la mayoría de los chihennes o mimbreños [aproximadamente unos 250] a su antigua reserva de Ojo Caliente, al sur de Fort Craig [Socorro County, New Mexico] y cerca del Río Grande. Permanecerían en Ojo Caliente durante más de un año hasta que el ejército les devolvió a San Carlos en noviembre de 1878). 

* El 1 de octubre, Frederick C. Godfroy, agente en la Reserva Mescalero, informa que emisarios de los apaches chihennes habían llegado a la reserva para convencer a los apaches mescaleros de que se uniesen a ellos a emprender el sendero de la guerra. (Uno de ellos era Victorio. Al mismo tiempo, 50 ó 60 apaches mescaleros armados, encabezados por Nautzili, pidieron que Godfroy les diese pases para ir a cazar búfalos al Llano Estacado. Querían obtener pieles con las que abrigarse pero Godfroy se negó y solicitó tropas a Fort Stanton para que patrullasen los límites de la reserva para que los apaches mescaleros no pudiesen salir de ella. Una mujer ya había muerto congelada, y los apaches mescaleros dijeron que otros seis habían muerto de la misma manera. Además, 27 varones jóvenes habían dejado la reserva y más amenazaban con irse. Como las tropas de Fort Stanton estaban en la frontera mexicana o persiguiendo a los apaches chihennes, Godfroy temía que pudiera haber un levantamiento cuando recibió autorización para comprar mantas.

Pero como las tropas estaban ocupadas en otras operaciones, a mediados de octubre, una banda de 17 indios atacó un campamento de heno, a 9’6 km de Eagle Springs Mail Station, matando a un pastor y llevándose 12 mulas. Aunque no se supo qué banda fue la autora, los apaches mescaleros fueron acusados de ello. Godfroy afirmó que una banda renegada de apaches mescaleros conocida como “Cut-offs”, o “Dog Indians”, que vivían en las Guadalupe Mountains [Hidalgo County, New Mexico] eran los responsables).

* El 10 de octubre, Henry Lyman Hart, agente de San Carlos, escribe al Comisionado de Asuntos Indios, Ezra Ayres Hayt pidiendo permiso para llevar a todos los apaches White Mountain que aún estaban en Camp Apache hasta la Reserva de San Carlos. (Los apaches White Mountain habían vuelto a su territorio de orígen cuando se extendió la epidemia de viruela, y muchos permanecieron allí incluso después de que la viruela acabara. La banda de Pedro, que todavía vivía cerca de Camp Apache bajo protección militar, disfrutaba de una total libertad en la reserva. De la Reserva de San Carlos, en el Gila, iban allí frecuentemente a visitarles, amigos y parientes originando fiestas con tiswin, teniendo que enviar Hart a cuatro grupos de la policía apache de la Agencia, entre mediados de septiembre y principios de octubre, para traerlos de vuelta. Hayt respondió a Hart en noviembre, dando el permiso para el traslado pero la gente de Pedro permaneció en Camp Apache, y el ir y venir de los apaches White Mountain continuó.  

Hart también dijo a Hayt que los límites de la  Reserva de San Carlos debían estar bien señalizados para que los civiles blancos los respetasen. Desde que se descubrió plata en las Pinal Mountains [Gila County, Arizona] en 1875, la zona se había poblado rápidamente, iniciándose la actividad minera y ganadera a lo largo de los límites septentrional, occidental y meridional de la reserva. En enero de 1877, el presidente estadounidense Ulysses Simpson Grant había emitido una orden ejecutiva quitando al norte de la reserva casi 3.035 hectáreas, y devolviéndolo al dominio público. El último día de marzo, su sucesor Rutheford Birchard Hayes, pocos días después de asumir el cargo, quitó 388 km2 de la esquina suroeste de la reserva para dedicarla a la minería. En octubre, “The Citizen” de Tucson informó que los mormones habían fundado una nueva colonia en el Tonto Basin, al oeste de la reserva. La “Stonewall Jackson Mine” cerca de Globe [Gila County, Arizona] había producido mineral por valor de más de 100.000 $ en sólo dos meses, habiendo más de 300 personas repartidas en 2’5 km2 de terreno. Los edificios brotaban como hongos: salones, tres herrerías, una carpintería, una panadería, dos tiendas, una peluquería, … 

Algunas líneas de la reserva eran irregulares; el límite sur, por ejemplo, era paralelo al sinuoso curso del río Gila, 24 km al sur. Ninguno de los límites era recto, y en ningún sitio había marcas en el suelo lo que constituía una invitación virtual a los mineros, agricultores, y ganaderos a traspasar cuando quisieran las tierras apaches. Habiéndoles quitado cinco partes de su reserva en cuatro años por orden ejecutiva, los apaches estaban irritados y preocupados por la actividad de los blancos en McMillenville [Gila County, Arizona], comprobando Hart que trabajaban a 4’8 km dentro de los límites de la reserva. Además, se enteró de que tres grupos vendían licor a los apaches, inflingiendo la ley federal. Los blancos también estaban cortando leña dentro de los límites de reserva y vendiendo la que no usaban en los campos mineros. En el extremo oriental de la reserva, L. H. Redfield, agente especial de la Oficina General de Tierras en Arizona, informó en octubre que todo el combustible utilizado para fundir minerales de las minas de cobre de Clifton [Greenlee County, Arizona] se obtuvo ilegalmente de las tierras apaches. 

Ya que no se podía hacer nada para impedir la entrada de los blancos, siempre y cuando los límites siguieran sin estar claros, Hart escribió al Comisionado Hayt. Sin embargo, la ley federal establecía que sólo los exámenes realizados por el ejército, o bajo los auspicios de la Oficina General de Tierras eran oficiales; y no había fondos para hacerlo. Por lo tanto, la Oficina de Asuntos Indios ignoró la petición de Hart, y la intrusión de los blancos continuó.

En otoño, algunas fuentes de sal fueron descubiertas a 32 km al oeste de Camp Apache. La sal era cara debido al coste de transporte. Al haber un mercado en Globe y otros campamentos, así como en la reserva, Hart pensó que la extracción y el transporte proporcionaría trabajo a los apaches. Cuando hubo ofertas para explotar las fuentes de sal beneficiando a los apaches, el Comisionado Hayt se negó).

* A primeros de diciembre, un grupo de apaches (presumiblemente nednais) entre ellos Juh y Nolgee atacan a un correo cerca del Stein’s Peak ([Hidalgo County, New Mexico]. Durante el otoño, Pionsenay y Nolgee lideraban una banda de alrededor de 85 personas. Utilizando emisarios chiricahuas, el agente de San Carlos, Henry Lyman Hart utilizó emisarios chiricahuas para lograr su rendición sin éxito. Pero a principios de diciembre, la situación cambió. Ante el ataque de Juh y Nolgee, toda la fuerza militar del sur de Arizona salió contra ellos. Entonces  pronto entablaron contacto con los mensajeros de Hart, pidiendo rendirse si venía a hablar con ellos. Hart accedió pero reunió un grupo de 17 policías al mando de Daniel H. Ming, un ranchero y viejo hombre de la frontera a quien empleó como jefe de policía, y contrató a Martin Sweeney [antiguo ayudante de Clum] como guía. El grupo salió de San Carlos el 10 de diciembre y llegó a Pueblo Viejo, cerca de Safford [Graham County, Arizona], dos días después. Por entonces, la mayoría de los hostiles habían reconsiderado su oferta y habían huido. Ocho se quedaron para rendirse, pero otros 27, dirigidos por Juh y Nolgee, habían atacado una caravana de carretas, matado a un conductor y yéndose hacia el sur con el botín, incluyendo licor. Al enterarse de ello cuando llegó a Pueblo Viejo, Hart  telegrafió a Prescott [Yavapai County, Arizona] para pedir soldados que interceptasen a los renegados en su camino hacia México. Un destacamento formado por las compañías “C”, “G”, “H” y “L” del 6º de Caballería, dirigido por el teniente John A. Rucker tuvo éxito en encontrarlos en Ralston Flat, en las Animas Mountains [Hidalgo County, New Mexico], matando a un apache y recuperando 60 animales. El 18 de diciembre, volvió a atacarlos matando a 15 y capturando a uno.

Hart había arrestado a los ocho hostiles que estaban dispuestos a rendirse. Descubriendo la situación de la ranchería de los hostiles, compró provisiones para su policía apache y los envió, con Ming, Sweeney, y uno de los prisioneros para atacarla. Esperaba por lo menos capturar a las mujeres y los niños y llevarlos a San Carlos pero la persecución no tuvo éxito, por lo que regresaron a mediados de enero. Habían huido a México, desde donde incursionaban periódicamente. Unos 250 bedonkohes, chokonens y nednais habían comenzado a concentrarse cerca de Janos [Chihuahua] buscando la paz. Una fuerza de Sonora siguió el rastro de unos apaches llevando el ganado robado hacia Janos. Antes de que los mexicanos pudieran atacar llegaron de Janos unos 50 ó 60 guerreros dirigidos por Juh, Nolgee y Pionsenay para ayudar a sus compañeros. En el intercambio de disparos, Pionsenay murió).

1878

* En enero, el teniente del ejército norteamericano John R. Bullis declara ante el apache-david-simonscomité para asuntos militares de la Cámara de Diputados que en noviembre del año pasado, él y sus exploradores seminolas cruzaron el río Bravo para seguir la pista a una partida de apaches mescaleros que había atacado un poblado en Texas. (En diciembre, un destacamento de caballería norteamericano al mando del capitán Young y el teniente Bullis habían entrado a territorio mexicano, con el objetivo de destruir una ranchería de apaches mescaleros. Después de seis días de búsqueda, sorprendieron y atacaron al grupo en su ranchería de la Sierra del Carmen [Coahuila]. Mataron a dos e hirieron a tres, destruyendo su campamento y capturando unos 30 animales entre caballos y mulas. Bullis declaró que estos apaches mescaleros eran del grupo de Alsate. Dijo de él: “Tiene aproximadamente 60 años y tiene fama de ser el indio más astuto en la frontera de Texas con México“.

Su banda cruzaba alternativamente la frontera de foggy-crossing-david-nordahlMéxico con los Estados Unidos recorriendo las sierras Del Carmen y Santa Rosa [Coahuila]; Chisos Mountains [Big Bend National Park, Brewster County, Texas] y Davis Mountains [Jeff Davis County, Texas]; y la sierra Álamos [Chihuahua] robando bienes y ganado en un lado de la frontera para venderlo después en el otro lado. Por eso le perseguían los militares mexicanos y norteamericanos).

* El 14 de febrero, el ciudadano de Fort Davis (Jeff Davis County, Texas), James Marr, se queja al Secretario del Interior, Carl Christian Schurz por las depredaciones de los apaches mescaleros. (Marr dijo: “Con las raciones del gobierno en sus panzas, con las mantas del gobierno en sus espaldas, y las armas y municiones del gobierno en sus manos, han matado a numerosos colonos y robado gran cantidad de ganado, vacuno y ovino, en las Guadalupe Mountains“. [sureste de New Mexico y oeste de Texas]. Los colonos que vivían en un radio de 320 km de la reserva, tenían la sensación de vivir en una especie de “reinado del terror”, aunque los apaches mescaleros se cuidaron de no actuar cerca de la Agencia. Finalmente, Marr señaló que los apaches mescaleros “estaban inmunes al castigo, al trabajo, a la responsabilidad, o ante problemas de cualquier tipo“. Todo lo que un apache mescalero tenía que hacer era “coger sus raciones y jactarse de sus crímenes)“.

* El 7 de marzo, el general Sherman cesa al general Kautz como comandante deltrail-into-mountains-henry-raschen Departamento de Arizona y lo reemplaza por el general Orlando Bolivar Willcox. (Willcox trasladó el centro de operaciones hasta el sureste de Arizona. El mayor C. E. Compton mandó las operaciones de campo explorando a fondo el sureste de Arizona y el suroeste de New Mexico. Los apaches de esa zona se vieron obligados a ir a México.

En la primavera, una epidemia de malaria se cebó con los chokonens de Naiche, falleciendo de 50 a 60 personas. Aprovechando el permiso del agente de San Carlos, Henry Lyman Hart, para complementar sus escasas raciones mediante la caza y la recolección, muchos aprovecharon para escapar del azote de la malaria, huyendo a las montañas).

* El 4 de abril, Gerónimo, Ponce, Gordo y Francisco entre otros, dejan San Carlosgeronimo-riders-in-the-fog-david-nordahl dirigiéndose a México, comenzando las incursiones. (Con el tiempo se unieron a Juh en México).

* Durante el verano, el agente de San Carlos, Henry Lyman Hart, emite muchos pases, para que los apaches puedan viajar en busca de alimentos fuera de los límites de la reserva. (Apaches chiricachuas, principalmente chokonen, excavaron 19 km de nuevas zanjas plantando cultivos y cuidando ganado. Llegaron a la reserva muchos mineros, empleados corruptos y faltaban suministros. El general Willcox abogó por expulsar a los intrusos que se estaban apropiando de los recursos hasta 9 km dentro de los límites de la reserva. Los apaches protestaron afirmando que las normas de la reserva no deberían obligarles a ellos más que a los blancos.

Numerosas irregularidades tenían lugar con los suministros de harina y carne durante el año fiscal 1877-1878. Las raciones se reducían de forma considerable. El Comisionado Indio, Ezra Ayres Hayt participó en actos de soborno y corrupción en San Carlos. El agente Hart cesó a Merejildo Grijalva, el indio ópata que fue cautivo de Cochise y que trabajaba ahora para el gobierno norteamericano).

* El 24 de mayo, los jefes apaches mescaleros Caballero, Estrella, GorgonioNautzilisan-juan-y-nautzili y San Juan se reúnen en la Agencia Mescalero con el coronel Nathan A. M. Dudley, comandante de Fort Stanton ([Lincoln County, New Mexico]. Dudley quería investigar las depredaciones cometidas por indios [?] que, durante los dos últimos dos años, habían matado a 50 personas y robado 1.000 animales en un radio de 160 km de Fort Davis [Jeff Davis County, Texas]. Todos los jefes proclamaron su inocencia, y Frederick C. Godfroy, el agente de la Agencia, y sus empleados los apoyaron. Dudley tenía dudas de la inocencia de Estrella pero finalmente decidió que las depredaciones habían sido cometidas por la banda conocida como los “Cut-offs” o “Dog Indians”. Esta banda, estaba formada por 40 ó 50 guerreros apaches mescaleros y de otras tribus que nunca habían estado en la Agencia Mescalero. Acampaban en el Almo Canyon [Otero County, New Mexico], viviendo de la caza y cocinando mescal, pero siempre se escondían a las Guadalupe Mountains [sureste de New Mexico y oeste de Texas] a la primera señal de peligro. El 24 de julio, el capitán L. H. Carpenter, del 10º de Caballería, dijo que los culpables podían ser tanto los apaches mescaleros de la reserva como los “Dog Indians”; y que Lee Gaylord había estado en El Paso [El Paso County, Texas] y había visto a unos 100 apaches de la Reserva Mescalero intercambiando caballos y mulas por rifles y municiones. Algunos de lo animales llevaban la marca de la “Old Ficklin Cross”. 

Cuando Gaylord llegó a la localidad hizo un comentario sobre los indios, sin saber que eran apaches mescaleros. Dos de ellos, ofendidos lo atacaron pero él les golpeó con un bastón. Los apaches mescaleros estaban armados con los últimos modelos de los rifles Winchester, Sharps y Spencer. El coronel Benjamin H. Grierson, comandante del Distrito del Pecos, dijo que el informe de Carpenter era exagerado. No había tantos indios en El Paso como él decía, y no todos eran de la Reserva Mescalero. Sin embargo, Gaylord juró que los señores Russell, Daly, y Kellys, ciudadanos que vivían en los alrededores, apoyaban sus acusaciones.

Sea como fuere, el ejército estadounidense ya estaba actuando contra los apaches mescaleros. El 10 de julio había salido de Fort Stanton, un destacamento al mando del capitán Henry Carroll, del 9º de Caballería, en el que iba un grupo de exploradores navajos al mando del teniente Harry Wright.  En agosto, el capitán Carroll tuvo en el Dog Canyon [o Cañón del Perro, situado en las Sacramento Mountains, Otero County, New Mexico] una escaramuza con un grupo de apaches mescaleros.

Fue durante una sofocante tarde de agosto, cuando Carroll detuvo su pequeño destacamento a la entrada del Dog Canyon. Sus hombres se tambaleaban cansados en sus caballos; sus sudorosos uniformes estaban cubiertos de polvo por el largo viaje a través del Tularosa Basin. Varios soldados sufrían de insolación y todos estaban sedientos. Antes, habían bebido lo que les quedaba de agua, un trago por hombre. Se volvió sobre su silla de montar y miró hacia atrás, al desierto que sus hombres acababan de cruzar. El ardiente calor de las White Sands parecía flotar en el horizonte. En algún lugar del desierto, Carroll sabía que la recua de mulas con los suministros seguía sus huellas pero también sabía que no llegarían antes del anochecer. Volvió su atención al cañón que tenía delante. El rastro de los apaches mescaleros conducía sin duda hasta sus estrechas paredes. Con el brazo, el capitán ordenó a sus hombres avanzar y la agotada columna lo hizo con paso cansino.   

En el cañón, no había un soplo de aire. Las paredes se elevaban hasta sofocar la brisa que llegaba desde el exterior. Carroll escribiría más tarde que era como montar a caballo sobre un horno, que nunca antes había sentido un calor tan intenso. Una vez dentro, el paso se estrechaba. Grandes paredes de color ocre se elevaban sobre el sendero y los soldados miraban con temor una caída de varios cientos de metros a la izquierda de las pezuñas de sus caballos. Una creciente sensación de inquietud recorrió las filas. El sendero era ahora tan estrecho que los hombres tenían que ir uno tras otro. Aunque el rastro de los apaches mescaleros iba claramente hacia adelante, nada se movía u oía que rompiera la quietud. Carroll vaciló brevemente, prestó atención y avanzó.

De repente, hubo un estallido de disparos. Simultáneamente, desde las alturas llegó un estruendo parecido a un trueno cuando un alud de piedras cayó de los acantilados sobre la línea de jinetes. El pánico se apoderó de hombres y animales; los soldados tiraron frenéticamente de las riendas y sus aterrorizadas monturas retrocedieron.  Una segunda tanda de disparos resonó en los acantilados. El destacamento disparó a ciegas al atacante que no podía ver. Desesperadamente, hicieron el camino de regreso hasta salir de la garganta, consiguiendo sobrevivir a la emboscada.

El periódico “Mesilla Independent” del 17 de agosto, dijo que el teniente Wright llegó “con una muchacha apache que había escapado hace un año de su campamento en las Florida Mountains, trayendo también a una niña de unos tres años de edad“. Aunque nunca se demostró que los apaches mescaleros de la reserva eran responsables de todas las depredaciones, sí que eran responsables de algunas.

Antes, el 2 de julio, Frank Warner Angel [un abogado de New York que había sido nombrado Agente Especial de los Departamentos de Justicia e Interior] llegó a la Reserva Mescalero para investigar la actuación de Godfroy y el funcionamiento interno de la Agencia. Ese día contó 373 apaches, una cantidad muy baja. Él mismo vio una banda acampada cerca de la Agencia que se negó a ir para ser contada. Además, los jefes presentes declararon que 448 apaches mescaleros estaban cazando o recolectando, y que otros 438 vivían en las Guadalupe Mountains y en el Dog Canyon. En total serían 1.259 apaches mescaleros. Godfroy dijo que muchos estaban asustados por los acontecimientos de la “Guerra del Condado de Lincoln”. El informe de Angel hizo que el 2 de agosto, el presidente estadounidense Rutherford B. Hayes dijera que Godfroy estaba suspendido del cargo de agente de los apaches mescaleros en New Mexico…“. Poco antes de que Godfroy recibiera la notificación de su cese, el capitán Carroll había sido enviado a las Guadalupe Mountains para buscar a los apaches mescaleros que presumiblemente vivían en esa sierra, buscándolos minuciosamente pero no pudo encontrar ni a uno sólo. El 24 y el 25 de julio, el capitán Stevens T. Norvell, del 10º de Caballería, escribió desde Bull Springs, en las Guadalupe Mountains [Hidalgo County, New Mexico], declarando que “la mayoría de los apaches mescaleros ausentes sólo existían sobre el papel“. Había estado buscando a 400 de ellos, no encontrando a ninguno por lo que “no podían haber estado en las cercanías sin ser descubiertos“. Mientras llegaba su sustituto, Godfroy siguió actuando como agente).

* En mayo, Nana envía un mensaje a San Carlos, a través de una vieja mujer apache, apache-squaw-fred-harmandiciendo que él y Gerónimo, que estaban en México, querían venir a vivir en la reserva, y que querían ver a Al Sieber (jefe de exploradores) para hablar con él. (Decía que no conocía a ninguno de los oficiales, y que éstos no sabían nada de lo que querían los apaches; de todos modos, Sieber podía ir a la Sierra de Teras [municipio de Bavispe, Sonora] y hacer señales para que algunos hombres de Gerónimo pudieran acudir para hablar con él.

Nana decía que debían estar en un lugar previamente establecido en la luna llena de mayo. Eso era justo lo que quería Sieber; así que envió de vuelta a la vieja apache para que dijese a Gerónimo y Nana que Sieber, Tom Horn y Merejildo Grijalva [el indio ópata, antiguo cautivo criado en la banda de Cochise] estarían allí.

Partieron de San Carlos con el fin de alcanzar el lugar designado en el plazo acordado. Siguierongeronimo-nick-eggenhofer por el San Bernardino Creek, desde sus fuentes hasta donde desemboca en el río Bavispe [Sonora]. Cuando sus caballos y mulas estaban bebiendo en el río, llegó un apache deteniéndose en la orilla, apoyándose en su arma mirándolos, pero no dijo una palabra hasta que los animales terminaron de beber. Era alto y delgado, llevaba taparrabos y un cinturón lleno de cartuchos, con un largo cuchillo mexicano. Sieber le conocía, dijo que era Halzay, hermanastro de Naiche. Dijo que Nana y Gerónimo los estaban esperando en la cima de la Sierra de Teras, diciendo a Merejildo que fueran a un lugar de esas montañas llamado por los apaches Tu-Slaw. Preguntado si no iba a ir con ellos, dijo que no [seguramente iría a ver si había algún destacamento de soldados norteamericanos siguiéndoles que pudiera atacar a la banda chiricahua].

Siguieron avanzando cuando vieron al primer apache y a la noche, llegaron a la cima de una montaña donde estaba su principal campamento, donde había alrededor de 1.000 personas con fuegos encendidos por todas partes. Cuando llegaron al campamento, un niño apache de unos 10 ó 12 años diciéndoles que le siguieran y haciéndose cargo de las monturas. Cuatro o cinco mujeres llegaron con madera para hacer una hoguera para los recién llegados, dándoles carne asada. Con el pan que llevaban disfrutaron de una buena comida. Cuando terminaron, un apache se acercó y les preguntó si querían comer más, contestándole que era suficiente. El apache añadió que se reunirían al día siguiente. Vieron a la anciana apache que había ido a San Carlos. Merejildo Grijalva había vivido con los apaches por lo que pidió permiso a Sieber si podía dar una vuelta por el campamento para volver a ver a antiguos conocidos.

Al día siguiente comenzó la reunión, levantándose Gerónimo de un numeroso grupo degeronimo-curtis-heilig guerreros, estrechando la mano de Sieber, siendo la primera vez que el explorador Tom Horn veía al líder chiricahua. “¿Cómo está usted, joven?“, le dijo en apache. Horn contestó que bien. “¿Quién hará de intérprete?“, dijo Gerónimo. “Tom Horn“, contestó Sieber. Éste hablaba y entendía muy bien apache pero corría el riesgo de no entender el sentido de las palabras de Gerónimo. Éste dijo a Horn: “A veces hablo muy rápido, ¿puedes traducir tan rápido como hablo?“. Sólo tengo una boca y una lengua, veré si puedo“, contestó Horn. “Bien dicho”, dijo Gerónimo.Quiero saber lo que tienes que decir“, dijo Sieber. Gerónimo se quejó del mal trato recibido del agente de San Carlos, de los soldados, de los apaches White Mountain, de los mexicanos, de los colonos, y se quejó de un guardagujas ferroviario, y dijo que quería volver a vivir en la reserva. Quería que se le permitiera tener un par de mexicanos para que hiciesen mescal para él, y que el gobierno le diese  armas y municiones, quería telas para las mujeres y calzados para los niños cuando nevase. Cuando terminó, Sieber se levantó y dijo: “Tom, di exactamente lo que digo, ni más ni menos“. “Usted pide todo lo que yo sé“, continuó Sieber, “excepto tener estas montañas que crecieron en el territorio para que usted pueda vivir, y te daré hasta el atardecer para que hable con su gente para saber si usted no quiere estas montañas para vivir en ellas. Si usted tiene derecho, por su conducta anterior a lo que ha pedido, entonces debe tener estas montañas también“. A continuación se dio media vuelta y se fue. Entonces, Gerónimo se levantó y dijo: “Cualquier trato en manos de ese hombre será hecho como él dice o no se hará. Nos reuniremos aquí de nuevo al atardecer“. Seguidamente, Tom Horn repartió algunas telas que habían traido para las mujeres apaches.

A la hora convenida, se reanudó el consejo estando presentes alrededor de 300 guerreros protegidos por mantas. Sieber se puso en pie, miró a todos y luego dijo a Gerónimo: Esta mañana pidió muchas cosas sabiendo que no podía darle muchas de ellas, y creo que las pedía porque le gusta hablar y no porque yo pudiese dárselas. Sabe muy bien que no obtendrá nada de lo que yo prometa. No soy el orador fluido que es usted, ni pierdo mi tiempo pidiendo o tratando de obtener lo que sé que nunca ocurrirá. Ahora bien, esto lo digo: Vaya a la reserva, haga lo que le diga el gobierno y obtendrá todo lo que el gobierno le pueda dar. Ya sabe lo que el gobierno le puede dar porque usted ha vivido allí y recibido sus raciones, al igual que muchos apaches las están recibiendo ahora. También se le dará una manta a cada uno de ustedes, y otras cosas  que antes recibían pero no puedo prometer nada más.

Geronimo, no creo que vaya a hacer lo que yo digo porque usted no ama la paz. Usted es un hombre de guerra y de la lucha, de lo contrario no sería jefe de guerra de la tribu chiricahua. Tal vez vaya a la reserva y permanezca una temporada, quizás sólo una luna. Pero dentro de este campamento  puede haber algunos que quieran realmente ir y establecerse en paz. Dos veces le he llevado allí, y dos veces se ha vuelto inquieto y se ha ido. Nunca llegó una queja al gobierno de que no fuera alimentado. Nunca se quejó de no tener ropa y mantas suficientes. Pero siempre había una disputa entre esta tribu y alguna de las otras; o alguien vendía whisky o hacía tiswin; y muchos de ustedes, borrachos se iban lejos. Pero hasta ahora usted no se ha quejado de no conseguir lo que el gobierno prometió.

Esto no puede durar. Los hombres blancos son como las hojas de los árboles. Hay cientos y cientos de hombres blancos por cada apache. Es cierto que muchos hombres blancos no pueden protegerse de guerreros como los que hay aquí, y que en mi opinión son los mejores del mundo. Aún así, todos los chiricahuas que existen, o casi todos, están oyendo las palabras que estoy diciendo ahora, y no pueden estar en el sendero de la guerra sin ser exterminados. Poco a poco, por supuesto pero a cada muerto o capturado, ¿cómo los van a reemplazar?

Es cierto que usted puede decir que los norteamericanos no pueden, ni se les permitirá la entrada de tropas en el territorio de México, para luchar contra usted. Eso ha sido así hasta ahora, y sé que no tiene miedo de los soldados mexicanos, y muchas veces he escuchado a sus mujeres decir que podrían batir al ejército mexicano, y que los mexicanos eran más pobres que los apaches. Y tengo que decir que dentro de poco tiempo, un año o dos, quizás tres, se firmará un tratado por los gobiernos mexicano y norteamericano para permitir que soldados y exploradores norteamericanos entren en estas montañas para perseguirle y si le capturan, serán todos exterminados porque, como he dicho antes, las tropas norteamericanas son muchas. Yo le he aconsejado alguna vez cuando nos hemos reunido. Nunca le he dicho una mentira, y no hay un guerrero aquí que diga que yo hablo de dos maneras. Tenga en cuenta bién lo que he dicho. Yo salgo en cuatro días para San Carlos“. Sieber luego se dio la vuelta y se marchó. Sus palabras dejaron pensativos a los apaches. Tom Horn y Merejildo Grijalva vieron como Gerónimo hablaba con uno de sus hombres. Después se acercó y les dijo que se fueran, que los apaches tenían que hablar. Lo hicieron durante toda la noche.

Durante los días siguientes un buen número de apaches dijeron a los exploradores que iban a volver con ellos. Había un campamento o destacamento de soldados en el antiguo Fort Tony Rucky, que como no estaba lejos del lugar por donde cruzarían la frontera, pensaron que podrían conseguir allí suministros para los apaches que fueran a la reserva con ellos. Tom Horn cambió dos buenas mantas mexicanas por dos buenos caballos y dos mulas. Las mantas le habían costado 12$ en Tucson [Pima County, Arizona] por lo que hizo un buen negocio. El apache también porque, por supuesto, se los había robado a los mexicanos.

Cuando estaban listos para partir, se les unieron 62 apaches, entre ellos los ancianos jefes Loco nana-david-martiney Nana. Gerónimo dijo que preferían que se fueran porque en su mayoría eran viudas [cuyos hombres habían muerto], niños y unos pocos ancianos. Gerónimo dijo a Horn que fuera a su campamento cuando quiera y siempre que haya una propuesta de los oficiales del gobierno, y que no tuviese miedo porque siempre sería bien tratado y estaría seguro. “Usted es un hombre joven” dijo, “y siempre estará en guerra conmigo y los míos; pero la guerra es una cosa, y hacer tratos es otra; y estaré encantado de conocerle tanto en la batalla como en el consejo“.

Cuando llegaron a la Agencia, los apaches fueron instalados en la unión de los ríos Gila y San Carlos. No había pasado mucho tiempo cuando otra mujer apache fue a San Carlos para informar que muchos de los chiricahuas que habían parlamentado con Sieber y Horn en México, estaban dispuestos a ir a la reserva. Las autoridades militares ordenaron a Sieber ir con un destacamento para escoltarlos. Horn pensó que lo que querían era vivir en San Carlos pero hacer incursiones en México. Eran 49 apaches que traían unos 500 caballos y mulas y dijeron que soldados mexicanos les estaban siguiendo y que les alcanzarían en un día o dos, aunque tenían 50 guerreros atrás  para proteger su retaguardia. Los soldados mexicanos se dieron la vuelta después de cruzar unos 30 km la frontera.

Había en total unos 2.000 caballos y mulas robados por los apaches a los mexicanos. Varias delegaciones de rancheros mexicanos fueron a San Carlos y demostraron por sus marcas que les pertenecían pero no pudieron llevárselos. Los apaches no los iban a entregar voluntariamente y el agente de San Carlos no se los  quiso quitar por la fuerza por lo que los mexicanos se volvieron con las manos vacías. Por supuesto, los apaches hicieron negocio vendiendo ese ganado como hacían desde hace tanto tiempo. El gobierno de México protestó porque parecía que el gobierno norteamericano protegía a los apaches. Éstos incursionaban en México y se refugiaban en Estados Unidos.

Carlos Velázquez, editor del periódico mexicano de Tucson “El Fronterizo” escribió algunos artículos sobre el tema y fue a San Carlos para ver qué podía hacer. Pero nunca pudo hacer nada).

*  En la noche del 1 de agosto, Gerónimo y algunos de sus seguidores se embriagan con tiswin. (Los chiricahuas habían adquirido maíz para complementar sus escasas raciones. A excepción de Tom Jeffords, el resto de agentes de otras reservas apaches habían tratado de impedir la fabricación de tiswin. Clum había utilizado a su policía apache para destruir los alambiques de  tiswin donde quiera que se encontrasen. Ahora, los chokonen de Naiche, y los seguidores chokonen y bedonkohes de Gerónimo continuaron haciendo tiswin.

Con la mayor parte del grupo borracho, Gerónimo comenzó a reprender a su sobrino [de nombre desconocido], sin razón alguna, como recordaría en el futuro Jason Betzinez [Contó lo que había oido porque él estaba en Ojo Caliente con Victorio y Loco]. De alguna manera, el joven ofendió a Gerónimo, probablemente una observación o comportamiento inducido por el tiswin. Humillado por la regañina de Gerónimo, el sobrino se suicidó. Aunque raro, el suicidio existía entre los apaches pero por razones más importantes que la ofensa.

Avergonzado [una característica común de los apaches], y recordando sus semanas en la cárcel de San Carlos, Gerónimo, con sus tres esposas y dos niños, empaquetó sus cosas y huyó hacia el este. Ningún hombre fue con él, convenciendo al agente que actuaba en la ausencia de Hart de que Gerónimo volvería cuando el asunto se olvidara. No lo hizo. Él y su familia siguieron adelante, hacia el sur a través de las Peloncillo Mountains [Hidalgo County, New Mexico] y hacia Chihuahua. Cerca de Janos, una vez más, se unió a su viejo amigo Juh .Como en el pasado, cuando una amenaza real o imaginaria tomaba forma en la mente de Gerónimo, reaccionaba de la misma manera, huir a México. Había roto su promesa al agente Hart de quedarse con Naiche en San Carlos. No hizo más promesas, y esta huida no sería la última).

* Durante el verano, el agente de San Carlos, Henry Lyman Hart, emite muchos pases paraapache-cradle-maker-don-crowley que los apaches puedan viajar en busca de alimentos fuera de los límites de la reserva. (Apaches chiricachuas, principalmente chokonen, excavan 19 km de nuevas zanjas plantando cultivos y cuidando ganado. Llegan a la reserva muchos mineros, empleados corruptos y faltan suministros. El general Willcox aboga por expulsar a los intrusos que se están apropiando de los recursos hasta 9 km dentro de los límites de la reserva. Los apaches protestan afirmando que las normas de la reserva no deberían obligarles a ellos más que a los blancos.

Numerosas irregularidades tienen lugar con los suministros de harina y carne durante el año fiscal 1877-1878. Las raciones se reducen de forma considerable. El Comisionado Indio E. A. Hayt participa en actos de soborno y corrupción en San Carlos. El agente Hayt cesa a Merejildo Grijalva, el indio ópata que fue cautivo de Cochise y que trabaja ahora para el gobierno norteamericano).

* El 18 de septiembre, el Departamento de Interior pide al Departamento de Guerra reubicar a los 266 apaches Warm Springs (como llaman los norteamericanos a los chihennes) de Ojo Caliente (Socorro County, New Mexico) a San Carlos. (El Departamento de Guerra da la orden de la reubicación).

* El 26 de septiembre, un grupo de apaches nednais emboscan una caravana de carros en el Puerto del Chocolate (municipio de Casas Grandes, Chihuahua), matando a todos los ocupantes, 25 hombres, mujeres y niños. (Lo hicieron por el fracaso de las negociaciones que Juh, Gerónimo y Nolgee hicieron  en Janos [Chihuahua] con las autoridades de Chihuahua para buscar la paz y solicitar raciones, como Juh había hecho periódicamente desde la década de 1850. Pero las autoridades mexicanas exigieron condiciones imposibles, reubicar a todos los nednais en Ojinaga [Chihuahua], una localidad muy lejana en el Río Grande. Con las tropas de Sonora tras ellos, los nednais se dividieron en tres grupos. Nolgee regresó a Janos para tratar de reiniciar las conversaciones. Gerónimo se refugió a unos 160 km al sur. Juh se escondió en las montañas todavía más al sur.

En octubre, Gerónimo y Juh comenzaron a ir hacia el norte de nuevo, asaltando a medida que avanzaban. Emisarios enviados para conocer las condiciones existentes en San Carlos regresaron con informes de que había raciones cortas y la existencia de la malaria. Los tres jefes prefirieron permanecer en México).

* El 10 de octubre, el capitán Frank T. Bennett llega a Ojo Caliente para trasladar a loshuida-de-victorio-jean-giraud apaches chihennes a San Carlos. (El 12 de octubre, Bennett discutió el traslado con Victorio que no quería ir a San Carlos. Más tarde, bajo una tensión extrema, muchos chihennes huyeron de Ojo Caliente. Victorio es uno de ellos, junto a otros 80, dejando atrás a sus mujeres y niños. El 25 de octubre, Bennett salió para San Carlos con Loco al frente de 172 chihennes [sólo 20 hombres]. La agotadora caminata duró un mes, retrasada por un sendero montañoso, frío constante, lluvia, y nieve. Llegaron el 6 de noviembre acampando al sur del White River, a 4 km de Fort Apache. El 25 de noviembre llegaron a San Carlos aumentando el problema de los suministros.

Unos 97 chihennes permanecían fuera de las reservas. Victorio y 22 apaches fueron directamente a México, a los territorios de Juh y Nolgee, mientras otros 52 [entre ellos Nana con 18 hombres] fueron el 3 de diciembre a la Reserva Mescalero [Fort Stanton, Otero y Lincoln Counties, New Mexico]. El 23 de enero de 1879, llegarán a ser 68.

El 11 de diciembre,  el comandante de Fort Stanton, N. A. M. Dudley, informó que una banda de 15 chihennes llegó a la Reserva Mescalero con 30 caballos, cuatro de ellos herrados. Ordenó al teniente Goodwin que los arrestara a todos y los llevara a Fort Stanton pero no pudo hacerlo debido a una tormenta de nieve. Más tarde, Dudley revocó la orden). 

* El 12 de noviembre, el jefe nednai Nolgee cae en la vieja estratagema mexicana de reunir a los apaches para comerciar, emborracharlos y luego, cuando están indefensos, matarlos. (Las tropas federales rodearon a la banda de Nolgee, matando a dos tercios del grupo, 26 mujeres y niños, y nueve hombres, entre ellos Nolgee.

El mismo día, una fuerza de Sonora cayó sobre el grupo de Gerónimo de unas 40 personas en las montañas al este de Nácori Chico [Sonora]. Gerónimo diría: No sé cómo pudieron encontrar nuestro campamento pero nos dispararon antes de que supiéramos que estaban cerca. Estábamos en el bosque. Nos mantuvimos detrás de las rocas y los árboles hasta que llegamos a menos de 10 metros de su línea, luego nos levantamos y ambos bandos dispararon hasta que todos los mexicanos murieron. Perdimos 12 guerreros en esta batalla“. En ese enfrentamiento no murieron todos los mexicanos].

Estos desastres, especialmente la muerte de Nolgee, hicieron dudar a Juh y Gerónimo que para escapar de las tropas mexicanas, debían volver a San Carlos. Pero decidieron permanecer en México, incursionando en Chihuahua y Sonora, y ocasionalmente en Arizona y New Mexico, de manera habitual. Victorio pudo haberse unido a ellos de vez en cuando. Victorio y Juh no se gustaban el uno al otro, pero podían asociarse para asaltar. Después del levantamiento chihenne de San Carlos en septiembre de 1877, y su rendición en Fort Wingate, el ejército los mantuvo como prisioneros de guerra en Ojo Caliente hasta que el gobierno tomara una decisión).

1879

* El 24 de enero, el periódico “La Voz de México” publica:… Los siguientes informes oficialesApaches se han recibido en el cuartel general con respecto a la captura de indios por tropas mexicanas” […] He recibido noticias fidedignas de que el coronel Ortíz, jefe de las fuerzas mexicanas en el Presidio del Norte, ayudado por una fuerza de Santa Rosa, atacó una partida de apaches mescaleros que han estado viviendo cerca de San Carlos, matándoles cuatro o cinco, y capturando casi todo el resto, conservando en su poder 40 ó 50 presos, incluyendo sus jefes principales Alsate y Colorado. Firmado Carpenter, comandante de Fort Davis“.

A finales del año anterior, el coronel mexicano José Garza Galán había salido de Mechor Múzquizthe-chief-blanket-roy-andersen [Coahuila] con 100 hombres para reunirse con el coronel Ortíz y sus soldados en San Carlos [hoy Manuel Benavides, Chihuahua] donde Alsate tenía su ranchería. Rodeada y capturada su banda, fue llevado a Melchor Múzquiz para ser encarcelado en espera de ser llevado a Ciudad de México. Miguel Múzquiz, el padre de Alsate, viejo y ciego, que se encontraba entre los encarcelados, pidió hablar con Manuel Múzquiz identificándose como el hermano que fue capturado por los apaches mescaleros muchos años atrás. Mencionó el nombre de su madre pero sospechando que pudiera estar engañándolo le pidió que se quitara el mocasín de su pie derecho porque recordaba que su hermano tenía ese defecto congénito de un incipiente sexto dedo [otros miembros de la familia también lo tenían]. Cuando se quitó el mocasín le enseñó la cicatriz donde debía estar ese dedo pero dijo que se lo había quitado porque le molestaba al andar. Así se quedó convencido de que decía la verdad. 

Manuel consiguió que liberaran a su hermano porque era mexicano y había sido capturado por los apaches pero no pudo hacer nada por su sobrino Alsate porque era apache de nacimiento y jefe de la banda responsable de muchos asaltos a ranchos mexicanos.

Alsate y su banda fueron encarcelados en la prisión de “La Acordada” en Ciudad de México. Sin embargo, antes de salir de Múzquiz, Manuel le dió una carta para que se la diera al general Miguel Blanco Múzquiz [primo de Alsate] miembro del gabinete del presidente Porfirio Díaz para que le ayudara. En diciembre de 1879 conseguiría escapar).

* Este año, una ley federal prohíbe el traslado de indios de Arizona y New Mexico al Territorio Indio (Oklahoma).

* Este año, el teniente Augustin Gabriel Tassin es el oficial al mando de losapache-indian-scout-herman-wendleborg-hansen exploradores apaches en Fort Huachuca ([Cochise County, Arizona]. Las compañías de exploradores apaches estaban formadas por 25 apaches con un oficial blanco al mando y, a menudo, un civil dirigiendo a los exploradores.

Tassin había mandado una compañía de apaches White Mountain con la misión de encontrar al jefe apache nednai Juh; y al mismo tiempo realizar un informe ilustrado para el Smithsonian Institution sobre la flora y la fauna de Arizona. Más tarde escribiría sobre las cualidades y los métodos de los exploradores apaches sobre el terreno. “… Marché, inmerso en las arenas del río Gila… hasta Camp Thomas [Graham County, Arizona], a 56’3 km de la Agencia, llevando cada explorador apache un rifle Springfield del último modelo y 40 cartuchos, quienes rodeaban su cabeza con tiras de gruesa franela roja. Siguiendo un rastro, caliente o frío, los exploradores apaches van primero en fila india, siguiéndoles el resto de la columna…

Sin embargo, generalmente la marcha de los apaches no demuestra regularidad; sólo les an-apache-scout-frederic-remingtongobierna la imaginación individual. Al soldado entrenado, acostumbrado a la táctica de la guerra civilizada, los métodos de guerra de los exploradores apaches le asustan a primera vista, cuando no los rechaza. Cuando la última mula ha sido empaquetada y lista para partir, el jefe de los exploradores da la orden, ‘¡Adelante!’, y los apaches avanzan rápidamente, arrastrando los pies, acortando la distancia de una manera maravillosa. Van por parejas, por tríos, y por grupos por cada punto cardinal; pero solos o en equipo, van hacia adelante infatigablemente, con la vista tan aguda como la de un halcón; tan infatigables y cautelosos como una pantera; y oídos tan sensibles que nada se les escapa.

Cada uno lleva una camisa ligeramente ajustada, roja, blanca o gris. Sobresalen unosapache-head-dress-and-boots-w-roberts calzoncillos de algodón que les llega hasta los mocasines, siendo la prenda más características de los apaches. En el combate o en una larga marcha pueden desechar todo lo demás, pero siempre mantienen los mocasines. Antes de salir de Fort Thomas, cogí gran cantidad de cueros crudos de la Agencia, y mis exploradores trabajaron duro fabricando calzado. Los apaches se ponen de pie mientras un compañero corta con un afilado cuchillo los contornos de la planta de su pie sobre un trozo de cuero crudo. La bota es de suave piel, unida a la suela llegándoles a la mitad de la pierna. La suela de cuero se prolonga más allá del dedo gordo del pie, curvándose hacia arriba para protegerse de los cactus y de las piedras afiladas.

Además de su rifle, el explorador apache lleva una cantimplora llena de agua, un cuchillo, unafresh-water-david-nordahl lezna o punzón para el cuero para coser los mocasines; un par de pinzas para quitarse los pelos de su cara; y un cinturón de cuero con 40 cartuchos.

Muchos de ellos llevan, atadas con correas a la cintura, pequeñas bolsas de piel de ante con comida sagrada, para ofrecer, mañana y tarde, sacrificios al sol u otra deidad. Otros llevan amuletos de ramitas, piezas de cristal de cuarzo, maderas petrificadas, y otros fetiches para protegerse de las flechas y las balas del enemigo al calor de la acción.

La velocidad alcanzada por los apaches en marcha es de unos 6’4 km/h a pie. Se mantienen asínez-casse-jean-giraud durante unos 24 km, al final de los cuales, si han encontrado agua, y no hay enemigos a la vista, se congregan en grupos de 10 ó 15 cada uno, se esconden en alguna quebrada, se sientan, fuman cigarrillos, charlan y bromean, y se estiran tomando el sol como los lagartos.

Todos los exploradores apaches se pintan la cara de rojo mientras marchan [con sangre de venado o con el jugo de mescal asado], con el doble propósito de protegerse del viento y del sol; y de adorno como distintivo. La ornamentación es una cuestión de gusto y obligación tribal. Lo otro es por necesidad, para proteger la piel de las inclemencias del clima.

Cuando la columna llega a un campamento, los exploradores apaches construyen en unapache-scout-l-b-milligan instante cualquier refugio, utilizando estructuras de sauce o de álamos jóvenes, cubriéndolas de ramas y de hierba, o colocando piedras y tablones cubiertos con sacos de yute [planta herbácea fibrosa]. Antes de que estén acabados, columnas de humo suben hacia el cielo desde brasas crepitantes, sobre las cuales, sujetos en pinchos de madera, están las cabezas, corazones e hígados de los ciervos que matan sobre la marcha…

… Mis exploradores apaches estaban ocupados en la preparación de sus lechos para pasar la noche. Tiraron al suelo puñados de hierba debajo de una manta, con otra como cubierta. Generalmente duermen con los pies hacia las pequeñas hogueras, que según dicen son cálidas, mientras que las más grandes, hechas por los soldados blancos son tan calientes que hacen que se alejen, atrayendo el acecho de un posible enemigo.

Los exploradores apaches se colocan en montículos observando cada posible zona de the-lookout-dan-bodelsonaproximación. Los apaches temen las sorpresas. Las dos grandes ventajas del apache sobre el soldado regular son su conocimiento absoluto del país, y su habilidad para cuidar de sí mismo en todo momento y bajo todas circunstancias. Aunque los rayos del sol caigan hacia abajo desde el cénit, o el viento abrasador golpee desde el sur, el explorador apache camina indiferente, igual que cuando cae la lluvia o la nieve del frío invierno. Él encuentra comida donde el hombre blanco se moriría de hambre. Conoce los hábitos de los animales salvajes desde su más temprana juventud, pudiendo cazar pavos, codornices, conejos, palomas y ratones de campo, que le proporcionan comida, además de la carne de caballo o mula que ha caído agotado por la marcha y a la que es muy aficionado“).

* El 7 de febrero, Victorio y 22 seguidores llegan a Ojo Caliente (Socorro County, New Mexico) indicando que se rendirán si les permiten unirse a la banda de Nana, que está en la Agencia Mescalero. (Las autoridades de Ojo Caliente accedieron pero Victorio, pensando que iba a ser devuelto a la Reserva de San Carlos, huyó el 15 de abril a las San Mateo Mountains [Socorro County, New Mexico]. El 24 de enero, había llegado a la Agencia otra banda apache chihenne, incluyendo seis guerreros, sumando ya, al menos, 68).

* En primavera, el minero Harry Pye, fundador de Chloride (Sierra County, New Mexico) resultó muerto por apaches chihennes, al parecer porque su arma se atascó. Sus dos compañeros pudieron escapar y llegar a Hillsboro [Sierra County, New Mexico]).

* El 15 de marzo, Samuel A. Russell, el nuevo agente de los apaches mescaleros llega para hacerse cargo de la Agencia.

* El 5 de abril, Camp Apache pasa a llamarse Fort Apache ([Navajo County, Arizona]. Samuel A. Russell, el nuevo agente de los apaches mescaleros dijo que no quería a los apaches chihennes en la Reserva Mescalero porque temía problemas. Sin embargo, un mes más tarde, a petición del coronel Edward Hatch, comandante del Distrito Militar de New Mexico, Russell envió a cinco apaches, incluyendo un jefe chihenne para encontrar a Victorio y convencerlo de que viniese a la Agencia Mescalero. Russell también informó que había unas 40 mujeres y niños en San Carlos, cuyos maridos estaban en la Agencia Mescalero. Estos guerreros deseaban reunirse con sus familiares por lo aque se hicieron preparativos para llevar a las mujeres y niños a la Reserva Mescalero donde había unos 100 apaches chihennes).

* En abril, el Comisionado Indio reemplaza al agente Hart por el capitán Adna Romanzaexploradores-apaches-en-camp-apache Chaffee, quien se esfuerza en limpiar el soborno y la corrupción existente en San Carlos ([Gila, Graham y Pinal Counties, Arizona]. Muchos empleados son sustituidos. Se emiten pases para apaches hambrientos para que vayan a buscar alimentos. Se forma una nueva fuerza de 40 policías indios. Chaffee permite que algunas bandas se muevan por la región de Fort Apache. A medida que pasa el tiempo, los suministros de las raciones son más regulares).

* El 29 de mayo, un destacamento del 9º de Caballería y una banda apache se enfrentan en las montañas, hoy conocidas como Byers Run (Sierra County, New Mexico), falleciendo un soldado y otros dos resultaron heridos.

* En junio, la situación de la Reserva de San Carlos no es buena, como lo demuestra el hecho de que los exploradores e intérpretes son licenciados porque se han agotado los fondos de la reserva. (A partir de julio y por un año, la empresa Tully Ochoa & Co. de Tucson [Pima County, Arizona], firma un contrato para proporcionar carne de res vacuna a los indios de San Carlos. Contrataron a Tom Horn, uno de los exploradores despedidos de San Carlos, con un sueldo de 150$ mensuales, llevando 225 cabezas de ganado a la semana). 

* El 24 de junio, llega a la Agencia Mescalero de Fort Stanton (Otero y Lincoln Counties, san-juanNew Mexico) un guerrero de la banda de Victorio para hablar con el agente Samuel A. Russell. (El agente le aseguró que los apaches chihennes estarían protegidos en la reserva y que les darían raciones. Seis días después, el 30 de junio, llegó Victorio con 12 guerreros. Pidió no ser enviados a la reserva de San Carlos [Gila, Graham y Pinal Counties, Arizona] y que volviesen sus familiares. Russell les dio una pequeña cantidad de ropa y víveres, lo suficiente para quedarse hasta el día siguiente. Luego telegrafió a Washington. Mientras esperaban la respuesta, Victorio se mostraba inquieto aunque apacible pero Russell no estaba seguro de cuánto duraría. El jefe apache mescalero San Juan llevó a Victorio a donde el comerciante J. H. Blazer, quien dio al jefe chihenne un poco de carne, harina, café y azúcar.

El 3 de julio, Russell pidió al coronel George Purington, que había sucedido a Dudley en Fort Stanton, destinar dos soldados en la Agencia. Los colonos de los alrededores se sentían incómodos y había cierto resentimiento entre los apaches mescaleros y los chihennes. Russell también pidió que los caminos entre La Luz y Tularosa, y de Tularosa al norte hasta Tres Ríos sean patrullados todos los días. El 12 de julio, llegó el visto bueno para que los chihennes estuviesen en la reserva. 

El 17 de julio, Russell informó que más de 30 comanches estaban en la reserva. Unos días después, el ejército arrestó a diez indios, supuestamente apaches lipanes. Tres de ellos resultaron ser mescaleros y fueron puestos en libertad. Los siete restantes fueron identificados como lipanes y encarcelados [más tarde resultaron ser mescaleros y causarían algunos problemas a Russell]. A finales de julio, había 145 chihennes o mimbreños [uno de ellos mató a un mescalero en defensa propia] en la Reserva Mescalero.

El 30 de julio, Russell informó que tres acusaciones habían sido presentadas contra Victorio en el condado de Grant, una por homicidio y dos por robo de caballos. Russell pidió instrucciones por si las autoridades del gobierno intentaban detener a Victorio. A principios de agosto, un guerrero chihenne borracho mató a una mujer mescalero.

El 12 de agosto, los apaches chihennes y mescaleros se reunieron en la Agencia para recibir sus raciones, aprovechando Russell la ocasión para decirles que si seguían matándose entre sí, el gobierno tendría que intervenir. Los chihennes dijeron que “había hablado bien” y prometieron que si uno de los suyos mataba a alguien, lo llevarían ante él pero pidieron que los mescaleros hiciesen lo mismo)

* El 1 de julio, el periódico “La Voz de México” publica: Los apaches. ‘El Periódico Oficial de Los apachesSonora’ publica la siguiente comunicación: Prefectura del Distrito de Moctezuma [Sonora]. Por el ciudadano José Provencio que llegó anteayer del pueblo de Guásabas [Huásabas, Sonora], ha recibido esta prefectura la noticia de que en el pueblo de Nácori Chico [Sonora]… asesinaron los bárbaros [apaches] 11 vecinos de aquel pueblo…“.

* En julio, según un informe del cónsul de los Estados Unidos en Chihuahua, Louis H. Scott, Juh está en Casas Grandes (Chihuahua) con unos 40 guerreros y 50 mujeres y niños apaches nednais. (Juh había enviado unos emisarios para solicitar la paz al gobernador de Chihuahua, Ángel Trías Ochoa quien, al no tener suficientes hombres para combatirles, organizó una reunión entre los comerciantes para que diesen comida y mantas a los apaches).

* El 21 de agosto, Victorio huye de la Reserva Mescalero ([Otero y Lincoln Counties, New Mexico]. El motivo por el que se fue sigue siendo un misterio. Uno de ellos pudo ser que un juez y un fiscal de Silver City [Grant County, New Mexico] fueron a cazar y a pescar con varios amigos a la Reserva Mescalero poco tiempo después de que Victorio se enterara  de que se hubieran presentado acusaciones contra él. Victorio temió ser arrestado.

También estaba molesto con el agente de la reserva Samuel A. Russell por no dar a su banda suficientes raciones. Había estado con algunos de sus hombres en la Agencia para pedir raciones. Russell se negó. Enfadado, Victorio tiró de la barba de Russell, le dio una bofetada y lo maldijo. Asustado y enfadado, el agente ayuda a Fort Stanton. Cuando los soldados se acercaban a la Agencia, sonó una corneta que Victorio oyó en su campamento en la distancia. Los chihennes montaron apresuradamente sus caballos y se fueron. Russell inmediatamente telegrafió para informar de la huida al coronel Hatch y al Comisionado Indio, Ezra Ayres Hayt en Washington. Supuestamente en ese momento, las familias de los chihennes iban camino de San Carlos a la Agencia Mescalero y Russell creía que Victorio podría intentar ir a buscarlos.

Solon Sombrero, un apache mescalero, más tarde daría su versión de lo que sucedió. Los apaches chihennes estaban recibiendo raciones [probablemente el 19 de agosto] cuando Russell les dijo que se quedaran en la Agencia. Victorio se dio cuenta de que los blancos estaban planeando algo, rompió el vale de racionamiento y se lo tiró al agente diciendo: “Hay otras cosas además de las raciones. Yo viviré. En tres días nos iremos“. Victorio dijo a sus guerreros que dieran el tiswin que habían estado haciendo a los mescaleros, y se fueron.

El mismo Russell sugirió otra causa para la huida de Victorio. El 21 de agosto, un oficial y 20 soldados de Fort Stanton, acompañados por tres o cuatro colonos, llegaron a la Agencia. Una banda india había robado 25 caballos en el río Pecos, y los colonos habían seguido las huellas que llevaban hasta la reserva. Russell, que estaba convencido de que los apaches chihennes los habían robado, logró recuperar 18. Victorio se dio cuenta de que le quitarían el resto por lo que decidió dejar la reserva.

Unos pocos apaches mescaleros fueron con él, Manchito y Running Water entre ellos. lozen-jeroen-vogtschmidtSu banda aumentaba de vez en cuando con otros guerreros mescaleros que estaban ansiosos por probarse en el sendero de la guerra. Los apaches chihennes cabalgaron hacia el suroeste a través de New Mexico y México, dieron un rodeo alrededor del área de El Paso para regresar otra vez a New Mexico. Durante los meses siguientes, se le unirían algunos apaches lipanes y más mescaleros e incluso, algo verdaderamente extraordinario, un guerrero comanche. 

Victorio atacó y mató a varios colonos y rancheros, robó caballos, y eludió a la caballería. Se ha estimado que su banda, en la que también estaba su hermana Lozen y Nana, mató a más de 300 mexicanos y estadounidenses en menos de un año).

* El 4 de septiembre, Victorio y sus guerreros (es posible que Juh participara en el ataque) atacan la manada de caballos de la compañía “E” del 9º de Caballería de los  Estados Unidos, mandada por el capitán Ambrose Apache Raiders (Barry Sapp) Hooker, estacionada en Ojo Caliente ([Socorro County, New Mexico]. Una vez fuera de la reserva, la banda de Victorio tuvo que sobrevivir cometiendo asaltos. Victorio había robado más de 15 caballos en la reserva pero necesitaba más para mantener su movilidad. Mataron a cinco militares [el sargento Silas Chapman, y los soldados Lafayerre Hoke, William Murphy, Silas Graddon y Alvrew Percival]  y tres civiles que custodiaban los 50 caballos y 18 mulas, llevándoselos sin que se enterara el resto de la guarnición. Lo hicieron observando la rutina de los cuidadores, pacientemente, y sólo atacaron cuando la manada estaba fuera de la vista y alejada del resto de la guarnición. Los apaches notaron que cada día llevaban más lejos los caballos y las mulas a pastar, y que cuando la manada volvía hacia Ojo Caliente, pasaba por una zona sobre el lado más alejado de una gran roca, que estaba cortada por varios arroyos. Mientras llevaban la manada por el otro lado de la roca y mientras se detenían en estos arroyos, 40 apaches atacaron.

Cuando examinaron el terreno después del ataque, vieron que los apaches se habían dividido enApaches (Frederick Ray) tres grupos. El primero, de unos 12 a 15 guerreros, estaba encargado de matar a los guardias, ocultándose en el área donde iban los soldados de caballería, armados sólo con revólveres. Hay señales que indican que no estaban en un punto fijo, sino avanzando silenciosamente en sentido contrario al avance de la manada hasta que los guardias se pararon. Otros apaches estaban ocultos a lo largo de los flancos del avance de la manada, para conducir los caballos y mulas al interior de un arroyo; y un tercer grupo estaba oculto en otro arroyo más alejado de la roca, para detener a cualquier animal que quisiera volver a Ojo Caliente.

Tres de los cinco guardias estaban desmontados cuando los apaches abrieron fuego, mientras los Unknown (Frank McCarthy)otros dos, todavía montados, habían caído de la silla cuando la manada fue ahuyentada hacia el arroyo. Las señales mostraron que algunos caballos habían tratado de volver hacia Ojo Caliente antes de que los apaches los hubieran capturado, para reunirlos y llevárselos. Un mensajero fue enviado sobre la única mula que quedaba para pedir ayuda. La compañía “E” no recibiría nuevas monturas hasta el mes de diciembre, no pudiendo participar en la búsqueda de la banda de Victorio en septiembre y en octubre.

Unos días más tarde, Victorio atacó otro puesto militar, a 32 km al sur de la reserva de Ojo Caliente, con el resultado de 10 soldados muertos y todos los animales capturados. En respuesta, el coronel Hatch envió sobre el terreno a todas las compañías del 9º de Caballería, y al resto de tropas las distribuyó  por los diferentes puestos de New Mexico. En septiembre, el subteniente Charles B. Gatewood y su compañía “A” de exploradores apaches partió de Fort Apache para interceptar a Victorio pensando que podía estar cerca de San Carlos donde se encontraban sus familiares.

La banda de Victorio varió en tamaño varias veces, comenzando con casi 80 guerreros, llegandomuchacho-negro a sumar unos 300. Incluyendo mujeres y niños, su banda nunca excedió de 450 personas. Los periódicos de la época afirmaban que entre sus seguidores había comanches y navajos pero eso no es cierto [varias fuentes afirman que había un comanche pero ningún navajo]. Varios apaches mescaleros mandados por Caballero y Muchacho Negro, junto a Caje, Manchito y Running Water se unieron a Victorio durante algún tiempo, lo que explica el elevado número de guerreros que tuvo. Como el éxito y la fama de Victorio crecía, jóvenes guerreros incrementaban su banda o al menos, lo emularon asaltando en sus propios territorios, aumentando la verdadera fuerza de su banda y dando la impresión de que era capaz de recorrer largas distancias en poco tiempo.

Un destacamento del 9º de Caballería, mandado por el subteniente George W. Smith, encontró el rastro de Victorio, siguiéndolo hasta el Río Grande pero no pudo atraparlo. Victorio dejaba guerreros en la retaguardia para arrojar rocas de gran tamaño sobre los soldados que le perseguían, retrasando su marcha. Los apaches conocían bien el terreno, eran demasiado rápidos, montando sus caballos hasta que morían; se los comían y robaban más para continuar la lucha. Siempre en monturas frescas, Victorio los dividía en pequeños grupos, cruzando la frontera a Chihuahua antes de que pudieran ser interceptados. Allí conseguía municiones y suministros a cambio de no atacar una localidad. Algunos pueblos les ofrecían alcohol con la esperanza de que se emborracharan para poder matarles  fácilmente más tarde. Victorio conocía ese truco prohibiendo a su gente beber alcohol mexicano.

Durante el breve período de presencia de Victorio en Chihuahua, el nuevo gobernador de New Victorio (Henry Cross)Mexico, Lewis Wallace, autor de la novela “Ben Hur”, solicitó a Washington autorización para crear compañías de voluntarios para perseguir a Victorio. Grupos parecidos, apresuradamente creados, fueron inútiles contra los ágiles apaches, teniendo muchas probabilidades de ser emboscados y derrotados por los que creían su presa. La petición fue rechazada pero aseguraron a Wallace que más tropas federales se concentrarían en New Mexico. Sin esperar su llegada, las poblaciones crearon milicias para defenderse. Las localidades más grandes pudieron disuadir a los apaches de ser atacadas pero las más pequeñas no pudieron armar hombres suficientes para hacer lo mismo. Cuando Victorio las atacó, las pérdidas fueron considerables).

* El 16 de septiembre, Victorio está de vuelta en New Mexico. apache-warrior-paul-a-lanquistLa compañía “B” del capitán Dawson y la “E” del capitán Hooker, patrullaban por el suroeste de New Mexico buscando rastros de la llegada de Victorio. Otras dos compañías, la “C” y la “G” estaban cerca para apoyarles en caso necesario. Exploradores navajos de Dawson encontraron un rastro de hacía dos días, en la cabecera del Sierra Blanca Canyon, llevando la noticia a Hooker para que acudiera a ese lugar. Mientras tanto, la compañía de Dawson siguió el rastro hasta la cabecera del Las Animas Creek donde, el 18 de septiembre, se toparon con la banda de Victorio. Ahí, fuertemente atrincheradas trás las rocas, con vistas a un profundo cañón, los apaches esperaban la llegada de los soldados. Victorio eligió el terreno para ese enfrentamiento. Cuando las tropas de caballería desmontaron y avanzaron hasta el cañón, un disparo mató a uno de los exploradores navajos y un nutrido fuego cruzado cayó sobre los sorprendidos soldados. Rodeado por tres lados, las dos compañías estaban cercadas.

A 4’8 km de distancia, el capitán Beyer, con la compañía “C” y el teniente Hugo, con la “G”,the-fortress-gretchen-price cabalgaron al galope al oir los disparos. Cuando llegaron, los 50 soldados desmontaron y avanzaron hasta el cañón pero Victorio, en lugar de retirarse, no dudó en enfrentarse también a ellos, haciéndoles retroceder. Unos cinco hombres del destacamento al mando del teniente Robert T. Emmet quedaron atrás pero gracias a su excelente posición y buena puntería, proporcionaron un efectivo fuego de cobertura para que el resto de los hombres se retiraran. Con la confusión y el humo de la batalla, Emmet consiguió retirar a sus hombres de la primera línea, siendo más tarde condecorado con la Medalla de Honor por su valentía.

Las compañías “C” y “G” se recuperaron de su sorpresa inicial, intentando desalojar a losapache-ambush-lynn-larose hombres de Victorio, uno por uno, de las rocas que ocupaban. Después de una pelea de un día de duración, con cinco hombres muertos y uno herido, los soldados de caballería no fueron capaces de desalojar a los apaches de las rocas pero establecieron contacto con las compañías “B” y “E” que seguían rodeadas, realizando un ataque al flanco de los apaches para que pudieran retirarse. El teniente Matthias W. Day avanzó unos 180 metros bajo un intenso fuego para rescatar a un soldado herido [Esto provocaría más tarde la ira del teniente coronel Dudley, que quiso hacerle un consejo de guerra, pero una junta de investigación lo aclaró todo y más tarde recibiría la Medalla de Honor, junto al sargento John Denny, que también corrió bajo el fuego para rescatar a un soldado].

La lucha se prolongó a lo largo del día hasta que Beyer decidió la retirada dejando el campo en manos de los apaches. En el informe que sometió a sus superiores, el comandante Albert P. Morrow, del 9º de Caballería, afirmó: … el capitán Beyer hizo lo único que se podía hacer en tales circunstancias. He visitado el campo [de batalla] y estoy seguro de que sin la oportuna llegada del capitán Beyer, el destacamento del capitán Dawson hubiera sido aniquilado… Dawson describió la naturaleza del terreno y yo simplemente puedo afirmar que tardé 1 hora y 20 minutos en ascender al campamento indio y bajo fuego habría sido absolutamente imposible tomarlo al asalto con un destacamento de hombres ya que mi destacamento apenas pudo llegar hasta allí y eso que nadie disparaba contra nosotros.

Al anochecer, los soldados rompieron el cerco. Aunque las pérdidas en hombres fueron pocas, ocho muertos [cinco soldados y tres exploradores] y unos pocos heridos, no ocurrió lo mismo con las monturas. Treinta y dos murieron y seis resultaron heridas, y 53 caballos y mulas quedaron abandonadas, quedando la fuerza de caballería en gran medida a pie. Las pérdidas de la banda de Victorio se estimaron en dos o tres guerreros, pero la costumbre apache de llevarse a sus muertos y heridos, hacía imposible hacer un recuento exacto. Por un breve tiempo, circuló el rumor de que Victorio había muerto en ese enfrentamiento. 

Al amanecer del día siguiente, el comandante Morrow puso en marcha a todas las unidades disponibles. De un total de seis oficiales y 191 soldados, 73 de ellos y 36 exploradores iban a pie como resultado de los anteriores enfrentamientos con Victorio. La primera noche acamparon junto al río Mimbres, cerca del rancho Thompson, desde donde Morrow envió a los exploradores al mando del teniente Charles B. Gatewood y un destacamento al mando del capitán Augustus P. Blocksom, recién llegados de Arizona, a las Mimbres Mountains, sospechando que allí estaba el campamento de Victorio. Mediante el uso de mulas de carga, podrían viajar más rápido. Mientras tanto, el resto de las fuerzas, llevando carros con suministros, tomaría un antiguo camino alrededor de la sierra. El plan era que Gatewood y Blocksom atacasen desde el oeste mientras que Morrow lo haría por un valle desde el este, atrapando así a Victorio entre dosnot-here-jim-carson fuegos. Gatewood y Blocksom, yendo relativamente rápidos, llegaron a donde creían que estaba el campamento de Victorio. En cambio, Morrow avanzaba muy lentamente a causa de los carros por lo que cuando llegó y comenzó la operación, Victorio se había ido [había abandonado el lugar tres días antes]. Morrow rastreó innumerables valles y picos de escarpadas montañas sin éxito. El escurridizo enemigo se había esfumado.   

El destacamento de Blocksom salió en su busca, localizando el rastro de Victorio cerca del ríoa-hot-trail-don-oelze Arroyo Seco. Llovía constantemente y los soldados sufrían sus consecuencias. Después de tres días, los exploradores determinaron que Victorio sabía que estaba siendo seguido. En su camino dejaba animales enfermos que dejaba morir, no realizando ningún esfuerzo en ocultar su rastro. La lluvia terminó, apareciendo un sol abrasador que quemaba a los soldados con sus uniformes de lana. Los exploradores se adelantaron a buscar agua que apenas tenían debido a que el destacamento había seguido la pista durante 11 días.

El 28 de septiembre, los exploradores apaches descubrieron el campamento de Victorio en un profundo cañón, intercambiando algunos disparos. Los apaches hostiles pensaron que sólo estaban los exploradores apaches, pero pronto se dieron cuenta de su error. Cuando encontraron el campamento de Victorio, los exploradores apaches habían informado a Morrow pero éste pensó que estaba demasiado oscuro para atacar y ordenó montar el campamento para pasar la noche. Poco después, los exploradores apaches fueron cautelosamente hacia delante para rodear el campamento de Victorio por un terreno accidentado. Al amanecer, alrededor de 80 hombres avanzaron a pie para asaltar el campamento enemigo pero de nuevo los apaches habían escapado. Las pérdidas conocidas de Victorio fueron de tres muertos [dos guerreros y una mujer], mientras que los soldados no sufrieron bajas.

Al día siguiente, 29 de septiembre, los exploradores apaches que iban por delante deVictorio (Jack Hayes) la columna de Morrow vieron a la banda de Victorio participando en un tiroteo mientras cabalgaban. Cuando llegó Morrow con las tropas, ordenó un ataque inmediato, sabiendo que su enemigo no le daría otra oportunidad. A las 17:00 horas, los exploradores apaches, mandados por Gatewood y Blocksom, avanzaron hacia el campamento de Victorio, cerca del Cuchillo Negro Creek [Sierra County, New Mexico], seguidos de los soldados bajo el fuego que los apaches hacían desde las colinas de los alrededores. La lucha terminó cuando llegó la oscuridad en torno a 22:00 horas. Los soldados no tuvieron bajas, y tres apaches muertos fueron encontrados sobre el terreno. El sargento Thomas Boyne sería galardonado con la Medalla de Honor por su valentía en ese enfrentamiento. Los hombres de Morrow capturaron unos 60 caballos y mulas, incluyendo 15 animales ensillados con pertrechos; algunos de éstos provenían del destacamento de Hooker, perdidos en el enfrentamiento del 16 de septiembre. A la mañana siguiente, los exploradores apaches salieron en busca de Victorio, quedándose Gatewood y Blocksom en su campamento con un destacamento de soldados para proteger la recua de mulas, y Morrow en otro campamento adyacente.

Victorio no estaba lejos. Sus guerreros ocuparon posiciones entre las rocas keeping-watch-david-nordahlcon vistas a su campamento abandonado. Las escarpadas paredes del cañón tenían alrededor de 240 metros de alto, llenas de árboles y maleza. Los guerreros de Victorio esperaron hasta el desayuno, cuando Morrow retiró a 11 de los 12 hombres que estaban de guardia. El centinela que quedaba recibió un disparo en la cabeza por un tirador apache, mientras que el resto abrió fuego a discreción por todos los lados de ambos campamentos. Gatewood registró la confusión causada por este ataque: “Al inicio de la siguiente mañana [30 de septiembre], cuando ya habíamos desayunado, un disparo sonó por el cañón, y a continuación, una andanada, seguido por el aumento de más y más disparos, con gritos del destacamento, duplicado y triplicado por los ecos del valle, que era suficiente para poner nervioso a un hombre. Yo no creo que allí hubiera un hombre en su sano juicio, excepto el cabo, que fríamente me informó después de un rato que yo estaba sentado en el lado equivocado de una roca, señalándome la insensatez de esa protección“.

Los apaches comenzaron a disparar contra los hombres de Blocksom y luego contra el campamento de Morrow. Los soldados devolvieron el fuego, avanzando en grupos pequeños, saltando de roca en otra. Al avanzar los soldados, los hombres de Victorio se replegaron un poco más atrás y siguieron luchando. El tiroteo siguió durante la mayor parte del día, con los soldados tratando de flanquear al enemigo y colocarse detrás de ellos para cortar su huida. Cada vez que estaban a punto de hacerlo, los apaches simplemente se retiraban un poco más atrás y volvían a disparar. Un destacamento asaltó uno de los acantilados, proporcionando fuego de cobertura para que Morrow guiara un asalto por el otro lado. En ese momento, los exploradores apaches volvieron, y los hombres de Victorio se encaramaron en las partes más altas. Los oficiales llegaron a la conclusión de que esas posiciones eran imposibles de atacar. Desde los riscos de la fuerte pendiente, los apaches se burlaban de los soldados. Los rastros de sangre y trapos ensangrentados dejados atrás eran la única evidencia de que más de un apache había sido alcanzado. El capitán Francis S. Dodge recibiría la Medalla de Honor por sus acciones durante ese día.

A las 15:00 horas y ante la dificultad del terreno, el comandante Morrow decidió adam-hookretirarse del cañón y buscar otra manera de luchar contra Victorio. Viendo la retirada de los soldados, Victorio creyó que había rechazado al enemigo. Por el momento resistían, pero a un gran costo. Un número indeterminado de guerreros murieron y muchos resultaron heridos. Morrow informaría más tarde que había ahuyentado a los apaches pero que había tenido que retirarse por falta de agua. Gatewood dio una historia diferente, indicando que los hostiles se habían retirado a una mejor posición desde las que no pudieron ser desalojados. Cuando Morrow empezó a retirarse, los apaches volvieron a atacar, hostigando al destacamento hasta llegar a un terreno más abierto, cercano a Cuchillo Negro.

El 1 de octubre, Morrow continuó la persecución. Los exploradores apaches consiguieronnever-surrendered-don-oelze capturar a una mujer y un niño que se habían perdido cuando los apaches huyeron. La mujer indicó que Victorio marchaba en dirección a las Mogollon Mountains [Grant y Catron Counties, New Mexico] llevando varios heridos incluyendo a su hijo, un guerrero llamado Washington. Aquel atardecer, los exploradores apaches comunicaron que habían localizado el campamento apache. Morrow y el grueso de su mando se pusieron en marcha a las 02:15 de la madrugada avanzando hasta el lugar en que se hallaba Victorio. Con gran sigilo preparó un movimiento envolvente por el que los exploradores apaches llevarían a cabo un ataque cerrado apoyado por los soldados. Pero a pesar de que las fogatas todavía estaban encendidas y se veía gran cantidad de carne caballar colgada de las ramas de los árboles, Victorio y su gente habían logrado escapar en el último momento. Morrow diría más tarde: “… para evitar una terrible pérdida de vidas humanas sólo la artillería habría conseguido desalojar a Victorio en el caso de que éste hubiera elegido defender sus posiciones“. Morrow envió a los exploradores apaches tras la pista, regresando el 3 de octubre para confirmar que el rastro de Victorio pasaba por el Malpais Creek, camino de las Mogollon Mountains. 

Mientras Victorio [con él iba también su hermana Lozen] se dirigía a las Mogollon Mountains [Grant y Catron Counties, Newlozen-lorenzo-cassa Mexico], Morrow decidió dirigirse a la reserva de Ojo Caliente, que estaba a 24 km, para herrar a algunos caballos y mulas, y adquirir suministros y municiones. También envió un informe de los movimientos de Victorio a Fort Bayard [Grant County, New Mexico] y solicitó más hombres para relevar a los suyos que estaban agotados o sin caballos. El destacamento de Morrow dejó Ojo Caliente el 5 de octubre, en dirección sur a lo largo del North Star Road [Grant County, New Mexico], tratando de localizar el rastro de Victorio para cortarle el paso, pensando que se dirigía hacia México. Después de una marcha de unos 56 km, Morrow se reunió con dos destacamentos de Fort Bayard bajo el mando del capitán George A. Purington del 9º de Caballería y el subteniente James A. Maney del 15º de Infantería. Después de cinco días de búsqueda, no encontraron el rastro  de Victorio, por lo que Morrow envió a sus exploradores apaches de nuevo al norte y acampó para dar descanso a sus hombres. Los exploradores apaches regresaron el 16 de octubre, diciendo que la banda de Victorio se dirigía hacia el oeste. El jefe apache había ido a las San Mateo Mountains [Cibola County, New Mexico] para luego dirigirse al sur después de incendiar el rancho McEver, a 16 km al sur de Hillsboro [Sierra County, New Mexico] donde mataron a seis o siete hombres y se llevaron la mayoría de los caballos; y en Jaralosa Cienega, a unos 5 km del rancho McEver, a por lo menos 10 mexicanos, entre hombres, mujeres y niños, quienes son horriblemente torturados.

Probablemente son los mismos que Daniel D. Aranda relata en su ensayo “Apache Depredationsrunning-fight-david-nordahl in Doña Ana County: An Incident in Victorio’s War”:El viernes 10 de octubre de 1879, Victorio y sus hombres saquean el rancho de Lloyd [Luna County, New Mexico], ubicado aproximadamente a 16 km al oeste de la actual Hatch [Doña Ana County, New Mexico]. Afortunadamente, el Sr. y la Sra. Lloyd no estaban en casa. Se desconoce si había más gente. Sin embargo, gente acampada cerca se enteró de la incursión. Eran George Ackenback y el Sr. Cox, presumiblemente con su familia. Mientras la familia Cox se escondió en un gran arroyo, Ackenback fue a la cercana localidad de El Colorado [hoy Raley] a buscar ayuda.

Ackenback convenció a cinco hombres para que fueran con él, Cosme y Víctor de la O, Juliánthe-stragglers-howard-terpning Torres, Néstor García y Melindres, quienes nunca llegaron al rancho de Lloyd. A 1’6 km del lugar fueron atacados. En una breve pero mortal emboscada, Víctor de la O, García y Melindres murieron. Ackenback y Torres lograron escapar y regresar a El Colorado a pedir ayuda.

Mientras tanto, varios jinetes fueron a diversas localidades a lo largo del Río Grande a buscar ayuda. En poco tiempo, se habían reunidoRenegade Apaches (Henry Farny) un grupo de unos 35 hombres de El Colorado y Santa Bárbara. Entre ellos se encontraban tres hermanos López: Florencio, Tranquilino y Sabino; así como los hermanos Jojola, Durán, Lucero y Serna. Estos tampoco llegaron al rancho. Atravesando La Ceja Canyon [probablemente sea el hoy llamado Horse Canyon] fueron atacados. Consiguieron escapar después de combatir durante todo el día, pero no sin bajas, siendo perseguidos por los apaches. 

Varias partidas habían comenzado a reunirse en Las Cruces y en La Mesilla [Doña Ana County, New Mexico]. El primer grupo, formado por 17 hombres, estaba encabezado por un ciudadano de Las Cruces llamado Eugene Van Patten, quien llevó a su pequeño grupo fuera de La Mesilla sobre las 17:00 horas del domingo, 12 de octubre de 1879. Cabalgaron hacia el oeste bajo una fuerte y fría lluvia, llegando al rancho de Mason a la 01:00 de la noche. Después de un breve descanso, los hombres montaron y siguieron cabalgando hacia el oeste durante varios kilómetros, cruzaron el Magdalena Pass, para dirigirse después al norte, posiblemente hacia el antiguo Fort Fillmore, en la carretera de Fort Thorn.

Sobre las 13.00 horas, vieron tres caballos a varios cientos de metros por delante. Su primerBlanket Signals (Duane Bryers) impulso fue ir a por ellos, pero algunos sospecharon que era una trampa. Desmontaron para comprobar sus armas y equipos, volvieron a montar y avanzaron cautelosamente. No llegaron a donde estaban los caballos. Los apaches aparecieron por todas partes, gritando, disparando, y agitando mantas, asustando a los caballos. El primer muerto fue el secretario del Doña Ana County, William T. Jones, quien recibió dos impactos de fusil, uno en la cadera y otro en la cabeza. En el enfrentamiento que siguió murió Cleto Sánchez, de Las Cruces. Fue derribado de su caballo con una bala en su cuerpo, se levantó, se puso de rodillas y continuó disparando. Una bala le destrozó el muslo pero siguió luchando. Según los informes, gritó a sus compañeros que no se preocuparan por él, que todavía podía pelear. Luchó hasta que recibió un disparo de un apache en el pecho a quemarropa.

Eugene Van Patten, que estaba cerca de Sánchez, sacó su revólver, apuntó a la cabeza delThe Chase (Herman Wendelborg Hansen) apache y le voló los sesos. Van Patten informó que alcanzó también a otro apache en el cuerpo. Otros que murieron en este enfrentamiento fueron Venceslao Lara, Pancho Beltrán y Nepomuceno Barragán. El combate decreció gradualmente a medida que los hombres escaparon, acercándose al camino principal, hacia el oeste.

M. L. Hickey, de La Mesilla, a lomos de un caballo negro, el mejor caballo del grupo, iba muy por delante de todos. En su retirada, advirtió del peligro a un grupo de inmigrantes, que iban a entrar en el Magdalena Pass. Entre ellos se encontraba John Parks quien, con su esposa, cinco hijos y varias otras familias, iban al suroeste de New Mexico desde Texas, donde Parks había vendido sus caballos. Con el dinero había comprado varios artículos, incluido alimentos [gran cantidad de harina] para abastecer una tienda que planeaba abrir en Ralston, Territorio de New Mexico [conocido hoy como la ciudad fantasma de Shakespeare, en el Hidalgo County]. En Ysleta, Parks había contratado a Price Cooper y a sus hijos para transportar sus suministros en grandes carros tirados por bueyes. Después de que Hickey diera el aviso, los inmigrantes rápidamente hicieron un corro con los carros preparándose para luchar. Sin embargo, las aterrorizadas mujeres, les convencieron de lo contrario. Reunieron su ganado, cargaron a sus mujeres y niños en los carros más pequeños y, rápidamente volvieron al rancho de Mason.

Los apaches no tardaron en llegar. Como no estaban seguros de que todos los inmigrantes seabandoned-david-nordahl hubieran ido, se acercaron cuidadosamente a los carros y, posicionando algunos tiradores, avanzaron. Saquearon los carros y mataron a los bueyes, llevándose todo lo que podía ser de utilidad. El resto fue destruido. Rollos de tela y toneladas de harina quedaron esparcidos por todas partes. Dejaron el lugar en un completo desorden. En medio del pillaje, los apaches vieron que otra caravana se acercaba por el oeste. Los apaches rápidamente borraron sus huellas sobre el Magdalena Pass organizando otra emboscada, varios kilómetros al oeste de allí.

La caravana que se aproximaba estaba formada por una docena de viejos carros de estilo mexicano, llamadas ‘carretas’, con al menos 11 hombres, una mujer y un niño. También, iba con ellos un solitario norteamericano a caballo, que probablemente se había unido al grupo por su seguridad. Estos mexicanos habían estado en el área de Silver City vendiendo frutos secos y ahora volvían a sus casas en la parte mexicana de El Paso, hoy Ciudad Juárez [Chihuahua. Lo que hoy es El Paso, entonces se llamaba Franklin].

Cuando la caravana se acercaba al Flat Top Mountain, fue emboscada. La lucha acabó Shoot out with the Apaches (Herbert Morton Stoops)rápidamente. Todos murieron excepto una mujer y un niño que fueron capturados. El norteamericano, mejor armado que el resto, corrió para resguardarse tras una gran yuca, a varios cientos de metros de distancia. Cavó un pequeño hoyo con su cuchillo y disparó más de 100 veces su Winchester calibre 44-40, antes de caer. Mientras, el resto de los hombres de Van Patten llegaban al rancho de Mason.

A la mañana siguiente, domingo 14 de octubre, unos 75 ó 80 hombres, incluyendo abogados, trabajadores y hombres de negocios de poblaciones a lo largo del Río Grande, se habían reunido en la plaza de La Mesilla en respuesta a la llamada de auxilio. Poco después del mediodía, estaban sobre el rastro. Cuando alcanzaron la cima de una colina, justo al oeste del pueblo de Picacho, pararon para elegir quien los iba a mandar. Entre ellos iban el sheriff Henry J. Cuniffe, futuros sheriffs como Martin Lohman y Guadalupe Azcárate, y hombres de la antigua Columna de Voluntarios de California [la que combatió en Apache Pass con Cochise], como John S. Crouch y David Wood. Sin embargo, eligieron a un muchacho alto, de mirada siniestra llamado William Logan Rynerson. Abogado de profesión, el coronel Rynerson, como le conocían, era también un antiguo soldado de los Voluntarios de California. John Crouch y Guadalupe Azcárate fueron elegidos primero y segundo al mando, respectivamente.

Después de la elección, los hombres siguieron su viaje hacia el oeste. El viento y la lluvia arreciaban cuando el grupo de Patten llegó. Todos juntos alcanzaron esa noche el rancho de Mason, donde se enteraron de los últimos acontecimientos, quedando algunos abatidos. Notándolo, a la mañana siguiente el coronel Rynerson habló ante sus hombres que sus amigos y vecinos muertos estaban en la llanura, comidos por los coyotes; y que era su deber recuperarlos para enterrarlos apropiadamente. Tal vez tendrían que luchar contra los apaches pero Rynerson afirmó que no iba a esperar a sus hombres y que si alguien quería abandonar, que se fuera. Doce dijeron que se iban. Luego dio la orden de partir entre hurras. Esto hizo que esos doce se avergonzaran uniéndose otra vez al grupo. El Dr. William Braden Lyon, J. B. Hinds y Filemón Varela, del grupo de Van Patten, también se unieron, como probablemente John Parks, Price Cooper y su grupo.

Cuando se acercaron al Magdalena Pass, vieron una zona blanca como si hubiera caído una tormenta de nieve. Al acercarse, resultó ser la harina desparramada. Aquí y allí había bueyes muertos y moribundos, los carros volcados y su contenido desparramado. Era desalentador para John Parks que había invertido todo lo que tenía en esa empresa. Pero todavía había algo más desgarrador, dos perritos que una de las familias habían dejado atrás en su precipitada huída hacia el rancho de Mason. Uno estaba colgado por el cuello de uno de los carros, mientras que el otro, aún gemía, cojeando sobre los muñones de sus pies. Pusieron fin a su dolor.

El grupo continuó su marcha. Justo al norte de Flat Top Mountain encontraron otra horribleeach-man-was-seized-and-bound-head-downward-william-harrison-bryant visión. Bueyes mutilados y moribundos bramando de dolor entre restos de víctimas humanas destrozadas. Sólo se podía cavar una zanja para enterrar a los muertos. Mientras cavaban, algunos hombres vieron una carreta en movimiento, sin rumbo, en la distancia. Al acercarse vieron que su conductor era un cuerpo hinchado, sentado y apoyado contra una caja. Era un espectáculo horrible. Lo enterraron con los demás miembros de la caravana.

El grupo del coronel Rynerson se dirigió al rancho de Lloyd. A lo largo del camino recogieron elapache-torture-shortridge cuerpo, en muy mal estado, de William T. Jones. El siguiente cuerpo estaba muy mutilado y en avanzado estado de descomposición, al igual que el resto. El peor fue el de Cleto Sánchez, que había luchado tan valientemente. El disgusto surgió cuando el conductor de un carro se negó a transportarlos. El coronel Rynerson intervino. Todos serían llevados de vuelta o todos serían enterrados allí. Algunos se quejaron. Pablo Melindres, de Doña Ana, dijo que ya que el cuerpo de Jones estaba en el carro, debía ser llevado de vuelta. Cuando los demás le apoyaron, Rynerson estuvo de acuerdo. Sánchez, Beltrán, Barragán y Lara fueron enterrados allí.

Los hombres de Rynerson llegaron a El Colorado el jueves 16 de octubre, a la 01:00 horas y, alTreasure in the Desert (Howard Terpning)amanecer, se dirigieron al rancho de Lloyd. La destrucción era total. Más de un centenar de ganado vacuno y gallinas estaban esparcidos por el suelo, y los únicos seres vivos eran un gato y un ternero. Poco se podía hacer por lo que emprendieron la marcha.

Llegaron a La Mesilla el viernes, 17 de octubre, sin más incidentes. Enterraron a William T. Jones, de 31 años, en un huerto del patio trasero de la casa de sus padres.  

Florencio C. López, participante el 11 de octubre, en el enfrentamiento en La Ceja Canyon, se deprimía y bebía en exceso cuando recordaba el suceso en el que perdió la vida su hermano mayor Sabino.

Se conocen algunos nombres de los muertos de la caravana mexicana: Fernando Bermúdez, Jesús Bermúdez, Agapito Telles, Blas Tapia, Felipe Tapia, Roque Candelario, Francisco Candelario, Aniceto Abeyta, Teodoro Durán, Faustino Díaz y Marcelino Gómez.

Alguno de los hombres de Santa Bárbara y El Colorado que participaron fueron: Sabino C. López, Tranquilino C. López, Florencio C. López, Diego Durán, Luciano Durán, Víctor Durán, los hermanos Jojola, los hermanos Lucero, Anastasio Serna y Victoriano Serna. 

Algunos miembros del grupo de Van Patten eran: William T. Jones, el Dr. William Braden Lyon, J. B. Hinds, Nepomuceno Barragán, Venceslao Lara, Cleto Sánchez, Pancho Beltrán, Jacinto Armijo. Nicolás Armijo, M. L. Mickey y Filemón Varela.

Algunos de los hombres de Las Cruces que se sabe iban con el coronel William Logan Rynerson eran: David Wood, Henry J. Cuniffe, Guadalupe Azcárate, Anastasio Azcárate, W. L. Jerrel, Adam Sohns, Albert Brewer, Ed Wakefield, James Cumbres, Antonio Luera, John Myers, Martin Lohman, Joseph Duper, Leonce Fraissonet, Antonio Luna, Juan Olivar y el Dr. Antonio S. Montero.

De La Mesilla eran: John S. Crouch, J. W. Southwick, B. McCall, H. C. Boon, Charles F. Bull, Pablo Gamboa, Desiderio Gamboa, Morris Freudenthal, J. W. Koeler, Anastasio García, Giraldo García, Felipe López y Tiburcio López [hermanos de  Sabino, Tranquilino y Florencio López de El Colorado], Cruz Chavarría, Walter Crowder, William Edmonds, Daniel Frietze Jr., Francisco Barrio Jr., O. S. Casad, Rodrigo Rueles y Henry D. Bowman.

De Doña Ana y Picacho eran: Evangelista Chávez, Sixto García, Pánfilo González, Neris Trujillo, L. Apodaca, C. Benavides, Felipe García, Jose Palin, Jose López, Silverio Varela y Francisco Varela.

De Santo Tomás eran: Franco Salazar, Ramón Salazar y Leónidas Provencio.

De Chamberino eran: Chon García, Francisco Armijo, Rumaldo Mesa y Jesús Sandoval. 

Un tal Hixon y Gregorio García [probablemente de La Mesilla] iban con Van Patten o Rynerson. Así terminaba este suceso narrado por Daniel D. Aranda en su ensayo “Apache Depredations in Doña Ana County: An Incident in Victorio’s War”.

Los ataques de Victorio eran dados a conocer por el sur de New Mexico. Un mensajero llegó de Fort Cummings [Luna County, New Mexico] con la noticia de que los apaches habían saqueado Santa Bárbara, también llamado Hatch [Doña Ana County, New Mexico] matando a varias personas. A las 18:30 horas llegó otro mensajero del teniente Gatewood confirmándolo e informando que el rastro de Victorio iba hacia las Florida Mountains [Luna County, New Mexico], al sur de New Mexico.

Cuando el 16 de octubre, los exploradores apaches de Morrow le informaron de que the-guardians-gretchen-pricehabían encontrado el rastro de Victorio, dio orden de partir. Morrow creía que Victorio intentaría regresar a las Mogollon Mountains siguiendo su antiguo sendero hacia las San Mateo Mountains [Cibola County, New Mexico] pero al final el rastro les condujo hacia México. Comenzó una dura persecución durante 180 km en la que los soldados y sus animales sufrieron terriblemente pues no pudieron beber en casi 70 horas, hasta que por fin, el 29 de octubre, llegaron al río Corralitos donde los exploradores apaches habían localizado a Victorio [es posible que Juh y Gerónimo estuviesen con él]. Estaban parapetados en un cañón situado en unas colinas rocosas cubiertas de una espesa vegetación; eran las estribaciones de la Sierra Guzmán [municipio de Ascensión, Chihuahua]. No obstante, en lugar de ir directamente al cercano río para abrevar y dar de beber a sus hombres, Morrow temiendo que el enemigo se escapara ordenó atacar. Pero Victorio no tenía ninguna intención de abandonar su posición y dirigiendo a sus hombres con habilidad, ofreció una tenaz resistencia. La mayoría de los apaches iban armados con rifles de repetición Winchester mientras que los soldados llevaban el clásico Springfield con recámara de un sólo disparo; y mientras la banda de Victorio se hallaba descansada, los soldados llegaron en un estado lamentable sin apenas haber bebido victorio-jeroen-vogtschmidtagua durante casi tres días. El informe de Morrow relata cómo los caballos y las mulas relinchaban de un modo penoso debido a la sed que padecían. Su destacamento había quedado reducido a 81 soldados y 18 exploradores apaches, quedando el resto rezagados con los caballos que se iban lastimando. Ante la imposibilidad de avanzar frontalmente, Morrow ordenó a Gatewood que atacara por el flanco. En una demostración de coraje bajo un intenso fuego, el teniente, junto a sus exploradores apaches de la compañía “A”, llegó hasta pocos metros del parapeto de los apaches. Éstos hacían rodar grandes rocas contra ellos, acción que iba apoyada por un intenso fuego de fusilería. Por suerte para los soldados, la mala puntería de los apaches les salvó de sufrir bajas aunque se vieron obligados a mantenerse a cubierto. Cuando se hizo evidente que era imposible proseguir y ante el lamentable estado de sus hombres, Morrow ordenó la retirada hacia las 13:00 horas. Los soldados abandonaron el campo de batalla ordenadamente pero al poco tiempo todos [hombres y animales] se lanzaron en una carrera alocada al cercano río para saciar su sed, mostrando su enorme alivio con gritos de jolgorio.

Sorprende que no hubiera apenas bajas en este enfrentamiento. El comandante Morrow informa de unadam-hook muerto y dos heridos, no mencionando bajas apaches. Si la puntería de los apaches era mala, en esta ocasión la de los soldados tampoco fue buena. Sin embargo, en su informe el comandante Morrow considera que logró debilitar a Victorio expulsándole de las tierras que éste había declarado que nunca abandonaría. Ahora bien, Morrow reconoció las limitaciones de los soldados contra unos apaches bien armados conducidos por un verdadero líder militar. En su informe oficial para el Secretario de Guerra, menciona a varios oficiales y soldados que se distinguieron por su excelente actuación a lo largo de la campaña. Sin embargo, Morrow con las siguientes palabras, reconoce dónde se hallaba el verdadero mérito de la campaña: “Con el capitán Campbell y sus hombres de la compañía ‘A’, del 6º de Caballería estoy en deuda por su galante y eficiente servicio y con los tenientes Blocksom y Gatewood, del 6º de Caballería, con sus inestimables exploradores indios [apaches] a los que se les debe todo el mérito de la expulsión de Victorio del territorio pues sé que sin suVictorio ayuda el destacamento jamás hubiera podido seguir el rastro de Victorio“.

Victorio no tenía ninguna intención de quedarse en México y probablemente no se sentía “expulsado” de los Estados Unidos. Simplemente, había llevado al enemigo a su terreno para combatirle mejor. Durante los numerosos combates había perdido a valerosos guerreros y esperaba contar con la adhesión de nuevos combatientes mescaleros. También acariciaba la idea de realizar una incursión contra la reserva de San Carlos para liberar a su familia y a las de varios de sus hombres.

El comandante Morrow se dirigió a Fort Bayard, llegando el 2 de noviembre. La mayoría de los caballos se habían perdido en los combates, por las marchas y por la falta de forraje. Los hombres estaban agotados, y los que habían perdido sus monturas tuvieron que regresar a pie.

Durante la ausencia de Victorio, el nuevo gobernador de New Mexico, Lewis Wallace, autor de la novela “Ben Hur”, solicitó a Washington autorización para organizar compañías de voluntarios para perseguir a Victorio. La petición fue rechazada pero Wallace recibió garantías de que más tropas federales se concentrarían en el Territorio. Sin esperar su llegada, las comunidades locales formaron milicias para su defensa. Las más grandes pudieron disuadir a los apaches de ser atacadas pero las más pequeñas no podían armar suficientes hombres para hacer lo mismo. Cuando Victorio las atacó sufrieron considerables pérdidas.

Convencidos de ser el próximo objetivo de Victorio, muchos colonos y ganaderos del Territorio solicitaron protección a las autoridades civiles. La prensa se hizo eco de sus sentimientos, ridiculizando al Ejército por su incapacidad para capturar o destruir “al rebelde apache”. La controvertida utilización de tropas “de color” también fue muy discutido en las editoriales. Unas manifestaban poca confianza en sus habilidades; otras denunciaban la práctica de armar a los antiguos esclavos, y algunas los presentaban como salvadores de una tierra con problemas. Las noticias de ataques apaches, reales o supuestos, se extendió rápidamente, y los incidentes que no tenían relación con Victorio se les atribuían a él. Los oficiales que actuaron dando validez a estos informes en vez de los proporcionados por los exploradores o por haber reconocido el terreno, se vieron constantemente frustrados en la localización de pistas sobre Victorio).

* En noviembre, la banda de Victorio, formada por apaches apacheria-russ-vickersmimbreños y mescaleros, y quizás con Juh y Gerónimo, es vista por la sierra de la Candelaria, cerca del Carrizal ([Chihuahua]. En su vertiente norte, hay un manantial que hoy se llama “Tinaja de Victorio” por una buena razón, ya que fue ahí donde ocurrió uno de los enfrentamientos más sangrientos de las guerras apaches. Varios habitantes del Carrizal vieron el rastro de unosapaches-waiting-larry-snode apaches por lo que organizaron una partida de civiles que fueron hacia el sur, a su encuentro, cayendo en una emboscada, donde murieron 21 personas y escaparon muy pocos, dos de ellos heridos. Cuando llegaron a la población y contaron lo ocurrido, se formó otro grupo de 35 personas al mando del alcalde Justo de la Rosa, siendo totalmente aniquilada. En las dos ocasiones, los apaches de Victorio, lograron atraer a los mexicanos a un lugar donde poder sitiarlos y acabar con ellos. En el pueblo del CarrizalApache Indians (W. Herbert Dunton) esperaron en vano el triunfal regreso de su alcalde, quien había prometido rifar entre los vecinos la cabellera de Victorio. Preocupados tras varios días de espera, unos rancheros salieron en su busca para encontrarse con el tétrico escenario de varias docenas de cadáveres en estado de putrefacción siendo pasto de los buitres. El “Ranger” de Texas, George W. Baylor, que llegó al lugar poco después dijo que “… los apaches habían demostrado una gran astucia… el rastro pasaba por un lugar rodeado por tres altos picos rocosos. Los mexicanos fueron tiroteados justo cuando llegaban a la cima, después de haber desmontado encontrándose de frente con las rocas. Los apaches mataron sus caballos que estaban atados y abrieron fuego contra ellos, desde encima y por un costado. Los mataron a todos…“.

El capitán George W. Baylor, había organizado una compañía de los “Rangers” de Texas ubicada en El Paso que también participó en la campaña contra Victorio. Nunca contaba con más de 20 hombres y limitaba sus actividades principalmente al oeste de Texas, con una incursión “no autorizada” de vez en cuando en México. Estos hombres conocían el terreno y eran expertos en seguir pistas, después de haber cazado bandidos y renegados durante años. Tenían gran potencia de fuego, al estar armados con modernos rifles de repetición, un par de revólveres en sus cinturones, y caballos de repuesto. Los “Rangers” contribuyeron a recoger información sobre el paradero y las actividades de Victorio que después ponían en conocimiento del Ejército. 

La casi total convicción de que Juh estaba con Victorio en este enfrentamiento, lo demuestra elwar-is-better-than-a-wretched-peace-stan-davis informe que el cónsul norteamericano en Chihuahua, Louis Scott, envió al Departamento de Estado: “Morrow persiguió a Victorio durante 96 km por este lado de la frontera [México] y luchó con él en La Laguna de Guzmán… Durante este tiempo, o antes, se reunió con Juh… aunque estos dos no son amigos. Después de la lucha con Morrow, fue a la Sierra de La Candelaria donde hicieron su sangriento trabajo contra el grupo del Carrizal“.

Por su parte, las autoridades de Chihuahua encargaron al coronel Joaquín Terrazas organizar una milicia para atacar y derrotar a Victorio y su banda. Terrazas, era un veterano luchador contra los apaches, sabía cómo hacer campaña en las montañas y en los desiertos, siendo legendaria su ferocidad en el combate. Hasta entonces, todas las milicias que habían perseguido a Victorio, eran emboscadas y derrotadas. Terrazas salió en su persecución, estando los apaches acampados en las Lagunas deman-with-gun-charles-frizzell Santa María y Guzmán [Chihuahua] desde donde Victorio enviaba partidas para asaltar los pueblos y ranchos de los alrededores.

También salió al encuentro de Victorio, el coronel Ponciano Cisneros con 100 rurales del 9º de Caballería, 30 infantes del Batallón 33, y un cañón de montaña, convergiendo con Terrazas en el pueblo de San Andrés [municipio de Riva Palacio, Chihuahua].

Partieron juntos cuando les llegaron noticias de que los apaches estaban sitiando, cerca de la Laguna de Guzmán, a unos vecinos de La Ascensión. Cuando llegaron allí, se enteraron de que los sitiados habían conseguido romper el cerco y que los apaches habían destrozado a un grupo de contrabandistasapache-warrior-joe-beeler cerca del Ojo Caliente de Guzmán, retirándose con gran cantidad de caballos y mulas, rumbo a la Laguna de Palomas [Chihuahua].

Cuando llegaron al lugar, vieron los restos del campamento de los apaches y su rastro que se adentraba en los Estados Unidos por las Florida Mountains [Luna County, New Mexico]. Todo el ganado que Victorio había robado en Chihuahua lo llevaba para venderlo a comerciantes sin escrúpulos a cambio de rifles y municiones).

* El 25 de noviembre, el teniente George W. Smith informa a los ciudadanos de Tularosa (Otero County, New Mexico) que muchos apaches mescaleros de la reserva de Fort Stanton (Lincoln County, New Mexico) están preparándose para dejar la reserva. (Un grupo había dejado la reserva el día anterior, después de matar un buey y 15 ovejas. Empaquetaron la carne en seis caballos robados y cabalgaron hacia el sur. Smith creía que era un grupo de apoyo para otro más grande. Los mescaleros parecía que esperaban a recibir sus raciones para irse de la reserva y unirse a Victorio.

En diciembre, el teniente Smith escribió una irritada carta a Samuel A. Russell, agente de la Reserva Mescalero. Aparentemente Russell le había criticado por no haber seguido inmediatamente a la banda de mescaleros que dejaron la reserva a finales de noviembre. Smith contestó que el agente no había informado de su salida lo suficientemente rápido. “Si los jefes no tendrían más que sentimientos traicioneros y de odio hacia usted, le informarían cuándo esos asesinos ladrones están a punto de irse…“, dijo Smith que también acusó a Russell de dirigir la Agencia desde la “mecedora”.

Pequeños grupos de apaches mescaleros continuaron dejando la reserva. El 6 de diciembre, H. C. Campbell, de Lincoln, acusó a los mescaleros de almacenar provisiones, en las cuevas de la roca volcánica llamada El Malpais, al oeste de la reserva. Ese era un lugar perfecto para esconder suministros para los grupos incursores. A finales de diciembre se creía que 60 mescaleros se habían unido a Victorio).

* A finales de año, varios apaches chiricahuas se alistan como exploradores del ejército en la reserva de San Carlos, posiblemente por primera vez.

* A finales de noviembre, Juh y Gerónimo se separan de Victorio. (Se dirigieron hacia el oeste, a su campamento situado en la Sierra de Carcay [municipio de Janos, Chihuahua] saqueando mientras iban hacia su destino. La Sierra de Carcay, al sur de Janos, situada en el ángulo formado por los ríos Janos y Casas Grandes, había sido durante mucho tiempo uno de los refugios favoritos de Juh y muchas veces de Gerónimo. De 1.500 metros de altura y cubierta de arbustos, tenía buenos escondites mientras proporcionaba un fácil acceso a Janos.

Mientras Juh y Gerónimo estaban con Victorio, su gente en la Sierra de Carcay recibió noticiasrenegade-apaches-henry-farny sorprendentes. Dos chiricahuas de San Carlos habían traído propuestas de paz, tanto de los suyos como de las autoridades militares. Querían que Juh y Gerónimo llevaran a su gente a San Carlos y se asentaran en la reserva. Juh y Gerónimo conocían bien a los emisarios, el bedonkohe Gordo y el nednai Ah-Dis, un sobreviviente de la banda de Nolgee que se había refugiado con la gente de Naiche. Ambos tenían amigos y parientes entre los nednais. En ausencia de los jefes, el resto no podía comprometerse. Sin embargo, siete nednais decidieron ir [dos hombres, dos mujeres y tres hijos] con Gordo y Ah-Dis a Camp Rucker [Cochise County, Arizona], un puesto militar situado en las Chiricahua Mountains al sur de Fort Bowie y reunirse allí con un oficial del ejército. Cuando Juh y Gerónimo regresaron al campamento, Gordo y Ah-Dis, que habían vuelto, les explicaron la situación. Juh reaccionó instantáneamente a la propuesta de Gordo: “No voy a ir, por nadie“.  Sacó su arma, diciendo: “Si me cogen, me matan“. Gordo le calmó lo suficiente para que le escuchara. “Tienes aquí a muchos niños y niñas, y no tienes que correr como un salvaje, sin dormir, sin comida, ni agua. Por qué si puedes estar bien cuando vuelvas al pueblo del hombre blanco. Nadie te va a matar. Te van a dar comida y no vas a morir de hambre. Si mantienes contigo a los niños pequeños, conseguirás que los maten, y los coyotes y los cuervos comerán sus cuerpos. Puedes acabar bien, nadie te va a colgar“. Hablaron durante toda la noche. A pesar de los informes adversos que sabía de San Carlos, Juh poco a poco se ablandó. A la mañana dijo a Gordo: “Llévame allí“. Iría pero no tan fácilmente. Juh y Gerónimo desconfiaban de los blancos y seguían siendo profundamente escépticos, y sospechaban de las garantías dadas por Gordo.

El oficial que les esperaba en Camp Rucker era el teniente Harry L. Haskell, ayudante de campo del comandante del Departamento, el general Orlando B. Willcox. En julio de 1878, Willcox había asignado a Haskell la tarea de persuadir a Juh y Gerónimo de que volvieran a la reserva. La Oficina de Asuntos Indios había aprobado la existencia de un oficial del ejército como agente de San Carlos, siendo nombrado el capitán Adna Romanza Chaffee quien, a través del jefe de exploradores del Departamento de Arizona, Archie McIntosh, había sondeado a los chokonen de Naiche sobre la posibilidad de convencer a Juh y a Gerónimo para traer a los nednais de México para vivir junto a ellos en San Carlos. El informe favorable de Chaffee llevó al general Willcox a seleccionar a Haskell para esta delicada misión.

En septiembre, Haskell encontró a Naiche y a otros líderes favorables a colaborar. Formó su grupo con Archie McIntosh, Gordo, Ah-Dis, el sargento de la policía apache de San Carlos AtzebeeChihuahua, y George, un chokonen que tenía amigos cercanos entre los nednais. Antes del 20 de septiembre, Haskell estableció su base en Camp Rucker, donde conoció a Tom Jeffords que estaba buscando una posible mina por los alrededores, añadiéndole a su grupo. Haskell envió rápidamente a Gordo y a Ah-Dis a México. Hasta mediados de octubre no encontraron la fortaleza de Juh en la Sierra de Carcay. Al no estar Juh ni Gerónimo [estaban luchando con Victorio], persuadieron a los siete nednais para que fueran a Camp Rucker. El sargento Atzebee se reunió con ellos en la frontera y los llevó a Camp Rucker.

La espera en Camp Rucker resultó larga y frustrante. Desalentado, Haskell partió con un pequeño grupo, incluyendo a Gordo y Ah-Dis, para explorar por el sur de la Sierra de Guadalupe [municipio de Guadalupe, Chihuahua]. Allí se unió a una compañía de exploradores indios al mando del teniente Augustus P. Blocksom. El 12 de diciembre, volvieron a Arizona, y estando acampado en San Bernardino Springs [Cochise County, Arizona] llegó un emisario de Juh y Gerónimo diciendo que querían reunirse con Haskell pero que debería ir solo, sin soldados. Acompañado por el emisario apache, por Tom Jeffords, y por el intérprete de Blocksom, Haskell viajó al campamento nednai situado a 64 km de Camp Rucker, a donde Juh y Gerónimo también habían enviado un emisario. Archie McIntosh llegó al campamento nednai unas horas antes de Haskell.

Él no lo sabía pero unos días antes Juh y Gerónimo habían celebrado un consejo para hablar sobre la propuesta de Gordo y Ah-Dis, y que Juh ya había aceptado. Todos excepto uno de los líderes acordaron entregarse. La discusión se enconó y Gerónimo terminó sacando su revólver y matando al disidente. 

Con unos 80 nednais repartidos por los alrededores, Haskell dijo que el general Willcoxgeronimo-move-to-san-carlos-reservation-charles-banks-wilson los trataría bien siempre que fueran “buenos indios”, que le había enviado para reunirse con ellos, y que le diría al general lo que habían dicho. Después de parlamentar, Haskell volvió a San Bernardino Springs mientras Juh y Gerónimo tomaban una decisión. Al día siguiente fue otra vez con Jeffords y con el explorador Archie McIntosh. Juh y Gerónimo dijeron que: “… Willcox siempre había tratado bien a su gente, que han venido para vivir en paz, que no tomarán el sendero de la guerra y que no se irán de la Agencia, que no han estado con Victorio y que no saben donde está. Reclaman que los soldados y sus exploradores apaches se retiren hasta que haya venido el resto de su gente en una o dos semanas. Que llegarán más chiricahuas para que descansen sus animales“. Decidieron ir con Haskell.

Los apaches viajaron a Fort Bowie [Cochise County, Arizona] llegando a finales de diciembre, donde hubo una reunión en la que Gerónimo llevó la voz cantante a causa de la tartamuded de Juh. Los exploradores chiricahuas del ejército y los chiricahuas nednais se mezclaron libremente. Las mujeres nednais danzaron con los exploradores. Haskell telegrafió a Willcox diciendo que estaba con 102 renegados y 18 apaches de la Agencia y que esperaba llegar a San Carlos en ocho días. Llegaron el 7 de enero de 1880. Los bedonkohes de Gerónimo y los nednais de Juh construyeron sus wickiups en la orilla norte del río Gila, a 24 km río arriba de la Agencia de San Carlos, en un lugar designado por el capitán Chaffee, cerca de los chokonen de Naiche, cuyo campamento incluía no sólo a los chokonen de Cochise sino también a los seguidores de Chihuahua, un feroz combatiente que tuvo a su banda separada del resto de los chokonen. Aunque era más bajo, más delgado y más pálido que Mangas Coloradas y Cochise, poseía los típicos atributos físicos de un apache. Alrededor de la misma edad que Gerónimo, Chihuahua disfrutaba de admiración y respeto. No seguía a ningún líder sino a sí mismo. Durante 1880 y 1881, sin embargo, rara vez estuvo presente con la gente de Naiche, alistándose como explorador del ejército en Fort Apache, sirviendo fielmente en las operaciones militares contra Victorio en 1879-80 y contra Nana en 1881).

Los chokonen y nednais no eran los únicos chiricahuas presentes en San Carlos durante 1880-81. Los chihennes de Loco, expulsados de su Reserva de Ojo Caliente en 1878 y obligados a vivir en San Carlos, habían erigido sus wickiups en la orilla norte del Gila en una elevación justo al otro lado del río San Carlos. El agente los puso aquí para que la policía apache pudiera vigilarlos. Recibieron raciones y aprovecharon lo mejor de su nueva vida en las ardientes arenas de San Carlos, acomodándose a la realidad de que el gobierno nunca les dejaría regresar a su hogar en New Mexico).

* En diciembre, el jefe apache mescalero Alsate y su banda consiguen escapar de la prisión de Ciudad de  México, “La Acordada” aprovechando el relajamiento de la disciplina de los guardianes de la prisión [no se sabe si con la ayuda del general Miguel Blanco Múzquiz, que era su primo y miembro del gabinete del presidente Porfirio Díaz] dirigiéndose a la frontera recorriendo las zonas altas de las montañas  para volver a incursionar en ranchos y caminos.

1880

* En enero, las condiciones en la Reserva de San Carlos son extremadamente pobres. (Las raciones se san-carlos-apaches-charles-harmonretrasaban. El capitán Chaffee, agente de la reserva informó que los apaches estaban prácticamente desnudos, sin calzados ni camisas“. A mediados de febrero, un envío de suministros llegó justo a tiempo de evitar un levantamiento.

Un oficial del ejército describió a Gerónimo: “Erguido, tórax ancho, unos 1’75 metros de altura, hombros rectos, musculoso, con el rostro encerrado en un ceño perpetuo“. Casi nadie pensaba bien de él. Cruel, intratable y traicionero“, dijo un oficial.Ambicioso y mentiroso“, declaró otro. “Temeroso, desconfiado, no le gustaba su propia gente“, dijo otro más. Su número de seguidores apenas eran 30, pero la mayoría de los chiricahuas creían en su “poder”. Desarrolló esos misteriosos atributos con la suficiente frecuencia para convencer al pueblo de la fuerza de su “poder”. También había recorrido todas las montañas, desiertos, ríos y senderos de la Apachería durante toda su vida, y conocía el territorio y cómo vivir en él.

El hombre blanco que mejor conocía a Gerónimo era George Wratten, intérprete oficial, que comerciaba y vivió con los chiricahuas durante décadas. Según él, “Gerónimo llegó a sobresalir, no por su destreza en el combate o por su valentía personal, sino por el “gran poder” que pensaban que tenía. Vaticinaba la victoria en el combate descubriendo a soldados que derrotarían, y luego conseguía otra cosa; estos vaticinios se hicieron realidad tan a menudo que su palabra podía convertirse en ley. Su propia gente le tenía miedo“.

Hubo apaches que no opinaban nada bueno de él. Uno de ellos era Chato, que al final de su vida declararía: “He conocido a Gerónimo toda mi vida hasta su muerte y nunca he sabido nada bueno de él“. Aunque Gerónimo mantuvo su cercanía y subordinación a Juh, también estuvo cerca de Naiche, entonces de 23 años. Gerónimo y los demás chiricahuas sabían que no era un líder eficaz pero le respetaba por ser hijo de Cochise. Gerónimo ocupó ese vacío en el liderazgo y, siempre respetuoso, aconsejó a Naiche.

Ni Gerónimo ni Juh se habían “entregado” al teniente Haskell. Simplemente habían aceptado abandonar el camino de la guerra en México y establecerse en San Carlos. Nada en la actitud de Gerónimo hacia los blancos, especialmente su vigilancia, había cambiado. La prueba a la que John Clum lo había sometido en 1877 fortaleció la ya dominante sospecha, desconfianza, miedo y odio que había prevalecido desde sus años con Mangas Coloradas. En San Carlos, tanto él como Juh permanecieron alertas a cualquier signo de traición, preparados para huir a México a la menor provocación, real o imaginaria).

* A principios de enero, el coronel Hatch ordena que la totalidad del 9º Regimiento de Caballería participe en las operaciones para cazar a Victorio, asumiendo la dirección las mismas. (Hatch utilizó todo el peso de su regimiento para mantener una presión continua sobre la banda apache. Estudiando los movimientos de los apaches en las Mimbres Mountains [Grant County, New Mexico], envió tres compañías y cerca de 50 exploradores indios a las colinas en busca de Victorio.

El comandante Morrow, que estaba al mando de esas fuerzas se topó con Victorio el 9 de enero u-s-cavalry-pursuing-apaches-leonard-h-reedycerca de la cabecera del río Puerco pero el jefe apache eludió a sus perseguidores. El 16 de enero, Victorio envió un mensajero a Ojo Caliente [Socorro County, New Mexico] con intención de rendirse. Victorio tuvo un breve parlamento en Cañada Alamosa con Andrew Kelley, quien informó que llevaba aproximadamente 60 guerreros bien armados y montados. Kelley había sido intérprete en la antigua reserva de Ojo Caliente cuando Victorio estaba allí, y también actuó como intermediario entre Victorio y el ejército de los Estados Unidos en febrero de  1879.

Morrow y sus hombres tuvieron más encuentros y tiroteos con la banda de Victorio. El 17 de enero se enfrentaron en las San Mateo Mountains [Socorro County, New Mexico]; el 27 de enero, Victorio atacó la reata de suministros de Morrow pero no pudo capturarla.

El 30 de enero, Victorio realizó una emboscada a un destacamento formado por las compañías “B” y “M”, de “Buffalo Soldiers” del 9º de Caballería, y varios voluntarios civiles, mandado por el capitán Louis B. Rucker, en las Caballo Mountains [Sierra y Doña Ana Counties, New Mexico]. Los soldados seguían el rastro de Victorio cuando, a 1’6 km del Mescal Canyon [Sierra County, New Mexico] situado en la parte norte del final de las Caballo Mountains, se toparon con un rebaño de animales de granja custodiado por tres o cuatro mujeres apaches. Éstas, “presas del pánico”, trataron de llevar el rebaño hasta el cañón, perseguidas por los hombres de Rucker. Cuando estaban llegando a donde estaba el rebaño, quedaron atrapados en un fuego cruzado de los guerreros situados por encima y alrededor de ellos, falleciendo un explorador navajo y resultando heridos tres soldados.

Algunos miembros del destacamento dieron la vuelta huyendo hasta el cercano Río Grande mientras Rucker, con otro oficial y 10 hombres, se enfrentaron con los apaches protegiendo su regreso por el cañón, siendo hostigados desde las alturas mientras se retiraba hacia el río.

El informe de Rucker reflejó que tuvo cinco caballos muertos pero que cuatro los mataron ellos mismos debido al agotamiento antes de la emboscada, admitiendo la pérdida de un sólo caballo y tres soldados heridos, sin dar más detalles.

El 3 de febrero, tuvo lugar otro encuentro entre la banda de Victorio y los hombres de Morrowedwin-willard-deming en las San Andrés Mountains [Socorro, Sierra y Doña Ana Counties, New Mexico]. Ninguno de estos encuentros fue decisivo, y la pérdida total de Morrow fue de tres hombres muertos [entre ellos el teniente Hansell French] y siete heridos. La efectividad de la caballería se vio reducida por la pérdida de caballos y la escasez de provisiones, viéndose obligados a regresar a Fort Bayard [Grant County, New Mexico]. Mientras, Victorio parecía desvanecerse en el aire, dejando un rastro de ganaderos y colonos muertos en su camino, que parecía dirigirse a la reserva de Ojo Caliente [Socorro County, New Mexico].

Las noticias de las hazañas de Victorio hizo que los guerreros que permanecieron en la reserva pensaran en la gloria que se estaban perdiendo. Se supo que unos 60 guerreros huyeron, a intervalos, para unirse a Victorio pero la mayoría, entre ellos el resto de jefes, permanecieron en la reserva y trataron de mantener a los jóvenes allí. Sin embargo, funcionarios de la reserva sospechaban que Victorio estaba recibiendo refuerzos y ayuda material de la reserva. Decidieron confiscar todas las armas y caballos de la reserva para evitar que llegaran a Victorio y a sus seguidores. Sin armas ni caballos sería imposible que los guerreros se unieran a Victorio. Eso también ayudaría a calmar el pánico de la población civil y ayudar a identificar a los apaches hostiles. Los que estaban armados serían considerados hostiles. Para desarmar a los chihennes de la reserva, el general Philip Sheridan ordenó que el 9º y el 10º Regimientos de Caballería de “Buffalo Soldiers” [soldados de color mandados por oficiales blancos] fuesen, el 12 de abril, a la reserva en una abrumadora demostración de la fuerza).

* El 19 de enero, dos telegramas comunican que en Sonora fue muerto el jefe apache Pancho Lasheires y en Arizona son capturados y fusilados cuatro apaches.

* En marzo, el Departamento de Guerra solicita del Departamento de Interior que reubique a los apaches chihennes o mimbreños de San Carlos a Ojo Caliente. (El Departamento de Interior se niega).

Puestos militares 1880

* El 20 de marzo, el primer tren de la Southern Pacific llega a Tucson ([Pima County, Arizona]. Llega a New Mexico a finales del año. Las líneas férreas del Este y del Oeste se unen en enero de 1883. Con la llegada del ferrocarril las tropas se trasladan más rápidamente para perseguir a los apaches). 

* En la primavera, el jefe chihenne Victorio envía a Washington, un hijo suyo, con 14among-the-desert-giants-james-ayers guerreros bien armados a una incursión a la reserva de San Carlos ([Gila, Graham y Pinal  Counties, Arizona]. Washington encontró algunos indios cazando antes de llegar a la reserva. El capitán Adam Kramer tuvo conocimiento de que la banda de Victorio estaba luchando con indios pacíficos a 18 km del campamento militar en Ash Creek, por lo que fue con 20 soldados, seguido de varios exploradores indios en su ayuda. La caballería recibió una descarga de los apaches obligándoles a retirarse hasta la llegada de los exploradores, lo cual hizo que los apaches montaran en sus caballos y huyeran. En esta acción, los apaches mataron al sargento Dan Griffin, hirieron gravemente a un explorador indio, y se llevaron algunos caballos. Kramer envió al teniente Blocksom con sus exploradores para rodearles por la retaguardia, mientras él les perseguía durante 14 km, hasta caer la noche, donde les perdió camino de las montañas. Por otra parte, se creía que, sobre el 1 de abril, unos 250 apaches mescaleros estaban con Victorio).

* El 2 de abril, una delegación de apaches jicarillas se encuentra en Washington fotografiándose en el “Corcoran Delegación de apaches jicarillasGallery of Art”, cuya sede se encuentra frente a la Casa Blanca. (Los miembros de la delegación son Huerito [también conocido como Little Blond e hijo del jefe Guerro Mudo]; Juan Julián [o John Julian]; Santiago Largo [o James Long]; Augustine Vigil y San Pablo [o Saint Paul]; acompañados por el intérprete Alex Reed y el Agente Indio, Dr. Benjamin Thomas. La delegación consta de 10 miembros representando aproximadamente a 700 indios, permaneciendo en Washington, D. C. del 24 marzo al 13 abril).

* El 6 de abril, soldados norteamericanos se enfrentan a la banda de Victorio en el Canyon Ambush (Guy Manning)Hembrillo Canyon ([Doña Ana County, New Mexico]. El coronel Hatch tuvo conocimiento por exploradores indios de que Victorio estaba en el Hembrillo Canyon. Hatch desvió hacia el Hembrillo Canyon su 9º Regimiento de Caballería de “Buffalo Soldiers”, que iba camino de la reserva Mescalero para desarmar a los  apaches chihennes que allí había. Para presentar batalla, avanzó hasta Palomas el destacamento del comandante Morrow [tres compañías con un total de 75 hombres, un destacamento del 25º de Infantería, y unos pocos exploradores apaches de San Carlos]. El capitán C. B. McClellan, del 6º de Caballería [con 85 hombres y 40 exploradores indios] se unió a Morrow para formar la fuerza de asalto principal para atacar el campamento de Victorio. El destacamento del capitán Hooker [tres compañías de caballería, 20 hombres del 15º de Infantería, y algunos exploradores navajos] fue enviado a la parte este del Hembrillo Canyon para cortar cualquier escape por ese lado. El capitán Henry Carroll [con cuatro compañías con unos 100 hombres] avanzó hasta el Hembrillo Canyon en apoyo.

El plan era bueno, y podría haber funcionado. Morrow se retrasó por la necesidad deapaches-attacking-us-cavalrymen-mark-stacey buscar agua, no alcanzando su posición a tiempo. Carroll había encontrado una fuente de agua que, sin saberlo, tenía un alto contenido alcalino que causó severas náuseas y diarreas a los hombres y animales, dirigiéndose a los manantiales del Hembrillo Canyon para aprovisionarse de buena agua. Cuando llegaban fueron emboscados por unos 150 guerreros armados con rifles de repetición para proteger los manantiales, utilizando el accidentado terreno con ventaja y casi rodeando a las tropas. Al oír los disparos, el capitán McClellan acudió en su ayuda, al parecer sorprendiendo a los apaches y aliviando la presión sobre los sitiados, provocando que Victorio y sus guerreros se dispersasen y desapareciesen entre las rocas, no habiendo más enfrentamientos durante la noche.

A la mañana siguiente, 7 de abril, se produjo otro tiroteo en el que el capitán Carroll y siete soldados resultan heridos, más otros dos muertos, perdiendo 25 caballos y mulas de carga. [En 1988, arqueólogos de “Human Systems Research, Inc.”, bajo contrato con el ejército de los Estados Unidos, analizaron la zona del enfrentamiento. Descubrieron, etiquetaron y situaron con GPS, más de 800 cartuchos. El análisis determinó que los cartuchos fueron disparados desde 147 fusiles y carabinas, y desde 39 revólveres].

Los apaches se retiraron al llegar por el norte y el oeste dos kenneth-rileycompañías de “Buffalo Soldiers” del 9º de Caballería, otra del 6º de Caballería, y tres más de exploradores apaches. Mientras se retiraban, Victorio se enfrentó a los soldados para proteger la retirada de sus mujeres y niños, guiados por Nana.

Los soldados acabaron agotados, cavando agujeros en el lecho de los arroyos que alimentaban los manantiales para conseguir agua, donde acamparon y pasaron la noche.

No se encontró un solo cuerpo de los apaches a pesar de que los soldados afirmaron haberles causado bajas. El capitán McClellan informó que los hostiles se habían retirado hacia la reserva Mescalero [se refería al grupo de apaches mescaleros que estaba con Victorio y que dejaron la banda], reforzando aún más la creencia de que Victorio recibía ayuda desde allí. El coronel Hatch llegó al día siguiente con el batallón de Morrow, asumiendo el mando para dirigirse, la tarde del 8 de abril, hacia el este, a las White Sands [Doña Ana County, New Mexico] y luego a la reserva Mescalero donde estaban los chihennes o mimbreños. Victorio huyó al oeste, a las Black Range [Grant y Sierra Counties, New Mexico] mientras los mescaleros de su banda volvieron a la reserva Mescalero [Otero y Lincoln Counties, New Mexico].

La convergencia del 9º y 10º Regimientos de Caballería en la Reserva Mescalero continuó de acuerdo con el plan original. A pesar del enfrentamiento en el Hembrillo Canyon, los dos regimientos llegaron a la reserva en el intervalo de una hora. Aproximadamente 1.000 soldados aparecieron de repente haciendo una abrumadora demostración de fuerza. Pero los 400 chihennes presentes, en su mayoría mujeres y niños, creyeron que los soldados estaban allí para trasladarles a otra reserva. El agente Russell se sorprendió de no haber sido informado del plan para desarmar a los apaches de la reserva y confiscar sus caballos. Hatch y Grierson, los dos comandantes de los regimientos, aseguraron a los mimbreños que les devolverían los caballos y las armas cuando se restableciese la paz, a pesar de las reticencias de Grierson, que pensaba que la reserva se había convertido en una base de reclutamiento y suministro para Victorio porque el Departamento del Interior daba alimentos a las mujeres, niños y ancianos, dejando a los hombres libres para unirse a Victorio.

El 16 de abril, soldados del teniente Charles B. Gatewood mataron a dos apaches mescaleros que estaban llevando ganado. Uno de los muertos era el padre de Nautzili. Según el agente de la Reserva Mescalero, Samuel A. Russell había enviado a los dos apaches para buscar el ganado que se habían alejado de la Agencia. Russell inmediatamente se dirigió al campamento donde la mayoría de los mescaleros estaban reunidos y trató de tranquilizarlos pero muchos se fueron.

Cuando el 16 de abril empezó la recogida de las armas había 65 hombres adultos ennautzili la reserva; el resto estaban en paradero desconocido o con Victorio. El agente Samuel A. Russell  fue con los soldados a cada campamento de la reserva, asegurando a cada uno que les serían devueltas las armas y animales. Nautzili, el jefe apache mescalero de la reserva fue también para animar a los mimbreños para que permaneciesen en la reserva, acompañado por San Juan, Griego y Roman. A pesar de eso, más de 300 apaches huirían. Una vez, 30 chihennes armados y a caballo fueron vistos, junto a sus mujeres y niños, ir hacia las montañas más allá de la reserva. Los soldados acudieron rápidamente y formaron una línea para responder al fuego de los guerreros que protegían la marcha de las mujeres y niños. Catorce guerreros murieron y el resto huyó.

Cerca de 250 apaches pronto fueron rodeados y devueltos a la reserva como prisioneros siendo encerrados en el corral de la agencia en pésimas condiciones, que fueron mejoradas gradualmente hasta que casi siete meses después fueron liberados totalmente. Más de 200 caballos fueron requisados y llevados a Fort Stanton [Lincoln County, New Mexico]). 

* El 28 de abril, Victorio ataca el campamento minero de Cooney ([hoy día conocido como Victorio (Henry Schnautz)la “Masacre de Alma”, Mineral Creek, Catron County, New Mexico]. El sargento James C. Cooney, del 8º de Caballería, durante una de sus patrullas descubrió plata en las Mogollon Mountains. Cuando se licenció en 1876, consiguió una concesión minera. Ante el éxito de la mina, pronto vinieron más personas formándose una amplia comunidad de mineros y granjeros. El 28 de abril, Victorio ataca el pueblo matando a tres personas; en las minas mata a otros tres, entre ellos a Cooney; y después a 35 pastores en los alrededores. Cuando llegan las tropas de Fort Bayard [Grant County, New Mexico] los apaches se retiran).

* En mayo, la presencia de más apaches chiricahuas en San Carlos hace que disminuyan, aún más, los suministros y los recursos en la reserva. (Los encargados compran harina en mal estado en el mercado libre lo que hace que los apaches enfermen).

* El 12 de mayo, ocho guerreros apaches (hay dudas sobre si eran mescaleros o chihennes) atacan varios carrosapache-holdup-hubert-wackermann al oeste de Fort Davis (Jeff Davis County, Texas) matando a dos colonos e hiriendo a otros dos. (El capitán Carpenter, con la compañía “H” del 10º de Caballería, les persiguió hasta el Río Grande, estando convencido de que iban a reunirse con el jefe apache chihenne Victorio).

*  El 13 de mayo, un ciudadano da aviso de que la banda de Victorio ha sido vista en las cercanías del Old Fort Tularosa (Catron County, New Mexico), aparentemente con intencones de atacar el asentamiento. (Un destacamento de 25 “Buffalo Soldiers” de la compañía “K” del 9º de Caballería bajo el mando del sargento George Jordan que estaba cerca de Barlow y la Sanders Stage Station, partió para interceptar a Victorio. Llegó a la mañana del 14 de mayo y Victorio aún no había atacado por lo que Jordan puso a sus soldados a trabajar para erigir defensas y proteger a la población local. Jordan informó que en la tarde del día 14, mientras que yo estaba de pie fuera del viejo fuerte conversando con uno de los ciudadanos, los apaches llegaron de forma inesperada y atacaron“.

Tan pronto como comenzó el ataque, los habitantes del asentamiento acudieron a repeler el ataque. Los apaches dispararon descargas de flechas hacia donde se parapetaban los defensores, atacando en varias oleadas. Los soldados repelieron los ataques y consiguieron mantener las mulas y el ganado que estaban a punto de perder cuando los apaches atacaron a los carreteros y soldados que protegían el corral. Al percatarse de ello, Jordan envió a 10 soldados más de refuerzo. Éstos no sufrieron bajas mientras que los apaches tuvieron varios muertos y heridos. Poco después de la batalla, llegó un gran contingente de soldados del 9º de Caballería para perseguir a los guerreros de Victorio pero éstos se internaron en México. Diez años después, Jordan fue galardonado con la Medalla de Honor por su actuación [La “Campaña de Victorio” no fue oficialmente reconocida hasta 1917]).

* El 23 de mayo, el capitán H. K. Parker al mando de un destacamento de 60 “Buffalo Soldiers” del his-blue-new-coat-mort-kunstler9º de Caballería,  y guiado por exploradores apaches, encuentra el campamento de Victorio, cerca de la cabecera del Palomas Creek, en Cañada Alamosa ([Sierra County, New Mexico]. Parker llevaba los suministros en mulas de carga para viajar rápido. Dispuso a los exploradores apaches en círculo alrededor del campamento de Victorio, con el objetivo de bloquear cualquier ruta de escape. Con gran precaución y sigilo, Parker desmontó a sus soldados y trepó hasta 275 metros del dormido campamento apache. Al amanecer estaba a menos de 45 metros del campamento enemigo, que no tenía más que 30 guerreros. Al amanecer, ordenó abrir fuego. Los primeros disparos mataron a varios hombres, mujeres y niños pero los apaches, recuperándose de la sorpresa, respondieron al fuego. Fue un enfrentamiento desesperado. Los exploradores apaches gritaban a las mujeres que se rindieran pero éstas respondieron con burlas. El intercambio de disparos duró la mayor parte del día, terminando cuando Parker se quedó sin agua y sin municiones, retirándose con 75 animales capturados y dejando 30 apaches muertos sobre el terreno, resultando herido Victorio, quien ordenó dirigirse a Chihuahua.

El mayor Morrow encontró el rastro de la banda de Victorio y forzando a sus cabalgaduras, the-warriors-maynard-nixonalcanzó su retaguardia el 30 de mayo, matando a tres guerreros e hiriendo a varios más. Los persiguió hasta la frontera mexicana donde se vió obligado a detenerse. Sin embargo, seis días después provocó a Victorio un duro golpe, cuando interceptó un pequeño grupo que iba a México, matando a dos e hiriendo a otros tres. Uno de los muertos era un hijo de Victorio. El resto de apaches consiguió huir. Estos enfrentamientos provocaron fuertes pérdidas, en hombres y animales, en la banda de Victorio. A pesar de la negativa del gobierno mexicano a permitir que tropas norteamericanas cruzasen la frontera en una persecución “en caliente” de apaches hostiles, las autoridades norteamericanas estaban satisfechas ya que según sus informes, Victorio contaba con menos de 200 hombres, y ahora tendría que seguir combatiendo en México. Éste fue el último enfrentamiento del 9º de Caballería contra Victorio. El resto de la campaña fue utilizado en bloquear su sector de la frontera y en patrullar los alrededores de la reserva Mescalero para privar a Victorio de apoyo.

El 10º de Caballería del coronel Grierson fue retirado de New México, al creer que Victorio llevaría a cabo incursiones en su distrito del suroeste de Texas. Grierson llegó a esa conclusión viendo el aumento del nivel de incidentes con indios en esa área y por informes de que Victorio conseguía reclutar guerreros en esa zona. Esa evaluación de las intenciones de Victorio se vio reforzada por el ataque, el pasado 12 de mayo, de ocho apaches [mimbreños o mescaleros] a varios carros. Grierson también cambió la estrategia de búsqueda, que casi siempre acababa agotando hombres y caballos. En lugar de perseguirle, Grierson apostó destacamentos en pozos de agua y pasos de montaña que Victorio estaba obligado a utilizar. Se organizaron destacamentos de infantería en su distrito para proteger los carros y las recuas de mulas que llevaban suministros a las columnas de caballería).  

* En junio la banda de Victorio, formada en ese momento por 160 guerrerosLos apaches chihennes, mescaleros y nednais, está acampada descansando en la zona de la Laguna (municipio de Camargo, Chihuahua) a donde llegan unos cuantos guerreros para sumarse a su banda, lo que aprovecha Victorio para enviar partidas para incursionar por la zona.

* En julio, Juh y Gerónimo hablan con el agente J. C. Tiffany en San Carlos para pedirle que cambie el sistema de racionamiento. (Dicen que están retrasando su marcha a México para saber qué va a hacer. Afirman que permanecerán y trabajarán para él si proporciona raciones y suministros completos).

* El 30 de julio, tropas del 10º de Caballería rechazan a la banda de Victorio en la Tinaja de las Palmas (también The signal (Stanley L. Wood)conocida como la batalla de Rocky Ridge, Hudspeth County, Texas) al sur de la actual Sierra Blanca. (A finales de julio, el coronel mexicano Adolfo T. Valle envió un mensaje al coronel norteamericano Benjamin H. Grierson de que estaba persiguiendo a Victorio con un destacamento de 400 hombres. En un caso raro de persecución “en caliente”, los mexicanos cruzaron el Río Grande pero tuvieron que detenerse a los pocos kilómetros, exhaustos y con todas las provisiones agotadas. Grierson envió a Valle suministros en respuesta a una petición de ayuda pero supuso que Victorio había vuelto a México. Tenía razón. Pero Victorio cada vez tenía más problemas. Los norteamericanos vigilaban los pasos y pozos de agua; y los mexicanos armaban milicias para perseguir a sus 200 guerreros por la zona norte de Chihuahua. Aunque los eludía, aumentaban sus bajas y el  suministro de municiones y caballos se estaba volviendo cada vez más difícil. Victorio entró en México pero de nuevo volvió hacia el norte cuatro días más tarde. Grierson sospechó que Victorio regresaría a los Estados Unidos una vez más y que, probablemente, iría cerca de la reserva Mescalero [Fort Stanton, Otero y Lincoln Counties, New Mexico] en busca de suministros y nuevos reclutas. Para impedirlo, Grierson reunió en Fort Davis [Jeff Davis County, Texas] ocho compañías del 10º de Caballería; cuatro compañías del 24º de Infantería al mando del teniente John E. Yard; una compañía del 8º de Caballería; y un destacamento de exploradores de indios Pueblo reclutados en Socorro e Ysleta [El Paso County, Texas]. También estaba disponible el destacamento de los “Texas Rangers”, con base en Ysleta, mandados por el capitán Baylor. Cuando estuvieron preparados, Grierson fortaleció pequeños puestos situados a lo largo del Río Grande, como Paso Viejo y Old Fort Quitman [puesto abandonado tres años antes en el Hudspeth County, Texas]. Sin embargo, disponer de tantas tropas no era lo más importante; lo fundamental era saber donde estaba Victorio. Grierson ubicó tropas en las Guadalupe Mountains [sureste de New Mexico y oeste de Texas] estableciendo su cuartel general en Eagle Springs, en el camino San Antonio-El Paso, a unos 160 km al oeste de Fort Davis. Desde allí ordenó a sus tropas explorar a lo largo del río y de la región adyacente para descubrir cualquier señal de cruce de los apaches por esa zona.

El 28 de julio, Grierson tuvo noticia por sus exploradores indios, que habían cruzadoNight Crossing (David Nordahl) la frontera hacia México y hablaron con el coronel Valle, que Victorio se dirigía hacia el Río Grande. Las compañías de los diferentes puestos recibieron la orden de converger en un pozo de agua conocido como Tinaja de Las Palmas. Cuando la línea del telégrafo fue cortada, Grierson, con ocho hombres como escolta, cabalgó al este desde Fort Quitman para asumir personalmente el mando. El pequeño grupo cruzó las Quitman Mountains hasta el Quitman Canyon, cuando un mensajero del capitán John C. Gilmore, al mando en Eagle Springs, informó que Victorio estaba cerca con 150 guerreros. Conociendo bien la zona, Grierson sabía que Victorio tendría que pasar a por agua en la Tinaja de Las Palmas, que estaba sin vigilancia por ser un pozo de agua estacional que solo tenía agua después de una lluvia por lo que Grierson lo había considerado demasiado insignificante para protegerlo. Cuando una patrulla vio a un solitario apache en una pequeña colina divisando la Tinaja de las Palmas para luego huir, supo que estaba en lo cierto. Victorio probablemente trataba de conseguir agua en ese lugar para infiltrarse entre sus líneas.

Grierson llegó a la Tinaja de Las Palmas, estableciéndo su campamento en la baseLooking For Tracks In The Desert (Stanley Borack) de una imponente colina llamada Rocky Ridge. Las diligencias que pasaron por la noche fueron detenidas para decir a los conductores que informasen a los comandantes de los puestos de Eagle Springs y Fort Quitman de que enviasen refuerzos. A las 04:00 horas, llegó el teniente Leighton Finley [enviado por el capitán Gilmore] con 15 soldados para escoltar al coronel a Eagle Springs. Grierson se enfureció porque necesitaba refuerzos, no una escolta, por lo que envió dos jinetes al galope para traer cualquier destacamento que pudieran encontrar. Los hombres de Finley construyeron parapetos de piedra en la parte inferior de Rocky Ridge. Solo eran 23 hombres para defender el pozo de agua.

A las 09:00 horas del 30 de julio, los apaches se aproximaron al pozo de agua y apache-rick-reevesrápidamente vieron los uniformes azules de los soldados. Victorio envió a algunos de sus guerreros hacia el este para flanquear a los soldados por lo que Grierson ordenó a Finley coger 10 hombres y enfrentarse a ese grupo. Estos soldados cayeron en una emboscada clásica, ya que Victorio había expuesto deliberadamente parte de sus hombres como cebo para atraer a los soldados a la trampa. El grupo de Finley estaba aislado, fuera del alcance del apoyo de los demás soldados. Los apaches se pusieron a cubierto entre las rocas, devolviendo el fuego en una escaramuza que duró más de una hora, durante la cual los soldados estuvieron en grave peligro de ser rodeados y aniquilados por su adelantada posición. Desesperado, Finley ordenó una carga para romper el sitio. En ese momento llegaban por el camino de Eagle Springs, las compañías “C” y “G” al mando del capitán Viele. Al oír el sonido de la batalla avanzaron al galope. Sin embargo, a causa del humo y el polvo de la batalla, los soldados confundieron el grupo de Finley con los apaches y abrieron fuego, obligándoles a retirarse, con sólo un herido leve, hacia la posición de Grierson y el resto de los soldados que cubrían el pozo de agua. 

El caballo del soldado Samuel Prescott recibió un disparo por lo que el jinete tuvo que correr para salvar su vida, deteniéndose un momento para vaciar su revólver sobre los apaches que le perseguían, haciendo que se pararan el tiempo suficiente para que pudiera escapar y alcanzar el fuego de protección de los soldados que estaban en los parapetos de piedras. 

El respiro fue corto. Los guerreros de Victorio se reagruparon y ofrecieron una tenaz resistencia durante una hora hasta que divisaron una nube de polvo provocada por más soldados que llegaban. Era la compañía “A”, mandada por el capitán Nicholas Nolan, que venía de Fort Quitman. Evitando el enfrentamiento que contaba con pocas posibilidades de éxito, Victorio dispersó a sus hombres dirigiéndose hacia el Río Grande.

Por una vez, el ejército había detenido a Victorio aunque no era la victoria decisiva que Grierson había esperado. Grierson afirmó haber matado a siete apaches y herido a un número indeterminado. Sus pérdidas fueron un muerto; dos heridos [el teniente R. S. Colladay y un soldado] y diez caballos muertos. El revés sufrido en la Tinaja de las Palmas y el posterior en Rattlesnake Spring [el 6 de agosto] obligó a los apaches a ir de nuevo a México e impedir su regreso a la reserva para conseguir nuevos reclutas. Esto llevó a los pocos meses a la derrota de Victorio y su banda por las tropas mexicanas en Tres Castillos y por lo tanto el final de las guerras apaches en Texas a principios de 1881).

* El 3 de agosto, la patrulla del cabo Asa Weaver, del 10º de Caballería, con algunos apache-scout-mort-kunstlerexploradores apaches, tiene una escaramuza con un grupo de apaches cerca de Alamo Springs, al oeste de las Van Horn’s Wells ([Culberson County, Texas]. El coronel Benjamin H. Grierson marchó al noreste de Eagle Springs, creyendo que Victorio iba en esa dirección, con idea de interceptarle cerca de Van Horn’s Wells. Sin embargo el 2 de agosto, un destacamento mandado por el teniente Henry O. Flipper [el primer oficial afroamericano graduado en West Point] divisó la vanguardia de Victorio. Flipper cabalgó con tres soldados 157 km en 21 horas para informar de ello al comandante de su compañía, el capitán John C. Gilmore, quien transmitió las novedades a Grierson. Éste ordenó a sus destacamentos dispersos que convergiesen en Eagle Springs. El 3 de agosto, una patrulla mandada por el cabo Asa Weaver se topó, por sorpresa, con la fuerza principal de Victorio teniendo que cabalgar 33 km, perseguidos por los apaches, hasta que llegaron a Eagle Springs. Otras patrullas confirmaron que los guerreros de Victorio, que sumaban entre 125 y 150 guerreros, iban con con muchos caballos al norte del Río Grande, hacia las Guadalupe Mountains [sureste de New Mexico y oeste de Texas]. 

Al enterarse de que Victorio había virado hacia el noroeste, Grierson salió a las 03:00 horas del 5 de agosto, en su persecución con cinco compañíasvictorio-hodges-soileau de “Buffalo Soldiers” del 10º de Caballería que sumaban 170 hombres, entre soldados y oficiales. El capitán John C. Gilmore y 25 hombres de la compañía “H” se quedaron para proteger el convoy. Su objetivo era llegar al pozo de agua en Rattlesnake Springs [Culberson County, Texas] antes que Victorio. [Rattlesnake Springs era una de las dos fuentes permanentes de agua de la región. La otra estaba en Sulphur Springs, a 80 km de distancia]. La caballería avanzó paralela a la línea de marcha de los apaches recorriendo 109 km en 24 horas. Alrededor de la medianoche, los soldados llegaron a Rattlesnake Springs [Culberson County, Texas] en el amplio valle que separa la Sierra Diablo al oeste y las Delaware y Apache Mountains al este. Sorprendentemente habían marchado más rápido que los apaches. Después de apostar hombres por las rocas para cubrir la fuente de agua, Grierson aguardó los refuerzos. Pronto llegó el capitán Louis H. Carpenter con las compañías “B” y “H”, colocándose a corta distancia al sur del pozo. 

El 6 de agosto, mientras la compañía “A” del capitán Nicholas Nolan exploraba los pasostrackers-david-nordahl a través de las montañas, las compañías “C” y “G” del capitán Charles Viele, y las “B” y “H” del capitán Louis H. Carpenter permanecían en Rattlesnake Springs, custodiando el manantial de agua, esperando a que apareciese Victorio. Los apaches y sus caballos también habían sufrido la dura marcha, necesitando aprovisionarse de agua. Llegaron a las 14:00 horas pero segundos antes de que Viele ordenase abrir fuego, Victorio percibió el peligro y detuvo a sus hombres. Entonces los soldados empezaron a disparar mientras los apaches se retiraban, deteniéndose cuando ya se encuentran fuera de tiro. Pero ante la necesidad de agua y creyendo que sólo había unos pocos soldados, se reagruparon y atacaron inmediatamente. Las compañías “B” y “H” que protegían el pozo de agua, hicieron fuego varias veces con sus carabinas haciendo que los apaches se dispersasen de nuevo por el cañón. Victorio reagrupó a sus guerreros en las montañas al oeste del manantial. Desde allí divisó un convoy de carros [los que protegía el capitán John C. Gilmore] y decidió atacarlos. A las 16:00 horas, un grupo de guerreros salió a caballo de las montañas atacando el convoy pero fueron recibidos por una fuerte descarga de fusilería. Además el capitán Carpenter acudió en su ayuda y atacó a los apaches por la retaguardia provocando su huida hacia el suroeste para reunirse con el grupo principal de Victorio internándose en las Carrizo Mountains [Dimmit County Texas].

El soldado Wesley Hardy, de la compañía “H”, fue declarado desaparecido y, según algunas fuentes, otros tres soldados resultaron muertos. Las pérdidas apaches fluctúan entre cuatro muertos y un máximo de 30 [entre muertos y heridos] en los combates de la Tinaja de Las Palmas y Rattlesnake Springs).

* El sábado, 7 de agosto, el periódico “La Voz de México” publica: Indios salvajes. La Voz de MéxicoPor el ‘Porgresista’ de Paso del Norte [Ciudad Huárez, Chihuahua], sabemos que los salvajes de la reserva americana de Tularosa [Fort Tularosa, Catron County, New Mexico], atacaron el rancho de Viviano Baca, en Nuevo México, matando a su sobrino y dos pastores, y llevándose 1.200 carneros, 7 caballos y 5 burros. Este mismo Sr. Baca ha tenido que refugiarse con sus ganados a la orilla del Río Bravo. El indio Victorio, con sus chusmas, ha matado más de 90 personas en las inmediaciones del rancho del Sr. Baca. Por último, el comandante del fuerte Bliss [El Paso County, Texas], ha dirigido el 4 de junio el siguiente telegrama, al Dr. Mariano Samaniego [responsable de la Aduana Fronteriza] en Paso del Norte: ‘Informe a autoridades mexicanas que mis tropas han seguido una partida de 100 indios hasta nuestra línea divisoria. La huella se dirige hacia la Laguna de Palomas [municipio de Ascensión, Chihuahua]. Tenemos orden de no cruzar la línea._ N. W. Osbourne [comandante de Fort Bliss].

* Ese  mismo sábado, 7 de agosto, el capitán Thomas Coverly Lebo con la compañía “K” llega a Rattlesnake Springs ([Culberson County, Texas]. Lebo se había retrasado porque en el camino se había topado con una banda de apaches mescaleros que desde las Guadalupe Mountains [sureste de New Mexico y oeste de Texas] cabalgaban para unirse a Victorio, obligándolos a ir de nuevo al norte [Mataron a un guerrero y capturaron a cuatro mujeres, un niño y 21 caballos y mulas]. Tres compañías mandadas por el capitán Carpenter fueron enviadas a Sulphur Springs para proteger el otro manantial existente en la zona. El 8 de agosto, el capitán Baylor con 15 “Texas Rangers” se unieron a la fuerza de Carpenter y se sumaron a la caza.

* El 9 de agosto, el capitán Thomas Coverly Lebo descubre un campamento en la Sierra Into the Desert (Susan Terpning)Diablo Mountains [Culberson County, Texas] donde Victorio guardaba suministros. (Los apaches que lo custodiaban huyeron, dejando 25 cabezas de ganado, carne seca y varios animales de carga. A partir de ahora, Victorio tuvo una escasez crítica de alimentos y agua, frente a un número creciente de soldados, exploradores y ciudadanos armados. Sin reabastecimiento y frente a tales fuerzas, Victorio llevó a su banda al lado mexicano de la frontera para evitar la persecución. Habían muerto más de 30 guerreros y 50 más habían resultado heridos, y los restantes estaban débiles e iban en su mayoría a pie. Victorio había sido sustancialmente debilitado. Grierson organizó su fuerza en tres escuadrones de dos compañías cada uno y los envió a peinar las montañas buscando una señal de los hostiles. También colocó guardias en todas las fuentes de agua conocidas. Por esas fechas, todos los pasos de montaña y pozos de agua estaban en manos de los soldados.

El 10 de agosto, apaches mescaleros, posiblemente de la banda de Victorio, atacaron una out-of-nowhere-mark-martensendiligencia a 9 km al este de Fort Quitman [Hudspeth County, Texas]. El conductor de sólo 17 años, Charles D. West, logró dar la vuelta pero dos guerreros alcanzaron el carruaje antes de que llegase a Fort Quitman, disparando hacia el interior del mismo, hiriendo al único pasajero en la cadera y en la espalda. Resultó ser el general retirado del ejército de los Estados Unidos, James J. Byme que iba desarmado y moriría de gangrena cuatro días después. El rifle Winchester del conductor West sólo tenía dos cartuchos.

El 11 de agosto, los capitanes Carpenter y Nolan hallaron el rastro de Victorio pero sus caballosthe-escape-joe-beeler estaban demasiado cansados y sedientos para una rápida persecución. La compañía de Carpenter dejó sus caballos a la de Nolan para continuar la persecución llegando al Río Grande el 13 de agosto. Para entonces,  la banda de Victorio había cruzado el río la noche anterior pero era evidente que el número de heridos que llevaba le hacía ir despacio. Fue la última vez que estuvo en los Estados Unidos. Victorio pasó por el pueblo de Santa María matando a dos mexicanos y robando unos pocos caballos para acampar en las sierras de la Ranchería y la Candelaria [municipio de Ahumada, Chihuahua]. Ahí estaba relativamente a salvo pero no había mucha caza y no podía aguantar mucho tiempo. Bloqueados los pasos a los Estados Unidos, Victorio llevaría a su gente al sureste, más al interior de México.

* El 6 de septiembre, una banda apache ataca una diligencia en las Good Sight stagecoach-ron-stewartMountains (Luna County, New Mexico) cerca de 29 km al este de Fort Cummings ([Luna County, New Mexico]. Cuando la noticia llegó al fuerte, el coronel George P. Buell, del 15º de Infantería, envió al capitán Leopold Parker con la compañía “A”, del 4º de Caballería, acompañado de 10 exploradores apaches, al lugar del ataque para seguir el rastro. Al pensar que lo más probable era que los apaches huirían a México a través de las Florida [Luna County, New Mexico] o las Potrillo Mountains [Doña Ana County, New Mexico], Buell envió una segunda compañía del 4º de Caballería directamente al sur de las Florida Mountains para interceptar a los apaches si aparecían por allí. Si no era así, este segundo destacamento marcharía al este de las Potrillo Mountains).

El capitán Parker encontró las huellas de los apaches que iban al sur, a lo largo del lado este de las Good Sight Mountains, y las siguió. Pero para proteger sus flancos, sólo asignó a dos hombres. Hacia el extremo sur de la sierra fue emboscado por al menos 30 apaches que se habían ocultado a lo largo de una baja cresta; donde no había cubiertas naturales pero que habían construido pequeños refugios con rocas. Con los primeros disparos murieron dos exploradores apaches y un soldado, mientras tres soldados resultaron heridos. Parker dio media vuelta, desmontó, y trató de echar a los apaches de sus posiciones pero enviando a más hombres por su después de varios ataques fallidos se retiró varios kilómetros atrás, y envió un correo a Fort Cummings para pedir refuerzos.

El coronel Buell partió con un gran destacamento del 9º de Caballería,  con una ametralladora Gatling y un cañón de montaña Hotchkiss. Cuando llegaron, los apaches hacía tiempo que se habían ido, después de haberse dispersado y vuelto a reunir a unos 32 km más al sur, en las Potrillo Mountains. Todo lo que Buell vio durante la persecución fue una nube de polvo distante camino de México, y cuando llegó a las Potrillo Mountains encontró el pozo de agua inservible al estar lleno de entrañas de caballos. Buell se percató de que sin una recua de mulas para llevar comida y barriles de agua, la persecución sería inútil. La segunda compañía, al no encontrar signos de apaches en las Florida Mountains, no llegó a las Potrillo Mountains hasta el día siguiente).

* El 10 de septiembre, tropas de los Estados Unidos reciben permiso para entrar en México,sierra-de-la-candelaria dirigiéndose a la Sierra de la Candelaria (municipio de Ahumada, Chihuahua) donde Victorio ha sido visto. (Por ese tiempo, los gobiernos de México y de los Estados Unidos comenzaron a cooperar para atrapar y destruir a la banda de Victorio. Destacamentos mandados por los coroneles George Buell y Eugene Carr, con  68 exploradores apaches al mando del capitán Charles Parker tuvieron permiso para cruzar a México, y el 10 de septiembre esta operación se puso en marcha. El capitán Geroge W. Baylor con 12 de sus “Texas Rangers” y casi 100 civiles voluntarios también se sumaron. Aunque la cooperación entre los dos gobiernos fue real pronto terminó.

El 9 de octubre, el coronel Joaquín Terrazas solicitó que todas las fuerzas Chief Victorio (Walter Blakelock Wilson)norteamericanas se retiran al otro lado de la frontera, argumentando que ya no eran necesarios. ¿Conocía Terrazas la ubicación de Victorio y no quería compartir la gloria? A pesar de que los oficiales norteamericanos protestaron, las órdenes tajantes que recibieron de Washington les oligaron a cruzar la frontera. Para los norteamericanos, la campaña contra Victorio había terminado.

Las fuerzas mexicanas que perseguían a Victorio estaban bajo el mando único del coronel Terrazas, principalmente debido a que los cerca de 400 hombres del coronel Adolfo T. Valle acababan de regresar de una larga campaña y necesitaban descansar. Terrazas había pasado el mes de septiembre explorando a través de las montañas de Chihuahua en busca de señales de Victorio y reuniendo hombres y armas. Cuando envió el mensaje a los norteamericanos de que regresaran, tenía más de 350 hombres armados con amplios suministros y municiones y se mostró confiado de poder hacer frente al jefe apache.

Los guerreros de Victorio, mujeres y niños, habían pasado más de un año marchando soportando duras condiciones y privaciones. Las escaramuzas constantes con el ejército norteamericano y las fuerzas mexicanas habían agotado a las personas y a los animales. La resistencia que ahora encontraban era más organizada y mejor armada. Por razones que sólo Victorio sabía, llevó a su gente hacia el sudeste, a una zona conocida como Tres Castillos [municipio de Coyame, Chihuahua]. Eran tres montículos de roca en un vasto espacio abierto. Había poca agua, escasa hierba para los animales, y sin posibilidad de escapar, excepto cruzando el desierto una vez más. No era un refugio, era una trampa.

* El 14 de octubre, en un lugar llamado Tres Castillos (municipio de Coyame, Chihuahua) Victorio es alcanzadoTres Castillos por las tropas mexicanas al mando del coronel Joaquín Terrazas. (Las huellas que llevaban a Tres Castillos eran inconfundibles, y los exploradores tarahumaras encontraron rápidamente el lugar e informaron a Terrazas, quien llevó rápidamente a sus 350 hombres al lugar. Terrazas dividió a sus fuerzas en columnas más pequeñas con un frente de 20 hombres, con el fin de ocultar el número total de efectivos para que los apaches no huyeran al verlos. Estando una de las columnas a 1 km de los cerros, observaron cómo unos 30 apaches bajaban mujeres-y-ninos-prisioneros-de-la-banda-de-victoriopara atacarles. Al llegar a unos 400 metros, dos indios tarahumaras que iban con las fuerzas mexicanas, Mauricio Corredor y su compañero Roque, se adelantaron  para dispararles. Corredor disparó y mató al que iba delante, resultando ser el jefe Victorio, provocando el desconcierto entre los apaches, quienes regresaron a los cerros donde estaba el resto de la banda.

Al instante, se juntaron las demás columnas dividiéndose en dos alas, cautivos-apaches-de-la-banda-de-victorioMata Ortíz al mando del ala derecha y Joaquín Terrazas del ala izquierda, atacando las dos a la vez los cerros donde se ocultaban los apaches. Tras el primer tiroteo, los apaches se refugiaron en el cerro más al sur de Tres Castillos perdiendo la mayor parte de los caballos ensillados y cargados.

Por la noche, los apaches intentaron romper el cerco pero fueron rechazados. Al verse perdidos, amujeres-y-ninos-apaches-prisioneros-de-la-banda-de-victorio la media noche entonaron cánticos de dolor.

Al día siguiente, 15 de octubre, las tropas mexicanas asaltaron el cerro llegándose al combate cuerpo a cuerpo hasta derrotar a los apaches quienes, ante la superioridad numérica, la falta de municiones y la imposibilidad de huir por estar cercados prácticamente en terreno llano [la loma donde estaban tenía unos 30 metros de alto], cayeron uno tras otro hasta que se rindieron, excepto dos de ellos que ocultos en una pequeña oquedad, resistieron durante dos horas antes de caer abatidos.

En la batalla murieron 62 guerreros y 16 mujeres y niños, siendo apresados 68 más, Victorio en Chihuahuaprincipalmente mujeres y niños, rescatando dos niños cautivos, Felipe Padilla, de 10 años, y Félix Carrillo, de 12 años, ambos de New Mexico. Una de las cautivas, Siki Toklani, hija de Loco, fue enviada a Ciudad de México, escapándose y regresando a pie a Arizona. El indio tarahumara, Mauricio Corredor, recibió la recompensa de 2.000 pesos y un rifle niquelado por matar a Victorio pero los apaches juraron que el jefe chihenne luchó hasta agotar sus municiones y que luego se quitó la vida con su cuchillo. Se salvaron unos 30 apaches dirigidos por Nana a los que Victorio había enviado en busca de munición. Cuando regresaron, enterraron a los muertos. Los mexicanos sufrieron tres muertos, Nicanor Aguilar y Serapio Muñoz, del pueblo de San Andrés [municipio de Riva Palacio, Chihuahua]; y Luis Rubio, del pueblo de Guerrero [Chihuahua], y 10 heridos. Los mexicanos capturaron 120 caballos, 38 mulas y 12 burros. Victorio tuvo cuatro hijos, sobreviviendo sólo Charlie Istee, que estuvo en la Escuela India de Carlisle [Cumberland County, Pensilvania] y luego en Fort Sill [Comanche County, Oklahoma], muriendo en 1946 en la reserva Mescalero [Otero y Lincoln Counties, New Mexico].

Este es el parte que el coronel Terrazas realizó tras su victoria:”Columna expedicionaria contra Muerte de Victoriolos bárbaros. Coronel en Jefe. Ayer tarde, puesto el sol, me encontré con la gavilla [pandilla o cuadrilla] de Victorio al pie de los Cerros de los Castillos. Sin tiempo para combinar el ataque, el que subscribe cargó con parte de la fuerza por la izquierda, y su segundo, Juan Mata Ortíz, por la derecha con el resto. Después del primer choque y que la luz del día faltó, se cerró el sitio quedando los indios reducidos a uno de los tres cerros que se nombran los Castillos. Hoy a las 10:00 de la mañana se acabó con el último indio que, parapetado, hizo una resistencia desesperada, y después de un combate reñidísimo, sostenido hasta su fin contra posiciones muy ventajosas que en toda la noche prepararon los indios, las cuales fueron tomadas por asalto, arrojándose los nuestros sobre ellas, trabándose combate cuerpo a cuerpo, cogiéndose a la lucha y agarrándose de los cabellos los combatientes. Como ya dije, quedamos dueños del campo y como resultado se recogieron 78 cabelleras, de las cuales 72 de indios guerreros y el resto de mujeres y muchachos. [Quizás debido a la rapidez en enviar el informe, Terrazas se equivocó con los números, o quizás resultaron erróneos los informes posteriores mencionados por varios historiadores que indican que resultaron muertos 62 hombres y 16 mujeres y niños]. También se rescataron dos cautivos, que dicen ser de Nuevo México, cuyos nombres daré después. El indio Victorio es de los muertos, según las señas del que se reconoció, conforme con las que me dieron los que lo conocían y con el testimonio de los cautivos; además de las prendas de su uso personal, que tengo en mi poder y que por lo vistoso de ellas demuestran que sólo pueden ser portadas por un jefe indio de alguna consideración. Todo el armamento  y prendas de los indios se recogieron, notándose que algunas armas fueron rotas por los indios al perder la esperanza de salvarse con ellas. La represa consiste en 120 bestias caballares, 38 mulares y 12 burros. 

No obstante lo reñido de la acción, nuestras pérdidas, aunque sensibles, fueron menos de las queLa derrota de Victorio debían esperarse. Consisten en tres muertos y 10 heridos: cuatro graves y seis más o menos leves…

… Sírvase V. admitir para sí las consideraciones de mi aprecio. Independencia y Libertad. Campo de los Castillos, octubre 15 de 1880. Joaquín Terrazas“.

La prensa se hizo eco de la importancia que supuso la derrota del jefe chihenne Victorio. Como ejemplo este extenso artículo en “El Monitor Republicano”, del jueves, 11 de noviembre de 1880.

La resistencia de Victorio ilustra cómo un pequeño grupo de apaches pudo luchar durante bastante tiempo contra una fuerza muy superior. Al conocer el terreno íntimamente, Victorio iba por lo general un paso por delante de sus perseguidores, atacando cuando le interesaba para desaparecer como un fantasma en las montañas. A pesar de que su gente tuvo que soportar las dificultades más extremas, les proporcionó alimento y agua de las pocas fuentes de agua que había. Fue un buen estratega. Él y su banda estaban altamente adaptados y organizados sobre la base de una sóla idea, el mantenimiento de la vieja forma de vida apache. Esto, junto con un conjunto muy diferente de valores y motivaciones que el Ejército de los Estados Unidos sólo pudo neutralizar aportando sobre el terreno una abrumadora fuerza durante un largo período de tiempo. La derrota en Tres Castillos fue consecuencia del desgaste y agotamiento de su gente. No tenían a donde ir. Los apaches ya no tenían tierra. El avance imparable de la civilización no daba lugar a dudas. Los apaches se adaptarían a vivir en las reservas o morirían manteniendo su antigua forma de vida).

* El 16 de noviembre, unos 30 ó 40 apaches supervivientes de la banda deadam-hook Victorio, atacan a un destacamento de la caballería del Estado de Chihuahua, cerca del Carrizal (municipio de Ahumada, Chihuahua) en el camino entre la ciudad de Chihuahua y El Paso (El Paso County,Texas), matando a nueve  de ellos. (Un sargento es capturado vivo y torturado al reconocer los enfurecidos apaches varios objetos y la silla de montar que usaba Victorio).

* En noviembre, unos 50 apaches matan a varias personas en el Chivatito (municipio de Silence (Carl Hantman)Ahumada, Chihuahua); y a varias más en la zona de los Magueyes ([municipio de Balleza, Chihuahua]. Ya en diciembre, asaltan la Hacienda del Torreón [Chihuahua] llevándose todo el ganado. Roban algunas reses en el Ojo del Venado [Chihuahua]; y en la Boquilla de la Laguna [Chihuahua] asaltan varios carruajes matando a varias personas. Joaquín Terrazas los persigue sin alcanzarlos hasta que cruzan el Río Grande y se internan en Estados Unidos).

1881

* En enero, un grupo de apaches (se cree que supervivientes de la banda de Victorio) unknownasaltan una diligencia en el Quitman Canyon (Hudspeth County, Texas) matando a los ocupantes. (Los “Texas Rangers” del capitán George W. Baylor siguieron el rastro sorprendiendo, el 29 de enero, el campamento apache en la cima de las Sierra Diablo Mountains [Culberson County, Texas] matando a cuatro guerreros, dos mujeres y dos niños. El resto se dispersó consiguiendo llegar a las reservas de New Mexico y Arizona).

* El 18 de enero, un grupo de apaches chihennes ataca la población minera de Chloride ([Sierra County, New Mexico]. Allí trabajaban 18 mineros en el momento del ataque falleciendo dos de ellos, y otro resultó herido. Sus caballos y mulas huyeron, al igual que los otros 16 hombres restantes, regresando en marzo armados hasta los dientes). 

* El 11 de marzo, el periódico “La Voz de México” publica la noticia de la muerte, el 12 de Apachesfebrero en New Mexico, de 15 ingenieros que trabajaban para el ferrocarril “Southern Pacific” a manos de una banda apache.

* En mayo, el teniente Bullis al mando de soldados norteamericanos cruza a México por la zona de Las Iracas (?), persiguiendo a un grupo de apaches lipanes que se habían sublevado.

* El 13 de mayo, Nock-ay-det-klinne recibe un permiso del agente Joseph C. Tiffany para ir al norte de la reserva nock-ay-det-klinne de San Carlos. (Nock ay-det-klinne era un respetado hombre medicina y jefe de la banda apache de Cibecue Creek [a unos 72 km al noroeste de Fort Apache] que predicaba la vuelta a la vida tradicional apache. Debido a la corrupción y a las malas condiciones de la reserva de Fort Apache, Nock-ay-det-klinne comenzó a celebrar ceremonias conocidas como “danzas de fantasmas” como parte de un renacimiento espiritual de los apaches para hacer frente al quebranto de su forma de vida al ser recluidos en reservas. Las ceremonias incluían a menudo el consumo excesivo de plantas alucinógenas. A través de esas danzas, los apaches expresaban su descontento con las condiciones de vida en las reservas. Los civiles y militares de la región se alarmaron pensando que las danzas estaban relacionadas con preparativos de guerra. El ejército investigó la situación y trató de apartar al curandero de sus seguidores.

Las tropas estacionadas en Fort Apache estaban formadas por las compañías “D” y “E”, del 6º de apache-scouts-reporting-don-oelzeCaballería; la compañía “D”, del 12º de Infantería; y la compañía “A”, de exploradores apaches al mando del 2º teniente Thomas Cruse. De sus 25 exploradores, 12 eran de la banda de Pedro y 13 de apaches Cibecue; de estos últimos Nock-ay-det-klinne era su curandero y uno de sus jefes. Con el permiso de sus oficiales, los exploradores que servían con las tropas asistían a menudo a las danzas de Nock-ay-det-klinne cerca de Fort Apache.

Cruse escribiría más tarde: Después de las danzas cerca del puesto noté un cambio. Apache Crown Dancers (Betty Davis)Generalmente los exploradores comunicaban todo lo que sabían o veían pero después se volvieron muy poco comunicativos y no decían nada de lo que estaba pasando entre los otros indios o entre ellos mismos. Una mañana llegó el rumor de que habían dicho al mecánico del aserradero que iban a acabar con el puesto ellos mismos. No pude averiguar quién declaró eso entre los exploradores. En los cuarteles hablaban de sí mismos y de sus jefes de todos los temas pero después de estas danzas cambiaron hasta tal punto que todos se dieron cuenta. Al preguntarles, sin embargo, no pude obtener ninguna información“.

El 10 de agosto, el coronel Eugene Asa Carr preguntó a Cruse por la lealtad de los exploradores soldier-scout-howard-terpningapaches. Cruse respondió que desconfiaba totalmente de sus exploradores en caso de un levantamiento de los apaches White Mountain y creía que todos o casi todos irían con el enemigo. También le dijo a Carr que los principales participantes en cualquier levantamiento serían amigos y familiares de los exploradores y, aunque los exploradores no se volvieran contra de los militares, no serían de ninguna utilidad en caso de conflicto. La mayoría de los oficiales del puesto y Sam Bowman [en ese momento jefe de los exploradores apaches] tenían la misma opinión.

El 13 de agosto, Carr telegrafió al Cuartel General del Departamento:La impresión general aquí Apache Scout (Doug Levitt)es que los hombres de la compañía de exploradores indios irán con sus amigos si se rebelan. Por favor, denme la autoridad necesaria para expulsar a quien crea que no sea no fiable“.

El permiso fue concedido pero la línea telegráfica fue cortada antes de que Carr lo recibiese. De forma rutinaria, cada domingo por la mañana los oficiales inspeccionaban la compañía de exploradores. Carr ordenó a Cruse quitar las armas a los exploradores apaches después de la inspección del 14 de agosto. Cruse dijo a los exploradores que iba a tener las armas en su oficina para protegerlas de la lluvia y que los oficiales se las proporcionarán únicamente a los hombres de servicio, a los soldados y exploradores enviados para un servicio individual y a todos los hombres los sábados por la noche para las inspecciones de la mañana del domingo. Los exploradores apaches tomaron la retirada de las armas de fuego como un signo de desconfianza pero Cruse intentó que el intérprete suavizara el asunto, pensando que estaban satisfechos.

Carr decidió llevar a la caballería y a los exploradores de Cruse a Cibecue Creek y dejar la army-scouts-don-oelzeinfantería en Fort Apache. No estaba convencido de llevar a los exploradores pero no tenía muchas opciones. Más tarde, dijo: “Tuve que aceptar todas las posibilidades. Fueron reclutados bajo mi mando y no podría haber encontrado al hombre medicina sin ellos. Consideré que si iban a ser desleales mejor que ocurriese fuera del puesto donde había familias de oficiales, civiles blancos y propiedades del gobierno“.

La mañana del domingo, 28 de agosto, poco después de que el explorador Chapeau regresara a apache-medicine-man-jeroen-vogtschmidtFort Apache sin Nock-ay-det-klinne, Carr ordenó a Cruse que los exploradores mantuvieran sus armas después de su inspección y que se preparasen para salir a la mañana siguiente para detener al curandero. John Byrnes, un irlandés nacido en Dublín asignado a la compañía “A”, sabiendo del respeto que los exploradores apaches tenían por Nock-ay-det-klinne se alarmó. Byrnes advirtió a Cruse de que los exploradores no estuvieran armados ya que no se podía confiar en ellos. Byrnes había aconsejado anteriormente a Carr que no permitiera a los exploradores mantener sus armas. Cruse dijo a Byrnes que estaba actuando bajo las órdenes de Carr.

Sobre las 10:00 horas del día siguiente, Carr dejó Fort Apache con cinco oficiales, 79 soldados alistadosthe-apache-trail-frederic-remington a las compañías “D” y “E”, del 6º de Caballería y 23 exploradores de la compañía “A”, para realizar el arresto. Cruse llevó a Byrnes de guía; a Charles Hurrle de intérprete; a Charles “Nat” Nobles, jefe de empaquetadores y a su principal ayudante; a cuatro empaquetadores; y a su hijo, Clark McGuire Carr. Sesenta soldados, en su mayoría de la compañía “D”, del 12º de Infantería; y varios civiles se quedaron en Fort Apache, con el comandante Cochran al mando del puesto. Justo antes de que se fueran, Carr escribió un mensaje para el general Willcox: “Voy a buscar a Nock-ay-det-klinne Sharing a Drink (Kenneth Riley)y a atraparlo“. Debido a que la línea del telégrafo estaba rota, Willcox no recibió el mensaje hasta tres días después. No se sabía que se planeaba una expedición al campamento de Nock-ay-det-klinne. Carr había ocultado la finalidad y el destino de la marcha. A los exploradores apaches no se les dijo la ruta que iban a hacer hasta que la tropa estaba en marcha. Al ser avisados de que iban a partir, los exploradores apaches sospecharon que el destino era Cibecue Creek.

Después de que la columna cruzó el White River, en los alrededores de Fort Apache, algunos Apache Scout (Frederic Remington)apaches que vivían a lo largo del río cabalgaron y conversaron con los exploradores. Carr dijo a estos nativos y a los exploradores que la columna iba a cumplir con su deber; que no iban a hacer daño a Nock-ay-det-klinne pero que tenía que venir con ellos. Les dijo a los  nativos que vayan a decirles a sus amigos que no se alarmen que no iba a molestarles y que no habría ningún problema.

Carr fue por el Verde Trail a Cibecue Creek. Aunque era el camino más corto, también era el más duro, pasando por un territorio montañoso cubierto en su mayoría de árboles. El primer día, Carr y su columna viajaron unos 49 km por cañones profundos con lados rocosos acampando durante la noche en un cañón donde el camino cruzaba por el Carrizo Creek. Esa noche, después de cenar, Carr repartió a cada explorador apache 20 cartuchos de munición. “Les cité alrededor de mi tienda y tuve una larga conversación con ellos. Les dije que quería hablar con el hombre medicina acerca de los informes que decían que había dicho que los blancos dejarían el territorio cuando el maíz estuviese maduro, Cut-Mouth Moses [sargento 1º de la cut-mouth-mosescompañía ‘A’ de exploradores apaches] defendió al curandero pero finalmente admitió que cuando hay un malentendido hay que hablar del asunto. Él se ofreció a adelantarse para decirle a Nock-ay-det-klinne, cuál era el objeto de la expedición. Le dije que podía hacerlo si quería pero que había enviado una vez a buscarle y no quiso venir por lo que ahora lo iba a detener, que no iba a hacerle daño pero quería demostrar que tenía que venir cuando se le llamaba. Que si no ha dicho esas cosas será puesto en libertad de inmediato pero que si lo ha dicho los indios deben saber que no es verdad, que los blancos se iban a quedar“.

Aproximadamente a 2 km de Cibecue Creek y a 4’5 km del poblado, el camino se bifurca por el Verde Trail. Este Chief of Scouts (David Nordahl)sendero secundario corría en diagonal hacia el valle, a través de un terreno elevado, abierto, con una ladera cubierta de hierba que se extendía desde las colinas a lo largo del Cibecue Creek. Era la ruta más corta a la aldea de Nock-ay-det-klinne. El lugar donde cruzaba el arroyo era conocido como el Verde Crossing.

Al otro lado de la quebrada, otra pista secundaria corría hacia el arroyo, justo donde terminaban Apache Medicine Hat (Jeroen Vogtschmidt)los arbustos y la maleza del fondo de la quebrada, hasta la vivienda de Nock-ay-det-klinne. En esa zona, los campos de maíz estaban esparcidos por el fondo de la quebrada. Las orillas del arroyo, que a veces eran empinadas, se extendían de 3 a 15 metros por encima del fondo de la quebrada, en la parte superior de las cuales había una llanura de enebros pero con poca maleza. Carr describió más tarde el arroyo como “un pequeño arroyo de montaña, a través del cual se puede pasar por muchos lugares“.  

Sobre las 13:00 ó 14:00 horas, Cruse, Byrnes y los exploradores apaches llegaron a la bifurcación del río donde éstos últimos intentaron que Cruse cogiera  el Verde Trail. El guía John Byrnes, que sospechaba de los exploradores, advirtió a Cruse que tuviera On Lookout Point (Don Oelze)cuidado. Cruse decidió esperar a la llegada de Carr, pero en seguida cambió de opinión y llevó su columna a lo largo del Verde Trail. Cuando Carr llegó a la bifurcación, se dio cuenta de que Cruse había tomado la ruta más larga, después de haberse enterado la noche anterior por Cut-Mouth Moses de que Nock-ay-det-klinne vivía a 3 ó 4 km sobre el Verde Crossing.

En lugar de tomar la ruta más larga, Carr envió a Hurrle a notificar a Cruse  que cogiera el camino de la derecha. Cuando Hurrle los alcanzó y dio el mensaje a Cruse cambió el rumbo. Los exploradores apaches parecían consternados, lo que puede significar que estaban llevando a los soldados a una emboscada. Cruse escribiría más tarde: “Cuando empezamos a ir por un camino diferente al que nos llevaban, algunos exploradores de mi compañía mostraron su enojo y su rabia por no ir por el otro camino“. Cruse no informó de ese descontento a Carr. Varios oficiales que analizaron la situación más tarde estaban de acuerdo con Byrnes de que los exploradores estaban tratando de llevar a la tropa a una emboscada que los apaches White Mountain habían organizado al final de la quebrada.

Cuando acampó, no había más apaches a la vista que los exploradores que llevaba It Takes an Apache (Russ Vickers)pero poco después comenzaron a salir del fondo de la quebrada, en grupos de dos y de tres, dirigiéndose la mayoría hacia la aldea de Nock-ay-det-klinne.

Cuando la columna estaba a unos 3 km de la aldea, Sánchez [llamado por los apaches Bé-cbiyo’dn o Diente de Hierro, líder de la banda de Carrizo Creek de los apaches Cibecue, de alrededor de 250 personas] surgió desde el fondo del arroyo. Estaba desarmado y montaba un caballo blanco. Su rostro estaba pintado de rojo pero era una costumbre habitual ya que con frecuencia iban a Fort Apache con las caras pintadas. Sánchez dio la mano a Carr y le dijo a Hurrle que se iba a casa. Cabalgó hasta el final de la columna y luego regresó al fondo de la quebrada. Más tarde, cuando los oficiales de Carr relataron los acontecimientos dijeron que Sánchez estaba contando los soldados que formaban la columna. Hurrle dijo a Carr que Sánchez no iba hacia a su casa porque se dirigía hacia el fondo de la quebrada pero el coronel se abstuvo de intervenir porque no quería mostrar a los apaches cualquier signo de desconfianza.

 A unos 1’5 km de Cibecue Creek, se detuvieron en una pequeña loma para descansar. Distant Glance (Edward Kucera)Como la columna estaba cerca del arroyo, los exploradores pidieron a Carr parar y acampar antes de cruzar el arroyo porque la hierba era mejor en este lado y había maizales a través de la quebrada y los exploradores no querían que los caballos y mulas comieran el maíz de los apaches. Carr respondió que había venido desde lejos para arrestar a Nock-ay-det-klinne continuando camino dirigidos por Chapeau.

Tras cruzar el arroyo, que no era muy profundo, los soldados pasaron a corta distancia de la aldea de Nock-ay-det-klinne. El camino a la vivienda del curandero discurría entre el acantilado sobre el que se encontraba el poblado y los arbustos del fondo de la quebrada. Aquí el camino era estrecho debido a que los arbustos crecían a los pies del acantilado. Cruse, Byrnes y los exploradores llegaron los primeros a la wickiup de Nock-ay-det-klinne. Cuando llegaron, Cut-Mouth Moses salió con Nock-ay-det-klinne y los presentó dándose la mano. Cruse dijo a Nock-ay-det-klinne que Carr quería verlo. El curandero le preguntó dónde estaba Carr, contestando éste que estaba de camino. 

Cuando llegó Carr a las 15:00 horas, se adelantó para reunirse con Nock-ay-det-klinne que estaba de pie frente a su wickiup con Cut-Mouth Moses y Charlie, dándose los dos la mano.  

El coronel Carr diría más tarde: “Le dije a través del intérprete a lo que había venidoThe Arrest of Nock-ay-det-klinne (Francis H Beaugureau) en presencia de otros tres apaches, además de los exploradores y en su propio idioma para que todos lo entendieran tal como había informado a los exploradores la noche anterior… Entonces le dije que le iba a tratar como a un amigo hasta que esos cargos sean investigados y que si no eran ciertos sería liberado. Él los negó. Me mostró un pase del Agente Tiffany, fechado el 13 de mayo,  expedido para él y otros apaches para sembrar maíz en Cibicue durante 60 días, siendo ampliado el 13 de julio para otros 60 días más. Le dije que el Agente quería que le llevara para hablar. Se excusó por no haber venido pero tenía un enfermo al que atender y su gente le habría culpado si le hubiera abandonado pero que ya se había curado y se había ido a su wickiup esa misma mañana por lo que estaba dispuesto a ir conmigo. Le dije que bien y que si todo estaba claro sería liberado en pocos días. Entonces ordené ponerle bajo custodia del sargento John E. McDonald y 8 soldados [de la compañía ‘E’, del 6º de Caballería] diciéndole que si trataba de escapar, le matarían. Sonrió y dijo que no quería escapar, que estaba dispuesto a ir. También le dije que si los apaches  intentaban rescatarle también le matarían. También sonrió diciendo que nadie intentaría rescatarlo. También le dije que podía llevar parte de su familia con él. Toda la conversación se desarrolló en presencia de otros apaches para tranquilizarlos. Cut-Mouth Moses, a veces repetía y explicaba a Nock-ay-det-klinne las frases cuando éste parecía no captar la traducción del intérprete Hurrle. Pensé que al tenerle como rehén, tendrían especial cuidado de no provocar un enfrentamiento“.

Cuando Carr se preparaba para abandonar el poblado de Nock-ay-det-klinne, Chilly Decisions (Kenneth Riley)dijo a sus oficiales que el destacamento iba a continuar por el arroyo hasta encontrar el lugar para acampar que había visto ese mismo día cuando había pasado por el Verde Crossing. Al dar la orden de abandonar la zona, un numeroso grupo de mujeres apaches estaban acercándose con tan sólo unos pocos hombres, de los cuales, sólo uno mostró signos de hostilidad. Estaba a unos 90 metros de la wickiup de Nock-ay-det-klinne totalmente desnudo con evidentes señales de haber bebido tizwin. Las sospechas de Byrnes y de los oficiales sobre los exploradores apaches habían disminuido un poco porque parecían “totalmente indiferentes” por la captura del hombre medicina. Primero iban el coronel Carr y sus ayudantes; después los soldados de la compañía “D”; a continuación la recua de mulas; seguido por Nock-ay-det-klinne y su guardia; y después la compañía “E”. Carr ordenó a Cruse que fuera con sus exploradores apaches junto al hombre medicina.

Cuando partían, Carr y sus ayudantes; la compañía “D” y la recua de mulas avanzaron Apache (Rowell Quinton)pero detrás se produjo un parón. Nock-ay-det-klinne retrasó al resto de la columna porque traía sus pertenencias personales para ponerlas encima de su caballo y cuando las dejó, entró en su wickiup y se puso a comer. Cuando el 1º teniente William Stanton se dio cuenta de lo que estaba sucediendo, ordenó al sargento McDonald que saliese con su prisionero de una vez.

McDonald consiguió que Nock-ay-det-klinne montase en su caballo y siguiera adelante. Durante ese retraso de unos 10 minutos, Carr y la  mitad delantera de la columna siguieron el camino a través de su parte más estrecha y luego desaparecieron en una curva cerrada entrando en una zona de muchos álamos, sauces y alta maleza en la parte inferior del arroyo. La curva cerrada, que estaba en el camino por donde habían venido estaba a unos 400 metros del poblado de Nock-ay-det-klinne.

Cuando Carr volvió hacia el arroyo, el sargento explorador apache Dead Shot First Sergeant of Scouts (Larry Fanning)se acercó a él y se quejó de que los soldados de la custodia de Nock-ay-det-klinne no permitían que sus amigos viajaran con él. Carr dijo que algunos de sus amigos podrían venir y verlo después en el campamento. Dead Shot regresó a su compañía.

Carr y la mitad de su columna siguieron camino a través del fondo de la quebrada, serpenteando entre los árboles. Estaban a unos 180 metros de la curva cerrada por donde el camino cruza el arroyo. Después de pasar por el fondo de la quebrada, Carr dejó el camino que había estado siguiendo volviéndose hacia el sur por un antiguo sendero, más allá de un antiguo rancho y por el lado este de la quebrada hasta el lugar que había elegido para establecer el campamento y que estaba a algo más de 3 km al sur del poblado de Nock-ay-det-klinne.

Como la segunda mitad del destacamento de Carr tuvo que esperar a que Nock-ay-det-klinne Apache Warrior (Henry Farny)se preparase, dio tiempo a que unos 15 apaches armados se acercaran. Mientras la columna avanzaba, Cruse y Byrnes iban al frente; seguidos de Nock-ay-det-klinne y su guardia, con los exploradores delante y detrás de ellos; y la compañía “E” al final. Antes de llegar a la parte estrecha del camino, más apaches subían por el arroyo yendo junto a ellos, armados y la mayoría a caballo. Como medida de precaución, Cruse, los exploradores apaches, Nock-ay-det-klinne y su guardia se quedaron en el camino mientras Stanton y sus hombres giraron a la derecha, subieron a la colina y pasaron por el poblado. Allí Stanton vio muchas mujeres y niños pero pocos hombres. Cabalgó unos 300 metros antes de descender de nuevo al llano.   

Al inicio de la curva cerrada, un antiguo camino salía de él e iba por el lado oeste de la quebrada. Apaches at the Ambush (Jim Carson)Mientras Stanton estaba sobre la colina, Cruse sin darse cuenta se perdió a la vuelta y cogió el viejo camino. Poco después, Stanton y su tropa bajaron al llano y se unieron con el grupo de Cruse. Cuando hablaron con los exploradores, estos dijeron que había un sitio mejor para cruzar a poca distancia aguas abajo. Después de que los dos oficiales conversaron, Stanton y su tropa marcharon por el flanco de Cruse. Mientras avanzaban por el arroyo, varios grupos de apaches armados se acercaron aguas abajo y viajaron con la columna. Otros salieron de los riscos y barrancos adyacentes. Rodearon a los soldados que custodiaban a Nock-ay-det-klinne y a la compañía “E”.  A medida que cada nuevo grupo llegaba, hablaban deprisa y excitados. Generalmente, cuando los apaches luchaban se quitaban la ropa excepto el taparrabos. La mayoría de los que llegaban vestían sólo un taparrabos y un cinturón con cartuchos.

El soldado John Burton, de la compañía “D”, escribiría más tarde: “Justo después de llegar al Wearing the Blue Coats Vest (Doug Levitt)campamento, el teniente Carter ordenó salir a por leña. Había sido elegido con un empaquetador y otro soldado para ello, llevando tres mulas. Fuimos 800 metros por encima del campamento donde había leña, cerca de una vieja tienda india, mientras en el camino nos encontramos con el explorador Dead Shot a caballo, aproximadamente a la mitad del camino donde se encontraba la leña. Él me pasó y llegó al campamento. Luego vi a otro apache llamado Ka-cIenny sentado en el camino, quien me preguntó a dónde iba. Dije que a buscar leña; entonces hizo una señal a los de su banda y me dijo que me diera prisa y siguiera adelante, volviéndose muy excitado. Empezó a desnudarse, estaba sin sus mocasines y se quitó los pantalones. Mientras cabalgaba, otro apache cabalgó hacia arriba. Ka-clenny montó detrás de él y se dirigieron en dirección al campamento. Fui a recoger la leña, até las mulas y acababa de terminar cuando se oyó una andanada de disparos que venía del campamento“.

Entre los apaches que cruzaban el arroyo, se destacó uno que agitó su Winchester diciendo a los demás The Signal (Frank McCarthy)que dispararan. Tres o cuatro que estaban cerca de él apuntaron y lo hicieron, lo que produjo un tiroteo en todas direcciones en el que varios exploradores volvieron sus armas contra los soldados. El explorador apache Dandy Jim disparó el capitán Hentig en la espalda matándolo al instante. Al oír el primer disparo, el sargento McDonald disparó a Nock-ay-det-klinne y seguidamente, él mismo cayó herido con una bala en la pierna. Este primer tiroteo fue el único que se produjo a corta distancia. 

El enfrentamiento empezó a las 17:00 y aunque el primer ataque apache fue rechazado rápidamente, se produjo un tiroteo hasta casi el anochecer, a una distancia de unos 300 ó 400 metros. 

Al caer la noche Carr preguntó a sus oficiales, a Byrnes, al jefe de empaquetadores y a otros por Apache Scout (Morgan Weistling)su opinión acerca de qué hacer a continuación. Todos fueron unánimes manifestando su deseo de salir de allí. Carr tampoco vio ningún motivo para quedarse. Decidió que lo mejor era regresar a Fort Apache, tan pronto como fuera posible. Por el informe que había recibido de Cochran esa mañana, sabía que no  había “una gran alarma” en el fuerte. También sabía que unos pocos apaches podían realizar una emboscada durante el camino de regreso al puesto por lo que sin esperar más, no les iba a conceder más tiempo para hacerla. Los soldados reunieron los cuerpos de los muertos. Debido a la obscuridad y a la alta maleza, no podían encontrar al soldado Miller, al que habían matado en el fondo de la quebrada. Carr ordenó que se excavara una amplia fosa bajo su tienda de campaña para enterrar los cadáveres. Más tarde Carr dijo: “Escribí en mi propio libro la posición y la edad de cada cadáver, pudiendo escribir gracias a la luz de la luna, poniendo en el pecho de cada uno, su nombre y cuándo lo mataron y que era sepultado el día 30 de agosto por nuestro destacamento“.

La tumba se amplió en dos ocasiones, para los soldados Sonderegger y Bird, este último murió Taking the Shot (James Ayers)mientras estaban excavando. Carr dijo: “Cuando todo estuvo listo, mencioné los servicios prestados por ellos que venían a mi memoria. Hacer descargas de honor sobre las tumbas habría sido como notificar a los apaches que les estábamos enterrando en la noche con intención de avanzar a la vez“.

Después de enterrar a sus compañeros, los soldados necesitaron tiempo para preparar la cena, An Apache Ambush (Henry Farny)organizar los paquetes y empaquetar las mulas. Dado que no había suficientes mulas para llevar todos los suministros y marchar rápidamente, algunos objetos tenían que quedarse atrás. Dejaron harina, tocino, productos enlatados, sillas de montar, aparejos y otros equipos de la recua de mulas. Dieron preferencia a dejar objetos pertenecientes a la compañía de exploradores de Cruse. Antes de irse, cortaron las bolsas de harina, extendiéndola por el suelo. Destruyeron todo lo que se iba a quedar.   

Años más tarde, Carter escribió:Antes de abandonar el campo, el coronel Carr envió al teniente Carter a examinar el cuerpo del hombre medicina y ver si estaba muerto. Por extraño que parezca, a pesar de sus heridas, aún vivía. La recuperación de ese apache, en manos de sus amigos, le habría dado una influencia dominante sobre esa gente supersticiosa, lo que habría dado lugar a una guerra sin fin. El coronel Carr dio la orden de rematarle sin utilizar armas de fuego. El guía Byrnes fue a llevar a cabo la orden con un cuchillo pero temiendo fracasar, cogió un hacha y aplastó la cabeza del curandero“.

Los soldados abandonaron el lugar de la batalla sobre las 23:00 horas. Años más tarde, Cruse Apache Scout (Howard Terpning)recordó: “Todo el mundo había sido advertido estrictamente contra el ruido y el desorden. Sentimos que los barrancos estaban llenos de apaches y, después de la lucha, estarían tan alerta como nosotros mismos“. Puesto que los apaches habían robado la mitad de sus caballos, la mayoría de los hombres de la compañía “D” tuvieron que caminar.

Carr colocó a Cruse al mando de la vanguardia que consistía en Cut-Mouth Moses, sargento de exploradores apaches que había permanecido fiel, como guías, y algunos hombres sin cabalgadura de la compañía “D”. Carr, Carter y el resto de oficiales, junto con el resto de la compañía “D”, iba después. Luego la reata de mulas con la munición y otros suministros y la compañía “E” con tres hombres heridos bajo el cuidado del McCreery. Stanton vino con la retaguardia compuesta de seis u ocho hombres. Los hombres heridos eran el soldado Baege, con un disparo en el hombro; el soldado Thomas J. F. Foran, con disparos en los intestinos y el vientre; y el sargento John McDonald, con un disparo en la pierna. Siguieron cabalgando en los caballos con los hombres detrás de ellos para sostener y mantener el equilibrio en sus monturas. Estos hombres eran  relevados cada pocos minutos.

Antes de que el destacamento alcanzase Fort Apache, cuando estaba cerca de Cedar Creek, se Apache Vengeance (Francis H. Beaugureau)encontró con dos buscadores en el camino. Le dijeron a Carr que sólo un apache llamado Severiano les había precedido hacia el fuerte.

Esa misma mañana del 31 de agosto, los apaches mataron y quemaron a cuatro viajeros mormones en la cima de Seven Mile Hill y el mismo grupo, antes de la noche, mató a un sargento y a varios soldados que estaban reparando la línea telegráfica entre Fort Apache y Fort Thomas [Graham County, Arizona].

Viendo que las tropas del coronel Carr no llegaban, un joven sargento del Cuerpo de Señales, Apache Scouts (Hubert Wackermann)Will C. Barnes pidió permiso al mayor Cochran, que se había quedado al mando en Fort Apache, para salir a la cima de una escarpada meseta, a alrededor de 1’5 km de distancia desde donde podía divisar a una distancia de unos 8 km el camino que venía desde Cibecue Creek. El mayor sabía que por los alrededores había observadores apaches por lo que se negó pero ante la insistencia del sargento le dejó ir con unos prismáticos, una pequeña bandera de señales de color rojo y un revólver.

Barnes llegó a la cima de la meseta y no se volvió a saber nada de él durante varias horas hastaApache Scout (Andrew S. Dagosta) que, de repente, apareció al descubierto agitando frenéticamente la bandera de señales informando que el destacamento del coronel Carr venía por el camino. Más tarde Barnes fue galardonado con la Medalla de Honor.

La columna llegó a Fort Apache a las 15:00 horas del 31 de agosto encontrándose con la noticia de que los apaches habían enviado, durante la  noche, correos a las reservas de Fort Apache y San Carlos anunciando que las tropas del coronel Carr habían sido aniquiladas y que los pocos supervivientes iban a morir al día siguiente, y que Fort Apache iba a ser atacado y destruido.

En la operación militar, ocho militares murieron [uno de ellos nunca fue encontrado debido a la Apache (John Yaeger)obscuridad y otro murió de sus heridas al día siguiente] y dos resultaron heridos, más 42 caballos y siete mulas de carga muertos, heridos o desaparecidos. Todos los hombres que habían sido atacados pertenecían a la compañía “D”, a excepción de McDonald, de la compañía “E”. Nock-ay-det-klinne, su esposa y su joven hijo, murieron durante la batalla, formando parte de los 18 apaches muertos pertenecientes a las bandas de Es-ke-al-te, Indaschine, Na-ti-o-tish, Nock-ay-det-klinne, Pedro y Sánchez

El coronel Carr estimó que al menos 60 apaches, incluidos los exploradores, Dandy Jimatacaron a sus soldados al inicio de la batalla y unos 200 lucharon en algún momento del enfrentamiento. Casi todas las pérdidas de sus soldados se produjeron en los primeros momentos, cuando los apaches estaban cerca de su campamento. Momentos antes del ataque, todos los oficiales de la columna pensaron que la conducta de los apaches era dócil. Más tarde el teniente Carter diría: “Me sentí totalmente seguro y creo que los demás también. Si hubiera tenido sensación de inseguridad, no hubiera pasado entre ellos“.

Unos 15 años más tarde, el teniente Carter escribió: “Que la pérdida no fuera más dura se debió en gran medida a la frialdad y al coraje Skippy y Dead Shotdel coronel Carr. No se podía imaginar una situación mejor para probar el temple de un destacamento. Habiendo efectuado el objetivo de la operación, la detención de un notorio y revoltoso hombre medicina, sin dificultad y sin resistencia en su poblado, la columna había establecido el campamento para pasar la noche, cuando de repente fue tiroteada, no solo por los amigos del curandero, sino por nuestros propios aliados, los exploradores apaches que habían sido leales hasta entonces. La confusión y el desaliento ante este tipo de ataque pudo haber causado la aniquilación de toda la fuerza, de la que sólo la habilidad y la valentía más consumada podían salvar la situación“.

Hacia las 14:00 horas del 1 de septiembre, los apaches atacaron Fort Apache en represalia por la Sánchezmuerte del hombre medicina. Realizaron varias descargas de fusil produciendo dos o tres heridos entre los soldados. Al día siguiente no se vieron más apaches por los alrededores.

Ante la gran cantidad de tropas que el general Willcox estableció cerca de Fort Apache y dándose cuenta de que cuanto más tiempo se resistiesen su castigo sería mayor, las bandas sublevadas se rindieron en Fort Apache y en San Carlos. El 21 de septiembre era la fecha tope que tenían para rendirse sin condiciones todos los sublevados o serían perseguidos como hostiles. El 20 de septiembre, Es-ke-al-te, Indaschine, Na-ti-o-tish, Dandy Jim y MuchecoNe-big-ja-gía y Sánchez, cinco de los principales líderes apaches se entregaron y durante la siguiente semana otros 60, con 73 mujeres y 76 niños. [Cuando los jefes fueron encerrados en la escuela de la agencia, varios miembros de sus bandas huyeron, regresando cuando posteriormente fueron puestos en libertad]. Seis exploradores habían muerto en la batalla, varios habían sido arrestados y unos pocos estaban todavía sin localizar, fuera de la ley.

En noviembre, cinco exploradores apaches fueron juzgados por un tribunal militar como soldados de tropa regular al ser considerados parte imprescindible para el éxito de la sublevación, acusados de motín y condenados. El sargento Dead Shot, el cabo Dandy Jim y el soldado Skippy fueron ahorcados en Fort Grant, el 3 de marzo de 1882 y otros dos exploradores [uno llamado Mucheco y el otro de nombre hoy día desconocido] condenados a baja deshonrosa y encarcelados en la isla de Alcatraz [San Francisco Bay, California]). 

* A mediados de mayo, una partida de apaches está durante varios días robando ganado que esconde en el cañón de San Joaquín, cerca de Galeana (Chihuahua) matando a varios vaqueros que iban tras las huellas de las reses. (Joaquín Terrazas y Mata Ortíz comienzan la persecución en Casas Grandes, yendo Terrazas por las sierras de la Madera, Breña, Ancón del Rucio hasta las del Toro y Cristo; mientras Ortíz pasa por Arroyo Seco a la sierra de San Joaquín. Los apaches divisan la patrulla de Ortíz y huyen, mientras roban por el camino ganado en San Buenaventura y San Lorenzo, hasta la frontera con Estados Unidos, a donde pasan por el Vado de Fusiles [Chihuahua]).

* A principios de julio, una banda apache asalta y quema en Palo Blanco (Chihuahua) el coche correo que se dirige al Paso del Norte (Ciudad Juárez, Chihuahua), matando al cochero y a un norteamericano, mientras otro de la misma nacionalidad consigue huir. (Tres días después, en Charcos de Grado [Chihuahua] asaltan y destrozan varios carros, llevándose los bueyes y otros animales, después de matar a varios hombres, consiguiendo otros escapar. Joaquín Terrazas les persigue sin éxito al cruzar los apaches el Río Grande por varios puntos hacia Estados Unidos).

* El 2 de agosto, En Red Canyon, en las montañas de San Mateo, los asaltantes de Nana mataron a uno e hirieron a siete miembros civiles locales de la pandilla. Dos semanas más tarde, los Apaches atacaron la granja de Chávez cerca de Canadá Alamosa, matando al granjero, su esposa y sus hijos.

* De julio a agosto, Nana lidera una banda apache chihenne en una incursión pornanas-men-jeroen-vogtschmidt Arizona y New Mexico. (Kaahteney y Lozen, la mujer guerrera hermana de Victorio, iban con él. La incursión de Nana comenzó cuando su banda [menos de 40] atacó a un equipo de topógrafos en el norte de Chihuahua, a finales de junio. Luego fueron hacia el norte, llegando a la Reserva Mescalero donde reclutaron algunos guerreros mescaleros. El 2 de agosto, en el Red Canyon, en las San Mateo Mountains [Socorro County, New Mexico], la banda de Nana mató a una persona e hirió a otros siete, todos miembros de un grupo de civiles que fue a hacerles frente. El 17 de agosto, Nana estaba en los alrededores de Hillsboro [Sierra County, New Mexico]. El 18 de agosto, mientras los hombres estaban trabajando, la banda de Nana recorrió la pequeña comunidad minera de Gold Dust [Sierra County, Arizona] disparando y lanzando sus gritos de guerra. Las mujeres y los niños se escondieron en sus tiendas y se echaron al suelo. Los mineros, al oyer los disparos, corrieron a ayudar a sus familias pero para entonces los apaches habían desaparecido sin herir a nadie.

Entonces se dirigieron al rancho de Trujillo, a unos 8 km al sur de Hillsboro, cuyo propietario era un mestizo sospechoso de suministrar armas y municiones a los apaches. Allí tampoco hubo heridos, continuando  hacia el sur para atacar el rancho de Perry Ousley. Lo quemaron y lo mataron. Después fueron más allá del Tierra Blanca Creek hasta el rancho de Absolom D. Irwin, a casi 4’5 km al norte del Lake Valley. Absolom estaba fuera por negocios, pero su esposa Sally, y sus cinco hijos corrieron para protegerse. Aunque Absolom llegó a tiempo para apagar el fuego de la casa del rancho, su familia había desaparecido. Creyendo que habían sido capturados, cabalgó a Lake Valley para dar la alarma, mientras los apaches se dirigían al oeste. En Lake Valley encontró a un grupo de civiles que había llegado, la noche del 18 de agosto, desde Hillsboro. Cuando alguien informó haber visto apaches a 11 km de distancia en Berrenda Creek, el superintendente de la “Lake Valley Mining Company”, George Daly se hizo cargo del grupo, solicitando apoyo del teniente George Washington Smith acampado en las cercanías. Smith había sido enviado con miembros de las compañías “B” y “H” del 9º de Caballería, con órdenes de bloquear el paso a los apaches en su camino hacia el sur. A regañadientes, Smith y sus “Buffalo Soldiers” se unieron al grupo civil de Daly, algunos de cuyos miembros fanfarroneaban cuando salieron del salón de William Cotton poco después de la medianoche. Los informes varían en cuanto al número del grupo, pero una estimación dice que eran de 16 a 20 soldados y 20 civiles.

El grupo mixto fue a Berrenda Creek y luego a un arroyo hoy conocido como Pollock Creek, que entraba en el Dry Gavilan Canyon. En el Gavilan Canyon, a las 10:30 horas de la mañana del 19 de agosto, Nana emboscó a los estadounidenses. Los informes varían en cuanto a lo que exactamente sucedió, pero se sabe que el teniente Smith y Daly fallecieron con los primeros disparos. Al parecer, Smith cayó de su caballo con el primer disparo, siendo ayudado de nuevo a subir a su montura, para recibir otro disparo mortal. Los disparos apaches hirieron a varios soldados y civiles más, haciendo que algunos huyeran, incluyendo el sargento William Baker, de la compañía “H”. El sargento Brent Woods, de la compañía “B”, reunió a los hombres que pudo e incluso avanzó antes de ordenar una retirada ordenada, evacuando a los heridos. Bajo la dirección de Woods, el grupo de emboscados se parapetó tras las rocas luchando contra los apaches durante unas seis horas.

Uno o dos civiles más resultaron muertos después de la muerte de Daly, y varios más resultaron heridos, incluyendo al recién casado George Gamble, de Lake Valley. A sus padres y a su esposa, Jesusita Pachedo de Parra, les dijeron que George había muerto, pero más tarde apareció en la puerta de su casa, donde había un crespón negro. Fallecieron los soldados Thomas Golding, James Brown y Monroe Overstreet de la compañía “B”. William Hollins recibió un disparo en los pulmones, pero sobrevivió y fue dado de alta cuando terminó su servicio, cinco meses después; John William recibió un disparo en el muslo, siendo amputada su pierna cuatro meses después; Wesley Harris de la compañía “H” recibió un disparo en el pecho derecho.

No se encontraron víctimas apaches pero pequeños charcos de sangre en el suelo del cañón indicaban que algunos guerreros habían resultado muertos o heridos. Al saber que más soldados del 9º de Caballería estaban de camino, Nana huyó en la tarde del día 19 con muchos caballos de sus perseguidores, algunos de sus suministros y alrededor de 1.000 cartuchos de munición. De hecho, el sargento Richard Anderson de la compañía “H” llegó con el resto del destacamento del teniente Smith, y a ellos se unieron el teniente Charles Taylor y el capitán Byron Dawson. Daly fue encontrado con cuatro o cinco disparos, y mutilado, con palos clavados en su cuerpo. Smith fue encontrado tumbado de cara con la espalda y los brazos quemados. Su rostro había sido mutilado, con la nariz, las orejas y otras partes del cuerpo cortadas. El bigote del teniente fue encontrado colgado en un arbusto cercano. Tanto los civiles como los soldados participantes en el enfrentamiento elogiaron al sargento Woods, coincidiendo en que la actuación del sargento de 30 años evitó un desastre total. Trece años después, Woods recibiría la “Medalla de Honor” por su acción en el Gavilan Canyon.

Aunque era tarde, el grupo mixto de civiles y militares continuó la búsqueda de Nana, mientras que el sargento George Turpin, de la compañía “H” transportó a los muertos y heridos a Fort Bayard [Grant County, New Mexico]. Mientras estaba en el molino de John Brockman, a orillas del río Mimbres, murió uno de los heridos.

El día 19, cerca del Lake Valley, los apaches hirieron mortalmente a un pastor mexicano mientras su compañero se dirigía al pueblo de El Colorado. Entre el Cooke’s Canyon y Mule Springs, los apaches atacaron a un grupo de leñadores, matando al menos a cuatro de ellos, y capturando a Manuel Chacón, de 12 años, y a Juan Chacón, de 14 años. En Las Cruces, los apaches atacaron un carro, matando a seis mexicanos, e hiriendo gravemente al único sobreviviente.

El 16 de agosto, los tenientes G. Valois y George R. Burnett con un pequeño destacamento de la compañía “I” de los “Buffalo Soldiers” del 9º de Caballería de los Estados Unidos estaban destinados cerca de Cañada Alamosa [hoy Monticello, Sierra County, New Mexico], uno de los destacamentos encargados de interceptar las incursiones de Nana. Estaban dando de beber a sus caballos en el río Alamosa cuando recibieron un informe de que la granja de Chávez, aguas abajo, había sido atacada por los apaches, matando al granjero, y a su esposa e hijos. El teniente Burnett salió inmediatamente con unos pocos hombres, mientras que el teniente Valois reunió el resto del destacamento y le siguió. Al llegar a la granja, Burnett unió sus fuerzas a un grupo de mexicanos decididos a vengar a los muertos que encontraron. Estaban sobre un acantilado sobre la granja cuando divisaron a más jinetes mexicanos, vestidos con sarapes y sombreros. Desde arriba les saludaron pero enseguida se percataron que eran los apaches que buscaban, y ambas partes abrieron fuego.

Al no haber engañado a sus perseguidores, los apaches se dividieron en dos grupos. El primero llevó su ganado robado hacia las Cuchillo Negro Mountains [Sierra County, New Mexico], a unos 16 km de distancia. Los otros apaches desmontaron y abrieron fuego. Continuaron disparando hasta que el sargento Williams intentó flanquearlos por su izquierda, por lo que volvieron a montar, recorriendo el doble de terreno y desmontando, volvieron a abrir fuego. Repitieron con éxito estas tácticas dilatorias hasta que llegaron a las Cuchillo Negro Mountains, donde ocuparon una loma desde donde finalmente se alejaron de sus perseguidores.Apache and Soldier (Bryan Fosten)

Las tropas persiguieron a Nana guiados por exploradores apaches, Chihuahua entre ellos. Nana y su grupo lucharon siete veces con la caballería y asaltaron unos 12 poblados y ranchos, matando 30 civiles y cinco soldados mientras 10 soldados y 15 civiles resultaron heridos. Robaron varios cientos de caballos y ganado, desconociéndose sus pérdidas. Nana fue perseguido por más de 1.000 soldados y varios cientos de civiles. El agente de la reserva Mescalero, W. H. H. Llewellyn, afirmó que la incursión de Nana ocurrió por culpa del 9º de Caballería, en concreto del 2º teniente Guilfoyle y los “Buffalo Soldiers” que acosaron a Nana cuando estaba tratando de rendirse en Mescalero. En dos meses, el viejo pero implacable Nana había cabalgado alrededor de 4.800 km y peleado en una serie de enfrentamientos, sufriendo bajas mínimas. Con todo lo robado, se dirigió a la Sierra Madre donde se reunió con Juh).

* El 2 de septiembre, unos 21 apaches asaltan el rancho Middleton en Cherry Creek, en Escaping the Smoke (Carl Hantman)el Pleasant Valley (Gila County, Arizona), a 48 km al oeste de Cibecue. (Matan a dos rancheros y roban unos 75 caballos).  

* El 3 de septiembre, Joaquín Terrazas sale del Carrizal (Chihuahua) hacia la sierra del Carcay ante las noticias de que una partida apache anda por los alrededores. (Encuentra y sigue las huellas de unos 20 caballos. Más adelante encuentra ocho caballos frisones que los apaches han abandonado  por falta de herraduras. Cerca de Casas Grandes encuentra restos de reses muertas; y al llegar a la sierra de San Joaquín, otros caballos sin herrar abandonados por no servir para trepar por los riscos. Desde la cumbre de San Joaquín, los apaches ven a sus perseguidores, huyendo por los montes del Toro hasta el cañón de Cristo donde dejan muertas 30 reses y descuartizadas dos, dirigiéndose después a San Miguel de Bavícora internándose en la Sierra Madre.  Joaquín Terrazas y sus hombres, abandonan la persecución fatigados por la constante lluvia y la falta de víveres).

* El 6 de septiembre, informes militares notifican que Juh y Naiche se encuentran al norte de Fort Thomas (Graham County, Arizona), no participando en las hostilidades ocurridas en San Carlos y Fort Apache.

* El 15 de septiembre, Bonito y su banda llegan a Fort Apache y a la mañana siguiente, George. (Bonito era un apache White Mountain pero se había casado con una chiricahua y de vez en cuando vivía con ellos. Las dos bandas habían estado en Cibecue Creek pero al permanecer en paz regresaron a la Reserva de San Carlos).  

* El 24 de septiembre, Ezra Hoag, trabajador de la Reserva de San Carlos, envía un mensaje Bonito, apache White Mountaindescribiendo la situación de tensión provocada por la llegada de las tropas y la detención de George y Bonito:El arresto de los jefes en San Carlos ha creado un gran revuelo entre los indios de aquí; todas las circunstancias relacionadas con la detención pueden crear problemas; primero, el arresto de los jefes; segundo, la postura adoptada por los soldados; tercero, los informes que van de un lado a otro; y cuarto, los apaches haciendo lo imposible para evitar la detención de George y Bonito que, ante la cantidad de exploradores del teniente Clark, la mayoría pertenecientes a la banda de George, no sé cómo actuarán en caso de surgir problemas.  El coronel Smith tiene la misma opinión que yo en lo que respecta a esta cuestión“.

* El 29 de septiembre, al llegar la noche, Na-ti-o-tish, sus dos hermanos y otros 12 apaches abandonan la Reserva de San Carlos.

* El 30 de septiembre, justo un mes después de la batalla de Cibicue Creek, 74geronimo-charles-craig guerreros chiricahuas abandonan la reserva de San Carlos y huyen a México. (Estos renegados pertenecían al grupo de Juh, Naiche y Gerónimo que en enero de 1880, habían sido persuadidos por el teniente Haskell y Tom Jeffords, su ex agente, a asentarse en la reserva. Tiffany, el Agente indio en San Carlos, da el siguiente relato de las circunstancias que condujeron a la huida: “Alrededor del 20 de septiembre, varios chiricahuas se acercaron para preguntarme por qué había tantos soldados en la Agencia. Les dije que no se preocuparan, que ninguno de los indios que estaban en paz tenía nada que temer. Querían saber si los movimientos de las tropas tenían algo que ver con sus antiguos actos cuando estaban en pie de guerra en México. Les aseguré que no y se fueron, al parecer, satisfechos. Pero mientras tanto se produjo un incidente adverso. Después del enfrentamiento en Cibicue, George y Bonito, subjefes White Mountain, se rindieron al general Willcox en Fort Thomas [Graham County, Arizona] poniéndoles en libertad condicional y enviándoles de vuelta a la sub-agencia de San Carlos. El 30 de septiembre, el coronel Biddle fue enviado para que sus bandas regresen a Fort Thomas. Fue el día en que estaban repartiendo las raciones por lo que había muchos indios. George y Bonito dijeron que iban a volver tan pronto como hubieran recibido su correspondiente ración de carne, que no hacía falta que les esperasen pues iban a ir con Hoag, el empleado de la Agencia que reparte la carne. El coronel Biddle respondió que debían ir ya y se dirigió hacia el campamento apache con su destacamento. bonito-chiricahua-apache-war-chief-henry-h-crossDurante la noche, alarmados George y Bonito huyeron de la reserva con 74 apaches, entre hombres, mujeres y niños“.

La versión de los chiricahuas, cuyo campamento se encontraba cerca del de George es diferente. Pensaron que los soldados del coronel Biddle les iban a atacar para llevarse a sus familias junto a las de los jefes White Mountain, George y Bonito. Como recordaría más tarde Chato, “Gerónimo era como un animal salvaje. Las tropas le ponían nervioso“. La alarma creada por George y Bonito hizo a Gerónimo más violento que nervioso. Juh estaba muy excitado, dominando el consejo con Gerónimo. Aunque reacios a marcharse, Naiche y Chihuahua aceptaron. Chato se sumó a la mayoría. Un jefe discrepó pero fue ignorado.

Sobre las 22:30 del 30 de septiembre, Juh, Gerónimo, Naiche, Chihuahua y Chato huyeron de San Carlos con 74 hombres y sus familias [200 chokonen, 89 bedonkohes, y 86 nednais] alejándose en silencio y dirigiéndose hacia el sur, a la Sierra Madre de México. Bonito y su banda de chokonen, bedonkohes, y algunos White Mountain fueron con ellos. George, que había provocado el levantamiento, en el último momento se negó a ir, quedándose con su gente en las montañas que rodeaban la reserva, al igual que Loco y su gente que permanecieron en San Carlos.

La ruta habitual que usaban los chiricahuas para ir a México era por el noreste hasta Eagle Creek, hasta el río Gila, y luego hacia el sudeste, hasta las Peloncillo Mountains [Hidalgo County, New Mexico] hasta llegar a México. Astutamente, los chiricahuas no eligieron ese camino. Ellos sabían que el territorio al este estaba repleto de tropas, por lo que fueron directamente al sur, más peligroso debido a la existencia de  valles abiertos pero presumiblemente aún con menos soldados. Los jefes apaches sabían que éstos pronto estarían en marcha. A unos 20 km del río Gila, se dirigieron al sur y, para confundir a sus perseguidores, se dividieron en cuatro grupos, encabezados por Juh, Naiche, Chato y Bonito. Como jefe de los nednais, Juh guió al grupo donde iba Gerónimo, a cargo de sus bedonkohes. Acordaron reunirse de nuevo en Black Rock, una elevación de las estribaciones septentrionales de las Santa Teresa Mountains [Graham County, Arizona].

Durante la huída, los chiricahuas robaron 18 mulasHuida de los chiricahuas y 10 caballos de varios comerciantes de San Carlos y durante el camino hacia México otros 30 caballos más. 

El 1 de octubre, aproximadamente a las 01:00, Mickey Free y otro explorador apache informaron a Joseph C. Tiffany, el agente de San Carlos, que los chiricahuas habían huido. El comandante Biddle y 47 prisioneros apaches de San Carlos [entre ellos Dandy Jim y Mucheco, que habían participado en los sucesos de Cibecue Creek] llegaron por la noche a Fort Thomas [Graham County, Arizona]. El 2 de octubre, las tropas dejaron Fort Thomas con los 47 presos, viajando a la estación de Willcox para ser enviados a Tucson [Pima County, Arizona]. Las tropas norteamericanas se movilizaron lentamente en la búsqueda de los chiricahuas huidos.

 El sábado 2 de octubre, se produjo el enfrentamiento de Cedar Springs [Graham County, Arizona] estación deCedar Springs 1 postas situada a unos 60 km de San Carlos, en un camino que utilizaban, tanto los militares como diferentes compañías de mercancías y viajeros. El empresario Mariano G. Samaniego tenía un contrato con el gobierno norteamericano para transportar suministros a la Agencia de San Carlos. A mediados de septiembre, teniendo que atender negocios en Tucson, Samaniego dejó a su hermano Bartolo completar la carga y llevarla a San Carlos. Éste no pudo conseguir la escolta militar que había solicitado su hermano Mariano por lo que salió por su cuenta de Willcox [Cochise County, Arizona] el 27 de septiembre, con una caravana de carros guiados por siete conductores, llevando 108 mulas.

La noticia de la huída de los chiricahuas de Juh, Gerónimo, Naiche, Chihuahua, Chato, Bonito y otrosthe-hand-of-the-shaman-ron-stewart apaches llegó a Willcox el 1 de octubre y también que había una caravana de carros con mercancías en dirección norte entre Willcox y Fort Thomas.

El capitán Charles Porter, comandante de Fort Grant, recibió la orden desde Fort Thomas de proteger la ruta siendo informado más tarde de que los carros debían estar cerca de Cedar Springs. A las 9:00 horas del 2 de octubre, los chiricahuas atacaron a Bartolo y sus carros cuando se acercaban a la estación.

Viniendo por el sur, las tropas se acercaron a la estación. Cuando llegaron  a Cedar Springs, se encontraron con laCedar Springs 2 señora Mowlds [la esposa de John Mowlds, el agente de la estación en Cedar Springs]; Frank Coulter; el hijastro de John Mowlds; y Merejildo Cisneros [cuidador de los caballos de Samaniego] atrincherados en la casa.

Unos días más tarde, los oficiales de esas tropas recordaban lo que les dijeron a su llegada: “Todas las personas coincidieron en afirmar que los chiricahuas aparecieron en la estación a las 09:00 horas, persiguiendo al cuidador de los caballos de Samaniego, que iba por delante para buscar ciervos por las montañas laterales, quien vio a los apaches a unos 3 km al este de la estación, pero no sabiendo que eran hostiles, se acercó hasta que fue tiroteado, por lo que espoleó a su caballo dirigiéndose a la estación, desmontando y corriendo hacia la casa donde había una mujer, un hombre y un niño, dejando su caballo en la puerta. Un disparo alcanzó el interior de la casa pero no dio a nadie. Los apaches le persiguieron hasta la estación pero al ver los carros que se acercaban, los atacaron. Los conductores resistieron valientemente porque todos coincidieron en decir que tardaron más de una hora en matarlos; algunos dicen que hasta una hora y media como mínimo“.

Preocupaba a los cuatro civiles de la casa de Cedar Springs que los apaches estuvieran cerca. Al Cedar Springs 3llegar a la estación, los soldados persiguieron a los hostiles. Encontraron a un hombre vivo herido, de un disparo en la pierna, a un kilómetro de la estación; 50 metros más lejos un hombre yacía muerto; y de allí hacia los carros, a 500 metros de distancia, otros dos muertos. Alrededor de los carros, otro de un disparo en la cabeza. Más abajo en el camino, otros dos muertos. De los siete hombres de la caravana murieron, Bartolo Samaniego, hermano de Mariano; Demetrio Carmelo; Sostenos Estrada; Braulio Gómez; Julián Ríos; y el cocinero José Lino Molino.

Los apaches vieron la llegada de los soldados, apresurándose a destruir los 3.200 kg de mercancías que había en los carros, llevándose numerosos artículos de uso doméstico como tela, recipientes de estaño, harina, sartenes, etc. También se llevaron las armas y las cananas de los conductores muertos, en su mayoría rifles Winchester y 102 mulas, resultando muertas seis de ellas, cortando los arneses en muchos trozos, algunos de ellos, encontrados esparcidos durante 10 km. El carretero mexicano vivo los vio mientras yacía con su cara, parcialmente, sobre la hierba. Un apache se acercó y le golpeó con la culata de su arma entre los omóplatos para comprobar si estaba con vida. El mexicano encajó el golpe y se quedó quieto mientras el apache recogía su arma y su canana y se alejó, salvando así su vida, siendo el único que quedó vivo cuando llegaron las tropas.    

John F. Finerty, corresponsal del “Chicago Times“, visitó el lugar de la masacre alrededor de una semana más tarde: Al volver de Fort Thomas a Fort Grant con el destacamento de soldados tuve la oportunidad de ver de cerca Cedar Springs. Los carros estaban acribillados siendo enorme el número de orificios de bala que tenían. El fuego indio dirigido contra la media docena de valientes y desgraciados mexicanos, encabezado por el hermano menor del empresario, debe haber sido simplemente infernal. Es impresionante pensar en la forma en que media docena de personas estaban condenadas ante 75 apaches, resistiendo durante cerca de dos horas. Los cuerpos encontrados al lado de los carros estaban llenos de plomo.  Estos hombres murieron duramente, y una tosca cruz, delante del rancho ‘Shot-Gun Smith’, marca la fosa común de cinco de ellos. Mulas muertas allanan el camino, y la hierba pisoteada alrededor de varias millas a lo largo del camino, indica el carácter desesperado de la lucha“.  

Pronto descubrieron a cuatro soldados que estaban reparando la línea telegráfica que iba a get-down-get-down-they-ordered-furiously-in-apache-charles-h-stephensFort Grant. Después de matarlos y desvalijar sus cuerpos, los apaches, conscientes de que les perseguían, se adentraron en las cercanas estribaciones de las Pinaleño Mountains [Graham County, New Mexico], por donde iban las mujeres y los niños, para preparar  una emboscada. Cuando los soldados se detuvieron y desmontaron para examinar los cadáveres, los chiricahuas empezaron a disparar, durando el intercambio seis horas. Necesitando salvar a sus familias, los jefes lanzaron un fuerte ataque por el flanco para permitir a sus mujeres y niños rodear el campo de batalla y dirigirse al sur y luego, al Aravaipa Valley, al oeste. En la noche del 2 de octubre, acamparon en un valle abierto a la sombra de las Galiuro Mountains [Graham County, Arizona].

Al día siguiente, 3 de octubre, los guerreros se dirigieron al Sierra Bonita Ranch [Graham County, Arizona], propiedad de Henry C. Hooker, mientras sus familias iban por las estribaciones de las Galiuro y Winchester Mountains [Cochise County, Arizona]. Allí robaron 135 caballos y posteriormente mataron 12, probablemente para comérselos. Después se dirigieron al sur, y mientras avanzaban se llevaron 33 caballos y potros en un punto del camino; y más tarde otros 18 caballos y mulas. Llegaron a 11 km de la estación del “Southern Pacific Railroad” de Willcox [Cochise County, Arizona] cruzando las vías del tren sobre las 06:30 horas del 4 de octubre. 

Antes a las 11:00, los 47 prisioneros apaches de San Carlos [entre ellos Dandy Jim y Mucheco, que habían participado en los sucesos de Cibecue Creek] habían salido de la estación de Willcox para dirigirse en tren hacia Tucson [Pima County, Arizona].

Por la noche fueron hacia el este de las Dragoon Mountains [Cochise County, Arizona]. approaching-the-stronghold-frank-mccarthyCuando las mujeres empezaban a montar el campamento, una serie de disparos les sorprendió. Eran exploradores indios que se habían adelantado a un ataque sorpresa de tres compañías de caballería. Aun así, los soldados llegaron pronto al campamento chiricahua para unirse a la refriega. Los apaches no los habían localizado porque los soldados habían cogido el tren en Willcox. En la cima del Dragoon Pass se bajaron para dirigirse al valle y encontrar el rastro de los chiricahuas.

Con los primeros disparos, los chiricahuas huyeron, abandonando su campamento con todo su material y contenido, teniendo varios enfrentamientos en su marcha hacia el sur, por las estribaciones meridionales de las Dragoon Mountains, las Cochise’s Stronghold. Finalmente, los guerreros eligieron una posición defensiva, deteniendo el avance de los soldados atacantes, haciendo que pudieran escapar en varios grupos. Algunas mujeres y niños se quedaron atrás y se escondieron en las montañas hasta que pasaron los soldados, quienes se retiraron para acampar y pasar la noche.

En la mañana del 5 de octubre, todos los chiricahuas se habían ido. Durante la noche habían viajado rápidamente por el valle de Sulphur Springs, pasaron un paso en las Swisshelm Mountains [Cochise County, Arizona] y huyeron a México por la antigua ruta de las Peloncillo Mountains. El ejército continuó, entre fuertes lluvias, la persecución de los chiricahuas, quienes llegaron a unos 12’5 km de Tombstone [Cochise County, Arizona].

La huida de los chiricahuas durante cuatro días había sido guiada magistralmente geronimo-chuck-renpor los experimentados jefes, llegando con éxito a México. Cuando huyeron, la mayoría de los soldados estaban al norte y al este, preocupados por los apaches White Mountain, pero rápidamente mandaron destacamentos detrás y, luego, delante de ellos. Fue en vano. Los fugitivos los evadieron fácilmente, escabuyéndose a través de la frontera. Subordinado a Juh, Gerónimo apoyó a su amigo en la toma de decisiones y en la guerra. Su actuación individual no está registrada pero sin duda, estaría en la vanguardia de los combates en Cedar Springs y las Dragoon Mountains.

El 6 de octubre, destacamentos estadounidenses se dirigieron hacia México por las caras este y oeste de las Chiricahua Mountains. A las 22:00, llegaron a la estación de Willcox [Cochise County, Arizona] tropas desde California que fueron enviadas a interceptar a los chiricahuas huidos.

Durante esos días [del 3 al 6 de octubre] John Clum, Wyatt Earp y Billy Breakenridge organizaron un grupo al que llamaron los “Rangers de Tombstone” para perseguir a los chiricahuas. Salieron la noche del 3 y la mañana del 4 de octubre estando dos días bajo una incesante lluvia. Algunos dejaron el grupo y regresaron a casa. El resto [unos 17]  agotados regresaron en dos grupos. Camino de casa, se detuvieron y bebieron whisky con los cerca de 200 soldados en Soldiers Hole [Cochise County, Arizona] al mando del capitán Reuben F. Bernard.  John Clum, que conocía a varios de los exploradores apaches de la unidad militar de cuando era agente de San Carlos, bebió alegremente recordando los viejos tiempos. Bernard fue criticado por haber cesado la persecución de los apaches y haberse parado a descansar durante dos días. Bernard se defendió argumentando que el terreno era demasiado blando para perseguir a los apaches y que habían recorrido grandes distancias y luchado varias veces con los apaches.

El 7 de octubre, el capitán Bernard salió de Soldiers Hole para reanudar la búsqueda de los chiricahuas. Durante los siguientes días, les persiguió por el sudeste hasta las Guadalupe Mountains [Hidalgo County, New Mexico] por donde los chiricahuas cruzan a México.

El 12 de octubre, el coronel Ranald Slidell Mackenzie redactó un informe describiendo la situación de los apaches en Arizona. Los chiricahuas huidos de San Carlos estaban en México. Aproximadamente 60 apaches White Mountain estaban en puestos de guardia bajo vigilancia. Unos 50 hostiles estaban escondidos en diferentes partes del territorio. No había ningún grupo grande de apaches contra el que las tropas necesitasen desplazarse por lo que recomendaba que regresasen a sus cuarteles. 

El 17 de octubre, el general Willcox emitió su orden nº 32. Ordenó que regresaran la mayor parte de las tropas que habían venido después de la batalla de Cibecue Creek. Para finales de año, la mayoría de los soldados habían regresado a sus cuarteles de origen y para el 16 de abril de 1882, la retirada se había completado).

* El 18 de octubre, los soldados detienen a los apaches White Mountain Alchesay, Uclenny, Bottalish y Eskeltecela siendo trasladados a Camp Thomas (Graham County, Arizona).

* El 30 de octubre, el jefe apache White Mountain George y seis de sus hombres se entregan al funcionario de la Reserva de San Carlos, Ezra Hoag, siendo llevados a Camp Thomas (Graham County, Arizona) a los pocos días.

* Durante el otoño, Nana y su banda se dirigen a la Sierra de Carcay [municipio denana-jeroen-vogtschmidt perico-jeroen-vogtschmidtJanos, Chihuahua] donde se reúne con Juh y Gerónimo. (Después de su incursión en verano por New Mexico, él y sus chihennes regresaron a la Sierra Madre. Allí también estaban Perico, Fun [de nombre apache Yiy-gholl, Yiy-joll o Yiy-zholl], Yanozha, Kanseah, Ishtee, Kaahteney [también conocido como Kaedine] y Chato. Los seguidores de fun-jeroen-vogtschmidtyanozha-jeroen-vogtschmidtJuh y Nana sumaban de 425 a 450 personas. A la noche danzaron para celebrar la reunión. Decidieron una vez más intentar entablar conversaciones de paz con Chihuahua pero a la vez, siguieron incursionando. Juh lo hizo por la parte este de la Sierra Madre, mientras Gerónimo, llevado por su odio a Sonora, lo hacía por el lado oeste. Al final, las conversaciones de paz con Chihuahua fracasaron. Los jefes chiricahuas, ante el creciente número de tropas mexicanas, buscaron más efectivos para sus bandas, y pensaron en Loco y sus chihennes, con unos pocos chokonen y bedonkohes, asentados en San Carlos. Gerónimo declaró que necesitaba a los hombres de Loco para sumar más apaches en sus enfrentamientos con las tropas mexicanas, argumento bastante débil ya que Loco sólo tenía 32 hombres, y desarmados; y sumar a sus mujeres y niños para alimentarlos no tenía mucho sentido. Pero a algunos chiricahuas les molestaba la “resignación” con la que vivía la gente de Loco en San Carlos. Otros simplemente querían reunirse con sus familiares. Siendo de los más beligerantes, Gerónimo elaboró la idea de un traslado masivo a San Carlos para obligar a Loco a sublevarse. 

Gerónimo organizó y dirigió una expedición de 63 guerreros entre los que ibanbonito Naiche, ChatoKaahteney [un chihenne que había luchado con Victorio], Mangas [hijo de Mangas Coloradas], Sánchez [un influyente chihenne], Bonito, y Chihuahua. Significativamente, Juh decidió quedarse en México. Ninguno de ellos consideró un ataque sorpresa. A mediados de diciembre, apenas dos meses y medio después de la fuga a México, los jefes chiricahuas decidieron informar a Loco de que iban a ir. Eligieron a Bonito, que tenía en San Carlos a 30 miembros de su banda, para llevar el mensaje. Con siete hombres, Bonito se coló fácilmente en la reserva.

A finales de enero de 1882, entró en la vivienda de Loco diciéndole que dentro de 40 días, un grupo de chiricahuas iría a llevarle a él, y a toda su gente a México, y que matarían al que se negase. En las siguientes semanas, otras dos delegaciones siguieron a Bonito para entregar el mismo mensaje. Loco no quería ir, notificando a las autoridades esa amenaza. Alertados el agente Tiffany y el general Willcox tomaron medidas. Esperando el ataque en algún momento del mes de febrero de 1882, desplegaron a la policía apache y a las patrullas militares para examinar todos los accesos al sur y al este de la reserva. Al no ocurrir nada en febrero o marzo, relajaron su vigilancia. Los policías permanecieron al sur de la reserva, pero las unidades del ejército regresaron a sus cuarteles. Ochenta días después de la advertencia de Bonito, el 19 de abril de 1882, llegaron los chiricahuas).

* El 1 de noviembre, Tiffany pregunta a George, apache White Mountain, por qué los chiricahuas huyeron de San Carlos. (George responde que los chiricahuas no le habían dicho que iban a huir pero que se asustaron al ver tantos soldados. Que cuando le dijeron que fuera no había terminado de pelar la carne que le habían suministrado en la reserva pero que al ver tantos soldados, huyó al campamento de los chiricahuas.

Ese día, 22 hombres, mujeres y niños que habían huido con los chiricahuas regresan a San Carlos. Poco a poco, pequeños grupos van regresando).

* El 13 de noviembre, los apaches Mosby y Mazill, que habían participado en los sucesos de Cibecue Creek, se entregan al funcionario de la Reserva de San Carlos,  Ezra Hoag. (A principios de diciembre, el agente de la Reserva de San Carlos, Tiffany llevó detenidos a Camp Thomas [Graham County, Arizona] a los apaches Gar, Mosby y Mazill).

* El 10 de diciembre, el capitán Harry Clay Egbert, actuando como Magistrado Defensor del Departamento de Arizona, presenta su informe sobre el asunto de Cibecue. (A partir de esa fecha, se discute sobre la situación de los apaches que habían participado en los sucesos de Cibecue Creek. ¿Deben ser juzgados por tribunales militares los que han sido exploradores del ejército? ¿Y por tribunales civiles los que no han sido exploradores? ¿Deben todos ser juzgados por tribunales militares? El general Willcox y el Agente Tiffany conversan sobre esto, informando de lo tratado al Comisionado de Asuntos Indios. Willcox recomienda que sean enviados a Territorio Indio [zona reservada para realojar a los amerindios en Oklahoma]; mientras Tiffany recomienda que sean ahorcados).

* El 12 de diciembre, el general Willcox redacta un informe sobre la fuga de los chiricahuas de la reserva de San Carlos (Gila, Graham y Pinal  Counties, Arizona) donde critica al Agente Joseph C. Tiffany y al coronel Biddle. (Dicho informe se publicaría en el diario del Ejército y de la Marina, el 11 de marzo de 1882.  Al leerlo, Biddle respondió con una larga carta para el mando General del Ejército oponiéndose firmemente a las críticas de Willcox).

1882

* El viernes 6 de enero, el periódico “El Fronterizo” de Tucson (Pima County, Arizona)El FronterizoEl Fronterizo publica:La Constitución, periódico oficial del gobierno, en su número del 27 del pasado [martes, 27 de diciembre de 1881], dice: El gobernador acaba de recibir el siguiente despacho del prefecto de Ures: Sr. Gobernador. Invasión El Fronterizogeneral de 300 indios de guerra capitaneados por Cochise y Juh, en los distritos de Arizpe, Moctezuma y Sahuaripa. Estamos [?] bien armados y municionados. Tengo 15 armas de repetición con 1.800 tiros.

Mataron los apaches a Carlos Weberling, superintendente de Lampazos [municipio de Tepache, Sonora], en Moctezuma y más cerca de Chinapas [municipio de Arizpe, Sonora] a 12 hombres, seis mujeres y cuatro niños, escapándose cuatro heridos. Estos partes acabo de recibir…“.

El sábado pasado [31 de diciembre de 1881] una partida de apaches robó, en las cercanías de Tombstone [Cochise County, Arizona], unos 40 caballos dirigiéndose a Sonora, …“.

Texas, 4 de enero. El sábado pasado [31 de diciembre de 1882] los apaches mataron, en un lugar al este de El Paso [El Paso County, Texas], a 11 chinos que trabajaban en el ferrocaril“.

* Este año, el jefe apache mescalero Alsate y sus jefes de guerra Colorado y Zorrillo son ejecutados en el Presidio del Norte ([Ojinaga, Chihuahua]. El coronel Ortíz, destinado en el Presidio del Norte planeó una trampa para capturar a Alsate, enviándole un mensaje con un apache renegado proponiéndole un tratado de paz que sería negociado en San Carlos [Chihuahua, no confundir con la reserva dedl mismo nombre] y que una vez firmado, le serían entregados regalos y provisiones mensualmente. Alsate aceptó llegando a San Carlos donde se organizó una fiesta con mucha comida y abundante alcohol. Para la noche, los apaches estaban embriagados y dormidos, siendo rodeados al amanecer por soldados mexicanos. Solamente unos pocos pudieron defenderse y murieron peleando. Fueron capturados 63 guerreros y unas 150 mujeres y niños que fueron llevados al sur de México). 

* El viernes 13 de enero, el periódico “El Fronterizo” de Tucson (Pima County, Arizona)El Fronterizo publica: Los apaches y sus depredaciones. Desde que los indios chiricahuas, en número de más de 150 gandules [en México, truhán, tunante u holgazán], con sus familias, salieron fugitivos de Arizona para la frontera de Chihuahua, dimos el grito de alarma a nuestro gobierno, temiendo desde entonces los funestos resultados de la invasión de esa horda de asesinos […] A continuación publicamos algunos párrafos que hemos recibido últimamente de Sonora, con referencia a los salvajes y que demuestran la aflictiva situación de Sonora que brevemente hemos bosquejado. Oposura, 3 de enero de 1882. La presente El Fronterizosólo es para participar a Vd. los últimos acontecimientos ocurridos del 17 al 23 del pasado [diciembre de 1881]. Como le anuncié en mi anterior que los pueblos de este distrito estaban ya invadidos por los feroces apaches, éstos en siete días sacrificaron a 22 infelices y aunque salió una partida de 24 hombres a perseguirlos, los encontraron y luego fueron destrozados, habiendo perecido cuatro nacionales, cuatro salieron heridos y el resto escapó con mucha suerte, pues se asegura que la partida de indios no bajará de 100, llevando consigo sus familias. Enseguida se internaron por el distrito de Suharipa [Sonora] y es probable que allí harán algunas muertes, sin embargo que no estarán descuidados porque ya tenían aviso oportuno…“.

En la misma fecha, “El Fronterizo” también publica el siguiente artículo: Los mescaleros. Los mescalerosSanta Fé, 12 de enero. William H. H. Llewellyn, agente de los apaches mescaleros, va camino de Washington, con objeto de negociar con el Departamento Indio, el que la reserva de los apaches mescaleros se reduzca a 56’97 km2, abandonando el resto a los blancos, lo cual los indios están conformes“.

* A mediados de enero, Loco, jefe de la banda chihenne (mimbreños o Warm Springs)loco-david-martine quien, con parte de los chiricahuas, había permanecido en la Reserva de San Carlos, es notificado por Bonito y otros  mensajeros de Juh, Naiche y Gerónimo que iban a llegar en unos 40 días, para que él y su gente fueran con ellos a la Sierra Madre, en México, advirtiendo que el que se negara a ir, lo iban a matar.

* El 18 de enero, unos 40 apaches dirigidos por Juh, atacan la mina de Dolores (municipio de Madera, Chihuahua) en la Sierra Madre, a unos 400 km al suroeste de la ciudad de Chihuahua, matando a tres personas, hiriendo a seis y capturando a una mujer  y a dos niños mexicanos.

* El 31 de enero, el presidente de los Estados Unidos, Chester A. Arthur confirma las Apache prisoners at Camp Lowell (William Henry Bishop)sentencias de los exploradores Western Apache. (Los exploradores condenados serán ahorcados por su participación en la batalla de Cibecue Creek. El Agente Tiffany recogió a los prisioneros que habían llegado de Camp Thomas [Graham County, Arizona] el 2 de marzo de 1882; y a los de Camp Lowell [Pima County, Arizona] el 8 de marzo de 1882).  

* En febrero, el Agente Tiffany y el general Willcox están en desacuerdo sobre el estatus de los prisioneros apaches bajo custodia militar. (Willcox quiere enviarlos a Territorio Indio [Oklahoma] mientras Tiffany quiere tenerlos en su poder. Robert Lincoln, Secretario de Guerra, está de acuerdo con Tiffany).

* El 3 de marzo, los exploradores apaches, Dead Shot (sargento), Dandy Jim (cabo) y EjecuciónSkippy (soldado) son ahorcados en Fort Grant (Graham County, Arizona) y otros dos exploradores (uno llamado Mucheco y el otro de nombre, hoy día desconocido) condenados a baja deshonrosa y encarcelados en la isla de Alcatraz ([San Francisco Bay, California].  Los cinco habían participado en la batalla de Cibecue Creek. Sus cadáveres son robados por el médico militar para posteriormente enseñar sus esqueletos en su oficina. La noticia fue publicada por el periódico “El Fronterizo”, el viernes, 10 de marzo.

El sargento Dead Shot era muy popular entre los blancos y los indios en Fort Apache. Después de su ejecución, su mujer se ahorcó, algo extremadamente raro entre los apaches. Sus dos hijos casi perecen de hambre hasta que el teniente Charles B. Gatewood les cuida y les lleva a donde un ranchero amigo cerca de Fort Apache. Los vaqueros llaman al mayor Riley y el más joven sería conocido por su nombre apache de Eskinewah Napas, que quiere decir “chico con una cicatriz en su cabeza”).

* El 31 de marzo, el general Sherman visita Fort Bowie (Cochise County, Arizona) para conocer de primera mano la situación de los apaches, viajando después a Fort Grant (Graham County, Arizona).

* El 3 de abril, el general Sherman parte de Fort Grant para ir a Fort Thomas (Graham County, Arizona) y a San Carlos. (En la reserva encuentra todo “bien organizado y dirigido”, describiendo al Agente Tiffany como un “hombre de carácter”.  Sherman sugiere que se conceda al Agente el poder de liberar a algunos de los prisioneros apaches del asunto Cibecue que tiene bajo su custodia).    

* El 4 de abril, soldados mexicanos de Sonora atacan a la banda del jefe apache nednai Juh en Janos (Chihuahua).

* El 8 de abril, Joaquín Terrazas vuelve a Casas Grandes (Chihuahua), con órdenes degeronimo-william-ahrendt capturar o matar a Juh y a Gerónimo, quienes habían regresado de Janos (Chihuahua) donde habían tenido conversaciones de paz. (Terrazas le dijo a Juh que no quería tratos con él por haberse ido en diciembre y que sólo trataría con Gerónimo. El resto de apaches estaban de acuerdo en que Gerónimo fuese su portavoz, pidiendo éste que les proporcionasen carne, harina, dulces, tabaco y alcohol, lo que hicieron cada pocos días pero no consiguieron atraer a Juh y a Gerónimo a las casas del pueblo donde, según las órdenes, debían capturarles o darles muerte.

A mediados de abril, Gerónimo se fue de Casas Grandes para dirigirse a la Reserva de San Carlos [Gila, Graham y Pinal Counties, Arizona]).

* El 19 de abril, los apaches de Gerónimo y Naiche acuden a la Reserva de San Carlos naiche-jeroen-vogtschmidtobligando a Loco y a su gente a ir a México con ellos, bajo amenaza de muerte. (En la reserva, grupos de apaches estaban enfrentados, unos contra otros, y también contra el ejército, existiendo una red de confidentes para informar a los militares. Algunos de ellos informaron de las intenciones de los renegados apaches para atacar la reserva para llevarse a Loco y sus chihennes [mimbreños o Warm Springs]. Un apache chiricahua llamado Sam Kenoi dijo: “En Fort Apache decían que Gerónimo era siempre sospechoso. Había dos mujeres y tres hombres que eran agentes del servicio secreto del teniente Davis. Ellos eran Western Apaches, una tribu diferente. Las dos mujeres del servicio secreto iban a la medianoche a donde los funcionarios del ejército y contaban lo que habían oído, lo que los apaches tenían intención de hacer. La mayoría de los problemas lo causaron los Western Apaches. Ellos contaban historias falsas. No sabemos quién era la gente del servicio secreto. Pero los representantes gubernamentales no pueden negar que tenían agentes secretos, hombres y mujeres“.

Esa información ya estaba en manos del general Willcox el 15 de febrero, por lo que tomó las debidas precauciones. Dos compañías de caballería fueron enviadas a lugares cerca de la frontera y todos los puestos y sus oficiales avisados para que estuviesen alerta. 

Antes de la incursión [según una versión mexicana que no ha sido confirmada] y de camino a San Carlos, dos apaches robaron dos buenos caballos en un rancho y decidieron llevarlos a México antes de reunirse con el grupo incursor. Ya en México fueron capturados por una unidad del ejército mexicano e interrogados por el coronel Lorenzo García a quien revelaron el itinerario de la expedición, que necesitaba unos cuatro días para llegar a San Carlos y otros 12 para regresar a donde se encontraban. García los mantuvo prisioneros con la promesa de liberarlos si las informaciones eran ciertas y si no, los ahorcaría. Los mexicanos se quedaron preparando una emboscada. ¿Es cierto este dato? No lo sabemos.

Entretanto, el grupo incursor de apaches proseguía su camino. Cerca de Ash Flat, a unos 30 km bylas-o-bailishal norte de Safford [Graham County, Arizona] llegaron al rancho de 10.000 ovejas de George Stevens [entonces sheriff del condado de Graham] donde ocurrió un hecho que plasma el profundo odio que Gerónimo tenía por los mexicanos. El capataz de Stevens era un mexicano llamado Victoriano Mestas que de niño había sido capturado por Gerónimo en una de sus incursiones por México. Éste lo había tratado bien, como solían hacer los apaches con los niños adoptados, pero al cabo de cierto tiempo se lo cedió a un blanco propietario de un rancho y Mestas creció como un mexicano más, casándose con una mexicana. Era capataz de 12 ó 13 pastores: nueve [algunas versiones dicen que 10] mexicanos y tres apaches White Mountain. También estaba presente Bylas [pariente cercano de la esposa de Stevens] con su esposa e hijos, junto a otras familias de apaches White Mountain. Con Mestas estaba su mujer, con tres niños y otras dos mexicanas.

Los apaches llegaron al rancho con Gerónimo, Naiche y Chato a la cabeza. Jimmie Stevens, el and-he-was-called-geronimo-jeroen-vogtschmidthijo del sheriff, menciona también a Chihuahua y que eran unos 76 guerreros aunque los informes militares afirmaron que eran 60. Los apaches empezaron a matar ovejas pero Gerónimo, que prefería la carne de caballo, mató una jaca alazana que pertenecía a Jimmie Stevens, diciendo a las mujeres que la cocinasen. Mestas llevaba una camisa con bonitos bordados. Gerónimo se la llevó para no mancharla de sangre y Mestas, temblando se la dio. Luego a una señal suya, cogieron y ataron a los mexicanos [a Mestas y a sus pastores, a su esposa, a dos de sus hijos y a las mujeres que habían preparado la comida] y les mataron a cuchilladas, porrazos y balazos o rompiéndoles el cráneo con piedras.

El tercer hijo de Mestas de unos nueve años corrió a esconderse tras las esposa de Bylas. Cuando naichelo descubrieron, fue Naiche quien lo protegió amenazando con matar incluso a Gerónimo si la mujer o el niño sufrirían algún daño [posteriormente la prensa publicaría la historia de este niño quien dijo haber visto como mataban a sus padres y hermanos y que se había salvado gracias a las súplicas de la esposa de Bylas.

Cuando el grupo continuó su camino hacia San Carlos dejaron a dos apaches al cuidado de las mujeres White Mountain obligando a Bylas y a los demás apaches White Mountain a ir con ellos a la reserva.

Al anochecer acamparon al sur de Ash Flat donde Gerónimo consultó su “poder”. Realizó unos cánticos y tuvo la seguridad de que la incursión tendría éxito. El acceso de Gerónimo a esa “ayuda sobrenatural” era importante de cara a sus supersticiosos seguidores. Así es como se convirtió en líder.

El grupo se internó de noche en la reserva por la zona de maleza que había a lo largo del río Gila. locoCortaron los hilos del telégrafo y enviaron mensajeros para despertar a sus aliados que tenían dentro de la reserva [un apache nednai llegó a la wickiup donde Jason Betzinez vivía con su madre y su hermana preguntando dónde estaba la wickiup del chiricahua Gil-lee o Zele. Había unos 40 policías apaches viviendo en las cercanías por lo que esperaron la llegada del alba. Al amanecer del 19 de abril se dirigieron al campamento de los chihennes de Loco, que vivían 5 km al este de la Agencia, en el banco arenoso que separa el río Gila del San Carlos. Salvo algunos arbustos y unos pocos álamos en las orillas, la zona carecía de vegetación. Loco había mantenido su palabra de permanecer en la reserva donde su gente vivía en paz.

Justo cuando el sol empezaba a brillar, escuchamos gritos a lo largo del río. Salimos fuera de nuestra tienda viendo una hilera de guerreros apaches desplegados a lo largo del lado oeste de nuestro campamento llegando con las armas en sus manos. Uno de sus líderes [Gerónimo] gritaba: “¡Cogedlos a todos! Nadie debe quedarse en el campamento! ¡Disparad a cualquiera que se niegue a venir con nosotros!“, diría en el futuro Jason Betzinez, un joven del campamento de Loco, añadiendo: “Hicimos lo que nos dijeron“.

Los asaltantes sacaron a los chihennes de sus tiendas, derribándolas, sin tiempo de recoger suschato cosas. Loco trató de discutir pero Chato le apuntó al pecho con su rifle y amenazó con matarlo. A punta de rifle obligaron a Loco a dirigir la evacuación de su gente a pie mientras Chihuahua y algunos de sus hombres se quedaban en su campamento como retaguardia para repeler cualquier ayuda que pudiese venir de la reserva. Convencieron a la gente de Loco de que no había alternativa. De paso, robaron una manada de caballos a los apaches White Mountain. Gerónimo iba a la vanguardia del grupo llevándolo hacia el este por la falda de las colinas que hay al norte del río Gila [tuvieron que ir al este, hacia la parte superior del Gila, porque el río iba crecido y no lo cruzarían a menos de ser obligados por las tropas]. Hicieron dos disparos que alertaron a la Agencia. El jefe de la policía apache, Albert D. Sterling llegó a caballo a través del río San Carlos con su sargento indio [un cautivo llamado Navajo Bill] para ver qué pasaba.

Sterling murió acribillado a balazos. Navajo Bill huyó a la Agencia y regresó con más policías.geronimo-richard-hook Mataron también a Navajo Bill, huyendo el resto. Cuando la noticia llegó a Fort Thomas [Graham County, Arizona], un destacamento salió para perseguirles. Los chiricahuas habían robado un rebaño de caballos a los apaches White Mountain.

Durante todo el día, Gerónimo llevó al grupo con energía, girando hacia el nordeste, hacia las Gila Mountains, hasta la caída del sol, parándose brevemente para refrescarse en una fuente. Conscientes de que la caballería les seguía, los apaches avanzaron en la obscuridad. Antes del amanecer del 20 de abril, después de haber bajado de las Gila Mountains, se detuvieron en Eagle Creek para descansar. Al amanecer les atacó una compañía de caballería, iniciándose una breve escaramuza antes de que los chiricahuas se retiraran. Los soldados les siguieron unos pocos kilómetros pero luego se retiraron a vivaquear, cuando sus  exploradores indios volvieron con la noticia de que los chiricahuas se habían dispersado, por lo que regresaron a Fort Thomas.

Loco, pese a su postura pacífica, fue admitido en el consejo de jefes. Según los informescouncil-of-chiefs-francis-beaugureau oficiales, los líderes eran Juh, Gerónimo y Naiche pero Jason Betzinez, que escribiría “I Fought with Geronimo”, hablaría de la disciplina con la que los chiricahuas dirigieron la marcha hacia México y él, particularmente, admiró el liderazgo de Gerónimo: “Gerónimo era prácticamente el líder principal, aunque él no era jefe de ninguna banda y había varios líderes con nosotros, como Naiche, Chato y Loco, que eran jefes reconocidos. Pero Gerónimo se mostraba como el  más inteligente e ingenioso, así como el más vigoroso y perspicaz. En tiempos de peligro era un hombre en el que confiar“. Jason Betzinez que formaba parte de la banda raptada, no mencionó a Juh entre los presentes. Se cree que Nana estaba en la Sierra Madre protegiendo a las mujeres y niños. ¿Estaba Juh con él? Se cree que sí.

Probablemente había unos 100 guerreros y, entre 300 y 400 mujeres y niños. El relato del viaje que hizo Jason Betzinez da idea de las dificultades de viajar con tantas personas no combatientes, escondiéndose y caminando deprisa por no disponer de suficientes caballos. Por eso varios guerreros fueron al norte, al San Francisco River para robar caballos y mulas de un rancho cercano. Cuando regresaron necesitaron un día o dos para domarlos y poder cabalgarlos a pelo o con sillas improvisadas con haces de juncos. Como no eran suficientes, otros guerreros fueron a otro rancho a por más caballos mientras el resto de la gente estaba escondida en una colina donde una muchacha alcanzó la pubertad realizándose su correspondiente ceremonia con los disparos del rancho de fondo.

La banda había matado durante su huida a más de 50 personas, rancheros, viajeros aislados, apaches-at-the-water-jim-carsonconductores de carretas, y a todos cuantos encontraban por el camino. Con todo el grupo en cabalgaduras, partieron en una marcha nocturna. Algunos miembros de la gente de Loco se escaparon y se dirigieron hacia el territorio de los navajos. La mañana del 23 de abril, los chiricahuas totalmente agotados, pararon a descansar en una fuente del Stein’s Peak [Hidalgo County, New Mexico]. Sabían bien que el sur de Arizona y New Mexico estaba repleto de tropas, movilizados desde todos los fuertes y reforzados por unidades de otros departamentos. Los primeros empezaron a llegar al “Southern Pacific Railroad” en la oficina de telégrafos de Separ [Grant County, New Mexico] el 19 de abril, el mismo día del levantamiento, mandados por el teniente coronel George A. Forsyth, del 4º de Caballería, y comandante de Fort Cummings [Luna County, New Mexico]. Forsyth mandó patrullas a lo largo de la vía del tren, en los dos sentidos, buscando el lugar por el que habían cruzado los chiricahuas. Los exploradores encontraron huellas que apuntaban al norte, lo que Forsyth erróneamente dedujo que eran de grupos procedentes de México que iban a ayudar a sus compañeros. Poniendo rumbo a San Carlos, Forsyth reunió a cinco compañías de su regimiento y se dirigió al norte. También envió al teniente David N. McDonald con dos soldados y siete exploradores indios para reconocer el área del Stein’s Peak.

En el Stein’s Peak, los jefes enviaron a unos 12 guerreros de reconocimiento mientras el resto ascendía la the-ambush-henry-farnymontaña. McDonald y su grupo se aventuraron por las estrechas gargantas de acceso al cercano Horseshoe Canyon, descubriendo una débil columna de humo a lo lejos. Era el residuo de las hogueras para preparar la comida, rápidamente apagadas. Sólo uno de sus exploradores indios, el mojave Yuma Bill, se atrevería a ir con McDonald para realizar el reconocimiento, aunque el resto se avergonzó y subió detrás. Cuando se acercaron, los 12 guerreros dispararon, matando a Yuma Bill y a otros tres exploradores, haciendo retroceder al resto. McDonald envió a uno de los exploradores a avisar a Forsyth, mientras él y los exploradores restantes cavaban hoyos. El teniente se arrastró hacia adelante y vio a varios guerreros bailando alrededor de los cuerpos de los cuatro exploradores muertos en la emboscada. Uno de ellos vio a McDonald y cabalgó hacia él. Elevó el alza a 450 metros y disparó, matando al apache.

El mensajero de McDonald encontró a Forsyth a 24 km de distancia, dirigiéndose al galopearizona-sunset-david-nordahl hasta el lugar donde estaba McDonald con los caballos agontados. Organizó sus cinco compañías en dos destacamentos, avanzando hacia el cañón y encontrando a los apaches colocados en las laderas rocosas. Los soldados maniobraron y atacaron, tal vez en una formación de batalla menos ordenada que la descrita por Forsyth, pero esencialmente la lucha se desarrolló como Jason Betzinez contó: “Cuando los soldados alcanzaron un punto a 1’5 km de nuestro escondite, nuestros guerreros se quitaron las camisas y se prepararon para la acción. Oí a nuestros líderes llamar a todos los hombres aptos para unirse a la batalla… Pronto vimos a nuestros guerreros bajar hacia un profundo barranco en forma de U. Los soldados se acercaban al cañón mientras nuestros hombres estaban en el borde. La lucha comenzó. Tres de nuestros hombres fueron heridos y fueron llevados de vuelta a la ladera de la montaña… El fuego fue muy intenso, casi continuo. Los soldados dispararon feroces descargas. Los que mirábamos temblábamos excitados mientras nuestros hombres se retiraban lentamente bajo el fuego. Finalmente, hacia el ocaso, toda nuestra banda se trasladó al lado suroeste de la montaña y los disparos pararon. No supimos que daño hicimos a los soldados“. No fue mucho, un hombre muerto y cinco heridos. Forsyth informó que dos chiricahuas habían muerto y que la sangre encontrada en el suelo sugiría alguno más, aunque una posterior investigación del general Crook resultó que los apaches habían perdido sólo un guerrero, que coincidía con lo que admitieron posteriormente los chiricahuas, el que había matado McDonald. El objetivo de los chiricahuas era defender la posición con el fin de dar tiempo a los no combatientes a escapar. El cañón era muy escarpado y rocoso. Los guerreros ubicados entre las rocas, a medida que pasaban las horas, se retiraron poco a poco hasta el cañón y cuando llegó la noche estaban fuera del alcance de los soldados. Forsyth diría en su informe “en un cañón, nunca había visto un lugar más accidentado, ataqué a toda la fuerza enemiga mientras los no combatientes observaban desde las alturas“. Curiosamente, ni siquiera les persiguió, probablemente por estar convencido de que había luchado contra “renegados que habían venido de México” para ayudar a sus compañeros. Dirigió su columna hacia el norte, hacia el río Gila y San Carlos, dejando su a verdadero objetivo continuar su huida hacia México.

Después de la batalla en el Horseshoe Canyon, Gerónimo esperó a la noche para pasar por las cimas de la alta sierra, descender la ladera occidental y dirigirse al San Simon Valley hacia el oeste, a las Chiricahua Mountains. Al amanecer del 24 de abril, los chiricahuas llegaron a una fuente en las Chiricahua Mountains a unos 24 km al sureste de Fort Bowie. Descansando aquí brevemente, se dirigieron a otra fuente que estaba más al sur, cerca de la pequeña comunidad minera de Galeyville [Cochise County, Arizona], donde descansaron todo el día mientras varios guerreros vigilaban en lo alto de una cima por si llegaba la caballería. Mientras descansaban, algunos guerreros robaron algunos caballos en Galeyville y mataron a dos hombres en otro campo minero más al oeste. Ellos no lo sabían pero un ciudadano de Galeyville fue al galope a informar que había un gran número de apaches por las cercanías de su pueblo. 

Los chiricahuas vieron a la tarde una nube de polvo que se acercaba a través del San Simon Valley [Forsyth finalmente se convenció dónde estaban realmente los chiricahuas huidos, o le llegó el informe del ciudadano de Galeyville]. Rápidamente reunieron sus bienes y emprendieron una larga y dura marcha nocturna, cruzando el San Simon Valley hacia el sudeste. Marcharon todo el día siguiente, atravesando las Peloncillo Mountains [Hidalgo County, New Mexico] y después de otra marcha nocturna, llegaron a México por el sudeste de Cloverdale [Hidalgo County, New Mexico], el 26 de abril, apenas una semana desde su salida de San Carlos. Para entonces, la gente de Loco había aceptado la realidad de su traslado forzado, sabiendo que se habían convertido en parte de los “hostiles”. Siguieron las directrices de Gerónimo. Jason Betzinez se jactaba orgulloso de ser designado “aprendiz o ayudante de Gerónimo“.

Bajo el liderazgo de Gerónimo, los chiricahuas habían hecho una efectiva incursiónmoonlit-camp-david-nordahl a San Carlos, habían salido de allí, siendo encontrados  por un sólo destacamento militar de los muchos que los buscaban. Llevaban a Loco y a su gente con ellos, y él a regañadientes asumió el mando de un líder “hostil”. Ahora habían alcanzado la seguridad de México. Después de cruzar la Sierra Las Espuelas [municipio de Agua Prieta, Sonora], descendieron a un valle, por donde viajaron a la luz de las estrellas, cabalgando hacia el sudeste por las llanuras cercanas a Janos [Chihuaha] riendo, cantando, llamando a sus compañeros, retándose a breves carreras y deteniéndose a descansar en alguna fuente próxima. Por la mañana llegaron al pie de la Sierra de Enmedio [municipio de Ascensión, Chihuahua], aproximadamente a 27 km al sur de la frontera, cerca del actual pueblo de Los Huerigos [municipio de Janos, Chihuahua] acampando en la parte occidental de una fuente de agua con los altos tras ellos donde descansaron durante dos días [los días 26 y 27 de abril], danzando por la noche para festejar su liberación. Las mujeres recogieron bulbos de mescal para su cocción, alimento del que se habían visto privados durante su estancia en la Reserva de San Carlos. Tan confiados estaban que en la segunda noche ni siquiera pusieron vigías.

Ellos no lo sabían pero el teniente coronel Forsyth iba tras ellos con 400 soldados y 50 fresh-sing-francis-beaugureauexploradores. Como avanzadilla, el capitán Tullius C. Tupper los seguía de cerca con 39 soldados y 47 exploradores apaches al mando de Al Sieber [también iba Tom Horn y Mickey Free]. La noche del 27 de abril, divisaron las hogueras de los apaches, a 8 km de distancia. Sieber y cuatro exploradores fueron a observar. Los apaches estaban danzando alrededor de una hoguera con pocos centinelas al considerarse seguros. Cuando informaron a Tupper, éste desplegó a los soldados durante la noche ubicando a los  exploradores apaches en lo alto de una cima tras el campamento mientras los soldados debían avanzar por el llano de modo que pudiesen realizar un ataque conjunto contra el desprevenido campamento. El mescal salvó a la banda.

Antes del amanecer del 28 de abril, los adultos terminaron los bailes de la nocheapache-crown-dancers-robert-becenti-jr y fueron a dormir, pero tres mujeres y un hombre fueron a revisar un hoyo en el que se estaba cociendo el mescal. Llegaron hablando y riendo, a siete u ocho metros de los exploradores apaches que estaban tomando posiciones en la cresta rocosa. Tupper reconoció al hombre, el hijo de Loco, y dándose cuenta de que iban a ser descubiertos dio orden de abrir fuego matándolos en el acto. Esa es la versión de los estadounidenses.

James Kaywaykla contó la historia tal como la escuchó de labios del apache que se suponía que había muerto. No era el hijo, sino el jovenkaahteney-guyan-y-kaywaykla nieto de Loco; su madre era hija de Loco y su padre, a quien habían matado los mexicanos, era hijo de Mangas Coloradas [en años venideros sería conocido como Talbot Gooday]. A pesar de este dato, los dos relatos son muy semejantes. Según contó Gooday, la banda tenía previsto ponerse en marcha aquella misma mañana, nada más terminar de cocer el mescal. Su madre los llamó a él y a dos muchachas para ir a vigilar el mescal. Una de ellas se detuvo para probarlo cuando se oyó el primer disparo y la chica cayó sobre el hoyo. La otra echó a correr cayendo abatida de un disparo. Gooday empujó a su madre detrás de una roca no llevando nada más que un cuchillo.

Con los disparos el campamento apache se puso en acción. Los exploradores apaches abrieron fuego desde lo alto de la cresta y los soldados atacaron de frente matando a seis guerreros. Toda la banda se dirigió a la pequeña colina que había al lado, con los guerreros disparando mientras corrían pero al estar en movimiento, con poco éxito. Las mujeres y los niños se escondieron entre las rocas mientras los guerreros disparaban desde sus escondrijos. Loco gritó a los exploradores apaches que desertasen pero le respondieron con insultos y con disparos. Uno de ellos le hirió levemente. Algunos guerreros fueron a por los caballos pero fueron rechazados.

Hay otra versión de Jason Betzinez. Él había ido a la pequeña colina donde estaba su mula para prepararse para la marcha al amanecer. Se volvió y vio a los soldados cargando hacia el campamento, por el noroeste y por el suroeste. Los chiricahuas, acudieron a la colina y al estar bien posicionados, aguantaron firmes la carga de los soldados, disparando un fuego tan nutrido que obligó a los soldados a detenerse y desmontar.

Sam Hauzous contó la historia [aunque confundió este enfrentamiento con otro posterior contra mexicanos]. Dejando de lado ese error, describió la escena con precisión: “Gerónimo gritaba, llamando a los hombres, sus guerreros, diciendo que había soldados en el lado oeste… Hay [más] soldados blancos en ese lado… Luego, en el lado este, así los exploradores indios, así es como nos detuvieron allí, así que no podemos escapar“.

Sea como fuere, el tiroteo prosiguió intermitentemente durante varias horas, incapaz los soldados de desalojar a los the-apache-david-grahamapaches y éstos de rechazarlos. Los soldados se habían apoderado de la manada de caballos de los chiricahuas. Los exploradores indios, como contó Hauzous, bloqueban la huida por la Sierra de Enmedio, que estaba tras ellos. Poco después del mediodía, cuatro  jóvenes guerreros dieron un rodeo por el sur y por el este, llegaron a lo alto de la cresta donde estaban los exploradores apaches y empezaron a dispararles por detrás obligándoles a retirarse y reunirse con los soldados en el llano mientras los cuatro apaches continuaron disparando. Esto permitió a los apaches escapar hacia el este, a la Sierra de Enmedio.

Los soldados estaban agotados y escasos de munición y al ser inferiores en número no podían rodear a los apaches y acabar con ellos. Se llevaron los caballos de los apaches y se retiraron para unirse a Forsyth. Los chiricahuas perdieron a cinco hombres  y a tres mujeres pero, según una investigación posterior, el general Crook determinó que habían perdido a16 hombres y siete mujeres. Un desastre porque los chiricahuas no pensaron que los estadounidenses transpasaran la frontera.

Impulsados por la probabilidad de ser perseguidos por las tropas estadounidenses, los chiricahuas se prepararon para otra marcha nocturna para llegar a la seguridad de la fortaleza de Juh, en la Sierra de Carcay. Exhausto por los duros viajes y el sueño acumulado desde el Horseshoe Canyon, la noche del enfrentamiento salieron de la Sierra de Enmedio y fueron rendezvous-at-the-waterhole-olaf-wieghorstal sur, a través de una llanura arenosa cortada por barrancos poco profundos. Formaron una larga marcha formada por tres grupos, una avanzadilla de 15 hombres, entre ellos Naiche, Kaahteney y Chato; Loco y su gente, en su mayoría mujeres y niños, iban a 1’5 km de distancia con unos pocos guerreros; y 3 km más atrás, una retaguardia con la mayoría de los guerreros al mando de Gerónimo y Chihuahua para rechazar cualquier ataque de soldados estadounidenses que les persiguiera. Estaban sin provisiones ya que todo lo habían abandonado al huir del campamento; muchos heridos y con sólo unos 30 ó 40 caballos que habían conseguido llevarse en medio del tiroteo. Bebieron en un manantial del camino y se repartieron el poco alimento que habían logrado salvar.

La vanguardia había avanzado mucho, quizás una hora de adelanto sobre Loco y su gente porque tuvieron que detenerse varias veces a descansar, mientras iban por la llanura de Janos. La vanguardia entró al amanecer   en un barranco poco profundo que contenía el lecho seco del Arroyo de los Alisos, que iba hacia el sureste, hasta el río Janos, aquí casi seco. Las estribaciones de las montañas estaban sólo 1’5 km más lejos del arroyo. La vanguardia de 15 guerreros ya había dejado atrás el barranco y se dirigía a las estribaciones. Cuando la gente de Loco pasó caminando por el lecho del arroyo, una lluvia de balas los alcanzó. Habían entrado en una emboscada mexicana.

Según Jason Betzinez, los 15 guerreros que iban a caballo, con Naiche, Chato y kaahteney-con-un-rifle-frank-wessonKaahteney entre ellos, vieron soldados mexicanos a la mañana temprano pero no regresaron para advertir a los que venían detrás. ¿Se equivocó Betzinez al decir que vieron soldados mexicanos? ¿Les localizaron por casualidad? ¿Habían sido informados los mexicanos por las autoridades norteamericanas? ¿Estaban los mexicanos esperándoles por la información de los dos apaches apresados? ¿Es cierto esto último? No se sabe pero la actuación del grupo de Naiche es difícil de explicar.

Loco y los suyos estaban cerca del punto de reunión acordado. Estaban agotados después de haber andado durante la noche más de 45 km. Iban en una columna de más de 3 km de longitud paralelo al lecho seco del Arroyo de los Alisos, en una zona de bajas colinas, estando a su vista las montañas de la Sierra Madre. Mientras el resto proseguía la marcha,  los guerreros que iban con ellos se detuvieron para descansar y esperar al resto de guerreros que protegía la retaguardia en previsión de que los soldados estadounidenses les siguiesen.

De improviso, los 250 soldados del coronel Lorenzo García, del 6º de Infantería, salieron de un barrancoReñido combate disparando contra el flanco de la larga fila. Era el 30 de abril. Jason Betzinez iba detrás con su madre y su hermana, y vio lo que pasó. Lo contaría así: “Casi de inmediato los mexicanos estuvieron en medio de nosotros abatiendo a mujeres y niños a diestro y siniestro. Por todas partes a nuestro alrededor había personas que caían ensangrentadas y morían […] Los que podían correr más deprisa y más lejos lograron huir […] entre éstos estábamos mi madre, mi hermana y yo porque éramos excelentes corredores […] Yo no tenía armas de ningún tipo porque todavía no era guerrero. Nos dirigimos rápidamente hacia la montaña. Mientras corríamos, mi madre y yo oímos detrás de nosotros a Gerónimo, que gritaba a los guerreros que se reuniesen a su alrededor para formar una línea de defensa para proteger a las mujeres y los niños. Luego supimos que 32 guerreros respondieron a la llamada de Gerónimo y a ellos se unieron mujeres y niños en busca de protección“. Sam Hauzous recordó la caótica escena, “sólo luchando, luchando, luchando“.

Los mexicanos disparaban sobre los que huían pero muchos corrieron hasta detrás de una colinachato-james-p-finley poniéndose a salvo. Al otro lado estaba la vanguardia de Naiche que había proseguido el viaje. Habían oído los disparos pero no habían regresado. El testimonio de Betzinez era fiable y Al Sieber, el jefe de exploradores apaches que llegó al día siguiente, encontró pruebas de que algunos apaches habían huido a caballo ¿Por qué? Naiche, Chato y Kaahteney eran guerreros de indudable valor ¿Habían discutido con Gerónimo o con algún otro y se habían apartado del grupo? ¿Había ocurrido algo en el enfrentamiento anterior con los estadounidenses que les llevó a alejarse del resto? Los apaches eran individualistas y sólo seguían a sus jefes si tenían confianza en ellos. De todas formas nunca sabremos el motivo de su comportamiento.

Poco a poco, los que habían conseguido huir fueron saliendo de sus escondites formando un chihuahuagrupo compacto dirigiéndose al punto de reunión convenido en la escarpada ladera de una montaña a donde ya habían llegado otros apaches.

Mientras, en el lecho seco del arroyo estaban Gerónimo, Chihuahua, Loco y otros 29 guerreros bien armados, con algunas mujeres y niños resistiendo a los mexicanos en lo que resultó ser la verdadera batalla. Los mexicanos intentaron varias veces desalojarlos. Hay tres relatos de ese enfrentamiento, todos muy parecidos, el de Gerónimo, el de James Kaywaykla [que se lo escuchó a Talbot Gooday, el nieto de Loco] y el de Jason Betzinez que se lo oyó a los guerreros que combatieron cuando se unieron al resto de huidos en la ladera de la montaña.

Las mujeres cavaron hoyos en las orillas como protección y los hombres cavaron puntos deapache-warfare-alexander-harmer apoyo para los pies que les permitiesen levantarse para disparar. Al cavar manó agua del fondo que aprovecharon para beber. Cuando la munición escaseaba, una mujer salió corriendo bajo una lluvia de balas y recuperó una bolsa de munición que se les había caído a varios metros de distancia. Las dos partes intercambiaron disparos hasta la mitad de la mañana, cuando los sitiados apaches vieron una formación de soldados mexicanos cargando con las bayonetas puestas. Los oficiales alentaban a los soldados: “¡Gerónimo está en esa zanja. A por él!“. Antes de que alcanzar  su objetivo, el oficial que les mandaba cayó muerto, disparado por Gerónimo, lo que hizo que los soldados se volvieran rápidamente. Cuando alcanzaron la protección de las rocas, intentaron provocarle: “¡Gerónimo, este es el último día de tu vida!“. Varios apaches sabían español y tuvieron que emplearse a fondo. Mataron a tres oficiales y a 18 ó 19 soldados, además de varios heridos.

La lucha continuó hasta el anochecer cuando alguien prendió fuego a la hierba. “Lo hicimos los apaches [dijo Gerónimo] para rechazar a los mexicanos“. “Lo hicieron los mexicanos [dijeron Betzinez y Kaywaykla] para desalojar a los apaches con el humo“. ¿Es esta una de las exageraciones de Gerónimo?

Los apaches aprovecharon el humo para huir sin ser vistos. Antes, según Talbot Gooday, An apache named Fun (Bob Boze Bell)Gerónimo dijo a sus hombres: “Si dejamos a las mujeres y a los niños podremos escapar“. Yiy-gholl, Yiy-joll o Yiy-zholl más conocido como Fun, uno de los guerreros que mejor había combatido no podía dar crédito a lo que oía. Cuando Gerónimo iba a dar la orden de partir, Fun le encaró con su fusil y le dijo: “Repítelo otra vez y te mato“.

Este hecho es tan difícil de explicar como el realizado por Naiche y los otros guerreros que iban a caballo. Incluso los más intransigentes detractores de Gerónimo reconocen su valor. ¿No es cierto este dato? ¿Podría ser este comportamiento una característica suya en situaciones extremas? Tres veces estuvo a punto o perdió mujer e hijos en combate mientras huía. ¿Es una coincidencia? De todas formas, Gooday no era un testigo imparcial pues durante toda su vida [murió en 1962] tuvo un profundo resentimiento contra Gerónimo al que culpaba de la muerte de sus padres chihennes por la huída obligada de la banda de Loco. Kaywaykla creyó esa versión y así se la contó a la historiadora norteamericana Angie Debo [autora del libro “Gerónimo, el apache”].

 A pesar de algunas versiones que  intentaron retratar a Gerónimo como un cobarde en el Arroyo de los Alisos, éste emergió con mayor reputación. Había demostrado ser el mejor líder y el mejor luchador en el sangriento combate. Había sacado a los supervivientes de la trampa. Siguió dando un fuerte liderazgo a los sobrevivientes a través de la Sierra de Carcay y otras montañas al sur. Después del enfrentamiento en el Arroyo de los Aliso, nadie cuestionó su papel como líder predominante.

Durante el ataque de los soldados mexicanos, algunos apaches huyeron abandonando a niños recién nacidos. Betzinez contó que algunos guerreros pidieron permiso a las mujeres para ahogar a los bebés para que no revelasen con sus llantos su posición. Sam Haozous contó el caso de una madre que estranguló a su hijo antes de permitir que fuese cautivo en México. En cambio a Fun se le atribuye el mérito de rechazar los ataques mexicanos hasta que los bebés de su zona estuvieron a salvo.

El grupo que estaba en la ladera de la montaña tuvo que arrancar hierba para protegerse del frío porque no podían hacer fuego para no delatar su posición. No podían curar a los heridos y no tenían alimentos pasando toda la noche llorando la pérdida de sus parientes. Por la mañana, cuando bajaban por la montaña se encontraron con el grupo de Gerónimo y reemprendieron juntos la marcha viendo como llegaban las tropas norteamericanas al lugar donde estaban los mexicanos. García dijo a Forsyth que con qué autoridad había entrado en México y le ordenó que se fuese. Forsyth contestó que seguía órdenes de exterminar a los apaches hostiles por lo que García le dijo que eso ya estaba hecho. El campo de batalla presentaba los cadáveres de tres oficiales y 19 soldados [García en su informe refleja 18. Fallecidos: Antonio Rada, capitán del 6º Batallón y 10 soldados suyos; Serapio Lugo, teniente de la Guardia Nacional de Bavispe y cuatro soldados suyos; Ignacio Franco, alférez y cuatro soldados del Escuadrón de Auxiliares de Sonora]; y 78 apaches, más 33 mujeres y niños capturados [una hija de Loco, entre ellas]. De los apaches muertos, sólo 11 eran guerreros, la mayoría fueron víctimas del primer asalto, antes de que los guerreros viniesen en su ayuda.

Al final los dos contingentes militares se separaron amistosamente. Washington no fue informado de que tropas suyas habían entrado en México. El informe de Forsyth lo retuvo su superior con la norma de que “cuanto menos se diga al respecto mejor“. El capitán Tupper situó su enfrentamiento en New México y así aparece en el informe del Ministerio de Guerra.

Mientras, los apaches tenían que viajar lentamente a causa de los heridos. Gerónimo habíatsoe enviado a algunos guerreros a robar ganado a los ranchos distantes llegando con varias vacas al siguiente punto de encuentro pudiendo hacer la primera comida en condiciones desde la noche anterior al ataque del capitán Tupper, tres días antes. Se quedaron a descansar durante dos días. Cuando reemprendieron el viaje, dos hombres y una mujer gravemente heridos se quedaron en el campamento para restablecerse. No se conoce la identidad de la mujer pero de los hombres sí. Uno era Tsoe, un joven White Mountain casado con dos chiricahuas que habían muerto durante el ataque mexicano; y el otro era Kayihtah, primo de Yahnozha. Estos dos apaches jugarían un papel decisivo en el final de la trayectoria de Gerónimo. Al cabo de un mes, completamente restablecidos se reunieron con el grupo.

Mientras, los apaches habían llegado el 5 de mayo, al campamento de Juh y Nana, situado a 50 km al sudoeste de Casas Grandes [Chihuahua] donde hubo encuentros entre parientes de las dos bandas. Los chiricahuas llamaban a ese refugio “Bugatseka”. Gerónimo ahora, como en el pasado, compartía el liderazgo con Juh. Todos juntos sumaban 650 chiricahuas, 75 de ellos guerreros.

La aventura de Gerónimo de raptar a la gente de Loco había costado muy cara a los apaches, 26 hombres de unos 100 y muchas bajas entre mujeres y niños entre la gente de Loco).

* El 24 de mayo, Gerónimo, Juh y Loco llegan a Casas Grandes ([Chihuahua]. Juh apache-basket-weaver-david-nordahlacababa de regresar de Casas Grandes donde había estado comerciando. Ahora él y Gerónimo, con unos 200 ó 250 de los suyos, llegaron a través de la Sierra Madre para establecer un campamento a 6’4 km al suroeste de Casas Grandes. Las autoridades mexicanas y los comerciantes les dieron la bienvenida. El 18 de mayo, Gerónimo y Juh se reunieron con funcionarios en Casas Grandes. Nos estrechamos la mano y prometimos ser hermanos“, recordó Gerónimo.Entonces empezamos a comerciar, y los mexicanos nos dieron mescal. Pronto casi todos los apaches estaban borrachos“. Durante una semana casi todos los apaches circulaban entre su campamento y el pueblo. Más chiricahuas bajaron de las montañas, hasta que el campamento tenía familias de grupos no sólo de Gerónimo y Juh, sino también de Naiche, Zele y Chato. Siempre alertas, Gerónimo y Juh, no entraban al mismo tiempo al pueblo, continuando las conversaciones mientras seguían comerciando y emborrachándose.

Los mexicanos estaban preparándoles una encerrona con 500 hombres al mando del coronel Joaquín Terrazas y del capitán Juan Mata Ortíz. Al no poder capturar juntos a Gerónimo y Juh, Terrazas decidió capturar en las casas del pueblo a cuantos apaches fuese posible y atacar a los que no entrasen pero, por demostraciones de los vecinos y de algunos soldados, Juh y Gerónimo recelaron y juntaron a toda la banda en el bosque cercano al río.

En la mañana del 24 de mayo, funcionarios del pueblo enviaron dos carros al campamentoapache-crown-dancers-pat-mcallister chiricahua. Uno contenía botellas de whisky, el otro maíz molido, el ingrediente principal para hacer tiswin. Eso debería haber sido suficiente para advertirles, pero durante todo el día y toda la noche los apaches organizaron una fiesta. Jason Betzinez tuvo el buen sentido de pasar la noche a cierta distancia del campamento principal. “Durante la noche pude escuchar a los apaches borrachos en su campamento, gritando y bailando“, recordó. Ya a las 02:00 horas de la madrugada, recordó Sam Hauzous: “Todo el campamento, todo el mundo estaba cantando y danzando. Todos ellos parecían muy felices. Pero no sabían lo que les venía.

Al amanecer del 25 de mayo, los mexicanos les atacaron. El plan era dividir los 500 soldados endavid-nordahl dos columnas para rodear el bosque y estar a la distancia adecuada para atacar al amanecer. Una de las columnas de 100 infantes y 100 jinetes, al mando del capitán Mata Ortíz, debía ir por el llano a la derecha del río; y la otra, de 200 infantes y 100 jinetes, a las órdenes del coronel Terrazas debía dar la vuelta por los cerros de Moctezuma para llegar al río por la izquierda; a ellos se sumaron 60 civiles del pueblo, a pie y a caballo, que debían salir por entre los sembrados y el bosque, desde el pueblo río arriba, para llegar a la misma hora al amanecer. Una hora antes del alba, una descarga de disparos sonó en la obscuridad. Juh, Gerónimo, y otros apaches no estaban demasiado borrachos por lo que cogieron a las mujeres y los niños y, abandonando sus caballos, huyeron del campamento. 

El plan no salió del todo bien porque la columna de Ortíz entró en el bosque una hora antes del amanecer, abriendo fuego en la obscuridad. Los apaches, sorprendidos, abandonaron sus caballos ensillados y hasta sus calzados de piel curtida y, ayudados por la noche, consiguieron huir excepto 55 de ellos, unos 20 muertos y 35 cautivos. Gerónimo y Juh reunieron a los hombres que habían escapado y combatieron a los soldados hasta que abandonaron la persecución.

Observando desde lejos, Hauzous vio a los soldados cargar a los cautivos en tres carros y llevarlos a la población. Llegaron más soldados. Uno de ellos era el teniente coronel Lorenzo García, el comandante mexicano que estuvo en el enfrentamiento del Arroyo de los Alisos. Se hizo cargo de los cautivos, haciendo matar a 25 de ellos.

Ya de día, la caballería mexicana vio las señales de humo de los apaches que huían por las montañas, persiguiéndoles hasta apache-firemakers-howard-terpningtener a la vista a Juh, quien en la distancia insultó, tartamudeando a Terrazas y a Ortíz: “Tú Joaquín, ¡traicionero! ¡Maldito! y para ti ‘Capitán Gordo’ [como conocían los apaches a Mata Ortíz] no balazos, no cuchillo, no lanza, no flechas, para ti, ¡lumbre!“.

Los mexicanos llevaron a los apaches cautivos que quedaron vivos en collera [atados en fila con sogas al cuello] a la ciudad de Chihuahua. Entre los cautivos estaba una esposa de Gerónimo, Chee-hash-kish [madre de Chappo y Dohn-say, más tarde llamada Lulu. Después de su captura, ya en México, se casó con otro cautivo chiricahua y nunca volvió a ver a Gerónimo]; y Nahilzay, cuñado de Cochise [uno de los muertos por el coronel García, o enviado a una prisión de Chihuahua, no sabiéndose nada más de él].

Los chiricahuas regresaron a su campamento original, recogieron sus pertenencias y sewarriors-return-david-nordahl dirigieron a la Sierra Madre, a la fortaleza favorita de Juh, en un terreno accidentado al norte del río Aros, frente al pueblo de Guaynopa [municipio de Villa Pesqueira, Sonora], cerca del límite de Sonora. Tomaron posiciones en las alturas sobre lo que Betzinez llamó un “Gran Cañón”. Juh y Gerónimo decidieron lanzar una fuerte incursión hacia el oeste, hacia el río Yaqui, en Sonora. Después del primer día de viaje por una serie de difíciles cañones, enviaron a un grupo para explorar varios objetivos que habían contemplado. Los exploradores regresaron para informar de unidades de soldados moviéndose alrededor de Sonora. Impávido, Gerónimo decidió atacar. Más prudente, Juh decidió retirarse a sus refugios de montaña. Los dos decidieron dividirse. Juh se dio la vuelta con unas 500 personas, entre ellas Loco, Nana, Naiche, Chato y Bonito. Los hombres y adolescentes capaces de portar armas eligieron seguir a Gerónimo, apoyado por Chihuahua y Kaahteney. Se separaron a finales de junio. Durante los próximos cuatro meses, Gerónimo saquearía aldeas y ranchos sonorenses, uno tras otro; reatas de mulas o caravana de carros; solitarios viajeros.

Las incursiones en Arizona, New Mexico y México, eran una forma de vida, difuminando laapaches-fury-giuseppe-rava distinción entre incursión y guerra. Los chiricahuas realizaban incursiones para conseguir provisiones y medios de subsistencia; y acciones de guerra por venganza. Los asaltos eran constantes, justificados por la necesidad [pero no siempre así] de conseguir medios de subsistencia; pero también podían ser entendidos como acciones de guerra, ya que las hostilidades proporcionaban una justificación constante para la venganza. La motivación de las incursiones para Gerónimo no era la lucha por su “patria”. Ninguna parte de México era su “patria”; ni tampoco el norte de la frontera, la parte superior del río Gila y las Mogollon Mountains, comprendía su “patria”. Su territorio de actuación eran los estados de Arizona, New Mexico, Sonora y Chihuahua. Odiaba a todos los mexicanos. Además de saquear, Gerónimo masacró a la gente, a menudo de la forma más brutal. Treinta años de su vida, matando de esa manera tan bárbara, a menudo con tortura y mutilación, constituyen una característica principal de la personalidad de Gerónimo. A pesar de esos bárbaros asaltos, los apaches casi nunca escalpaban o violaban. Las tropas de Sonora rastrearon a los grupos incursores y ocasionalmente pelearon con ellos. Los soldados eran una amenaza constante que preocupaba a los chiricahuas, pero no lo suficiente como para detener sus incursiones).

* El 23 de mayo, se informa de la derrota de una partida de apaches a manos de tropas combinadas de Chihuahua y Sonora.

* El 1 de junio, un grupo de apaches mata al colono mormón Nathan B. Robinson cerca de Reidhead (Arizona).

* El 2 de junio, los Rangers” de Tucson tienen un encuentro con una banda apache matando a 37 personas, la mayoría mujeres y niños.

* El 6 de julio, Na-ti-o-tish, al mando de unos 54 apaches White Mountain huye de laOut Of The Salt River Canyon (David Nordahl) reserva de Fort Apache. (Estaban furiosos por los acontecimientos que ocurrieron tras la muerte del hombre medicina Nock-ay-det-klinne en el Cibecue Creek. Se dirigieron hacia San Carlos, donde mataron a Charley Colvig [que había sucedido a Albert D. Sterling como jefe de la Policía India] y a siete policías indios. Habían salido de Fort Apache sin mujeres pero en San Carlos obligaron a cinco mujeres apaches San Carlos a ir con ellos, una con un bebé de seis meses en brazos. Arrancaron 120 metros de cable de los postes de telégrafo y los tiraron al cauce seco de un río. Comenzaron a incursionar por el norte del San Carlos Valley, dirigiéndose hacia el este de Globe [Gila County, Arizona], cambiando de dirección al noroeste y cruzando el Salt River en la entrada del Tonto Creek [donde está ahora la presa Roosevelt Dam], y al norte, al Tonto Basin. Por el camino mataron a varios rancheros y robaron caballos. En el rancho Hendershot Place mataron a un hombre llamado Meadows e hirieron a sus dos hijos. Después se dirigieron a la pequeña población minera de McMillenville [Gila County, Arizona], pero los mineros estaban sobre aviso, escondiendo a las mujeres y niños en la mina “Jackson Stonewall” y disparando a los apaches hasta que éstos se cansaron de intercambiar disparos y se fueron, dejando un minero herido. 

El capitán Drew, al mando de cuatro compañías del 3º de Caballería [unos 150 hombres], salió de Fort Thomas [GrahamExploradores apaches antes de la batalla de Big Dry Wash County, Arizona], a 45 km al este de San Carlos, tras Na-ti-o-tish. Los “Globe Rangers”, un grupo de 11 civiles salieron también de Goble [Gila County, Arizona] tras los apaches en busca de “gloria” con una buena cantidad de whisky. Cuando estaban durmiendo en el rancho Middleton, en Pleasant Valley [Gila County, Arizona], un grupo de Na-ti-o-tish se llevó todos sus caballos, teniendo que volver a pie a Globe.

Más tropas fueron enviadas por todo el perímetro del Tonto Basin desde Fort Verde [Yavapai County, Arizona], Fort Whipple [Yavapai County, Arizona], Fort McDowell [Maricopa County, Arizona], Fort Thomas [Graham County, Arizona], y Fort Apache [Navajo County, Arizona], en total 15 compañías de caballería. Al Sieber y sus exploradores salieron rápidamente de Fort McDowell, pasando por el abandonado Old Camp Reno [Gila County, Arizona], donde se reunieron, ya de noche, con el capitán Adna Romanza Chaffe al mando de la compañía “I” del 6º de Caballería y la compañía “E” de exploradores apaches bajo el subteniente George H. Morgan, que habían venido de Fort Verde y Fort Whipple. Estaban cenando en el campamento cuando llegó un hombre herido en el hombro, llamado Sigsbee. Dijo que los apaches habían atacado su rancho y el de su hermano donde criaban caballos en la cabecera del Tonto Creek. Cuando él, su hermano y Louis Houdon, un trabajador, llevaban algunos sementales de un corral a un establo, los apaches le hirieron y mataron a los otros dos. Sigsbee se atrincheró en la cabaña, enfrentándose a ellos durante todo el día. Al anochecer mató a un guerrero que, arrastrándose, se acercó demasiado. Ya de noche, consiguió huir.

Nada más cenar, Chaffee, Sieber y sus exploradores salieron, con Sigsbee, a todo galope hacia el rancho, llegando a la mañana siguiente. Encontraron los cuerpos mutilados y los enterraron. Este hecho apareció en el “Arizona Star”, el 26 de julio de 1882. [En total, los apaches mataron a 28 civiles]. Chaffee siguió avanzando convergiendo el 16 de julio en el Upper Tonto Basin con seis compañías del 3º de Caballería, al mando del mayor A. W. Evans. Entre todos llegaron a la conclusión de que Na-ti-o-tish estaba a pocos kilómetros por delante de ellos. El mayor Evans preparó una estrategia. No quería que los apaches huyeran, dispersándose por todo el territorio, haciendo que su captura o eliminación fuese interminable. Evans buscaba un único y definitivo enfrentamiento. Pensando que eran observados por vigías apaches, ordenó que Chaffee se adelantara con su compañía montando sólo los caballos blancos que había entre las tropas para que fueran bien visibles entre los verdes pinos con la esperanza de que Na-ti-o-tish no huyera y les atacara, y no viera al resto de las compañías que iban más atras, y que acudirían en su ayuda.

Na-ti-o-tish picó el anzuelo pero Evans también tuvo suerte. Con Chaffee iban los exploradoreThe Plan (Don Oelze)s apaches [San Carlos, Tonto y White Mountain]. Los apaches de Na-ti-o-tish vieron desde el borde de la montaña que sólo les seguía una compañía [la de Chaffee]. El civil C. P. Wingfield, que iba con una recua de mulas con suministros siguiendo a los soldados, escribiría más tarde: “Si usted ha estado en el borde del Tonto Basin, en las General Springs, sabrá que se puede ver bastante bien hacia abajo. Pues bien, esos apaches podían ver todo desde allí arriba y ver a los soldados. Creían que sólo eran esos los que les perseguían; que los soldados iban derechos a donde estaban atrincherados, y que acabarían con ellos. Así lo confirmó un apache que fue llevado de vuelta a la reserva“.

La emboscada de Na-ti-o-tish ocurrió así. Cuando la compañía de Chaffee llegó a la mañana siguiente, encontró señales del campamento apache. El subteniente Thomas Cruse, que iba con las compañías de Evans, informó lo mismo:Parecía que los apaches se dirigían hacia el territorio de los navajos y odiamos la perspectiva de una campaña tediosa en esa ápera región sin agua. Pero a 1’5 km, un correo galopó a donde estábamos“. Era el 17 de julio y el correo informó que Chaffee había sido atacado al final de lo que ahora se llama Battleground Ridge. Relatos de la batalla y el monumento en la cresta discrepan a cerca de la ubicación del enfrentamiento. Al parecer Na-ti-o-Tish llevó a su banda al final del East Clear Creek y a lo que ahora es la parte inferior del Blue Ridge Reservoir, y después al otro lado. Antes de que el Blue Ridge Reservoir fuese construido, la Rock Crossing Trail se hacía a través del desfiladero de 300 metros de profundidad. Una de las grietas del Battleground Ridge se adentra en el cañón, estrechándose unos 640 metros de ancho.

(Adam Hook) Cuando la compañía de Chaffee llegó allí, los exploradores apaches que le acompañaban, y que iban por delante, descubrieron la emboscada, y avisaron a Chaffee, quien ordenó desmontar y parapetarse. Entonces los apaches de Na-ti-o-tish abrieron fuego desde el otro lado del cañón [todavía hay dudas de que el enfrentamiento no fuese en el Clear Creek sino en un afluente, Miller Canyon]. Cualquiera que fuese el lugar, la batalla fue bien documentada en los libros de los tenientes Cruse y Britton Davis. Y Will C. Barnes, que era sargento telegrafista en Fort Apache en ese momento, escribió un estudio exhaustivo de la batalla para la “Arizona Historical Review”, de enero de 1930.

Cuando el subteniente Converse [las tropas más avanzadas tras Chaffee] tuvo conocimiento de que éste había entablado contacto con los The Shoot Out (Carl Hantman)apaches, cabalgó cresta abajo a todo galope. Las compañías de Evans avanzaron rápidamente al oír los disparos de fusil. Cuando se juntaron Chaffee dijo a Evans que Sieber había visto a los apaches acechando al otro lado del cañón [en realidad habían sido sus exploradores apaches]. Chaffee envió algunos hombres hacia adelante para contestar al fuego de los apaches de Na-ti-o-tish. La compañía de Cruse, la de Chaffee y parte de los exploradores apaches de Sieber fueron hacia la derecha para tratar de encontrar otro lugar para cruzar el cañón. Otras dos compañías y el resto de los exploradores apaches al mando del capitán Lemuel Abbot hicieron una maniobra de flanqueo por la izquierda. La compañía de Converse permaneció en su posición manteniendo ocupados a los apaches para que no descubrieran las maniobras de flanqueo. Converse fue herido cuando un proyectil del calibre 44 rebotó en una piedra, entrando un pedazo de ésta en su ojo [viviría y llegó a coronel]. Los primeros disparos habían tenido lugar a las 11:00 horas pero eran cerca de las 15:00 horas cuando los grupos que habían hecho las maniobras de flanqueo llegaron al cañón.

Cruse dijo que al terminar la agotadora subida a través del cañón y al formar una línea, habían (Adam Hook) oído disparos desde el otro flanco liderado por Abbot que estaba ya en posición, atacando a un grupo de apaches que fueron sorprendidos. Aparentemente Na-ti-o-tish pensaba que estaba combatiendo con una sola compañía [la de Chaffee] por lo que envió a un grupo para rodearla por el borde alejado del cañón. El ataque de Abbot hizo que los apaches fuesen a por sus caballos pero Sieber y sus exploradores apaches se habían colado hasta el lugar donde los apaches tenían su manada de caballos. Sus guardianes, distraídos por los disparos que venían de la posición de Abbot, no se percataron de la llegada de Sieber y sus exploradores apaches. Éstos los mataron y se apoderaron de la manada.

La batalla se redujo ahora a agotadores enfrentamientos individuales entre grupos de apaches y soldados. Cruse, que estaba en el flanco derecho con Sieber, escribió: “Nuestros hombres y Sieber acabaron con ese grupo de hostiles y seguimos adelante. Sieber estaba aún junto a mí y yo le vi matar a tres de los renegados, uno tras otro, cuando huían por el borde del cañón“. 

C. P. Wingfield, que iba con la recua de mulas, y que más tarde ayudó a llevar a algunos de los heridos a Fort Verde, escribió: “Justo cuando más duro era el enfrentamiento, uno de los exploradores apaches de Sieber vio a dos de sus hermanos y a su padre con los hostiles. Arrojó su arma y empezó a correr hacia ellos. Sieber le gritó que se detuviese pero no le hizo caso. Sieber alzó su rifle y disparó alcanzándole en la parte trasera de la cabeza“.

La lucha continuó hasta el anochecer cuando cayó una fuerte tormenta de lluvia y granizo, lo que fue aprovechado por los apaches supervivientes para huir a pie. Los soldados pasaron la noche transportando a los dos muertos [el soldado Joseph McLernan y el explorador apache Pete], y a seis heridos [los subtenientes George H. Morgan con heridas en el brazo y en el cuerpo, y George L. Converse, en un ojo; el sargento Daniel Conn; y los soldados Timothy Foley; James Mullica; y John Witt]. A la mañana siguiente, los soldados contaron los cuerpos de 22 apaches muertos, incluyendo el de Na-ti-o-tish y encontraron a cuatro mujeres apaches escondidas, una de ellas protegía a su bebé con su cuerpo; en sus manos tenía un rifle y en el suelo, tres cartuchos gastados. Tenía una herida por debajo de la rodilla. El doctor Ewing le amputó la pierna regresando sobre una mula a Fort Apache con una pata de palo.

El teniente Davis en su libro “The Truth about Geronimo”, contó que  algunos miembros de los “Globe Rangers” llegaron cuando terminó la batalla: “La mañana siguiente al combate, dos de esos hombres aparecieron en nuestro campamento buscando sus caballos. Comenzaron reclamando todo buen caballo de la manada que nuestras tropas habían capturado a los apaches. Yo estaba de pie al lado de Chaffee quien, con las manos en los bolsillos, les dejó hablar todo lo que quisieron pero enfadándose más y más, a cada minuto que pasaba. Finalmente uno de ellos reclamó como suya una yegua y su compañero le respaldó. Era la propia yegua de Chaffee y el ambiente se caldeó mucho más…“.

Otros civiles, enterados de la batalla, acudieron a buscar restos de pertenenciasMonumento de la batalla de Big Dry Wash 1 que soldados y apaches hubieran podido dejar, y cortar las cabelleras de los apaches fallecidos. No pudieron acercarse hasta que, el 20 de julio, se fueron las tropas, después de herrar a los caballos y mulas que lo necesitaban. El sargento telegrafista Will C. Barnes escribió que las tropas llegaron a Fort Apache el 28 de julio y algunos soldados montaban ponis apaches porque sus monturas estaban demasiado dañadas. También contó que una semana después, exploradores apaches informaron de la presencia, en las cercanías de los campamentos de los apaches White Mountain, de varios apaches que habían participado en la batalla, con heridas graves. El comandante telegrafió al general Crook en Prescott [Yavapai, County, Arizona] y éste a Washington, desde donde contestaron que si los apaches se mostraban pacíficos no debían ser castigados por hechos anteriores.

La batalla tuvo lugar en Big Dry Wash [al sur de Two Guns, Coconino County, Arizona] pero Dicken los mapas posteriores Smileyvino reflejado como Big Dry Fork y así es como se citó en el informe cuando se concedieron las cuatro Medallas de Honor de esa batalla al teniente Frank West; a los subtenientes Thomas Cruse y George H. Morgan; y al sargento 1º Charles Taylor. Ahora es un parque histórico donde el “Forest Service and the Civilian Conservation Corps” erigió un monolito en la década de 1930, a 1’6 km de donde la compañía de Converse abrió fuego de distracción hacia el otro lado del cañón. A un lado del monolito, hay una placa con un breve resumen de la batalla y al otro lado, una lista con los soldados y exploradores apaches participantes. Los miembros de la compañía “E” de exploradores indios, al mando del subteniente George H. Morgan eran: el sargento 1º Francisco; los sargentos Dick, Joe, Kid [más tarde conocido como Apache Kid] y Smiley; los cabos Go Ahead, Jack Long, Not y Tom; y los soldados Blacko, Charles, Charley, Henry, Jim, John, Ka-kan-ey, Kue-Kish, Menchacho, Najo, Old Man, Pache, Pat, Peter, Sam y Pete [éste último falleció en combate y quizás fue el que mató Al Sieber cuando iba a reunirse con sus familiares, según contó C. P. Wingfield, que iba con la recua de mulas]).

 * El 17 de julio, Dutchy y otros dos exploradores huyen de la Reserva de San Carlos aguardia-y-prisioneros-apaches México. (Dos días después, se acercaron a donde varias personas acampadas cerca de Globe [Gila County, Arizona]. Al principio, los apaches se mostraron amistosos pero de repente, se apoderaron de sus armas, dispararon contra ellos, matando al mormón Jacob Samuel Ferrin, e hiriendo a otra persona. El resto escapó. Robaron 16 reses y dos armas. Todo indica que fue Dutchy el autor de su muerte ya que se emprendieron acciones legales contra él, en el periodo 1884-86).

* El 24 de julio, Estados Unidos y México firman un tratado por el que permite a tropas de los dos países cruzar la frontera internacional y perseguir en caliente a indios hostiles al otro lado de la frontera.

* El 26 de julio, Dutchy y sus compañeros atacan un convoy de mercancías, matando a un mexicano. (Camino de México, robaron 10 caballos y mataron a nueve personas hasta llegar a la Sierra Madre).

* El 1 de septiembre, P. P. Wilcox es nombrado Agente de la Reserva de San Carlos. (Wilcox permite que los apaches Policías apaches en la reserva de San Carlos (Camillus Sidny Fly) University of Missouri-Kansas Citycoyoteros regresen a la región de Fort Apache. Comienzan las disputas entre el Agente Wilcox y el general Crook).

* El 4 de septiembre, el general Crook retoma el mando del Departamento de Arizona enviando a las bandas de regreso a San Carlos. (Se reunió con varios líderes apaches de San Carlos quienes informaron de los acontecimientos en Cibecue Creek. Casi todos coincidieron en que los soldados estadounidenes fueron los primeros en disparar. Muchos apaches mencionaron explícitamente que fue el cocinero militar quien disparó primero. Crook dijo que él cría que los apaches le estaban diciendo la verdad acerca de la batalla de Cibecue Creek y los acontecimientos posteriores).

* En septiembre, Gerónimo vuelve a demostrar su “poder”. (Jason Betzinez diría: “Esanest-of-rattlesnakes-henry-farny noche, Gerónimo nos dijo que los soldados mexicanos estaban tras nuestro rastro. Vaticinó el momento exacto en que aparecerían. A la mañana siguiente, las mujeres y los niños estaban, como de costumbre, en la cima de la montaña mientras los hombres observaban el sendero que habían dejado atrás. Efectivamente, tal como Gerónimo había predicho, los soldados mexicanos aparecieron en el mismo lugar y en el momento exacto que él había vaticinado. Los mexicanos se dirigieron al arroyo y luego retrocedieron hacia Oputo [hoy municipio de Villa Hidalgo, Sonora]. Nuestros guerreros los siguieron y los atacaron al atardecer. Nuestros hombres capturaron todos los caballos del enemigo y les provocaron graves daños.

Este encuentro persuadió a Gerónimo de que tenía que volver a unirse a Juh, y a principios deapache-indians-in-the-mountains-henry-farny octubre se dirigió al “Gran Cañón” cerca de Guaynopa [municipio de Villa Pesqueira, Sonora]. Juh y sus seguidores tampoco habían estado inactivos. A lo largo del verano, también habían llevado a cabo devastadoras incursiones, aunque no al nivel del grupo de Gerónimo. También habían luchado con las tropas mexicanas, una vez, con éxito. Jason Betzinez conoció los detalles. Después de dos días de lucha y casi sin munición, los apaches no pudieron deshacerse de los mexicanos. Por eso, Juh recurrió a una estratagema: “Los chiricahuas fueron en zigzag, por un sendero fácil de rastrear, por una empinada montaña hasta un punto justo debajo de la cumbre, donde el sendero corría paralelo a la línea de la cresta… [Juh] hizo que sus hombres movieran unas grandes rocas hasta un lugar del camino, preparadas para ser empujadas por la ladera de la montaña. Los guerreros tomaron sus posiciones en una cresta cuando el enemigo apareció a través del barranco. Los apaches estaban bien ocultos con arbustos, hierbas y hojas. Permanecían allí inmóviles pero impacientes a que los mexicanos entraran en la zona de la emboscada. Éstos avanzaban confiados por el sendero en zigzag. Cuando llegaban a la cumbre, los guerreros apaches saltaron y los atacaron. Los mexicanos comenzaron a retirarse por la ladera de la montaña con lo cual, a la orden de Juh, empujaron las grandes rocas sobre ellos. Algunas de esas rocas eran tan grandes que derribaron varios árboles. Muchos soldados fueron aplastados por las rocas y los árboles que caían. Escaparon muy pocos“.

Gerónimo y Juh planearon su próximo ataque. Conocían los nombres de los dos principales oficiales que habían matado, en mayo, a muchos de los suyos, cerca de Casas Grandes. Habían negociado con ellos en la población. También sabían dónde uno de ellos, Juan Mata Ortíz, tenía un rancho, cerca de Galeana, en el Río Santa María al sureste de Janos [Chihuahua]. Concibieron un plan para atraerlos a una emboscada en el cercano Puerto de Chocolate [municipio de Casas Grandes, Chihuahua], escenario de anteriores emboscadas. Abandonaron Guaynopa [municipio de Villa Pesqueira, Sonora] a finales de octubre, trasladándose a principios de noviembre al nordeste, acampando a unos 48 km de Galeana [Chihuahua], con unos 130 ó 140 guerreros).

* El 5 de octubre, el general Crook pone al capitán Emmet Crawford al mando del Exploradores apaches en 1882control militar de la reserva de San Carlos; y a los tenientes Charles B. Gatewood y Britton Davis al mando de diferentes compañías de exploradores