La apachería en el siglo XIX (2)

1826

* Este año, el jefe apache lipán Cuelgas de Castro firma otro tratado en Laredo (Webb County, Texas) con el gobierno de México, siendo comisionado como teniente coronel y recibiendo un sueldo de la República de México. (Su banda recibiría regalos y alimentos en Laredo en 1827).

* Este año, Adrian Balbi escribe el “Atlas etnográfico del mundo”. (En él dice: “Apaches, hablado por los apaches, nación muy numerosa dividida en muchas tribus, derramadas desde la Intendencia de San Luis Potosí hasta la extremidad septentrional del golfo de California, y que parece hablan dialectos muy diversos, de los cuales algunos podrían considerarse como lenguas hermanas. A excepción de algunas tribus cultivadoras, que tienen la civilización de los indios de paz, los apaches son errantes, enemigos de los ietanes [nombre antiguo de los comanches] más aún de los españoles, a quienes tienen en continua alarma con sus ataques, tan terribles como frecuentes; la mayor parte de sus guerreros van montados al caballo, armados con grandes lanzas. Las principales tribus apaches son: los faraones y mescaleros, que viven entre los ríos Puerco y del Norte; los gileños, que vaguean cerca de las fuentes del Gila; los mimbreños, que habitan las agrestes quebradas de la Sierra de la Acha y de la de los mimbreños. Estas tribus son las más numerosas, viniendo en seguida los chiricaguis, que habitan al suroeste de los mimbreños; los tontos, que viven en la orilla meridional del Gila; los llaneros, al este de la gran cadena bajo el paralelo de 38º y 100º de longitud Oeste, y los lipanes más al oeste hacia el meridiano 104º“). 

* El 5 de agosto, una banda apache dirigida por Mangas Coloradas, Mano Mocha y Pluma, encuentra a un grupo de tramperos norteamericanos liderados por Sylvester Pattie y su hijo James en la zona de Santa Rita del Cobre ([Santa Rita, Grant County, New Mexico]. Se cree que éste fue el primer encuentro entre apaches chiricahuas y anglosajones. Mangas Coloradas nacido entre 1790 y 1795 en el seno de la banda apache chihenne, destacaba en primer lugar por su físico pues pesaba unos 114 kilos y medía 1’92 metros, algo muy poco corriente entre los apaches que no solían superar el 1’70 m. Es posible que se tratara del jefe llamado Fuerte que figuraba como uno de los jefes chihennes entre 1815 y 1840 cuando se dejó de mencionarle. En 1842 apareció Mangas Coloradas en documentos mexicanos que le identificaban como uno de los jefes más importantes de los chiricahuas.

El origen del nombre español se pierde en las leyendas de la época, alguna de las cuales describe cómo el jefe se embadurnaba con la sangre de sus víctimas hasta los hombros, una exageración a la que difícilmente se puede dar crédito. La versión más probable se remonta a un incidente entre los apaches y una partida de 14 tramperos mandados por Sylvester Pattie y su hijo James. Poco después de llegar a Taos, los Pattie se enteraron de que había gran cantidad de castores en el río Gila. Sylvester reclutó a los hombres y en diciembre se pusieron en marcha caminando por el Río Grande y luego al oeste hasta las minas de cobre de Santa Rita. En ese lugar contrataron a dos mexicanos para guiarles hasta las fuentes del Gila. Durante algún tiempo se perdieron en un agreste laberinto de montañas hasta que dieron con un río, posiblemente, el San Pedro [Arizona]. Allí lograron capturar muchas pieles de castor hasta que los apaches les tendieron una emboscada. Según el relato de James Pattie los apaches les ahuyentaron los caballos, aunque pudieron esconder las pieles antes de regresar a Santa Rita en una penosa caminata en la que pasaron verdadera hambre. Pattie dijo que durante el regreso tuvieron que ascender una serie de “heladas montañas” que se ocultaban en el valle hacia el este. Debían ser las Galiuro Mountains [Graham y Pinal Counties, Arizona]. Dado que se quejaron de la falta de agua probablemente fueron más al sur del Aravaipa Creek.

Ahora bien, según relataría Mangas Coloradas, los apaches atacaron a los estadounidenses, mataron a la mitad y se llevaron las pieles. Se sabe que los Pattie llegaron a Santa Rita con sólo cinco hombres y que los apaches mimbreños durante algún tiempo se vistieron vistosamente con pieles de castor. También un guerrero enorme llevaba puesta la camisa roja de Sylvester Pattie. Se especula que se trataba de Fuerte y de allí el eventual cambio de nombre a Mangas Coloradas. Los indios cambiaban de nombre con cierta frecuencia debido a las incidencias experimentadas durante sus vidas y este puede que sea uno de esos casos, aunque se tardara unos cuantos años en darse a conocer con el nuevo nombre.

En cualquier caso, además de su habilidad como jefe y guerrero, Mangas Coloradas era conocido por sus dotes como negociador. Una de sus esposas se llamaba Tu-es-seh y se dice que era una bella cautiva mexicana. Sobre el año 1840, una hija de ambos llamada Dos-teh-seh se casó con Cochise. Otras dos hijas se casaron con dos jefes apaches White Mountain y navajos, como una manera de sellar alianzas con dichas tribus. Si Mangas Coloradas planificó estos enlaces matrimoniales con la intención de unificar a los indios contra los norteamericanos que ya empezaban a emigrar al Sudoeste constituye una prueba de su habilidad política. Sin embargo la única alianza que realmente funcionó fue con Cochise. En años sucesivos, Mangas Coloradas y Cochise colaboraron estrechamente en innumerables incursiones y combates contra los mexicanos y los estadounidenses).

1827

Este año, llega a Oposura (Sonora) el aventurero John Johnson (Oriundo de Kentucky, vivió varios años en Missouri dedicándose al oficio de sombrerero. Con un socio llamado Antonio Aguirre adquirió una hacienda. Desde Sonora viajó a menudo a Santa Fe; allí realizó negocios con McNight y otros norteamericanos. Asimismo comerció con varios jefes apaches incluyendo a Juan José Compá. Por esa época llegaría a  Nuevo México el irlandés James Kirker. Como se verá más tarde Johnson y Kirker se hicieron famosos por organizar sendas matanzas de apaches).

1828

* Entre este año, 552 apaches chiricahuas reciben raciones semanalmente, o cada dos semanas, en el presidio de Janos [Chihuahua], aumentando unos pocos más al año siguiente. (La ranchería de Asquinielte, con 107 personas entre hombres, mujeres y niños; la del chokonen Pisago Cabezón, con 98 personas; la de Feroz, con 87 personas; la del nednai Juan Diego Compá, con 121 personas; y la de Fuerte con 168 personas. Manteniéndose la paz desde el acuerdo de 1824, las autoridades mexicanas tienen que reducir nuevamente, por motivos económicos, las raciones de los apaches, lo que obliga a que muchos se trasladen a las montañas para dedicarse a la vida tradicional de caza y recolección. Incluso algunos chiricahuas del grupo de Pisago Cabezón llegan a sembrar algo de maíz en las montañas de Álamo Hueco [Alamo Hueco Mountains, Hidalgo County, New Mexico] lo que indica que practicaban la horticultura aunque no tan extensamente como sus parientes, los Western Apaches).

* Este año, tres apaches de Janos (Chihuahua) y San Buenaventura (municipio de Buenaventura, Chihuahua), Calabazas, Yayame, y Andrés roban en Bavispe (Sonora) varios caballos que llevan al río Temehuaque, oeste de Casas Grandes ([Chihuahua]. En la investigación que siguió, se averiguó que eran apaches pacíficos, advirtiéndoles que no debían cometer actos hostiles y que sólo iban a ser detenidos).

* Este año, un grupo de tramperos encabezados por Ewing Young, un famoso hombre de la frontera que iba de Taos (Taos County, New Mexico) al río Colorado para cazar, son atacados por Western Apaches en algún lugar cerca del cruce de los ríos Salt y Verde ([Arizona]. En una emboscada, los apaches mataron a 18 de los 24 tramperos de Young, teniendo que regresar los supervivientes a Taos.

Meses después, Young formó otro grupo de tramperos, con el propósito de vengarse de los apaches que habían impedido su anterior empresa, y reanudar sus operaciones de caza. Salieron de Taos en abril, y más tarde, en las White Mountains, se encontraron con un grupo de apaches, matando a 15 de ellos, e hiriendo a muchos más. Young y su grupo se dedicaron a colocar trampas. Los apaches continuaron hostigándolos, robando sus trampas y de vez en cuando matando a un caballo o a una mula. Pero los apaches no les atacaron).

* A finales de año, los jefes apaches Feroz y Pisago Cabezón se quejan ante el gobernador de Chihuahua de que ciudadanos mexicanos están invadiendo sus tierras convirtiéndolas en propiedades privadas. (Le piden que decrete que las Sierras de Enmedio [municipio de Ascensión, Chihuahua]; las Ánimas [Animas Mountains, Hidalgo County, New Mexico] y el Hacha [Big Hatchet Mountains, Hidalgo County, New Mexico] no se entreguen a ciudadanos mexicanos. Estas sierras contienen recursos, especialmente el mescal, del que los apaches pacíficos dependían ampliamente para complementar sus raciones. Poco después, los jefes Pisago Cabezón, Chirimi, Carabinero, y Bocón solicitaron que al mexicano Serafín Calderón, se le niegue el derecho a quedarse con las tierras que se había apropiado en la Sierra del Álamo Hueco [Alamo Hueco Mountains, Hidalgo County, New Mexico]. Los apaches habían limpiado y plantado esas tierras, habiendo un buen mescal en ellas. El comandante general Simón Elías estuvo de acuerdo y subrayó que los apaches necesitaban protección, y que dada la situación actual, nada debía perturbar la paz actual, dando el 10 de enero de 1829, la concesión a los cuatro jefes apaches la posesión de esa propiedad. El incidente no terminó ahí y, un poco más tarde, los cuatro jefes pidieron permiso para vender el mismo terreno a Calderón a cambio de 30 yeguas. El comandante general lo prohibió enérgicamente, explicando que la posesión de esa tierra era un derecho de usufructo, sólo para disfrutar de los productos naturales de la tierra, pero nada más. Por otra parte, pensó que los apaches, probablemente, no usarían las 30 yeguas para nada bueno).

1829

* Este año, los mexicanos expulsan a los españoles que quedaban del país, por lo que serán los que se encarguen de suministrar las raciones  a los apaches en los presidios.

* Este año, se repite la tragedia de hace 30 años. (Marín Ortiz, era un niño de siete años de La Punta de Lampazos [Lampazos de Naranjo, Nuevo León] nacido en 1822 que ayudaba a su padre en sencillas labores agrícolas mientras aprendía las primeras letras gracias a su madre.

Mientras Marín Ortiz jugaba con otros niños, un tropel de caballos los sorprendió. Al girarse, vio una partida de indios frente a ellos y una mano que desde lo alto agarró sus cabellos, sentándolo frente al jinete. Los niños corrían hacia todas direcciones tratando de escapar siendo atrapados uno a uno.

Inútilmente se debatían entre los brazos de sus captores hasta que a golpes los fueron sometiendo, quedándose quietos y temblorosos, listos para una larga cabalgada, mientras los montes iban pasando ante sus ojos y los paisajes se tornaban desconocidos. Aquel día, fueron capturados siete niños de entre cinco a siete años.

¡Apaches! ¡Apaches! ¡Los apaches se han llevado unos niños…!“, gritaron los vecinos para alertar a las familias y poner en guardia a todo el pueblo. Las madres corrían llamando con desesperación a sus hijos y los hombres salían con los rifles preparados.

Se dio también parte a la guarnición militar e inmediatamente, junto con un numeroso grupo de vecinos, salieron a rastrear los montes y caminos. Pero tras muchas horas vieron que las huellas de los caballos se unían a otro grupo más numeroso que iba hacia la Sierra de Santa Rosa [municipio de Ciudad Melchor Múzquiz, Coahuila], territorio dominado por los apaches lipanes, cuya ferocidad ya conocían, necesitando más hombres para hacerles frente. No se podía hacer nada por lo que los niños se dieron por perdidos. Las madres lloraron durante mucho tiempo.

Los apaches lipanes hicieron tres campamentos camino a su destino comiendo carne cruda pero a los pequeños les daban arcadas y sólo pudieron comer pinole y frutos silvestres. Aprendieron que durante una incursión no encendían fuegos porque el humo podía delatar su presencia. Su avance era invisible e inaudible en la oscuridad, pudiendo pasar a 50 metros de una casa sin ser detectados. Su presencia era silenciosa, furtiva, por eso la gente era presa fácil en los ranchos, siendo los perros los primeros en caer silenciados por las flechas.

Un atardecer, llegaron a su ranchería. Un coro de alaridos y un gentío de curiosos salió al encuentro de los que llegaban, observando, entre despectivos y burlones, a los niños capturados que sobrecogidos por el miedo esperaban a que les bajaran de los caballos. Los jinetes gritaron algo en su lengua, tirándolos desde lo alto de los caballos y unas mujeres los iban recogiendo para llevarlos a sus tipis.

Cada mujer tenía uno a su cuidado y aunque trataron de ser cariñosas, los chiquillos no entendían el idioma y temblaban de miedo ante su nueva vida, con comidas indeseables, rodeados de rostros de niños semidesnudos que los miraban retadoramente, sin consolarles la sonrisa de las mujeres ni los frijoles que les ofrecían. Esa noche cada uno lloró amargamente y a lo largo de toda la noche, se despertaban llamando entre sollozos a sus madres, que allá en la lejanía, también mojaban de lágrimas la almohada. Así fueron recibidos y adoptados por la tribu. El matriarcado imperante se encargaba de cuidar la salud y formación de los niños. Una joven india, paciente, risueña y mujer del jefe principal, se hizo cargo de Marín.

Los niños conocieron la dura vida del nómada caminando para hacer campamento tras campamento por el sur de Texas, norte de Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila. Mujeres, viejos y niños caminaban por los montes cargando los enseres de la tribu y sólo los guerreros o ancianos de cierto rango utilizaban caballos. Su vestimenta fue poco a poco cambiada por las calzoneras de piel, de manta, u otras telas robadas, chaparreras de piel de venado y calzado o teguas de piel suave. Padecieron semidesnudos bajo el ardiente sol de agosto y los fríos vientos de enero. Su niñez pasaría aprendiendo a pescar y cazar piezas menores con los hombres; recoger leña, hierbas medicinales y frutos silvestres con las mujeres, y aprender a tallar armas y devastar piedras para las puntas de flechas y lanzas.

Pasaron dos años, y de los niños cautivos sólo quedaban dos o tres, pues murieron uno a uno por la vida tan dura, las enfermedades que acababan con los más débiles o como consecuencia de los enfrentamientos contra el ejército norteamericano, mexicano, y los comanches; donde no se perdonaba a nadie, hombres, mujeres o niños. Vivían en un constante sobresalto al que se tenían que acostumbrar agudizando su instinto de supervivencia y aprendiendo a huir mientras los hombres defendían el poblado. Se acostumbraron a ver guerreros con graves heridas causadas por sables, balas o flechas; pero el sufrimiento más grande era el castigo que sufrían cuando no obedecían, y los golpes eran el pan de cada día. Los niños, nativos o cautivos, crecían disciplinados y resistentes al dolor.

Marín Ortiz sufrió duros castigos por no entender las órdenes que le daban en una lengua que no conocía. Y aunque muchos apaches lipanes hablaban castellano por su contacto con españoles [soldados, colonos y franciscanos de las misiones], se negaban a hablarle en su idioma.

Los caballos eran la posesión más importante del apache lipán y durante el día, los niños se encargaban de cuidarlos. Los alimentaban, les daban agua y los custodiaban dando vueltas alrededor de ellos.

Un día que los guerreros venían de cazar búfalos, el jefe apache lipán llamado Bajo el Sol, fue a bajarse del caballo y haciendo un círculo en el aire con el dedo índice dirigiéndose a Marín, éste interpretó, “rodea a la manada…“, pero quería decir, “cambia mi caballo…“. El joven se puso a dar vueltas en torno a los animales mientras el jefe enfurecido, empezó a dar órdenes a sus hombres. Un apache lipán se lanzó contra el joven dándole golpes. El jefe bajó del caballo y pronto, un grupo de apaches lipanes lo zarandearon. El joven, sin comprender nada, indefenso rodaba y rebotaba de golpe en golpe, mientras lloraba y pedía piedad.

Al final, ataron unos arneses al lomo de una mula, atando al joven colgado bajo la panza, entre las patas del animal. Después los apaches lipanes encabritaron a la mula que, asustada, salió al galope, lanzando coces en un intento de deshacerse del bulto que tenía entre las patas. Mientras tanto, Marín iba dejando la piel y la carne de la espalda por los arbustos.

La mula corrió y corrió tratando de zafarse del bulto; y el joven, creyendo morir, suplicó que alguien hiciera algo para terminar con aquel suplicio. Al fin, la mula cayó reventada y Marín quedó a su lado, luchando por liberarse. Las cuerdas se habían aflojado un poco por el sudor y la sangre, y así pudo liberar una muñeca, y después se desató. Luego, penosamente se arrastró buscando la sombra de unos arbustos, donde se desmayó del dolor que sentía.

Pronto llegó la noche, que se hizo eterna. Las horas transcurrieron lentas, y la luna y las estrellas abandonaron al pequeño moribundo; hasta que llegó la mañana en que despertó. Abrió los ojos y los primeros pensamientos fueron que había despertado en el paraíso de los apaches lipanes en el que hechiceros y ancianos de la tribu le habían enseñado a creer. Pero estaba vivo, y tendría que soportar el dolor de las llagas, llenas de sangre y tierra. Cerca había un río. Se levantó en busca del agua donde lavar sus heridas y, tambaleándose, caminó hasta una pequeña cascada. De ahí en adelante, buscó sobrevivir dándose baños de agua; haciendo trampas para atrapar peces y conejos, y buscando hierbas para hacer cataplasmas que había visto a las mujeres usar en las heridas de los guerreros. Pero las suyas sanaban muy lentamente y las llagas todavía supuraban y sangraban al paso de muchos días. Consiguió comida pero las fiebres y la pérdida de sangre le debilitaba cada vez más. Tenía que intentar algo diferente.

Pensó que no tenía más elección que buscar a la tribu para que le curaran o le mataran, para terminar de una vez con aquel sufrimiento. Así, emprendió el camino de regreso y con raíces confeccionó una cuerda con la que fue atando leña hasta hacer un montón, llevándola al poblado en señal de sumisión y súplica.

Aquella mañana, el poblado estaba sólo ocupado por ancianos, mujeres y niños. Los guerreros habían salido a cazar y solamente los ancianos y los niños lo vieron llegar enflaquecido, como un cadáver, con paso inseguro, tambaleante, con un montón de leña sobre su cabeza, sentándose frente a una tipi, de donde salió una mujer que, inmediatamente inundó sus ojos de lágrimas.

Conmovida por su estado, lo levantó en brazos y lo tendió sobre una piel de bisonte para alimentarlo. Luego, fue lavando suavemente su espalda con infusiones de hierbas medicinales. Mientras le ponía cataplasmas, la apache lipán sollozaba y susurraba al oído del joven suaves palabras que no entendía.

Marín Ortiz se quedó dormido bajo el cuidado de la mujer, mientras los ancianos más sabios de la tribu entraron en el tipi, intercambiando miradas de silenciosa condena, reprobando aquel desmesurado castigo.

Horas después, el poblado se alborotaba en alaridos con la llegada de Bajo el Sol y sus guerreros. Cuando el jefe se encaminó al tipi, la mujer salió corriendo a recibirlo y habló con él. Sumisa, pero firmemente, pedía piedad y perdón para el joven, mientras el jefe hacía furiosos aspavientos, amenazando con golpear a la mujer que parecía dispuesta a desobedecerle por salvar al joven.

Los ancianos, testigos del estado de Marín, con el peso de la autoridad y respeto que todo apache lipán les debía, intervinieron, le hicieron callar, y le introdujeron en el tipi para enseñarle su espalda. En algunas partes, se veían los huesos. El jefe comprendió sus excesos y agachó la mirada, antes fiera, y ahora triste, observando al muchacho. En su furia había olvidado algo ¡era sólo un niño de nueve años…!

El pequeño disfrutó de un plácido y largo sueño pero despertó aterrorizado al descubrir ante él al jefe apache. Pero éste tendió la mano invitándolo a tranquilizarse y para su sorpresa, con una lágrima corriendo por su mejilla pero con el rostro pétreo e inexpresivo, le habló conciliador y paternal:

Zesnacané… Tú ahora eres de mi pueblo… Yo no hacerte más daño. Ahora tú eres de mi pueblo… Tú eres mi hijo y tu nombre es Zesnacané“.

Ese era su nuevo y sonoro nombre: “Zesnacané“. Sería tratado como uno más de la tribu y le enseñarían la lengua apache, cosa que nunca intentaron. Pasó mucho tiempo recuperándose bajo el cuidado de la que ahora sería su madre. Más adelante, pudo sentarse a un lado de la entrada del tipi hasta que pudo incorporarse plenamente a la vida tribal. Lo peor había pasado aunque le quedaban las horrendas cicatrices que le cubrían la espalda, costados y brazos como recordatorio.

Zesnacané, preguntaba a sus mayores y siempre obtenía una respuesta. El apache lipán era libre como el venado de la sierra y jamás aceptaría el sometimiento ante el invasor que sólo les querían como esclavos en los campos y en las minas. Antes lo habían intentado, se habían acogido a la protección de los misioneros, pero los españoles, con permiso de los sacerdotes, se los llevaban a lejanos lugares para usarlos en trabajos forzados y ni la Iglesia ni las autoridades lo impedía.

Los hombres eran separados de sus mujeres y los niños de sus madres para morir trabajando en minas. Las mujeres sufrían abusos en las haciendas. O morían lentamente como esclavos o huían a las sierras; considerados indios hostiles a los que había que perseguir y matar. Los apaches lipanes no tenían más remedio que huir y luchar para sobrevivir.

El blanco quería la tierra para él solo y cogía más de la que necesitaba; la tierra daba sus frutos a los hombres, pero el blanco la explotaba para esquilmarla; la ocupaba con sembrados y ganado, y no quería al indio más que como peón, como esclavo. El apache lipán tenía que vagar siempre porque si pedía tierra no se la daban; si pedía paz se la negaban porque eso suponía un lugar propio donde vivir y cuando el indio recibía una ranchería que podía prosperar también se la quitaban. La única condición para vivir en paz era dejarse matar de hambre, por el trabajo forzado y humillado constantemente. Los apaches lipanes tenían como destino pelear hasta el exterminio, que era su trágico destino.

Con el entrenamiento en el manejo de las armas y el caballo, Zesnacané pasó la adolescencia y, con los años, deseó combatir contra los comanches, con los cuales rivalizaban por los campos de caza del búfalo. En esporádicos encuentros conoció guerreros de otros pueblos apaches; principalmente los apaches mescaleros.

Aunque se distinguía por su barba, pronto se olvidó de las demás diferencias y se convirtió en un orgulloso guerrero que aunque de cabellera ondulada y piel diferente, fue haciendo propias todas las virtudes del apache lipán como su fiereza en el combate, su lealtad, su fidelidad, tomando como suya la afrenta recibida por cualquier ranchería por lejana que estuviera, el afán por proteger con su vida a las mujeres y niños, las habilidades como vigía, rastreador, cazador y como luchador a cuchillo, hacha, lanza, arco y rifles que obtenían en asaltos a ranchos y destacamentos militares.

Al fin, fue a luchar contra los comanches y contra los blancos. Combatió y sobrevivió en muchas batallas y escaramuzas, demostrando coraje y valor ante su jefe, quien supo valorar una habilidad más, muy rara en ese tiempo y más entre los indios: Zesnacané sabía leer y escribir. Lo utilizaría también como redactor y traductor de mensajes en los intentos de concertar alianzas y acuerdos de paz. Fue así como iría siempre al lado del jefe estando presente en todas las conferencias.

Los años pasaron y parecía que Marín Ortiz había perdido ya las ansias de recuperar su origen.

Poblados enteros de apaches lipanes eran masacrados. Al apache lipán se le prohibía portar cualquier tipo de arma, así que todo jinete era despojado de su cabalgadura o muerto si portaba armas sin más averiguaciones ni preocupaciones de ningún tipo. Como los apaches lipanes no aceptaban eso, cada vez que eran atacados por faltar a la ley del blanco, en respuesta poblados y ranchos eran arrasados. Así fue como Zesnacané, conoció la otra verdad y justificó pagar sangre con sangre, hasta ver normal la violación, degüello e incendios ya que el enemigo también lo hacía con las mujeres y niños apaches lipanes.

Cuando atacaban haciendas o pequeños poblados, si el objetivo no era el secuestro de mujeres o niños, sólo cogían armas de fuego, de acero, herramientas y animales. El dinero no servía a los apaches lipanes y lo enterraban en bolsas de cuero por los cerros, en sitios con alguna señal que lo recordara. Así, contenedores repletos de joyas y monedas de plata y oro quedaron por ahí, perdidos tanto para los apaches lipanes como para los blancos. Zesnacané, atestiguaba cada entierro…

Era una tarde de invierno de 1849. Bajo el Sol, el jefe apache lipán había muerto. Alrededor del fuego, el consejo formado por ancianos y jefes se reunió para plantear las estrategias de una ambiciosa incursión. Se escuchó el plan de realizar ataques para acabar con los habitantes del pueblo y presidio militar de Santa Rosa [hoy Múzquiz], y Aguapoquita, nombre apache de la Punta de Lampazos. Al oír esa palabra, Zesnacané tenía una tempestad interior que agitaba su alma mientras a la distancia, el hechicero elevaba cánticos, implorando que no se derramara más sangre que la de los invasores del territorio pertenecientes a los apaches lipanes.

El plan de los ancianos era perfecto. Todas las bandas esparcidas por los alrededores del noreste de Coahuila, se reunirían en dos puntos para formar un gran grupo. El avance se iniciaría desde La Babia y La Piedra con cientos de combatientes a caballo y a pie, bien motivados y armados. Los guerreros entrarían sigilosamente en cuatro columnas a la media noche, cerrando el cerco para efectuar el ataque en el centro, en la iglesia de Santa Rosa de Lima [Melchor Múzquiz, Coahuila], aprovechando que todos los pobladores estarían desprevenidos participando en la Misa de Gallo ya que sería la víspera de Navidad. Mientras rezaban serían emboscados y exterminados. Matarían a todos los soldados y pobladores y con pocas bajas quedarían dueños de todo Santa Rosa. Llevarían caballos de repuesto para la carga de bienes, el rapto de niños y de mujeres. El aprovisionamiento de granos, semillas, telas, armas y toda clase de bienes sería difícil de predecir. El botín de guerra sería grande. El siguiente paso, Aguapoquita…

Todo estaba listo pero Zesnacané estaba con el rostro impávido pero con el recuerdo de imágenes que regresaban a su memoria. Calles queridas, rostros amables y sonrisas que empezaron a desfilar por su mente.

El plan se prolongó hasta altas horas de la madrugada y al terminar, se festejó con una frenética danza ante el fuego para invocar la asistencia de los antepasados en la futura incursión. Solo Zesnacané se retiró para ocultar su turbación, y sentado pensaba y fijaba la vista en cada estrella consultando sus dudas. Lleno de confusiones repasaba en su mente todos los caminos posibles y parecía que la conclusión era siempre la misma; aquello no era bueno…

Pensó en la lucha hombre a hombre contra el blanco, voraz y asesino de los apaches lipanes y en eso estaba de acuerdo; pero se imaginó la cacería y degüello de hombres desarmados, jóvenes y ancianos desvalidos, víctimas de la matanza, y algo se revolvía en el fondo de su ser al recordar lejanamente que tenía familiares, en Santa Rosa y en Aguapoquita. Ante esto, algo se empezaba a mover dentro de su espíritu.

Ahora tenía 27 años y tal vez nadie se acordaba de él, que ahora con vestimentas apaches lipanes y con pelo largo, no era ni la sombra del Marín Ortiz que fue arrebatado a su familia. Se encariñó con la tribu que lo adoptó tras el suceso aquel en que fue atado a la mula y tal vez lo hizo como el perro que está con la mano que le da de comer, pero ¿qué hacer si le tocara matar a los de su propia sangre o secuestrar a una hermana y ponerla al servicio del apache lipán con los consabidos golpes? Se consideraba un auténtico apache lipán y sentía fidelidad por las ancianas que lo criaron y los guerreros que lo habían formado pero no deseaba que nadie más de su sangre viviera la miserable existencia que a él le tocó. Todo aquello ¡definitivamente no estaba bien…!

En la segunda noche, los guerreros descansaban escondidos en los bosques de la Sierra de Santa Rosa. Estaban listos para marchar hacia el primer objetivo y la mañana siguiente proseguirían el camino para hacer el último campamento en la loma de La Rosita. Sólo surgió un inconveniente, una nevada cubrió de blanco las montañas y aquel frío de varios grados bajo cero mantenía adormecida a toda la banda. Mientras los guerreros dormían, Marín se levantó sigiloso y cogió su caballo para ir a Santa Rosa.

Cabalgó hasta reventar el caballo, obsesionado en salvar a su familia; siguió corriendo con la agilidad del venado, cubriendo muchos kilómetros gracias a la resistencia, a su juventud y al entrenamiento guerrero. Pasó por la loma de La Rosita y siguió hasta llegar desfallecido a un mirador desde donde podía ver el presidio militar de Santa Rosa.

A la salida del sol llegó a las orillas del pueblo y, agotado, se escondió cerca de la primera vivienda. Vio salir un niño al patio de aquella casa y le dijo: “Niño, niño, soy cristiano… No tengas miedo… Háblale a tu papá…“.

El pequeño se asustó ante el intruso y corrió al interior de la casa. Su madre lo calmó, cerró todo, puso trancas en puertas y ventanas y sin saber qué más hacer, se rodeó de sus críos y entre rezos siguió cocinando en espera de la llegada de su esposo.

Desde su escondrijo, Zesnacané podía percibir el casi olvidado olor que despedía una olla de café al fuego y el aroma de unas tortillas de harina. Los recuerdos del hogar perdido se agolpaban en su mente e inhalaba los olores hasta el fondo de sus pulmones, sintiendo en ello las caricias de la madre y todas las bendiciones del hogar que nunca olvidó. Sentía que en cualquier momento, las lágrimas lo iban a traicionar; pero le habían enseñado que un guerrero, no estaba hecho para el llanto.

Cuando el hombre de la casa llegó, recibió la noticia y, con paso felino y las armas listas, se acercó. Ahí lo recibió un extraño apache lipán vestido con los típicos botines de gamuza, taparrabos, chaparrera, chaleco y con el largo cabello atado con una correa.

Marín tiró sus armas en señal conciliatoria y habló con el desconfiado lugareño: “Vengo en paz… Soy cristiano… Mi nombre verdadero es Marín Ortiz, nacido en la Punta de Lampazos… Fui cautivo mucho tiempo… Los apaches lipanes vienen y vengo a salvarlos porque aquí viven hermanos de mi padre. Quiero hablar al jefe de tu pueblo…“.

Dio al asombrado campesino los nombres de sus padres y los familiares residentes en Santa Rosa. El hombre dejó al guerrero apache lipán atado, saliendo corriendo al centro del pueblo y regresando rápido en compañía de un grupo de hombres armados.

Con ellos venía el coronel Francisco de Castañeda, jefe de la guarnición militar que tomó con calma la presencia de alguien que podría ser la punta de una avanzadilla enemiga que lo enviaba a una trampa mortal; sin embargo, escuchó atento y paciente la historia de Marín Ortiz. Tras el interrogatorio, quedó formalmente preso. Lo escoltaron a las celdas del pueblo.

Mientras la noticia de la captura de un guerrero blanco corría como río por todas las calles de Santa Rosa, formando corrillos por las esquinas y provocando encontradas reacciones entre el desasosiego y la curiosidad en la población, Zesnacané, recibía la visita de un barbero que fue enviado para arreglar su cara. Le cortó el pelo y lo vistió con ropas civilizadas, recuperando la apariencia del hombre blanco. Le llevaron el almuerzo y quedó tras las rejas resignado a lo que viniera.

El 19 de diciembre de 1849, desde el cuartel se dio la señal de alarma por todas las rancherías y haciendas. Al escuchar la llamada que convocaba a la defensa de los pueblos cada vez que se acercaban indios hostiles, presurosos decididos empezaron a llegar todos los vecinos en edad de manejar un arma. Bajo la mirada de preocupación de madres y esposas, se preparó un destacamento formado por soldados y voluntarios; jóvenes, adultos y ancianos dispuestos al encuentro con los apaches lipanes antes de que llegaran a asaltar sus casas. Sabían que no había elección, o morían luchando o los matarían uno a uno junto a toda su familia. En aquellos tiempos, los hombre estaban dispuestos a matar para defender su vida, su familia y sus bienes.

Marín Ortiz los guiaría y combatiría junto a ellos. Si se negaba o trataba de escapar, lo matarían; si había mentido, sería fusilado. Una vez más la vida lo acorralaba, le cerraba todos los caminos; pero, confiado en que el plan de los apaches lipanes no había variado con su huida, puso su vida otra vez al azar del destino.

Para empezar, Marín les recomendó atacar de madrugada. Los apaches lipanes, con tiempo frío, eran de sueño pesado; y cuando dormía, nada los despertaba. Se les podría sorprender fácilmente. El se encargaría de los guardianes y robaría los caballos para cortar toda posibilidad de escape. Los apaches lipanes serían vencidos.

Desde el medio día ya se habían enviado partes a Monclova Viejo, San Fernando de Austria y Zaragoza [Coahuila], pidiendo que enviaran tropas de auxilio con las que se encontrarían en “El Aguaje del Oso” para formar un destacamento mayor. Aunque no superaban en número a los apaches lipanes, la estrategia militar, la bravura y veteranía de los civiles podría valer. El contingente armado se despidió de padres y esposas y en perfecta formación, infantes y jinetes, desfilaron por las calles rumbo a la montaña. Marín iba al frente, era guía y prisionero a la vez.

Al unirse con los refuerzos en El Aguaje del Oso, confirmaron que eran todavía inferiores en número a los apaches lipanes; pero confiados en el elemento sorpresa, continuaron la marcha al enfrentamiento en que se decidiría la suerte de sus familias. Al llegar a la loma de La Rosita, la avanzada descubrió el campamento de los apaches lipanes dormidos, envueltos en pieles. Fueron tomando posiciones, rodeándolos silenciosamente.

Bajo la mira de los fusiles que le apuntaban para prevenir una traición y sin más armas que una piedra, Zesnacané dio cuenta de los dos guardias que dormían sentados al lado de los caballos. Algunos minutos después, los caballos del enemigo ya estaban lejos y a la voz de ataque, se lanzó la primera descarga; y tras ello, se inició la lucha cuerpo a cuerpo desatándose una verdadera carnicería.

A la distancia, con los caballos en custodia, Marín Ortiz derramó una lágrima al saber que en ese momento, muchos de sus hermanos serían heridos o muertos, y nunca más podría ser llamado con el nombre con que Bajo el Sol le bautizó; pero el lejano recuerdo de sus verdaderos padres y hermanos, se impuso en su memoria. Aunque no podía estar orgulloso de ello, su conciencia le decía que cualquier hombre hubiera hecho lo mismo, que había tomado el camino correcto.

En el campo de batalla, los guerreros sorprendidos corrían por todas partes y caían bajo las acometidas de sables y fusiles. La defensa fue débil al ser improvisada, y al principio, unos pocos luchaban desesperadamente, cayendo también hombres y caballos de los atacantes. Tras los primeros instantes de sorpresa, los pechos se teñían de sangre por la lanza y el sable, la flecha y la bala; hombre a hombre se revolcaban con el cuchillo en alto hasta que al fin, los sorprendidos apaches lipanes fueron vencidos. Amparados por las sombras del amanecer, bastantes guerreros pudieron escapar, pero perdieron armas, caballos, muchos combatientes y con ellos, la esperanza de poder volver a organizarse a ese nivel con fines de guerra.

Los atacantes gritaron llenos de júbilo. Había sido cierto el aviso que les llevó el indio blanco. Aunque con la pena de cargar sus muertos y heridos, regresaron al pueblo gritando vivas a Marín, el héroe de Santa Rosa. Gracias a él la población entera se había salvado; y de paso, también el lejano pueblo de la Punta de Lampazos.

Marín encontró sólo un puñado de primos hermanos que en realidad ya no conocía; pero en ellos encontró asilo y refugio a sus tristezas. Era el héroe del momento y todos lo invitaban a su casa tal vez con la curiosidad por delante o quizá apreciando lo que había hecho por el pueblo; pero mientras decidía que hacer con su vida, se quedó a vivir en Santa Rosa. Ahí supo que sus tíos se habían ido al territorio de Texas, sus padres ya habían muerto, y estaba solo en el mundo.

Aquella noche del 24 de diciembre de 1849, Marín Ortiz, con su identidad todavía confundida, cambió el semblante triste, y tímidamente volvió a sonreír al vivir otra vez los festejos navideños. Las voces de hombres, mujeres y niños llenaban la nave de la iglesia de Santa Rosa de Lima entonando canticos navideños. Las voces se elevaban al cielo llenas de gratitud por aquella Navidad que pudo ser la última de sus vidas. Y Marín también se arrodilló y participó del festejo. Se sentía renacido. El restañar su interior dolorido, tal vez vendría después.

Recuperó el sentido que el blanco da al dinero y, recordando sus andanzas con los apaches lipanes, recorrió lejanos parajes entre cerros y cañadas en repetidas excursiones, para rescatar los entierros que presenció y regresaba al pueblo con bolsas de cuero llenas de oro y plata en alhajas y monedas. Con eso se pagaría los sufrimientos y los 20 años que pasó desde el secuestro. Poco a poco se hizo con una fortuna. 

Paulatinamente iba tomando posesión de su nueva vida. Aprendía los quehaceres del campo ocupado con sus familiares en la cría de ganado y el cultivo de la tierra; actividades que diferencia al nómada y al sedentario. Asistía a Misa y a los paseíllos dominicales alrededor de la plaza donde se enamoró de Prudenciana Orozco, una sencilla joven del pueblo. Unos meses después, siguiendo las reglas del cortejo entre blancos, al hacer la petición de mano y ser aceptado, las campanas de la iglesia de Santa Rosa lanzaron al viento sus voces de bronce llamando a los pobladores para una boda que atestiguaron los invitados del pueblo y todas las rancherías cercanas.

Tantas cosas buenas habían llegado a su vida en tan corto tiempo, que Marín permanecía incrédulo ante todos los acontecimientos dichosos. Jamás habría soñado con todo aquello mientras cabalgaba por los despoblados territorios al norte y al sur del río Bravo [Río Grande], siempre con la lanza o el fusil al viento a la caza del búfalo y del blanco.

Con los tesoros que desenterró, compró reses y cabras. Y cargando con su familia, bienes, y nuevos sueños, salió de Santa Rosa en alegre caravana arreando su ganado para ir en busca de otro lejano amor, La Punta de Lampazos.

Se acomodó en la casa que fue de sus padres, la número 3 de la calle Guerrero, y allí se llenó de hijos, que lo llenaron de nietos, que lo llenaron de bisnietos; conoció algunos tataranietos, y así fue envejeciendo plácidamente teniendo siempre frente a sí un niño de su sangre preguntando lleno de curiosidad por las cicatrices en la espalda del paciente abuelo.

Fue así como la trágica historia de Marín Ortiz, Zesnacané, el indio blanco, el héroe todavía recordado por la tradición y la historia en Santa Rosa de Múzquiz, tuvo un final feliz y fue pasando a través de generaciones como una de las más bellas leyendas de Lampazos de Naranjo).

* Este año, el apache Quidé es detenido bajo sospecha de robo. (Aunque las leyes mexicanas prohíben los castigos extremos, el comandante de Janos [Chihuahua] lo colgó cabeza abajo, durante dos horas. Quidé, en respuesta, intentó suicidarse. El comandante general de Chihuahua dio una fuerte reprimenda al comandante por su comportamiento, diciéndole que Quidé debe ser tratado correctamente).

* Este año, 575 chiricahuas reciben raciones en el presidio de Janos (Chihuahua) mientras otros permanecen en las cercanías de Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) y Fronteras (Sonora).

1830

* El 11 de enero, cinco jefes apaches, el chokonen Pisago Cabezón, el nednai Juan Diego Compá, Feroz, Chirimi, y Costilla del Hueso se reúnen con el comandante de Janos (Chihuahua) para exponer varias quejas:

Que los suministros que les entregan son escasos y de poca calidad, al no incluir carne [Antes recibían maíz, carne, cigarrillos, mantas, y dinero, pero ahora sólo estaban recibiendo maíz [379 gramos por persona de más de tres años de edad, y 189 gramos para los niños] y una ración sólo por cada individuo presente. Los apaches afirmaron haber permanecido leales y pacíficos, sin robar, pero que las asignaciones actuales son insuficientes para alimentarse, ellos y sus familias. Querían que la carne vuelva a ser suministrada].

Que los días de entrega de suministros, cuando los apaches se ponen en fila para recibir sus raciones, los soldados mexicanos se retiren al Cuerpo de Guardia porque su presencia es una falta de confianza en ellos.

Que necesitan un intérprete para que la comunicación sea más fácil [los intérpretes apaches habían dimitido en octubre del año anterior porque no les pagaban].

Que les den aperos de labranza [dos de los jefes, Chirimi y Juan Diego, pidieron tres azadas y un hacha para poder cultivar. En el largo intervalo de contacto pacífico con los españoles muchos de los apaches habían comenzado una transición hacia la vida sedentaria, dependiendo no sólo de las raciones sino del cultivo de maíz y habichuelas. No obstante, esta situación iba a cambiar radicalmente durante los años siguientes cuando se vieron obligados a reanudar su tradicional vida nómada con una economía basada en la caza, la recolección y el botín adquirido en las incursiones llevadas a cabo contra los asentamientos mexicanos].

(Estas quejas tuvieron pocas soluciones. No se podía hacer nada con las raciones porque los suministros eran pocos para todos los establecimientos de paz del norte, y las tropas también notaban su falta.

La forma de actuar en los días de racionamiento era costumbre y no se podía cambiar.

Se puso en nómina un nuevo intérprete apache.

El comandante general  de Chihuahua estaba de acuerdo en proporcionar herramientas agrícolas a los apaches para que pudieran ayudar a mantenerse a sí mismos.

El hecho es que la corrupción de los funcionarios que se encargaban de los suministros era una constante en los dos presidios más importantes, Janos [Chihuahua] y Fronteras [Sonora]).

* El 7 de julio, el gobernador de Chihuahua, emite una circular en la que prohíbe y sanciona la venta de bebidas alcohólicas a los apaches.

* En invierno, varias partidas de apaches incursionaron por Sonora llevándose grandes rebaños de ganado hacia sus rancherías de las montañas.

* A finales de año, los apaches que residen en San Buenaventura (municipio de Buenaventura, Chihuahua) se van por la falta de alimentos y por una epidemia de viruela.

1831

* En abril, desaparecen dos caballos de la Hacienda de Gallego (municipio de Ahumada, Chihuahua), al parecer robados por apaches pacíficos de los establecimientos de paz, pero una incursión en Santa María de Carretas (municipio de Janos, Chihuahua), acaba con la muerte de dos pastores, atribuidos a un grupo de coyoteros White Mountain.

* El 2 de mayo, los apaches abandonan pacíficamente Janos (Chihuahua), a causa de una epidemia de viruela. (El 9 de mayo y el 20 de junio, funcionarios de Janos proporcionaron a los hermanos nednai Juan José y Juan Diego Compá, raciones de 4’5 kg de maíz a cada uno porque se habían ido con sus rancherías, el 2 de mayo, a la Sierra de Enmedio [municipio de Ascensión, Chihuahua] a causa de la viruela. En ese momento, las demás rancherías ya habían salido del presidio, incluidas las del chokonen Pisago Cabezón y las del bedonkohe Teboca. Durante ese mes, Chihuahua y Sonora abandonan el sistema de presidios y de racionamientos por lo que los apaches abandonan los establecimientos, retomando sus incursiones, permaneciendo casi continuamente en pie de guerra. El fin de los suministros es el motivo más importante por el que los apaches vuelven a las montañas de Sonora, Chihuahua, Arizona y New Mexico. Las relaciones hostiles continuarán en el futuro con cortos períodos de paz).

* Los apaches Pinal, una banda de los Western Apaches intentan negociar un acuerdo de paz con los “apaches mansos” que viven cerca de Tucson. (El jefe de los apaches de Tucson, Antuna, envía una delegación de dos hombres y tres mujeres para hablar con los “apaches bárbaros” [en México se llamaba así a los apaches hostiles] pero por razones desconocidas, la reunión acaba en una pelea; los Pinal matan a uno de los dos apaches mansos mientras el compañero de éste mata al jefe de guerra Pinal. Unas semanas después unos 50 hombres, amigos y familiares del fallecido jefe de guerra, montados a caballo efectúan una exhibición de fuerza dando vueltas al pueblo de Tucson pero sin atacarlo).  

* El 16 de octubre, José Joaquín Calvo, comandante militar de Chihuahua, declara la guerra total a los apaches.

* Las bandas apaches del chokonen Pisago Cabezón; del bedonkohe Teboca; y del nednai Juan Diego Compá dejan sus asentamientos cerca de Janos (Chihuahua) y Fronteras ([Sonora]. En Janos se declara una epidemia de viruela que contribuye a la decisión de los apaches de marcharse. Aquel año, toda la frontera mexicana fue devastada por los apaches que consiguieron un gran botín y muchos habitantes fallecieron a manos de los atacantes).

1832

* Este año, el comandante de Lampazos (municipio de Arteaga, Coahuila) informa que el jefe Cuelgas de Castro y sus apaches lipanes vivían en la Laguna de la Leche, cerca de Candela ([Coahuila]. Cuarenta hombres desarmados fueron a pedirle unos caballos robados pero Cuelgas de Castro se negó a sus pretensiones, yéndose con las manos vacías. Cuelgas de Castro hablaba inglés y español y negoció con jefes políticos y militares españoles y mexicanos).

* Este año, los robos de mulas y caballos por parte de los apaches, obligan a parar el transporte de metales de las minas de Cusihuiriáchic ([municipio de Cusihuiriáchi, Chihuahua]. Entonces aún se usaban las bestias como única fuerza motriz para todo el trabajo minero. También Parral [Hidalgo del Parral, Chihuahua] fue escenario de dos devastadoras incursiones de bandas apaches y comanches, robando el ganado y destruyendo su escasa agricultura).

* En enero, el jefe apache nednai Juan José Compá, envía una carta a Mariano Varela, propietario de la Hacienda de Ramos y amigo desde hace tiempo de la familia Compá, diciendo que todos los apaches quieren vivir en paz y tranquilidad. (Las mujeres apaches que llevaron esa carta a Janos [Chihuahua] dijeron que los apaches estaban unidos y preparados para luchar, pero que si los mexicanos les concedían una tregua, Juan José aseguraba que cada ranchería volvería a su propio establecimiento de paz. El hecho de que Juan José Compá, un líder importante en el establecimiento de paz de Galeana [Chihuahua], en quien los mexicanos habían confiado durante años, estuviese con los hostiles, significaba que ahora la rebelión era realmente grave).

* En enero, entre 300 y 400 apaches incursionan en el perímetro comprendido entre Carretas, Concepción, Carrizal y San Buenaventura o Galeana ([todos en Chihuahua]. Los gobernantes del Estado toman medidas extraordinarias para hacer frente a la amenaza apache, organizando y armando a los vecinos de los pueblos).

* En febrero, una banda apache se lleva los caballos de la ganadería de La Virgen de los Dolores en Janos (Chihuahua) matando a un vaquero, y dirigiéndose al este, hasta la Laguna de Guzmán (municipio de Ascensión, Chihuahua) y el Corral de Piedra (?).

* El 26 de marzo, los apaches se llevan una manada de caballos de Fronteras (Sonora) e incursionan por diferentes partes del Estado.  (Una semana después, los apaches interceptan el correo entre Bavispe [Sonora] y Janos [Chihuahua] obteniendo información de los planes mexicanos para exterminarlos. Con el aumento de las incursiones apaches, los gobernadores y comandantes militares de los estados de Sonora y Chihuahua decidieron organizar expediciones punitivas contra los apaches).

* En abril, una banda apache se lleva algunos caballos del presidio de Janos (Chihuahua), asaltan las Haciendas de San Miguel, San Diego, y Carretas e incursionan más al sur, en Rubio (hoy Colonia Obregón, municipio de Cuauhtémoc, Chihuahua).

* El 28 de abril, los apaches Pedro José, Pegate, Yanté Ruiz, el Manco y su hijo matan al también apache Cegá y a su hijo Agapito porque éstos se niegan a levantar su ranchería y unirse a ellos para realizar incursiones. (Los propios apaches de la ranchería de Cegá capturan a los autores entregándolos a José Peña, capitán de la compañía de El Carrizal [municipio de Ahumada, Chihuahua]).

* El 1 de mayo, Azulito jefe apache pacífico informa a Juan Ramírez, comandante del presidio del Norte (Ciudad Juárez, Chihuahua) ubicado en la  zona de incursión de los comanches, que muchos ataques realizados en la zona a principios de año eran de apaches mescaleros que se hacían pasar por comanches.

* Del 21 al 23 de mayo, las tropas mexicanas de Chihuahua al mando del comandante José Ignacio Ronquillo, tienen varios encuentros con los apaches liderados por el chokonen Pisago Cabezón, Fuerte y Mano Mocha (algunas fuentes señalan a éste último como Mahko, el abuelo de Gerónimo) al sur del río Gila (New Mexico), matando a 22 guerreros, hiriendo a unos 50, capturando a dos y recuperando 140 caballos mientras los mexicanos tienen tres muertos y 12 heridos. (El informe de Ronquillo decía: “El comandante de la división de operaciones D. José Ignacio Ronquillo con fecha 3 del corriente comunica al Sr. comandante general de este Estado entre otras cosas lo que sigue:

El 21 de mayo atacaron cinco espías a seis apaches que echándose pie a tierra unos y otros, dieron muerte a uno, y otro que dejaron malherido en el campo que recogí el 22. Ese día me atacaron 40 de ellos, murieron siete a mi vista y se recogieron ocho monturas, 12 carcajes; y el 23 nos atacaron más de 300 gandules a pie y a caballo. Se empezó la acción desde las 12:00 del día hasta las 17:00 de la tarde, muriendo 14 indios, les quité cuatro fusiles, 22 carcajes, y 18 caballos ensillados. Murieron tres soldados, Matías Villalobos, de la compañía de Janos; Refugio Lara, de la del Príncipe; y José Antonio Campos, de la del Carrizal.

Los heridos de nuestra parte lo fueron… El punto de esta acción fue abajo del paso de las garzas del río Gila, terreno bastante quebrado y áspero, de modo que, de 138 hombres con que salí a campaña, 24 estaban empleados de caballería; 20 defendiendo el agua que no la quitase el enemigo; y 30 parapetados con las monturas, bastimentos y parque; y 64 operando contra los enemigos, que se relevaban a ratos para que descansasen los más fatigados y heridos, respecto a que nuestra caballada en seis días no bebía agua ni comía, pues en 45 a 50 leguas [217 a 241 km] de travesía, desde la playa de Santo Domingo al río Gila, 85 hombres fueron a pie por sus caballos cansados, llegando con dos soldados al río atravesados en la silla muertos de sed.

El resultado de todo fue que con 60 ó 70 hombres se atacaron más de 300, se lograron las ventajas que llevo manifestadas, se batieron en las trincheras que formaron, se desalojaron de ellas, y se pusieron en vergonzosa huida, y no se les pudo perseguir por falta de caballería, que de haberla habría quwedado el campo lleno de cadáveres de ellos.

El 23 de mayo último, al ponerse el sol, pusieron los enemigos bandera blanca de parlamento, después de la acción; les correspondí en iguales términos, trataban de revolverse entre nosotros con armas, no lo permití, algunos llegaron sin ellas, y solo el capitancillo Pisago [Pisago Cabezón] y su hijo Tichac se acercaron a 10 pasos a hablar conmigo y aunque traían sus armas no quisieron que yo fuera con las mías; pero sin ellas los abracé y hablé sobre paces, y quedamos en que otro día a las 12.00 resolverían retirándose a dormir un cuarto de legua [1’2 km] distante de nosotros todos los apaches. A la mañana siguiente del 23, a 500 varas [419 metros] en una lanza enarbolaron bandera blanca, vinieron algunos al campo nuestro [excepto Juan José], y a las 11:00 del día, ya incorporados los capitancillos del Mogollón [Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico], Fuerte, Pluma, Mano Mocha, Olla, Caballo Ligero, y Boca Matada, se retiraron. Estos últimos me pidieron papel para celebrar paces en el Cobre; se los dí, y observé con el anteojo iban de retirada más de legua para su tierra; pero luego retrocedieron para incorporarse con los demás, y viniendo cuatro a mi caballada que bajaba al agua, me lancearon un caballo melado [de color de miel], cuyo insulto no pude sufrir y a las 12:00 de este día rompí las hostilidades, conociendo a muchos indios del Mogollón que habían vuelto a la guerra. Desde esta hora hasta meterse el sol duró la acción, y solo una trinchera que se dificultaba ganarse, en donde dieron muerte a los tres hombres que llevo manifestados, me pareció ser la primera en asaltarla poniéndolos en vergonzosa fuga.

No puedo menos de recomendar… Como los apaches del Mogollón trataron de hacer las paces en el Cobre, dirigí mi marcha a aquel punto para ver si llegaban a él en los expresados días, y no habiendo recurso para subsistir en aquel punto, dejé seis enfermos y 24 hombres destacados… 

El punto del Cobre lo he dejado fortificando para su defensa…

… Y para satisfacción de los habitantes del Estado se pone en su conocimiento tan plausible noticia. Chihuahua, 7 de junio de 1832“.

Los apaches luchaban en su mayoría con arcos, flechas y lanzas, siendo derrotados por los fusiles de los mexicanos.

Mientras tanto, unos 67 guerreros de las rancherías de Jasquedegá y Cristóbal, quizá también llamado Armijo e hijo del jefe chihenne Cigarrito de la Sierra del Cobre [?], se trasladaron al sur y atacaron El Carrizal [municipio de Ahumada, Chihuahua]. Fueron alcanzados por un contingente mexicano que logró recuperar unos 150 caballos, pidiendo los dos jefes una tregua.

Ese mismo mes, un apache llamado Miguel Lamedas llegó a Janos [Chihuahua] borracho, insultado a los ciudadanos y llamándolos cobardes. Decía que los apaches eran mucho más valientes y estaban más unidos que los mexicanos y que pronto les vencerán. Las autoridades metieron a Lamedas en una celda del cuerpo de guardia pero pronto se escapó).

* En mayo, los apaches matan a varios vecinos desarmados en las haciendas de Picacho y Babícora, en la zona de La Concepción (valle del río Papigochi, Chihuahua).

* El 24 de mayo, José Peña, capitán del Carrizal (municipio de Ahumada, Chihuahua) informa de la solicitud de paz que hacen los jefes apaches Esquedegad y Cristóbal dejando a sus familias en las inmediaciones de la mina de El Cobre para luego robar los caballos de varios ranchos de la zona.

* El 4 de junio, un destacamento de civiles voluntarios de Sonora, al mando del teniente coronel Ignacio Elías González, atacan a una banda de Western Apaches en el Cajón del Aribaypa (Cañón Arivaipa, 80 km al norte de Tucson, Pima County, Arizona), matando a 71 guerreros (algunas de las víctimas habían estado viviendo con los “apaches mansos” de Tucson y Santa Cruz), capturando 13 niños (fueron repartidos entre los mexicanos) y recuperando 216 caballos y mulas que habían sido robados en incursiones anteriores.

* El 1 de julio, un gran grupo de apaches llega a Santa Rita ([Santa Rita del Cobre, Grant County, New Mexico]. Entre ellos había varios representantes de los antiguos establecimientos de paz: ocho de Janos [Chihuahua], entre ellos el nednai Juan Diego Compá; Francisco, de San Buenaventura [municipio de Buenaventura, Chihuahua]; varios de presidios de Sonora; y uno de Namiquipa [Chihuahua]. Aunque no había representantes del Carrizal [municipio de Ahumada, Chihuahua], sus miembros estaban reunidos con el resto en el río San Francisco [afluente del Gila, Arizona] a la espera del resultado de la conferencia de paz. A los pocos días, los enviados Mayá, Cantador, Pluma [chihenne], Antonino, Juan Albino, y Oyá llegaron a Janos. Después de conferenciar con los mexicanos, cuatro de ellos fueron a donde los apaches hostiles, a la zona del río Gila.

Los apaches iban y venían durante varias semanas. Esos emisarios eran Selga, Matías, Joaquín, Vicente, Costilla, Antonino, Feroz, Juan Albino, Miguel Lamedas [el que huyó de la celda en Janos], y Cantador, yendo a Janos para organizar la paz. Por último, el 21 de agosto de 1832, 29 jefes apaches concluyeron tratados con el capitán José Ignacio Ronquillo.

Los apaches acordaron cesar sus ataques en las explotaciones y haciendas mexicanas, devolver todo el ganado robado durante las recientes incursiones, y abstenerse de entrar en el territorio de Chihuahua sin permiso. ¿Cuáles eran las obligaciones mexicanas con respecto a los apaches? No están claras. No hablaron de volver a darles raciones, y parece que los funcionarios pensaron que los apaches tendrían que trabajar como los mexicanos para mantenerse.

Las autoridades mexicanas asignaron a los apaches tres zonas específicas para ellos. A las rancherías de los antiguos establecimientos de paz de Janos, San Buenaventura, y el Carrizal se les dieron la primera zona: La Boquilla de Janos y Corral de Quintero, las montañas de El Hacha [Big Hatchet Mountains, Hidalgo County, New Mexico]; El Sarampión [?, Peloncillo Mountains, Hidalgo County, New Mexico]; de Las Burras [Burro Mountains, Grant County, New Mexico] a la Casita [?, del Gila], y las sierras intermedias hasta Santa Lucía [?]. El nednai Juan José Compá, estableció su ranchería en Janos. 

A las rancherías del distrito Mogollón se les dio la segunda zona en la región de El Cobre [?]; La Negrita [?]; Mimbres [Mimbres Mountains, Sierra y Grant Counties, New Mexico]; y Mogollón [Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico]. El jefe Fuerte, instaló su ranchería en Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico].

Los apaches que vivían a lo largo de la cuenca del Gila medio en Sonora constituyeron la tercera región, encabezada por Aquién, apache de poca importancia bajo ese nombre en la jurisdicción de Janos pero que pudo haber sido el mismo con el nombre de Matías en Sonora. Además, la paz fue acordada con apaches mescaleros del este de San Elizario [El Paso County, Texas] hasta el Presidio del Norte [hoy Ciudad Juárez, Chihuahua].

Ahora había una tregua en las hostilidades. Aunque los apaches pudieron acampar en las inmediaciones de Janos y Santa Rita del Cobre, no vivían allí con regularidad. Los mexicanos mantuvieron relaciones pacíficas con muchos apaches gracias a regalos ocasionales y limosnas).

* El 6 de julio, el gobernador de Sonora comunica al de Chihuahua la victoria lograda el 4 de junio por los vecinos en el Cajón de Aribaypa donde habían matado a 71 apaches y capturado a 13 niños; mientras el alférez Mariano Rey recupera a los apaches numerosas reses y caballos en la  Sierra del Corral de Piedras (municipio de Galeana, Chihuahua).

* El 20 de julio, el apache chihenne Cigarrito y su ranchería llegaron a Janos (Chihuahua) donde les dieron un novillo.

* El 21 de agosto, se firma un tratado de paz en Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) entre 29 jefes y subjefes apaches y el comandante de Santa Rita, José Ignacio Ronquillo (el acuerdo había sido solicitado por los apaches al comandante militar de Chihuahua José Joaquín Calvo) en base al tratado de 1810, concediendo a Fuerte y sus chihennes una zona para que transitasen desde el norte del presidio de San Elceario hasta la Sierra del Sacramento (Chihuahua); a Aquién y sus chokonen desde la Sierra del Cobre hasta la Negrita incluidas las Montañas Mogollón y Mimbres (Mogollon y Mimbres Mountains, New Mexico); y a los nednais de San Buenaventura, Carrizal y Janos, dirigidos por el chihenne Juan José Compá, desde La Boquilla de Janos hasta Santa Lucía con las sierras intermedias ([todas en Chihuahua]. Según parece, el copropietario de las minas de Santa Rita, Robert McNight, intervino en las negociaciones y el éxito logrado se debió en parte a su amistad con algunos de los apaches. Siguiendo la anterior política de la Corona española, Calvo asignó a cada banda una zona que correspondía al territorio de ésta y asimismo se designó un jefe para cada banda que se hacía responsable de  sus miembros y además, incorpora la expectativa de que se conviertan en agricultores, algo impensable en su cultura. El tratado es un acuerdo entre el estado de Chihuahua y los chiricahuas y no incluye a Sonora, uno de los objetivos preferidos de las incursiones apaches, y que tiene otras bandas diferentes en su territorio.  No hay ninguna cláusula para la entrega de raciones a los chiricahuas quienes no tardan en trasladar su comercio a Santa Rita del Cobre donde se había firmado el acuerdo. Uno de los principales motivos de este cambio de lugar es la llegada a Nuevo México de muchos norteamericanos algunos de los cuales se dedican al comercio ilegal con los apaches. Los chiricahuas comercian con bienes, producto de las incursiones realizadas en Sonora, con James Kirker y McKnight en Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico].  Kirker es un trampero y comerciante que trabaja fuera de Santa Rita proporcionando además, escolta en las operaciones mineras de Cuicier y Robert McKnight y en las caravanas de la “ruta del cobre”).

Durante mucho tiempo, el nednai Juan José Compá, a la vez que encabezaba rebeliones, fue el interlocutor más importante con los mexicanos. Pertenecía a una antigua familia apache que durante tres generaciones había mantenido una tradición de liderazgo entre los apaches. Era hijo de El Compá, otro jefe que en la década de 1790, había hecho la paz con los españoles. Había ido a la escuela por lo que hablaba español fluidamente, habiendo sido premiado por el comandante de las Provincias Internas, Nemecio Salcedo, como alumno destacado en 1806. Su hermano Juan Diego Compá también fue dirigente de los apaches.

Durante el dominio español, las autoridades controlaron el flujo de armas a los apaches. Se procuraba suministrar a los indios fusiles de poca calidad que se estropeaban con relativa facilidad. Para repararlos tenían que acudir a los servicios de un armero en el presidio de la zona en que habían acordado establecerse. Esta situación cambió cuando el gobierno mexicano, debido a la inestable situación política que imperaba junto con la falta de recursos, no pudo continuar su suministro a los apaches y estos adquirieron armas de buena calidad a los traficantes norteamericanos.

* El 16 de septiembre, llegaron a Janos (Chihuahua), los apaches Feroz, Costilla y Chato de la zona del Gila y Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, Ner Mexico).

* El 29 de septiembre, los apaches Juan Albino y Antonino pasan por Janos (Chihuahua), camino de la ciudad de Chihuahua con mensajes para el comandante general.

* El 5 de octubre, el apache nednai Juan José Compá llega a Janos (Chihuahua) con su familia. (Las autoridades mexicanas trataron de controlar a los apaches a través de Juan José Compá y Mariano Varela [dueño de la Hacienda de Ramos, municipio de Casas Grandes, Chihuahua, y amigo de la familia apache de Compá], quienes tenían una relación muy estrecha.  Juan José Compá confiaba claramente en Varela. Aunque no era considerado cristiano por los mexicanos, algunas de sus declaraciones hablan del cristianismo, y  probablemente había sido bautizado en la década de 1790. Estos hechos sugieren que Varela fue posiblemente el padrino de Juan José Compá.

Las cartas de Juan José Compá ofrecen el punto de vista apache de las relaciones entre éstos y los mexicanos, en la década de 1830, y que revelan la posición marginal con los apaches. El 25 de abril de 1833, escribió desde su campamento en la Sierra de Carcay [municipio de Janos, Chihuahua, en la Sierra Madre] que los mexicanos habían estado matando apaches, a veces en circunstancias pacíficas e incluso en presencia del comandante Ronquillo. Los mexicanos habían matado apaches en la Hacienda de Agua Nueva y en el camino a Ciudad Chihuahua [los dos en el municipio de Chihuahua], aunque en la cercana Sierra de Encinillas [municipio de Camargo, Chihuahua] habían huido de las tropas atacantes. Los apaches se dirigieron hacia el oeste de la Sierra Madre, informando de estos hechos a Pisago Cabezón y a las rancherías de la región Mogollón [Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico]-Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico]. Juan José Compá escribió a Varela que iba a decir a los apaches que no crean esas historias y mentiras, que si bien era cierto que habían muerto apaches, algo debían haber hecho para ofender a los mexicanos. Terminó su carta pidiendo dos hojas de papel [para poder escribir más cartas] y una caja de pólvora [para poder defenderse] diciendo que “los apaches no soportarán verme cuando sepan que he informado a su gente, algunos lo entenderán y otros no”.   

En otra misiva a Varela unos días más tarde, Juan José Compá indicó que la mayoría de las rancherías ya habían partido de la zona. Sin embargo, planeaba ir a la Hacienda de Ramos o a Janos temiendo que, si se quedaba lejos, los mexicanos podrían pensar que estaba actuando de mala fe. Terminó con “Padrecito, como ustedes saben tengo confianza en Dios y en usted., que yo no sufra ningún perjuicio al no haber cometido ningún error”. Y añadió: “por favor envíeme un poco de tabaco”.

Varela, respondiendo el mismo día, apremió a Juan José Compá a llevar a su esposa e hijos a Janos. Allí estarían a salvo y no les pasarían nada. Incluso los “malos apaches” no podían hacerle daño en el presidio. Continuó: “Recuerde, su padre vivió en Janos hasta que murió, y nunca se preocupó de si gustaba a los apaches o no;…. Usted debe hacer lo mismo. Le aprecio y le digo que vaya a Janos, y usted verá como el comandante general tendrá consideración con usted”. Cuatro días más tarde, el alférez Carbajal escribió a Varela desde Janos diciendo que Juan José Compá no había llegado. Una nota sin firma del mismo día denunció que estas cartas eran simplemente tácticas dilatorias y que Juan José Compá se excusaba alegando estar en poder de “indios malos”. Otra persona, probablemente también Carbajal, añadió que estaría agradecido si Varela podía persuadir a Juan José Compá que aceptara los tratados de paz recientes. Él acababa de saber, sin embargo, que una manada de caballos robados había sido conducida hacia la Sierra de Enmedio [municipio de Ascensión, Chihuahua], y no había duda de que los animales habían sido trasladados al campamento del chokonen Pisago Cabezón. Carbajal esperaba que Juan José Compá le convenciera para que viniera a Janos.

No es de extrañar que Juan José Compá se mostrara reacio a residir entre los mexicanos. Unos meses antes, había solicitado que le devolvieran un muchacho apache. Ponce de León, el comandante de San Buenaventura [municipio de Buenaventura, Chihuahua], le contestó que la gente de allí tenía un odio terrible hacia los apaches debido a las maldades que habían hecho, y ni Juan José Compá ni otros debían aparecer por allí.

Sin embargo, las autoridades mexicanas estaban dispuestas a hacer una excepción con Juan José Compá ante la “remota posibilidad de que decidiera ir a vivir a Janos”. El comandante general, en una carta remitida a Juan José Compá a través del comandante de Janos, instó a Pisago Cabezón, o a cualquier otro jefe a ir a la ciudad de Chihuahua [o a El Carmen {municipio de Buenaventura, Chihuahua}]; o Encinillas [municipio de Chihuahua, Chihuahua], si les gustan más] para entablar negociaciones de paz, dándoles toda la asistencia necesaria para el viaje, incluyendo escolta militar.

Juan José escribió a Varela de nuevo. Ahora estaba con “todos los apaches”, exhortándolos a mantener la paz y la calma. Su opinión, sin embargo, fue que “ya no hay un Dios o es su ley divina en este mundo la que está haciendo mil injusticias con los apaches”. El jefe Costilla y su esposa acababan de llegar de Bavispe [Sonora] cuando los mexicanos, sin provocación y bajo tregua, habían hecho prisioneros al resto de su ranchería cuando los apaches estaban todos juntos, aún sin rebelarse, asaltar, o matar. Juan José Compá siguió advirtiendo que no se crean las historias que se cuentan, porque era imposible para los cristianos romper la ley de Dios. “Les he dicho todo lo que ha sido posible decirles”. Él y los otros jefes, Pisago Cabezón, Juan Diego, El Carabinero, Costilla, y el resto de los apaches “están solicitando que, por amor de Dios, los mexicanos recuerden la ley divina y hagan el esfuerzo para que nuestra tierra no sea turbulenta”, no porque tengan miedo de los apaches, sino porque la ley divina lo exija). 

* El 18 de octubre, llega a Janos (Chihuahua) Matías, jefe de los apaches en Sonora, con toda su ranchería. (A varios otros apaches, designados como “fieles”, se les dio dinero para su subsistencia; y a tres de ellos se les concedió una ayuda debido a una enfermedad. Esta asistencia esporádica a los apaches paró después de 1832).

* Este año, vecinos de Cucurpe (Sonora) y Nacameri (municipio de Hermosillo, Sonora), dirigidos por el capitán José Cosme de Urrea, atacan en su retirada al jefe chihenne o mimbreño Baishan, más conocido como Cuchillo Negro que había incursionado por los alrededores de Ures (Sonora).

1833

* En febrero, los apaches chiricahuas están en la Sierra de Chiricahua (Chiricahua Mountains, Cochise County, Arizona) desde donde incursionan por Sonora, mientras la banda chokonen de Pisago Cabezón ataca Janos ([Chihuahua]. Los chiricahuas, al tener que buscar su sustento por las montañas, no tardan en reanudar sus incursiones contra los mexicanos. A lo largo del año las incursiones se extendieron a los ranchos y pueblos de Sonora incluyendo ciudades como Arizpe. Más de 200 personas murieron y las pérdidas materiales fueron enormes; los apaches se llevaron un cuantioso botín en ganado y enseres de los habitantes dejando atrás los humeantes restos de sus viviendas. Los gobiernos de los estados de Sonora y Chihuahua respondieron recaudando fondos de sus ciudadanos a base de impuestos y contribuciones para armarse y organizar expediciones contra ellos. También en distintos momentos se ofreció una recompensa por el cuero cabelludo de cada apache que se mataba; hombre, mujer o niño).

* En abril, se produce una gran sublevación apache en Chihuahua, negándose el comandante militar a combatirlos ante la falta de medios, siendo sustituido por el coronel retirado Simón Elías González, con gran experiencia en la lucha con los indios desde la época virreinal.

* El 11 de abril, unos apaches se llevan dos vacas y caballos de Carretas ([municipio de Janos, Chihuahua]. El apache Sidé estaba acampado con 25 guerreros y sus familias en la Sierra de las Espuelas [al noroeste de Janos], cuando soldados de Janos [Chihuahua] los descubrieron. Se vivieron momentos tensos cuando los apaches empuñaron sus armas, mientras las mujeres y los niños se fueron en silencio del lugar. Los mexicanos, calculando que Pisago Cabezón y otras rancherías chokonen estaban cerca para ayudarles, trataron de convencer a los apaches que no iban a luchar, desistiendo de investigar más. Sidé negó toda participación en la redada de Carretas, echando la culpa a apaches coyoteros White Mountain).

* El 8 de mayo sale de Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico), el jefe chiricahua-apache-jose-cisnerosapache Chirimi para ir al Carrizal ([municipio de Ahumada, Chihuahua]. Chirimi estuvo residiendo con su familia en las inmediaciones de Santa Rita desde 1832, teniendo buenas relaciones con la población local, siendo sus hijos bien tratados en la mina. Fue al Carrizal para recoger mescal, dándole las autoridades de Santa Rita algunos artículos para el viaje. Mientras tanto, envió dos emisarios al este del río Mimbres [New Mexico] para convocar a los jefes Mano Mocha, Caballo Ligero, Antonio, Pluma [chihenne] que estaban preparando allí unas parcelas para sembrar maíz.  

Justo después de la salida de Chirimi, unos apaches [al parecer no los del río Mimbres] incursionaron en Santa Rita, robando caballos de una hacienda cerca de Pachatijú Springs [?]; mataron al vigilante y a una hermana del nednai Juan José Compá. Los mexicanos siguieron el rastro de los animales hasta Santa Lucía [municipio de Chihuahua, Chihuahua] donde los jefes Fuerte [chihenne], Teboca [bedonkohe], Geta Matada [probablemente el mismo Boca Matada de varios años más tarde], y Oyá [Ohoá] estaban acampados, pero volvieron a Santa Rita sin incidentes. Más tarde Jasquedegá llevó una gran manada de caballos del Carrizal al río Mimbres, donde tenía previsto acampar mientras atacó Santa Rita.

No mucho después de esto, el chokonen Pisago Cabezón y otros jefes fueron a Santa Rita para hacer la paz y luego desaparecieron. Los funcionarios mexicanos llamaron al nednai Juan José Compá, entonces en las cercanías de Santa Rita, que confirmó sus sospechas. Pisago Cabezón había ido a visitar a los apaches coyoteros White Mountain mientras sus aliados preparaban dos partidas para incursionar, una a Sonora y otra contra los navajos en Nuevo México. Los mexicanos se mostraron escépticos, y dudaron de Juan José Compá. Creyendo que había ocultado información, los funcionarios estaban seguros de que las rancherías “sujetas a Compá” habían entregado sólo una parte de los caballos [30 para ser exactos] de un rebaño mucho más grande robado en El Álamo [El Álamo Nuevo, municipio de Namiquipa, Chihuahua]. Consideraron que el resto, así como otros robados recientemente en Janos, habían sido llevados a la ranchería de Pisago Cabezón.

La población apache de Janos era muy variable y cuando éstos se levantaban en armas, los funcionarios registraban el hecho de diferentes formas: No se presentan“; se ignora donde andan los apaches“; las rancherías que estaban en las inmediaciones de diferentes sierras, se han retirado“; se ignora para dónde porque no hay quien de razón pues ya no viene ninguno de ellos a presentarse a este presidio“).

* El 2 de junio, una banda de apaches chiricahuas ataca Bavispe (Sonora).

* El 15 de julio, los apaches atacan un rancho de la Hacienda de Babícora, en la zona de La Concepción (Valle del río Papigochi, Chihuahua) saliendo en su persecución 24 hombres desde Temósachi (municipio de Madera, Chihuahua), otros 20 desde la Hacienda de San Miguel y 15 más desde Babícora y Chávez; todos bajo el mando del capitán José María Zuloaga.

* A mediados de julio, el capitán José María Zuloaga y 57 soldados luchan con una partida apache en la Laguna de la Ascensión (municipio de Ascensión, Chihuahua), matando a un guerrero y recuperando 86 caballos y 10 novillos.

* A primeros de agosto, los apaches matan en la Hacienda de San Miguel (Chihuahua) a 20 vecinos que iban a ayudar a los habitantes del valle de San Buenaventura (municipio de Buenaventura, Chihuahua) que se encontraban sitiados por los apaches.

* En agosto, un contingente de 97 soldados y 30 civiles sale de campaña contra el jefe apache nednai Juan José Compá. (No se sabe el resultado, pero parecer ser el mismo destacamento mexicano que, a principios de septiembre, alcanzó un partida de guerra apache, recuperando una reata de caballos robados, aunque sufrieron varias bajas mientras los apaches no tuvieron ninguna).

* El 17 de agosto, el gobernador de Chihuahua, José Isidro Madero, emite una orden, que entre otras cosas, dice: ¿No sería una degradación vergonzosísima, ciudadanos, que tres o cuatro mil salvajes talen los campos, destruyan la ganadería, dificulten la agricultura, entorpezcan el comercio, y finalmente pongan en consternación y abatan la cerviz de 140.000 habitantes? No, chihuahuenses, no permitamos ser remarcados con tan negra ignominia […] A las armas, no entre un solo apache en las inmediaciones de los poblados y rancherías, que no sea perseguido hasta que en la muerte halle el escarmiento de su temeridad.

* El 3 de octubre, unos vecinos de Janos (Chihuahua) capturan a seis varones, tres mujeres y cinco muchachos apaches.

* En octubre, un grupo de apaches mandados por el chokonen Manuel, pidieron la paz en la Hacienda de San Diego, en el Valle de San Buenaventura ([municipio de Buenaventura, Chihuahua]. Los mexicanos, sin embargo, desconfiaron de ellos. Estaban seguros de que la gente de Manuel espiaban para los apaches hostiles, y querían que fueran al presidio de Galeana [Chihuahua], donde podrían estar mejor vigilados).

* Entre abril y octubre, los apaches matan a unos 200 ciudadanos mexicanos.

* El 14 de diciembre, el gobierno de Chihuahua manifiesta: … por desgracia nuestras tropas no han podido alcanzar ventaja alguna: el tesoro va disminuyendo día a día considerablemente y el enemigo (los apaches) con doble insolencia multiplica sus víctimas, extiende sus depredaciones según es su acostumbrada táctica y de este modo hace más difícil su persecución”.  

* El 23 de diciembre, el gobernador de Sonora Sánchez Pareja emite una circular, que, entre otras cosas, dice: … al rumbo de nuestras fronteras nos agita fuertemente la sublevación general y temible de las naciones apaches y demás, esparcidas ya también en el interior del estado […]; y los coyoteros y otras familias del Estado de Sonora obran en combinación con los primeros”.

1834

* Este año, el licenciado José Agustín de Escudero edita “Noticias estadísticas del Estado de Chihuahua”, un compendio social, económico y político de la situación de dicho Estado. (El apartado 23 dice: “Indios apaches que existen de paz a la inmediación de varios puestos de la frontera”. 

Queda referido que las tribus Lipan, Navajóe y Jicarilla viven en sus respectivos países sin causarnos daño; y las rancherías reducidas de las demás parcialidades, son las siguientes:

En Janos: los jefes El Fuerte sumando 56 personas; Juan Diego 124 personas; Jasquinetl 65 personas; Manomocha 54  personas; Plumas 111 personas.

En San Buenaventura: El Flaco 102  personas; José 24  personas; Yadalgalí 23 personas.

En El Carrizal: Jasquiede 91 personas; Mantanegra 47 personas; Segá 76 personas; Ycujidillin 66 personas.

En el Presidio del Norte: El Carav. ? 32 personas; El Taraum. ? 25 personas.

En Coyame: José 12 personas.

En Namiquipa: N. ? 15 personas.

En San Eleazario: Bigotes 338 personas; Intaé 119 personas; Isquinédiseñé 59 personas; José 30 personas; Maya 52 personas; Nataesyá 47 personas; Organo 69 personas; Papel 309 personas; Tacintayé 92 personas; Yescas 87 personas; todos en Nueva Vizcaya.

En Tucson: Queneyala sumando 144 personas.

En Bacoachi: Alej. o Netá [?] 190 personas.

En Bavispe: El Huero 37 personas; los tres en Sonora”). 

* El 8 de enero, una partida de 300 apaches capturan una manada de caballos en Fronteras (Sonora), dirigiéndose después hacia el sur.

* El 12 de enero, el vicegobernador de Chihuahua solicita la participación de la población civil para acabar con los apaches. (Vecinos de la ciudad de Chihuahua aportan 26.000 pesos).

* El 13 de enero, el alférez Miguel Ochoa, comandante en las operaciones en la zona de Julimes (Chihuahua), tiene noticias de que los apaches se han llevado varios caballos de la hacienda de Nogalejo y de la Zanja, saliendo tras ellos con los tres soldados que llevaba y con el paisano Basilio Ávila. (Durante la persecución se les unen seis vaqueros y más tarde, en el Llano de los Cristianos, el cabo Miguel Lerma con otros 11 paisanos. Alcanza a los apaches en la Laguna de Chigüas [?] recuperando 123 caballos y mulas. Durante el tiroteo muere un paisano de La Cruz  y dos resultan heridos; falleciendo un apache mientras los demás huyen con 15 ó 20 caballos mansos. Les vuelve a ver en el cañón de la Sierra de Aguachile pero es imposible alcanzarlos por el cansancio de los caballos del grupo del alférez).

* El día 23 de enero, el alférez Miguel Ochoa, mientras está entregando los caballos a sus propietarios, llega un correo de Julimes diciendo que el destacamento de Cholome (municipio de Julimes, Chihuahua) ha avistado 14 apaches en el Gramal. (Al estar sólo a 14 km de distancia, parte con sus tres soldados a su encuentro, mientras se reúne el grupo que debe salir en su persecución).

* Durante la primavera, los apaches incursionan por el norte de Sonora, regresando, el chihenne Mangas Coloradas y otros jefes, a las Montañas Mogollón (Grant y Catron Counties, New Mexico) mientras Matías, Reyes, va con sus chiricahuas, a la Sierra de Chiricahua (Chiricahua Mountains, Cochise County, Arizona).

* En mayo, unos 160 apaches capturan 130 caballos en Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico).

* El 9 de julio, el Ayuntamiento de La Concepción (municipio Gran Morelos, Chihuahua) reclama al gobierno del estado de Chihuahua que no se establezca ningún tipo de acuerdo de paz con los apaches si estos no devuelven todos los bienes robados.

* El 24 de julio, José María Orozco, jefe de una partida de campesinos armados, informa desde la hacienda de Rubio al Ayuntamiento de La Concepción, que va con 130 vecinos persiguiendo a un grupo de apaches que llevan 3.000 reses robadas y avisa a los pueblos de Matachí y Temósachi (los dos en la Sierra Madre Occidental) para que protejan el Cañón del Toro (Chihuahua).

* El día 25 de julio, Salvador Solís, presidente municipal de Bachíniva (Chihuahua), informa de varias incursiones apaches en su zona.

* A finales de julio, el presidente de Temósachi (Chihuahua), informa de un encuentro con los apaches en el arroyo de los Álamos; ocurriendo lo mismo en la región de Pedernales y Cerro Prieto (las dos de Chihuahua).

* El 1 de agosto, el alférez de la milicia de Allende, José de la Luz Soto, informa del tiroteo y recuperación de 200 caballos y mulas en el cerro del Peñol, en la sierra del Río Florido (Chihuahua).

* El 11 de agosto, el alférez Miguel Ochoa llega a la hacienda de Río Florido (Chihuahua) con 220 caballos y mulas recuperadas y 23 apaches que ha capturado en la Sierra de Baos, falleciendo el cabo civil de San Pablo, Pedro Blanco; el cabo y sargento de su compañía, Rico y Dámaso Portillo, respectivamente. (En esa acción murieron cuatro apaches y unos cuantos heridos que consiguieron huir). 

* El 31 de agosto, el gobernador de Chihuahua José Joaquín Calvo, emite una circular en la que dice que los apaches preparan varias incursiones ya que una partida de mescaleros y gileños, al mando de Gómez, viene para investigar si con los soldados está el hacendado Estanislao Porras, enemigo suyo, con el fin de matarle; en la sierra del Caballo se estaba reuniendo una banda al mando de Estrella, el Viejo, quien se encuentra dolido por el robo de caballos que le habían hecho varios vecinos del Vado y que tenían intenciones de incursionar por el territorio de Nuevo México y Chihuahua; los gileños entregan a un grupo de siete extranjeros, al mando del inglés Santiago Bosue, 200 mulas en el río Mimbres a cambio de pólvora; en Boca Nueva unos carreteros reconocieron a los apaches Gómez y Chepito quienes dejando sus armas se aproximaron para hablar diciéndoles que su partida se componía de unos 200 guerreros y que la recua de caballos que llevaban se la habían quitado a los comanches, lo cual es difícil de creer.

* La mañana del 28 de septiembre, un grupo de 200 a 300 apaches, liderados por el  chokonen Pisago Cabezón y Reyes, entre los que también está el chihenne Mangas Coloradas, incursiona por Janos (Chihuahua) matando a dos mexicanos y llevándose 130 caballos. (Las tropas mexicanas les siguen hasta cerca del río Casas Grandes. Luchan hasta la tarde cuando, usando un cañón, matan a seis guerreros, e hieren a 20; mientras que los mexicanos tuvieron tres muertos, dos heridos, y perdiendo [por ser capturado por los apaches] un niño de 12 años. El ataque dejó a las tropas de Janos prácticamente sin monturas. Pocos días después, los mexicanos formaron una pequeña compañía de reconocimiento).

* En octubre, Stephen Courcier, patrón de James Kirker, (éste último trampero, comerciante y aventurero que trabaja proporcionando seguridad a las minas) contribuye con 50.000 $ a un fondo de guerra en la ciudad de Chihuahua para luchar contra los indios. (A ellos se suman otros dos ciudadanos de esa ciudad, Mariano Orcasitas y Juan Álvarez, contribuyendo con otros 50.000 $ cada uno. Los mexicanos conocen a Courcier como Esteban Curcier, norteamericano de ascendencia francesa, que tenía el monopolio del cobre en Santa Rita del Cobre [Grant County, New Mexico] y fijaba los precios del metal  a su antojo).

* A principios de octubre, los jefes apaches Cigarrito (chihenne), Caballo Ligero, Fuerte y Jasquedegá contactan con el capitán Ronquillo en El Paso del Norte (hoy Ciudad Juárez, Chihuahua) para pedir la paz. (Ese mismo mes, los mexicanos tuvieron conocimiento de que los apaches gileños comerciaron los suministros recibidos con los apaches coyoteros White Mountain, y que incluso Juan José Compá había ido a su territorio para visitarles).

* El 7 de octubre, el gobernador José Joaquín Calvo recibe facultades extraordinarias para realizar la guerra a los apaches.

* El 14 de octubre, el “Periódico Oficial” del Estado de Chihuahua publica que los chihuahuenses, en su lucha contra los apaches, se verán obligados a pedir ayuda a otra nación, si la Federación no lo hace.

* A mediados de octubre, las autoridades mexicanas reciben información sobre los apaches, de un excautivo (un niño de 12 años que había estado con el jefe Pescas en el norte del río Gila) que se había escapado hace poco. (La ranchería era grande, con mucho ganado, donde nueve chicos y una mujer estuvieron cautivos de los apaches. Para los cautivos fuertes, los apaches les armaron para que les ayuden en sus expediciones. Los líderes apaches consultaban con el nednai Juan José Compá, y regularmente enviaban partidas de guerra a Chihuahua y Sonora. Ellos recibieron noticias casi a diario sobre los resultados de sus campañas, y se mantuvieron en contacto con también con los mescaleros. Sin embargo, estos apaches vivían temerosos de ser atacados y las tropas de Sonora mataron a muchos apaches. Los guerreros, que tenían armas de fuego y abundante pólvora, habían planeado atacar el Carrizal [municipio de Ahumada, Chihuahua] y Janos [Chihuahua], disfrazándose con uniformes del ejército, moverse por esos pueblos, cortar el suministro de agua y obligar a los habitantes a rendirse. Luego iban a aliarse con apaches mescaleros y atacar El Paso del Norte [hoy Ciudad Juárez, Chihuahua]. Sin embargo, había otros apaches que estaban dispuestos a unirse al chihenne Cigarrito y otros líderes para ir a El Paso y hacer la paz; que es lo que querían los ancianos en vez de los hombres y mujeres jóvenes que querían luchar).

* El 21 de octubre, el periódico “El Fanal de Chihuahua” denuncia que algunas partidas apaches utilizan fusiles modernos, superior a las viejas carabinas y mosquetones de los soldados mexicanos, y así, su editorial, dice: …Todas son carabinas muy buenas: sabemos igualmente que rompen las que llegan a quitar a los nuestros en señal de desprecio y porque no las necesitan.  Nadie ignora que los referidos apaches son incapaces de fabricarlas y para decirlo de una vez que se habilitan de ellas así como también de pólvora con los extranjeros”.

* El 24 de octubre, una expedición compuesta por casi 450 hombres (incluyendo algunos apaches pacíficos) mandados en persona por el gobernador de Sonora, Manuel Escalante y Arvizu, que había salido en persecución de las bandas de los jefes Vívora y Tutije, les alcanza en las estribaciones de las montañas Mogollón (Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico), atacando su campamento y en una breve y disputada escaramuza, matan a dos guerreros, recuperan unos caballos ensillados y capturan a Tutije. (En lugar de retener al valioso preso para canjearlo por cautivos mexicanos, Escalante optó por llevárselo a Arizpe [Sonora] donde el jefe fue exhibido en un desfile por las calles de la ciudad antes de morir ahorcado.  Lejos de impresionar o amedrentar a los apaches dicho acto produjo el efecto contrario y éstos, enfurecidos, intensificaron sus incursiones. Además del ejército regular y la milicia de ciudadanos, se contrató el servicio de cazadores de recompensas norteamericanos y mexicanos. También hubo casos de apaches que murieron a consecuencia de raciones envenenadas con arsénico que recibieron de los mexicanos. Los apaches, ya conocidos por su crueldad, respondieron con mayor saña que nunca contra sus enemigos, muchos de los cuales sucumbieron con una muerte lenta a manos de sus torturadores. Ahora bien, también era una práctica de los apaches exigir un rescate por sus cautivos o bien canjearlos por aquellos de los suyos que se hallaban en manos mexicanas).

* En octubre, los apaches atacan dos veces el pueblo de Cusigüiriachi (Chihuahua), quedando prácticamente despoblado.

* En noviembre, 26 líderes apaches negocian la paz en El Paso del Norte (Ciudad Juárez, Chihuahua), estando dispuestos a devolver cautivos y animales robados a los mexicanos. (Según decían, los jefes representaban a los apaches gileños y mescaleros. El chihenne Mangas Coloradas y el chokonen Pisago Cabezón rechazan la paz por la ejecución de Tutije. Un apache chiricahua, hablando con el antropólogo Morris Edward Opler, le explicó los principios generales de la venganza chiricahua: … van tras cualquier cosa, un escuadrón de caballería, una población. Si están enojados, luchando se desquitarán”.

No se sabe cómo diferenciaban los mexicanos entre apaches gileños o mimbreños y mescaleros. A veces agrupan a los gileños o mimbreños juntos; otras a los gileños los llaman mogolloneros. El área geográfica de residencia está sólo vagamente adjudicada a hombres como Pisago Cabezón y Tapilá, que al parecer vivían lejos, hacia el oeste, a lo largo del río Gila, definiéndoles como mimbreños; mientras que otros, Fuerte y Mano Mocha le llamaban gileños. Juan José y Juan Diego Compá eran hermanos pero fueron asignados a diferentes grupos, aunque eran nednais. Esto probablemente era por la costumbre apache de vivir con el grupo de la esposa [la residencia matrilocal pos marital].

Diez de los jefes apaches firmantes del tratado de paz son citados como gileños: Juan José Compá [nednai, el jefe principal durante los dos últimos años]; Chino [apodo probablemente por los rizos de su pelo, era probablemente el mismo que había estado alrededor de Janos desde 1800 y un líder importante en la década de 1840]; Cigarrito [citado a veces como mimbreño, fue mencionado por primera vez en el Carrizal en 1817, operaba generalmente al este de Janos desde El Paso hasta el Carrizal y Encinillas. Estuvo con los apaches pacíficos en Janos en 1857]; Fuerte [citado como jefe importante dos años antes, estando en la zona desde 1814]; Handi [probablemente una variante o error de imprenta de Itán, Itana, Itane e Itandi, mencionado por primera vez en ese tratado, fue un jefe chihenne importante hasta 1852]; Manco [con una sola mano] no se le mencionó más; Mano Mocha [en la zona desde hace más de 20 años, fue citado en el tratado por última vez]; Pluma [chihenne, que había estado por los alrededores de Janos desde 1816, desaparecería totalmente en 1836]; Ronquillo [estuvo en Janos en 1818, comenzando a adquirir importancia a partir de ese momento. Estaba a menudo aliado con rancherías al este de Janos y, en la década de 1850, vivió en el Carrizal]; y Teboca [Tevoca], un líder bedonkohe importante en el río Gila de 1833 a 1850, muy de vez en cuando estaba en Janos, permaneciendo a menudo en el noreste de Sonora.

Diez de los jefes apaches firmantes del tratado de paz son citados como mimbreños: Caballo Ligero [era un jefe muy conocido en la zona de los ríos Gila, Santa Rita y Mimbres, desde 1833 hasta 1836]; Chirimi [habitual en Janos desde 1815; desapareció de los registros en 1836]; Juan Diego Compá [nednai, residente durante mucho tiempo en Janos, fue citado, relativamente pocas veces, durante estos años]; Cristóbal [posiblemente hijo de Cigarrito, citado anteriormente como gileño; estaba en la zona desde 1832 en el Carrizal, operando desde El Paso hasta el distrito de Encinillas. Se tuvo noticias de él la última vez, en diciembre de 1845]; Francisquillo [comenzó a ser importante en este momento en el área del río Mimbres, en Janos y Galeana hasta 1849];, Manuel de San Buenaventura [es sin duda el Manuel chokonen que se convirtió en jefe de los apaches gileños en la década de 1840]; Pisago Cabezón [chokonen, tal vez el más influyente de todos los líderes apaches en ese momento; fue citado hasta mediados de 1843]; Sidé [que había estado presente desde 1800, desaparecería de los registros en 1838]; Tapilá [estuvo regularmente en Janos de 1818 a 1828, volviendo un par de veces en 1843; fue un importante líder chokonen en el noreste de Sonora hasta 1850]; y Vicente de Namiquipa [apache de notable importancia en Janos y Galeana desde 1834 a 1846].

Seis de los jefes apaches firmantes del tratado de paz son citados como mescaleros: Funcionarios mexicanos pueden haber considerado a algunos de estos apaches mescaleros como mimbreños o mogolloneros en otros momentos y en otros contextos. Costilla [era, al parecer, un hombre diferente del citado en Janos en 1812 y su última residencia allí fue en 1843]; Muchacho [es, tal vez, el que se menciona entre 1834 y 1836, residente en el río Mimbres]; Matías [está claro que no es el conocido Matías de Sonora]; Estrella [fue citado de 1834 a 1836 en el área de El Paso, y una vez en las montañas de la Florida [Florida Mountains, Luna County, New Mexico]; y Vueltas [jefe prominente apache mescalero que iba desde El Paso hasta las montañas de Sacramento {Sacramento Mountains, Otero County, New Mexico} desde 1834 hasta mediados de 1845].

Muchos apaches no fueron mencionados en este tratado de paz, al contrario que en las negociaciones de julio de 1832, en las que Albino, Antonino, Cantador, Chato, Feroz, Joaquín, Lamedas, Mayá, Oyá, Pegá y Selgas fueron mencionados como jefes aunque, quizá, sólo eran jefes de guerra y no jefes permanentes. No obstante, la ausencia de Feroz, que estuvo en Janos desde 1800, podía significar que ya no era un líder importante, tal vez debido a su edad o a su muerte, ya que no fue mencionado después de 1832. De los otros, Albino había estado en Janos a partir de 1826; Chato, citado en 1832, se convertiría en un jefe importante durante la próxima década; y Selgas, en Janos desde 1812, no fue conocido como jefe hasta 1832; Antonino, Cantador, Joaquín, Lamedas y Pegá fueron mencionados sólo en 1832; y Oyá sólo en 1832 y 1833. ¿Por qué Jasquedegá o Cuchillo Negro [chihenne] no participaron  en el tratado de paz de noviembre? Jasquedegá era un líder importante durante estos años, y hasta el final de la próxima década. Cuchillo Negro era también un jefe conocido y, si es el mismo, citado en la zona del río Gila en la década de 1820, en El Paso después de 1834, una vez en Janos, en febrero de 1843 y de nuevo en 1857).

* A finales de 1834, sólo en Chihuahua se habían registrado cerca de 200 acciones con los apaches, ya sean ataques, robos de ganado, secuestros de personas o encuentros militares, como por ejemplo, los realizados a Encinillas, El Sáuz, San Pedro de los Conchos o San Diego, donde se llevaron cautivos a tres mujeres  y a dos jóvenes.

* El 3 de diciembre, el periódico “El Fanal de Chihuahua” amenaza a la Federación con romper vínculos si no les ayuda contra los apaches.

* El 15 de diciembre, el comandante José Ronquillo recibe en El Paso del Norte (Ciudad Juárez, Chihuahua) seis ”documentos” del nednai Juan José Compá que está en la Sierra de la Negrita (?) invitándolo a conferenciar allí con los apaches. (Juan José Compá continuó siendo interlocutor entre los mexicanos y las rancherías de apaches hostiles).

* El 19 de diciembre, se decreta pena de muerte al miliciano que huya frente a los apaches.

1835

* A partir de ese año, población anglosajona incrementa su presencia en territorio apache, aumentando el intercambio, especialmente de reses robadas por armas de fuego y pólvora. (La escasez de caballos dificultó el servicio de los correos mexicanos, impidiendo el flujo de mensajes entre Janos [Chihuahua] y Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico]. Los mensajeros tuvieron que viajar a caballo en grupos de 15 ó 20, ya que individualmente, o en grupos pequeños, era muy arriesgado. Al interceptar las cartas, los apaches estuvieron al tanto de las acciones e intenciones de los mexicanos [el nednai Juan José Compá sabía leer, y otras rancherías tenían cautivos mexicanos que traducían las cartas]).

* A finales de enero, el jefe apache nednai Juan José Compá llega a Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) con un séquito para negociar la paz. (A Santa Rita llegaron también 50 soldados mexicanos de refuerzo, junto a dos ingenieros con planes para construir un presidio. Muchos civiles, debido a su pobreza, se convirtieron en soldados aunque poco dispuestos para combatir, y a menudo, obligados a marchar escasos de suministros y equipos.

Durante las negociaciones, los apaches y los mexicanos desconfiaban los unos de los otros, rechazando mutuamente las demandas planteadas. Severiano, un apache pacífico de El Paso del Norte [Ciudad Juárez, Chihuahua], tuvo un papel importante en la negociación, viajando varias veces entre los puestos mexicanos y los campamentos apaches. El papel que tuvo Juan José Compá es difícil de saber aunque posiblemente rechazó el acuerdo cuando comprendió que simplemente los mexicanos estaban tratando de conseguir que los apaches aceptaran cualquier acuerdo).

* El 12 de febrero, el nednai Juan José Compá y otros 16 líderes apaches vuelven a Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) para entablar negociaciones de paz. (Los militares y los funcionarios civiles mexicanos, y el administrador de la mina de Santa Rita, Robert McKnight, fueron a su encuentro. Mientras que los apaches aceptaron algunas condiciones tales como dedicarse a la agricultura, se plantaron cuando los mexicanos exigieron que entregaran el ganado robado. Esos animales [muy pocos, según los apaches] eran botín de guerra, adquirido legítimamente en lucha contra sus enemigos y les pertenecía por derecho. Estaban dispuestos a ”sacrificarse ellos y sus familias en la guerra antes que entregar lo que habían adquirido en la batalla”.

Los apaches sabían que estaban en una posición de fuerza, ya que los mexicanos carecían de recursos para hacer con éxito la guerra. Para mantener la paz y obtener que los apaches les ayudaran contra los comanches que asaltaban esos años el este y sur de Chihuahua, las autoridades mexicanas dieron marcha atrás sobre el ganado. Estaban encantados de que los apaches no pidieran raciones. A excepción de la indemnización a los propietarios del ganado robado, ahora se ahorrarían los grandes gastos incurridos en el sistema de los establecimientos de paz de antaño.

Juan José Compá, al que los mexicanos llaman “General”, tenía poca influencia entre los jefes apaches al ser, simplemente, líder de una pequeña banda, aunque hacía de intermediario al ser bilingüe y saber leer y escribir. Mientras se desarrollaban las negociaciones, se mencionó a Cochise por haber dirigido una partida por Sonora. Tampoco estaba presente el chokonen Pisago Cabezón [quien podía estar con Cochise], ni el bedonkohe Teboca; ni Fuerte, Mano Mocha,  y Vívora. Las autoridades de Sonora se negaron a participar en el tratado.

* El 1 de abril, se ratifica el tratado entre las autoridades mexicanas y el jefe apache nednai Juan José Compá, junto a otros 16 subjefes apaches, en el que los mexicanos reeditan las disposiciones del Reglamento de 1791 de la época colonial para el gobierno de los establecimientos de paz, añadiendo disposiciones propias:

1. Se prohíbe a los ciudadanos mexicanos comprar ganado robado a los apaches, quienes se quedarán con él por las raciones que no van a recibir.

2. Los mexicanos no podrán vender armas, pólvora y bebidas alcohólicas a los apaches, o jugar a las cartas con ellos.

3. Los ciudadanos mexicanos no podrán viajar sin permiso a territorio apache.

4. Los extranjeros no podrán entrar en territorio apache.

5. Los apaches no podrán trasladarse al interior de Chihuahua sin permiso previo del comandante general. Si lo hicieran será considerado un acto de guerra y tratado en consecuencia.

(Juan José Compá es nombrado “capitancillo” de los apaches pacíficos, con el sueldo de 20 pesos al mes desde el 1 de abril de 1835, dado por el capitán Cayetano Justiniani. El nuevo tratado no tuvo un efecto notable en las relaciones entre los mexicanos y otros apaches con los que no existían acuerdos, ni con anglosajones cada vez más presentes en la zona, incursionando los apaches por el interior de Chihuahua. Atacaron el rancho Ruiz, cerca de Casas Grandes, donde mataron al capitán Francisco Vallés y cinco milicianos. Luego fueron a El Carmen [municipio de Buenaventura, Chihuahua] donde mataron a tres personas más. Más tarde, un cautivo liberado relató que los apaches no querían ningún tratado de paz, porque los mexicanos no habían devuelto unos prisioneros, quizá familiares de Jasquedegá, que estaban detenidos en El Paso del Norte [Ciudad Juárez, Chihuahua]; y que iban a acabar con todo el estado de Chihuahua; que ya tenían a los mexicanos “en las puntas de sus lanzas”. Los mexicanos temían que los apaches atacaran Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico], por lo que el capitán Guillermo Dryden fue enviado allí con 40 soldados de infantería  como refuerzo. Sin embargo, el comandante de Santa Rita, Cayetano Justiniani, resultó imposible determinar qué rancherías eran las culpables.

Un soldado mexicano llamado Pedro Betancourt, destinado en Santa Rita, dice al jefe apache nednai Juan José Compá que las autoridades mexicanas consideran los tratados de paz “muertos”; que iban a durar sólo tres meses, tiempo suficiente para que los apaches les ayudaran a luchar contra los comanches; planeando después enviar 1.600 soldados contra ellos. Inmediatamente Juan José Compá contrastó esta información con el comandante Cayetano Justiniani y con Robert McKnight, propietario de la mina. Al ser interrogado, el soldado admitió haberlo dicho pero sólo para responder a Juan José Compá, que había amenazado con atacar Santa Rita.

En una carta a José Joaquín Calvo, comandante general de Chihuahua, Juan José Compá protestó por dos prohibiciones impuestas a los apaches, la venta de pólvora, el principal recurso para cazar para mantenerse a sí mismos; y la venta de cartas de juego, porque necesitaban hacer algo en sus ratos libres. Prometía que  no jugarían a juegos prohibidos [juego de albur ni juego de montes], pidiendo que esas prohibiciones se modifiquen para adaptarlas a las circunstancias).

* En abril, una banda apache incursiona en Saguripa (Sahuaripa, Sonora) matando a Blas Medrano, jefe de los indios ópatas, aliados de los mexicanos contra los apaches.

* El 10 de mayo, el apache nednai Juan José Compá y puede que Fuerte y el chokonen Pisago Cabezón asaltan, con cerca de 100 guerreros, la Hacienda de la Boca, cerca de San Buenaventura (municipio de Buenaventura, Chihuahua), llevándose 270 animales, entre sementales, yeguas, potros, mulas y burros, peretenecientes a Tomás Carbajal; también asaltan a un vaquero y a un sirviente, robándoles sus armas. (Cuando un guerrero iba a matar con su lanza al sirviente, Juan José Compá [con un traje rojo, un collar de fina plata, y montando una silla con adornos de plata] le gritó: “¡No lo mates, con el golpe es suficiente. Coge su camisa y vámonos!”).

* El 19 de mayo, Ignacio Bustamante, vicegobernador del estado de Sonora envía una carta al Secretario de Estado y del despacho de Guerra y Marina, en la que afirma que: … la única política hacia los grupos apaches debía ser la guerra“. (Ante las intenciones del comandante general de Sonora y Sinaloa, coronel Ignacio de Mora, de enviar emisarios de paz a la Apachería, Bustamante señaló que: “… implorar la paz a los bárbaros [apaches] sería humillante, no produciría otros resultados que alentar más la audacia de este feroz enemigo, convencerlo de nuestra impotencia para refrenar su criminal osadía, perder en el interior un tiempo precioso de lograr el mismo objeto después de un severo escarmiento“.   

Ignacio de Mora planteaba buscar una tregua con los grupos apaches porque su nombramiento era para consolidar la paz en Sonora y Sinaloa y que para lograr dicho fin era necesario “hacer la guerra a los bárbaros o consolidar la paz con ellos“. Bustamante alzó la voz en contra “exponiendo que no se trataba de un pueblo organizado para discutir de igual a igual, sino de un pueblo salvaje que no tenía ningunos principios“.

Bustamante reprochó a Mora “… que si conociera el escenario estatal de la guerra contra los apaches, habría obtenido los conocimientos prácticos y medios eficaces para alcanzar una paz duradera“. Por el contrario, subrayó “… sin experiencia alguna en el modo en que deben ser tratados estos bárbaros que tanto difieren de los demás enemigos, quiere dictar órdenes a 300 leguas [1.448 km] de distancia“. Bustamante concluía que “… en Sonora no hay tropas, no hay armamento, no hay recursos pecuniarios, no hay caballos, no hay monturas, no existe uno solo de los elementos necesarios para una regular defensa“).

* El 29 de mayo, el gobierno mexicano aprueba una solicitud del jefe apache lipán Cuelgas de Castro para instalarse con 100 familias en Carricitos ([municipio de Zaragoza, Coahuila]. El documento, redactado por Francisco Fernández, se guardaría en los Archivos de Laredo [Webb County, Texas] y la transacción de tierras sería documentada por el topógrafo Luis Berlandier. Parece ser que Cuelgas de Castro y Pocarropa iban a recibir tierras por su lealtad al Imperio mexicano).

* El 2 de junio, el comandante general de Sonora, José María Elías González, se opuso a su homólogo de Chihuahua por el tratado de paz de abril con los apaches. (Bandas apaches habían incursionado por las comunidades fronterizas de Sonora, robando y matando; no apoyando el tratado que los apaches habían firmado con Chihuahua. Los ciudadanos de Sonora exigieron vengarse, por lo que se hicieron planes para hacer una campaña contra los apaches.

El comandante general de Chihuahua, José Joaquín Calvo, trató de parar la campaña de Sonora. Era cierto que, justo antes de la ratificación definitiva del tratado de paz, una banda apache había entrado en Sonora para atacar, pero ahora la mayoría de los apaches estaban en paz. Habían devuelto cautivos y dado muchas otras pruebas de lealtad. Mientras la mayoría de los apaches cumplieran los términos del tratado, no debía hacerse la guerra.  

De todos modos, el estado de Sonora realizó la campaña contra los apaches, expulsando a los apaches de Pisago Cabezón a las montañas. Juan José Compá y otros subjefes que habían estado frecuentando Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico] huyeron de la zona para evitar cualquier enfrentamiento con los soldados de Sonora. Más tarde informaron que habían estado observándoles mientras estaban escondidos en las montañas.

Al mismo tiempo, las autoridades de Chihuahua mostraron cautela en el manejo de algún caso por robo, por ejemplo cuando detuvieron a un apache llamado Pintado; que aunque había robado después de firmarse el tratado, decretaron que él no estaba obligado por ningún acuerdo, que se había entregado voluntariamente y porque Juan José Compá había suplicado clemencia en su nombre. [También puede que los funcionarios reconocieran el impacto negativo que un castigo podría causar en otros apaches, por lo que decidieron exonerarlo].

Para complicar el panorama, muchos norteamericanos llegaron al territorio, algunos como tramperos, pero otros para comerciar, estimulando el mercado de mercancías, intercambiando principalmente ganado robado por pólvora. Esto debilitó el control de los mexicanos en la región.

El papel de Juan José Compá tuvo su importancia. Sin los lazos con los mexicanos podría haber sido sólo un jefe menor, aunque no se dispone mucha información sobre la composición de su ranchería. Al parecer, no disfrutó de gran reputación como guerrero, ni se tiene noticias de que poseyera “poderes”, cualidad tan importante entre los apaches. Su principal mérito es que era bilingüe, y que había montado una red de comunicación entre los mexicanos y los apaches. Tenía gran libertad para actuar como agente de información y podía controlar la cantidad y el momento de la información que iba de los mexicanos a los apaches y viceversa. Lo que no está claro para todos es, en qué medida lo hizo. Funcionarios de Chihuahua no confiaban mucho en la autoridad que tenía entre los apaches.  

* El 3 de junio, se produce una gran incursión comanche por las cercanías de Parral (Hidalgo del Parral, Chihuahua) como colofón a las realizadas a finales del año anterior por lo que varias bandas apaches dejan de incursionar en Chihuahua para no tener que enfrentarse a los comanches y a los mexicanos a la vez. (Los mexicanos clasifican a los apaches de una forma que no siempre se corresponde con la realidad.

Gileños: Juan José Compá [nednai], Fuerte [chihenne], Haní, Ronquillo, Cigarrito [chihenne], Tevira, Manco, Chino, Mano Mocha [bedonkohe] y Pluma [chihenne].

Mimbreños: Caballo Ligero, Pisago Cabezón [chokonen], Chirimí, Tapilá [chokonen], Cristóbal, Vicente de Namiquipa, Francisquillo, Manuel de San Buenaventura, Cidé [Sidé] y Juan Diego Compá [nednai].

Mescaleros: Vueltas, el Carabinero, el Muchacho, Matías, Costilla y Estrella.

A pesar de eso, una banda de apaches asalta la población de El Socorro [municipio de Chihuahua, Chihuahua] matando a 33 personas según informa Blas Hinojos, comandante de esa región).

* También el 3 de junio, una banda apache ataca la Hacienda de Las Ánimas (Hidalgo del Parral, Chihuahua) matando a seis personas, hiriendo a 17 y llevándose cautivas a 22 mujeres después de quemar todas las casas.

* El 4 de junio, el alférez Francisco Horcasitas es detenido para ser juzgado por haber vendido un barril de aguardiente al jefe apache José Doporto Pescas en El Paso del Norte (Ciudad Juárez, Chihuahua), lo que estaba terminantemente prohibido.

* A finales de junio, el jefe apache Francisquillo (llamado por los mexicanos “capitán de los apaches”) da 10 caballos y un burro al comandante de Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) Cayetano Justiniani, diciendo que los había recuperado de un apache que había pasado cerca de su ranchería, ubicada al oeste de la localidad. (Se comprobó que los animales pertenecían a ciudadanos de Casas Grandes y Janos [los dos en Chihuahua]).

* El 10 de julio, el gobierno de Sonora concede a los apaches del establecimiento de Tucson [Pima County, Arizona] el terreno necesario para la fundación de un pueblo para su residencia“. (El decreto señalaba el rancho de Sonoyta como el lugar designado  para ello. Probablemente, la concesión no trajo los resultados esperados pues dos meses después, un decreto les declaraba la guerra, al designarlos “enemigos comunes del estado” y se establecieron castigos y premios para los vecinos, en materia de lucha con los apaches).

* Durante el verano, los apaches chokonen están en las montañas San Francisco (San Francisco Mountains, Catron County, New Mexico) y por el territorio del río Gila (sur de Arizona y New Mexico).

* El 7 de septiembre, Manuel Escalante y Arvizu, gobernador de Sonora, establece un decreto que da recompensas por cabelleras apaches ofreciendo 100 pesos por cada una perteneciente a un guerrero mayor de 14 años, y que las mujeres y niños fueran capturados para ser deportados o colocados como sirvientes en familias mexicanas. (Los cazadores de cabelleras también podían conservar el botín que consiguieran. Asimismo, se estipulaba que “… siendo los apaches enemigos comunes del Estado, todos los pueblos quedaban facultados para perseguirlos como a fieras sanguinarias que cruelmente lo devoran” [] Deseando el Ejecutivo el exterminio del enemigo apache” se le declaraba la guerra y lo señalaba como enemigo de la sociedad sonorense; castigaba la deserción de los soldados que les persiguieran y la apatía e indiferencia de los vecinos; estipulaba que el ganado recuperado se subastaría para comprar parque y que cualquier sonorense que favoreciera directa o indirectamente las incursiones sería considerado como enemigo y castigado.

El gobierno y el Congreso de Sonora inauguraron así lo que personas críticas contemporáneas llamaron “la vil industria de vender cabelleras” y una nueva etapa en las relaciones entre los apaches y los mexicanos, caracterizada por masacres y odio mutuos. Las recompensas por cabelleras provocaron víctimas de hombres, mujeres y niños apaches, pero también de otros pueblos indios, e incluso de mexicanos, motivadas por la codicia de mercenarios, principalmente anglosajones ayudados por indios del Este. Estos grupos desarrollaron tácticas para cazar apaches, evitando las confrontaciones de frente de las que difícilmente podrían salir victoriosos. Por ejemplo, sorprendían a un campamento mientras sus miembros estaban durmiendo, los emboscaban o atraían con engaños a un lugar preparado de antemano para atacarlos cuando se encontraran desprevenidos. Según los cazadores de cabelleras, sorprender un campamento apache antes del amanecer era como encontrar una mina de oro).

* El 19 de septiembre, se informa de ataques apaches en el Cerro Blanco (municipio de Guerrero, Chihuahua) y en la Cieneguilla de los Gachupines (municipio de Balleza, Chihuahua) donde roban ganado equino y mular.

* El 25 de septiembre, se informa de enfrentamientos con apaches a los que se les decomisa el ganado robado en la Hacienda de la Noria, en Arizpe, y en la Hacienda de Tetauachi (los tres en Sonora); en Chihuahua; Coahuila y Texas.

(En Sonora corrían los rumores de que, al firmar el apache Juan José Compá el tratado de paz con el estado de Chihuahua, otros jefes apaches estaban preparando un grupo de 500 guerreros para incursionar por Sonora. En Chihuahua creían que sólo Chirimi, perteneciente a las rancherías de Pisago Cabezón, que aún no había firmado el tratado, había incursionado por el estado vecino.

Juan José Compá admitió que no podía impedir las incursiones de apaches de otras rancherías como las de Cigarrito, Itán y otros apaches que vivían al este de Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico], y de Pisago Cabezón en el río San Francisco [afluente del Gila, Arizona y New Mexico]. Decía que los jefes que cometían robos debían ser detenidos en su propio territorio hasta que devolviesen los animales pero que sólo los verdaderos culpables debían ser castigados. Admitió que, en realidad, tenía poca autoridad ante los líderes apaches. El comandante de Santa Rita informó que “… los apaches no lo respetan, ni le prestan atención excepto en las conferencias con los mexicanos donde tiene que hablar con los jefes. A parte de eso, es visto como uno entre muchos […] Conozco la astucia y contundencia de Juan José Compá y veo la imparcialidad y razonabilidad con que se expresa […] Si a veces se comporta sospechosamente, es en primer lugar porque a él le gusta la forma de vida apache, y en segundo lugar, porque  nunca recibe de nosotros el apoyo suficiente para ser capaz de hacerse respetar por los indios”. Dicho análisis dejó pocas dudas sobre la posición de Juan José Compá).

* El 30 de septiembre, el gobernador del estado de Sonora envía otra expedición formada por 267 hombres a caballo y 148 a pie contra los apaches. (A la vez, el jefe apache Pescas fue encontrado en posesión de caballos y ganado robado de la zona de Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico]).

* El 17 de octubre, James Kirker, habiéndose convertido en ciudadano mexicano, recibe una licencia de seis meses del gobernador de Nuevo México para atrapar apaches.

* También el 17 de octubre, el periódico mexicano “El Noticioso”, en su número 26, informa de ataques apaches en las inmediaciones del departamento de Chihuahua. (Los apaches roban ganado al alférez José Madrid y a un vecino de éste, siendo perseguidos por una compañía. También roban y matan asnos, mulas y caballos en la Hacienda de San Miguel del Valle).  

* Alrededor del 22 de octubre, los soldados de Sonora se enfrentan a los apaches, muchos de ellos estando en paz en Fronteras (Sonora) y Bavispe (Chihuahua) matando a 10 guerreros, entre ellos a un apache coyotero White Mountain.

* El 27 de octubre, los soldados de Sonora se enfrentan de nuevo a los apaches, matando a unos 10 apaches al este de Arizona, incluido a un hijo del chokonen Pisago Cabezón.

* El 11 de diciembre, milicias formadas por vecinos de Reinosa (Reynosa, Tamaulipas) se enfrentan a dos partidas de apaches lipanes, quienes causan daños en los ranchos de esa jurisdicción.

1836

* En enero, una compañía de unos 70 hombres (compuestos por tropas regulares y las milicias de Janos, Galeana, y el Valle de San Buenaventura; los tres en Chihuahua) mata a dos apaches y a una mujer, en Corral de Piedra (municipio de Guerrero, Chihuahua).

* El 6 de enero, el comandante general de Sonora informa de las operaciones realizadas del 4 al 21 de octubre del año anterior contra grupos de apaches. (Fueron atacadas dos rancherías, capturando 18 apaches y persiguiendo a otros que habían robado caballos al ejército).

* El 7 de enero, el comandante general de Sonora informa de las operaciones realizadas del 22 de octubre al 11 de noviembre del año anterior contra grupos de apaches. (Mata a varios de ellos que habían robado ganado ordenando cortarles las orejas).

* El 5 de marzo, el capitán Antonio Comadurán, comandante del presidio de Tucson (Pima County, Arizona), logra firmar un tratado de paz con los Pinal apaches, quienes habían luchado, durante muchos años, contra los españoles y mexicanos pero ahora están demasiado presionados por las campañas que emprende Comadurán como parte de la ofensiva general organizada contra todos los apaches por Sonora en represalia por las incursiones realizadas por los apaches. (En consecuencia aceptaron las condiciones del tratado que especificaban que deberían establecerse en la confluencia de los ríos Arivaipa y San Pedro y asimismo mantener informada a la comandancia de Tucson cada 15 días acerca de los movimientos de los apaches hostiles y de los eventos transcurridos en su propio poblado).

* En abril, después de una prolongada ausencia, los jefes apaches Francisquillo, Itán [chihenne], Ronquillo y Muchacho, acompañados de unos guerreros y mujeres, llegan a Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) desde sus campamentos en el río Mimbres. (Juraron que habían permanecido en paz en El Paso del Norte [Ciudad Juárez, Chihuahua], o cazando bisontes; que ahora desean una paz formal con el gobierno mexicano. El comandante Mariano Rodríguez Rey lo aceptó. Dijeron que iban a cultivar en El Berrendo [municipio de Janos, Chihuahua] y en el río Mimbres [New Mexico] pero que vendrían a Santa Rita de visita. Rodríguez Rey se enteró de que los jefes apaches no le habían dicho que tenían cautivos y que vendían ovejas clandestinamente a ciudadanos de Santa Rita; lo que le hizo sospechar de ellos. Pensó que estaban huyendo de los soldados mexicanos de García Conde que estaban buscando rancherías hostiles, y también que querían adquirir bienes de personas de Santa Rita; que “ellos han venido con su pretexto favorito de hablar de paz”; y que esperaba que, dentro de pocos días, llegarían más, pidiéndoles jurar una tregua más que efímera).

* El 10 de mayo, como pensaba el comandante Rodríguez Rey, llegan a Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) el jefe chokonen Pisago Cabezón y el nednai Juan José Compá pero se niegan a entrar porque sospechaban una traición de los mexicanos. (Su desconfianza, según dijeron, venía de la época del comandante Cayetano Justiniani, quien se presentó en las conversaciones con gran número de soldados para atemorizar a los apaches. Rodríguez Rey dijo que ese proceder no era necesario si uno era honesto con los apaches. Los apaches habían dicho, a través de unos cautivos, que el gobierno quería exterminarlos; no era de extrañar que dudaran de la buena fe de los mexicanos. Pisago Cabezón se comprometió a conseguir que todos los jefes juntos desde las montañas Mogollón [Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico] y los ríos San Francisco y Gila [Arizona y New Mexico] discutieran la paz; que él volvería en persona o enviaría un mensajero con la respuesta.

Durante estas conferencias, ”Juan José Compá no aporta nada de importancia”. Rodríguez Rey informó más tarde. “Está convencido que no tiene  ningún prestigio en su propia nación”. Los apaches se quejaron de la astucia y el engaño de Juan José Compá, que puede aprovecharse del conocimiento de la lectura y la escritura. Quién disfrutaba de la mayor influencia y a quien todos los otros apaches “obedecían” era a Pisago Cabezón. Rodríguez Rey sugirió que el mando mexicano invitara a este jefe tan pronto como se ratifique la paz).

* El 26 de mayo, el periódico “El Noticioso de Chihuahua” informa del enfrentamiento ocurrido entre las milicias urbanas y rurales en el departamento de Chihuahua contra apaches mescaleros, apaches llaneros y apaches gileños, y comanches. (El gobierno de Chihuahua pide a los vecinos que tomen las armas y ayuden a las tropas ya que éstas carecen, en gran medida, de armas y municiones).

* El 30 de mayo, un grupo bien armado de apaches a caballo llegan a Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) ocupando rápidamente todos los caminos de acceso a la localidad. (El comandante movilizó inmediatamente a los soldados y, para demostrar desprecio a los apaches, ordenó encarar el cañón hacia ellos, colocando sólo un centinela a la vista. Luego esperó a los apaches, con sus oficiales y con Robert McKnight, en el arroyo junto a la fortaleza. Poco después llegó una mujer y habló en nombre de los chokonen Pisago Cabezón e Itán; del nednai Juan Diego Compá; y otros líderes. Habían venido a averiguar por qué los mexicanos tenían presos a dos apaches, Chato y San Juan. Los mexicanos pidieron hablar con los jefes y pronto llegó Juan José Compá, cuyo mensaje fue breve. Pisago Cabezón y los demás jefes querían que Chato y San Juan fuesen liberados de inmediato; sabían de la reciente muerte de dos mujeres apaches, probablemente muertas por mexicanos. 

El comandante mexicano fue con Juan José Compá para ver a Chato y a San Juan para que confirmasen que habían recibido buen trato. Los dos no estaban actualmente en la cárcel, pero estaban detenidos hasta que los apaches entregaran a dos hombres: Santana, que había cogido a un joven pastor como cautivo; y el Adivino, que había robado dos veces caballos a Robert McKnight. El comandante de Santa Rita pidió a los apaches que se fueran pero dijo a Pisago Cabezón, Juan José Compá, y a otro jefe que volvieran al día siguiente para continuar parlamentando.

Los apaches se retiraron a unos cerros cercanos, sacrificando seis vacas para comer mientras esperaban. Al día siguiente aparecieron por las lomas circundantes, y Juan José Compá llegó con mensajes de todos los jefes. Todo ese día lo pasaron en discusiones estériles. A última hora de la tarde, el comandante mexicano, por pura frustración, dijo a Juan José Compá que se fueran o serían expulsados. Si los apaches realmente querían la paz, ¿por qué ese retraso tan ridículo; los soldados no eran niños y no tenían miedo. Juan José Compá dijo que unos 15 jefes volverían en cuatro días para concluir las negociaciones. Los mexicanos podrían dejar sueltos los caballos del presidio porque los apaches se abstendrían de robarlos).

* El 1 de junio, los alrededores de Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) están llenos de apaches. (Ahora es el nednai Juan Diego Compá el que habló con el comandante y con Robert McKnight. Él entregó al Adivino a los mexicanos para que pusieran en libertad a San Juan y se comprometieran a liberar a Chato tan pronto como trajeran a Santana. El comandante mexicano dijo a los apaches que se fueran o les dispararían ya que no podían entrar en la localidad hasta concluir las negociaciones.

De improviso, entraron siete guerreros. Juan Diego Compá salió corriendo hacia fuera, gritando los soldados de la fortaleza que se detuvieran. En vez de obedecer, insultaron a los soldados, disparando los mexicanos un cañón y apuntándoles con sus armas. Los apaches desaparecieron al instante, llevándose a Juan Diego Compá a pesar de que estaba aparentemente ileso. El comandante Rodríguez Rey declaró que los apaches no habían atacado el presidio porque los coyoteros White Mountain y los navajos no habían llegado para ayudarles.

Después de esto, los ciudadanos podían ver la gran actividad de los apaches enviando señales de humo y movimientos para hacer ver que muchos apaches se acercaban a la zona. Sólo la esposa de Chato entró en la localidad. Apareció con una gran cruz de madera que exhibió en todas las direcciones, trayendo tres cartas de Juan José Compá).

* El 21 de junio, los apaches vuelven a Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) para continuar las negociaciones. (Los apaches, uno con una bandera blanca, aparecieron en la colina de Guadalupe, en las afueras de Santa Rita. El nednai Juan José Compá no entró en la localidad pero transmitió el mensaje de que los chokonen Pisago Cabezón e Itán; Caballo Ligero, y otros jefes deseaban ardientemente la paz. Como muestra de su buena fe, enviaron una imagen de la Virgen de Guadalupe. Volviendo al día siguiente, Juan José Compá se negó de nuevo a entrar en Santa Rita. El comandante mexicano fue a parlamentar con sus oficiales. Juan José Compá dijo que no iba a entrar en la localidad, ya que temía ser hecho prisionero. Los apaches pudieron ver los cañones sobre la fortaleza.

La conferencia duró varias horas. Juan José Compá relató que los recientes combates habían causado muchas bajas a los apaches. Él, con Pisago Cabezón y los demás jefes, estaba convencido de que lo mejor para los apaches era concluir una paz sólida y duradera. Examinó varios tratados que le mostraron los mexicanos y los aprobó. El comandante conferenció con Juan José Compá de la importancia de la paz, afirmando que se trataba no sólo de Santa Rita, sino de todo el estado.

Juan José Compá pidió que Pisago Cabezón y los otros jefes conferencien con el comandante general, incluso viajando a Ciudad Chihuahua. Él quería vivir en Santa Rita en una pequeña casa con ayuda económica. Eso sería lo mejor; estaría libre de las sospechas de los mexicanos y no estaría en dificultades con los apaches. Aunque su solicitud fue aprobada nunca se instaló.

El comandante general de Chihuahua, José Joaquín Calvo se animó por estos sucesos. Durante las negociaciones, los apaches habían amenazado con poner en pie de guerra, 500 guerreros entre coyoteros White Mountain, navajos, y otros aliados. Estaba de acuerdo en quitar a Juan José Compá el título de “general” y dárselo a Pisago Cabezón ya que esa era la voluntad del resto de los apaches.  

No se sabe si ese título se le quitó alguna vez a Juan José Compá, quien continuó en su papel de informante. Pronto se dijo que los jefes Ronquillo, Manta Negra y Estrella se habían trasladado a las montañas de la Florida [Florida Mountains, Luna County, New Mexico], preparándose para enviar incursiones al interior de Chihuahua; Pescas que había radicado su ranchería en la Sierra de los Órganos [Organ Mountains, Doña Ana County, New Mexico]; y que el chihenne Cigarrito había ido con su ranchería para unirse a los apaches mescaleros que planeaban atacar El Paso del Norte [Ciudad Juárez, Chihuahua].

Mariano Ponce de León, el nuevo comandante en Santa Rita, dudaba de las intenciones de la mayoría de los apaches que residían desde el Picacho de los Mimbres [Mimbres Peak, Grant County, New Mexico] al este de El Paso. Sólo Caballo Ligero, antes de llevar su ranchería a cosechar mescal en las montañas de La Negrita y San Mateo, había llegado para pedir el permiso requerido).

* El 17 de agosto, un soldado avisa de la presencia de apaches mescaleros en Chihuahua al ser atacado cuando llevaba el correo de Nuevo México.

* El 18 de agosto, el apache Chato huye de Santa Rita del Cobre ([Santa Rita, Grant County, New Mexico]. Chato no estaba considerado como prisionero de guerra, sólo estaba custodiado porque, tanto él como San Juan, “eran pacíficos”, no estaba encarcelado porque el nednai Juan José Compá y otros jefes habían convencido a Ponce de León que eran inocentes.

Desde el principio, Chato se comportó bien, asistía a misa y, de vez en cuando, iba a la localidad por asuntos personales con un soldado desarmado, y nunca dio el más mínimo indicio de que planeaba huir. Ponce de León admitió que Chato, ocultando sus intenciones, había engañado a todos. En la tarde de su fuga, Chato pidió permiso para ir con el asistente de Ponce de León y su cocinero para lavar la ropa. Ponce de León se culpó por la fuga de Chato diciendo “Accedí a ello porque no despertó en mí la menor sospecha, pero esta persona desagradecida, sin tener duda ante un ligero descuido, voló a las montañas como un ganso”.

Un suceso el día anterior pudo haber estado relacionado con la desaparición de Chato. El jefe chokonen Tapilá y varias mujeres aparecieron fuera de Santa Rita pidiendo permiso para vender pieles y otros artículos a cambio de maíz. Tapilá dijo que había traido a José Antonio Pino de las montañas Mogollón [Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico]. Pino se había separado de un grupo de hombres de su pueblo que habían salido en persecución de los apaches que habían robado caballos allí. Tapilá lo encontró cerca de la muerte, cuidándolo hasta que se curó, trayéndolo a Santa Rita para que pudiera ser enviado de vuelta a casa. Pino, sin embargo, no estaba convencido de las buenas intenciones de Tapilá. Unos días más tarde, desapareció, viajando a pie durante la noche a la ranchería de Tapilá; cogió 16 caballos y tres mulas llevándolas a Santa Rita “a toda velocidad”. Esa era su manera de exigir retribución, según dijo más tarde, por la muerte de sus compañeros, que estaba seguro de que los apaches eran los autores.

Tapilá regresó a Santa Rita el 6 de septiembre en busca de sus animales. Tardó tanto porque había ido a ver a Pisago Cabezón. Ponce de León informó a Tapilá, como lo había hecho con Pino, que el ganado no se podía mover o transferir hasta que el comandante general de Chihuahua tomara una decisión. Al final, Pino consiguió la mayor parte de los animales, 17, por haber expuesto su vida para recuperarlos).

* El 30 de agosto, los líderes chokonen Reyes, Matías, Marcelo, Eugenio y Miguel, se reúnen en la casa de José María Elías González en Arizpe (Sonora) para negociar la paz. (Ambas partes se comprometen a reunirse en Fronteras [Sonora] en octubre para ratificar el tratado. En todas las negociaciones, Fuerte [chihenne] y Pisago Cabezón [chokonen] se mantienen al margen en las montañas Mogollón (Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico).

* El 15 de septiembre, se proclama en la Hacienda del Carmen (municipio de Buenaventura, Chihuahua) el “Plan del Carmen”, que tiene por objeto combatir a los apaches armando a todos los vecinos, aún en contra de la voluntad del gobierno del estado.

* El 16 de septiembre, una banda de más de 100 apaches incursiona por Canutillo (municipio de Ocampo, Durango), Torreoncillo (municipio de Hidalgo del Parral, Chihuahua) y Torreón ([municipio de Chihuahua, Chihuahua]. En este último lugar robaron ganado, llevándose varios cautivos. Al ir tras ellos liberaron y recuperaron todo el ganado).

* El 28 de septiembre, llegan de nuevo a Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) unos apaches chokonen bajo bandera blanca. (Los chokonen Pisago Cabezón, acompañado por dos de sus hijos, y por Tapilá, se reunió con el comandante de Santa Rita en las afueras de la localidad. Comenzó un larg discurso afirmando que había venido a pedir la paz; que siempre la había deseado, pero quería ratificarla con la formalidad y seguridad adecuada. Estaba convencido de que los apaches que habían pedido la paz en el pasado “no eran hombres serios ni capaces de mantener la paz de buena fe“, aunque en general fuese buscada por los apaches. Él nunca se había unido a otros jefes en las negociaciones ya que no quería hacer el ridículo. Ponce de León respondió en el mismo tono, el gobierno mexicano también era serio acerca de la conclusión de una paz estable y la quería antes de que los apaches fueran totalmente exterminados como consecuencia de su propio egoísmo y falta de honradez.

Después de ese intercambio, tuvieron una acalorada discusión. Pisago Cabezón accedió a volver unos días después para terminar el acuerdo. A pesar de que carecía de influencia sobre los apaches en el área del Carrizal [municipio de Ahumada, Chihuahua] y San Elizario [El Paso County, Texas]; en su opinión eran débiles y maliciosos y no tenían intención de mantener la paz de buena fe; que hablaría favorablemente sobre el nuevo acuerdo al jefe Fuerte y a otros de su propio territorio. Hizo dos peticiones finales, que al menos dos de los caballos de Tapilá sean devueltos mientras el comandante general determine qué hacer con el resto [se ofreció a intercambiar dos de sus propios animales con Ponce de León como sustitutos de los dos de Tapilá], y que se le conceda permiso para vender algunas vacas y novillos de su última campaña en Sonora. Ponce de León, accedió con tal de que Tapilá no entre en Santa Rita.

Debido a las conversaciones con Pisago Cabezón, Ponce de León creía que las relaciones entre los apaches y los mexicanos estaban mejorando [aparentemente estaba poco preocupado por la compra del ganado robado de Sonora] al punto de que una paz duradera era posible. Pero la esperanza del nuevo tratado de paz se truncó, el 3 de octubre, por la actuación de unos habitantes de Santa Rita).

* El 3 de octubre, ocho apaches, cinco mujeres (dos de ellas eran mujeres del jefe chokonen Pisago Cabezón y, al menos dos, parientes de Sidé) y tres hombres (dos yernos de Pisago Cabezón) llegan a Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) para comerciar. (Llegaron con 15 novillos permaneciendo fuera de la localidad, pidiendo permiso para comerciar con los ciudadanos. Las mujeres entraron en la localidad, mientras que Ponce de León hizo que los hombres esperan fuera. Sin embargo, los ciudadanos demostraron, aparentemente, afecto hacia ellos animándoles a que entraran dentro. Los tratos comerciales concluyeron sin incidentes pero enseguida, Manuel Ruedas, alcalde sustituto, ordenó matar a uno de los apaches. Durante el incidente, Ponce de León y el capellán trataron de detener a las personas que querían matar a los apaches. Salvó la vida de cuatro mujeres a las que llevó al fuerte, pero una mujer y dos hombres fueron golpeados, apuñalados, heridos con lanzas, para terminar disparándoles. Lo que pasó con el tercer hombre no se sabe; quizá pudo escapar para contar lo ocurrido. 

Salvar a las cuatro mujeres no fue fácil. Cuando Ponce de León intentó sacarlas de la ciudad poco después, la población local bloqueó la entrada a la fortaleza con las armas en las manos. Los soldados se pusieron del lado de la gente. Ponce de León finalmente lo consiguió, pero sólo prometiendo que iba a liberar a dos mexicanos que estaban detenidos por las muertes de los apaches. Para protegerlas, acompañó personalmente a las cuatro mujeres durante casi 3 km. Esa misma tarde, cuatro apaches [tres hombres y una mujer] llegaron a Santa Rita para averiguar qué había ocurrido. Cuando se enteraron se fueron; no viéndose más apaches durante un mes. Ponce de León no superó la decepción. Sabía ahora que no había manera de recuperar la confianza de los apaches para futuras negociaciones. Ese hecho marcó el principio del fin de las relaciones de los apaches con los mexicanos en Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico]).

* A finales de octubre, el jefe chokonen Pisago Cabezón y otros apaches llegan a Fronteras (Sonora) a negociar la paz. (A los chokonen se les asignan tierras en Cuchuverachi [municipio de Agua Prieta, Sonora] a 16 km al sur de San Bernardino [municipio de Agua Prieta, Sonora]; y a los chihennes  desde Santa Lucía [después conocido como Santa Lucia Springs; luego San Vicente de la Cienega; y finalmente Silver City, Grant County, New Mexico] hasta el río Gila. La mayoría de los apaches todavía son hostiles. Aunque el tratado dura  poco tiempo, los apaches continúan viviendo en las zonas designadas).

* El 8 de noviembre, 10 apaches liderados por el chokonen Pisago Cabezón, Boca Matada ([probablemente el mismo Geta Matada], que se encontraba en la zona de los ríos Gila y Mimbres en 1833 y 1834), y Caballo Ligero aparecen en La Loma Blanca (municipio de Juárez, Chihuahua), pidiendo hablar de paz con el comandante del puesto. (Se pusieron de acuerdo para volver a los pocos días, pero no volvieron).

* Este año, Fuerte, se dirige a las cercanías del río San Francisco (Arizona y New Mexico) desde donde incursiona por Sonora y Chihuahua.

1837

* Este año, debido al aumento de incursiones apaches en Sonora, el gobernador Escalante proclama el estado de guerra.

* A principios de año, el apache Reyes (perteneciente a la ranchería de El Sarampión y en el futuro, un importante líder chokonen en el noroeste de Chihuahua) llega al presidio de Fronteras (Sonora), donde los apaches del jefe chokonen Matías se establecen en paz. (Mientras los apaches del jefe Vívora incursionaban en Chihuahua; el jefe Fuerte se dirigió al río San Francisco [afluente del Gila, Arizona y New Mexico] desde donde incursionaba tanto en Sonora como en Chihuahua. El chokonen Marcelo estaba en paz, afirmando que si el comandante general de Chihuahua quería, cogería su ranchería y se establecería en Santa Rosa [municipio de Chihuahua, Chihuahua]).

* En enero, los apaches atacan Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico).

* El 28 de febrero, el comandante militar de Sonora comunica al gobernador de Chihuahua que la banda del jefe apache Tívora (Vívora ?) se dirige a su estado porque en Sonora ha llegado a un acuerdo de paz.

* El 27 de marzo, una partida de 50 apaches mata a nueve personas e incendia varias casas en un rancho cercano a Santo Tomás prosiguiendo por los pueblos de la zona hasta San José de Baquiachi y San Antonio de Aguilar (los tres del municipio de Guerrero, Chihuahua) en los que matan a otras siete personas.

* El 31 de marzo, una banda apache mata a otras siete personas en el valle de San Buenaventura (municipio de Buenaventura, Chihuahua).

* En marzo, se halla por casualidad en el pueblo de Moctezuma (Sonora) un grupo de norteamericanos procedentes de Missouri para comprar mulas pero se encuentran con que los apaches han robado todo el ganado mular de la comarca. (Charles Ames, el líder del grupo, contacta con John Johnson que tiene una tienda en Moctezuma por aquel entonces. Los dos obtienen autorización del gobernador Manuel Escalante y Arvizu para realizar una campaña contra los apaches según la cual pueden quedarse con la mitad del ganado robado que lograsen recuperar de los indios).

* El 3 de abril, el estado de Chihuahua ofrece 100 pesos de recompensa por cada cabellera de apache adulto, 50 por la de una mujer y 25 por la de un niño.

* También el 3 de abril, sale de Moctezuma (Sonora) un grupo compuesto por 17 norteamericanos y cinco arrieros mexicanos al mando de James Johnson hacia el noreste para cazar apaches. (El 12 de abril llegan a Fronteras [Sonora] donde Johnson y Ames hablan con Antonio Narbona, comandante del presidio. Al principio, el oficial intenta disuadir a los norteamericanos de continuar por el peligro que supone una expedición de esa naturaleza. No obstante, Johnson lleva una recua de mulas cargadas con artículos para cambiar y confía en que los apaches chiricahuas querrán comerciar. En aquellos años, la mayoría de los norteamericanos de la región tenían buenas relaciones comerciales con los apaches. Según parece al ver su empeño en continuar, Narbona entregó a Johnson un pequeño cañón como protección).

* El 20 de abril, el grupo de Johnson y Ames, siguiendo el rastro de ganado robado, llega a los manantiales de Agua Fría, situados en la Sierra de las Ánimas ([Animas Mountains, Hidalgo County, New Mexico]. Por los alrededores había varias rancherías apaches, con un total de 80 guerreros, incluyendo la de los nednais de los hermanos Juan José y Diego Compá, con quienes los norteamericanos acordaron comerciar. También estaban Marcelo [chokonen], Guero y Vívora [la ranchería de éste último había sido visitada por Reyes {chokonen} y García]. Se da el caso que Johnson conocía a Juan José Compá con quien había trabado amistad unos años antes. Por eso el jefe apache iba confiado y cuando Johnson le informó que tenía un saco de pinole [mezcla de polvos de vainilla y hierbas aromáticas] y mescal para regalar a los apaches, éstos acordaron acudir al día siguiente para intercambiar unas mulas robadas que tenían por whisky y otros artículos. En el curso de la conversación que Johnson mantuvo con Juan José Compá, el apache le informó que aunque tenía intención de proseguir con las incursiones contra los mexicanos también estaba considerando la posibilidad de efectuar una tregua con ellos. La idea de Johnson era embriagarlos para después, matarlos por eso, aquella noche Johnson y sus hombres prepararon un ataque por sorpresa contra los apaches. En un lado del campamento escondieron el cañón de modo que apuntaba hacia el lugar donde tenían el saco de pinole y otros artículos para intercambiar. Sólo era cuestión de esperar a que regresasen los apaches.

Al día siguiente, mientras los apaches acudían a comerciar, Johnson disparó el cañón que estaba cargado a rebosar con trozos de metralla. Según Lautaro García, un cautivo de los apaches rescatado por Johnson estos, confiados, empezaron a beber mescal hasta emborracharse. Seguidamente dispararon el cañón contra el grueso de los apaches y los dispararon para después pasarlos a cuchillo. Los demás, incluido Vívora, huyeron como pudieron montados en sus caballos.

En el suelo yacían los cadáveres de más de 20 apaches entre ellos Juan José Compá, apache bautizado y educado hasta el punto de saber leer y escribir perfectamente español, siendo un interlocutor imprescindible entre los apaches y los mexicanos; su hermano Juan Diego Compá; Marcelo y Guero, llevándose sus cabelleras. Se dice que el mismo Johnson remató a Juan José Compá mientras yacía malherido en el suelo. También resultan muertos algunos parientes de Mangas Coloradas, posiblemente dos de sus cuatro esposas, estando, probablemente, él presente. Después de la matanza, Mangas Coloradas se dirige a la región del río Gila. Quizá son ellos los que matan al grupo de cazadores de cabelleras de Charles Kemp por lo ocurrido en Agua Fria. No obstante, los apaches se repusieron de la sorpresa inicial y lograron contraatacar matando a alguno de los norteamericanos. Era la primera vez que el gobierno de Sonora contrataba mercenarios extranjeros para perseguir a los apaches. Johnson fue recompensado por el gobierno de Chihuahua con 100, 50 y 25 pesos respectivamente por cada cabellera de hombre, mujer y niño. 

Los norteamericanos no tardaron en marcharse a Janos [Chihuahua] desde donde Johnson envió un informe al gobernador de Sonora informándole que había obtenido una gran victoria contra más de 80 apaches. Luego continuó viaje a Sonora y allí entregó las cabelleras de los tres jefes apaches a las autoridades recibiendo 100 pesos en compensación.

La matanza perpetuada por Johnson y Ames dejó un recuerdo de amargura imborrable entre los apaches y en años posteriores sus líderes, Mangas Coloradas, Cochise y otros, constantemente se refirieron al asunto como uno de los peores actos de traición cometidos contra su pueblo. Sin embargo, si se tienen en cuenta otros muchos sucesos todavía peores como por ejemplo la matanza de Galeana nueve años después, lo de Johnson se reduce a uno de los múltiples actos similares que ocurrieron a lo largo de la historia de la Apachería.

En venganza, los apaches atacaron en el río Gila a un grupo de 22 tramperos mandado por Charles Kemp, matándolos a todos. Asimismo otros grupos de americanos sufrieron la furia apache cuyos líderes más destacados en ese momento eran los chokonen Pisago Cabezón y Tapilá; y Fuerte. Todos ellos organizaron numerosas incursiones en Sonora y Chihuahua para vengar la matanza. Durante el período transcurrido entre 1837, año de la matanza urdida por Johnson y Ames, y mediados de la década siguiente nuevos jefes comenzaron a destacar en los ataques organizados por los chiricahuas en la frontera norte de México).

* El 23 de abril, unos 80 hombres de Sonora al mando del teniente Sebastián Reyes entra en Chihuahua. (Asaltaron una ranchería apache de 46 personas en el río Temehuaque, cerca de Casas Grandes [Chihuahua]. Aunque está situado en un lugar de muy difícil acceso, los apaches fueron cogidos por sorpresa y apenas tuvieron tiempo de escapar. Los mexicanos mataron a 10 personas y recuperaron dos cautivos).

* El 15 de junio, una banda apache incursiona en la hacienda de la Zarca (municipio de Hidalgo, Durango).

* El 8 de julio, una banda apache chihenne ataca Cumpas (Sonora) en la orilla oriental del río Moctezuma, 32 km al norte del pueblo de Moctezuma (Sonora).

* El 17 de julio, el teniente de la compañía de Janos (Chihuahua) informa que una partida de apaches, al avistar a sus soldados, bajaron de sus caballos y los atacaron pie a tierra …con tanta osadía que casi llegaron con la lanza…, dando fe de la audacia de los ataques apaches, incluso contra tropas regulares y en un plano de igualdad.

* El 26 de julio, los apaches chihennes se llevan una manada de caballos de Huepac (Sonora) siendo perseguidos por los soldados de Fronteras (Sonora) quienes, el 7 de agosto, matan a dos apaches y recuperan los caballos.

* El 4 de octubre, el gobierno nacional de México prohíbe el pago de recompensas por cabelleras. (El presidente Anastasio Bustamante lo declara inconstitucional, inmoral y repugnante para la civilización).

* El mismo 4 de octubre, una partida de apaches chihennes ataca la Hacienda del Carmen (municipio de Buenaventura, Chihuahua) donde matan a ocho residentes antes de ser rechazados por los defensores, al reunir éstos 37 hombres, 10 de ellos con armas de fuego y el resto con arcos, flechas y lanzas. (Los apaches se llevan todo el maíz de los alrededores y también, según algunos historiadores, secuestran a un niño mexicano que en el futuro será conocido como Victorio).     

* El 8 de octubre, una partida de más de 100 apaches tiene un enfrentamiento con unos vecinos del valle de San Jerónimo de Huejotitán (municipio de Balleza, Chihuahua), colindante con el vecino estado de Durango, y en el que mueren 16 mexicanos, entre ellos el juez de paz Martín Ruiz que encabezaba el grupo, y nueve apaches contando a su jefe. (Lo excepcional de este encuentro es el lugar donde se produjo, tan al sur de las zonas de incursiones habituales de los apaches y con un número tan elevado de guerreros).

* El 26 de octubre, una banda apache mata a dos hombres, roba a dos mujeres y se lleva una reata de caballos cuando vienen de la cosecha. (Un grupo de mexicanos salió tras ellos pero se volvieron a poco menos de 1’6 km de Janos [Chihuahua] cuando vieron que los apaches les superaban en número). 

* El 10 de noviembre, el juez de paz de La Joya (municipio de Satevó, Chihuahua) informa de un enfrentamiento en el que resultan muertos cinco vecinos y heridos otros cinco, entre ellos tres tarahumaras, y un número indeterminado de apaches.

* El 16 de noviembre, un grupo de apaches sitia la casa del Cerro Colorado (municipio de Matamoros, Chihuahua), derrotando a los que estaban dentro refugiados.

* El 4 de diciembre, una banda apache irrumpe en la Hacienda de Ramos, en los alrededores de Janos (Chihuahua) matando a su propietario, Juan María Varela, de 53 años y juez de paz, y a otros siete vecinos que venían de un rodeo en Corralitos ([municipio de Casas Grandes, Chihuahua]. Los apaches se dirigieron a Corralitos, donde atacaron a unos vaqueros llevándose 400 novillos hasta el Cañón de Piedras Verdes, al oeste de Casas Grandes, en la Sierra Madre. Los ciudadanos del distrito exigieron protección y algunos, incluyendo los dueños de la Hacienda de Ramos, amenazaron con abandonar sus hogares para irse a lugares más seguros. Pero poco después, alternando las incursiones con las solicitudes de paz, tan habituales en los apaches, un cautivo que escapó de los apaches residentes en las montañas Mogollón [Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico] llegó a El Paso [El Paso County, Texas] con la noticia de que iban a enviar emisarios a Janos para pedir la paz).

* El 21 de diciembre, las autoridades de El Paso del Norte (Ciudad Juárez, Chihuahua) piden autorización para aceptar la paz que les proponen los apaches mescaleros que residen en el sur de Nuevo México.

* En diciembre se producen varios ataques: en la zona de Cusigüiriachi (hoy Cusihuiriachi, Chihuahua); en el pueblo de Nombre de Dios, en las afueras de la ciudad de Chihuahua; y en el pueblo de Aldama, a unos pocos kilómetros de la ciudad de Chihuahua, matando a varias personas y robando ganado.

1838

* El 8 de enero, el jefe apache lipán Cuelgas de Castro firma con la República de Texas, el tratado de paz de Live Oak Point ([Live Oak County, Texas]. El tratado decía: “Un tratado de paz y amistad perpetua entre la República de Texas y la tribu de indios lipanes…

… Firmado, sellado y entregado de buena fe en Live Oak Point por James Power, en nombre de la República de Texas y por Cuelgas de Castro, jefe de los lipanes en el día 8 de enero del año del Señor de 1838…“.

* El 11 de febrero, los apaches atacan el pueblo tarahumara de Pichachi (municipio de Guerrero, Chihuaha) matando a cinco habitantes y llevándose cautivos a varios niños.

* El 6 de marzo, el vicepresidente de la República de Texas, Mirabeau Buonaparte Lamar escribe refiriéndose al jefe apache lipán: Conocida la fama como hombre de estado y guerrero, y confiando en su unión con el pueblo americano, el gobierno de Texas se complace en recibir al general de Castro en términos de amistad… Por lo tanto, será el deber del general de Castro, como jefe ilustrado de una nación poderosa, difundir estas importantes verdades entre su pueblo, e inculcar en ellos las ventajas de mantener con esta amigable República relaciones sociales“.

(Sin embargo, en 1839, Lamar se había convertido en presidente de la República de Texas y Samuel Hewes [ciudadano de Aransas City, Aransas County, Texas] se quejó de que familias angloamericanas tenían dificultades para ocupar el oeste de la parte superior del río Nueces [Texas] por culpa de los apaches lipanes, expresando su desconfianza en el jefe Castro. Sin embargo, Cuelgas de Castro y su hijo Juan Castro llevaron 40 apaches lipanes como exploradores para acompañar al coronel John H. Moore y 55 texanos y 12 tonkawas en el ataque a un asentamiento comanche en el río San Saba [Texas] el 12 de febrero de 1839.

Juan Castro y sus apaches lipanes se llevaron la numerosa manada de caballos pero al ser demasiado pocos para conducir más de 2.000 caballos, los comanches lograron recuperar más de 300 caballos y resistir la acometida. Después de una hora de lucha, el coronel Moore se vio obligado a retirarse.

El Departamento de Guerra de la República de Texas autorizó al coronel Moore a alistar exploradores apaches lipanes para otra expedición contra los comanches en el río San Saba. Moore escribió una carta al Castro el 12 de septiembre de 1840, prometiendo que los errores de la campaña anterior no se repetirían).

* A mediados de marzo, el chihenne Mangas Coloradas y el chokonen Pisago Cabezón convocan una  reunión de líderes apaches cerca de Santa Lucía (después conocido como Santa Lucia Springs; luego San Vicente de la Cienega; y finalmente Silver City, Grant County, New Mexico) con la intención de enviar una gran partida para cortar el suministro a Santa Rita del Cobre ([Santa Rita, Grant County, New Mexico]. Enviaron al chokonen Tapilá y al bedonkohe Teboca con 200 guerreros a Sonora para vengar las muertes producidas  por Johnson).

* El 19 de marzo, se produce una emboscada de unos 200 apaches a un grupo de vecinos de El Carrizal (municipio de Ahumada, Chihuahua) que les seguían por haberles robado las pocas reses que les quedaban. (Tras el enfrentamiento, mueren cinco mexicanos y siete son heridos, quitándoles los apaches 38 caballos ensillados. Este hecho motivó una comunicación del gobernador de Chihuahua al ministro de la Guerra informando que los habitantes de El Carrizal habían tenido 35 muertos y 20 heridos desde 1832, además de haber perdido prácticamente todos sus bienes y propiedades. Además, seguía el gobernador, sólo en el último mes los apaches han dado muerte a otros 19 varones en los alrededores de la capital y a otros tres en la jurisdicción de Julimes [Chihuahua] llevándose una gran cantidad de caballos y mulas). 

* El 30 de marzo, una banda de 300 apaches (un testigo dijo 300 montados y 100 a pie) al mando del chokonen Pisago Cabezón, del chihenne Mangas Coloradas, de Chato, Chirimi y Sidé, asaltan en las inmediaciones del cerro del Carrizalillo (municipio de Ascensión, Chihuahua), un convoy de mulas y 10 carretas con suministros que se dirige a Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) desde Janos ([Chihuahua]. Los apaches se centraron en los animales, ocuparon el pozo de agua allí existente, obligando a los exhaustos mexicanos a retirarse a cierta distancia. La lucha continuó hasta la puesta del sol y se reanudó al día siguiente. Al poco tiempo, un guerrero gritó que los apaches quería parlamentar y un mexicano fue a conferenciar con los jefes apaches. Pisago Cabezón dijo que quería la paz y el portavoz mexicano le aseguró que la paz sólo era posible si dejaban irse al convoy. Un ex-peón, Bernavé, que se había unido a los apaches, dijo a Pisago Cabezón: “No, no te acuerdas de las muertes de las mujeres de Sidé y tus propios yernos que fueron golpeados hasta morir en Santa Rita; no debes dejar pasar al convoy”.  Los conductores abandonaron los carros y regresaron a Janos.

Después de una fuerte discusión por si los carros pasaban o no, y si los productos que llevaban eran de los mexicanos o de los apaches, el mexicano se negó a beber un trago de agua que le ofreció Pisago Cabezón. Algunos apaches lo tomaron como una gran afrenta, gritando Chirimi¡matarlo!”, pero Pisago Cabezón y Chato, así como los guerreros Sicón, Voluntario y Coche no lo permitieron, ayudando éste último al mexicano a huir.

Se supo en ese momento que el jefe chokonen Tapilá estaba en campaña con unos 200 guerreros; y que todos, con excepción de dos que tenían arcos, flechas y lanzas, tenían mosquetes nuevos, con mucha pólvora).

* A primeros de abril, una banda apache irrumpe en Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) matando a varios ciudadanos e hiriendo a otro. (Se llevaron dos mulas, varios burros y 300 ovejas de una hacienda cercana).

* En abril, los apaches atacan Galeana (Chihuahua) matando a varios vecinos y robando varios caballos y bueyes, sin ser alcanzados por sus perseguidores. (Días después, en otro asalto de los apaches en San Buenaventura [municipio de Buenaventura, Chihuahua] matan a los vecinos Rafael Ramos, Néstor Gallegos, Miguel Durán, Gregorio y Justo García).

* A primeros de mayo, cinco apaches detienen un convoy de suministros cargado con mineral, que retornaba a Galeana desde Santa Rita. (Los apaches gritaron que el convoy se lo dejaban a los mexicanos pero que se apoderarían de él cuando volviese a Santa Rita con suministros ya que los apaches no comían “cobre”, sino harina, dulces y otros productos alimenticios).

* El 6 de mayo, el juez de paz del Carrizal (municipio de Ahumada, Chihuahua) informa que los vecinos abandonan el lugar a causa de otro ataque apache en la zona.

* En mayo, James Kirker, con otros 23 mercenarios, incluyendo a sus indios shawnees, atacan a los apaches en la parte alta del río Gila, obteniendo 59  cabelleras, nueve prisioneros y 400 cabezas de ganado. (Kirker lleva a sus prisioneros por Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico] y por los alrededores de Socorro [Socorro County, New Mexico]).

* El 18 de mayo, Simón Elías González, gobernador de Chihuahua, anuncia la constitución de una fuerza de 400 civiles y 100 soldados para luchar contra los apaches pero no consigue fondos para ello.

* El 9 de junio, el gobernador de Chihuahua pide a los habitantes del departamento que participen y ayuden económicamente a contribuir en la defensa contra los apaches hostiles tras el robo cometido por éstos de los víveres del Mineral del Cobre (?), provocando su abandono.

* El 28 de junio, el periódico “El Noticioso” de Chihuahua informa de la formación de una partida para perseguir a una banda apache que había robado ganado al ciudadano Juan José Pérez en la Hacienda del Carmen ([municipio de Buenaventura, Chihuahua]. Los apaches sorprendieron a la población en sus labores llegando por la sierra de los Arados [municipio de Ahumada, Chihuahua]). 

* A finales de junio, los mineros mexicanos abandonan la mina de Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico).

* El 24 de julio, una caravana que transita desde El Paso a la ciudad de Chihahua es atacada por una banda de apaches con los cuales se concierta una tregua en medio del combate dado el equilibrio de ambas fuerzas. (Al parlamentar, los apaches dicen al jefe de la caravana que hay numerosas partidas de guerra en los montes de las inmediaciones esperando a la campaña del gobernador que saben va a partir a pelear contra ellos).

* El 25 de julio, Kirker y su grupo atacan otro campamento de apaches, matando a 34 de ellos, mujeres y niños incluidos, y capturando 125 caballos y  mulas;  y  36 cabezas de ganado. (Existe un desacuerdo entre las autoridades mexicanas sobre el uso de mercenarios extranjeros).

* El 7 de octubre, el gobernador Simón Elías González parte de la ciudad de Chihuahua con las tropas hacia el norte, con dos meses de retraso, lo que ocasionará que las primeras operaciones contra los apaches sean al inicio del invierno.

* En noviembre, las tropas del gobernador Simón Elías González inspeccionan las sierras de la Escondida, Capulín, Corral de Piedra y Laguna de Santa María (todas en Chihuahua) matando a un varón y a dos mujeres adultas, capturando a dos mujeres con cinco niños y recuperando 26 caballos.

* El 15 de noviembre, ante el número de las tropas del gobernador de Chihuahua, Simón Elías González, varias bandas de apaches gileños se vieron obligadas a pedir la paz en la Laguna de Guzmán (municipio de Ahumada, Chihuahua) y en la Sierra de la Escondida ([municipio de Casas Grandes, Chihuahua]. Acordaron un tratado que se firmó entre el teniente coronel José Ignacio Ronquillo, prefecto del distrito de El Paso del Norte [Ciudad Juárez, Chihuahua] y varios jefes menores apaches, como Antonio Mancisco [desconocido hasta ahora]; Yescas [desconocido aunque tal vez sea el mismo que estuvo en paz en San Elizario {El Paso County,Texas} y que visitó Janos {Chihuahua} en 1812]; los chihennes Cigarrito y su hijo Cristóbal; y un total de 209 guerreros, 312 mujeres y 417 niños.

Los jefes apaches y sus guerreros declararon que estaban cansados de la guerra y desea una kenneth-rileypaz duradera, entregando más de 30 caballos y mulas con marcas del gobierno de Chihuahua. Las autoridades mexicanas esperaban ahora que al pactar con esas rancherías, podrían presionar a otros apaches para pactar.

El tratado de paz, sustancialmente contenía lo siguiente:

1. Se establece la paz y amistad entre la nación mexicana y la tribu de apaches mimbreños, más particularmente con los departamentos de Chihuahua, Sonora, Nuevo México, Coahuila, Texas y Durango.

2. Se asigna como territorio a los apaches los campos y sierras de los ríos Gila, Mimbres, La Florida y Bravo desde la villa de El Paso hasta la sierra de San Mateo [todos en el departamento de Nuevo México].

3. Cada jefe de poblado se compromete a dar el número exacto de hombres, mujeres y niños y a llevar un distintivo que le distinga de las demás tribus, consistente en un pañuelo, cinta o gamuza blanca en la cabeza.

4. Inicialmente no se asignan suministros pero en caso de calamidad, se les proporcionará ayuda.

5. Los apaches se comprometen a auxiliar en las campañas contra los comanches y demás naciones con que los mexicanos estuvieran en guerra.

6. Los apaches pueden comerciar con los pueblos de El Paso, San Elceario el Viejo, Vado de Piedra, Norte y colonia de San Carlos [Chihuahua] pero necesitan un permiso especial para internarse al interior de otros departamentos de la República.

7. Los apaches conservarán todos los bienes que en este momento posean y el gobierno está obligado a marcarlos con un hierro especial que reconozca su propiedad.

8. Los apaches pueden vender todos los animales que hasta la fecha hayan obtenido en la guerra teniendo preferencia sus antiguos dueños.

9. Los apaches no pueden vender las armas y municiones que tienen a ningún individuo que esté en guerra con los mexicanos.

10. Los jefes apaches están obligados a entregar a las autoridades a los criminales o delincuentes que vivan en sus rancherías.

11. Los apaches están obligados a entregar a todos los cautivos mexicanos que se encuentren en su poder sin poder exigir ninguna recompensa.

12. Cada jefe de poblado se compromete a dar el número exacto de hombres, mujeres y niños).

* El 20 de noviembre, un boletín militar fechado en Janos (Chihuahua) informa de una ambigua acción militar en la sierra de La Escondida en la que los apaches emboscan a una de las columnas en que se divide la fuerza del gobernador Elías, resultando varios muertos por ambas partes.

* El 23 de diciembre, el último boletín militar resume el fracaso de la campaña del gobernador de Chihuahua contra los apaches por las dificultades que encuentran, hombres y animales, para operar en pleno invierno, regresando a la ciudad de Chihuahua con dos mujeres y cinco niños apaches cautivos.

1839

* En enero, el coronel John Henry Moore, al mando de 55 voluntarios de Texas, 40 apaches lipanes, y 12 tonkawas, emprende una campaña contra los comanches por la zona de Spring Creek, un afluente del río San Sabá. (Al mando de los apaches lipanes iba su jefe, Cuelgas de Castro y su hijo Juan Castro. El 12 de febrero, Moore atacó un gran campamento comanche, matando a muchos guerreros mientras que los apaches lipanes provocaron la estampida de su manada de caballos, apoderándose de unos mil de ellos.

Al cabo de una hora, Moore se vió rodeado por muchos comanches, que habían llegado de los poblados situados a 8 ó 10 km río arriba, por lo que tuvieron que retirarse con seis de sus hombres heridos, llevados en literas. Tras un viaje de 160 km llegaron a sus asentamientos).

* El 10 de febrero, el gobierno de Sonora prepara una campaña contra los apaches.

* El 9 de abril, Stephen Courcier, socio de Robert McKnight en Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) y patrón de James Kirker, pide una reunión en Chihuahua con la “Sociedad para hacer la guerra”. (James Kirker es designado para organizar un grupo para matar apaches dándole 100.000 pesos para liberar Chihuahua de apaches, cobrando con independencia de las cabelleras que presenten).

* El 25 de abril, los apaches matan en Santo Tomás (municipio de Guerrero, Chihuahua) a José Amaya, dejando malheridos a B. Vargas y a Juan Domínguez llevándose una gran cantidad de ganado.

* El 16 de julio, se tiene conocimiento de una reunión de unos 1.000 apaches en la sierra del Chanate, de la subprefectura de Aldama (Chihuahua).

* En julio, Kirker y sus mercenarios llegan a Santa Fe (Santa Fe County, New Mexico) donde pasan los próximos meses.

* El 21 de agosto, se producen incursiones apaches en los pueblos de Temósachi y Yepómera, ambos en la Sierra Madre (Chihuahua).

* El 4 de septiembre, Kirker y sus mercenarios tienen un enfrentamiento con apaches jicarillas.

* El 6 de septiembre, el capitán José Guadalupe Peña, de 72 años y uno de los más antiguos militares en servicio, comandante de la frontera del norte, informa que el apache pacífico Sacramento, establecido cerca de la colonia de San Carlos (Chihuahua), avisa de los planes del jefe Santa Anna de sublevar a su gente para pasar a robar animales al interior del departamento.

* El 18 de septiembre, los vecinos de Rosales (Chihuahua), dirigidos por Casimiro Cisneros y Jesús Baca tienen un enfrentamiento con una banda de apaches a los que quitan 30 animales.

* El 19 de noviembre, el periódico de Chihuahua, “El Antenor” (ELAN) informa de ataques y robos producidos por apaches en Temósachi, Babícora y San Diego (los tres en  Chihuahua) y que, aún siendo rechazados por sus habitantes, no han podido evitar el robo de entre 3.000 y 4.000 animales y causar la muerte de varias personas.

* En noviembre, Kirker vuelve a Chihuahua para recibir otro pago.

* En noviembre, las tropas de Sonora atacan a los apaches a lo largo del río Mimbres ([sur de New Mexico]. Los soldados matan a 17 guerreros, llevándose 280 caballos y mulas y 110 cabezas de ganado).

* El 4 de diciembre, ante la insoportable indefensión en que se encuentra Chihuahua ante los ataques apaches y la falta de ayuda del gobierno central, una junta de vecinos formada por José Artalejo, Ángel Trías, Vicente de Palacio y E. Cignour, formula un proyecto de guerra contra los apaches, llegando a la  conclusión de que es inconstitucional y que vulnera el orden jurídico pero, para Chihuahua, se trata de respetar la ley o perecer.  (El plan principal consiste en contratar un grupo de mercenarios encabezados por el irlandés, residente en Nuevo México, James Kirker [Santiago Querquer para los mexicanos] y formado por norteamericanos, mexicanos e indios shawnees y delawares [tribus del este]:

1. Se asegura durante cuatro meses a Kirker y hasta 200 mercenarios su subsistencia a razón de 2 pesos diarios al primero, 1 peso a cada uno de los jefes indios y 4 reales a los demás.

2. La suma mensual a que asciende el gasto estará en la capital, Chihuahua, en poder de una persona de confianza designada por Kirker.

3. Se proveerá a Kirker de todo el equipo necesario para iniciar la campaña.

4. Se pagará a Kirker y a sus socios, 50 pesos por cada indio, muerto o prisionero, y 25 por cada india o muchacho prisionero que presente al gobierno.

5. Si al cabo de cuatro meses se considera provechosa la continuación de la campaña, se prolongará el contrato por otros cuatro meses.

6. Si Kirker consigue pacificar, a satisfacción del gobierno de Chihuahua, a las tribus apaches, se le recompensará a él y a sus socios con 25.000 pesos.

7. En el caso de que Kirker perdiera la vida, se indemnizará a su familia con la cantidad de 5.000 pesos.

8. Otras condiciones del contrato, como el destino de los animales recuperados, se discutirán en un acuerdo posterior.

El gobierno aprueba el proyecto llevándolo a la práctica de inmediato con la llegada de Kirker a Chihuahua ese mismo mes de diciembre. El gobierno de Chihuahua cede a los mercenarios el total de los animales que no tengan dueño conocido y la mitad de los marcados que quiten a los apaches siempre que se verifique la acción de guerra por la prisión o muerte de algún indio).

* El 26 ó 27 de diciembre, las autoridades de Janos (Chihuahua) negocian el cese de hostilidades con el chokonen Pisago Cabezón y un pequeño grupo de seguidores. (Mientras las autoridades indican a James Kirker que cese en sus ataques a rancherías apaches mientras duren las negociaciones, informando a Pisago Cabezón que Kirker les atacaría si vuelven a las hostilidades o si abandonan los territorios asignados).

1840

* Durante este año, el jefe apache lipán Cuelgas de Castro y su banda residen en un campamento de búfalos cerca de la aldea de Estacas ([norte de Tamaulipas]. Un mexicano dijo: Sabía que los indios lipanes bajaban de Laredo a Estacas en una fecha tan tardía como 1840. Han matado muchos búfalos y han traído la carne y las pieles para hacer trueque con los mexicanos; y recuerdo haber visto una hembra de búfalo domesticada y entrenada por su jefe Castro para seguir a su montura”).

* El 5 de enero, Kirker y su grupo ataca una ranchería apache en Casas Grandes (Chihuahua) matando a 10 de ellos, capturando a 20 y recuperando 72 cabezas de ganado.

* El 9 de enero, James Kirker y sus mercenarios, atacan a la banda del jefe apache chokonenApache Prisoners Condemned to the Mines of Chihuahua, Mexico (C. Laplante) Pisago Cabezón, que estaba acampado cerca de la Laguna de la Ascensión, en la Sierra Boca Grande (municipio de Ascensión, alrededor de 80 km al norte de Janos, Chihuahua), esperando la ratificación de los acuerdos del 27 de diciembre del año anterior por parte del comandante general de Chihuahua. (Matan a 15 apaches y capturan a otros 19. Después Kirker, va a Janos donde captura a Marcelo, hijo de Pisago Cabezón que está pidiendo la paz llevándole, junto a los otros cautivos, a la ciudad de Chihuahua. Muchos de los apaches que son capturados por los mexicanos son obligados a trabajar en las minas. Otros son trasladados hasta plantaciones, incluso algunas tan lejanas como las del Yucatán. Las mujeres se ven obligadas a servir en las haciendas y los niños, una vez adoptados, se hacen mexicanos. Pisago Cabezón va a las montañas Mogollón [Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico] para reunirse con Mangas Coloradas, a la vez que envía al guerrero Negisle a Janos para hablar con las autoridades sobre su hijo y para saber si todavía había posibilidades para hacer la paz, estando dispuesto a aceptar las condiciones ofrecidas. 

Negisle habló de las muchas veces que Kirker había vendido mosquetes, pistolas, pólvora y cuchillos a los apaches; aprovechándose, como Johnson antes que él, de su amistad con los apaches para sus propios fines. Negisle preguntó cómo obtener la liberación de Marcelo, el hijo de Pisago Cabezón, quien estaba legalmente bajo la protección de las autoridades mexicanas cuando Kirker llegó, lo atrapó de manera ilegal, y lo envió a la ciudad de Chihuahua).

* A principios de año, apaches de Sonora y Chihuahua son, otra vez, convencidos de que se ubiquen en establecimientos de paz, mientras contratan a cazadores de recompensas y mercenarios para cazar a otros apaches. (Localidades de Chihuahua y Sonora realizan individualmente acuerdos de paz con los apaches sin tener en cuenta al gobierno central y a otras localidades. Los apaches unas veces realizan incursiones [como en Santa Eulalia, Aldama y Cusigüirachi {hoy Cusihuiriachi, los tres en Chihuahua} con varios muertos, cautivos y robos de ganado] y otras solicitan la paz.

Algunos ciudadanos de Janos [Chihuahua] fueron acusados y procesados por vender alcohol, armas y municiones a los apaches, por estar prohibido pero a pesar de eso, nunca acabó ese comercio).

* El 11 de marzo, James Kirker nuevamente ataca un campamento apache, ubicado en la Laguna de Santa María ([municipio de Ascensión, Chihuahua]. Mató a seis personas y capturó a 13, recuperando 126 caballos y ocho barriles de aguardiente, botín de robos recientes [aunque el licor es probable que fuese sido traído por comerciantes]).

* El 20 de marzo, una partida de 50 guerreros comanches incursiona cerca de la colonia de San Carlos (municipio de Chihuahua, Chihuahua) matando a seis personas. (Rápidamente se forma un grupo de 20 vecinos y 40 apaches mescaleros teniendo un sangriento encuentro con los comanches. Días después se repite el enfrentamiento entre las mismas fuerzas contendientes. Este caso insólito por esas fechas, se debe a que junto a la colonia de San Carlos hay una ranchería de apaches mescaleros, dirigidos por Espejo, y ante el enemigo común, no dudan en aliarse).

* Durante los meses de abril y mayo, se producen ataques apaches en La Soledad (a chiricahua-raiders-allen-poltunos 96 km de El Paso), en La Candelaria y en Encinillas (todas en Chihuahua).

* El 27 de abril, James Kirker informa desde El Carmen (municipio de Buenaventura, Chihuahua) que ha atacado a una ranchería apache en la Sierra de Terrenates matando a dos de ellos y quitándoles 48 reses, 18 caballos y tres mulas.

* El 8 de mayo, Kirker ataca a los apaches nednais en La Laguna de Santa María (Chihuahua) matando a seis varones, capturando a seis mujeres y a seis niños, y recuperando 121 caballos y mulas, y cuatro barriles de aguardiente. (Durante el resto de la primavera, viaja a través del territorio de los gileños y mimbreños buscando apaches).

* El 16 de junio, el subjefe apache chokonen Matías anuncia en Janos (Chihuahua) que todos los gileños quieren la paz pero que Pisago Cabezón (chokonen) está demasiado viejo y enfermo para viajar a la ciudad de Chihuahua, yendo en su lugar. (Las autoridades de Janos no creyeron a Matías porque Pisago Cabezón tenía la costumbre de no presentarse a las conferencias que prometía asistir. Como todavía tenían a Marcelo, el hijo de Pisago Cabezón, así como a otros apaches capturados por James Kirker, era obvio que Matías estaba en Janos principalmente para obtener su liberación. Además, aprovecharía esta ocasión para evaluar el estado y la fuerza general del presidio. También comerciaría para conseguir comida y licor, ya que ciudadanos de Janos a menudo violaban esa prohibición. El comandante dijo a Matías que daba un ultimátum a Pisago Cabezón para que fuese a Janos, en el plazo de dos semanas, con no más de tres o cuatro guerreros. A menos que Pisago Cabezón estuviese realmente incapacitado físicamente, tenía que estar listo para viajar a Ciudad Chihuahua. Las negociaciones no avanzaron robando los apaches, una semana más tarde, 53 caballos de la manada del presidio, aunque no se supo quienes fueron los autores).

* El 22 de junio, el general Francisco García Conde emite un informe explicando la cancelación del contrato de Kirker, supuestamente, por razones humanitarias.

* En junio, apaches, al parecer guiados por el chihenne Mangas Coloradas, incursionan por el centro de Chihuahua asaltando los pueblos del valle del río Papigochi y de la Alta Tarahumara, como Tónachi, Tejolócachi, Matachí, Coyáchi y Cocomórachi. (En este último pueblo de indios tarahumaras, los apaches entran a saco el 24 de junio, matando a 27 personas, hiriendo a cuatro y llevándose a ocho cautivos además de todos los animales que encuentran. Un grupo armado de Temósachi, que se había formado años antes, sale en su persecución logrando recuperar parte de los caballos robados pese a sufrir la muerte de uno de ellos y tres heridos graves, su comandante Dámaso Bencomo, Sóstenes García y Jesús Moncada. Los apaches vuelven sobre sus pasos, manteniendo Temósachi incomunicado durante varios días).

* El 30 de julio, tropas mexicanas dejan la ciudad de Chihuahua con 10 exploradores shawnees. (Persiguen a una banda apache hasta la Sierra de los Arados [municipio de Ahumada, Chihuahua], matando a cuatro apaches, y capturando 100 caballos y mulas, y 90 cabezas de ganado).

* El 14 de septiembre, la compañía de San Elceario de la prefectura de El Paso, compuesta por 42 soldados y 15 civiles ataca en la sierra del Fierro a una banda de apaches a los que hace retroceder quitándoles más de 400 animales. (Pero al poco rato, otra partida de apaches se une a la anterior, sitiando a los mexicanos y matando a 35 de ellos, quitándoles todo el armamento y los caballos. En el enfrentamiento muere el comandante de la compañía, el capitán Santos Horcacitas. El impacto de esta derrota hace que se abra una investigación que concluye exonerando completamente a los participantes. El gobernador Francisco García Conde dijo: “… los 35 soldados y paisanos que murieron perdieron la vida con el mayor valor, acreditando el honor como unos héroes […] yo no veo otra cosa que un lance desgraciado de aquellos tan comunes en la guerra en que la mayor fuerza destruye a la inferior”).

* El 26 de septiembre, el coronel Moore deja Austin (Travis County, Texas) con dos compañías de 90 voluntarios de Texas, al mando de los capitanes Thomas Rabb y Nicholas Dawson, más 12 apaches lipanes al mando de Cuelgas de Castro. (Fueron hasta donde se encuentra la actual Colorado City [Mitchell County, Texas]. Los exploradores apaches lipanes encontraron un campamento comanche, en una pequeña curva en la orilla este del río. Moore envió 30 hombres al mando del teniente Clark L. Owen a ocupar el acantilado sobre el río y atacó tan pronto como amaneció, cargando directamente contra el campamento, asolando el asentamiento.

Sólo dos guerreros comanches escaparon cogiendo dos caballos que tenían a mano. Mataron a 130 comanches y capturaron a 34 mujeres y niños, además de varios cientos de caballos. Dejaron irse a unos pocos ancianos, hombres y mujeres. Varios hombres de Moore fueron heridos pero ninguno resultó muerto.

El diálogo entre Moore y Cuelgas de Castro hizo pensar que las órdenes principales las dio el jefe apache lipán, quien tomó esa responsabilidad por los errores cometidos por Moore durante el ataque al campamento comanche del año anterior [12 de febrero de 1839]).

* El 28 de septiembre, un grupo de apaches roba seis animales y una gran cantidad de maíz de los campos cercanos a Janos ([Chihuahua]. Al día siguiente llegaron los emisarios del chihenne Pisago Cabezón para pedir la paz, pudiendo ser que su ranchería no fuese la autora de los robos. No se tuvo constancia de la presencia de apaches en Janos o en sus alrededores hasta el mes siguiente cuando desaparecieron 60 novillos de Casas Grandes [Chihuahua], y asaltaron a un pequeño grupo de Janos que iban camino de Sonora para comprar ganado).

* En octubre, los apaches hacen una incursión en Galeana y en la Hacienda del Carmen ([norte de Chihuahua]. Por el sur, hay enfrentamientos en Basúchil, Rosario y Ventanas del partido de La Concepción y en Cerro Prieto del partido de Cusigüiriachi).

* Durante las incursiones de esta época, los apaches están bien armados y con buenas cabalgaduras pudiendo reunir 100 o más guerreros en alguna de ellas, teniendo las tropas mexicanas de Sonora y Chihuahua muchos problemas contra ellos. (Mangas Coloradas se convierte en un importante líder chihenne, identificándosele como líder de los hostiles. Los chokonen se llaman a sí mismos “la gente del sol naciente”; los bedonkohes “de pie frente al enemigo”; los chihennes “la gente pintada de rojo”; y los nednais “gente enemiga”).

1841

* El 4 de enero, muere el coronel José María Arce a manos de una banda apache en el Cañón del Ojito, entre Rosales y la ciudad de Chihuahua.

* El 10 de enero, el señor Morales hace la siguiente proposición en la Cámara de Diputados: Pido a la Cámara se sirva acordar, se presente el señor ministro de Guerra para el día de mañana, informar qué medidas ha tomado el gobierno para contener y castigar la sublevación de los indios, así como a los apaches, que tienen asolado a Sonora”.

* El 5 de febrero, el cura de la parroquia de Yepómera (municipio de Temósachi, Chihuahua), vuelve con el juez de paz de Janos (Chihuahua) con una escolta de 60 auxiliares, cuya vanguardia tiene un breve enfrentamiento con una partida de apaches a los que hace huir. (Pero a causa de la ventisca, un grupo de la escolta se retrasa siendo sitiados y muertos por los apaches. El periódico “La Luna” describe el 2 de marzo el hallazgo de los cadáveres: … encontraron estos desgraciados muertos en un corralito de que había formado un parapeto con sus frazadas y vestidos completos, el cadáver de Marcelino Luján se encontró con una lanzada y el de Laureano tenía siete balazos […] pero se le halló con su arco en la mano lo mismo que sus compañeros, que también tenían sus lanzas y sus carcajes sin flechas…. Como se ve el armamento de la gente de los pueblos era sustancialmente igual al de los apaches y, a veces inferior, cuando éstos adquirían carabinas modernas de los comerciantes norteamericanos).

* El 12 de mayo, un grupo integrado por los auxiliares de San Carlos (municipio de Chihuahua, Chihuahua) y apaches mescaleros, emboscan a una partida de comanches en su regreso al norte de una incursión por el sur y este del estado de Chihuahua. (En la laguna de Mesteñas, cerca de Agua-chile, matan a ocho comanches y a una de sus mujeres, quitándoles 140 caballos. Los mescaleros, acérrimos enemigos de los comanches, exigen que se les entreguen las cabelleras según informa el comandante de San Carlos en su informe militar).

* Entre mayo y junio, una banda de apaches lipanes incursiona por el estado de NuevoApache Raid (Charles Kovalick) León, capturando cinco cautivos. (El 4 de junio, el subprefecto de Salinas Victoria (Nuevo León) escribe un informe al prefecto de dicho lugar, en el que indica que una partida de unos 30 a 40 apaches lipanes ha pasado por el lugar, yendo todos a pie excepto dos que iban a caballo).   

* En agosto, Francisco García Conde, comandante general de Chihuahua, establece la pena de muerte para quien comercie con los apaches o los texanos.

* El 19 de octubre, el periódico “La Luna” elogia a las autoridades de Chihuahua por su actitud frente a los texanos y por no descuidar la guerra contra los apaches. (La derrota de los apaches mescaleros por los comanches es la causa de que, por esas fechas, el departamento sólo haya sido hostilizado por los comanches).

* En noviembre y diciembre, los apaches matan unas 500 personas en sus incursiones por todo el estado de Chihuahua.

* El 14 de diciembre, el diario “La Luna” de Chihuahua informa que los apaches han robado el maíz de Galeana y Namiquipa (ambos en Chihuahua).

1842

* A principios de año, varias bandas apaches residen en Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) recibiendo raciones en Janos y Corralitos (Chihuahua).

* Ese año, Mangas Coloradas aparece en los informes de los mexicanos. (Acampó en la región del río Gila manteniéndose al margen de las negociaciones de paz. Cochise es probable que estuviese cerca de Fronteras [Sonora] durante ese tiempo, con los chokonen Esquinaline e Irigoyen, y con el bedonkohe Teboca. Después Cochise, Teboca y Esquinaline se reunieron con Mangas Coloradas en las montañas de Álamo Hueco [Alamo Hueco Mountains, Hidalgo County, New Mexico].

Es posible que Mangas Coloradas al principio fuese llamado Fuerte. Éste era un importante líder chihenne alrededor de 1813, al mismo tiempo que Mangas Coloradas. Ambos eran de la misma edad. El territorio de Fuerte era Santa Lucia Springs [después conocido como San Vicente de la Cienega y, finalmente, Silver City, Grant County, New Mexico]; las Mogollon Mountains [Grant y Catron Counties, New Mexico]; y Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico], igual que Mangas Coloradas en los años 1840 a 1860.

Fuerte estaba asociado a Pisago Cabezón, el gran líder chiricahua de los años 1830 a 1840, como Mangas Coloradas a principios de 1840. Otros importantes líderes chihennes de los años 1830 como Cuchillo Negro, Ponce e Itán tenían un papel subordinado a Fuerte y a Mangas Coloradas. Los oficiales mexicanos llamaban a ambos “general”, durante los tratados de 1832 y 1843. Ambos preferían estar lejos de los mexicanos, viviendo al modo tradicional apache, lejos de las normas de la vida de los presidios.

El nombre de Fuerte era por su corpulencia. Mangas Coloradas era inusualmente grande para un apache, e incluso para un hombre blanco. Fuerte desapareció de los archivos después de 1837 sin ninguna mención a su muerte mientras las referencias de Mangas Coloradas empezaron en ese momento).

* El 18 de enero, la subprefectura del partido de Galeana (Chihuahua) informa de diversos robos de ganado y muertes de arrieros a manos de los apaches en varias haciendas.

* El 11 de febrero, el periódico “La Luna” de Chihuahua informa de una incursión apache en Galeana ([Chihuahua]. Fueron alcanzados, abandonando lo robado y dándose a la fuga).

* El 19 de febrero, el periódico “La Luna” de Chihuahua informa que dos apaches han atacado la hacienda de la Ramada (municipio de Camargo, Chihuahua) y del robo de reses por parte de apaches en el valle de Galeana (Chihuahua).

* El 28 de febrero, los apaches negocian un “protocolo” con Donaciano Vigil, representante del gobernador de Nuevo México, Manuel Armijo. (Plantean varias demandas relacionadas con los asaltos de James Kirker).

* El 22 de marzo, el periódico “La Luna” informa de los asaltos perpetrados por los Unknown (Guy Manning)apaches y que las pocas campañas hechas contra ellos han resultado infructuosas. (El periódico afirma que la paz momentánea que se disfruta en el departamento se debe a que los bienes existentes no incitan la codicia de los apaches).

* El 28 de marzo, Sam Houston, presidente de la República de Texas, escribe una carta en términos elogiosos, del jefe apache lipán Flacco. (Sam Houston mencionó también al jefe apache lipán Cuelgas de Castro: “Castro, jefe principal de los lipanes, con varios de su tribu, ha estado en visita de negocios, y ahora está de vuelta a su campamento en los alrededores de Austin” [Travis County, Texas]).

* En primavera, los apaches siguen un patrón de paz parcial ya que incursionan en comunidades con las que no tienen acuerdos y comercian con las que sí los tienen.

* El 10 de abril, el jefe apache Vicente (tal vez el nombre español de Mano Mocha), hace de portavoz de 28 jefes apaches, incluyendo los chokonen Pisago Cabezón y Manuel; el chihenne Ponce; y Anaya en unas conversaciones de paz en Janos ([Chihuahua]. Mangas Coloradas se posicionó en contra).

* El 19 de abril, el periódico “La Luna” informa de varias incursiones apaches a los ranchos Zuárez (?), Carrizo (?), Hacienda Corral de Piedras (municipio de Hidalgo del Parral) y Los Charcos (municipio de Hidalgo del Parral); y de la consiguiente persecución. (También informa de la proposición de paz a los apaches mescaleros que comunicó la comandancia general de Nuevo México a la de Chihuahua).

* El 24 de abril, el jefe apache Vicente negocia un acuerdo preliminar de paz en la ciudad de Chihuahua con el comandante general García Conde. (Vicente regresó inmediatamente para informar a Pisago Cabezón [chokonen] y a los demás jefes sobre el tratado correspondiente. Los 28 jefes esperaban a Vicente con sus rancherías en la región del río Gila [sur de Arizona y New Mexico]. Las rancherías de los subjefes apaches Torres [hermano del chokonen Manuel], Francisco, Antonio, Negrito [nednai] y Cigarrito [chihenne] estaban cerca de Janos [Chihuahua] cuando todavía no se había concretado el acuerdo de paz).

* El 23 de mayo, los chokonen Pisago Cabezón y Manuel envían a Janos (Chihuahua) al apacheApache Beauty (James Ayers) Vicente junto a dos mujeres y siete guerreros para continuar las negociaciones. (En ese momento, la guarnición de Janos sólo contaba con unos 20 hombres y los emisarios apaches fácilmente podían darse cuenta de eso. Por otra parte, los apaches demostraron que desconfiaban de los mexicanos. Incluso la noche que pasaron en Janos, estaban constantemente en guardia. A la mañana siguiente, temiendo una traición de los mexicanos, ensillaron sus caballos y se trasladaron a poca distancia de la localidad. Mónica, una de las mujeres apaches que participaba en las negociaciones porque hablaba con fluidez español, afirmó después que se marcharon por temor a ser traicionados y retenidos como cautivos).

* A mediados de junio, el chihenne Mangas Coloradas guía una incursión por Sonora.

* En julio, Mangas Coloradas regresa de la incursión por Sonora dirigiéndose hacia el río Gila (sur de Arizona y New Mexico).

* El 4 de julio, los apaches gileños concluyen un tratado de paz en Janos ([Chihuahua]. Los chokonen Pisago Cabezón y Manuel; el chihenne Ponce; Anaya; Vicente, y otros jefes menores, representaron a otros subjefes como Jasquedegá, Jasquiatil y Nachindo, comprometiéndose las autoridades a proporcionar víveres y suministros, mientras Mangas Coloradas siguió incursionando, no tomando parte en el tratado. Negrito [nednai], Vívora, Francisquillo, Torres [chokonen] y Cristóbal aceptaron las condiciones de las autoridades de Galeana [Chihuahua] mientras otros jefes firmaron acuerdos con otras localidades como El Paso del Norte [hoy Ciudad Juárez]; El Carrizal [municipio de Ahumada]; Agua Nueva [municipio de Rosales] y San Buenaventura [municipio de Buenaventura]; todos en Chihuahua, donde se establecieron. La mayoría eligió Janos para establecerse y a Manuel como su nuevo “general” porque Pisago Cabezón era demasiado viejo).

* El 9 de julio, Francisco García Conde, gobernador y comandante general de Chihuahua finaliza un tratado en El Paso del Norte (hoy Ciudad Juárez, Chihuahua) con 16 jefes apaches mescaleros (el principal José María, y los subjefes Simón, Vueltas, Cuchillo Negro, Sigalito, Pluma, Paranquita, José Largo, Santos Órgano, Chino, Cuentas Azules, Sanapá Varela, Sanapá Ronquillo, Estrellita, Salazar y Cuchillo).    

* El 14 de julio, algunos seguidores de Mangas Coloradas incursionan por Corralitos ([municipio de Casas Grandes, Chihuahua]. El chokonen Manuel se une a las tropas que les persiguen convenciéndoles que devuelvan el ganado robado).

* El 23 de julio, los jefes apaches Vívora y Francisquillo llegan a Galeana (Chihuahua), con más de 30 guerreros y tres o cuatro mujeres para cumplir con el tratado de paz con el estado de Chihuahua y residir allí. (En ese momento estaban en Galeana, Vicente [que se había trasladado desde Janos, Chihuahua]; Rosario [también llamado Calabazas]; y El Rapado. Todos estaban acampados en las inmediaciones del Valle de San Buenaventura [municipio de Buenaventura, Chihuahua]. Todavía no habían llegado las rancherías de Torres [chokonen] ni de Cristóbal, aunque las autoridades mexicanas les consideraba en paz. Sólo unas pocas rancherías todavía estaban en guerra. Cada vez era más evidente que los asaltantes no eran los que se habían establecido en paz. Partes de las rancherías de Mangas Coloradas y Soquilla se supo que estaban operando en el distrito de Janos. Mangas Coloradas, que apareció en ese momento como un jefe importante, pudo ser el mismo que anteriormente se llamaba Fuerte. Tenían la misma edad que Fuerte, quien participó en el tratado de 1832; pero no hay absolutamente ninguna constancia de ello. Fuerte desaparece de la escena y surge Mangas Coloradas, quien acampado en el río Gila demostró poco interés por hacer la paz con los mexicanos. Su aliado Soquilla, que había residido en Janos de forma continua desde 1816 hasta 1831, y ahora considerado jefe por primera vez, comenzó a pedir la paz con los demás. Pero luego cambió de opinión y se trasladó de nuevo a la parte alta del río Gila para reunirse con Mangas Coloradas, al menos por un tiempo. Además, una partida apache incursionó en el distrito de Janos llegando desde el territorio de los apaches coyoteros White Mountain. Pero, independientemente de quiénes fueron los autores, los gileños respetaron los acuerdos hechos con los mexicanos).

* El 24 de julio, el chokonen Manuel llega a Janos (Chihuahua) con varios hombres y mujeres y con la mayor parte del ganado robado la semana anterior, supuestamente, por apaches de Mangas Coloradas. (Después de otros robos en Janos, Manuel y López detuvieron a un guerrero con novillos robados, y poco tiempo después unos apaches capturados, fueron declarados culpables de los robos, y que sin duda, pertenecían a la ranchería de Mangas Coloradas).   

* El 5 de agosto, el prefecto de Chihuahua realiza un informe al gobierno del mismo departamento que dice: Las parcialidades de apaches gileños que por vejez y renuncia de Pisago Cabezón tienen por jefe a Manuel [los dos chokonen], han celebrado ayer con el Excmo. Sr. gobernador tratados idénticos a los que estipularon los mescaleros de Sacramento y Aguanueva” ([los dos en el municipio de Chihuahua]. Notifica que las incursiones recientes son de otras parcialidades de apaches y que se están haciendo todos los esfuerzos por pacificarlos. Sin embargo, Pisago Cabezón mantuvo su influencia que fue fundamental para atraer a otros apaches a la paz.

Manuel, que siguió teniendo un papel destacado en las negociaciones, tenía gran experiencia en el trato con los mexicanos. Su padre había sido el jefe chokonen Coyote y, aunque no nació en Janos, fue criado allí a comienzos del siglo. También fue uno de los 26 jefes participantes en el tratado de paz de 1834.

Anaya, fue importante en el tratado actual porque en ese momento actuó como jefe. Vivió en Janos en la década de 1820; y no fue visto más a partir de la primavera de 1844.

Ponce [o Poncito], que llegó a ser un jefe chihenne importante entre los apaches gileños en la década de 1850, estaba empezando a ganarse su reputación como líder.

Otros jefes menores eran Zozaya [conocido durante cuatro años, principalmente en el Carrizal, municipio de Ahumada, Chihuahua], y Coyante [conocido como apache pacífico en Janos durante los próximos dos años]. Jasquiatil y Nachindo, pudieron ser sólo jefes de guerra.

Torres [hermano de Manuel e hijo del fallecido líder chokonen Coyote] fue conocido en la zona de Janos y Galeana hasta 1846 en que murió. Cristóbal [hijo del chihenne Cigarrito] generalmente vivió en el Carrizal aunque finalmente se estableció en la Hacienda del Carmen.

Antonio [probablemente el Antonio Charro que vivió en Janos durante la década de 1820] fue conocido como jefe a principios de 1840 hasta la última referencia que se tiene de él, en 1850; vivió en Galeana durante ese período de paz.

Negrito [nednai] vivió en Janos desde 1810 hasta 1831, y regresó en 1842, aunque en ese momento frecuentó muchas veces Galeana; su última referencia fue en Corralitos en 1849).

* El 12 de agosto, la comandancia general de Chihuahua realiza un informe al ministro de Guerra presentando dos actas por las cuales, dos jefes apaches solicitaron tratados de paz, una celebrada en el valle de San Buenaventura, el 12 de julio; y otra, en la Hacienda de Nuestra Señora del Carmen, el 15 de julio (los dos en el municipio de Buenaventura, Chihuahua).

* El 14 de agosto, el chokonen Pisago Cabezón va a Janos (Chihuahua) para quejarse deapache-roy-andersen la entrada de tropas de Sonora en Chihuahua en busca de apaches. (Allí se encontraba el coronel José María Elías, recién nombrado segundo oficial en la comandancia general de Sonora. Elías envió un mensaje a sus soldados para que no atacasen a los apaches que en Janos estaban en paz. La entrada en Chihuahua de tropas de Sonora complica la aplicación del tratado de paz en Janos. Los apaches pacíficos que vivían en Fronteras [Sonora] habían avisado a los de Janos que los soldados iban hacia allí. Unos 200 apaches huyeron al norte de la Sierra de Álamo Hueco [Alamo Hueco Mountains, Hidalgo County, New Mexico] y al Valle de las Ánimas [Animas Valley, Hidalgo County, New Mexico] para refugiarse de las tropas mexicanas. Tras la orden del coronel Elías, los soldados volvieron a buscar otras rancherías de apaches hostiles, pero sin éxito, marchando a Bavispe [Sonora]. Cuando los soldados se retiraron, los apaches hostiles siguieron cometiendo robos y depredaciones. 

Con el nuevo tratado, los apaches acordaron aceptar la autoridad suprema de la nación mexicana; ayudar a los militares mexicanos contra los apaches hostiles; comerciar libremente con los ciudadanos mexicanos; intercambiar cautivos con los mexicanos; registrar y calificar su ganado; vivir donde les dijeron las autoridades mexicanas; solicitar permisos cuando querían viajar; y lo más importante, recibir raciones regulares. Cada cabeza de familia obtendría tres almudes [2,277 kg] de maíz, dos paquetes de cigarrillos, un piloncillo [dulce], medio puñado de sal, y una ración de carne cada dos semanas, cambiado al final cada semana).

* El 15 de agosto, el jefe apache Anaya recibe las primeras raciones en Corralitos (municipio de Casas Grandes, Chihuahua), mientras Pisago Cabezón recibe las suyas en Janos (Chihuahua) el 5 de septiembre. (Por razones desconocidas los chokonen Manuel y Pisago Cabezón esperaron más de lo esperado para ubicarse en los presidios; quizá estaban esperando a Vicente, que estaba interno en el hospital militar de la ciudad de Chihuahua por una vieja herida en el costado que se le había inflamado por una pelea tras un consumo excesivo de alcohol. Los intercambios de cautivos, el registro del ganado apache y de los censos de cada ranchería no podían llevarse a cabo hasta que Manuel y Pisago Cabezón llegaran y dieran su aprobación. La situación se hizo especialmente delicada cuando los mexicanos trataron de determinar qué animales podían mantener los apaches mientras confiscaban las adquiridas en los últimos robos. Los apaches consideraban legítimos el botín de guerra, mientras los rancheros mexicanos reclamaban que les devolvieran su ganado).

* También el 15 de agosto, Sam Houston, presidente de la República de Texas, nombra a James Houston Grant, agente de los apaches lipanes.

* El 26 de agosto, el periódico “La Luna” de Chihuahua informa que los apaches han asaltado la hacienda de San José Babícora (municipio de Gómez Farías, Chihuahua) llevándose todos los bueyes.

* El 29 de agosto, los jefes chokonen Pisago Cabezón y Manuel, acuden con 132 apaches, entre ellos 32 hombres a Janos (Chihuahua).

* El 7 de septiembre, un editorial del periódico “La Luna” de Chihuahua habla de la paz firmada con grupos de apaches mescaleros y gileños, pronosticando una disminución de las hostilidades.

* En septiembre, el jefe chihenne Mangas Coloradas y su gente están en zonas de los ríos Gila y San Francisco (Arizona y New Mexico).

* En otoño, varias bandas apaches se congregan en los asentamientos de El Paso del Norte (hoy Ciudad Juárez), El Carrizal (municipio de Ahumada), Agua Nueva (municipio de Rosales), Galeana, San Buenaventura (municipio de Buenaventura) y Janos ([todos en Chihuahua]. Mangas Coloradas y Cochise permanecieron en las Alamo Hueco Mountains [Hidalgo County, New Mexico] hasta octubre. Desde allí hacían incursiones y a la vez, enviaban espías a Janos y Fronteras [Sonora] para saber cómo estaban los apaches que estaban en paz. El jefe Ronquillo también incursionaba desde el distrito del Carrizal [municipio de Ahumada, Chihuahua]).

* El 1 de octubre, el censo oficial de apaches en Janos (Chihuahua) registran a 304 personas, aunque sólo alrededor de la mitad reciben raciones. (Coyante, Manuel y Pisago Cabezón, así como un nuevo nombre, Fusilito [en Janos desde el 15 de agosto de 1842 y permanecería hasta enero de 1844] fueron los principales jefes de Janos y acamparon cerca. La ranchería de Anaya se quedó cerca de Corralitos [municipio de Casas Grandes, Chihuahua]. Los chokonen Manuel y Pisago Cabezón fueron tratados con privilegio, obteniendo todo lo que pidieron, que no excedió de 20 pesos de valor cada uno).

Los jefes apaches Antonio Charro, Negrito [nednai], Rosario, Serrano [única referencia a este apache como jefe] y Torres [chokonen] no estaban lejos del Valle de San Buenaventura [municipio de Buenaventura, Chihuahua]. Desde el Cañón de San Diego [municipio de Casas Grandes, Chihuahua], Torres notificó a las autoridades mexicanas que algunos guerreros habían pasado por allí con una gran manada de ganado robado en Sonora. Vívora, ahora muy enfermo, se encontraba en las inmediaciones de Casas Grandes. Chato había pedido permiso para hacer un viaje a la zona de Namiquipa [Chihuahua], pero no salió. Francisquillo recibió permiso para hacer un viaje a la ciudad de Chihuahua, pero se trasladó a la Sierra de la Escondida [municipio de Coyame, Chihuahua] desde donde fue a Casas Grandes).

* El 3 de octubre, la comandancia general de Chihuahua informa al ministro de Guerra y Marina: Se goza de tranquilidad pública. Los comanches, que en su retirada tocaron esta demarcación, fueron totalmente escarmentados. Hubo pequeños robos que se atribuyeron a los apaches pero en realidad fueron hechos por ladrones que ya han sido castigados. El jefe apache Gómez se une a la persecución de los comanches”.

* Los días 17, 24 y 31 de octubre, Cochise aparece con su esposa y un hijo en las listas Cochise (Unknown)de raciones de Janos ([Chihuahua]. Janos era uno de los lugares preferidos por los apaches para comerciar y recibir raciones. Este comercio en el que se hallaban involucradas las mismas autoridades locales realmente se puede clasificar como contrabando. Por otra parte al igual que habían hecho los españoles, las autoridades mexicanas llevaban listas con las fechas en las que figuraban las personas a quienes les entregaban raciones. Por ejemplo, se sabe que la banda de Pisago Cabezón acudía a menudo a Janos y que junto a este importante jefe y otros miembros de la banda, en octubre un tal Cuchise y su mujer recibieron raciones. Se puede deducir que se trata de Cochise, probablemente en aquella época líder de un pequeño grupo familiar dentro de la banda de Pisago Cabezón.

No obstante, en esta época, las relaciones entre los apaches y mexicanos eran inestables y algunos de los grupos de los chiricahuas consideraban la posibilidad de robar ganado a los pueblos de Chihuahua incluyendo Janos. En marzo, un minero llamado Juan Chaimos advirtió a Robert McNight que se notaba un movimiento de apaches fuera de lo normal en la zona de la Sierra de la Escondida [municipio de Galeana, Chihuahua]. Además se habían visto unos 60 apaches dirigiéndose a Janos, temiéndose que tuviesen la intención de llevarse algunos animales de la caballada de aquel presidio. Otros pueblos en peligro eran Galeana, Casas Grandes, Corralitos [municipio de Nuevo Casas Grandes] y Valle de San Buenaventura [municipio de Buenaventura]. Sin embargo, con la oportuna entrega de raciones a los apaches y la reanudación del comercio con los chihuahuenses la situación volvió a la normalidad durante algún tiempo).

* A principios de noviembre, aparentemente Cochise se va de Janos (Chihuahua) que no vuelve a solicitar raciones hasta julio del próximo año. (El goteo de apaches en Janos continuó. Muchos apaches vinieron de Fronteras [Sonora] donde habían recibido raciones pero al haber resultado muertos algunos de ellos a manos de mexicanos, perdieron la confianza en los funcionarios de Sonora.  

El comandante de Janos elogió a los apaches establecidos bajo los jefes Anaya, Manuel [chokonen] y Coyante. Anaya, ahora acampado en la Sierra del Pajarito [municipio de Casas Gandes, Chihuahua], cerca de la Hacienda de Ramos, no había hecho ninguna demanda a las autoridades mexicanas. Manuel y Coyante simplemente querían permiso para pasar el invierno en la Sierra de las Burras [municipio de Chihuahua, Chihuahua] donde recolectaban plantas silvestres y había abundante leña. Prometieron que cuando se encontraran con rancherías hostiles conseguirían que aceptasen la paz con los mexicanos.

Algunos apaches no estaban contentos con las nuevas disposiciones. Torres, ahora de vuelta en Janos, estaba descontento y se fue del presidio. Probablemente pasó algún tiempo con Vívora o Pisago Cabezón. Éste último, después de las negociaciones y un corto tiempo en Janos, casi nunca apareció por allí. En ese momento, los apaches se enteraron que las autoridades de Sonora estaban de nuevo preparando otra campaña contra ellos).

* En noviembre, tiene lugar una operación militar de milicianos texanos contra asentamientos mexicanos cerca del Río Bravo para contrarrestar las tres incursiones realizadas anteriormente por los mexicanos en Texas. (Esta expedición fue llamada Somervell [por su comandante, el general Alexander Somervell], o Mier [por la batalla de la ciudad de Mier]. Con los texanos iba un grupo de apaches lipanes al mando de Flacco. A mitad de la campaña, Somervell vió que había pocas posibilidades de éxito por lo que ordenó regresar. El capitán W. S. Fisher, apelando a una ley texana que decía que las tropas voluntarias podían nombrar a sus comandantes, siguió adelante con parte de los hombres [al final serían capturados].   

Con los hombres de Somervell que se retiraban iban los apaches lipanes. Flacco envió a sus guerreros, al mando de Luis, con la mayor parte de los caballos que habían quitado a los mexicanos, hacia sus rancherías. Flacco se quedó con un viejo apache lipán sordomudo llevando, junto a un mexicano y un hombre llamado Rivas, 30 ó 40 caballos más. Cuando estaban acampados cerca de San Antonio [Bexar County, Texas], Rivas y el mexicano mataron a Flacco y al viejo sordomudo, llevándose los caballos al este de Texas y Louisiana).

* El 3 de diciembre, Antonio Comadurán, comandante del presidio de Tucson (Pima County, Arizona) refleja en un informe los problemas existentes entre los “apaches mansos” (quienes continuaban prestando una valiosa ayuda a los mexicanos) y los papagos ([enemigos tradicionales de los apaches y por tanto aliados de los españoles]. El día anterior, los responsables de los pueblos de Santa Ana, Santa Rosa y Sofía, con un gran número de papagos armados entraron al presidio por los claros que había en la muralla [que estaba en bastante mal estado] e informaron a Comadurán que los “apaches mansos” habían robado 14 caballos de su pueblo de San Xavier del Bac. En realidad se trataba de una incursión de apaches hostiles que se retiraron rápidamente con los animales robados. Los papagos se lanzaron en su persecución siguiendo las huellas de los ladrones hasta un punto donde el rastro se juntaba con unos “apaches mansos”. Según se pudo saber, cinco de éstos habían salido a cazar y los papagos confundieron sus huellas con las de los atacantes. Como resultado de ello Comadurán tuvo que ordenar tocar  generala y sacar a la tropa para evitar que los papagos atacasen el poblado de los “apaches mansos”).

1843

* Durante este año, Chihuahua y Sonora tienen varias disputas por la incapacidad de distinguir entre apaches pacíficos y hostiles, teniendo lugar varios enfrentamientos entre mexicanos y apaches hostiles. (Los apaches que están en paz en Chihuahua incursionan por Sonora comerciando su botín en Chihuahua. Los apaches que reciben raciones en Janos [Chihuahua] aparecen como responsables de las incursiones en Sonora. También surgen frecuentes disputas en los asentamientos entre civiles mexicanos y apaches. En Chihuahua, los apaches incursionan con menos frecuencia que en el pasado).

* En enero, el jefe apache chokonen Torres regresa a Janos (Chihuahua) para instalarse otra vezCanyon Watch (Roy Andersen) allí. (Pidió que el comandante general de Sonora sea informado de que los apaches que estaban en paz en Janos no tenían nada que ver con las recientes incursiones en ese estado, y que el comandante de Sonora aprenda a distinguir entre apaches pacíficos y los hostiles. Mariano Monterde, comandante general de Chihuahua, aseguró a Torres que los soldados de Sonora no podían atacar a los apaches que estaban en paz en ese estado. Torres, aparentemente satisfecho, volvió a quedarse, pidiendo ayuda para los miembros de su ranchería para empezar a cultivar. Él y Manuel querían parcelas en el Rancho de San Diego [municipio de Guerrero, Chihuahua], lugar que consideraban suyo debido a que su padre, Coyote, había sido “legalmente propietario” anteriormente. Torres y Manuel dijeron que iban a hacer la guerra a los “malos” apaches que se negaban a aceptar la paz.

Llegaron más rancherías de los jefes Baboso, Bizcocho, Carabinero, Naperú y, finalmente, incluso Soquilla. Baboso vivió en Janos desde diciembre de 1810 hasta la primavera de 1831; ahora volvió como jefe, permaneciendo allí hasta enero de 1844. El nombre de Bizcocho apareció en Janos sólo a principios de 1843 y no se mencionó más. Carabinero estuvo en Janos en la década de 1820 y permaneció allí durante esta nueva etapa de paz hasta 1844, cuando no apareció más. Naperú residió en Janos de 1826 a 1831, encontrándose en la zona de Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico] a mediados de la década de 1830. Él y Soquilla permaneció en Janos hasta enero 1844).

* A finales de enero o principios de febrero, los jefes chihennes Mangas Coloradas, Itán y Cuchillo Negro, y el bedonkohe Teboca se reúnen con Vicente Sánchez Vergara, comisionado de paz por Janos (Chihuahua) para entablar conversaciones. (Acordaron con él que llevarían a su gente a Janos en marzo).

* El 3 de febrero, el diario “El Voto de Sonora” informa que una banda apache incursiona en las inmediaciones de Cucurpe (Sonora), matando a cuatro personas y llevándose un cautivo.

* También el 3 de febrero, el teniente coronel mexicano Juan José Galán firma un tratado de paz de nueve puntos con seis jefes comanches, mediante el cual, uno de ellos estipula que mediarán para que cados y apaches lipanes firmen la paz con los comanches y se entreguen sus respectivos cautivos.

* El 17 de febrero, el periódico “El Voto de Sonora” informa de la derrota de una partida de apaches que había incursionado por las inmediaciones de Cucurpe (Sonora).

* El 6 de marzo, un informante apache en Janos (Chihuahua), Tayachil (hijo de José Mentira) dice que sólo los apaches que están con el chokonen Manuel en la Sierra del Pajarito (municipio de Buenaventura, Chihuahua) todavía estaban en paz. (El chokonen Pisago Cabezón; los chihennes Itán y Mangas Coloradas; el bedonkohe Teboca; y El Negro estaban ahora en la Sierra de las Burras [municipio de Chihuahua, Chihuahua] y resueltos, con ayuda de apaches coyoteros White Mountain y navajos, de reanudar las hostilidades. El acuerdo de paz en Janos terminó).  

* El 21 de marzo, el juez del pueblo de Opodepe (Sonora) comunica que los vecinos atacaron a un grupo de apaches en la sierra de San Antonio (cerca del municipio de Imuris, Sonora) y que una partida salió hacia el Puerto del Tajo (?) persiguiendo a otro grupo de apaches.

* Del 28 de marzo al 1 de abril, los jefes chihennes Mangas Coloradas, Itán y Cuchillo Negro, y el chokonen Teboca negocian en Janos (Chihuahua), con el gobernador del estado, José Mariano Monterde. (El 30 de marzo se establecieron en paz en Janos. Los mexicanos descubrieron que algunos apaches de las rancherías de los chokonen Pisago Cabezón y Manuel se llevaron ganado de Janos. Acusaron a Selgas de robar un caballo de un soldado pero resultó que lo había comprado a un apache del establecimiento del Carrizal [municipio de Ahumada, Chihuahua]. Los apaches Torres [chokonen], Francisquillo, Charro y Negrito [nednai] también estaban implicados en robos. Animales robados en el sur, en Cusihuiriáchic [municipio de Cusihuiriáchi, Chihuahua] aparecieron en el norte, en la Hacienda del Carmen [municipio de Buenaventura, Chihuahua], el Carrizal y Janos.

Poco después de que los chihennes Mangas Coloradas e Itán se establecieran en Janos, Delgadito con su gente incursionó en El Paso del Norte [Ciudad Juárez, Chihuahua]; matando a varias personas y llevándose una manada de mulas al Carrizalillo [municipio de Chihuahua, Chihuahua]. Madrigal, comandante de Janos, presionó a Mangas Coloradas para encontrar a los culpables y a los animales robados, accediendo a esa petición pero, al parecer, sin éxito. De hecho, según los informantes apaches en Janos, algunos de los apaches de la redada eran miembros del grupo de Mangas Coloradas.

Delgadito fue miembro de la ranchería de Itán siendo un jefe chihenne importante en la década de 1850, estando en Janos sólo un par de veces). 

* A mediados de abril, y después de que las autoridades de Sonora se quejaran de más incursiones apaches de Chihuahua, el teniente Sánchez Vergara llevó a Manuel, a Mangas Coloradas y a varios soldados a Sonora para investigar. (El problema no disminuyó, habiendo en Chihuahua continuos rumores de campañas de tropas de Sonora. De hecho, una circular emitida en marzo por la comandancia general de Sonora decía que una campaña de los presidios de Fronteras [Sonora], Santa Cruz [Santa Cruz County, Arizona] y Tucson [Pima County, Arizona], será enviada en agosto a patrullar las rutas de entrada y salida de las bandas atacantes apaches y luchar contra ellos hasta ser totalmente derrotados).

* El 5 de mayo, la “Revista Oficial de Chihuahua” informa que el general Monterde ha logrado que el jefe Mangas Coloradas firmase la paz. (Mangas Coloradas, Pisago Cabezón y Teboca se unietron al alférez José Baltasar Padilla para perseguir a unos apaches que habían robado 19 cabezas de ganado. Después de una marcha de unos 145 km hasta Agua Hueca [Alamo Hueco Mountains, Hidalgo County, New Mexico] los alcanzaron. Cuando los soldados fueron a recuperar los animales robados, los apaches cogieron sus armas pensando que los jefes apaches venían en su ayuda. Mangas Coloradas amonestó a los culpables instándoles a devolver los animales robados inmediatamente; diciendo que no iba a dar marcha atrás en su promesa de paz, afirmando que los culpables debían ser castigados. 

Pisago Cabezón también se mostró muy enojado con su hijo, uno de los que habían cometido el robo, declarando que debía morir por granuja y que estaba muy avergonzado. Según un informe mexicano, otros jefes también presentes amonestaron a los culpables.  Madrigal, el comandante de Janos, censuró severamente a algunos de los mexicanos perseguidores [un soldado y nueve ciudadanos] por su impetuosidad, alabando a los apaches, citando a El Cochi, El Chino, Lunes, Juan, El Negrito de Carretas, José Mentira y El Trigueñito. Habían plantado cara a los ladrones con valentía, haciéndoles saber de manera inequívoca que tenían que devolver el botín, y que morirían antes de partir sin los animales. Tras el regreso del alférez Padilla a Janos, Mangas Coloradas reafirmó su acuerdo de paz con los mexicanos.

Más tarde, Mangas Coloradas notificó a Manuel, quien a su vez le dijo al comandante de Janos, que ocho apaches del establecimiento de paz de Fronteras [Sonora] y cuatro de Janos [Chihuahua] planeaban incursionar por Janos. Después de varios robos, Manuel y Chinaca ayudaron a los mexicanos a recuperar algunos de los animales. Chinaca [que había estado por los alrededores de Janos desde 1827 pero, posiblemente, procedía de Bavispe {Sonora}, y que estaba en Janos desde septiembre de 1842 hasta principios de 1844, cuando murió de viruela], cooperó con los mexicanos durante este período de paz).

* El 31 de mayo, una delegación de apaches, entre ellos Mangas Coloradas (chihenne), Manuel (chokonen), Torres (chokonen), Anaya y Chinaca, de Janos (Chihuahua); y Zozaya, del Carrizal (municipio de Ahumada, Chihuahua) se dirigen al comandante de Janos para realizar una protesta. (En el pasado, ellos fueron acusados, porque los mexicanos no supieron distinguir entre buenos y malos apaches, siendo empujados a la guerra por la traición mexicana. Ahora pidieron al gobierno, bajo cuya protección se encontraban, hacer justicia y que castigasen a los mexicanos que habían matado a seis apaches gileños que estaban en paz en Fronteras [Sonora]. Esos apaches estaban dentro del presidio, cuando un grupo de apaches coyoteros White Mountain robó unos caballos de los soldados. Siete apaches gileños fueron con los soldados mexicanos tras los asaltantes. Cuando recuperaron los caballos robados, los mexicanos cayeron sobre ellos y mataron a seis; el otro apache escapó saltando detrás de la silla de un mexicano que lo llevó a un lugar seguro. El comandante general de Chihuahua interpuso una queja ante su homólogo en Sonora y dio instrucciones al comandante de Janos para que informara a Mangas Coloradas y Manuel de lo sucedido. En represalia, Mangas Coloradas y Pisago Cabezón atacan Fronteras, matando a dos personas e hiriendo a otra).

* El 9 de junio, el periódico “El Voto de Sonora” publica que el coronel Francisco Narbona ha rescatado en Santa Cruz (Sonora) 60 animales robados por los apaches.

* El 16 de junio, el periódico “El Voto de Sonora” informa que Negrito, representante de los apaches gileños de Chihuahua y Matías, de los apaches mogolloneros de Sonora, fueron a la capital de Sonora a solicitar la paz al comandante general, José Urrea. (El teniente Antonio Sánchez Vergara, “agente de los apaches“, nombrado por el gobierno para trabajar con los apaches en el tratado de paz, acompañó a Matías, Negrito [nednai] y Marcelo a Sonora para ver al comandante general, José Urrea. Los jefes prometieron mantener la paz con ese estado y ayudar a los mexicanos a defender Sonora contra sus enemigos, sobre todo contra los apaches coyoteros White Mountain y Pinal San Carlos. A pesar de ese acuerdo, el comandante general de Chihuahua pronto hizo una nueva denuncia contra Sonora. Muchos ciudadanos de Sonora amenazaban con invadir Chihuahua y atacar a los apaches que estaban allí bajo su protección).

* El 23 de junio, un informe oficial relata los robos cometidos por los apaches de Fronteras (Sonora) y de otros que reciben raciones en el presidio de Janos ([Chihuahua]. En las partidas que salen en su persecución jefes apaches gileños y mogolloneros, quienes obligan a los asaltantes a devolver el botín. El jefe chokonen Manuel pide que estos sucesos no alteren los tratados de paz).

* El 24 de julio, el apache chokonen Cochise recibe raciones y suministros en Janos (Chihuahua).

* En agosto, un grupo de apaches chiricahuas guiados por Yaqui incursiona por UnknownFronteras (Sonora), llevándose caballos, mulas y cautivos mexicanos a Janos (Chihuahua) para cambiarlos por alcohol.

* El 13 de agosto, Gerónimo aparece en las listas de racionamiento de Corralitos ([municipio de Ignacio Zaragoza, Chihuahua]. A esa edad, 20 años, ya era conocido por el nombre de Gerónimo entre los mexicanos y entre los apaches. Había combatido durante tres años en muchas incursiones y enfrentamientos que determinarían su talla).

* El 9 de septiembre, Yaqui incursiona otra vez por Sonora, matando a siete hombres a 16 km al sur de Fronteras (Sonora).

* El 10 de septiembre, se informa del diario de la campaña emprendida desde Tucson (Pima County, Arizona) por el coronel Antonio P. Narbona contra los apaches. (En diversas acciones mueren 12 apaches premiándose a los apaches “pacíficos” por su colaboración en la campaña).

* El 22 de septiembre, el periódico “El Voto de Sonora” informa de las órdenes dadas al subprefecto de Sahuaripa (Sonora), al de Moctezuma (Sonora), al de Arizpe (Sonora), al de San Ignacio (municipio de Nogales, Sonora), al comandante del escuadrón de auxiliares Juan Mungui, y a los jueces de paz de Rayon (Sonora) y Opodepe (Sonora) para que manden partidas a recorrer, al mismo tiempo, todos los escondites apaches. (Se les indica la ruta que debe seguir cada uno, ordenándoles que permanezcan de 8 a 10 días en cada sitio para desalojar a los apaches).

* A finales de verano, Mangas Coloradas y Pisago Cabezón dejan las Alamo Hueco Mountains (Hidalgo County, New Mexico) para ir a las Burro Mountains ([Grant County, New Mexico]. En esa época, no incursionan por Chihuahua porque se consideran en guerra con Sonora).

* En otoño, apaches chiricahuas de Galeana (Chihuahua) se van, a causa de una epidemia de viruela, a Janos (Chihuahua) donde tal vez unos 800 chiricahuas reciben raciones. (Ante la falta de suficientes raciones y haber pocos soldados, surgen problemas. Algunos apaches de Janos incursionan en Sonora).

* En otoño, David Pyron (capitán de la República de Texas), Donovan, John Gravis, Jim Berry y Harrell se dirigen a Brushy Creek (Williamson County, Texas) a un lugar llamado Kinney’s Fort, para cargar el maíz de un pequeño campo que habían cultivado en ese lugar. (Después de cargar el carro y emprender el regreso, fueron atacados por unos 50 apaches lipanes a pocos kilómetros de la ciudad de Austin [entonces un simple poblado]. Antes del ataque había llovido mucho, humedeciendo las armas y dejándolas inservibles. Un apache lipán atravesó con su lanza el cuerpo de Pyron matándolo al instante. Seguidamente murió Donovan pero los otros tres lograron ocultarse en un bosque cercano. Llegaron a Austin y contaron lo ocurrido saliendo inmediatamente un grupo en persecución de los apaches lipanes sin llegar a alcanzarlos).    

* Del 27 de noviembre al 25 de diciembre, Cochise, Reyes y Ponce están en Corralitos ([municipio de Casas Grandes, Chihuahua]. También está allí Coyuntura, uno de los hermanos de Cochise).

* En diciembre, el capitán Teodoro Aros, comandante del presidio de Fronteras (Sonora) es informado de que el pueblo de Cuquiarachi había sido atacado por apaches. (Aros acude con 30 hombres pero cuando llegan los asaltantes ya se han retirado llevándose cautivo a un muchacho. Los habitantes del pueblo dicen haber reconocido a varios de los apaches como los que residen en Janos [Chihuahua]).

1844

* El 27 de enero, Mangas Coloradas lidera un grupo de guerreros que entra en Sonora The Trackers (Shannon Stirnweis)desde Nuevo México. (La partida se compone de chokonen, bedonkohes y unos chihennes del grupo de Itán. Los jefes chokonen Esquinaline, Teboquita y Delgado están entre ellos. Primero atacan a los indios ópatas y luego, el 7 de febrero, atacan Fronteras [Sonora] hiriendo a tres hombres, capturando dos niños y llevándose 200 caballos. Más tarde Mangas Coloradas cambia a los dos niños por suministros, comercian en Batepito [Sonora] y la partida se separa).   

* En enero y febrero, decae el establecimiento de paz Janos (Chihuahua), aunque otros apaches todavía residen en otros establecimientos. (A partir del 1 de febrero, la mayoría de los apaches, simplemente dejaron de presentarse a sus raciones. 

El 2 de febrero, el teniente Sánchez Vergara, en compañía del apache Charago, fue a buscar a Manuel a la Sierra del Pajarito [municipio de Buenaventura, Chihuahua] al oeste de la carretera entre Ramos y Casas Grandes. Los apaches impidieron a Sánchez Vergara entrar en la ranchería, diciéndole que se retirarse a unos 30 metros. Pronto apareció Reyes, manteniendo la distancia, diciendo que los apaches temían a la viruela; estando convencidos que los mexicanos habían contaminado sus raciones deliberadamente. A pesar de la presión de otros apaches para romper el tratado, Reyes dijo que su ranchería seguía siendo pacífica y leal. A las 17:00 horas, Reyes le dijo a Sánchez Vergara que esperara mientras él iba a buscar a Manuel; Sánchez Vergara esperó hasta las 15:00 horas del día siguiente y luego se fue. Ningún apache volvió con él.

El 16 de febrero, el apache Selgas llegó a Janos preguntando por Nagué, informando que muchos apaches estaban juntos en las montañas de Mogollón [Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico], invitando a Manuel a unirse a ellos ya que su hijo estaba con ellos. Dos días más tarde, Manuel notificó a los mexicanos que los apaches de Janos le había estado alentando para que se rebelara. Al mismo tiempo, los robos en los alrededores de Janos aumentaron y los apaches que allí vivían pensaron que iba a haber un levantamiento general.   

La viruela afectó a varios apaches de Janos [la magnitud de la epidemia es incierta aunque parece que el 20 de febrero sólo había cinco apaches afectados y sólo tres habían fallecido], lo que hace que la población apache disminuyera de 300 ó 500 a menos de 50. Los apaches temían mucho a esa enfermedad, acusando a los mexicanos de infectarles a propósito. La mayoría de los apaches se fueron a las montañas del noreste de Sonora).

A partir del 5 de marzo, sólo un puñado de apaches aparecía en la lista, Nagué, Maguirreyco, Chango y Chato con algunas mujeres y niños).

* El 7 de febrero, más de 500 apaches atacan los corrales del presidio de Fronteras (Sonora) hiriendo de gravedad al sargento de guardia y a dos soldados y llevándose más de 200 caballos y mulas. (El capitán Teodoro Aros sale en su persecución con una partida compuesta por 10 soldados y 30 vecinos a pie para ver si podía dar con los animales robados. Esfuerzo que resulta infructuoso aunque logra encontrar a los apaches con los que consigue dialogar y, sorprendentemente después de 6 horas de negociaciones, logra convencerles de que liberen a dos muchachos que habían apresado. Aros pudo identificar a todos los jefes apaches incluyendo a Mangas Coloradas, Delgado y Teboquita. El 9 de marzo, los mismos apaches volvieron a Fronteras atacando a los vecinos que realizaban sus labores agrícolas a escasamente 300 pasos del cuerpo de guardia. Un vecino resultó muerto y otro mal herido. De nuevo el capitán Aros salió detrás del enemigo, esta vez con 29 hombres a pie. Lograron dar con los apaches que se habían parapetado para esperarle. Después de cinco horas de lucha los mexicanos sufrieron un muerto y dos heridos incluyendo al capitán Aros que fue alcanzado en una oreja. No se menciona ninguna baja por parte de los apaches.

Las escaramuzas de los apaches con paisanos y milicianos mexicanos fueron constantes y ambas partes sufrieron bajas aunque la economía y la sociedad de Sonora eran las que llevaban la peor parte si hemos de creer en las repetidas denuncias realizadas por diversos vecinos y oficiales. Los relatos que se dejaron citan a los personajes, muchos de los cuales únicamente aparecen en la historia en el momento de su muerte violenta: “En esta época se ha formado una cadena no interrumpida de robos y muertes que han sufrido estos mismos Pueblos y los de todo el partido: que en las inmediaciones de Bavispe dieron muerte los Apaches Yaqui, Cojo Americano y otros a Marcelino Grijalba llevándose a Don Juan Bustamante…”.

A veces los apaches mataban a sus cautivos pero según el estado de ánimo en que se encontraban se conformaban con un simple rescate pagado con aguardiente, como fue el caso de José María Rojas a quien los apaches hicieron prisionero y que el Mayordomo del Bavispe liberó mediante la entrega de cierta cantidad de esta bebida. Menos suerte tuvo su vecino Antonio Pisano al que los apaches dieron muerte llevándose algunos caballos, mulas y ganado [en marzo de 1844]. En represalia, 70 hombres al mando del capitán Eusebio Santanico siguieron a los apaches hasta las inmediaciones de Janos [Chihuahua] donde hallaron una ranchería de cuatro apaches realizando la matanza de reses robadas. Los mexicanos los atacaron matando al apache Collantes y resultando heridos los otros tres apaches que huyeron a Janos. Sus familias fueron apresadas por los soldados; tres mujeres, dos niños y un adolescente. Los prisioneros declararon que Tapilá, Roquillo y otros habían pasado con todo lo robado hacia sus rancherías que estaban al otro lado de Janos y que ellos habían participado recibiendo las reses que estaban desollando en el momento en que los soldados les atacaron. Los cautivos fueron remitidos a Fronteras [Sonora], desde donde los ciudadanos volvieron a protestar por la actuación de los habitantes de Janos, Galeana, Corralitos y otros pueblos de Chihuahua, a donde los apaches acudían para vender el botín que obtenían en Sonora. Este botín incluía no solamente ganado sino ropa, aperos y alhajas).

* El 5 de marzo, los apaches chokonen de Irigoyen, Reyes y Tapilá permanecen cerca de Batepito (Sonora) donde tienen varios encuentros con las tropas mexicanas. (En uno de ellos, cuando están incursionando por Fronteras, Irigoyen y Posito Moraga resultan heridos. A finales de mes, incursionan por Moctezuma, Bacerac y Bavispe [Sonora]).

* El 6 de marzo, Pisago Cabezón, Itán, Mangas Coloradas, Teboca y El Negro se encuentran en las Burro Mountains (Grant County, New Mexico) desde donde incursionan por Sonora. (Sonora tenía una próspera ganadería que atraía a los chiricahuas como la miel a las moscas y Mangas Coloradas y los demás se dedicaron a realizar devastadoras incursiones en dicho estado llevándose todo el botín que podían. Éste se vendía luego en Janos [Chihuahua] a traficantes mexicanos y norteamericanos).

* El 28 de abril, Mangas Coloradas, Reyes, Pisago Cabezón, Irigoyen, Chepillo y Miguel Narbona, con unos 300 guerreros, atacan Fronteras (Sonora) y, por primera vez, el distrito de Sahuaripa y Oputo ([Sonora]. Un vecino de una hacienda de Casas Grandes [Chihuahua] se encuentra con un grupo de mujeres apaches que lloran la muerte de sus maridos. Al preguntarles por lo sucedido les informan que, al regresar a su campamento, una partida de guerreros apaches había caído en una emboscada tendida por los mexicanos en la Sierra de Oputo muriendo siete apaches incluyendo el destacado jefe Cuchillo Negro. Esta afirmación de las mujeres apaches es errónea. Cuchillo Negro aparece en varios sucesos posteriores a 1844 y fallecería en mayo de 1857 durante la campaña del coronel norteamericano, Benjamin Louis Eulalie de Bonneville. Cabe la posibilidad de que Cuchillo Negro fuera herido, o bien se tratara de otro apache. En represalia los chiricahuas asediaron el pueblo de Oputo durante varios días pero los habitantes hicieron sonar unos tambores y los apaches, creyendo que se trataba de un nutrido destacamento militar, no se atrevieron a atacar y se limitaron a destruir los cultivos marchándose después al pueblo de Cuquiarachi, para atacarlo pero la guarnición mexicana ofreció una tenaz resistencia que obligó a los apaches a retirarse con exiguo botín).

* A principios de julio, Mangas Coloradas está en las Burro (Grant County, New Mexico) y Mogollon Mountains (Grant y Catron Counties, New Mexico) después de recolectar el mescal.

* A finales de julio, los apaches chiricahuas atacan Santa Cruz (Sonora) matando a 28 hombres. (Mangas Coloradas aparentemente lidera este grupo de apaches de diferentes bandas).

* El 16 de agosto, unos 300 soldados salen de Fronteras (Sonora) al mando del coronel José María Elías González, para entrar en Chihuahua buscando rancherías apaches, dirigiéndose a Corralitos (municipio de Casas Grandes) y Janos ([los dos en Chihuahua]. El 22 de agosto, mataron aproximadamente a 80 apaches, la mayoría de ellos mujeres y niños, y cogieron 30 cautivos. La mayor parte de los supervivientes huyen a Arizona y New Mexico. Poco después, cuando los civiles de Sonora llevaban al apache José Mentira de Janos a Bavispe [Sonora], lo mataron.

Según Ralph A Smith, autor del libro “The Scalp Hunter in the Borderlands 1835-1850”, indica que algunos de estos niños apaches fueron muertos “… golpeándolos contra las rocas“. Según John Bourke, en su libro “On the Border With Crook”, a veces también los apaches mataban así a niños mexicanos cautivos a una edad determinada en la que no podían sobrevivir por sí solos).  

* En agosto, Mangas Coloradas y su gente están cerca del río Gila (sur de Arizona y New Mexico).

* El 9 de octubre, el jefe apache lipán Ramón Castro firma el tatado de Tehuacama Creek con la República de Texas.

* En octubre, la banda apache chokonen de Irigoyen incursiona a lo largo del río Bavispe, atacando Bavispe, Huasabas, Oputo y Moctezuma ([todos en Sonora]. En un largo informe fechado el 3 de octubre de 1844, el comandante de Fronteras [Sonora] coronel Antonio Narbona verificó que los apaches acampados en el vecindario de Janos incursionaban constantemente por el estado de Sonora, yendo a Fronteras a vender su botín. Los partidos de Moctezuma y Saguaripa sufrieron especialmente a manos de los chiricahuas; aparentemente los coyoteros [White Mountain] no estaban implicados en la mayoría de las incursiones. El segundo jefe de la comandancia José María Elías González informó que habiendo sido atacadas algunas rancherías apaches se lograron recuperar dos yeguas del campamento de Soquilla que habían sido robadas de la caballada de Fronteras en febrero y otras dos de la ranchería de Manuel pertenecientes a Elías. Asimismo los soldados se hicieron con la montura del vecino Gabriel Escalante que los apaches habían matado en el mes de febrero. Narbona halló en Barranco una partida de reses y bueyes que un día antes los apaches habían vendido a Robert McNight. Por su parte el vecino de Fronteras José Argüelles informó que en el departamento de Janos [Chihuahua] había hallado bienes pertenecientes a vecinos que habían sido asesinados por los apaches incluyendo a niños raptados y ganado procedente de las haciendas de Sonora. En testimonio prestado ante el juez de paz Disiderio Escalante, Argüelles declaró que estando en Janos pudo hablar con varios de los apaches que habían realizado incursiones en Sonora y que andaban libremente por dicho estado incluyendo a uno llamado Chino que afirmó que él y su hermano Poquito fueron los que dieron muerte al vecino Julio Quifada. Asimismo dijo que Irigoyen era el jefe que mandaba las partidas responsables de las muertes de varios soldados en Sonora y que el apache le había dicho que él mismo había dado muerte al vecino Ramón Estrada. Se dispone de otros testimonios visuales que identifican a los jefes apaches más destacados como Irigoyen, Tapilá, Delgado y Reyes. También se cita a Mangas Coloradas, Teboca y Casimiro.

En la misma época una partida de apaches dio muerte a un arriero llevándose cautivo a otro junto con las mulas de algunos vecinos de Las Granadas, quienes acudieron al pueblo de Oputo [Sonora] a pedir auxilio. Siguieron el rastro de los atacantes hasta el Puerto de Maroni y allí fueron sorprendidos por los apaches que dieron muerte a siete de los mexicanos. Luego los apaches se lanzaron contra Oputo y mataron a dos hombres y sus familias, llevándose dos cautivos. Después asaltaron el paraje de Guepari apropiándose de más de 20 mulas y cierta cantidad de prendas de vestir.

Manuel Sierra y José Faxaron que viajaban hacia Bacodeguachi fueron atacados y les robaron sus jacas y una mula de carga con diversos efectos personales incluyendo más de 200 pesos en dinero. Tuvieron suerte de sobrevivir y poder contar su experiencia; identificaron a Negrito como uno de los atacantes. Aunque el hombre que fue señalado como la cabeza visible en la mayoría de estas incursiones fue Mangas Coloradas. Por otra parte, las voces de protesta de los sonorenses unánimemente acusaron a los pueblos de Janos, Corralitos, Casas Grandes y Valle de San Buenaventura [todos en Chihuahua] como los lugares donde los apaches vendían su botín a cambio de aguardiente, armas de fuego y municiones. Pruebas no faltaban porque ganaderos sonorenses como Juan Sala, Luís García y Serario Bustamante acudieron a dichos pueblos para pagar rescate por su propio ganado. Otro lugar predilecto de los apaches para comerciar era Santa Rita del Cobre en Nuevo México).

* En otoño, parece que el jefe apache chihenne o mimbreño, Mangas Coloradas está en el río Gila y en las Mogollon Mountains (Grant y Catron Counties, New Mexico).

* El 24 de noviembre, más de 100 hombres de Sonora, bajo el mando del teniente Chiricahua Gaze - Apache (James Ayers)coronel Francisco Narbona fueron a Janos ([Chihuahua]. A unos 6 km de distancia de El Picacho [municipio de Namiquipa, Chihuahua] capturaron al apache Negisle, uno de los pocos apaches que quedan en Janos en ese momento. Con permiso del comandante de Janos se había trasladado a El Picacho con su familia dos semanas antes para cosechar mescal. La detención enfureció al comandante de Janos, exigiendo el regreso de Negisle, insistiendo que era inocente de toda culpa y que había vivido en Janos durante mucho tiempo y ahora era un hombre muy viejo “que apenas podía caminar“. Sólo porque Negisle tenía un caballo robado en su poder no significaba que lo había robado en Sonora.

El comandante de Janos sugirió sarcásticamente que, en lugar de capturar a Negisle, mejor sería que las tropas de Sonora fueran a las montañas de Álamo Hueco [Alamo Hueco Mountains, Hidalgo County, New Mexico] donde sin duda habría rancherías hostiles. Las tropas liberaron a Negisle antes de partir, un día después de su llegada). 

1845

* En marzo, informes de la jurisdicción de Janos (Chihuahua) indica que los apaches Reyes y Torres aún no han roto el tratado de paz con ese presidio. (El 13 de abril, tras un robo cometido por los apaches, se ofrecieron a entregar a los culpables [Ataderas, hijo de Dos Días, y Carmeno] a los mexicanos).

* El 8 de mayo, una banda apache chokonen se lleva 16 bueyes de Corralitos ([municipio The Race (Gretchen Price)de Casas Grandes, Chihuahua]. Dos semanas más tarde rompieron la valla de un corral en El Barranco [?] llevándose todos los mulos. El alférez José Baltazar Padilla sale de Janos [Chihuahua] en su persecución con 26 soldados y un civil, añadiendo a su grupo 52 más en El Barranco, y siete en más en Corralitos [municipio de Casas Grandes, Chihuahua]. El 28 de mayo, en la Sierra de las Espuelas [municipio de Agua Prieta, Sonora] atacaron una ranchería apache de más de 100 guerreros. Durante los  siguientes dos días, los apaches y los mexicanos tuvieron una serie de escaramuzas. Los mexicanos mataron a 14 apaches, hiriendo a varios; y capturando a una mujer y a un niño, y recuperando algunos animales. Los apaches mataron a cuatro soldados e hiriendo a cuatro más, y a cinco civiles, y capturando 12 caballos. Los apaches chokonen se dispersaron, yéndose a las montañas Chiricahua [Chiricahua Mountains, Cochise County, Arizona]).  

* El 28 de junio, llegan tres mujeres a Janos (Chihuahua) enviadas por Manuel, Matías, Nagué e Irigoyen pidiendo a las autoridades la paz. (Los apaches se trasladaron a las Mogollon Mountains [Grant y Catron Counties, New Mexico]. En junio, los apaches se presentaban en los alrededores de Janos casi a diario en grupos de cuatro a 15 guerreros. Matías había sido importante en Sonora desde 1832. Nagué había vivido en Janos desde 1812 pero se le conoció como jefe sólo en 1843 ó 1844, cuando desapareció de la historia. Irigoyen, viviendo frecuentemente en Sonora, estuvo en Janos desde marzo 1843 hasta enero de 1844, siguiendo siendo un líder importante en la década de 1850. Mangas Coloradas no fue mencionado y tal vez no participó en esa petición de paz, aunque unos pocos meses antes había acampado en las montañas Chiricahua [Chiricahua Mountains, Cochise County, Arizona]. Ese encuentro, constituyó una ligera tregua en las hostilidades. En julio, al menos, cinco mexicanos murieron en choques con los apaches, y los mexicanos temieron un aumento de los enfrentamientos. Contra eso, los militares de Janos planearon una expedición punitiva al río Gila.

El jefe apache José Chato [probablemente el Chato de los días de Santa Rita del Cobre {Santa Rita, Grant County, New Mexico}] estaba en paz en Namiquipa [Chihuahua]. Cuando los mexicanos mataron allí a cuatro apaches, entre ellos su hermano y un sobrino, exigió que los culpables le fueran entregados para hacer la justicia apache. Los mexicanos se negaron, recorriendo Chato y sus parientes un camino de venganza durante muchos meses).

* En agosto, se presenta en Tucson (Pima County, Arizona) una joven mujer Pinal apacheApache Queen (Vicki Catapano) que al ser interrogada afirma que se había fugado de su hogar por desavenencias con su marido. (También informa al capitán Antonio Comadurán, comandante del presidio de Tucson, que los Pinal apaches estan ocupados en sus campos realizando la cosecha de maíz y calabazas, quizá con la intención de hacerle creer que no debían temer un ataque. Pero Comadurán, que era un veterano oficial con amplia experiencia en el trato con los indios, duda de la veracidad de la información proporcionada por la joven apache y ordena su detención. En la zona de Tucson, nueve años después del tratado de paz de 1836, las relaciones de los Pinal apaches con los mexicanos habían degenerado en franca hostilidad, dedicándose a hostigar a los pobladores hispanos así como a sus enemigos los indios pima y papago. El terreno del ecosistema del desierto de Sonora consiste en una amplia variedad de vegetación que incluye arbustos quenopodiáceos, ocotillo, yuca, mesquite y cactus saguaro y ofrecía una excelente cobertura para que los apaches pudiesen moverse libremente y tender emboscadas a los viajeros solitarios o incluso a grupos de varias personas. No obstante parece ser que sentían necesidad de averiguar la condición de las defensas del presidio y el número de soldados disponibles en Tucson).

* El 29 de agosto, civiles de Sonora atacan una ranchería apache en El Torreón ([municipio de Galeana, Chihuahua]. Sorprendieron a 14 apaches, matando a 11 y capturando a los tres sobrevivientes, y luego regresaron a través de Casas Grandes [Chihuahua]. Más tarde, cogieron a un guerrero en la Sierra de Enmedio [municipio de Ascensión, Chihuahua] que había estado con un grupo que se había llevado unos animales robados de la zona sur de Chihuahua. Los asaltantes pertenecían a la ranchería de Itán, que acampaba junto con la de Mangas Coloradas y su gente en la Sierra Mogollón [Mogollon Mountains, Grant y Catron Counties, New Mexico]. Los mexicanos que sufrían el aumento de ataques apaches en Sonora, enviaron más de 300 soldados a una reunión de apaches [incluyendo las rancherías de Chato, Reyes, Francisquillo, Vicente, Cristóbal, El Negrito, Maturan, Nicanor, Pegates y Dos Reales] en la Sierra de Terrenate [?]. La mayoría de ellos eran jefes conocidos, pero tres [Maturan, Nicanor y Pegates] fueron reconocidos como jefes en ese momento; Dos Reales había estado en paz en Corralitos [municipio de Casas Grandes, Chihuahua] desde agosto de 1842 hasta octubre 1843.

Los mexicanos no pudieron entablar una batalla abierta con los apaches, a pesar de que atacaron al grupo durante las negociaciones, capturaron a varios rehenes de una delegación de paz, y mataron al jefe Pegates. Los apaches huyeron y los mexicanos enviaron propuestas de paz a los líderes, incluyendo a Reyes. Luego los mexicanos se retiraron).

* El 13 de septiembre, una banda apache ataca Santa Cruz (municipio de Santa Cruz,apache-scout-jeroen-vogtschmidt Sonora) matando a 10 personas y capturando a 13.

* El 28 de septiembre, tropas mexicanas bajo el mando de Luís García atacan una ranchería apache en Angostura (a unos 48 km al sureste de Casas Grandes, Chihuahua) donde matan a cinco hombres y a seis mujeres, capturando a un niño de pecho junto a dos hombres que posteriormente son bautizados para ser ejecutados a continuación.

El 29 de noviembre, el comandante del presidio de Tucson, Antonio Comadurán sale de esta localidad, al mando de un destacamento de 155 hombres, compuesto por 60 soldados de dicho presidio, 23 de Tubac (Santa Cruz County, Arizona), 20 vecinos de Tucson (Pima County, Arizona), 17 indios pimas de San Xavier del Bac (Pima County, Arizona) y 35 “apaches mansos”, yendo por las orillas de los ríos San Pedro y Gila, realizando un reconocimiento hasta el cañón de Arivaipa (Arizona) y algunos otros puntos logrando dar muerte a seis apaches y herir a otros tres. (Pero al deteriorarse los caballos de los expedicionarios, quedando inservibles, regresan a Tucson el 7 de diciembre).

* Del 13 al 21 de diciembre, James Kirker y algunos de sus hombres se unen con Manuel de la Riva y José Ponce de León y sus tropas a la búsqueda de apaches en la sierra de Terrenates (Chihuahua).

* El 29 de diciembre, Texas se integra en los Estados Unidos, comenzando una progresiva hostilidad entre los apaches lipanes y los norteamericanos. (Cuando Cuelgas de Castro murió, su hijo Juan Castro llevó a su pueblo a Laredo [Webb County, Texas], junto al río Grande. En 1855, Estados Unidos instituiría la política de: “… buscar y atacar a todas partidas o bandas, cuyas depredaciones se puedan rastrear“.

Juan Castro se negó a ubicarse en Fort Griffin [Shackelford County, Texas], sufriendo sus rancherías los ataques de los mexicanos, de los “Rangers” de Texas, y del ejército de los Estados Unidos).

1846

* El 18 de febrero, una banda apache liderada por Chato incursiona en Namiquipa ([Chihuahua]. Allí llegó James Kirker el 4 de marzo, de nuevo al servicio del gobierno de Chihuahua, con sus indios shawnees y delawares para reclutar indios tarahumaras e ir a cazar apaches.  El 13 de marzo, con 54 hombres, fue a Chuhuichupa [municipio de Madera, Chihuahua] en la Sierra Madre. El 20 de marzo, descubrieron las rancherías de Chato y Maturan. Al final de la tarde, Kirker atacó matando al apache Gachupín e hiriendo a otros nueve, y arrasando el campamento. Recuperaron 54 animales entre vacas, mulas y bueyes; 300 pieles de antílope y de vaca; frijoles; panes; bridas; calabazas secas; harina; hachas; ollas; azúcar; 30 sillas de montar; dos pistolas; y un montón de chatarra de poco valor, entre otras cosas).

* El 19 de mayo, más de 200 apaches asedian Janos (Chihuahua) matando a una persona, frank-mccarthycapturando a dos y llevándose 345 cabezas de ganado. (Los asaltantes no fueron identificados pero podían pertenecer a rancherías que más tarde hicieron la paz en el noroeste de Chihuahua, especialmente en Galeana. A finales de mayo las rancherías de los jefes Cigarrito, Gómez, Ramón y Zozaya estaban juntos en la Sierra de Terrenate [?], planeando incursiones).

* El 24 de mayo, una banda apache ataca Fronteras ([Sonora]. Al volver Chihuahua a contratar mercenarios, las tropas, por agravio comparativo, solicitaron recibir recompensas por las cabelleras de los apaches que matasen).

* En mayo y junio, la mayoría de la banda chokonen, dirigida por Reyes busca la paz en San Buenaventura (municipio de Buenaventura, Chihuahua) cuyo comandante, el alférez Carlos Casares, siente simpatía por los apaches y desea establecer una paz duradera con ellos. (Asimismo quería acabar con el comercio de ganado que robaban los apaches para intercambiarlo por armas y alcohol. Después Reyes se instala en Galeana [Chihuahua]. Envió al apache Muchachito para traer a Francisquillo a Galeana, junto a otros apaches que no estaban en paz. Muchachito regresó ese mismo día con Francisquillo y Vicente, junto a cinco hombres, y 22 mujeres y niños. Por otra parte, Chato, Maturá y Placeres estaban  en el interior de Chihuahua esperando para conocer los acuerdos).  

Placeres apareció unos días después, el 12 de junio, con Carro y cinco apaches más. Verificaron la paz con el comandante del presidio de Galeana, el alférez Carlos Casares. Placeres y Carro habían pertenecido al establecimiento de paz de Janos [Chihuahua]. Dos días más tarde, Chato fue a Galeana con su ranchería para tratar la paz, a pesar de que su banda quería vivir en Namiquipa [Chihuahua]. Torres llegó el 22 de junio, y él y Vicente, liberaron a los cautivos que habían capturado recientemente a los mexicanos).

* El 8 de junio, una banda apache ataca el rancho del Sacramento, llevándose todo el ganado del vecino Jesús López, retirándose rumbo a Victorino, perseguidos por los vecinos de Nombre de Dios, Torreón y Encinillas (todos en Chihuahua).

* El 25 de junio, tropas de Sonora atacan a la banda de Tapilá.

* El 26 de junio, el irlandés James Kirker, con el beneplácito del gobernador José María Irigoyen, sale de la ciudad de Chihuahua con 25 hombres para cazar apaches y cobrar la recompensa de 200 pesos por cada cabellera. (Durante los días siguientes, civiles de Casas Grandes, el Valle de San Buenaventura y Galeana [los tres en Chihuahua] se unen al grupo de James Kirker, aumentándolo a 44). 

* En julio, las mismas tropas que han atacado a la banda de Tapilá, atacan a la de Tito mientras exploran la sierra de los Pilares de Teras (Sonora).

* El 5 de julio, James Kirker y sus mercenarios matan por la noche a 18 apaches en San Buenaventura (municipio de Buenaventura, Chihuahua) con lo que termina la tregua.

* El 6 de julio, 130 apaches de ambos sexos y de todas las edades, de las bandas deapache-indian-prisoners-breaking-argentiferous-galena-jean-antoine-valentin-foulquier-2 Reyes y, al parecer de Torres, la mayoría chokonen y algunos nednais, son invitados al pueblo de Galeana (Chihuahua) para asistir a una fiesta. (Acudieron confiados y desarmados por sentirse protegidos por las negociaciones de paz emprendidas con el comandante del presidio de San Buenaventura [municipio de Buenaventura, Chihuahua], el alférez Carlos Casares. Durante toda la noche los apaches bebieron gran cantidad de mescal suministrado por Kirker y sus hombres hasta que todos se emborracharon, quedando tendidos en el suelo. A la mañana siguiente, Kirker y sus hombres, ayudados por los vecinos de Galeana, mataron a los chiricahuas dormidos, con cuchillos y mazas. Luego les arrancaron las cabelleras, las ataron a unos palos y las exhibieron por la ciudad de Chihuahua, encabezados por el gobernador y un sacerdote, entre el entusiasmo de la gente. Una de las víctimas fue Reyes y es posible que Cochise estuviera presente. También es posible que Pisago Cabezón muriera en Galeana puesto que a partir de esa fecha se dejó de tener noticias de él. Hay quien afirma que Pisago Cabezón era el padre de Cochise; si es así, se comprende el gran odio que profesaba a los blancos en general. Los apaches consideraron esta matanza el mayor desastre sufrido por su pueblo, peor incluso que la matanza perpetrada por John Johnson en 1837.

Los hombres de Kirker luego se trasladaron al Valle de San Buenaventura donde mataron a otros 18 apaches. Kirker explicó más tarde su acción. Estaba seguro de que eran los mismos que habían asaltado la Hacienda de Encinillas, siguiéndolos hasta el lugar donde los mataron). 

* El 10 de julio, James Kirker regresa a la ciudad de Chihuahua con 148 cabelleras como trofeos, que son colgadas en una cuerda en la catedral con una gran celebración. (Este hecho dejaría una profunda huella en la memoria de los chiricahuas, en especial en Cochise al perder en la matanza a varios familiares. Jason Betzinez, primo de Gerónimo y autor del libro, “I Fought with Geronimo”, diría más tarde “… la horrible matanza de nuestras familias…” y …uno de los conflictos más sangrientos en los que se vieran envueltos los apaches”).

* A finales de julio, el jefe apache chihenne Mangas Coloradas lidera una partida que incursiona por Sonora.

* En agosto, una banda apache ataca a un grupo de vaqueros que lleva ganado a Arizpe (Sonora).

* Un grupo de 143 civiles, reclutados en la zona de Namiquipa (Chihuahua), llegó a Galeana (Chihuahua) en busca de apaches. (Localidades del noroeste de Chihuahua y noreste de Sonora formaron patrullas para cazar apaches).

* El 6 de octubre, el general de brigada Stephen Watts Kearny llega a Socorro (Socorro County, New Mexico) donde se reúne con Kit Carson, quien había venido de California y se había reunido antes con una banda apache cerca de la actual Silver City (Grant County, New Mexico).

* El 18 de octubre, Mangas Coloradas conferencia con el general de brigada Stephen Watts Kearny cerca de Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico) ofreciéndole ayuda para atacar Chihuahua a lo que se niega.

* El 19 de octubre, Kearny acampa en el arroyo Santa Lucía (también conocido como Mangas Creek), un afluente del río Gila, que fluye entre las Big y Little Burro Mountains (Grant County, New Mexico).

* El 20 de octubre, Mangas Coloradas acude al campamento de Kearny con otros 30 kearnys-entrance-into-arizona-francis-beaugureauapaches, entre ellos Cuchillo Negro y Lasada. (Más tarde siembran maíz junto al río Santa Lucía).

* En noviembre, una partida de guerra al mando de Cuchillo Negro, incursiona en Galeana (Chihuahua) en represalia por la masacre de Kirker. (Mangas Coloradas y Cochise estaban presentes con sus guerreros. Las autoridades mexicanas informaron que la banda estaba formada por 175 apaches, varios de ellos jóvenes, como Gerónimo. Pelearon con soldados y civiles de Galeana a los que vencieron tras un duro enfrentamiento. Jason Betzinez contaría: “Toda la tribu estaba tremendamente orgullosa de sus guerreros y durante años después, les agradaba escuchar las historias de la recordada batalla. Entre los que aumentaron su fama en la batalla estaban Cochise, Mangas Coloradas, Benito, mi primo Goyaalé [Gerónimo] y mi abuelo [Nahkedetis]”. En la batalla de Galeana, a ojos de su gente, Gerónimo tuvo una mención especial, junto a Mangas Coloradas y Cochise).

* El 2 de diciembre, el teniente coronel Philip St. George Cooke, comandante del Batallón Mormón acampa en el valle de San Bernardino (Cochise County, Arizona) donde se reúne y comercia con Manuelito y otro jefe, posiblemente Mangas Coloradas o Irigoyen. (Hablan de los mercenarios Johnson y Kirker, asegurando Cooke a Manuelito que Johnson y Kirker representan los  elementos más degenerados de la sociedad estadounidense, refiriéndose a ellos como “alevosos asesinos”, pero Kirker se alista, este mismo mes, como explorador de las tropas estadounidenses del coronel Alexander W. Doniphan en la guerra contra México).

1847

* Este año, se publica en Londres (Gran Bretaña) “Adventures in Mexico and the Rocky Mountains: Experiences of Mexico and the American South West during the 1840s., del inglés Georges Frederick Augustus Ruxton, ex-militar y miembro de la “Royal Geographical Society” y de la “Etnological Society”. (Ruxton hizo la ruta de Veracruz a Ciudad México y de ahí, hasta Nuevo México con dirección a las Montañas Rocosas en 1846. Dijo sobre su experiencia en Nuevo México: “Se han hecho varios intentos para colonizar esa ruta, pero todos han fracasado debido a la hostilidad de los apaches. Si este departamento pasara a manos de los norteamericanos, pronto sería una floreciente colonia, ya que los rudos hombres de los bosques, con su hacha en un hombro y el rifle en el otro, no estarían acobardados por los salvajes, como lo están ahora los pusilánimes propietarios de estas tierras, para poderles sacar provecho…

… [Chihuahua] capital del Estado de ese nombre […] frente a la entrada principal [de la catedral], sobre los portales que formaban uno de los costados de la plaza, colgaban las siniestras cabelleras de 170 apaches que habían sido atrapados e inhumanamente asesinados por los cazadores de indios que paga el estado [comandados por James {Santiago} Kirker]. Las cabelleras de los hombres, mujeres y niños, fueron llevadas en procesión triunfal a la ciudad y colgaban como trofeos del valor y la humanidad mexicanos.

Al tiempo que cuestiona la brutalidad de quienes atacan a los apaches y comanches insurrectos, también condena la supuesta barbarie de estos indios, por la “crueldad y cobardía” con la que realizaban sus ataques contra los pobladores del norte de México, cuando escribe: “[Los apaches, son] […] una raza de indios cobarde y traicionera. Sólo atacan en emboscadas. Cuando se han llevado los caballos y mulas que desean, envían una comisión para expresar a los gobernadores sus deseos de paz…”).

* En marzo, los jefes apaches chokonen Miguel Narbona, Irigoyen y Esquinaline; el jefe nednai, Láceris; y el bedonkohe, Teboca se unen para atacar Fronteras (Sonora) donde matan a 25 personas.

* El 3 de mayo, el periódico “El Sonorense” informa del enfrentamiento entre una partida de apaches y 20 hombres en las inmediaciones de la sierra del Gato (?) y Santa Bárbara (?).

* Durante el verano, varias bandas chiricahuas tienen rancherías en las Chiricahua Mountains (sureste de Arizona) desde donde hacen pequeñas incursiones. (Posiblemente, están afectados por el sarampión mientras recolectan mescal. Varios de ellos se dirigen a Fronteras [Sonora] solicitando una tregua y afirmando que representan a todas las bandas).

*  A mediados de año, un grupo de apaches bedonkohes está comerciando cerca de lo que hoy es localidad de Esqueda ([municipio de Fronteras, Sonora]. Después de matar a los varones, llevaron a las mujeres supervivientes al suroeste del Golfo de California. Muchas de las mujeres apaches murieron en el camino, y el resto fueron vendidas como esclavas y puestas a trabajar en los campos de una hacienda local. Una de las mujeres apaches, llamada Dilchthe, tramó un plan para escapar y regresar con su gente. Reunieron a escondidas algunos alimentos y, recordando la ruta que habían seguido, huyeron hacia el este, hacia el golfo. Una vez que se descubrió su desaparición, varios vaqueros salieron para localizarlas pero el grupo de mujeres logró huir. Cuando llegaron al golfo, viajaron al norte a lo largo de la orilla. Después de que la comida que traían se acabó, subsistieron comiendo plantas e insectos.

El grupo de mujeres apaches viajó unos 480 km por la costa, hasta llegar a la desembocadura del río Colorado. Ninguna de las mujeres sabía nadar, por lo que no tenían forma de cruzar el gran río hasta que Dilchthe hizo amistad con una vieja mujer mexicana que vivía cerca. La mujer dijo al grupo que había un lugar poco profundo en el río más al norte, en la confluencia de los ríos Colorado y Gila, cerca de la actual Yuma [Yuma County, Arizona]. Dilchthe llevó al grupo hasta allí y se metió en el río Colorado hasta descubrir que era seguro cruzar; hizo un gesto a las demás para que la siguieran y continuaron al este. Estaban a mitad de camino de su territorio.

Siguieron por el río Gila hacia territorio apache. A pesar del calor abrasador, Dilchthe decidió no ir por la zona más fresca y alta del territorio a causa de las tribus enemigas. Después de tres días de seguir por el Gila, las mujeres fueron emboscadas por un grupo de indios yumas, enemigos de los apaches. Dilchthe y otra mujer escaparon escondiéndose entre unos matorrales, pero los yumas capturaron a otra mujer, y mataron al resto. Dilchthe y su compañera continuaron su camino, más allá de lo que hoy es Phoenix [Maricopa County, Arizona] y Tucson [Pima County, Arizona].

No podían continuar más. Sufrían agotamiento, hambre y sed, llegando a los límites de su resistencia; los últimos 160 km sólo habían sido capaces de ir a paso lento. Una mañana, cerca de lo que hoy es la ciudad de Safford [Graham County, Arizona], Dilchthe pudo ver en la distancia una montaña en forma de corazón. Los apaches conocían las montañas del desierto del suroeste muy bien, y ella la reconoció. Hicieron una hoguera y se acostaron en la tierra, demasiado cansadas para moverse.

Dos apaches fueron a cazar cuando vieron el humo. Se acercaron cautelosamente viendo a las dos mujeres, casi muertas de hambre. De repente, uno de ellos, Amazingly corrió hacia adelante. Había reconocido a Dilchthe, la madre de su esposa, capturada por los mexicanos y dada por perdida hace tiempo. La abrazó con alegría, dándola agua y alimentos. Su compañero se puso rígido porque para un apache había que evitar el contacto físico con su suegra como signo de respeto. Sin embargo, luego se relajó y sonrió. Su yerno la había salvado. No sólo había mostrado respeto sino también amor. Después de caminar durante más de 1600 km a través de un terreno desértico, sin mapa ni armas y casi sin comida, estas dos mujeres regresaron de una vida de esclavitud a su tribu. Dilchthe fue recibida en su tribu como una heroína).

* En julio, aproximadamente 100 apaches bedonkohes acampan en la  sierra Oposura (Sonora), incursionando por las cercanías. (Mangas Coloradas puede estar entre ellos).

* En septiembre, el jefe apache chokonen Miguel Narbona lidera una incursión apache en las Chiricahua Mountains (Cochise County, Arizona), capturando y ejecutando a una mujer cerca de Cave Creek ([Maricopa County, Arizona]. Más tarde, tropas de Moctezuma [Sonora] capturan a algunos miembros de la familia del chokonen Irigoyen).

* En otoño, tienen lugar varias escaramuzas entre apaches y mexicanos en Sonora y Chihuahua, siendo las más importantes en Chinapa (municipio de Arizpe, Sonora) y en Fronteras (Sonora).

* El 23 de diciembre, los apaches chokonen de Miguel Narbona asaltan la casa del coronel Antonio Narbona en Cuquiárachi (situado a unos 10 km del municipio de Fronteras, Sonora) en represalia por la captura de los familiares del jefe apache chokonen Irigoyen en Moctezuma ([Sonora]. Matan a 30 personas, incluyendo al coronel al que sorprenden sentado en el porche de su casa, llevándose a seis niños cautivos. Poco después los pocos habitantes que quedaron abandonan el pueblo y se trasladan a Bacoachi, a unos 48 km al sudoeste de Fronteras).

1848

* El 2 de febrero, México y Estados Unidos firman el tratado de Guadalupe Hidalgo por el que los norteamericanos asumen el control del territorio apache por encima del río Gila (sur de Arizona y New Mexico).

* El 18 de febrero, una banda del jefe apache chokonen Miguel Narbona incursionan en Chinapa (municipio de Arizpe, Sonora) matando a 16 personas, hiriendo a seis y capturando a otras 42 personas. (Antes de irse queman la población).

* El 24 de febrero, el gobierno de Sonora impone una contribución anual de 7.500 pesos a los distritos de Hermosillo, Ures y Álamos para mantener una fuerza armada de 500 soldados  para  combatir a los apaches, constituyendo una junta de guerra que debía encargarse de manejar los fondos y dirigir las operaciones. (La guerra contra los apaches aparecía como la “… más urgente necesidad pública de Sonora“, y personas como el exgobernador Manuel Escalante y Arvizu se preguntaban si serían suficientes 500 hombres en campaña para lograr el total exterminio de los apaches, que consideraban “ la única manera de asegurar las vidas e intereses de los habitantes de la frontera“).

* El 12 de abril, el estado de Chihuahua regula la caza de apaches, aprobando una ley que dice:

1. Se declara que la guerra contra los indios bárbaros es la primera urgencia del estado.
2. Se faculta al gobierno del estado para que pueda hacer la guerra contratando voluntarios nacionales y extranjeros.
3. Los contratos o contratas que celebre el gobierno serán bajo la base de cantidad determinada por cada indio muerto.

4. Los fondos que se destinen para la guerra serán los siguientes:

a) El producto de octavo de aumento sobre cada cajilla de cigarros y papel puros, desde que fue consignado al estado por virtud de la contrata de la venta.
b) El producto del derecho de quintos en todo el estado.
c) La cantidad de 32.000 pesos.
d) Las donaciones que se hagan por los particulares para esta guerra.

(Mes y medio después se precisaron las cantidades a pagar: 200 pesos por cada indio de armas muerto y 250 pesos por cada guerrero prisionero. Las mujeres y menores de 14 años: 150 pesos).

* El 10 de mayo, una banda apache mata a 17 mexicanos en Mustang Springs (en las Whetstone Mountains, Cochise County, Arizona), entre ellos al sargento Bautista Romero, y los soldados Antonio Ramírez, Antonio Silvas, Casimiro Santa Cruz, Eugenio Bernal, Manuel Rodríguez, y Nicolás Pacheco. (Este último llevaba en la Guardia Nacional desde el pasado 16 de marzo).

* El 18 de mayo, ciudadanos del distrito de Sahuaripa (Sonora) se dirigen al gobierno del estado pidiendo que no se les cobre determinado impuesto, ya que estaban en imposibilidad de cumplir con el mismo debido a las continuas incursiones de bandas apaches que tenían sus campamentos en la Sierra de Guaynopa, cercana a la villa de Sahuaripa y a otras poblaciones, de donde llegaban para atacar. (Poblaciones como la villa de Sahuaripa estaban “sumidas en la miseria y a punto de desaparecer”, las poblaciones se quedaban solas por la emigración o muerte de sus habitantes, las actividades económicas se encontraban casi paralizadas y las mujeres y niños eran llevados cautivos para con los apaches.

A partir de mayo, el norte de Sonora, estaba prácticamente despoblado por las continuas incursiones apaches que obligaron a abandonar 26 minas, haciendas y 98 ranchos. Las haciendas de San Bernardino, Cuquiarachi, Batepito, Pilares, Teras, San Nicolás y Cuchuta quedaron desiertas debido a la frecuencia de las incursiones. Los pocos soldados acuartelados poco podían hacer. Estaban mal pagados y a menudo ni cobraban).

* El 21 de junio, un grupo de ciudadanos armados de Fronteras (Sonora) alcanza a un Ruinas del presidio de Cochisegrupo de apaches liderados por el jefe chokonen Miguel Narbona que huían con unos cinco cautivos mexicanos. (Los dos bandos comienzan a negociar cuando se inicia una pelea en la que Miguel Narbona es herido y uno de los apaches es capturado por los mexicanos, llevándolo a Fronteras prisionero. Resulta ser nada menos que Cochise, por aquel entonces uno de los principales subjefes de los chiricahuas chokonen. Cochise fue retenido en el calabozo de Fronteras por lo que los chokonen sitian la población. El 7 de agosto, 23 mexicanos intentan salir para buscar refuerzos, muriendo todos menos uno. Más tarde, los apaches capturan a cinco soldados y seis civiles de una columna de socorro. El 11 de agosto, los apaches intercambian a sus 11 cautivos mexicanos por Cochise, actuando de intermediarios el soldado José María Yescas y el vecino de Bacadéhuachi [Sonora], José Montoya, quienes hablan apache).

* En agosto, el jefe apache chihenne Mangas Coloradas, reúne a varias bandas en el cañón de los Alisos (40 km al sur de la sierra de Agua de Enmedio [Sonora]. A partir de ahora, Mangas Coloradas permanece con los chokonen de Miguel  Narbona y Cochise, y con los bedonkohes de Teboca durante gran parte del tiempo).

* En agosto los habitantes de Fronteras (Sonora) se ven obligados a refugiarse en Bacoachi (Sonora) debido al hambre que padecían a consecuencia del constante asedio de las partidas de apaches chiricahuas.

* En septiembre, el grupo reunido en el cañón de los Alisos se divide. (Algunos apaches se dirigen a las montañas de las Ánimas [Animas, Hidalgo County, New Mexico] y a las Hatchet Mountains [Hidalgo County, New Mexico]. Otros van a la sierra Boca Grande [noroeste de Chihuahua]. Algunos chokonen van a las Chiricahua Mountains [Cochise County, Arizona]. Otros al oeste, a Turicachi [municipio de Fronteras, Sonora]. El último grupo solicita la paz en Bacoachi [Sonora] para luego ir hacia el norte, a las Peloncillo Mountains [Cochise County, Arizona; e Hidalgo County, New Mexico] y a las Chiricahua Mountains [Cochise County, Arizona]).

* Durante el otoño y el invierno, los chiricahuas dominan la frontera norte de Sonora, atacando la cercana Tubac (Santa Cruz County, Arizona).

* El 12 de diciembre, un pequeño grupo de Apaches se acerca a Doña Ana (Doña Ana County, New Mexico) gritando a los soldados estadounidenses allí estacionados que querían hablar. (Cuando un destacamento salió, los apaches abrieron fuego y huyeron).

* Este año, la guerra entre México y los Estados Unidos hace que disminuyan los suministros a la misión de San José de Tumacácori ([Santa Cruz County, Arizona]. Los apaches aumentaron los ataques. Ese invierno fue muy frío. En diciembre los soldados abandonaron Tubac [Santa Cruz County, Arizona]; los últimos residentes dejaron Tumacácori).

1849

* Ese año, Estados Unidos envía un Agente Indio a Santa Fe (Santa Fe County, New Mexico) para establecer relaciones con las tribus del sudoeste, aumentando la presencia de civiles americanos lo que produce inquietud en los apaches. (El empeoramiento de la situación en la frontera entre México y Estados Unidos, llevó aparejado el abandono de numerosos pueblos y ranchos pequeños. Con el descubrimiento de oro en California, miles de personas atravesaron el continente hacia las explotaciones auríferas. La ruta meridional pasaba por New Mexico y el norte de Sonora, que por aquel entonces incluía el sur de la actual Arizona, por donde muchos de los habitantes hispanos de la región se marcharon a California dejando el territorio más indefenso que nunca).

* A principios de año, una expedición al mando del teniente William Henry Chase Whiting, sale de San Antonio (Bexar County, Texas) para inspeccionar una nueva ruta a través de 965 km hasta El Paso ([El Paso County, Texas]. Después de cubrir 2/3 de la ruta alcanzaron las Davis Mountains [Jeff Davis County, Texas] encontrando un gran grupo de apaches mescaleros y, probablemente también cabalgaban con ellos algunos apaches lipanes.

Estos 200 guerreros estaban bajo los jefes Chinonero, Cigarrito, y el más importante, Gómez. La intransigencia de ambas partes casi inicia un enfrentamiento antes de poder iniciar una reunión.

Whiting “compró” la paciencia de Chinonero y Cigarrito con regalos, y este último les ayudó a librarse de las intenciones belicosas de Gómez. Los soldados se fueron por la noche, sobrecogidos, asolados por la tormenta huyendo hacia el Limpia Canyon [Jeff Davis County, Texas]).

* También ese año, los jefes apaches lipanes Chipota y Chiquito, junto al guerrero Sait-jah visitan el campamento de la Comisión Fronteriza norteamericana. (El Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado el 2 de febrero de 1848, puso fin a la guerra entre los Estados Unidos y México, reconociendo la anexión de Texas a los Estados Unidos [consumada casi tres años antes] y cedida la Alta California a los Estados Unidos [el actual estado de California] y casi la totalidad del actual territorio del sur de los Estados Unidos desde California a Texas. El tratado trazó la frontera entre los dos países y se creó una Comisión Fronteriza Internacional para fijar los límites exactos de la frontera. John Carey Cremony, que trabajaba en la Comisión Fronteriza y que luego escribiría “Life among the Apaches” describiría a los jefes apaches lipanes. “Chipota parecía tener unos 60 años. Era bajo, corpulento y musculoso, con una frente alta y extensa poco común que se asombraba enormemente al observar los lejanos objetos a través del catalejo. Chiquito era alto, delgado, musculoso y tenía el aspecto de poseer muchas más atribuciones extraordinarias. El guerrero Sait-jah era un joven alto, fuerte, bien hecho y bien parecido que rechazaba ser llamado por cualquier nombre en español. Creía poseer cierta consideración y se pavoneaba con un muy decidido porte aristocrático. Tenía una espléndida silla de montar, aljaba llena de flechas, pantalones, etc.”. Refiriéndose a su jefe Chipota, Sait-jah dijo: “Nuestro jefe habla de vuestra gran medicina; que vuestra pistola dispara seis veces sin recargar; que acercan los árboles que están lejos cerca de los ojos, para poder contar las hojas; que vuestras armas llegan a una gran distancia y no te lo pierdas; habla de muchas otras cosas maravillosas que no puedo creer. Lo tenéis embrujado”. Posteriormente no ocultó su sorpresa cuando presenció la precisión y alcance de los rifles Sharp y la rapidez con que se podían cargar y disparar. También quiso cambiar su caballo, su arco y flechas, y una espléndida piel por una pequeña imagen de una joven de Boston perteneciente a John Carey Cremony. Al recibir un no por repuesta, se alejó enfadado en su caballo). 

* Del 10 al 23 de enero, los chiricahuas incursionan por Sonora matando a 98 personas, hiriendo a 22 y llevándose a siete mujeres y niños, además de 800 a 1.000 caballos y mulas. (El 12 de enero, mataron a 20 personas cerca de Ures, entonces la capital del estado. Poco después, ese mismo mes, mataron a 35 personas en Cumpas [Sonora] y capturaron a varios ciudadanos. Ese mismo mes, el jefe apache chokonen Miguel Narbona lideró un ataque de 100 chiricahuas contra la minera población de Banámichi, 48’28 km al sur de Arizpe [Sonora], matando a 14 personas, capturando a 12, y quemando varias haciendas. Otros jefes apaches que participaron son los chokonen Irigoyen, Esquinaline y Cochise, y el chihenne Mangas Coloradas)

* En febrero, una banda apache ataca Arizpe, Huepac, Baviácora y Huasabas (Sonora) matando a 12 personas.

* El 20 de febrero, seis apaches, probablemente nednais, aparecen en el presidio de Janos (Chihuahua) para comenzar propuestas de paz. (Las autoridades mexicanas pensaron que era simplemente un ardid para otros fines y se negaron a tomar en serio la propuesta; dijeron a los apaches que el acuerdo no podía hacerse inmediatamente, que tenía que ser aprobado por el comandante general en Ciudad Chihuahua. Los enviados apaches insistieron. Si no fuesen sinceros ¿por qué aparecieron en Janos, si simplemente querían incursionar allí. No habían incursionado en Janos desde el pasado agosto, aunque otras rancherías acampadas en la Laguna de Guzmán [municipio de Ascensión, Chihuahua] sí lo hicieron. Si se llegaba a un acuerdo, tenían que prometer ayudar a los soldados mexicanos contra otras rancherías para conseguir el cese de hostilidades. Los enviados apaches representaban a  varios jefes, entre ellos Ponce, Cigarrito, Irigoyen [chokonen], Teboca [bedonkohe] y Láceris [nuevo entre los jefes apaches, e importante durante la década de 1850]. El Negrito de Carretas, apache que vivía en el presidio y hacía de informador, aconsejó a las autoridades de Janos que, con el fin de alcanzar un acuerdo duradero, era necesario matar al chihenne Mangas Coloradas y a Delgadito, porque eran los dos líderes que se oponían sistemáticamente a cualquier acuerdo de paz. Los apaches que vivían en Janos, entre ellos Manuel, trataron en varias ocasiones de matarlos pero sin éxito. El Negrito de Carretas insistió en que la guarnición de Janos iba a aumentar en un centenar de hombres; nadie mataría a Mangas Coloradas o a Delgadito hasta que el presidio fuese fuerte [para ser capaz de proteger a los autores]. Es difícil juzgar entre los apaches, lo que pensaban los mexicanos, lo que realmente dijeron, y lo que el comandante mexicano creyó oír. Sin embargo, estas diferencias entre Mangas Coloradas y Delgadito por un lado, y los apaches de Janos por otro, podían indicar las diferencias en los asuntos internos de los apaches).

* El 9 de marzo, los jefes apaches chokonen Miguel Narbona y chihenne Mangas Coloradas incursionan, saliendo de sus rancherías en las Chiricahua Mountains (Cochise County, Arizona) a lo largo del río Sonora, al sur de Arizpe (Sonora) matando al menos a 12 personas,  y capturando a otros nueve, entre ellos a Merejildo Grijalva, quien sería en el futuro, explorador e intérprete del ejército de los Estados Unidos. (La partida se divide en dos, Miguel Narbona, estando posiblemente Cochise con él, lleva su banda a las Chiricahua Mountains mientras Mangas Coloradas va a las montañas Pitaicache [40 km al este de Fronteras, Sonora]. Alrededor de un mes más tarde, Mangas Coloradas  lleva a su banda a las Chiricahua Mountains).

* En marzo, una banda apache combate a los texanos en las Mimbres Mountains (Sierra County, New Mexico).

* El 29 de marzo, Coleto Amarillo, líder apache nednai, llega con su ranchería a Janos (Chihuahua), donde había vivido durante los últimos meses de 1843 para pedir la paz. (Ponce y Cigarrito estaban de acuerdo. Trás esto pudo haber otro motivo. Coleto Amarillo informó de la llegada de muchos norteamericanos a Santa Rita [Grant County, New Mexico] ahora parte de los Estados Unidos. Para algunos apaches, Janos era visto como un lugar de refugio.

Vívora y Francisquillo, y posiblemente Ponce y Cigarrito también habían solicitado la paz en el presidio de Galeana [Chihuahua] no mucho antes. Cuando Anselmo y El Cochi, enviados importantes en esas idas y venidas, regresaron a Janos en mayo, el oficial al mando leyó los artículos de los acuerdos establecidos previamente en Galeana. Esas disposiciones obligaban a los funcionarios mexicanos a distribuir raciones a los apaches, y ubicarlos donde los funcionarios designaban. Los jefes Manuel, Irigoyen [chokonen], Pocito, Carro  y Coleto Amarillo [nednai] recibieron la orden de venir a Janos para ratificarlo, pero Coleto Amarillo es el único que se sabe que lo hizo. Por esas fechas fue designado por los mexicanos como “primer general” de los apaches; y Ronquillo, “segundo general“. No se sabe qué pasó con el título de Manuel como “general”).

* En abril, James S. Calhoun recibe su comisión como Agente Indio en Santa Fe (Santa Fe County, New Mexico) donde se instala la Agencia del Gobierno. (Aunque, debido a lo lejos que se encontraba, no llegó a su destino hasta el 22 de julio. Calhoun no tardó en darse cuenta de la magnitud del problema con que se enfrentaba y en octubre envió varios informes a sus superiores en Washington. En primer lugar indicó que las diversas tribus de indios nómadas [apaches, comanches y navajos] se movían por todo el territorio realizando libremente incursiones de rapiña y asesinatos sin oposición alguna. Calhoun aconsejó el envío inmediato de más tropas y la construcción de más fuertes para proteger los caminos. Sobre todo los apaches y comanches debían ser internados en reservas cuanto antes).

* El 5 de abril, Manuel y su gente llegan a Janos (Chihuahua) solicitando la paz.

* El 8 de abril, aproximadamente 100 guerreros apaches, divididos en dos partidas, atacan Bavispe (Sonora).

* En abril, una banda apache asalta una zona junto al río Mimbres (New Mexico) donde matan a seis personas, llevándose la mayor parte del ganado.

* El 29 de abril, una banda chiricahua ataca Santa Cruz (Sonora) con escaso botín. (Probablemente Mangas Coloradas y otros líderes están presentes).

* El 5 de mayo, tropas de Sonora atacan a los apaches a lo largo del río Yaqui (Sonora) matando a tres hombres y a siete mujeres y niños.

* El 24 de mayo, los chokonen atacan Bacoachi (Sonora) donde matan a dos soldados y a tres vecinos. (Una mujer recibe una herida de lanza y los apaches capturan a un soldado y a tres vecinos. Mangas Coloradas no está con ellos porque está recolectando mescal en las montañas Pitaicache [Sonora]. Ese mismo día, dos ex-Rangers de Texas, el teniente coronel Michael Hancock Chevallié y el teniente John Joel Glanton, llegan a la ciudad de Chihuahua en su camino a California. Aceptan cazar apaches como recompensa, adelantando las autoridades a Chevallié 500 pesos para ese fin).

* El 25 de mayo, el Congreso de Chihuahua aprueba la “Quinta Ley”, la cual dispone que el gobernador pueda contratar extranjeros para luchar contra los “indios bárbaros”, ofreciendo 200 pesos por cada guerrero muerto, 250 pesos por cada guerrero vivo, 150 pesos por cada mujer cautiva, o indio menor de 14 años, independientemente de su sexo. (Para demostrar el número de apaches muertos, sus cabelleras debían entregarse a las autoridades municipales locales quienes emitían un certificado que se entregaba en la Oficina de Impuestos del gobierno para su reembolso. El estado de Chihuahua pagó 17.896 pesos por cabelleras apaches, sobre todo a extranjeros. Con el tiempo la “Quinta Ley” resultó cada vez más contraproducente. Para los funcionarios fue administrativamente incontrolable y muchos mexicanos perdieron sus vidas por ella, ya que cualquier cabellera india que no fuera apache, podía pasar como si lo fuera, e incluso de ciudadanos no indígenas mexicanos. El gasto para las arcas públicas fue exorbitante, y desperdició fondos necesarios en otros sitios de la frontera. De hecho, crearon más odio y venganza por parte de los apaches).

* El 27 de mayo, Michael Hancock Chevallie, ex-Ranger de Texas, que había firmado un contrato con el gobernador de Chihuahua para cazar apaches, recibiendo por adelantado 500 pesos, sale de Ciudad Chihuahua con 19 texanos y cinco mexicanos dirigiéndose hacia el norte. (Cerca de la Hacienda del Carmen [municipio de Buenaventura, Chihuahua] encontró una ranchería apache, atacando al amanecer y matando a nueve personas, entre ellas al jefe Jasquedegá, y capturando a cuatro más para el mercado de esclavos).

* El 5 de junio, el jefe político (el prefecto o jefe político era un funcionario que formaba parte del poder ejecutivo de los estados y se encargaba del gobierno y administración de un distrito o partido, jurisdicción territorial que abarcaba varios municipios) de Chihuahua Juan José Terrazas, recibe las cabelleras de 12 apaches y cuatro prisioneros.

* En junio, una banda apache mata a 14 personas en el río Gila (Arizona y New Mexico).

* A principios de junio, una numerosa banda apache, con el jefe chokonen Irigoyen, Pocito (no Poncito, activo en la zona de Sonora), Carro (que había estado en paz en Janos [Chihuahua], durante la segunda mitad de 1843) y Antonio (Charro o Vívora?) llega a una distancia prudencial de Bavispe (Sonora) pidiendo cambiar cautivos y hablar de paz. (Habían oído que los norteamericanos desde el norte del río Gila, así como los mexicanos de Sonora, iban a hacer una gran campaña contra ellos).

* El 15 de junio, tres apaches nednais Negrito, Ratón y Gervasio, un hijo de Juan José Compá, entran en Janos (Chihuahua) para negociar, desconociendo la nueva ley de Chihuahua, por lo que son detenidos por el teniente Padilla ante quien admiten ser los autores de las recientes incursiones en Bavispe y Bacerac (Sonora) y revelan que tres días antes habían combatido con tropas de Sonora en el que resultaron muertos cuatro apaches y varios soldados. (Furiosos por las muertes apaches, Candelario, otro hijo de Juan José Compá, mató a un joven capturado en una reciente incursión en Bavispe. Los apaches se preocuparon cuando Negrito, Ratón y Gervasio no regresaron a su campamento.

Bartolo y otros familiares fueron a averiguar qué había sido de ellos. El teniente Padilla le dijo que estaban los tres retenidos como rehenes. La situación era tensa, pero al día siguiente, los apaches, vieron a Negrito; por lo que luego se retiraron a la base de una colina cercana y más tarde se trasladaron a Lagunitas, noroeste de Janos, donde estaban acampadas sus familias. En el camino a Las Lagunitas recogieron a los miembros de la familia de El Cochi que estaban cosechando mescal, llevándose dos caballos que pertenecían a Juan Zozaya, de Janos. Pocos días después, el apache nednai El Cochi y su hijo Perea abandonaron el presidio y volvieron a su ranchería.

El 17 de junio, por la mañana, consciente del gran número de apaches en la zona, trasladó a los nednais Negrito, Ratón y Gervasio a Corralitos [municipio de Casas Grandes, Chihuahua], cuyo comandante era el capitán José María Zuloaga.

Dos días más tarde, el jefe apache nednai Láceris llegó con 25 apaches bien armados, pidiendo saber donde estaban detenidos los tres, especialmente Negrito. Al parecer querían averiguar si los prisioneros estaban aún con vida antes de continuar su incursión para vengarse. El comandante de Janos, el teniente Padilla, se encontró en una posición difícil, al estar los apaches cautivos en Corralitos pero logró convencer a Láceris para que esperase un día, con la promesa de que dejaría ver a los prisioneros).

* El 20 de junio, Bartolo con algunos apaches se une al nednai Láceris, que con 25 guerreros llegan a Corralitos con buenas cabalgaduras, bien armados y preparados para pelear. (Láceris incursionó por los asentamientos del sur de Casas Grandes. Otros apaches, incluyendo al chihenne Mangas Coloradas, estaban esperando en las colinas, listos para unirse a Láceris por si estallaban los combates).

* A finales de primavera, una banda apache asalta Fronteras (Sonora) matando a cinco mexicanos, alanceando a una mujer, y llevándose a cuatro prisioneros.

* Del 4 al 22 de junio, una banda chokonen de unos 100 guerreros ataca Bavispe ([Sonora]. El jefe chihenne Mangas Coloradas no estaba con ellos porque se había ido a Janos [Chihuahua]. Durante ese mes, algunos apaches siguieron apareciendo por Janos para intentar algún tipo de negociación).

* Durante el verano, las autoridades mexicanas contratan al mercenario John Joel Granton y a su banda para cazar apaches. (Para cobrar la recompensa debían presentar los cueros cabelludos de los apaches pero Granton mataba también a otros indios e incluso a ciudadanos mexicanos. En 1849, el estado de Chihuahua pondría precio a su cabeza, declarándole fuera de la ley. Se trasladaron a Arizona donde mataron a varios indios yumas. Allí se hicieron cargo del transbordador sobre el río Gila, que transportaba a los emigrantes que iban a buscar oro a California. A veces mataban a los pasajeros mexicanos y norteamericanos para robarles. Una banda de indios yumas, dirigida por Caballo en Pelo mató y arrancó la cabellera a Glanton y a la mayor parte de su banda).

* El 25 de junio, el comandante inspector del estado de Sonora, José María Elías González emprende una campaña contra los apaches con un destacamento de 80 hombres, consiguiendo atacar la ranchería de Tapilá. (Además de liberar a un cautivo mexicano, cuatro mujeres apaches fueron apresadas junto a 18 caballos y cuatro mulas. Con Elías iba el comandante de Bacoachi [Sonora] Teodoro de Aros, quien fue enviado a reconocer los lugares de La Pera [Sonora] y Calabasas [Santa Cruz County, Arizona]. En este último lugar se encontró de nuevo con los apaches, logrando recuperar el ganado que envió a Bacoachi con un destacamento de 20 hombres. Pero los apaches atacaron Las Bellotas [Nogales, Sonora] llevándose cautivos a una mujer y a un muchacho. El sargento Cayetano Avizu persiguió a la partida con 10 hombres pero no pudo alcanzarla. El 27 de julio, Teodoro de Aros salió con 60 hombres para intentar hallar los escondites apaches en la zona de los Pilares de Nacozari [Sonora], desde donde atacó la ranchería del subjefe Fito que logró escapar dejando 14 caballos en manos de los mexicanos).

* El 30 de junio, un grupo de hombres de Casas Grandes (municipio de Nuevo Casas Grandes), El Barranco (?), Corralitos (municipio de Nuevo Casas Grandes) y Galeana (Chihuahua) enviado por José María Zuloaga (Jefe Político del Cantón de Galeana y antiguo comandante de la guarnición de Janos, que actualmente vive en Corralitos) a cazar cabelleras, y guiado por Negrito, encuentran una ranchería apache, matando a su jefe Nachul, quizá el Nachindo del que se tuvo conocimiento en el área del río Gila en 1842. (También recuperaron dos cautivos. Zuloaga recibió 500 pesos por la liberación de los dos cautivos. Supuestamente fue socio de Kirker cuando éste fue contratado por el estado de  Chihuahua para matar apaches. Zuloaga estuvo tan involucrado en la caza de apaches que Corralitos se hizo famoso como centro de esta sórdida actividad. En una ocasión, un apache fue muerto en Corralitos cuando quiso llevarse una mula. Negrito, todavía prisionero en Corralitos, identificó al apache como miembro de la ranchería del chihenne Ponce).

* A primeros de julio, Mangas Coloradas está en Santa Lucia Springs (después conocido como San Vicente de la Cienega; y finalmente Silver City, Grant County, New Mexico) y en las Burro Mountains (Grant County, New Mexico).

* El 22 de julio, un viejo apache llamado Perico llega a Janos (Chihuahua,) al apache-warrior-stan-wightparecer, para establecerse allí. (Su esposa, su hijo, y un cautivo estaban esperando fuera de la ciudad. Un pelotón de soldados fue tras ellos, lo que les asustó, no volviéndoselos a ver. Mientras tanto, el teniente Padilla, comandante de Janos, encarceló a Perico, aunque él y el juez local le consideraron demasiado viejo para ser considerado un guerrero. Padilla envió a Perico a Zuloaga, jefe político en Corralitos, hasta que el comandante general de Chihuahua tomase una decisión.

Un ex-cautivo, Francisco Durán, trajo noticias de la ranchería del jefe Baboso en la Sierra del Hacha [Big Hatchet Mountains, Hidalgo County, New Mexico]. Los ciudadanos de Janos les dieron licor al menos cuatro veces, una vez a cambio de dos cautivos y otras a cambio de botín. Los comerciantes de New Mexico suministraban a los apaches licor, armas y pólvora. Las armas de fuego que tenían los apaches eran de buena calidad, con gran cantidad de pólvora. Baboso dio dos cartas sin firmar a Durán. Una era supuestamente del gobernador Armijo, y el primer párrafo era una factura sobre la venta de carabinas de los Estados Unidos, pólvora, balas, telas, sarapes, cuchillos y otros artículos. Todo esto lo negociaron con Baboso en las rancherías aliadas. El autor de la carta expresó su amistad y gratitud a Baboso, prometiendo que avisaría de cualquier acción militar contra los apaches por los Estados Unidos. Baboso afirmó que la otra carta era de Juan Zozaya, de Janos. Zozaya habló de su gran aprecio y amistad con Baboso, pidiéndole que fuera a Janos para discutir asuntos importantes personalmente con él.

Aunque la gente de El Barranco [?] mató recientemente a dos apaches, Baboso nunca dudó de la buena fe de sus amigos en Janos).

* El 2 de agosto, el comandante de Bacoachi (Sonora) Teodoro de Aros, reemprende una campaña contra los apaches con 40 hombres. (Este destacamento consigue interceptar una partida de apaches con ganado robado, quitándoles 96 reses, seis caballos, cuatro mulas y un asno. En el breve combate, dos soldados resultan heridos. Seguidamente el sargento Olguin con 12 hombres es enviado a Arizpe [Sonora] con el ganado pero los apaches logran emboscar su columna, matando al sargento y a cuatro vecinos. Un total de 28 personas fueron capturados por los indios entre soldados, vecinos, mujeres y niños que viajaban con los militares. Al recibir la noticia, el comandante Aros al mando de 50 hombres salió en su persecución logrando recuperar el ganado, liberar a los cautivos y capturar a cuatro miembros de la familia de Tapilá).

* El 16 de agosto, el capitán Enoch Steen y sus tropas de Doña Ana (Doña Ana County, New Mexico) luchan con los apaches en Santa Rita del Cobre ([Grant County, New Mexico]. Alrededor de 100 apaches, probablemente chihennes y bedonkohes, guiados por Mangas Coloradas [probablemente estaba presente Gerónimo], mataron a unos civiles mexicanos cerca de El Paso [El Paso County, Texas] dirigiéndose a su territorio con una gran manada de mulas. Los soldados de Doña Ana les persiguieron hasta su campamento cerca de Santa Rita del Cobre. En un enfrentamiento de dos horas, los soldados derrotaron a los apaches, destruyeron su campamento con todo su contenido, y recuperaron algunas de las mulas robadas. Desde el punto de vista apache, no habían hecho nada malo. Cuando el 18 de octubre de 1846, Mangas Coloradas se había se había reunido con el general estadounidense Stephen Watts Kearny le dejó claro que los chiricahuas siempre guerrearían contra los mexicanos, a los que odiaban profundamente).

* El 22 de agosto, una banda apache ataca a un grupo de colonos cerca de Santa Rita (Grant County, New Mexico).

* El 31 de agosto, una banda apache roba todos los caballos del presidio de Janosreflections-gretchen-price ([Chihuahua]. Salieron tras ellos 37 soldados mexicanos y 17 civiles a pie dirigidos por Pedro. En la Laguna de las Palomas, cerca de Corral de Piedra [municipio de Ascensión, Chihuahua], atacaron a un grupo grande de apaches y, aunque se conocen pocos detalles, los mexicanos lograron capturar a 19 apaches y recuperar 54 caballos. Después de eso, el teniente Padilla, comandante de Janos, envió otro grupo que mató a siete mujeres y niños apaches, capturando a siete personas y unas 60 cabezas de ganado).

* El 9 de septiembre, 37 soldados del presidio de Janos (Chihuahua) y 16 civiles, al mando del capitán Baltasar Padilla, atacan a una banda apache al norte de Palomas (Puerto Palomas de Villa, municipio de Ascensión, Chihuahua), cerca de la frontera y de las Florida Mountains (Luna County, New Mexico), matando a cinco hombres y siete mujeres y niños, capturando a 19 más, siendo encarcelados en Corralitos (municipio de Casas Grandes, Chihuahua) donde había seis más.

* El 14 de septiembre, 30 guerreros apaches bajo el jefe chokonen Irigoyen atacan Janos (Chihuahua) llevándose cierto número de ganado. (Después fueron hacia el Rancho La Galera [municipio de Janos, Chihuahua] para robar maíz. El teniente Padilla, comandante de Janos, que había salido inmediatamente, los alcanzó allí. Los apaches ondearon una bandera blanca gritando que querían hablar. Irigoyen y Padilla hablaron largo tiempo, acordando devolver esos animales y otros que habían robado, antes de volver a Janos como prueba de que sus ofertas de paz eran genuinas. Padilla acordó remunerar a los apaches por los animales, determinando un lugar para ratificar la tregua.

Unos guerreros comenzaron a guiar el ganado de vuelta pero al llegar donde sus compañeros los estaban esperando, cambiaron de dirección y llevaron los animales hacia Las Lagunitas (?). Padilla, con 12 hombres a caballo y 50 a pie, salió en su persecución. Alcanzó a los apaches en El Cerro Largo [?], atacándolos y recuperando todo el ganado. Los 30 guerreros inmediatamente contraatacaron; mataron a seis mexicanos, hirieron a uno, y se llevaron las armas y monturas de los mexicanos. Cuando llegaron refuerzos mexicanos, no pudieron hacer nada más que inspeccionar el campo de batalla).

* El 23 de septiembre, un destacamento de  200 soldados a las órdenes del comandante inspector de Sonora, Elías González ataca a los apaches en la Sierra de las Burras ([municipio de Chihuahua, Chihuahua]. El Cochi, apache nednai, y otros tres guerreros murieron y los soldados liberaron a cuatro cautivos mexicanos, dos niños y dos niñas. Cuatro apaches de ambos sexos son capturados junto a 89 caballos y mulas.

Negrito, guió a los mexicanos quienes le dieron la cabellera de El Cochi para que la presentara ante los funcionarios de Janos para que cobrara la recompensa.

Por su parte, Zuloaga, jefe político de Corralitos [Chihuahua] se quejó amargamente de que Padilla, comandante de Janos, se negaba a detener a los apaches que llegaban al presidio de Janos. Citó algunos casos ocurridos en junio. En un caso, Bartolo con otro hombre, una mujer y un niño, había ido al presidio para conferenciar con Padilla. En otro, el jefe nednai Láceris y varios apaches habían tenido una gran borrachera en Janos; Tovina, ya rehén, se unió a la fiesta. Cuando Zuloaga llegó allí al día siguiente con un pequeño grupo, todos los apaches habían partido, excepto Tovina. Zuloaga, enfadado, mandó que Tovina fuese hecho prisionero y el producto de la “Quinta Ley”  distribuido entre  las tropas. Padilla replicó que Tovina ya estaba en su custodia.   

Las finanzas son un problema importante en la administración de los prisioneros apaches en Corralitos ya que el pueblo no formaba parte del presupuesto militar estatal como era Janos por lo que Zuloaga  se vio obligado a llevar allí a los presos apaches [Ratón, Gervasio y Perico] para trabajar picando mineral para la fundición para que pagaran su sustento.

Debido al excelente rendimiento de Negrito, no se le tuvo bajo vigilancia como a los demás. Un día pidió permiso para casarse con una mujer cautiva en Janos a lo que las autoridades mexicanas accedieron pero durante las negociaciones, la mujer escapó. El comandante de Janos envió un pelotón tras ella, sin éxito). 

* A primeros de octubre, varias bandas chiricahuas se congregan en las Burro Mountains (Grant County, New Mexico) para huir de una epidemia. (Muchos guerreros salieron para atacar Janos [Chihuahua] pero Mangas Coloradas se quedó allí). 

* En octubre, la banda de Lobo Blanco, jefe apache jicarilla, ataca una caravana de carros del comerciante James M. White en el Camino de Santa Fe, cerca de Point of Rocks ([Colfax County, New Mexico]. Cuando White, su mujer Ann, su hija de 10 años, una sirvienta, y otros dos hombres iban a la cabeza de los carros, los apaches jicarillas, apoyados por un grupo de utes, atacaron, matando a White y a los dos hombres, y llevándose cautivos a Ann, a su hija y a la sirvienta.

Cuando la noticia llegó a Taos [Taos County, New Mexico], el capitán William Grier salió con el 1º de Dragones a buscar a los cautivos, junto a Kit Carson. Dos semanas después, Carson encontró algunos vestidos de Ann White en un campamento abandonado, animándoles a seguir la persecución.

Cerca de la actual Tucumcari [Quay County, New Mexico] encontraron el campamento de los apaches jicarillas. Carson dijo a Grier que tenían que atacar de inmediato pero uno de los guías convenció al capitán para que parlamentase con el fin de conseguir la liberación de las cautivas. En ese momento de indecisión, los jicarillas huyeron. Según Carson, Ann White no se dio cuenta de la presencia de los soldados e intentó escapar, pero sólo recorrió unos 180 metros cuando una flecha le atravesó el corazón. Carson encontró su cuerpo, aún caliente, a poca distancia.

Los soldados mataron a siete jicarillas y encontraron, irónicamente, un libro de bolsillo de las hazañas fronterizas de Kit Carson, quien dijo:”Pienso que la señora Ann White lo había leído, sabiendo que yo vivía cerca, y que rezaba para que yo llegara para salvarla. Fui pero faltó convencer al capitán que atacara como yo quería“.

Grier acampó esa noche en el desierto campamento. Al anochecer algunos soldados oyeron un ruido que venía de los sauces de los alrededores. Cogieron las armas yendo a investigar, encontrando a un bebé jicarilla abandonado, atado a su cuna. Fue el Dr. James A. Bennett quien encontró al niño, registrando el siguiente acontecimiento en sus memorias: “Un viejo soldado se acercó y, bruscamente, dijo: ‘Déjame ver a ese mocoso’. Se lo entregué, cogió una pesada piedra, la ató a la madera de la cuna, y la echó al agua con el bebé dentro, y en un momento no quedó rastro de él. El único comentario del soldado fue: ‘Ahora eres un pequeño compañero, pero harás grandes despedidas a los indios. Ojala hubiera más para hacer lo mismo”.

En 1850, el Congreso estadounidense designó 1.500 $ a quien recuperara a la hija de los White. A pesar de los esfuerzos de su tio, la muchacha nunca fue encontrada).

* El 11 de octubre, un gran grupo de guerreros, que los mexicanos contabilizaron en 115 apaches, asaltan de nuevo Janos ([Chihuahua]. Eran las 07:00 de una mañana con niebla baja. A medida que la niebla se disipó, los soldados vieron a varios grupos de guerreros persiguiendo los caballos de la guarnición. Un apache agitó una bandera blanca y gritó que querían parlamentar en nombre de varios jefes, los nednais Arvizu, Coleto Amarillo y Láceris; el chihenne Itán; los chokonen Irigoyen y Manuel; y Pocito. El teniente Padilla, comandante de Janos, indicó que comparecieran en la plaza del pueblo donde podrían discutir mejor. Sólo Manuel y Arvizu [que se crió en Janos en la década de 1820 y regresó como jefe para quedarse allí desde finales de 1842 hasta enero de 1844] apareció con unos pocos guerreros. El grupo se negó, sin embargo, a entrar en el patio de la fortaleza y se quedó fuera de la pared norte. Ellos rogaron al comandante que devolviera los prisioneros capturados dos semanas antes y que seguían detenidos en el presidio, así como los cuatro, aún cautivos en Corralitos. Padilla les informó en términos inequívocos que, en primer lugar, tendrían que devolver todo el botín capturado, los caballos del presidio y otros animales.

Padilla se dio cuenta de que algunos guerreros querían llevarse a los prisioneros por la fuerza pero estaba convencido de que la mayoría de los apaches querían la paz. En ese instante vieron a un grupo de 27 norteamericanos [cazadores de cabelleras] que venía por el camino que llevaba a la ciudad. Los guerreros inmediatamente los atacaron, capturando a cinco. Arvizu dijo a Padilla que iba a intercambiar sus nuevos cautivos por los prisioneros en el fuerte. Padilla estuvo de acuerdo. Los apaches comenzaron a robar las pertenencias de los recién llegados; mataron a los cinco norteamericanos y a una persona de Corralitos. Al día siguiente, cuando los apaches se habían ido de Janos, los mexicanos enterraron los cuerpos.

Poco después, el cazador de cabelleras norteamericano John Joel Glanton, con contrato del gobierno de Chihuahua para cazar apaches, partió hacia el norte, pasando por Janos camino de la Sierra del Cobre [?]. El 28 de octubre realizaron una campaña de dos semanas en las Chiricahua Mountains [Cochise County, Arzizona]. No encontraron apaches, regresando a Janos el 12 de noviembre. Glanton luego llevó a sus hombres a explorar las Lagunas de Guzmán y de Santa María [municipio de Ascensión, Chihuahua] y no se supo más de él en el distrito de Janos.

Los prisioneros apaches en Corralitos, los nednais Negrito y Ratón, más Gervasio, Perico y Tovina [o Tonina, el rehén tomado a mediados de junio, en el momento de la visita del jefe nednai Láceris] y los capturados en septiembre en la Laguna de Guzmán y en Janos seguían detenidos porque no llegaba de la ciudad de Chihuahua la orden del destino de los prisioneros, de conformidad con la “Quinta Ley”. Mientras tanto el comandante Padilla y el Jefe Político Zuloaga estaban en desacuerdo sobre cómo debían tratar a los prisioneros apaches. De hecho, no fue hasta el 18 de marzo de 1850, cuando se dieron las órdenes para enviar a los detenidos a la comandancia general de la ciudad de Chihuahua, retrasándose el envío hasta principios de mayo. Los apaches, por su parte, siguieron reclamando la liberación de sus parientes.

A pesar de que era prisionero de guerra, el nednai Negrito hizo de guía en varias operaciones militares mexicanas. Lo había hecho tan bien que los mexicanos le dieron un traje de tela de alta calidad. En dos ocasiones, un destacamento de 300 hombres y otro de 200, llegaron de Sonora en campaña contra los apaches, y tanto él como Ratón trabajaron de exploradores. 

* El 13 de octubre, Elías González y sus tropas atacan al chihenne Mangas Coloradas y sus seguidores en las Burro Mountains ([Grant County, New Mexico]. Mueren 11 guerreros y cinco son hechos prisioneros, mientras mueren cinco mexicanos y otros cinco resultan heridos. El coronel norteamericano John Coffee Hayes, con 100 soldados, también están en la zona tratando de ponerse en contacto con los chiricahuas. Después de ser derrotados, los chiricahuas de Mangas Coloradas se dirigen al este, hacia el río Gila [sur de Arizona y New Mexico] o las Mogollon Mountains [Grant y Catron Counties, New Mexico]).

* El 27 de diciembre, una banda chihenne captura a dos chicos del puesto de Doña Ana (Doña Ana County, New Mexico), cuando venían de Santa Rita del Cobre (Santa Rita, Grant County, New Mexico), yendo el chihenne Itán a negociar su liberación. (Informadas las tropas americanas, causan algunas bajas a los apaches).

* El 17 de diciembre, un grupo de apaches mescaleros, apaches lipanes y comanches (el informe no explica si estaban juntos [algo muy difícil] o por separado) estaban reunidos en un paraje llamado el Aguaje de La Rosita (Coahuila) listos para atacar Melchor Múzquiz. (El ataque estaba planeado para la víspera de Navidad cuando prácticamente todo el mundo estaría en la iglesia. Pero un cautivo llamado Marín Ortiz, que se había escapado de los apaches, avisó al coronel Francisco Castañeda, dándo así tiempo suficiente para preparar la defensa de la villa. Alsate se encontraba entre los apaches mescaleros durante la batalla y el coronel Castañeda lo describió como “un joven alto, delgado, musculoso, con la nariz ligeramente aguileña y ojos de águila”).

* El 25 de diciembre, los apaches mescaleros matan al comerciante David Kilburn Torrey y a todos sus compañeros, excepto a uno, en un campamento comercial cerca del Presidio del Norte ([Ojinaga, Chihuahua]. Torrey llegó a comerciar con unos 700 u 800 apaches mescaleros pero éstos se volvieron en contra cuando llegó al campamento la noticia de que algunos apaches mescaleros habían muerto en un enfrentamiento con unos norteamericanos que viajaban a California).

1850

* En enero, el jefe político del Cantón de Bravos (Chihuahua) firma un tratado de paz con los jefes apaches mescaleros Pino, Marco Chato, Bigotes y Chico.

* A finales de enero, John Carey Cremony, miembro de la  Comisión FronterizaLife Among the Apaches norteamericana y que luego escribiría el libro “Life among the Apaches”, tiene un encuentro con el jefe apache chihenne Baishan o Cuchillo Negro (Cremony lo relató así: “Un día me adelanté unos 4’5 km por delante del carro de la Comisión, el cual se había detenido al pasar por el Cooke’s Canyon [Luna County, New Mexico], un áspero y rocoso desfiladero muy peligroso, a unos 64 km al este del río Mimbres, y después de haber encontrado algunas huellas de antílopes, miré alrededor con la esperanza de ver a los animales, cuando me vi rodeado por una banda de alrededor de 25 indios, que avanzaban hacia mí desde todos los lados, dirigido por un salvaje que montaba varios metros por delante de los demás. En ese momento yo podría haber roto el cerco y unirme a mi grupo con muy poco riesgo ya que mi caballo era infinitamente superior en fuerza y velocidad a sus ponis pero como veía que el carro iba a estar a la vista dentro de poco tiempo, adopté otra postura. En ese momento, su líder iba a unos 25 metros por delante de sus seguidores y aproximadamente a la misma distancia de mí, percibiendo que acercaba mi mano derecha a mi cartuchera y que podía picar espuelas, me salió al encuentro. Me dirigí a él en los siguientes términos en español: ‘No te acerques o te pego un tiro’. A lo que él respondió: ‘¿Quién eres y de dónde has venido?’.

Al ver que sus guerreros me estaban cercando le dije: ‘Mira indio, aunque haya muchos guerreros contra un hombre, estás en mi poder; tu gente podrá matarme, pero yo te mataría antes, por lo que te digo que se detengan de una vez’.

Involuntariamente el apache hizo un gesto con la mano y sus guerreros se detuvieron a unos 35 metros de distancia. Al no gustarme tan poca distancia, volví a instar al jefe a que dejara a sus guerreros más atrás, dando al mismo tiempo, un significativo movimiento a mi pistola. Esto hizo que los apaches aumentaran la distancia en unos 135 metros. El jefe, quien después supe que se llamaba Cuchillo Negro se esforzó en ganar mi lado izquierdo, lo que me impidió mantener la cabeza de mi caballo en la dirección en la que él se movía. Luego dijo, ‘Adiós’ y comenzó a reunirse con sus compañeros pero de nuevo le hice ver en qué posición se encontraba, diciéndole que no lo permitiría, y que debía quedarse conmigo hasta que mis amigos se acercaran. Eso le sorprendió pues evidentemente creía que yo estaba sólo, o algo así. El siguiente diálogo tuvo lugar a continuación:

Cuchillo Negro: ‘¿Qué buscas en mi territorio?

Cremony: ‘Vine aquí porque mi jefe me ha enviado. Él vendrá pronto con muchos soldados y john-carey-cremony-y-cuchillo-negro-william-harrison-bryantpasará a través de este territorio pero no tiene la intención de permanecer en él o hacer ningún daño a sus hermanos apaches. Venimos en son de paz y siempre actuaremos en paz, a menos que nos obligues a adoptar otras medidas; si lo haces, las consecuencias pueden ser muy dañinas para ti’.

Cuchillo Negro: ‘No creo en tus palabras. Tú estás solo. Mi gente ha estado vigilando el camino y no ha visto que venga ningún grupo. Si viniese alguno lo sabríamos. Tú estás en mi poder. ¿Qué más tienes que decir?’.

Cremony: Indio, eres tonto. Tienes que tener mucha seguridad para volverte descuidado. Una compañía de soldados se encuentra tras de mí pero vuestros jóvenes han estado dormidos. Las mujeres los han retenido en el campamento cuando deberían haber estado vigilando. Yo no estoy en tu poder pero tú sí estás en el mío. Tu gente me puede matar pero antes te meto una bala en el cuerpo. Cualquier señal que les hagas o cualquier movimiento tuyo hacia adelante, también significará tu muerte. Si no me crees, espera unos instantes y verás como mis amigos llegan alrededor de aquella colina. Ellos son muchos y tienen la intención de permanecer varias lunas en tu territorio. Si los tratas bien puedes hacerte rico y conseguir muchos regalos pero si los tratas mal te buscarán entre las rocas y las colinas de tu territorio, se apoderarán de tus manantiales, destruirán tus plantaciones y matarán a tus guerreros. Ahora elige’.

Cuchillo Negro: ‘Durante muchos años el hombre blanco no ha venido a estas regiones y no permitimos que la gente entre en nuestro territorio sin conocer su propósito. Si tuvieras amigos como dices, no les habrías dejado y venido sólo, por eso es una tontería. Mis jóvenes no han sido retenidos por sus mujeres pues no hay ninguna a dos soles de marcha y si viniera un gran grupo contigo, lo habrían sabido y me lo hubiesen dicho. Tú tienes muchas armas pero yo tengo muchos hombres y no te podrás escapar si doy la señal’.

Cremony: Indio, no creo que des la señal, siempre y cuando tú y yo estemos tan juntos. Espera un momento y verás si te digo la verdad’.

Finalmente aceptó la proposición y nos sentamos en nuestros caballos esperando la llegada del carruaje. No es necesario decir cuáles eran mis sentimientos durante el siguiente cuarto de hora, ni explicar las maniobras que cada cual hacíamos para mantener la ventaja sobre su enemigo. Me siento incapaz de explicar esos instantes. Al terminar el plazo mencionado, el carruaje se puso a la vista a unos 400 metros, rodeando la cima de la montaña, que se había detenido durante la marcha a través del desfiladero rocoso y terrible, llegando con él la infantería con un formidable arsenal de brillantes tubos en su espalda. Ante esta inesperada visión, Cuchillo Negro miró por un momento como si estuviera soñando, pero reculando rápidamente, avanzó directamente hacia mí, extendiendo su mano derecha: ‘Jeunie, jeunie’, que significa amable, amistoso, bueno. Me negué a coger su mano para que, de repente, pudiera tirarme de mi caballo y apuñalarme al caer pero contentándome me dijo: ‘Somos amigos’. Luego se volvió rápidamente y se marchó a toda velocidad, asistido por sus guerreros. Desaparecieron en otro rocoso cañón, a unos 365 metros de distancia. Posteriormente me reuní con estos salvajes otras veces y estoy convencido de que el recuerdo de nuestro encuentro anteriormente narrado, no me perjudicó, ni con él ni con su tribu”.

La comitiva de la Comisión Fronteriza llegó al Río Grande acampando cerca de una gran laguna, en la orilla occidental del río observando cómo los apaches cazaban gran cantidad de patos silvestres y barnaclas [o brantas, género de aves anseriformes de la familia Anatidae] de la siguiente manera.

A principios del invierno, cuando estas aves comienzan a llegar en grandes bandadas, los apaches cogen un gran número de calabazas colocándolas a la deriva a barlovento en la laguna, siendo impulsadas gradualmente por el viento hasta al lado opuesto. Después las recogen y las vuelven a poner otra vez a la deriva. Al principio, los patos y los gansos recelan y sospechan de esos extraños objetos flotantes pero pronto se acostumbran y pasan junto a ellos sin prestarles atención. Entonces, los apaches encajan las calabazas en sus cabezas, después de haber hecho agujeros para los ojos, la nariz y la boca y, armados con un saco, entran en el agua a no más de 1’5 metros de profundidad, imitando exactamente el movimiento de la calabaza vacía sobre el agua para conseguir estar lo suficientemente cerca de las aves. Luego las agarran por las patas y las arrastran repentinamente bajo el agua, metiéndolas en el saco.  

La comitiva de la Comisión Fronteriza llegó a una fuente termal, cuyas aguas tienen 51º de temperatura, situada a unos 30 km al este de las minas de Santa Rita del Cobre. Cerca había un gran número de antílopes alimentándose en la llanura, a no más de 800 metros de distancia. John Carey Cremony fue a cazar uno, cabalgando a unos 450 metros de la manada. Desmontó y ató su caballo a un arbusto de yuca, avanzando a pie con cautela, con la carabina en la mano. Arrastrándose de arbusto en arbusto y escondiéndose tras las piedras, apuntó a uno de ellos cuando, de repente, se levantó sobre sus patas traseras, gritando en un razonable español: ‘¡No tiras, no tiras!’ [¡No dispares, no dispares!]. Lo que parecía que era un antílope, resultó ser un joven, hijo del jefe apache chihenne Ponce quien, después de haberse envuelto en la piel de un antílope, con la cabeza, cuernos y todo lo demás, se había deslizado hasta el rebaño bajo su disfraz para cazar, hasta que vio que Carey apuntaba hacia él. Los apaches adoptan con frecuencia este método de caza e imitan las acciones de los antílopes tan bien que engañan completamente a los animales. 

Cuando la comitiva de la Comisión Fronteriza llega a Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico], recibe la visita pacífica de los jefes apaches chihennes Delgadito y Ponce y del nednai Coleto Amarillo, a los que regalan tabaco, grano y unas telas de algodón. 

John Carey Cremony, relata en su libro “Life among the Apaches” un incidente que tuvo con un grupo de apaches: “Pocos años después de terminar mi trabajo en la Comisión Fronteriza, fuimos cinco norteamericanos, haciendo yo de guía porque conocía en camino, a Sonora en busca de provisiones. Una noche acampamos en un lugar donde había varios pozos cavados por anteriores viajeros, llenos de agua potable. Rodeando los pozos había una extensa llanura, sin rocas ni árboles, con algún que otro arbusto pero ninguno de más de 45 centímetros de altura. Había estado antes en este lugar cuando trabajaba para la Comisión Fronteriza norteamericana. Fue un regalo de Dios ya que habíamos estado sin agua durante casi 60 horas. Durante el día, habíamos observado numerosas señales indias por lo que estuvimos en guardia colocando dos centinelas a la vez. Richard Purdy y yo hicimos la primera guardia, cada uno a un costado del campamento. Acordamos no caminar sobre nuestros puestos sino ocultarnos todo lo posible manteniendo una aguda vigilancia. Antes de la caída de la noche, Purdy y yo arrancamos unos arbustos yendo silenciosamente a nuestro puesto de vigilancia sobre la hierba, estando cada uno protegido por un pequeño arbusto. No había luna pero la luz de una estrella brillante nos permitía percibir objetos a cierta distancia. El tiempo pasó tranquilamente y a las 23:00 horas llamamos a otros dos compañeros, quienes ocuparon nuestras posiciones. A las 02:00 horas fuimos despertados para reanudar la guardia y cada uno ocupamos nuestra puesto. Apenas había transcurrido una hora cuando me pareció que un pequeño arbusto había cambiado un poco de sitio; pero para no crear una falsa alarma y que se rieran de mí, decidí simplemente observarlo con más atención. Mis sospechas y precauciones se cumplieron al percibir que el arbusto se aproximaba, poco a poco. No me atreví a llamar a Purdy pero apunté mi rifle, lo mejor que pude, a la raíz del arbusto. Cuando pensé que acertaría, apreté el gatillo. El disparo fue seguido por los gritos de unos 15 apaches que se habían acercado a unos 30 pasos de nuestro campamento cubriendo sus cabezas con hierba y arrastrándose sobre sus vientres. Nuestros compañeros se pusieron en pie y comenzaron a disparar, haciéndoles. Tuvimos un caballo muerto y otro ligeramente herido pero, tras una inspección, encontramos al apache que movía el arbusto, muerto de un disparo en la cabeza. Sin esperar al amanecer, preparamos inmediatamente a los animales y continuamos de nuevo el viaje por temor a que los apaches nos adelantasen para emboscarnos en algún paso o cañón peligroso”).

* A principios de año, tres o cuatro bandas chokonen de Posito Moraga, Esquinaline e Irigoyen negocian la paz con Sonora. (Otros apaches, nednais y chihennes, se trasladan al norte de Chihuahua. El chihenne Mangas Coloradas, y los chokonen Miguel Narbona y Cochise permanecen al margen de las negociaciones de paz. Mangas Coloradas está cerca de Santa Lucia Springs [después conocido como San Vicente de la Cienega; y finalmente Silver City, Grant County, New Mexico] en ese momento).

* Este año, una epidemia de viruela hace que la banda apache lipán del jefe Magoosh huya de la zona de San Antonio ([Bexar County, Texas]. Una parte va a México estableciéndose cerca de Zaragoza [Coahuila]. Otra dirigida por Magoosh se refugia con los apaches mescaleros en New Mexico). 

* En febrero, una banda apache ataca nuevamente Bacoachi (Sonora) llevándoseChiricahua Apache Brave (Lois Duffy) los caballos que tres soldados llevaban a abrevar; uno de ellos resulta muerto y otro es herido de gravedad. (Los jefes chokonen Esquinaline, Irigoyen, Posito Moraga, Tapilá, y Trigueño; el bedonkohe Teboca; y el jefe Irineo  acampan en las cercanías, enviando una nota solicitando negociaciones. 

Elías González, comandante inspector de Sonora, estaba contento. El chokonen Irigoyen prometió tratar de convencer a los demás apaches para que vivieran en una ciudad. Llevaría tiempo, por supuesto, pero los apaches debían aprender a confiar en los mexicanos. No debían ser engañados y atacados de nuevo como había ocurrido en Galeana [Chihuahua], refiriéndose aparentemente al acto de James Kirker. A pesar de que Elías se mostró escéptico sobre una paz duradera, incluso una tregua temporal valdría la pena. A mediados de abril de 1850, gracias al acuerdo, los pueblos del noreste de Sonora, disfrutaron de un respiro de las hostilidades apaches durante unos dos meses. Aunque las partidas de guerra habían hecho algunas incursiones, éstas fueron pequeñas, no rompiendo los mexicanos sus acuerdos con las diferentes rancherías. El principal problema, como en Chihuahua, fueron las raciones. Los apaches anunciaron que querían ayuda de los mexicanos tal como lo había hecho el gobierno colonial en tiempos de los españoles. Elías González dijo que entendía que los alimentos destinados a los apaches eran escasos, proponiendo que unas colonias agrícolas les dieran ayuda económica hasta que se valieran por sí mismos.

Un cautivo liberado informó que el principal motivo de la solicitud de la tregua por parte de los apaches, aunque se pelearon entre ellos y con los coyoteros White Mountain sobre ello, era obtener suministros. Ahora necesitaban más maíz y que después de la tregua planeaban reanudar los asaltos. 

Pronto el chokonen Irigoyen, Virján [aparentemente el Virján que había vivido en Janos de 1816 a 1831, y brevemente en 1843], Calderón [que no mucho antes había estado viviendo en Janos], Escribá [o Esquiriba], Irineo, Yaqui, y Cavanillo, hijo del chokonen Esquinaline, y otros cuatro aparecieron en Bacoachi dispuestos a firmar la paz. Querían residir en sus antiguos asentamientos [los establecimientos españoles de paz] con la ayuda del gobierno para no tener que recurrir a las incursiones. El anciano jefe bedonkohe Teboca, por su parte, se dirigió al presidio de Santa Cruz [Cochise County, Arizona] con su propia petición de paz, que al final no dio frutos.

Los chokonen Posito Moraga y Esquinaline fueron conocidos más en Sonora, mientras que el también hokonen Trigueño, ahora en Sonora, estuvo en paz en Janos en 1843 [tal vez era el apache que apareció allí en 1818 y 1819 con el jefe Jasquenelté]; Irineo era probablemente hermano de los jefes Manuel y Torres. En los intercambios que siguieron, el chokonen Irigoyen era un apache importante).

* El 2 de febrero, el chokonen Miguel Narbona lidera una partida de guerra en Doña Ana (Doña Ana the-scouting-party-henry-raschenCounty, New Mexico) matando a una persona, hiriendo a tres, y llevándose los caballos de la localidad. (Un destacamento estadounidense, al mando del capitán Enoc Steen, fue tras ellos, y cuando la localidad quedó desprotegida, más apaches entraron en el asentamiento, robando sin oposición. Estos enfrentamientos con los estadounidenses dejaron en los apaches respeto y temor por los nuevos oponentes. Comerciantes mexicanos agravaban las preocupaciones de los apaches al difundir rumores de que los estadounidenses tenían la intención de matar a todos los apaches).

* El 7 de febrero, el congreso de Sonora promulga una ley, similar a la de Chihuahua, autorizando la organización de grupos formados por mexicanos y extranjeros con el fin de perseguir a los apaches. (La ley señalaba:

1. Se autoriza la organización de guerrillas de nacionales o extranjeros, en persecución de los apaches que invaden el estado.

2. Se concede a los jefes de guerrillas o “empresarios” un premio de 150 pesos por cada indio de armas muerto o prisionero y 100 por cada mujer prisionera. Los menores de 14 años se entregarían a los “empresarios” para que los educaran en los principios sociales.

3. Los dueños del ganado robado que se recuperara pagarán una cuota, según el animal en cuestión, a los represadores para poder recuperarlo.

4. Se establece un fondo “de guerra” para pagar las recompensas por indio muerto o prisionero.

5. Se creará una junta “de guerra”, formada por cuatro individuos de probidad, nombrados por el gobernador, quien será el jefe de ella, vigilará la recaudación y uso de los fondos, hará las calificaciones necesarias para obtener los premios y publicará en el periódico oficial los ingresos y egresos.

6. Esos premios también se harán extensivos a los destacamentos de Guardia Nacional enviados en persecución de los apaches, con la condición de deducir de sus premios lo que el gobierno del estado les hubiese suministrado para provisiones.

* El 1 de marzo, se informa de la desaparición del nednai Negrito, el apache que hacía de guía para los mexicanos. (Estos pensaron que había huido de Corralitos [Nuevo Casas Grandes, Chihuahua] pero no fue así. Fue muerto por uno o dos hombres, al parecer soldados, la noche anterior después de un juego de apuestas entre los tres, arrojando su cuerpo al río Casas Grandes.

* A principios de marzo, el jefe apache chihenne Mangas Coloradas y otros chiricahuas dejan New Mexico para ir al sureste de Arizona y al noreste de Sonora. (Los bedonkohes, algunos chokonen y los chihennes de Mangas Coloradas reanudan las incursiones por Sonora).

* El 12 de marzo, Sonora promulga una segunda ley que recompensa la caza de apaches, similar a la ley de Chihuahua.

* El 6 de abril, el sargento William Holbrook, al mando de 10 hombres de la compañía “I”, del 1º de Dragones, ataca a nueve apaches jicarillas que habían robado varios caballos a dos vaqueros mexicanos, a los que hirieron gravemente, cerca de Rayado Creek, a unos 80 km de Ratón ([Colfax County, New Mexico]. El capitán W. N. Grier envió a Holbrook  a proteger el asentamiento de Rayado, acompañándoles Kit Carson, William New y Robert Fisher, tres “hombres de la frontera”.

Cuando llegaron al lugar del ataque, siguieron el rastro durante 40 km hasta el lugar donde estaban acampados los apaches jicarillas. Al amanecer, Holbrook atacó, matando a cinco, hiriendo a dos y recuperando los caballos robados, regresando al día siguiente con cinco cabelleras que, según dijo,  habían arrancado dos vaqueros mexicanos que llegaron después del enfrentamiento).  

* El 22 de abril, el gobernador Elías González continúa las negociaciones de un tratado en Bacoachi (Sonora) con las facciones pacíficas de los apaches, siendo las raciones un elemento clave mientras los chiricahuas hostiles continúan incursionando por Sonora. (El tratado nunca se materializa, posiblemente debido a las continuas incursiones de Mangas Coloradas y otros apaches y porque las raciones no pueden ser repartidas hasta el próximo 1 de julio).

* El 29 de abril, poco después de que los apaches, incluyendo al jefe chihenne Mangasapache-dan-bodelson Coloradas, hubieran comenzado a aparecer en el este de Sonora pidiendo la paz, Gertrudis, hermana del jefe nednai Arvizu, va a Janos (Chihuahua) a negociar, representando a 10 jefes. (Una de las razones que dio para su renovado interés por la paz fue que supieron que Zuloaga ya no era el jefe político de Corralitos [Nuevo Casas Grandes, Chihuahua], ahora lo era del cantón de Galeana [Chihuahua]. Las autoridades mexicanas dijeron a la mujer que concedían un plazo de 10 días para que los 10 jefes vinieran a Janos para conferenciar. También querían obtener la liberación de sus parientes cautivos.

No fue hasta el 22 de mayo, cuando siete jefes acompañados por 50 guerreros se presentaron en Janos. La mayoría se marcharon tres días más tarde, pero el jefe nednai Arvizu y algunos hombres se quedaron. El 30 de mayo, los jefes Ponce [chihenne], Láceris [nednai] y Ortiz [un jefe poco conocido que estuvo posiblemente asociado, a veces, con apaches del Carrizal {municipio de Ahumada, Chihuahua}] llegaron con unos guerreros y sus mujeres para discutir la paz. Los ciudadanos de Janos les vendieron gran cantidad de licor, lo que molestó mucho al comandante. Por último, el 24 de junio, los chihennes Delgadito y Ponce; y Coleto Amarillo [nednai] acordaron de nuevo establecerse en paz, instalándose cerca del presidio. Mientras tanto, Irigoyen, el jefe apache chokonen, firmó un acuerdo de paz con el comandante general de Sonora y se fue a vivir a Fronteras [Sonora]. El chihenne Mangas Coloradas, el bedonkohe Teboca, y los chokonen Esquinaline y Miguel Narbona, enfadados por la tregua, se negaron a asistir a cualquier tratado o conferencia en Sonora. Sin embargo, no mucho tiempo después, propusieron la paz en Janos, negándose Juan José Zozaya hasta que se estableciera la tregua en Sonora. Mientras tanto esas rancherías, a veces aliados con coyoteros White Mountain, continuaron asaltando asentamientos de Sonora).

* En mayo, una banda de apaches jicarillas asalta unos carros que llevaban el correo estadounidense en el camino que une Independence (Jackson County, Missouri) con Santa Fe ([Santa Fe County, New Mexico]. El ataque se produjo a la mañana, durando el enfrentamiento todo el día. Dos hombres blancos fueron heridos siendo colocados en un carro, resistiendo el resto.

Por la noche, una banda de utes se unieron a los apaches jicarillas. Los utes dijeron que no sabían cómo luchar contra los estadounidenses por lo que los apaches jicarillas les dijeron que les enseñarían. A la mañana, los carros del correo iban cerca de Wagon Mound [Mora County, New Mexico] cuando los jicarillas, ayudados por los utes, atacaron de nuevo, esta vez con gran ímpetu, matando a 10 hombres y a todos los animales. Los soldados que llegaron de Santa Fe al mando del teniente Ambrose Burnside enterraron a los muertos, encontrando varios cuerpos desnudos pero con sus cabelleras intactas. Las flechas cubrían el suelo y el correo estaba disperso por la llanura).

* Desde mayo hasta fin de año, el jefe apache chihenne Mangas Coloradas lidera tres importantes incursiones a-distraction-russ-vickers en Sonora.

* El 22 de mayo, un contingente de 100 chiricahuas, incluyendo siete líderes y 50 guerreros, van a Janos (Chihuahua) para negociar.

* El 1 de junio, cuando la Comisión Fronteriza norteamericana está en Arizpe (Sonora), población de unos 1.200 habitantes, ocurre el siguiente suceso. (Un grupo de 25 soldados lleva a cinco prisioneros apaches, dos hombres y tres mujeres, a la cárcel de Arizpe a la espera de su destino final. Dos días después, llueve torrencialmente; la noche es sumamente oscura y tormentosa; los truenos sacuden las colinas y los repetidos relámpagos de los rayos asustan a la gente. Los guardias mexicanos que vigilan a los apaches pasan dentro a fumar. Poco después de medianoche, oyen unos peculiares ruidos que venían de fuera de la prisión, repitiéndose con un énfasis que les llamó la atención. Instintivamente, los guardias sabían que esos ruidos procedían de los apaches que estaban llamando a sus amigos encarcelados, lo que pronto se hizo evidente por los prisioneros, los cuales comenzaron a cantar en su lengua materna lo suficientemente fuerte para ser oído desde fuera.  Ningún guardia se atrevía a salir a causa de la impenetrable oscuridad para enfrentarse a los apaches, cuyo número era desconocido. Los guardias no podían confiar en recibir ayuda; nadie les asistiría en caso de ataque, ya que sólo contaban con ocho hombres y un sargento, estando atemorizados. Percibiendo esto, los prisioneros apaches clamaron con audacia que los dejasen salir, dando al mismo tiempo, gritos para informar a sus amigos de su ubicación, siendo secundado por repetidos golpes con piedras contra la puerta. En su abrumador terror, los guardias se agruparon y abriendo un poco la puerta permitieron salir a los apaches. No es necesario añadir que no fueron vistos nunca más. 

Otro incidente que ilustra este temor, lo cuenta John Carey Cremony en su libro “Life Among the Apaches”: “Un grupo de 15 apaches siguió a una recua de mulas, cuyos arrieros alcanzaron por poco, unos 300 metros, Arispe. Se salvaron gracias a la oscuridad de la noche pero la recua fue saqueada. En menos de una hora, cerca de 200 hombres se armaron con el propósito de perseguir a los salvajes y recuperar el saqueo. Sucedió que me encontraba en la plaza en ese tiempo, y pude observar a los indios en las montañas situadas al este de la población. ‘¿Por dónde se fueron?‘, preguntó el jefe mexicano. Señalé en qué dirección y también llamó su atención, la cantidad de polvo levantado por los salvajes en su retirada. Me dio las gracias, poniéndose a la cabeza de su columna gritando, ‘Marchamos valientes’, dirigiéndose en sentido contrario a la que señalaba. En ese momento me di cuenta que un asunto parecido nunca ocurriría donde yo soy, en cambio un mexicano debe preguntar por la ruta que han seguido los indios, sabiendo que es la opuesta a la que realmente han seguido“.

John Carey Cremony, cuenta que a su regreso de Sonora, se encontraron con una fuerza de 200 soldados mexicanos en el Guadalupe Pass [Hidalgo County, New Mexico] quienes nos informaron que un grupo de 10 norteamericanos habían sido asaltados por los apaches, cerca de la localidad de Janos [Chihuahua] con el resultado de un muerto y tres heridos, salvándose los aterrorizados supervivientes gracias a su precipitada huida. Cremony tuvo la convicción de que ese ataque había sido perpetrado por apaches mimbreños, quienes habían sido  aparentemente amistosos con ellos pero no se pudo comprobar. Revelaciones posteriores indicaron que las sospechas estaban bien fundadas poco tiempo después a su llegada a Santa Rita del Cobre [Grant County, New Mexico] cuando el Sr. Bartlett habló con el jefe chihenne Mangas Coloradas sobre el tema, negando éste tener conocimiento de lo sucedido. Sin embargo, dos días después admitió que lo sabía y que lo habían hecho unos malos hombres sobre los que no tenía control…

… Durante su estancia en Santa Rita del Cobre, John Carey Cremony conoció a un guerrero apache mescalero llamado Gian-nah-tah [en el futuro sería conocido como Cadete]. Éste, en el curso de una conversación le dijo: “¿no mantengo a siete mujeres?”, esto a pesar de no ser el jefe de su banda pero sí el saqueador más hábil.

John Carey Cremony cuenta otra anécdota estando en Santa Rita del Cobre: “Estaba una tarde escribiendo una carta sentado delante de mi tienda de campaña, cuando se acercó un apache y por alguna razón me miró con atención.

– ‘¿Qué estás haciendo?’, preguntó al fin.

– ‘Hablando con mis amigos que están en casa’.

– ‘Pero ¿cómo se puede hablar con ellos tan lejos?’.

– ‘Yo te lo diré. Cuando el apache quiere indicar velocidad hace la figura de un pájaro; si desea indicar algo hermoso o dulce, dibuja una flor; si desea expresar la pereza, hace la figura de una tortuga. Pero nosotros no usamos símbolos, y en su lugar hemos acordado ciertos caracteres que, poniéndolos juntos, hacen las palabras e indican ideas. Por ejemplo, ves que hacemos estas marcas; bien, yo enviaré esta carta a mis amigos y ellos saben exactamente lo que significan estas marcas; igual que  sabrían lo que significan un pájaro o una tortuga; porque estamos de acuerdo en una interpretación distinta y especial.

Estas ideas le fueron expresadas en español y repetidamente hasta que pareció comprender lo esencial.

El apache reflexionó un rato y luego dijo: ‘No te creo, esos caracteres parecen todos iguales; nadie puede distinguir alguna diferencia entre muchos de ellos; estás tratando de engañarme y hacerme creer que eres un gran hombre medicina’.

– ‘Indio’, le contesté. Yo te daré la prueba. ¿Ves al hombre de allí? Es el proveedor. Te daré una nota para él que le autoriza a darte un trozo de tabaco; hay por lo menos 370 metros de distancia y no puede saber lo que estamos hablando. Si te da el tabaco a la recepción de mi nota, me tendrás que creer’.

– ‘Muy bien. Mi hermano de ojos blancos habla muy bien. Voy a hacer la prueba y veremos si dices la verdad’.

Escribí la nota y se la di a mi amigo cobrizo, que comenzó a trotar hasta que alcanzó al proveedor, dándosela. Tras leerlo, el proveedor le entregó un trozo de tabaco, pareciendo asombrarle mucho. Mi amigo miró la maleza, a continuación se rascó la cabeza y miró de nuevo, sin disimular su asombro, avanzando sin detenerse hacia mi tienda. Cuando a unos 18 metros, noté que sus ojos brillaban con satisfacción contenida y a toda prisa por llegar, dijo: ‘Mira, hombre blanco, has intentado poner en ridículo a un pobre apache. Tú y el otro hombre habéis ideado esto de antemano para obligarme a creer que tienes una gran medicina. Ahora, si quieres que te crea, escribe otra carta para otro trozo de tabaco y si me lo da, entonces te creeré.   

No es necesario añadir que el ardid del astuto apache para conseguir dos trozos de tabaco, no tuvo éxito“).

* A principios de junio, un grupo sale de Doña Ana (Doña Ana County, New Mexico) para explorar las Organ Mountains (Doña Ana County, New Mexico) y el Tularosa Basin (Otero y Doña Ana Counties, New Mexico), llegando al centro de la Sierra Blanca (Lincoln y Otero Counties, New Mexico), el corazón del territorio de los apaches mescaleros. (En ese tiempo estaban bajo la dirección principalmente de los jefes Barranquito, Josecito y Santana. De los tres, Barranquito fue de lejos el menos amistoso para los blancos y el más firme en el combate, Josecito era poco conocido, pero probablemente estaba en un término medio, mientras Santana más tarde demostró ser un leal amigo los estadounidenses. Cuando los soldados acamparon en las cercanías, Santana envió un mensaje de que les atacaría si avanzaban más. El teniente al mando informó que “me dijeron que había unos 2.000 guerreros que me esperaban, y que mi destacamento no era suficiente para enfrentarse a un grupo tan grande de indios, por lo que pensé que era más prudente retirarse …“. Fue un tremendo farol pero funcionó.

Sin embargo, el creciente número de hombres blancos en su territorio llevó a varias bandas de apaches mescaleros y jicarillas a buscar algún tipo de acercamiento pacífico. Sus jefes enviaron a los militares mensajes diciendo que estaban dispuestos a renunciar a todos sus cautivos y bienes robados a cambio de un tratado. Contactaron con otras bandas de apaches jicarillas e incluso con los comanches para que no cometiesen depredaciones que pudiesen entorpecer la paz. Ese otoño, un grupo de los más peligrosos apaches mescaleros de Texas contactó con Jefferson Van Horne, comandante militar de la guarnición de San Elizario, cerca de El Paso [El Paso County, Texas], para explorar la posibilidad de una paz. Fueron bien tratados y prometieron volver pero nunca lo hicieron. Probablemente porque fueron dos jefes menores, Simón Porode y Simón Manuel, que si hubiesen sido reprendidos por el más poderoso Gómez, probablemente no hubieran podido enfrentarse a él. Las órdenes de Van Horne eran combatir a los indios, no tratar con ellos, por lo que pidió instrucciones y mientras tanto los alentó con comida y regalos.

Estos contactos propiciaron que se abrieran de nuevo las minas de Santa Rita del Cobre [Santa Rita, Grant County, New Mexico] con el establecimiento en las cercanías de Fort Webster [Grant County, New Mexico]; pero estos contactos eran lo suficientemente buenos como para animar a los apaches, por medios pacíficos, a practicar la agricultura y porque había menos de 13.000 hombres en todo el ejército estadounidense, y menos de 1.400 en New Mexico para luchar contra ellos).

* A mediados de junio, el chihenne Mangas Coloradas, y los chokonen Miguel Narbona y Cochise se reúnen enwestern-apache-warrior-david-yorke Carretas (municipio de Hermosillo, Sonora) con algunos Western Apaches para discutir las operaciones conjuntas. (Tras la reunión, Mangas Coloradas va a Carrizalillo [municipio de Chihuahua, Chihuahua]; Irigoyen lleva a sus chokonen a la sierra de los Pilares de Teras [en la parte de Sonora de la Sierra Madre]; Quericueryes, el líder Western Apache, y algunos chokonen se dirigen a incursionar por Sonora).

* El 18 de junio, las autoridades de Janos (Chihuahua) reparten raciones a los apaches nednais y a los chihennes que están en los alrededores.

* El 24 de junio, seis líderes apaches, los chihennes Ponce, Delgadito e Itán; y los nednais Coleto Amarillo, Láceris (también llamado Pláceres) y Arvizu, llegan a un acuerdo de paz en Janos y Galeana (Chihuahua) con el teniente coronel Alejo García Conde, el capitán Antonio Guaspe y el jefe político del Cantón de Galeana Juan José Zozaya. (Tuvieron que abstenerse de incursionar en Sonora y Chihuahua y devolver los caballos robados en ranchos y haciendas de la región).

* El 27 de junio, los miembros de la Comisión Fronteriza norteamericana rescatan a una joven mexicana cautiva de los apaches. (John Carey Cremony lo relata en su libro “Life among the Apaches”: ‘En la tarde del 27 de junio de 1850, el Sr. W. Bausman, el Sr. J. E. Wierns y yo estábamos parados frente a la tienda del cantinero, cuando nos dimos cuenta de una luz, parecida a un fuego de campamento, a unos 180 metros de distancia, cerca de la orilla del arroyo. Sabíamos que los indios tenían prohibido estar ahí después de la puesta del sol y como nadie de la Comisión acampaba por esa zona, acordamos ir y averiguar quiénes eran. Nos acercamos cautelosamente y nos encontramos con un vivac de indios y mexicanos. Entre ellos se encontraba una joven y guapa muchacha, vestida con una camisa hecha jirones, con una falda de piel de ciervo y otra piel echada sobre sus hombros. Esta joven, que no era india, parecía ser la que servía al grupo, para los cuales estaba preparando la cena. Nos aproximamos sin ser vistos y tranquilamente nos dirigimos hacia el fuego, que estaba a unos 3’5 metros del grupo, y pregunté a la joven en voz baja, quienes eran esas personas. Ella parecía asustada y se negó a responder, alejándose a esperar a sus acompañantes. Nos quedamos hasta que regresó, cuando le dije que era necesario que supiésemos quiénes eran; a lo que ella puso un dedo en sus labios denotando que no se atrevía a hablar. Vuelta a preguntar afirmó en un susurro que era una cautiva y que los mexicanos presentes la habían comprado y que la iban a llevar a New Mexico. Como esto está totalmente prohibido por las leyes de los Estados Unidos, nos dirigimos de inmediato al señor Bartlett y pusimos el asunto en su conocimiento para su consideración. Con prontitud, el Sr. Bartlett comunicó los hechos por escrito al coronel Craig, y pidió al oficial un grupo de soldados para rescatar a la chica de su triste condición. Esta petición fue aceptada inmediatamente por lo que el teniente Green recibió la orden de guiar un destacamento para llevar a la muchacha ante el Comisionado. Esto se hizo sin demora y la cautiva fue instalada para pasar la noche bajo el cuidado del Sr. Bartlett, quien le asignó una cómoda habitación con una guardia de protección.

Mientras tanto, los apaches habían escapado, pero los tratantes mexicanos fueron puestos bajo custodia durante la noche. Al día siguiente fueron convocados ante el Comisionado para que diesen cuenta de la posesión de la chica y de sus futuras intenciones. Declararon llamarse Peter Blacklaws, Pedro Archeveque y Faustin Valdés. Los testimonios extraídos de estos hombres era muy contradictorios, pero a tenor de los mismos concluimos que estaban de acuerdo con otros 50, en el trueque y comercio ilegal con los indios, vendiéndoles pólvora y armas, probablemente, a cambio de prisioneras mexicanas, caballos, pieles, etc. El Sr. Bartlett estaba plenamente autorizado para arrebatarles a la cautiva pero no para castigar a esos sinvergüenzas, que fueron puestos en libertad;  pero indicándoles que abandonasen inmediatamente el lugar, cosa que hicieron en menos de 20 minutos. 

La joven cautiva, de 15 años, dijo llamarse Inés González, la mayor de los hijos de Jesús González, de Santa Cruz, en la frontera de Sonora. Unos nueve meses antes, ella había salido de Santa Cruz con su tío y otras personas para estar presente en la fiesta grande de Nuestra Señora de la Magdalena. Estaban protegidos por una escolta militar de 10 soldados y un alférez. El segundo día del viaje, fueron emboscados por un grupo grande de apaches del Pinal, matando a su tío y a ocho soldados, incluyendo a su oficial; llevándola a ella y a dos amigas más. Había estado durante siete meses en su poder, obligados a realizar los duros trabajos de una mujer apache, recibiendo patadas y golpes como recompensa. Sin embargo una anciana de la tribu, que tenía una lengua ante la cual, incluso los guerreros se acobardaban, ayudó a Inés, y desde ese momento la protegió ante los insultos o daños, mientras estuvo entre ellos. Sus compañeras de cautiverio fueron posteriormente adquiridas por otros comerciantes mexicanos que se fueron al norte. Nunca más las vio u oyó hablar de ellas. Un segundo grupo la compró, con vistas a llevarla a Santa Fe [Santa Fe County, New Mexico] para revenderla, cuando fue rescatada por la Comisión, cuyos miembros compitieron entre sí para dar su protección y cuidar a esta pobre y sufridora chica

Inés González regresó a su hogar el 23 de septiembre, cuando faltaba un día para cumplirse el año de su captura. Posteriormente tendría dos hijos con el capitán Gómez, comandante de la guarnición mexicana de Tubac [Santa Cruz County, Arizona] entonces perteneciente a México; y con quien se casaría después. A su muerte se casaría otra vez con el alcalde de Santa Cruz [Sonora]’).

* En julio, el jefe apache chihenne Mangas Coloradas se encuentra en el sur de New Mexico, probablemente en Santa Lucia Springs (luego conocido como San Vicente de la Cienega; y finalmente Silver City, Grant County, New Mexico).

* El 26 de julio, mientras patrullaban por el Camino de Santa Fe, las compañías “C” e “I”  del 1º de Dragones; y la Compañía “K” del 2º de Dragones, sorprenden un campamento de unas 150 tiendas, que identificaron de apaches jicarillas, en la parte superior del río Canadian, junto a la actual Ratón ([Colfax County, Texas]. Los jicarillas consiguieron escapar sin saber los soldados con cuantas bajas, falleciendo un soldado).

* El 15 de agosto, el jefe apache chihenne Mangas Coloradas se reúne con el capitán Enoc Steen en Santa Rita del Cobre ([Santa Rita, Grant County, New Mexico]. Steen fue con 60 dragones a Santa Rita del Cobre para tratar de conseguir la paz con los apaches. Durante seis días, él y Mangas Coloradas hablaron, junto a otros jefes chihennes que vivían más cerca del Río Grande. Steen llegó a la conclusión de que si un agente civil de la Oficina de Asuntos Indios se establecía en Santa Rita en las próximas seis semanas, podía firmarse una paz duradera.

Eso no sucedió porque el coronel Edwin V. Sumner, un viejo y duro dragón que mandaba el ejército estadounidense en New Mexico, no quería la paz. En enero de 1852 erigió Fort Webster en las minas de cobre, pero lo trasladó nueve meses más tarde a 22’5 km al este, sobre el río Mimbres, territorio chihenne o mimbreño. El coronel esperaba que Fort Webster controlara a los apaches. Los apaches bedonkohes y chihennes nunca habían dejado de asaltar los asentamientos del Río Grande. Sumner los consideró en guerra y envió columnas militares a su territorio. Y los apaches se consideraban en guerra, ya que los soldados habían llegado con intención hostil. Sumner culpó a las autoridades civiles por el fracaso de las iniciativas de paz. La verdad es que les había faltado dinero y funcionarios para extender su influencia al territorio chiricahua).

* El 2 de septiembre, los apaches chihennes Itán y Ponce, que hace de portavoz; y Josecito, y otros 30 hombres y mujeres llegan a Doña Ana (Doña Ana County, New Mexico) en son de paz. (El chihenne Mangas Coloradas  no está presente).  

* A finales de septiembre, el chihenne Mangas Coloradas con unos 300 apaches, incluyendo algunos coyoteros White Mountain, incursiona en los asentamientos a lo largo del río Santa Cruz, norte de Sonora. (Probablemente Gerónimo va con él).

* El 14 de octubre, tropas de Sonora dejan Fronteras para perseguir a la banda delmangas-coloradas jefe apache chihenne Mangas Coloradas, siguiendo el rastro por el norte de Apache Pass (Cochise County, Arizona), San Simón (San Simon, Cochise County, Arizona) y hasta la parte de Arizona del río Gila, donde se dan la vuelta.

* En noviembre, dos meses antes de dejar la comandancia general de Sonora, Elías González, un hombre con una profunda experiencia en la frontera, hace un informe de la situación general de los apaches. (Éstos habían devastado el territorio durante 18 años, a pesar de que habían entrado en conversaciones de paz en muchas ocasiones. Habían tenido una tregua de cuatro meses con Sonora a principios de año y, probablemente, habrían permanecido en paz si hubieran tenido adjudicaciones del gobierno pero, simplemente, no había recursos para ello. Mientras que el gobierno estaba tratando de resolver ese problema, el jefe apache chihenne Mangas Coloradas, al parecer con la ayuda de apaches coyoteros White Mountain, obstaculizaba todos los esfuerzos de paz con las otras rancherías. A pesar de ello, el chokonen Irigoyen había advertido a los mexicanos en Bavispe [Sonora] de esos asaltos; trasladándose con su gente a Janos [Chihuahua] para hablar de paz, en parte porque allí recibirían raciones.  

Un problema importante era que los apaches coyoteros White Mountain, Tonto Apaches y apaches San Carlos de la banda Pinal, vivían en el lado norte del río Gila, fuera de la jurisdicción de México. Los mexicanos suponían que los Estados Unidos los controlaban de acuerdo con el Tratado de Guadalupe Hidalgo pero sin éxito. Por lo tanto, esos apaches simplemente se escondían al otro lado de la frontera internacional, y las fuerzas mexicanas no podían cruzar para perseguirlos. Dado que la única manera de detener sus incursiones era descubrirlos en sus apache-land-fred-lucasterritorios de origen, la nueva frontera era un enorme obstáculo para la pacificación de la frontera.

A eso había que añadir las rancherías apaches todavía en guerra [las del chihenne Mangas Coloradas; las del bedonkohe Teboca; y las de los chokonen Esquinaline,Trigueño] que dejaban a sus familias en los campamentos seguros de apaches pacíficos cuando estaban fuera para incursionar).

* A mediados de diciembre, el jefe chihenne Mangas Coloradas se encuentra en el norte de Chihuahua, manteniendo contactos con las autoridades de Janos (Chihuahua), lo que sugiere que quiere la paz.

* El 16 de diciembre, una banda apache acude a Tucson (Pima County, Arizona) para negociar la paz. (Enviaron a negociar a José Antonio Acuña, un cautivo de los apaches que había sido capturado cuando era niño en el rancho de Cornelio [posiblemente Cornelio Elías]. La llegada de los indios papagos de San Xavier de Bac, a 16 km de Tucson, produjo un enfrentamiento que fue aprovechado por Acuña para escapar).